La Última Rosa Azul

Capítulo 3: "Acompañante"

Los personajes de Shaman King NO me pertenecen son de propiedad del GRAN Hiroyuki Takei.

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Nuestros rostros se cruzaron, nuestras narices parecían juntas, nuestra frente, todo, incluso sus labios estaban muy cerca de los míos podía sentir su respiración en mi rostro.

Todo aquel encanto era roto al mirar fijamente aquella expresión.

Sus ojos ardieron en rabia con una furia indescriptible y aterrorizante, aquellas par de gemas eran de color doradas, como las que había visto en el reflejo del espejo…

-¡No me haga nada malo!-

Cerré mis ojos fuertemente esperando lo peor, sentí como gotas tibias caían de ellosy se desplazaban por mis mejillas. Estaba llorando.

Otra mano se posaba alrededor de mi cuello, tocándolo mientras sus dedos hacían presión en mi piel provocando que mi respiración se hiciera más difícil.

"Tengo miedo, tengo miedo, tengo miedo…" Me dije una y otra vez mientras gemidos y sollozos escapaban de mis labios.

Aquel hombre acercó su rostro desde mi frente hasta el comienzo de mi cuello, era extraño podía escuchar claramente el sonido que producía desde su nariz, como si estuviera… ¿olfateando?

Al llegar a mi garganta sentí como había dejado de respirar y como todo su cuerpo se tensaba.

Flash Back

"-Estoy molesta contigo Ren…-

-¿Ahora qué hice?

-Pues… casi nunca me abrazas o me besas, y cuando lo haces es porque estamos solos, eso me tiene mal y muy triste o ¿es que te da pena estar con alguien como yo?

Aquellos ojos dorados la miraron de reojo sin poder evitar que una sonrisa irónica se reflejara en sus labios.- ¿Qué es tan gracioso?-

Siguió riendo.

-¡Ren basta! Deja de reírte o si no yo…-

-O si no ¿Qué?- dijo mientras la tomaba de la cintura fuertemente y la acercaba hacia sí. Sonrió para sus adentros como muestra de satisfacción, ciertamente le encantaba provocar ese rubor en el rostro de Sayuri.- Vaya si que estas molesta, lo digo por lo roja que estas.

-¡Baka!- Le gritó tratando de parecer molesta, lo cierto era que estaba satisfecha y él por supuesto se había salido con la suya."

Fin Flash Back

-Por favor no me haga daño- Supliqué nuevamente.

Sentí como me soltó de su agarre y se puso de pie rápidamente no sin antes dejar escapar unas cuantas maldiciones.

-¡Maldición! ¡No otra vez!- Gritó nuevamente para luego golpear con fuerza la pared con su mano derecha.

Yo aún en el suelo no me atreví a levantar la mirada estaba temblando, demasiado diría yo, todo había sido tan rápido y tan extraño que no me sorprendía si éste chico me mataba.

Traté de ponerme de pie aprovechando que parecía distraído pero un dolor agudo me atacó desde mi tobillo provocando que callera nuevamente al piso.

-¡Ah!- me quejé para luego comenzar a llorar nuevamente nada me había salido bien- ¡Odio este día, odio esta casa, odio esta gente, odio mi vida!

Si quería tratar de pasar desapercibida por supuesto que no lo había logrado, pues aquel hombre dejo de mirar la pared para obsérvame de reojo, aunque se veía serio también pude notar que se veía mucho mas apuesto.

-¿Puedes dejar de llorar?-

Me sequé las lagrimas para luego mirarlo molesta.

-¿Disculpa? Creo que eso no debería de importarle- Contesté tratando de parecer molesta.

-Obvio que no me importa, pero es molesto escuchar los chillidos de una niña tonta como tú-

Me pasmé toda, ese chico se estaba siendo pesado.

-Usted está siendo muy grosero no debería dirigirse así a las personas y menos cuando éstas tratan de sálvale la vida.

Una risa sarcástica sonó por todo el lugar.

-¿Salvarme la vida? Ahh claro si a eso te refieres con tratar de aprovecharte de la situación y besar a un inconsciente, si, supongo que he de pensar que tratabas de darme respiración boca a boca ¿no?

Esa si había sido la gota que derramó el vaso.

Indignada me apoyé de la pared más cercana para así tratar de ponerme de pie, estaba dispuesta a irme, si hubiera sabido que ese chico era tan molesto lo dejaría tirado allí en el suelo.

Cuando por fin me pude poner de pie trate de dar mi primer paso pero fue inevitable ya que volví a perder el equilibrio, cerré mi ojos esperando el impacto contra el suelo, pero nada…los abrí y para mi sorpresa el chico de ojos dorados me había agarrado deteniendo así mi caída.

