Continuacion de Balas de Amor Re-editado

en verdad lo siento, no se que paso para que se repiese el capi anterior, pero ya esta arreglado y aqui tienen el verdadero capi 8 ^^


El teléfono sonaba en la casa de Orihime, pero nadie contestaba, no es que estuviese vacía, al contrario, la dueña se encontraba en casa, pero estaba muy ocupada…Gimiendo.

-Ichigo…-Susurro, el sudor corría por su cuerpo y se invadía del aroma de un hombre que estaba sobre ella, poseyéndola.

Ichigo adoraba y extrañaba tocar el cuerpo de aquella mujer, oír sus reacciones ante sus caricias y besos, regodeándose en los gestos que hacía, como cerrar sus ojos, morderse los labios, mover sus piernas como cuando tratas de quitarte los zapatos únicamente con los pies y como rogaba entre gemidos a que no se detuviese.

-Orihime…-Le susurro despacio y con una pizca de sensualidad en su oído, para luego morderle el lóbulo, mientras sus manos jugaban con sus pechos y sus dedos con sus pezones, teniendo como recompensa, leves gritos por parte de la muchacha.

-No te detengas…-Le suplico entre jadeos, le complicaba respirar.

-Como si quisiese hacerlo-Y la besa, introduciendo su lengua y Orihime le rozo el cuello con sus brazos, en un cálido y sudoroso abrazo.

Ella fue deslizando sus brazos para que ahora sus manos atrapasen las mejillas del muchacho, ayudándolo a profundizar aquel beso intenso y apasionado, sus lenguas bailaban en una danza acelerada, compartiendo la saliva y ambos se sentían húmedos y erecto, más ella, porque su intimidad ya estaba siendo rozada por el miembro erecto de Ichigo, aumentando el éxtasis.

-¡Ah!-Exclamo, porque el muchacho alejo de allí su pene, para que sean sus dedos los que ahora acariciaban su sexo, para luego continuar la exploración en el interior, disfrutando de los gritos y como ella arqueaba su espalda.

Su boca y lengua iba descendiendo, recorriendo nuevamente aquel blanco cuello, oliendo su aroma de primavera y saboreando las gotas de sudor que se deslizaban por aquel sector, de vez en cuando le daba leve mordisco y succionaba, para dejarle un par de rojizas marcas. Continuaba el descenso, disfrutando lamer entre los ambos enormes templos de placer, para luego devorar uno y después el otro, y así siguió, lamiendo su abdomen, luego su ombligo y finalmente se detuvo cuando llego a su sexo, que no tardo en rozar con un lengua un par de veces, para luego introducirlo ahí adentro.

-Si…continua Ichigo…-Susurraba en ruegos, acariciándole aquellos revoltosos cabellos naranjas con sus manos y rodeaba su cuello con sus piernas, para hacerlo más profundo.

Siguieron en esa posición, con los gemidos de música de fondo y el calor aumentando la habitación hasta que Orihime emitió un grito de placer al llegar a su primer orgasmo.

Se quedaron unos segundos con su respiración acelerada y entrecortada, tratando de recuperar el aire perdido, Ichigo se volvió a acercar a ella para probar sus labios, que fueron bien recibidos, hasta que la princesa heredera tomo el control, invierto los papeles y siendo ahora la dominante. Con una sonrisa satisfactoria y traviesa, se a posicionó primero de aquellos rudos labios que le robaban el sueño y el aliento, para luego hacer lo mismo que él le hizo a ella, descendiendo por su cuello, luego por su amplio pecho, su abdomen y ombligo. Cuando llego a su pene, no se atrevió a tocarlo con la mano, pero no por miedo, sino porque primero quería acariciarlo, frotarlo con sus manos, teniendo de recompensa los gemidos de Ichigo, ahora era el turno del muchacho de gemir, arquearse y disfrutar siendo la "caza" hasta que ya no pudo más y libero todo su semen, esparciéndose en las sábanas y en el rostro de Orihime, deslizándose por sus mejillas, nariz y labios, para luego caer en gotas.

Ichigo se apodero de aquella pequeña cintura con sus grandes y firmes manos, y así deslizarlas por aquellas curvas llenas de sorpresas, y de un movimiento violento, la trajo hacía él. Se sonrieron, esas sonrisas estaban llenas de diversión, sintiendo el pecho del otro, mezclando también sus gotas de sudor, como también sus respiraciones al volver a encontrarse con los labios del otro.

