N.A.: Wow, realmente no tengo excusa… teniendo ya escrito el fic… pues supongo que sólo queda pedir disculpas y decirles que en una SEMANA no tuve acceso a la computadora, ya saben trabajo de estudiante, pero igual, hace más de eso que no actualizó, bueno en fin aquí les traigo el cap 6 ^^

Enjoy it!


Capítulo 6: "Los celos ¿tus peores o mejores amigos?"

.

De la puerta de la cafetería salía corriendo a toda velocidad un pelirrojo de tez pálida. No miraba para donde iba, sólo quería encontrar un lugar tranquilo para reír desquiciadamente. Y es que se iba a volver loco, pero loco de felicidad, y tenía un buen motivo para hacerlo, el Uchiha se estaba muriendo de los celos, y mejor aún su ángel había aceptado su invitación. Iba corriendo tan rápido que su cuerpo comenzó a sentir el cansancio, así que bajó un poco la velocidad. Más uno sabe que hacer este tipo de cosas trae sus consecuencias y nuestro pelirrojo amigo pronto las daría a conocer.

---En otra parte cerca de ahí---

- ku, ku, ku – Reía pervertidamente un pelinegro de piel en extremo pálida, mientras salía como una bala disparada del salón de clases. Quería ver a su "sensei-favorito", y sabía de antemano donde se encontraba este. El hecho de pensar que tendría la oportunidad de meterle mano, hizo que la velocidad en la que iba aumentara, que ya de por sí era mucha.

Iba corriendo tan concentrado en sus pervertidos y depravados pensamientos, que no se dio cuenta de que iba a chocar con alguien. Y sucedió lo que tenía que suceder.

- POOM –

Ambos cuerpos al chocar salieron volando, por así decirlo, varios metros más allá, producto de la velocidad en la que iban. Haciendo que ambos quedaran en una posición que daba mucho que pensar.

- Hm – Fue el lastimero gemidito que soltó el joven de cabellos rojizos, al sentir que la caída junto con sus vueltas habían llegado a su fin. Había rodado tanto con su "compañero" y próxima víctima que no se percató de la posición "algo" indecorosa en la que habían caído. Y mucho más importante, no se dio cuenta del "como" había caído, y para ponerle más sazón a la escena tampoco de fijó en quien era su "compañero".

- Ittae – Se quejó el de cabellos y ojos tan oscuros como la noche. Para su "suerte" había caído sobre algo blandito. Abrió sus ojos lentamente para poder vislumbrar a su "salvador" y se quedó brevemente helado al encontrarse con uno de sus rivales amorosos.

El joven de cabellos de fuego imitó la acción de su compañero, sin embargo el se quedó por más tiempo en ese estado de petrificación ¿Cómo es posible? ¿Qué habría hecho en su anterior vida para que hoy Kami-sama lo castigue así? Y no es para tanto, sus quejas mentales tienen un buen fundamento. Justamente con la persona que menos quería ver, y por "casualidades de la vida", mejor denominado como: caprichos de la autora, le tocó caerse con esa persona. La única persona que lograba confundirlo y sacarlo de quicio al mismo tiempo.

- Te ves lindo desde aquí arriba – Dijo inocentemente el pelinegro, mientras mostraba una de esas sonrisas que tanto lo caracterizaban, el pobre no sabía que podía haber cometido el peor y el último error de su vida.

- QUI-TA-TE – Pronunció lentamente sílaba por sílaba el de ojeras como mapache, su tono de voz era amenazante, tanto así que cualquier persona con uso de razón obedecería sin chistar.

- No quiero n_n – Bueno, cualquier persona menos Sai. Se podría decir que al decir esto ya había firmado su sentencia de muerte.

- … - Un montón de venitas palpitantes junto con un tic nervioso en su ojo derecho hicieron acto de presencia en el rostro del pelirrojo.

- ó-ò oye deberías verte ese ojo, parece como si se te quisiera salir n_n – Dijo con la intención de un buen samaritano.