-Gracias- murmuré sonrojada por estar entre los brazos de aquel individuo.-No pensé que…

-Sí que eres torpe, mírate, ni siquiera puedes caminar-

Lo observe con curiosidad, si esas palabras que decía eran crueles, pero no pude evitar sentir algo cálido al estar cargada entre sus brazos, parecía ser un hombre frío, pero me estaba ayudando, de una forma extraña pero lo estaba haciendo.

-Deja de mirarme así o si no quieres que te suelte y caigas otra vez en el suelo

Si… definitivamente es un pesado. Fue lo último que pensé antes de salir aquel lugar horrible.

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-Mari aún no entiende como el joven Nicrhome está en este estado-

-La verdad blanquita es que yo tampoco lo entiendo…todo fue tan rápido que resulté quedar así

Aquellos dos jóvenes se encontraban dentro de una enfermería, después de que la chica de coletas lo encontrara mal herido por los pasillos.

El vampiro de ojos grises estaba sentado en una camilla mientras era atendido por la chica rubia de dos coletas.

-Mari está confundida, se supone que sabe que usted es un vampiro muy fuerte ¿Cómo ha permitido semejante herida?

La observó por largo rato para luego soltar un largo suspiro.

-Un Pura Sangre… lo subestimé demasiado y pues…

-¿Eso quiere decir que fue el señor Hao? Digo Mari y todos saben que es el único pura sangre de la "Cazada"-

-No Mari, es otro, aquel que estábamos esperando para que salve nuestro Clan, pero este sujeto sí que es peligroso. Mira como terminé.

La rubia dirigió si vista hacia el cuello del muchacho, aunque no lo pudiese notar del todo se veía una gran herida producto de algunas garras.

-Joven Nicrhome Mari no puede ver bien la herida por su camisa…

-¿Quieres que me la quite?

Ella asintió tímidamente.

-Bien-

El castaño no tardó en desabrochar los botones desde arriba de aquella camisa negra de mangas largas dejando al descubierto la parte superior de su cuerpo.

Al terminar de quitársela la joven de coletas no pudo esconder su asombro, el torso de aquel vampiro era increíblemente perfecto, era delgado pero no tanto y parecía tener músculos muy definidos aunque no tan robustos. Indudablemente los vampiros sí que eran atractivos.

No pudo evitar reír ante el trance de la chica, y al ver que ésta no reaccionaba carraspeó.

-Lo siento…Mari es muy distraída-

La chica posó sus manos por su cuello tratando de concentrarse en la herida, parecían los rasguños de un león, pero no cabía duda de que la fuerza de un vampiro descontrolado podría ser mortal.

Rápidamente comenzó a limpiar aquella herida con un líquido especial llamado "Sedue" especialmente para licántropos.

-Tienes buenas manos…me pregunto si serás igual de buena realizando otras "cosas"…

- Muchas veces éste líquido suele provocar sed en ustedes…

Aquel vampiro la miró con una ceja alzada, definitivamente era demasiado ingenua para no percatarse de que sus comentario tenían un doble sentido.

Ninguno de los dos dijo nada, la chica siguió limpiando la herida mientras éste la miraba de vez en cuando. Siguieron así por largo rato hasta que la joven hablo nuevamente.

-Mari ha terminado, pronto esa herida desaparecerá y el joven Nicrhome estará mucho mejor-

Y en efecto así sucedió, el chico se miró en el pequeño espejo que la chica le había ofrecido, su herida se estaba cerrando rápidamente y a los segundos como por arte de magia esta desapareció.

-Vaya, esto de sanar rápido me suele dejar sediento.- Dijo mientras pasaba su mano derecha por su cuello.

Esas palabras produjeron cierto nerviosismo en la chica, grave error.

-¿Emm enserio? Bueno supongo que Mari debe retirarse ya que ha terminado su labor

No pudo evitar reírse aquella chica era tan rara.

Le sujetó la muñeca, no quería que se fuera.

Ella lo miró con sus profundos ojos verdes nerviosa, ciertamente eran amigos, pero eso no significara que podían estar tan cerca.

Al mirarse por largo rato ambos cayeron en cuenta que ella estaba nerviosa y él sediento, una situación ciertamente peligrosa para ambos.

-Se supone que Anna debió enseñarte que jamás debes ponerte nerviosa delante de un vampiro, eso provoca que el corazón se acelere bombeando más sangre. Y supongo que sabes lo que puede ocurrir.

-No fue la intención de Mari ponerlo en una situación incómoda.

-Losé, pero se controlarme por suerte, además eres mi "Compañera" lo cual significa que debes encargarte de mi estado. Debes tener más cuidado no quisiera que te pasara algo malo.