La muchacha se separo de golpe, con intenciones de tomar la iniciativa, introduciéndose poco a poco aquel duro miembro entre un profundo gemido. Su amante volvió a tomarla de la cintura, ayudándola con sus embestidas, viendo como ella subía y bajaba, gimiendo cada vez más fuerte y sus montes subían y bajaban con violencia…

Una perfecta Escena para Ichigo.

-¡AH!-Exclamo Orihime, llegando a su segundo orgasmo. Cerró sus ojos y se mordió su labio inferior, dejando que las emociones invadiesen todo su cuerpo.

Ichigo se fue incorporando, para tomar a Orihime y hacer que ahora ella quede tendida en las sabanas, pero boca abajo. Con su lengua, fue recorriendo su cuello, luego sus hombros y finalmente su espalda, pero hasta la mitad, oyendo las risitas de la chica.

-¿Desde cuándo fuiste tan bueno en la cama?-Susurro Orihime apenas, le complicaba hablar.

-Siempre lo he sido-Le respondió divertido y sensual en su oído-Lo que pasa, es que son los años de acumulación…especialmente para ti.

-¿Para mí?-Sin comprender.

-Porque has estado deseando esto más que yo.

-¿Estás insinuando que Grimmjow no es bueno?-Con un tono divertido-Ah…-Se le escapo debido a que Ichigo mordía su lóbulo y le apretó su seno izquierdo.

-Prohibido mencionar su nombre en la cama.

-S-Sí señor…-Susurro apenas, sintiendo ambos senos como "sufrían" un castigo ejemplar.

Entre lamidos, caricias y gemidos, Ichigo la penetro desde atrás, oyendo un potente grito por parte de Orihime. Sin tregua, la penetraba con fuerza, tratando de ir cada vez más rápido y profundo mientras ella hacía puños con sus manos, atrapando sin piedad las sábanas y ocultaba su cara en la almohada, en un intento inútil de ahogar sus gritos.

Pero él no le dejo, la jalo de sus cabellos (cuyas hebras estaban ya muy húmedas a causa del sudor y pegadas a su cuerpo), ni muy fuerte, ni muy suave, apegándola a su cuerpo, provocando una descarga en ambos por el roce de su amplio pecho con la pequeña espalda de Orihime y sus manos descendían por sus hombros, para llegar a sus senos, apretando sus pezones con sus dedos índices y pulgar y sus dientes y lengua atacaron el lado derecho de su cuello, como todo un vampiro ante su joven y hermosa víctima.

-Ya no…-Susurraba apenas Orihime, agachando la cabeza-V-voy a…co-correrme…

-Yo también voy a correrme-Apoyando su frente en el hombro derecho de la chica.

Ichigo lanzo un gruñido y Orihime un grito fuerte cuando ambos llegaron al orgasmo, el segundo para él y el tercero para ella. Cansada, se apoyo como perrito, dejando que el semen se introdujese en ella y saliese de su intimidad, para manchar las sábanas. Estaba cansada, le faltaba fuerzas y estaba segura que se dormiría en cualquier momento, lo noto cuando sus brazos flaquearon, haciendo que cayese tendida. Su amante también cayo, pero de espaldas y al otro extremo, dejando que la almohada sostuviese su cabeza.

-Lo irónico es…-Susurro Orihime-…que cambie las sábanas apenas ayer.

-Habrá que cambiarlas nuevamente…

De nuevo el teléfono sonó, pero esta vez, si lo habían oído y Orihime decidió contestar, a pesar de las protestas de Ichigo.

-¿Diga?-Contesta-Yoruichi-san, ¿Qué pasa?

-Si me contestas, significa que finalmente terminaste de tener sexo con Ichigo, ya era hora mujer, te estuve llamando como 10 veces durante 3 horas-Las mejillas de Orihime se iban encendiendo en vergüenza ante aquellas palabras-Necesito que vengan ustedes dos a la oficina-Ordeno.

-Claro Yoruichi-san.

-Y otra cosa más…

-¿Qué?

-Tómense su tiempo, tomen una ducha primero-Ofreció para luego colgar.

