Disclaymer: los personajes de esta historia son de Estephenie Meyer, pero la trama si que es mía.

Hola, perdón por la tardanza, lo que pasa es que se descompuso mi memoria y como no tengo internet en mi casa, pues no podía llevarme el cap. al ciber así que, perdón. Bueno, disfruten.

CAP. 4: ESTUDIOS MEDICOS 1

EMMET POV

Tenia sueño, y mucho, Alice me despertó muy temprano para "felicitar" a Edward por su cumpleaños, aunque yo creo que solo era un pretexto para despertarnos a todos con una cubetada de agua y hielo, pero por lo que se a Eddie le fue peor por algo de un karaoke o por ay iba.

Estúpido perro y su "saludo" por su culpa no paraban de burlarse de mí y por si fuera poco, los dos la habían agarrado con mis agujetas y pantalones, ¿Por qué no podían molestar a Alice o a Edward? Ellos eran sus dueños ¿no?, ¿acaso no deberían de lidiar ellos con sus molestas mascotas?, en fin, dicen que las mascotas se parecen a su dueño, y si que lo hacían, Prada era chiquita e hiperactiva como Alice y busi más grande y calmado, hasta antipático como Edward.

-maldita sea, ¿alguien puede quitarme a estas cosas de encima?- grite, ya harto de que los perros me siguieran a donde yo fuera mordiendo mi ropa. Alice y Edward se acercaron a mi claramente temerosos de que yo fuera a lastimar a sus bolas de pelo, lo que ellos no sabían era que yo era incapaz de hacer algo como aquello, no mientras tuvieran esa permanente carita del gato de shuerk.

-Vamos busi-dijo Eddie cargando al cachorrito al fin lejos de mi-Emmet cuídalo, voy por su comida

-¿Qué? ¡Oye!- Edward me volvió a dejar con la pelusa con patas-Alice cuídalo tu, yo no estoy de humor

-¿y Edward?

-dijo que iba por su comida - conteste y Alice comenzó a gritar

-Edward, ¿podrías traer también para Prada?

-¡claro, ya voy!- se oyó que contestaba Edward desde dentro de la casa

Después de un par de minutos se comenzaron a escuchar unos gritos desde la casa, todos corrimos para ver que pasaba y cuando entramos a la sala encontramos a Edward tirado en la alfombra, cerca del sofá, se quejaba y unas lagrimas escurrían de sus ojos, nos acercamos a el, preocupados, sin saber que le ocurría, o como actuar.

-¿Edward? ¿Estas bien?-pregunto Alice, visiblemente aterrada, pero Edward no contesto,

-quizá no nos escuche - comento rosi, acercándose mas, Alice tomo la mano de Edward y este la apretó, tal vez demasiado, ya que mi hermana se sobresalto y puso una mueca de dolor, aunque no sabría decir si por el estado en que ed se encontraba o por que la lastimaba, quizá por ambos.

-¡¿Edward?- chillo Alice exigiendo una respuesta, los labios de Edward se movieron pero no alcance a escuchar lo que dijo, subí rápidamente las escaleras y entre a la habitación de mis padres sin avisar, aunque luego me arrepentí, no es que atuvieran a la mitad de algo, pero tampoco se puede decir que no pasaba nada, en otras circunstancias me hubiera burlado o hecho algo, pero ahora solo me aclare ruidosamente la garganta.

-¿Emmet?, ¿pasa algo?- inquirió papa, sorprendido de que no hubiese hecho ningún comentario todavía

-¡Edward!

-¿Qué pasa con el?- pregunto esta ves mama, ya comenzando a preocuparse

-no se, esta mal, creo que se desmayo- dije, la verdad era que no sabia como explicar lo que sabia, y no tenia mucho tiempo que digamos, o mas bien, Edward no parecía tenerlo.