-Por eso debo irme no es correcto estar tan cerca de un vampiro y menos sediento.

Él la miró molesto soltando la muñeca de la joven.

-¿Un vampiro? No soy cualquier vampiro, soy tú "kishi" por lo tanto tengo que protegerte, no te haría daño Mari se controlarme ¡así que no insinúes que soy cualquier vampiro! ¿Entiendes?

La chica asintió avergonzada, todavía le costaba creer que su mejor amigo se había convertido en un vampiro y ahora era el chico más difícil y problemático de la "Cazada", quien ahora la miraba como si se tratara de una niña inofensiva.

El pareció leerle los pensamientos ya que se puso de pie rápidamente y comenzó a ponerse la camisa negra ignorando la presencia de la chica.

-Está bien Mari siempre es lo mismo entre nosotros, así no llegaremos a nada, éste chico problemático como tú piensas te dejara en paz.

Dicho esto último salió de la habitación cerrando la puerta de golpe.

Se quedó mirando la puerta por donde había salido, definitivamente él le había leído los pensamientos.

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-Sediento es una palabra un poco peligrosa entre nosotros -

-Lo que le digo señorita Anna es cierto, él joven Nicrhome no se ha alimentado adecuadamente, esto tiene un poco tensas a las chicas de la mansión-

La rubia de ojos oscuros se mostró pensativa mientras cruzaba sus brazos y piernas, sentada sobre un gran sofá de cuero negro.

-Llámame a ese idiota.

-No hará falta-

Ambas mujeres voltearon sorprendidas hacia la puerta donde provenía aquella voz.

-Kino, déjanos solos- la mujer asintió y saliendo del lugar.

El vampiro cerro sus ojos grises ante la presencia de la rubia, tal parecía que ésta iba a ser una charla muy incómoda.

-Anna yo…-

No pudo continuar al ser callado por una fuerte bofetada por parte de la rubia.

-No sé si en verdad eres un idiota o te lo haces, pero lo que hiciste fue realmente estúpido. No nos podemos permitir que uno de nuestros vampiros se permita pasar hambre-

El chico quien tenía la cabeza de lado por la fuerza del impacto sonrió con ironía, Anna era una chica muy impredecible.

-No te repetiré por milésima vez lo que te pasara si sigues actuado estupidamente, pero ten por seguro que si sigues así serás alejado de tu "Compañera" ya que tú mismo te estás volviendo peligroso.

-Anna de eso precisamente vine hablar, no quiero Mari a mi lado, ella no me acepta del todo como su "Yoru no Kishi"…

Definitivamente estaba extrañada, ese chico se estaba sincerando y eso era algo casi imposible viniendo de una persona tan problemática como él.

-…Y no sé, Maldición, no le quiero hacer más daño, ya fue suficiente con mi transformación que la dejó en ese estado… ella no se merece sufrir más, no quiere estar al lado de una criatura como yo.

Al terminar aquellas palabras desvió su mirada al techo, no quería ver la mirada de sorpresa por parte de la rubia.

-En definitiva- le tocó el hombro – creo que has perdido completamente la cabeza Nicrhome.

El bajo su vista extrañado mirando la mano de la joven la cual se encontraba en su hombro, por primera vez sintió que se había desahogado, con la persona más fría del lugar, pero se había desahogado.

-¿Bien entonces no me vas a matar? O debo esperar burlas por parte de ti.

-Nicrhome, déjate de tonterías ella será tu "Compañera" y tú su "Caballero" y será así hasta que ella esté completamente preparada para la transformación.

-No tengo oportunidad de hacerte cambiar de opinión ¿verdad?

-Sabes que no- Se sentó nuevamente en aquel sofá de cuero negro- Cambiando el tema, éste chico, Ren Tao ¿Ya llegó?

El cerró sus ojos con rabia, ese nombre le producía furia.

-Sí, lo dejamos en el sótano, en la Cripta Lyserg se encargó de dormirlo ya sabes hechizos.

-Con eso he de suponer que es un Pura Sangre un poco agresivo, Fauston tenía razón.

-¿En qué?

-Esa chica, Tamao no puede encontrarse todavía con él, sería como perder nuestra única oportunidad-

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No sabía dónde estaba y como había parado en éste sitio.

Solo sé que al despertar me encontré en un largo pasillo color rojo, rojo sangre.

Corrí por aquel largo lugar pero nada, parecía no tener un final.

-Tengo miedo- me dije con voz temblorosa.

Jamás en mi vida quise estar sola, era mi mayor miedo, mi peor pesadilla.

Y ahora lo estaba, sola, por un pasillo que parecía no terminar.

Me senté en aquel piso frió de mármol mientras me abrazaba a mí misma.