-Te dije que no contestases-Le regaño Ichigo, también avergonzado ante las palabras de la morena mujer.


-Bienvenido sean-Fue el energético saludo de Urahara-¿Por qué no contestaban las llamadas?-Curioso como un niño, incluso el tono que uso fue infantil.

-No tenemos que darte respuesta metiche-Regaño Ichigo, golpeándolo en la cabeza.

-Deja de hacerte el tonto y comencemos con esto de una vez-Pidió Grimmjow, sentado en una silla y con las piernas sobre la mesa.

-Grimmjow, deja de actuar como Pedro por su casa y baja los pies de ahí-Fue el regaño de Orihime, acercándose de brazos cruzados.

-Ah, deja de molestar-Molesto por el sermón, viendo como se sentaba a su lado.

-Bueno, como ya les dije, en la noche de Tanabata, habrá una fiesta que se anunciará el nuevo dueño de Shinigami, es decir, a ti Orihime-Fueron las palabras de su jefe Kisuke, viendo a la muchacha y señalándola con su abanico.

-Sí, eso ya lo sé…-Suspiro.

-Solo por curiosidad, ¿Ya sabes qué decisión tomar?

-No lo haces por curioso, lo haces por metiche-Fueron las palabras de Ichigo.

-No seas cruel conmigo-Lloriqueando.

-¡Ah! ¡Que alguien lo golpee! ¡Ya me está dando dolor de cabeza su llanto de idiota!-Rogaba Grimmjow, ante la pequeña risa divertida de Orihime.

-Tranquilos por favor-Pidió la heredera ya calmada-La verdad es que si, ya sé que hacer-Sonríe-Mi padre me ayudo.

-¿Rampo?-Pregunto el jefe sorprendido.

-Si-Sin borrar su sonrisa, era leve y llena de calma-Pero será una sorpresa.

-Que así sea, de seguro nos sorprenderemos mucho-Aseguro el rubio, devolviéndole la sonrisa.

-Bien, ahora, ¿Qué tiene que ver todo esto a que nos llames?-Pregunto Ichigo.

-Pues para contarles nuestro plan de seguridad, para llevarla segura a la fiesta sin ser atacados por los chicos malos-Respondió-Pero debemos esperar un par de minutos.

-¿Por qué?-Preguntaron sus pequeños soldados.

Urahara no respondió en palabras, en vez de eso, les mostró un cartel que decía No lean en voz alta. Dio la vuelta y revelo:Yoruichi-san está haciendo unos ajustes a las cámaras de seguridad.

-Ya esta-Se apareció la morena-Tienes un minuto y medio para decirles, Kisuke.

-¿Un minuto y medio? Eso es mucho tiempo Yoruichi-san-Con un semblante divertido y sombrío.


El esperado momento llego, el momento de saber el futuro de Shinigami, ¿Quedara en manos de la bella Orihime o de los avariciosos de sus hermanos?

Entre medio de la gran cantidad de invitados que vestían con elegancia, estaba Urahara, tomando de su copa y hablando con alegría con una hermosa rubia norteamericana, incluso le daba unos cortejos y coqueteos, aprovechando que su "niñera" aún no llegaba, era todo un alma de la fiesta, atrayendo cada vez a más jovencitas elegante, ahora hablaba con 10.

-Sí que te gusta aprovechar tus últimos días Kisuke.

Vaya-Exclamo, viendo como sus "amigas" se apartaban sorprendidas y algo asustadas para que se acercase el que estaba hablando-Con que tuviste el valor de salir sin un sombrero Yamma-jii, deberías usarlo…o una peluca, nos segas a todos con tu cabeza calva.

-Ríe ahora mientras puedas, en unas horas, Shinigami será de mis adorados nietos.

-¿Adorados? ¿Esas bestias tiene algo de adorables?-Sorprendido, viendo con sorpresa y diversión a los que estaban detrás de Yamamoto-Que sorpresa, tal vez me lo esperaba de la bella de tu nieta Hallibel, pero no de los cerdos de Nnoitra, Zommary, Ggio y Aroniero.

-Ya verás-Molestos, Nnoitra y Ggio iban a atacarlo, pero su abuelo se los impidió alzando su mano.

-Guarden esas fuerzas cuando tomen el poder, así, le harán todo lo que quieran a los idiotas de Kisuke y Yoruichi.