- … -

- n_n –

…3…

…2…

…1…

…¡GO!

---Al otro lado del campus---

- Que aburrimiento – Se quejaba el castaño que tenía un triangulito rojo en cada mejilla, Kiba.

- Si – Colaboró con la afirmación anterior dicha una rubia de coleta alta y ojos azules, Ino - ¿Qué es eso? – Preguntó la misma rubia señalando al cielo.

- Es Sasuke-kun, que viene volando hacia mis brazos – Decía toda ilusionada y con corazoncitos en los ojos la pelirrosa del grupo, Sakura.

- No es Gai-sensei y su nueva técnica – Decía todo ilusionado y con fuego en los ojos el de cejas encrespadas, Lee.

- Para nada, es mi comida favorita que sintió mi llamado – Decía todo ilusionado y con estrellitas en los ojos el regordete del grupo, Choji.

- No es sólo el baka de Sai que hizo enfadar a alguien…otra vez – Finalizó la ridícula conversación el más tranquilo y sabio del grupo, Shikamaru.

Los tres al escuchar lo dicho por su problemático amigo suspiraron resignados, ahí iban sus sueños aplastados por el realismo.

---En la sala de profesores---

- Así que…según tú…si voy a ese lugar, me encontraré encerrado en una oscura y tenebrosa madriguera apunto de ser devorado por unos mapaches come rubios – Decía el joven rubio mientras miraba a su "amigo".

- Exacto – Decía más que seguro el azabache que se encontraba frente al inocente rubio.

- ¿Estás seguro Sasuke? – Preguntaba algo incrédulo, pero apunto de creérselo nuestro inocente rubio.

- Más que seguro dobe, no quiero que te pase nada - Dijo el ojinegro a lo que sujetaba ambas manos de su ángel-dobe.

(Escena tipo tele llorona mode-on, con musiquita y todo)

- Lo lamento teme, demo es mi alumno, y si es así como dices, me va a necesitar – Decía mientras finas lágrimas se querían desbordar de su bellos zafiros.

- Demo dobe – Decía apretando las manos sujetas el sexy azabache.

- Sólo déjame teme, pero te pediré una última cosa-ttebayo - Decía a lo que soltaba sus manos del agarre del cual eran presas mientras se daba la vuelta con un bello sonrojo bañando sus morenas mejillas.

-Dime, te daré lo que sea – Decía mientras abrazaba a su ángel-dobe por atrás, envolviendo con sus brazos la fina cintura, y escondiendo su cara en el hueco que el cuello le ofrecía.

- Yo – Decía a lo que su sonrojo aumentaba.

- ¿Si? –Preguntaba ansioso el albino.

- Tú – Decía a lo que entrelazaba sus dedos con los de las manos del azabache que lo aprisionaba.

- Dime – Dijo respirando el suave y embriagante aroma perteneciente a su dobe.

- ¿Comprarías ramen para cenar en tu casa-dattebayo? – Preguntó mientras volteaba levemente su rostro para observar al azabache.

(Escena tipo tele llorona mode-off) (Inner: ¿a eso le llamas romántico? ¬¬)

- Dobe – Dijo negando resignado el azabache de pálida tez sin soltar a su "amigo".

- Etto…teme…ya me puedes soltar – Decía con un notorio sonrojo embelleciendo más su rostro el ojicielo.

- Bueno pero no digas que no te lo advertí – Dijo soltándolo de mala gana.

- Hai – Dijo sonriendo zorrunamente.

Ambos jóvenes volvieron a sus respectivos asientos, pensando en cosas de suma importancia sobre sus trabajos. Y toda la mancha de profesoras que habían observado embelezadas la empalagosa escena montada por los apuestos y jóvenes profesores se sentaron desilusionadas.

