Holaaa Hola!!... acá subiendo el segundoo capítulo, después de pasar 15 días sin internet, todo una torturaa!
Espero que les guste.
Todos los personajes son invención de Stephenie Meyer, a excepción de John Smith.
SUMMARY:
"Bella es ex-agente de la CIA. Edward aún trabaja. Se conocieron años atrás cuando una desgracia hizo que Bella abandonara la agencia. Una peligrosa misión se acerca. ¿Podrá Edward convencer a Bella de volver a la CIA? Personajes OCC/ExB/ "
Capítulo 2:
Descubriendo identidades
BPOV
"No por favor, no puede ser cierto. Dime que no es cierto." Sólo eran susurros, no podía levantar la voz, no podía llorar, no nos estaban permitidos los sentimentalismos a mitad de la misión. Toda la tristeza y desazón estaban dentro mío.
Me dolía el pecho de una manera irreproducible, era más de lo que podía soportar, pero no dije nada en voz alta, solo me senté y dejé mi mente vagar.
De repente todo se oscureció y caí.
Así eran mis pesadillas, o mis recuerdos mejor dicho. Aunque ya habían pasado casi 6 años de que todo había ocurrido, ellas seguían viniendo a mí.
Soy Isabella Swan. Ese es mi verdadero nombre, aunque en realidad pocos me conocen con ese nombre. Para la mayoría de la gente en dónde me muevo, mi nombre es Bella Black. Soy una ex-empleada de la CIA, que vive en el condado de Forks, bajo el ala protectora de mi padre. Solíamos hacer muchas cosas juntos cuando yo pertenecía a esta organización, pero cuando la tragedia ocurrió, no pude soportarlo más y abandoné todo. Gracias a la ayuda de mi padre, pude hacer una vida normal, o algo por el estilo.
Black, es el apellido de Jacob, mi difunto prometido. Llevábamos toda la infancia juntos, y cuando, a los 13 años, me uní a las fuerzas de inteligencia del gobierno, él lo hizo junto a mí; si bien su especialidad no tenía anda que ver con la mía, ambos fuimos presentados por Charlie, ante las autoridades y después de miles de exámenes, entramos a trabajar para la CIA.
Tal vez piensen que éramos muy jóvenes para este tipo de trabajos, pero eso es justamente la razón por la que entramos; quien podría sospechar que un par de adolescentes pudieran estar involucrados en la CIA.
Mientras mi ingreso se destinó a la parte de Tecnología Inteligente, la de Jacob era en relación a explosivos, y tácticas de ataque. En resumen, un adicto al peligro y la adrenalina. Era cien por ciento energías, había pasado todos los test de entrenamiento más duros y ello lo llevo a subir varios escalones en su área del departamento.
A la par, yo también crecí. En mi trabajo, también era genial, siempre explorando nuevos artefactos que se podían requerir para misiones, era un as con micrófonos, computadoras y todo artefacto de comunicación que uno pudiera usar.
Ambos nos divertíamos mucho en el trabajo, y entre eso e ir a la escuela, las horas juntos hicieron que con el paso de los años, lleváramos nuestra amistad al siguiente nivel. Así que el día que cumplimos 2 años de noviazgo, una tranquila noche de verano a las orillas de la Playa de La Push, él me entregó un anillo de compromiso, la felicidad no podía ser mayor, sólo era una promesa, pero a los 15 años, con eso nos bastaba a ambos.
El mismo anillo, 6 años después, seguía en mi dedo anular. Mientras lo hacía girar con mi pulgar, los recuerdos de la ultima noche que pasamos juntos volvieron a mí.
Ambos estabamos abrazados en una tienda de campaña, en un lugar alejado de Israel, disfrutando del calor que cada uno tenía para ofrecer al otro.
Nuestra misión se basaba en extinguir un depósito de Antrax, que el Gobierno de los . Había descubierto no hacía más de una semana. Mi trabajo ya estaba hecho, había interferido todas la líneas, había logrado neutralizar los sistemas de seguridad y me había camuflado entre los cargamentos, para obtener la información de los ordenadores principales, sólo nos quedaba una noche más y luego volveríamos a casa, para unas merecidas vacaciones.
