En busca de la felicidad

Capitulo III: Imposible.

Me levante temprano, sin apuros. Camine hasta el baño y abrí el agua del fregadero. Entre y me lave el cabello lentamente, casi con vagancia, mientras que un gran bostezo escapaba de mis labios.

Una vez que termine con eso, con una toalla seque mi cuerpo pálido, y camine de nuevo a mi habitación, mientras buscaba el uniforme en el armario. Consistía en una pollera de color azul, al igual que el suéter, un moño rojo y unos zapatos negros. Me cepille el cabello, mientras que coloque dos pequeñas hebillas en el, para que no se me viniera a la cara.

Baje y me acerque a la cocina para hacerme el desayuno, deje el café con leche enzima de la mesa y me hice unas tostadas. Me senté y bebí un sorbo de café con leche, mientras que mis ojos viajaban de un lado a otro buscando algo que pudiera entretenerme.

Pero no hallé nada, más bien, no había dejado nada. Desde que volví del hospital, no había parado de limpiar, cocinar, planchar, lavar, arreglar las cosas. Todo. No había nada que yo no haya hecho, y todo para no pensar.

Porque si pensaba, en lo único en que mi mente se concentraba era en él.

Sasuke Uchiha.

No quería pensar más en el, no lo volvería a ver nunca más, seguro que en estos momentos ni me recordaba. Y quizás se encontraba pasando el rato con una chica perfecta igual que el, aunque nadie se le pueda asemejar.

Bofetada mental.

Por eso mismo es que no quería pensar en Sasuke, porque mi mente comenzaba a armar conjeturas de lo que podría estar haciendo, o con quien lo estaría haciendo. Mis ojos ardieron al pensar en eso, por lo que me obligue a tomar un sorbo de café con leche, para bajar el nudo que tenia en la garganta.

Hoy empezaría mi primer día en la mejor escuela de todo Konoha, tenia que estar feliz. Podría estudiar y tener un titulo de algo, así conseguir un trabajo y tener mi propio auto…

Otra bofetada mental.

Siempre me pasaba lo mismo, tratando de alcanzarlo, de estar en el nivel de Sasuke. Pero no había esperanza, yo no era nadie y el era perfecto, nunca habría una posibilidad. Simplemente, porque no cabíamos en el mismo lugar, éramos personas completamente diferentes.

Sin embargo, no podía frenar los pensamientos que me llevaban a querer besar sus labios finos y perfectos, probar su suavidad y textura, quería sentir sus cabellos azabaches entre mis finos dedos, mientras sus brazos fuertes se enroscaban en mi cintura.

Oh, si. Como deseaba eso, pero no… era algo, imposible.

Yo no tendría nunca la oportunidad de probar sus perfectos labios, no podría sentir nunca su sedoso cabello, ni mucho menos tocar su piel y deleitarme con su belleza natural. Quería embriagarme con su perfume tan profundo, que te inunda como una flecha, sentir la calidez de su cuerpo.

De repente, me sentí un poco (mucho) incomoda. Por lo que me vi obligada a levantarme y dejar el desayuno hasta ahí no más, se me había pasado el hambre. Mire el reloj, para asegurarme de que era temprano y salir a caminar por la zona, me sorprendí mucho al ver la hora -7:49-.

Tendría que salir ahora, o si no el colectivo me dejaría y tendría que esperar la siguiente parada, y llegaría tarde a mi primer día de clases.

Busque mi bolso y corrí hasta la parada. Llegue casi sin aire, por lo que apoye los brazos en mis piernas para recuperar el aliento. Cuando al fin me recupere, pude ver que no estaba sola, una chica rubia estaba parada esperando el colectivo, tenía mi mismo uniforme por lo que supuse que iríamos a la misma escuela. De igual forma, me sorprendí, era raro que una chica de esa escuela fuera en colectivo, seguro era becada como yo.

—Soy Ino Yamanaka, un gusto —se presento, la mire mejor. Era realmente muy linda, su cabello rubio brillaba con intensidad y tenia unos ojos azules que brillaban, su tez era blanca, casi pálida y una sonrisa adornaba su rostro.

—Sakura Haruno —le comente, mientras le sonreía con algo de inseguridad.

—Así que iremos a la misma escuela, que bueno… creí que seria la única en ir en colectivo —me comento sonriendo, mientras que se apoyaba en el barandal de la parada— es la primera vez que vengo en uno así. Como estoy castigada, mi padre creyó que la mejor manera de que aprendiera mi 'lección' era que tomara el colectivo como la gente normal, me quito mi coche, es un papá muy malo —dijo mientras hacia un puchero, yo me reí ante su actitud— y tu Sakura, ¿Por qué vienes en colectivo?

Yo baje un segundo la mirada, tratando de concentrarme en mi conversación. De nuevo en mi mente, había aparecido la imagen de Sasuke, con su sonrisa arrogante.