Todos se iban alejando del rubio, menos Hallibel, ella se tomo su propio ritmo y se detuvo cuando quedo al lado de Kisuke. Se vieron fijamente y cuando el hombre sonrió, ella suspiro.

-Espero que salga bien tu plan Kisuke, no quiero que esos idiotas de mis hermanos tomen el mando, sería desastroso.

-No te preocupes Hallibel-La tomo de la mano para besársela-Tu hermana Orihime llegara a este lugar sana y salva, eso te lo prometo.

-Que así sea-Y se aparto, tenía que mantener disfrazada su unión o su abuelo la mataría.


De la casa de Orihime, la puerta del garaje se abría, dejando ver cómo salía un auto negro, era un Geely GT realmente reluciente y el conductor era Ichigo.

-Afírmate fuerte, llegaremos en unos minutos-Viendo como la mujer de cabello naranja, que estaba sentada detrás, le asentía con la cabeza.

-Sería una grosería llegar tarde-Sonriendo.

El auto marchaba a gran velocidad, sin tomar la preocupación de ver si las puertas se habían cerrado bien o no. Parecía que todo iba bien…

Pero no fue así.

Cuatro autos se aparecieron de golpe, rodeándoles, sin darles un medio de escapatoria. Se fueron turnando en golpear el auto hasta que se apartaron al ver como la víctima de metal comenzaba a dar giros, adentro, el conductor trataba de tener el control mientras el pasajero se afirmaba como podía para no golpearse.

Finalmente pudo detenerlo sin problemas, sin que él o ella saliesen heridos. Ambos se frotaban la cabeza y antes de que se comunicasen con palabras, notaron como los pasajeros que montaban aquello autos se abajaron y los rodearon con pistolas.

-¡Bajen inmediatamente o disparamos!

-Es la hora del show-Murmuro Ichigo, abriendo la puerta.

Los atacantes vieron como salía Ichigo con cuidado, sin dejar de tener sus sentidos alertas, mirando a sus atacantes sin inmutarse a pesar de las armas, cerró la puerta y mantuvo sus manos arriba, a nivel de su cabello naranja.

-¡La chica también, es a ella a quien queremos!

La puerta de atrás no tardo en abrirse ante aquellos gritos. Primero salieron los pies con unos tacones rojos, sus piernas y finalmente salió la mujer de cabello naranja por completo, pero no estaba ni preocupada o asustada, al contrario, estaba sonriendo y de brazos cruzados.

Los atacantes se sorprendieron al verla por dos motivos:

1-Sus ojos no eran grises, sino dorados.

2-Su piel no era blanca como la nieve, sino morena como el chocolate.

¡No era Orihime!

-¡YORUICHI SHIHOUIN!

-Como que ya era hora de que se diesen cuenta-Quitándose la peluca, revelando su cabello morado.

-¿Cómo puede suceder esto?-Pregunto uno.

-Según la información, sería Kurosaki Ichigo quien llevase a Inoue Orihime a la fiesta-Dijo otro.

-¿Qué no lo ven?-La sonrisa de burla del pelinaranja iluminaba la noche-Han caído en una trampa-Y ante sus caras llenas de perplejidad, saco su pistola y disparo.


-Con ustedes, la señorita Inoue Orihime.

Todos miraron hacía la puerta de entrada, viendo como Orihime entraba con un elegante vestido negro que le llegaba por arriba de las rodillas, dejando mostrar sus bien formadas piernas, la tela era suave como la seda, delgada y un poco transparente, con un profundo escote en U y delgadas y finas tiras sobre sus hombros en vez de mangas. Su cuello estaba adornado elegantemente con un collar de oro, que terminaba con el símbolo de Shinigami que estaba a nivel de sus enormes pechos, su cabello estaba recogido en una alta coleta y se lo ondulo, por lo que pequeños rizos que estaba libres de la atadura del lazo rojo, rozaban la frente y mejillas de la chica.

-Gracias-Agradeció con una sonrisa a la persona que la presento.

-¿Cómo es esto posible?-Pregunto Ggio.

-Se supone que en estos momentos debía recrear la muerte de Lady Di-Dijo Aroniero.

Bien hecho pensó Hallibel con una leve sonrisa, viendo como su hermana se reunía con Urahara en compañía de Grimmjow.