Cerré mis ojos y le pedí a Kami de que esto fuera una pesadilla.

-Tamao despierta-

Abrí mis parpados lentamente, sentí como alguien me zarandeaba con insistencia.

-¿Qué sucede?- dije después de haberme incorporado en la cama.

-Al parecer tuviste una caída y te fracturaste el tobillo –

Estaba en la habitación que había ocupado desde hace días, en ella se encontraba Mari y Matti quienes estaban cerca de la cama mirándome curiosas.

-¿Cómo llegué aquí?- Pregunte de repente.

-Pues, es lo mismo que nos preguntamos nosotras ¿no te acuerdas de nada?

Volteé hacia mi tobillo fracturado, la noche anterior había bajado hacia un lugar oscuro… y allí se encontraba él… el chico de ojos dorados.

-"Ayer la señorita Anna me llevo con un doctor que tenía cara de demente el cual me hiso una serie de estudios todos raros, por lo que termine saliendo del lugar un poco mareada, camine sin darme cuenta por unas escaleras ¿pero qué creen? Me las quise dar de curiosa así que termine en un lugar horrible y para mi desgracia me encuentro con un chico que al perecer estaba muerto ¡pero adivinen! Estaba vivo y término haciéndome cosas extrañas como olfatearme y casi estrangularme."

Al recordar todas aquellas cosas reí de la nada, parecía una psicópata escapada de un manicomio.

-Mari insiste que la señorita Tamao le pasa algo-

-No- me calmé- digo no me pasa nada, es que no recuerdo nada lo que pasó ayer

-Mientes- me señaló el pie- alguien te tuvo que haber traído acá, tú sola no pudiste haber caminado todo eso.

Aquellas palabras no me habían sorprendido del todo, Matti era mucho más lista que Mari y yo juntas.

-Si tienes razón – suspiré – ayer conocí un chico un tanto extraño a la final creo que él me trajo cuando estaba inconsciente.

Ambas se me quedaron viendo como quien no quiere la cosa.

-Y dinos ¿Es guapo?

-¡Qué!

-Anda dinos Mari quiere saber como es ese chico misterioso.

-Pues si es muy bien parecido- Admití apenada.- Se veía alto, fuerte, su piel era fría como el hielo, sus cabellos eran oscuros y poseía unos ojos increíblemente preciosos de color dorados.

En ese instante las dos parecía querer decir algo pero callaron al ver que la puerta se habría lentamente, las tres nos sorprendimos mucho al ver quien era nuestro invitado.

Abrí mis ojos de la sorpresa, era él, el chico de ojos dorados, portaba una camisa blanca de botones doblada hasta los codos y un pantalón negro.

Indudablemente era más hermoso de lo que le había visto, pues la claridad producto del sol nos permitía apreciar con más detalles su anatomía.

Él nos miro extrañado parecíamos las propias bobas con la boca a fuera reluciendo nuestro asombro.

-Tamao éste chico es mucho mejor de lo que nos describiste, parece de esos modelos que salen en las portadas de revista.

- ¿Eres real? – Dijo Mari mientras lo tocaba con su dedo índice como si se tratara de algo no conocido.

-Definitivamente no me equivoque al pensar que estaba en un lugar con gente extraña- dijo mientras formaba una sonrisa torcida y miraba a Mari quien no dejaba de tocar su brazo.

Les dirigí una mirada asesina a las dos, ese chico no era lo que parecía, era mucho más peligroso de los que se imaginaban.

-¡Esperen él no es lo que piensan!

-Eso es cierto– me interrumpió sonriendo con malicia como si me estuviera retando con la mirada.- soy simplemente un chico el cual le salvó la vida.

Ambas chicas lo miraron sorprendidas para luego volear y mirarme a mí, por supuesto les dediqué una mirada fría.

-Tan tan, Matti es mejor que nos vayamos, creo que estamos sobrando- rió

Al verlas salir de la habitación me pregunte dos cosas ¿Quién era ese chico? Y ¿Por qué había estado en ese lugar tan oscuro como si estuviera muerto?

-Tenemos que hablar-

Me dijo con palabras frías.

Continuará

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T.T waaaaaaaaaaaaaaaaaa no lo puedo creerr leí el capítulo 300 de Kang Zeng Bang toy tan feliz y tan triste, al fin un final decente para SK por lo que leí en la carta final de Hiroyuki decía algo como si la oportunidad aparece podíamos verlos de nuevo… que quiso decir?? Será que Takei nos tiene una sorpresa? T.T

Este capi se lo dedico a Pedroo -.- para q no te quejes

Nuevamente Grax por leer mi historia ¡nos vemos en el prox capitulo la semana que viene bye se les quiere

Missu!