—Bueno es que yo, soy becada —solté, logrando que Ino me mirara sorprendida, para luego tratar de disculparse— No te preocupes no es nada, solo que mi padre esta en un viaje de negocios y no me pudo acompañar— le mentí un poco, después de todo, mi padre si estaba de viaje.

—Oh, bueno igual, cuando mi padre me de mi auto, te podré buscar en tu casa —me dijo más animada que antes, mientras que sus ojos brillaban con excitación. Yo trague con dificultad— podremos salir al centro, a comprar ropa y te podré presentar a mis otras amigas. Son muy simpáticas así que te caerán bien —me aseguro, mientras se adelantaba con planes en los que yo no tenia idea, ni ganas de asistir.

—Gracias, pero no te molestes tanto.

—No, no, no. Para mi no es ninguna molestia, me caíste bien Sakura, y quiero que seamos amigas —dijo sonriendo, mientras que me ponía una mano en el hombro.

—G-gracias… —murmure con algo de miedo, me alegre al ver que se acercaba el colectivo.

Esperamos a que se acercara, pero Ino se me adelanto entrando ella primera. Mientras yo buscaba el dinero en mi bolso, me reproche mentalmente el no haberlo hecho antes, una vez que lo encontré, me apresure a subir y así alcanzar a Ino.

Vi como ella casaba su billetera de un color violeta muy llamativo, con signos de corazones, estrellas y pesos a su al rededor. Casi me caigo sentada cuando ella le entregaba el conductor mucho más dinero del necesitado, eran treinta veces más de lo que tenia que pagar, me apresure para llegar a su lado al ver que el conductor sonreía feliz por recibir tanto dinero. La tome del brazo, mientras le daba unas monedas al colectivero, me arrastre a Ino a un par de asientos vacíos.

—¿Qué sucedió? —pregunto Ino, inocentemente, mientras me miraba con confusión y algo de preocupación.

Tuve que controlarme para no rodar los ojos, es que era algo tonto que ande regalando dinero a gente que no la necesita como el. En cambio hay niños que no tienen de comer, y solo viven de lo que le dan los demás.

—Le estabas pagando más de lo debido Ino, menos mal que vine contigo, no me quiero imaginar lo que te hubiesen hecho si hubiera pandilleros aquí— le explique seria, mientras ella se sorprendía ante lo dicho.

—Gracias Sakura, me alegro que me hayas ayudado —me agradeció con una sonrisa, la cual imite.

—no es gran cosa…

El camino trascurrió en silencio, a excepciones en que a veces Ino se copaba hablando acerca de su vida. Sin darse cuenta que no la escuchaba.

Al fin llegamos a la escuela, me sorprendí lo grande que era. Ocupaba al menos dos cuadras, con rejas alrededor de ella, las puertas de la entrada estaban abiertas. El edificio era de tres pisos, las paredes de un ladrillo brillante, las ventanas eran muy grandes, al igual que la puerta de entrada, que se habría en dos, dejando ver escaleras hacia arriba y un largo pasillo hacia el fondo. El colegio estaba inundado de personas, por todos lados, muchos iban entrando adentro, mientras que otros daban vueltas afuera. De repente, me sentí mareada.

—¿A que no es genial Sakura? —pregunto divertida Ino, contemplando mi semblante de sorpresa.

—Es… increíble… —dije casi sin aliento, mientras que ella soltaba una gran carcajada.

—A mira, a ya están mis amigas— me dijo mientras me jalaba del brazo y me llevaba hasta un grupo de chicas.

Cuando deje de ser empujada por Ino, pude ver a las chicas con claridad. Una era alta de pelo marrón, atado en dos moñitos a cada lado de su cabeza, con un pequeño y tierno flequillo en su frente, sus ojos de color café, se presento como Tenten Ama. La otra era rubia, con su hermoso cabello atado en cuatro coletas, sus ojos de color verde y la mirada picara la dejaban ver muy preciosa, su nombre era Temari Sobaku No. La ultima, era una de cabello azabache, (haciéndome a recordar a Sasuke) con un pequeño flequillo, sus ojos de un color extraño, similar a los de una perla, sus mejillas sonrojadas la dejaban ver encantadora.

—Y ella es Sakura Haruno, la conocí hoy en la parada de colectivos, me salvo de una masacre —dramatizo, haciéndonos reír a todas.

—Un gusto Sakura, espero que nos llevemos bien —me dijo amigablemente Tenten, mientras sonreía con dulzura.

—Gracias, yo igual espero eso —asegure, con vos firme y suave.

Comenzamos a hablar de sobre como no había ido en las vacaciones, en lo que yo solo escuche, ya que no había hecho mucho así que… no tenia nada para contar. De repente, comenzó a escucharse murmullos por todo el lugar, mientras que dejaban lugar a un auto Mercedes negro, para que pase entre la gente.