Después de bajar corriendo las escaleras hasta la sala, nuestros padres nos indicaron con la mirada que saliéramos mientras papa revisaba a Edward, nosotros obedecimos y salimos al jardín. Prada y busi estaban dormidos a la sombra de un árbol, ajenos a todo lo que estaba pasando, que suerte la de ellos, en cambio, Alice lloraba desconsoladamente en los brazos de Jazper y rosi me abrazaba fuertemente sin decir ni una sola palabra. Aunque no era necesario para saber que todos estábamos preocupados por nuestro pequeño hermano, Edward era el menor y nos sentíamos obligados a protegerlo, pero ¿Cómo protegerlo si no sabíamos de que hacerlo?

-¡Emmet!, ¿podrías venir un momento?- pidió mi padre desde la puerta de la casa

Sin decir nada me dirigí adentro y una vez estando ahí ayude a mama a pasar a Edward al sofá, el parecía estar en otro mundo, ni siquiera hiso el intento de moverse o caminar por si mismo, solo se dejo arrastrar como si no comprendiera lo que pasaba, tenia la mirada perdida, sudaba frio temblaba ligeramente y estaba pálido como una hoja, además se le notaba a leguas el miedo que lo recorría en esos instantes, yo me sentí aun peor, el parecía estar sufriendo mucho y yo no podía hacer nada para ayudarlo.

-¿Emmet?, ¿Cómo esta?-pregunto Jazper cuando regrese a jardín, suspire y me senté junto a rosi.

-mal, esta muy pálido y es como si no supiera lo que pasa, se le ve asustado. - Dije mirando el pasto bajo mi ropa- al, ¿Qué fue lo que te dijo?- pregunte

-dijo que todo daba vueltas- respondió Alice con la mirada gacha y un gesto de dolor.- nos sumimos en un silencio algo incomodo hasta que rosi hablo.

-¿creen que sea grave?- alce la mirada para poder ver mejor la expresión de mis hermanos.

-no lo se - respondió Jazper - pero últimamente lo he notado algo extraño en el.

-si, duerme mas de lo habitual desde hace un par de meses

- además, camina u poco raro, como si fuera un pato.- comento Alice, fruncí el entrecejo

-¿eso que tiene que ver?- pregunte

-nada, es solo que es algo antiestético- rodé lo ojos, era obvio que Alice solo dijo eso para aligerar el ambiente, pero aun así estaba completamente fuera de lugar.

-tal vez tenga algo que ver con lo que paso el lunes- esta ves fue Jazper el que hablo, queriendo desviar la atención del comentario fuera de lugar de su novia.

- e encogí de hombros y volvimos a sumirnos en otro incomodo silencio.

EDWARD POV

-Edward, levántate, nos vamos al hospital- escuche la voz de mi madre que me llamaba dulcemente

-ahora voy- dije en un susurro ronco por el sueño, me incorpore en la cama lentamente, para no marearme, pero al parecer no funciono del todo, pues un ligero mareo me ataco, claro, nada que ver con el vértigo de ayer, pero mi madre lo noto.

-¿necesitas ayuda?-pregunto al ver que tardaba en reaccionar

-no, gracias, estoy bien

Nos fuimos al hospital en el mercedes de mi padre, no habíamos desayunado, yo por que los estudios de sangre tenían que ser en ayunas, y mis padre solo por ser solidarios conmigo, a pesar de que insistí en que no era necesario, pero mi padres eran demasiado buenos y amables como para hacerme caso.

Cuando llegamos al hospital papá nos llevo a una habitación de cortinas azul cielo, pintada completamente de blanco con una cama en el centro de la pared contraria a la puerta que tenia un par de sabanas azules del mismo tono que las cortinas, junto a la cama había un montón de monitores y aparatos raros que no sabia para que servían.

-bien, Edward, necesito que te pongas esto- dijo papá mostrándome una bata de hospital azul hasta los tobillos

-¿es necesario?- pregunte, reacio a ponerme la ridícula prenda que dejaba al descubierto la parte de atrás del cuerpo

- me temo que si, hijo, estaremos aquí todo el día

-¿todo el día?- pregunte alarmado

-si, necesito hacerte unos estudios que son algo complicados y es indispensable que descanses después de ellos- eso, definitivamente, me asusto, ¿Qué clase de exámenes médicos te pueden hacer como para que necesites descansar después de que te los hagan? No se por que, pero presentía que este día seria muy, muy largo y los análisis dolorosos.

