II

Confusión

Estaba muy confundido. Hacía mucho que Reneé estaba distante, que apartaba la boca para que la besara en la mejilla, que entornaba los ojos cuando le avisaba que iba de pesca o a una parrillada. Hacía mucho que Reneé miraba con odio la pistola en el perchero, la caña de pescar y el cielo nublado de Forks.

Veía los cambios, los desplantes y las miradas vacías de su esposa y se preguntaba que había pasado con la chica vivaz de aquellos tiempos en que no estaban casados, se preguntaba qué había cambiado.

Reneé era la razón de su confusión.