AMIGA1: Aome estas bien?
AOME: Si, no es nada. Aunque la verdad es que no se que me ocurre, debe ser cansancio
AMIGA3: Puede ser, ¿sabes? Es gracioso, si no te conociera juraría que estas embarazada
Todas hecharon a reir exepto Aome, para ella fue como si le hubieran hechado un balde de agua fría. ¿Yo? ¿embarazada? Se repetia una y otra vez, no podia dejar de pensar en esa posibilidad, recordaba la ardiente noche que habian pasado juntos ella e Inuyasha, ¿Podía estar esperando un hijo de Inuyasha? Bueno aunque en este caso, sería un "cachorrito". Se disculpo son sus amigas diciendo que no se sentía muy bien y que lo mejor sería que volviera a casa. Camino a casa pasa por la farmacia a comprar una prueba de embarazo, ya no podía seguir con esa incertidumbre, tenía que saber de una vez por todas si estaba o no esperando un cachorrito de Inuyasha.
Al llegar a casa subio corriendo a su cuarto y se encerro en el baño para practicarse la prueba de embarazo, transcurrieron los 10 min mas largos de su vida, pero al fin, iva a saber la verdad, con temor se acerco a la prueba y la vio, el resultado era positivo, ella estaba embarazada. Aome rompio en llanto en su cama, ¿Qué iva a hacer? Inuyasha y ella se habían separado, ademas él nunca mostro ningun interes en ser padre, entonces recordo que en aquella fogosa noche hubo luna llena, Inuyasha era humano, asi que no habria ningun problema en que el bebe naciera en su época, pero…. ¿ Si la sangre del hanyou se hacia presente en su bebe? ¿Cómo podria explicar los colmillos y las garras?. Aome había salido de una duda para entrar en otra.
Aquella noche no pudo dormir, pues pensaba en que iva a hacer con la criatura que ahora se formaba en su vientre, pero de algo estaba segura, debía volver a la era feudal para averiguar las consecuencias que la sangre del hanyou ocasionarían en su hijo