Normalmente para este tipo de cosas no se utilizaban habitaciones individuales pero toda mi familia tenia un trato "vip" por así decirlo, ya que mi papá era el director del hospital y uno de los mejores cardiocirujanos del país (estaba entre los primeros diez) por eso mi padre es mi modelo a seguir, aunque la cirugía me llamaba la atención yo prefería estudiar pare neurocirujano, se me figura una profesión fascinante.

-bien, Edward, coloca aquí tu brazo- pidió mi padre que había acercado una mesita de metal con agujas, algodón, gasas, desinfectantes, un tipo de tela adherible y unos tubos de ensayo con tapas, tragué en seco, aquí empezaba mi tortura, pues, si bien no le tenia miedo a las agujas, tampoco me gustaban, digo ¿a quien le gusta que lo usen de alfiletero? A mi no. Al menos solo se requería de un solo pinchazo para todas las muestras de sangre que quisieran hacerme.

-¿que haces?- pregunte, al ver que mi padre dejaba en mi brazo un tubito como la punta de una jeringa con tapa. (N/A: no es una aguja, es mas bien como cuando te ponen suero pero sin la manguerita, sirve para sacarte sangre cuando se les de la gana o meterte medicina si decir agua va "lo siento, trauma personal XD")

-te dejo una intravenosa para que no tenga que picarte cada vez que necesite tomar una muestra o inyectarte algo - me estremecí, en serio seria un feo día

-¿podre desayunar ahora?- pregunte, la verdad es que ya tenia hambre, además, ¿Cómo se suponía que repusiera la sangre que me estaban extrayendo? Ya iban 5 tubitos y por lo que entendí, podrían ser más.

-mmmm, creo que podrías comer algo ligero por el momento, avisare en la cocina para que te traigan algo ¿de acuerdo?

-creo que ya no tengo hambre- dije, prefería ayunar una semana entera que comer algo en el hospital, cuando era pequeño y venia con papa al trabajo la comida que hacían en la cafetería nunca me gusto, tenia un ligero sabor a desinfectante y le faltaba mucha sal.

A pesar de mi comentario papa se rio y salió de la habitación llevando consigo las muestras de sangre y de orina que tomo, claro, no antes de obligarme a meterme en la cama y asegurarme que pronto traerían el desayuno para mi.

Al poco rato una enfermera llego con dos platos con comida, uno para mi y otro para mi madre.

-buenos días- saludo la mujer- les he traído el desayuno por petición del doctor Cullen, me dijo que usted no había desayunado- dijo refiriéndose a mi madre.

-ha, he, gracias, pero la verdad es que no tengo hambre- se excuso mi madre.

-bueno, lo dejare aquí de todas manera por si quiere comer mas tarde- dijo y salió de la habitación.

Mi madre me acerco la comida a la cama y la puso sobre una mesita con ruedas que se deslizaba por arriba de la cama, quedando sobre mí para que pudiera comer más cómodamente.

-no gracias- dije, sintiéndome como cuando era un niño y me obligaban a comerme mis verdura.

-vamos Edward, no debe ser tan malo- dijo mi madre, animándome a comer.

-¡si claro!- dije en el tono mas sarcástico que pude- además, si no es tan malo, como tu dices, ¿por que no comes la tuya?-inquirí, sabiendo de antemano su respuesta y su verdadera razón (era la misma que tenia yo)

-es que no tengo hambre-mintió, y digo que mintió, por que al segundo siguiente se escucho a su estomago rugir- además, tu tienes que comer para que te mejores- comento, ignorando a su estomago-yo alce una ceja, en señal de escepticismo.

Si como esto solo conseguiré enfermarme del estomago-reproche- y es claro que tu si tienes hambre.

-yo como, si tu comes ¿echo?

-hecho, dije, y suspire, siempre terminaba cayendo en las tretas de Esme para conseguir lo que ella quería.

Bueno, como verán, esta es la primera parte del cap., prontito subo la segunda, espero que les guste, ¿alguna vez han probado la comida de hospital? Por que yo si, y déjenme decirles que es asquerosa.

Asta pronto espero sus reviews que son mi fuente de inspiración.

Atte. Alba