Capitulo 2

¿Por qué me interesas?

Ban observaba aquella escena sin darle importancia, él lo que quería era ver las serpientes

–Ginji porque no le enseñas donde están las serpientes –comentó Shido mientras se dirigía al mostrador junto con Kasuki

–Claro, sígueme –indico el rubio a Ban, éste sin hacer ningún gesto lo siguió, deteniéndose frente a las vitrinas donde estaban varias especies de serpientes.

– ¿Te gustan mucho? –Preguntó el rubio mirando al chico, él solo asintió al ver que el rubio no recordaba que se habían encontrado en el restaurante

–Entonces… ¿puedes darles de comer? –Preguntó Ginji con una sonrisa

–Ese es tu trabajo –respondió Ban mirando con superioridad al rubio

–Eso lo sé, pero siempre me muerden las serpientes –señalo su mordida de tan solo unos minutos atrás

–Tendrás que ser estúpido –dijo mientras se iba acercando al rubio para quedar a unos centímetros de su rostro, sin previo aviso tomo la mano de Ginji, lo que logro que el rubio se sonrojo observando al chico –. Mmm pues es solo un rasguño –explicó mientras soltaba la mano del chico para verlo a la cara, al percatarse que estaba sonrojado puso una sonrisa de medio lado

– ¡Ginji! –lo llamo Shido, el rubio observo a su amigo y se dirigió donde estaba

– ¿Qué pasa?

–Kasuki nos invito a su casa en las montañas –respondió, ante esto el rubio abraso a Shido

-Síiiiiii, ¿vamos a ir verdad Shido? –Preguntó el rubio con una enorme sonrisa sin dejar de abrazarlo

–Lo pensare si me dejas de abrazar –contestó serio, por lo que el rubio lo soltó

–Vamos Shido di que sí –decía mientras brincaba por todos lados

–Pareces un niño –exclamo poniendo una sonrisa en su rostro

–Ya déjalo Shido, sabes que es así, ¿entonces que dicen van? –Preguntó el modelo mirando a los dos

–Supongo que estaría bien unas vacaciones –finalizo Shido, logrando que Ginji empezara a brincar con más entusiasmo.

Ban observo todo preguntándose porque le llamaba tanto la atención aquel chico tan hiperactivo, sin darse cuenta de que Ginji estaba en frente de él, observándolo

– ¿Qué tanto me observas? –Pregunto con voz seria

–De repente te quedaste observando a la nada –respondió con una sonrisa.

– ¡Ban Miodu! –se escucho la voz de una mujer desde la puerta de aquel local, todos voltearon para encontrase con una rubia

– ¿Qué pasa? –Preguntó Ban mirando a su representante

– ¡Te pierdes y tienes un concierto en unas horas! Tenemos que irnos- exclamo con furia, el chico sin ninguna expresión camino hasta donde estaba la chica

–Vamos Heven fue mi culpa, yo lo traje aquí –explicó Kasuki

–Está bien, pero deberías irte también –recomendó la chica

–Tienes razón, nos vemos chicos –se despidió para salir con los otros dos

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Ban estaba preparándose para su concierto pero no podía dejar de pensar en el rubio de la tienda

–Ese estúpido –dijo en voz alta

– ¿Qué pasa joven Ban? –Dijo Madoka, una chica que al igual que Ban tocaba el violín

–Nada, ¿también tienes concierto? –Preguntó tratando de cambiar el tema

–Sí –dijo mientras acariciaba a su perro que se llamaba Mozart

–Ban es tu turno –dijo Heven al chico desde la puerta, éste se despidió de la chica para ir a dar su concierto

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– ¿Qué pasa? –Preguntó Shido al ver a su amigo tan callado

–El chico que vino en la mañana, me dio la impresión que se siente solo –explicó el rubio

–Siempre quieres ayudar a las personas, pero deja de hacer eso… te pueden lastimar –contestó Shido, no quería que lastimaran a su amigo.

El día había acabado y Shido y Ginji estaban en sus respectivas casas cuando de pronto sonó el celular del rubio

–Hola! –contestó con entusiasmo

Siempre eres tan efusivo –respondieron del otro lado

– ¿Quién habla? –Preguntó con un puchero al no reconocer la voz

No me recuerdas, baka

– ¡No me digas baka! –Gritó Ginji

Jajaja ya no te enojes, soy Ban Midou –respondió haciendo que el rubio se quedara sorprendido.