---

Se escuchaba un pulcro silencio en toda la sala de trabajo. Se acercaba la época de exámenes y los maestros estaban creando los esquemas sobre los temas que iban a tomar. Más el silencio no duró mucho, los sonidos de lentos, pero seguros pasos se escuchaban fuera en el pasillo. Aquellos pasos tenían un rumbo fijo: la sala de maestros. Los pasos se callaron y la puerta se abrió. Todos los maestros que estaban presentes, incluyendo a Sasuke, voltearon para ver quien es el que osaba interrumpir tan callada sala.

Ahí parado enfrente de todos se encontraba Orochimaru. A todos se les extrañó la visita del pelilargo, pues este sólo paraba en aquella sala por las mañanas, y muy escasas veces por las tardes. El ojidorado prefería trabajar en un sitio más tranquilo y sin la compañía de nadie.

- Hn – Fue el pequeño sonido que produjo su boca mientras buscaba con la mirada al motivo de su visita. Una vez que lo halló caminó lenta y seriamente hacia donde se hallaba la persona a quien buscaba. –Sasuke-kun –

- … - El albino levantó la mirada por segunda vez, puesto que cuando se dio cuenta de quien se trataba la volvió a bajar para seguir con lo suyo, esperaba en silencio las palabras del mayor.

- Tsunade-sama solicita de su presencia – Dijo a lo que se volteaba y salía tal y como entró.

- Tsk – Se quejó levemente mientras se paraba y salía por donde salió el anterior sensei.

---En la oficina de Tsunade---

Dentro del elegante cuarto se encontraba la rubia revisando algunos papeles mientras bebía su inseparable sake. Se veía muy concentrada en lo que hacía, y ¿por qué no? También se le veía algo estresada. Los problemas iban y venían, unos más grandes que otros, pero al fin y al cabo problemas.

- Toc, toc, toc – (Monik-chan: gomen por los malos efectos de sonido -.-U)

- Pase – Decía sin despegar la mirada de los papeles a lo que guardaba su vasito de sake en uno de los cajones de su escritorio.

Entró por la puerta un joven de cabellos azabaches y de profundos ojos. Este no dijo nada, simplemente se recargó en la pared más cercana con un semblante sexy y arrogante propio de él.

- Sasuke – Decía la rubia directora mientras bajaba los papeles y fijaba su mirada en el joven que tenía al frente. – He escuchado ciertos rumores sobre ti –

- … - Al principio no dijo nada, sólo se digno a arquear elegantemente una ceja. - ¿Qué rumores? – Preguntaba estrujando con la mirada a la de ojos caramelos, y aunque no lo demostrara tenía miedo de que saque en el tema a Naruto. La última vez que la rubia los vio juntos, no fue una muy buena imagen que digamos.

-Sobre tus clases – Dijo a lo que no perdía ni un solo movimiento proveniente del albino.

- … - Suspiró internamente y esperó a que continuara.

- Dicen que un alumno está dando tus clases – Dijo mientras el tono de voz de la rubia se volvía algo demandante.

- … - Se dio una palmada mentalmente. Se le había olvidado, y eso no era posible. Aun Uchiha jamás se olvida nada. Tenía que pensar rápido para salir de esta. – Se trata de un proyecto de clases – Dijo al fin y con una sonrisa de auto eficiencia por su gran inteligencia. (Inner: o-ó?!)

- ¿Un…proyecto de clases? – Preguntó incrédula.

- Si…evalúo el desempeño de mis alumnos sobre el tema que estamos desarrollando – Decía sin creérselo el mismo- Como una especie de exposición – Finalizó lo dicho.

- Ya veo – Decía –'Esa no te la crees ni tú Uchiha'- Pensaba.

- Exacto – Dijo –'Casi me pilla'- pensaba el pobre ingenuo.

- ¿Cómo te va con Naruto?- Preguntó estrujando al azabache con la mirada.

-…- Sus ojos se desorbitaron levemente y un sonrojo más que notorio se hizo presente en el, antes, calmado y prepotente rostro.- ¿Qué? – Preguntó algo impasible.