-Esos insectos nos dieron una trampa-Estalló Nnoitra furioso.

-Creo que los subestimamos-Reconoció Zommary.

-Pero aun no cantan victoria-Hablo su abuelo, dispuesto a hacer otra de las suyas.

-Eso creen ustedes-Todos vieron a Hallibel, que ahora estaba con Ulquiorra y Stark atrás-Están bajo arresto.

-Explícame esto Hallibel-Ordeno serio y molesto.

-Muy sencillo abuelo, están arrestado, cadena perpetua, como prefieras.

-¡Traidora!-Exclamo Nnoitra, a punto de sacar su arma, pero Stark se lo impidió, se adelanto y ahora le rozaba el cuello con su espada.

-Es hora que paguen sus crímenes-Fue todo lo que dijo.

-Lo único malo de todo esto, es que nunca podré tener una relación de hermanos con Orihime-Confeso la rubia, viéndola conversando con Urahara, ajena a todo.

-Ve con ellos-Ordeno Ulquiorra-No te involucres más con esta gente.

-Lo siento abuelo y en verdad gracias por tomar mi custodia…pero eso no significa que deba ignorar lo que haces…es algo imperdonable-Inclino su cabeza ante él y se alejo-Espero que Orihime haga un trabajo igual de grandioso que nuestro padre.

-Es hermosa-Exclamo Hallibel.

-Ella es tu hermana, se llama Shinigami Orihime-Le presento su padre.

La pequeña Hallibel, de 9 años, pidió cargarla, cosa que obtuvo. Ya en sus brazos, miraba fijamente a la pequeña que era nada menos que su hermana menor, realmente encantadora y bonita, como todos los bebés.

-¿Por qué la llevarás con los Inoue?

-Debe estar protegida de tu abuelo y hermanos, simplemente no la aceptan.

-¿Puedo ir a visitarla?

-Preferiría que no, no sola, o le ayudarás a tu abuelo a ubicarla.

-Está bien, entonces prometo siempre protegerla…en las sombras.

-He cumplido mi promesa…pero con ayuda-Viendo a Grimmjow, refiriéndose a él y a Ichigo.

Después de ese pequeño "incidente familiar" la fiesta siguió con su transcurso normal, incluso llegaron finalmente Ichigo y Yoruichi con ropas diferentes porque se habían ensuciado con su "ejercicio"…

Hasta que llego la hora de la verdad.

Urahara, arriba de un escenario, dio su discurso, llamando la atención de la gente, incluso se atrevió a contar un par de chistes para calmar el ambiente, cosa que logró, pero a cambio se gano un par de golpes por parte de la morena de Yoruichi.

-Ahora, denle un aplauso a la hija de Rampo Shinigami, una gran guerrera y mujer y la heredera de nuestra compañía de lucha contra el mal: Inoue Orihime.

El público aplaudía mientras los reflectores mostraban la silueta de Orihime, quien lucía calmada e indiferente a su alrededor, una vez frente a Urahara, se atrevió a abrazarlo, logrando sorprenderlo, pero luego sonrió y le devolvió el abrazo.

-Gracias, cuidaste bien de mí Urahara-san-Dedicándole una sonrisa.

-No hay de qué y ahora lúcete-Y le beso la frente-Espero que tu novio no me mate por esto-Le ofrece el micrófono y se va alejando.

-Buenas noches-Saludo a través del micrófono-Se que esto es algo repentino, yo también me sorprendí, en un día, yo solo era una guerrera más, que daba patadas, golpes y disparos a los que rompían la ley…y a mis compañeros de trabajo cuando comenzaban con sus peleas-Hubo risas-Y al otro…me vengo enterando que la familia que me crió no era la mía…sino que era los de Shinigami, los fundadores de todo esto… ¡Mis jefes! Y que mi padre biológico era nada menos que Rampo Shinigami…en mis años en la academia, había oído tanto de él…incluso llegue a admirarlo y respetarlo….sin darme cuenta que era mi padre…no se imaginan la sorpresa que sentí…Muchos de ustedes esperan una respuesta…una decisión mía de que hacer…

Se acercaba la ahora… ¿Qué dirá? Todos esperaban en silencio…

-La verdad es que yo decidí…