No estábamos solos. Nos acompañaban 2 chicos más que tendrían unos 3 o 4 años más que nosotros, o por lo menos eso aparentaban. Ya saben, dentro de una Agencia secreta, nada de lo que te dices es completamente cierto, es más, para cada misión teníamos diferentes identidades, y sólo podías estar seguro de la tuya. El jefe de la operación, se hacía llamar Anthony Masen, y el otro chico que nos acompañaba era Jasper Hale.
Como decía antes, sólo nos restaba una noche, así que esa noche dormimos abrazados uno sobre el otro, con la esperanza de que él ultimo día pasaría rápido.
Pero las cosas no salieron bien... Y sólo regresamos 3 personas.
FLASHBACK
"Jacob,¡No lo hagas!, vuelve, lo arreglaremos de otra forma." La desesperación de mi voz no era nada comparada con la que bullía de mi pecho.
"Debo hacerlo, Bella. Es mi deber, somos agentes y debemos volver a casa con el trabajo listo." Respondió por el radio. "No volveré a la base hasta que todos los dispositivos estén instalados para ser detonados."
Sabía que corría peligro, sabía que la misión era complicada, siempre teníamos un mínimo de error, una posibilidad de no volver a casa. Pero hasta ahora todo marchaba tan bien. Solté el radio con fuerza, lanzándoselo a las manos del jefe de base.
"Por Favor, Anthony, haz algo, eres el jefe. Díle que debe volver." Dije exasperada por la situación.
"Lo lamento. Pero Jocob tiene razón, debemos terminar el trabajo." me contestó con su voz calmada y gélida, como si fuera una máquina más.
Anthony llevaba trabajando para la CIA más años que yo y que Jacob, por eso estaba a cargo de la misión.
Era una persona extremadamente solitaria, callada y sobretodo reservada. Sólo con una semana de estar juntos en una tienda escondida, sabía que hablar no era lo que más disfrutaba hacer. Y sacarle información era como sacarle jugo a una nuez.
Sus ojos negros, su pelo al ras, completado con sus excéntricos rasgos faciales, hacían de él una persona, que llegaba con seguridad a las 20 años.
Por otra parte, Jacob y yo sólo llevábamos algunos años en la compañía y recién teníamos 15 años.
La voz de Jacob volvió a oírse por la radio, y esta vez me quedé inmóvil, no pude moverme ni un ápice como para reaccionar.
"Es todo... Nos tienen Rodeados" Las palabras se clavaban en mí como agujas.
Lo único que rogaba era que él pueda volver sano y salvo a la base.
Anthony se situó al mando de la radio y no me dio espacio para nada más, entonces caí al piso de rodillas, con mi cara inexpresiva sólo dejando que mis oídos reciban cualquier sonido que viniera de la radio.
"Anthony, estoy en posición" la voz de Jacob se volvió a oír. "No puedo dejar que se vayan con todo eso. Tengo las cargas."
"Bien" fue todo lo que dijo Anthony. Comenzaron a oírse detonaciones y disparos, yo continuaba en la misma posición.
"Jefe..." dijo casi en un susurro. "¿Ella está por ahí?" … Anthony mantuvo sus ojos fijos en mí y les respondió.
"No" dijo en tono seco, como si le estuviera preguntando si afuera estaba lloviendo. Anthony tenía sus ojos fijos en mí, como si estuviera esperando una reaccione de mi parte, pero nunca me moví.
La voz de Jacob volvió a oírse "Bien... Dile... dile que la amo...." no podía estar despidiéndose, no era posible... "..y Jefe..."
"¿Sí?" dijo Anthony, animándolo a seguir. "Cuídala, y sácale de aquí, cuando todo termine."
"Es una promesa" dijo Anthony.
Y esa fue lo último que recuerdo claramente de esa noche. Luego se vuelvo todo borroso, y no puedo recordar con exactitud, cómo volví a . Sólo se que Anthony se encargó de mí. Permanecí todo el viaje en una especie de trance, sólo me esforcé lo necesario para comer y beber un poco. Pero sólo eso.
Anthony, era una persona, en quien a pesar de que Jacob ya había trabajado con él y se llevaban muy bien, no podía terminar de caerme. Es decir, tenía algo misterioso, o una cierto aire, que no lograba entender, llámenlo intuición femenina o algo de eso. Pero estoy segura, que ni siquiera se llamaba Anthony.