- Me refiero a lo del festival – Decía –'Uchiha-hentai'- Pensaba.- Sabes que ya no falta mucho, quiero un avance para mañana – Dijo mientras volvía su vista a los papeles- Ya puedes retirarte – Finalizó la "amena" conversación.

-…- El albino no dijo nada y se marchó por donde vino maldiciendo mentalmente a su jefa.

Apenas el azabache cerró la puerta, la rubia volvió a sacar su fiel compañero: el sake. Para continuar con su trabajo.

---5:00 pm en la calle---

Un rubio caminaba algo desorientado por las calles. Había salido aproximadamente hace unos 30 minutos del centro estudiantil. Como odiaba perderse. Había seguido perfectamente las indicaciones que le dio el vago. Si como lo leyeron, al no saber donde se encontraba decidió preguntarle a alguien de por ahí, y que mejor persona que una que vive en la calle, ojo según los pensamientos del ojicielo.

- Parece que me perdí-Dattebayo – Suspiró resignado mientras se sentaba en una de las bancas de un parque para así poder tomar un poco de aire. – Que asco de situación, ojalá el teme estuviera aquí conmigo – Decía al viento como si este fuera a contribuir con la información, pero al percatarse de lo que había dicho negó furiosamente con la cabeza.

- ¿Qué rayos digo? Como si necesitara al teme – Decía mientras un tono rosa recorría sus mejillas y sentía como si moscas revoletearan felices dentro de su estómago (Inner: se dice "mariposas", no moscas…genio…¬¬* Monik-chan: moscas…mariposas…da igual ¿cuál es la diferencia? n_n)- ¿A dónde se habrá ido? – Preguntó al cielo de nuevo como si la respuesta le fuera a llover en la cara.

Y es que apenas entró el azabache a la sala de profesores, cogió unos cuantos papeles, se dirigió hacia Naruto para decirle que lo veía en su casa a las 7:00 pm para lo del festival y de ahí se fue como un rayo sin responder las preguntas del lindo rubio.

- Ese teme bueno para nada ¬¬ - Se paró para seguir buscando la casa del Sabaku.

---En la mansión Uchiha---

El albino andaba buscando algo. Hace más de una hora que había llegado y aún no daba con lo que buscaba. No pensaba quedarse de brazos cruzados mientras un mapache ojeroso hacía de la suyas con SU lindo y violable dobe. Así que había tomado la decisión de impedir a toda costa que el Sabaku pusiera sus planes en marcha.

- Ya verás pelirrojo de pacotilla – Decía mientras revisaba las repisas de uno de los cajones de su gran mansión – El dobe es sólo mío – Afirmó con furia mientras botaba una silla. - ¡Kuso! ¡¿Dónde se supone que Itachi guarda su "material de oficina"?! – Reclamaba a las paredes a lo que entraba en otra habitación de la gigantesca mansión, a veces tener un promedio de 50 cuartos en tu casa traía sus desventajas.

Buscaba el equipo de espionaje que su aniki utilizaba cada vez que visitaba a sus víctimas. Su plan era perfecto, claro y como no si provenía de él, Uchiha Sasuke.

- ¡¿Dónde lo habrá guardado ese baka?! – Preguntaba sin obtener respuesta. Había buscado en los lugares más complejos que se le pudiera ocurrir. Claro, menos en el cuarto de su "querido" hermano, no creía que este sería tan…tan…tan Itachi de esconderlo bajo de su cama. – Ese baka – Dijo entre dientes mientras ingresaba lo más rápido posible a la pervertida habitación. Apenas ingresó fue directo a la cama, se arrodilló y comenzó a tantear con su mano derecha a ver si encontraba lo que tanto buscaba.

- ¡Aquí está! – Sacó una caja, la abrió para comprobar que era lo que tanto anhelaba y se dio con la sorpresa de encontrar una nota que decía:

"Hola querido otouto-baka, ha llegado el momento en el cual darás a conocer tus dotes Uchiha, quiero que utilices este material de oficina con la única función de incrementar el nivel de perversidad de tu indecorosa mente en desarrollo…"

Paró de leer allí, una venita palpitante hacía su aparición en una de sus sienes.