Yo observe confundida, se me hacia bastante conocido. Es más, era muy igual al auto de Sasuke, esfume ese pensamiento, tan rápido como llego. No tenía la más mínima intención de pensar en el, también en la escuela. Me gire, dando la espalda al auto, para dejar de pensar en estupideces, y hablar con las chicas. Pero ellas estaban igual de concentradas en el auto como todas las demás, a excepción de Hinata, que jugaba con sus dedos.

—¿Qué sucede? —pregunte al ver que ninguna pretendía decir nada, mi fije en Hinata pero ella estaba muy ocupada viendo el piso.

—Es que esta llegando el Rey de toda la escuela —me dijo Ino, todavía sin apartar la mirada del auto. Yo la mire expectante— Es el chico más popular del colé, el más lindo y más perfecto. Sus calificaciones son excelentes, al igual que su hermosura que supera a cualquier modelo— me comento, yo por alguna extraña razón, sentí un nudo en el estomago…— Es el heredero de una gran fortuna, su nombre es Uchiha Sasuke.

'Uchiha Sasuke…

¿Uchiha Sasuke?

¡¿Uchiha Sasuke!?

¡Mi ángel Sasuke-kun!'

Me gire tan rápido, que sentí que una parte de mi espalda sonó fuerte (N.a: tranquilas, no se quebró, solo fue un movimiento brusco n.n). Pero no le preste atención, ahora nada podría llamarme más la atención que el, por que Sasuke Uchiha estaba en mi misma escuela.

Lo vi bajar de su auto negro, tan despreocupado como siempre. Con su pose de modelo, serró su auto y se giro dejando ver como le quedaba el uniforme. Tenia la camisa blanca con los primeros botones abiertos, mientras que su corbata estaba atada encima de la camisa, tenía las manos en sus bolsillos, como la vez del hospital, mientras que su despeinado pelo, jugaba con la pequeña ventisca.

Y entonces, nuestras miradas se cruzaron. Se veía tan sorprendido como yo de vernos allí, pero no había lugar para preocupaciones. Porque en un instante, me vi perdida en sus ojos, tan profundos como siempre, su rostro tan pálido y perfecto. Su cabello se movía al movimiento del viento, al igual que el mió, como si les enseñara en baile.

Mi ángel…

Estaba parado enfrente de mí… ¡mirándome a mí! Sentí mis mejillas arder al pensar en solo eso, pero no me importo, no me importaría quedarme clavada allí toda mi vida, no si tuviera sus ojos para mirar el resto de mis días.

Pero toda la magia se vino abajo en un abrir y serrar de ojos, cuando una chica de cabello rojizo y un cuerpo bien formado de acerco al el y lo abraso con toda la fuerza que yo desearía. Todos en la escuela sonreían felices, porque frente a ellos estaban la pareja perfecta, y a un lado estaba la impura… mirando con un dolor tan profundo en su corazón que sentía ganas de llorar.

Ese ángel, no me pertenecía…

El ya tenía dueña…

El no era mi ángel Sasuke-kun.

—¡Sasuke-kun, te extrañe tanto en estas vacaciones! —oh si, se notaba la alegría en su voz.

Como me gustaría a mí estar en su lugar, tocando su hermoso y perfecto cuerpo. Pero no había forma, tenia novia y yo nunca la podría superar.

Nunca.

Me di cuenta que me había quedado parada viendo, como una invesil, esperando un milagro, que el corriera a mis brazos y estemos juntos de por vida. Tenía mis puños apretados, mientras que mi cuerpo recibía unas vibraciones que me dolían en todo el cuerpo, mi mente se nublaba, al igual que mis ojos.

Y no pude hacer otra cosa que no sea salir de ahí. Aunque haya quedado como una verdadera invesil, como una arrastrada enamorada de un ángel.

Sentí la mirada de Ino puesta en mi espalda, al igual que todas las demás. Y a pesar de que me llamaron, no pare, quería alejarme de allí cuanto antes. Necesitaba estar sola, al menos un rato… solo para calmarme.

No quería que nadie me viera llorar.

Que nadie notara lo débil que era.

No quería que supieran…

Que me había enamorado de un ángel

De alguien imposible para mí.

Continuara.

Hola de nuevo!!! Aquí les dejo un nuevo capitulo de este fic, espero sus comentarios che! :)

Lamento muchísimo la tardanza.

Y no es que me quiera justificar, pero… bueno, ya termina el año y estoy con la escuela a full! Además de que a mi loca mente se le ocurrió hacer otras dos historias más (las cuales ya subí y podrian pasar a ver, que tal XD) Así que como se imaginaran, estoy APURADISIMA.

Dejen comentarios por favor, así me decido por cual fic debería encaminarme… y así no tardar tanto en los otros capítulos.

Eso es todo.

Dejen REVIEWS!!!