Algo en sus ojos me decía que él no quería que yo este allí esa noche, ni en esa misión, no se si era porque era la única mujer, o por otra cosa, pero el odio por así llamarlo era mutuo. Era áspero con sus respuestas, y sus maneras rozaban la mala educación.
Igualemente, yo tenía a Jacob, y era lo único que me importaba, trabajar juntos era lo mejor que podíamos hacer.
Hasta que se fue.
FIN FLASHBACK
Ésa fue mi última misión para la CIA, y pensé que así sería.
Había terminado mis estudios. Tenía un título en Balística y otro en Tecnologías. Si, a pesar de todo continué estudiando lo que más me gustaba hacer, no se si por mi o por no perder el recuerdo, pero lo hice.
Y ahora, con 21 años, estaba lista para comenzar un trabajo para el gobierno, algo no muy arriesgado, un horario de nueve a cinco y ahí terminaría todo. O eso es lo que creía.
Mi ex-jefe de la CIA, John Smith, me había llamado, con la intención de reincorporarme para una nueva misión. Esto había hecho saltar todos los recuerdos, como si las cosas no hubieran pasado hace 6 años sino hace 6 días.
Obviamente dije que no. Dejé a un lado todos las emociones por la adrenalina de las misiones, si lo reconozco, me encantaba jugar con eso; pero después de perder a Jacob no podía soportar otra misión. Los recuerdos volvían una y otra vez. No quería perder nada más.
Así que la respuesta fue contundente y definitiva para John, fue un No, y seguiría siendo No.
-*-
Mi reloj marcaba las 4:30 am. Me deshice de las sábanas de mi cama y me dispuse a ponerme mi ropa deportiva para mi ejercicio matutino. A pesar de no estar más en la agencia, seguía haciendo esto para mantenerme en forma, me gustaba la sensación del viento en mi cara, el esfuerzo de los músculos al final del trayecto y, aparte, siempre después de una corrida matutina, te sientes con más energías.
Usé mi joggins negros, zapatillas, y un buzo con bolsillos al frente, me até el pelo en una coleta en lo alto de mi cabeza, y tomé mi iPod de la mesa de noche.
Sin más preámbulos salí de casa y comencé a un ritmo tranquilo tomando por el camino que hacía todos los días. Las calles estaban vacías, aún era temprano para que la gente comenzara a deambular, razón por la cual me gustaba salir tan temprano.
Llevaba unos 40 minutos cuando sentí una presencia detrás mío, me giré, pero sólo vi árboles, y la brisa moviendo sus hojas. Me volví hacia mi camino y continúe. No tardé más de 2 minutos en darme cuenta de verdad que alguien estaba siguiéndome de cerca, si bien no podía verlo, logré atisbar algo de sombra. Mi cuerpo se tensó y apuré el paso, tratando de mantener mi respiración bajo control.
Cuando tomé la ultima curva del parque, sentí como una mano se enredaba en mi cintura, y otra fue hacia mi boca; la persona que me atacó, cayó al piso, haciendo que yo cayera encima suyo, y antes que pudiera hacer cualquier movimiento él se giró, dejándome aprisionada, entre el suelo y su cuerpo.
Aún estaba oscuro, y no podía verle la cara completamente, estaba presa del horror, y no podía moverme, cuando intenté soltarme, él me apretó más fuerte , presionando más su cuerpo con el mío. Quise gritar, pero no logré más que una pequeña queja, ya que aún una mano suya seguía en mi boca.
Su cuerpo se sentía arder contra el mío, o era mi cuerpo, no lo sabía, era fuego o energía no lo se. Alcé mis ojos, y enfoqué los míos en los suyos. Me encontré perdida frente a un para de ojos verde esmeralda, lo más bellos que jamás había visto. No me pregunten por que, pero no me asustó, creo que hasta me hipnotizaron un poco. Cuando se dio cuenta que había dejado de moverme, el extraño acercó sus labios a mi oreja y me habló:
"No te voy a lastimar Bella, sólo escúchame. Promete que no vas a gritar."
Un escalofríos recorrió todo mi cuerpo, mis sentidos estaban alertas. Algo me gritaba que me salvara, que corriera, pero la curiosidad me mataba. Como sabía quien era, porque me seguía, no entendía nada. Sólo quería huir de esos ojos, sólo quería volver a la seguridad de casa.