- Ese baka –Susurró entre dientes, ¡¿cómo es posible que si quiera piense que pondría sus puras manos en objetos como esos?! ¡Él no era un pervertido! Sólo hacía esto con fines lucrativos. Él no acosaba al dobe, sólo se cercioraba de que este llegara sano y VIRGEN a la reunión de trabajo que tenían más tarde en su casa.- ¡Yo no soy un pervertido! – Dicho esto se preparaba para lanzar la dichosa caja, cuando calló otra nota de ella, que decía:

"¡Eres un desalmado! ¡¿Sabes cuánto me costó limpiar todo eso?! ¡Y no me vengas con '¡Yo no soy un pervertido!' que eso ni tú te lo crees! ¡Si no lo vas a usar déjalo donde lo encontraste!…Aunque te recomiendo que lo utilices con tu "amiguito" el rubito kukuku…"

- Aj…¿Qué es esto? ¿Manchas de sangre? –Decía el ojinegro algo asqueado, puesto que cuando iba a seguir leyendo vio unas manchas rojas interrumpiendo su lectura. – Hentai – Susurró con una venita palpitante al darse cuenta que luego de las manchas rojas decía: "Gomen por la hemorragia nasal, demo es que…"

Paró ahí de leer, ya que creía que si seguía leyendo se iba a volver loco, arrugó el papel y lo votó por ahí, para ponerse a buscar lo que tanto deseaba en ese momento.

- Kuso ¿Dónde podrá estar? – Buscaba y rebuscaba, pero lo único que encontraba eran "juguetes", entre ellos había un para de látigos, cuatro pares de esposas, un nuevo paquete de vibradores, dos tubos de lubricantes, condones de diferentes sabores y colores, disfraces exóticos hechos de cuero, afrodisiacos entre otros, ya saben, en otras palabras "material de oficina".- Mi aniki es todo un enfermo, pero debo admitir que tiene razón en una cosa – Decía a lo que su mente comenzó a divagar- Mi dobe se vería fantástico con todos esto *¬*-

Pasaron un par de minutos y un litro de sangre para que el albino se diese cuenta que perdía un valioso tiempo…y vital sangre.

-Kuso…hasta me parezco a mi aniki – Decía mientras retomaba a su puesto -¡LO ENCONTRÉ! – Gritó con alegría y victoria, cosa no muy usual en él. Sacaba de la caja instrumentos de espionaje, lo mejor para acosadores desesperados. – Ya verás Sabaku, estropearé tus planes a toda costa – Decía a lo que salía a toda prisa del pervertido cuarto.

---Mansión Sabaku---

- ¡Por fin lo encontré! – Decía un feliz rubito que suspiraba satisfecho.- Y sólo me tomó 2 horas – se felicitaba a sí mismo mientras dirigía su mano hacia el timbre de la puerta. Pero cuando estaba a dos milímetros de tocarlo, la puerta se abrió inesperadamente.

- ¡Konochiwa! ¡Usted debe ser Naruto-kun! – Decía una eufórica rubia de cortas y altas coletas y ojos verdes.

-Etto…si soy yo…supongo-ttebayo – Decía un desconcertado rubio mientras una gotaza resbalaba por su sien.

-Hmm, debo admitir que mi otouto no tiene mal gusto – Decía a lo que miraba al ojicielo de arriba abajo, sacando de paso un furioso sonrojo por parte del aludido.

-Etto…soy su maestro – Decía riendo nerviosamente, rogando al cielo que aquella chica se hubiese confundido de "Naruto".

- ¿Así o_o? – Preguntaba algo desconcertada, más el desconcierto no duró mucho pues la rubia retomó la "conversación"- Entonces es un shota *0* - Decía con un nuevo brillo en los ojos.