Tomé una gran bocanada de aire, y la escencia del hombre me invadió completamente, volví a mirarlo, había algo en el que me resultaba familiar.
En ese momento me di cuenta que estaba esperando que le respondiera.
"Bella, por favor, escuchame." Mis ojos volvieron a los suyos en confusión, estaba esuchándole, no sé que más pretendía de mí. Comenzó a retirar la maño de mi boca, sin mover sus ojos de los míos, al mismo tiempo, aflojo su agarre de mi cintura. Sabía que debía esperar hasta el momento oportuno en que bajara la guardia para huir.
Cuando el agarre fue leve, y sus ojos abandonaron los míos, dí el golpe. Me giré sobre mi misma, como había aprendido a hacerlo en defensa personal, para luego empezar a correr.
Pero él fue más rápido que yo y volvió a atraparme, antes de que pudiera hacer el intento de escapar. Ahora se encontraba con sus manos en mis muñecas, las cuales estaban a ambos lados de mi cabeza, y sus rodillas, apoyadas sobre el césped, a ambos lados de mi cintura, no se me ocurrió otra cosa, y grité.
Pero nunca se logró oír nada. Sus labios volaron a los míos y me besó con fiereza, con una fuerza dominadora. Todo su aroma me invadió, un calor intenso mezclado con una rara carga energética recorrió mi cuerpo , y para lo que no estaba preparada fue para mi reacción.
Me relajé, dejando de hacer fuerzas por soltarme de sus manos y sólo me concentré en devolverle el beso, el mejor beso desde....bueno, desde hace años. Él pareció darse cuenta de mi cambio y lamió mi labio inferior, pidiendo permiso para probarme un poco más. No lo pensé dos veces, abría a él mi boca y nuestras lenguas comenzaron una feroz lucha por dominar el beso.
Cuando sus manos soltaron mis muñecas, las mías volaron a su pelo, su sedoso pelo, despeinándolo un poco, lo atraje más hacia mí, mientras él me recorría los costados, haciéndome temblar.
Cuando nos separámos en busca de aire, volví a mirarlo y con una sonrisa torcida, me dijo ...
"Si sabía que eso era todo lo que necesitaba para calmarte, no habría hecho tanto lío" su mirada volvió a mi boca y su lengua recorrió su labio inferior en anticipación... Mis ojos no abandonaron su rostro ni por un segundo. Esa sonrisa..., y como en una secuencia de imágenes, esas que tienes cuando estas ante una situación de muerte o algo así, lo vi, estaba cambiado pero sabía que era él.
Aún respirando con dificultad logré pronunciar su nombre en un susurro, "Anthony" dije.
Su sonrisa se hizo más amplia, y me levantó del piso, pero aún así, me mantuvo presionada contra su cuerpo como asegurándose de que no me fuera a escapar...wow que CUERPO. Por Dios, Bella, que poco sentido de auto-conservación. Lo volví a mirar a los ojos y puso los suyos en blanco.
"En realidad, ése no es mi verdadero nombre." Lo miré extrañada. No entendía porque me decía esto y menos porqué estaba en Forks, en un pequeño parque, a las 5.45 a.m. ni hablar de las razones por las que me había buscado, que me quería decir y que tenía yo para ofrecerle a cambio.
Iba vestido con unos pantalones deportivos y una musculosa de la Universidad de California con unas zapatillas deportivas a juego. Parecía todo un modelo de Nike o algo así. También estaba sudado como si hubiera hecho ejercicios por un buen rato, ¿me había seguido todo el camino?
Se separó un poco de mí, y con su torcida sonrisa pronunció su nombre, y mi condena. Mi Dulce condena.
Extendiendo la mano, como si se estuvieran saludando dos personas en una oficina dijo "Mi verdadero nombre es Edward Cullen"
Bueeeeeeeeeeeeno... que me cuentaaan?
Espero que les haya gustado el capítulo, y gracias a quienes recomendaron la historia, significa mucho :)
Cuentenme que piensan acerca de la historia y si más o menos sospechan por donde va el tema, o lo que me quieran contar =).
Besotes a Todas
Silvis*