-Etto…- El rubio miró a su derecha, donde había una placa con el apellido de la familia que residía en aquella mansión, rogando a Kami-sama que él se hubiera confundido de nombre al llegar. Sin embargo sus esperanzas se vieron por los suelos cuando leyó por segunda vez el apellido Sabaku en la dorada placa. Tan sumido estaba en su depresión que no se dio cuenta que otra nueva, pero conocida presencia había hecho acto de aparición junto con una tétrica aura.

- Por cierto soy Sabaku no Temari, gusto en conocerlo cuñadito – Decía feliz de la vida sin siquiera imaginarse que su muerte se acercaba con el pasar de los segundos y de sus palabras.

- Te-ma-ri – Otra voz distinta a las dos anteriores se hizo notar.

- ¿Si? Gaa-chan –Preguntaba nerviosa la mayor de los Sabaku, quien se tensó al sentir la mano de su otouto apretando con algo de fuerza su hombro derecho.

-¿No tienes nada mejor que hacer? – Preguntaba el pelirrojo con un tono amenazante, que pronto se daría a conocer si es que su hermana no captaba sus palabras.

- Bueno la verdad es que no…- Paró de decir al sentir que el agarre en su hombre incrementaba-…no…no quiero molestarlos más, así que me voy a comer algo- Y salió a una velocidad increíble dejando a su paso a un desconcertado rubio y a un satisfecho pelirrojo.

---Cerca de ahí---

Afuera de la lujosa y elegante mansión se podía ver unos matorrales esparcido por el gran jardín dándole un toque clásico. Más nadie se podía imaginar que entre aquellos matorrales se encontraba espiando (acosando) un azabache de pálida tez y de penetrantes y oscuros ojos, quien estaba ligeramente obsesionado con una persona que se encontraba dentro de la fina mansión.

- Kuso…estúpida ardilla – Decía el joven antes descrito mientras movía su brazo izquierdo para deshacerse del pobre e inocente animalito- ¡Ittae! ¡Vete a comer semillas! – Gritaba por lo bajo, puesto que tampoco quería que lo echasen.

Hubo una breve y ridícula pelea entre el hombre y la bestia, cada uno con sus motivos, uno quería acosar y el otro quería comer. Duró un par de minutos más, hasta que el indefenso animalito se aburrió y se fue a comer a otra parte.

- ¡Ja! Prefieres huir a tener que vértelas conmigo – Reía victoriosamente el joven albino a lo que retomaba su, antes interrumpida, tarea.

---PoV Sasuke---

Podía observar claramente como aquel pelirrojo sin gracia quería hacer de las suyas con MI DOBE…Grrr…ya va a ver lo reprobaré de por vida…NADIE, repito NADIE TOCA LAS PERTENENCIAS DE UCHIHA SASUKE … Ahora que lo pienso…¿cómo fue que llegué a estar tan prendido de alguien como el dobe? De todas las personas que están locas por mi, nunca pensé verme es esta situación por alguien así. Y es que en esta semana he hecho y dicho cosas que nunca pensé sentir o decir. La llegada de Naruto si que me afectó…y es que es tan lindo y violable con esos ojazos azules y sus carnosos labios y su… KUSO ¡PARESCO COLEGIALA ENAMORADA! Tranquilo Sasuke…ante todo compostura…un Uchiha jamás babea por alguien. (Inner: si como no ¬¬)

Arg… ¿pero en qué estoy pensando? Vine aquí a acosa…cof, cof, digo cerciorarme de que el dobe de Naruto llegue sano a mi casa, que por cierto es mucho mejor que la de este mapache sin cejas que tengo por alumno.

Tranquilo Sasuke…sólo hablan calmadamente… ¡¿Pero qué demonios?!…respira Sasuke…tranquilízate sólo el ojeroso se acerca para quitarle una migaja de pan CON LA LENGUA…KUSO… ¡¿QUÉ HAGO?! ¡¿QUÉ HAGO?!

---Fin del PoV de Sasuke---

El joven ojinegro prácticamente se arrancaba los cabellos de raíz por la desesperación. Pero un leve sonido que provenía de su lado hizo que desconectara su vista del gran ventanal por el cual observaba toda la escena. Ahí a su lado yacía su amiga la ardilla con unas cuantas bellotas.

Una sonrisa maliciosa apareció en su bello rostro.

---Dentro de la mansión Sabaku---

- Déjame…que te limpie…eso Naru –Decía susurrando el pelirrojo de la casa a lo que acercaba más su rostro al del desconcertado y avergonzado sensei.

- Etto /// - Decía sonrojado por impertinente cercanía de su supuesto alumno. Más la linda escena no duró mucho.

- ¡PLAF! – (Monik-chan: se supone que es un ruido sordo -.-U)

- ¡Kya! - Gritaron en unísono ambos jóvenes al oír como algo chocó estrepitosamente contra la ventana. Dirigieron sus miradas más por inercia que por otra cosa para observar que fue aquello y vieron algo que no esperaban ver: yacía ahí una ardilla resbalándose por el vidrio.

- ¿Una ardilla? – Preguntó extrañado el lindo rubito. – 'Gracias Kami-sama por enviarme aquel angelito en forma de ardilla TToTT' – Pensó agradeciendo el extraño suceso.

- Porquería de animalejo ¬¬**- Decía entre dientes el menor de los Sabaku maldiciendo al pobre e indefenso animalito que yacía inconsciente afuera.

- ¡Por Kami-sama! Se me hizo tarde – Cambiaba drásticamente de tema el ojicielo, al fijarse en la hora. – ¡El teme va a matarme! - Decía mientras cogía las pocas cosas que había llevado para después decir – Gomen Gaara, demo debo irme ¡Sayonara ^0^!- Decía a lo que salía por la puerta casi corriendo.

- Kuso…reza por que estés muerto animalejo del demonio – Maldecía el joven pelirrojo.

---En el patio de la mansión Sabaku---

Un rubio salía a paso rápido mientras maldecía a su distraída mente, más justo antes de que cruzara por el enorme portón un brazo lo jaló con algo de brusquedad hacia los matorrales.

- ¡¿Pero qué demonios?! – Quiso decir cuando se vio contra el muro y fuertemente sujetado por la cintura por un azabache que ya conocía.

- Él…te…iba…a…besar – Decía con un tono venenoso el secuestrador.

- ¿Sasuke? –Preguntó dudoso el rubito al ver a su amigo de esa manera, quien por cierto mantenía la mirada gacha.

- Ese…Sabaku – Decía con el mismo tono antes usado.

- ¿De q…? -Quiso preguntar pero sus labios fueron sellados por otros en un beso demandante y apasionado. El desconcertado rubio pudo sentir como una lengua cálida se hacía paso entre sus carnosos labios, permitiéndole saborear su cavidad bucal con deleite. El joven azabache disfrutaba de la dulce boquita de su rubito lindo, su sabor era tan adictivo, era tan dulcemente suave. El joven rubio cuando se dio cuenta de la situación, y con quien era que sucedía, inconscientemente contestaba, algo tímido puesto que era su primer beso activo, algo que enterneció de sobre manera al azabache que se sintió orgulloso de estrenar aquella adicta boquita, y espera estrenar otra cosa más. El joven rubio no paraba de sentir aquella sensación de un dulce hormigueo por la zona de su vientre, sus mejillas tornaron un bello color rosa, y podía sentir todo ese afecto que el azabache le tenía inconscientemente. Pero la necesidad de respirar se hizo presente y tuvieron que separarse.

- Naruto…yo – Decía el joven azabache con las mejillas ligeramente rosas, que si no fuera por la oscuridad de la noche no hubiera pasado desapercibido por el ojicielo.

Continuará… cha-cha-cha-chan!!!!


N.A.: ¿Qué les pareció? Bueno por lo menos denme una señal de vida para cerciorarme de que aún alguien lee mi fic TToTT.

Les agradezco su santa paciencia, y nos leemos pronto Matta-ne!!