Feliz, feliz Navidad.

Chapter III – Adornos, luces, Santa ¡AUXILIO!


Emmett POV

Después de que nos fuimos del centro comercial, después de que nos vetaran y después de que mi papá me regañara, nos fuimos a casa, con el arbolito tan lindo que había elegido mi mamita preciosa. Pero, ciertamente, ahora se venía la tarea más difícil: Adornarlo… y sacar los adornos del ático.

Cuando llegamos casa, lo primero que hizo papá, fue encender la chimenea y yo la TV, disfrute unos instantes la programación, cuando mamá anunció que subiríamos al ático… el tenebroso ático, así que, apagué el televisor y subí las escaleras hasta 'la puerta secreta'. Mamá jaló el cordelito de la trampilla y de ésta salió una escalera desmontable, primero subió papá, luego mamá, y por último nosotros… la tropa.

El ático era lúgubre, pasaron por mi mente, las horas en Halloween, en donde asustábamos a Alice y a Rosalie con historias de terror, no puede evitar reír ante esos recuerdos. Ay que sonsas son mis hermanas. Pero en fin, el entretecho estaba lleno de cajas, las cuales, algún día, mamá, echaría a la calle; Las cajas tenían unos garabatos que simulaban ser letras, que decían cosas como: "Halloween", "San Valentín", "Año Nuevo", etc., etc.

—Aquí está —Anunció mi padre sacando una de las mencionadas cajas, que decía "Navidad", y sopló el polvo que tenía por encima.

—Pero cariño, esos sólo son los adornos del árbol, necesitamos todos los adornos —Aseguró nuestra progenitora—. Pero no sé dónde puede estar el resto de las cosas…, no recuerdo dónde las puse…

—Será mejor que las busquemos ¿Recuerdas si las guardaste aquí o en el sótano? —Preguntó mi padre mientras revisaba los nombres de las otras cajas.

—No lo sé —Contestó pensativa—. Pero, al parecer, no están aquí… vamos a ver al sótano.

—Bien —Asintió.

—Papá —Dije—. ¿Podemos mis hermanos y yo buscar aquí por mientras?

—Ehm… —Él miró a mi madre no muy convencido, pero finalmente afirmó—. Sólo si prometen no hacer otro desastre…

—Lo prometemos —Dijimos al unísono. Luego mis padres bajaron hasta el sótano, que entre nosotros, es mucho más tenebroso que el ático.

—Este lugar me da miedo —Dijo de pronto Alice, detrás de Jasper.

—Oh, no temas… los fantasmas sólo salen en Halloween —La tranquilicé—. Además… no querrían llevarse a un pigmeo como tú…

—Muy gracioso, Emmett —Me miró de reojo, mientras me dejaba ver cuánto me odiaba—. En fin… cómo pretendes encontrar esas cajas. Como mamá dijo, pueden estar en el sótano y nosotros estamos aquí arriba a merced de las cosas más horrendas del mundo, partiendo por ti, Emmett.

—Como se nota que jamás te has mirado en un espejo.

—Basta chicos —Se interpuso Rosalie—. Recuerden que falta poco para Navidad y debemos decorar nuestra casa, y no lo lograremos si estamos peleando todo el día.

—Rose tiene razón —Le apoyo Eddie—. Si Santa no encuentra nuestra casa hermosa no nos traerá regalos… y en vez de eso nos traerá carbón.

—¡NO! —Grité escandalizado—. ¡Eso sería terrible! ¡Todavía no le encuentro la gracia al carbón!… ¡Encontremos esas cajas!

Asentimos a coro, mientras leíamos… o intentábamos leer, los mensajes subliminales de las cajas. Además, luchábamos para no tropezar con todos esos ornamentos que nos hacían zancadillas.

—Chicos… miren lo que encontré —Llamó Jasper desde un extremo, nos acercamos de inmediato. Ahí, entremedio de un montón de cosas inservibles había un Santa, siendo estrangulado, literalmente, por muchas luces de navidad.

—¡Hay que salvarlo! —Anuncié para luego abalanzarme sobre el Santa a quitarle la enredadera de luces. Una vez que estaba libre, se sentía frío y no se movía… oh no… Santa… Santa está muerto—. No… ¿¡POR QUÉ! ¡LLEVAME A MI, PERO A ÉL NO!

—¡SÍ! ¡LLEVATELO A ÉL! —Apoyaron mis hermanos.

—¡Hay que hacerle R.C.P! —Exclamó Edward—. Tal vez aún podemos hacer algo…

—Hagámoslo… —Agregué muy seguro, no dejaría que Santa muriera, pero…—. ¿Alguien sabe cómo hacer eso que dijo Eddie?

Todos nos miramos, encogiéndonos de hombros. Esto estaba grave, Santa estaba muerto y no podíamos hacer nada… ¡Esto es humillante!

—Papá tiene un libro sobre eso —Saltó Rosalie—. Iré a buscarlo.

—¡Ve! —Grité cuando la vi bajando las escaleras—. ¡Confiamos en ti!

—¿Quién pudo hacerle esto a Santa? —Se lamentó Alice de rodillas sobre el cuerpo inerte del panzón de rojo.

—Sólo pudo ser una persona —Dije en tono serio, acercándome a la ventana que daba hacia la casa del vecino, puse mis manos en mi espalda y miré de reojo aquella casa, hermosamente decorada—. Allá… al frente, se oculta el rostro de la maldad… Nuestro vecino es parte del lado oscuro de la maldad. En cambio nosotros somos del lado iluminado de la maldad… él es el único que pudo haber hecho esto… ¡Nos odia!… Pero nosotros le odiamos más…

—¿Cómo se metió a nuestra casa, hermano? ¿Olvidas que está resguardada por la goma de mascar que pusimos entre su reja y la nuestra? —Preguntó Jasper—. Si quiso pasar estaría en este momento pegado en el césped.

—Sí —Asentí—. ¿Pero olvidas que él es como el mismísimo Grinch? Tiene sus trucos… pero nosotros tenemos muchos más… Nos vengaremos, sólo esperen la hora de dormir y ¡Paf! Vamos a ver si le gusta la miel en sus zapatos… o en su césped o… incluso en su perro… Johnny Rainbow.

En eso vimos al vecino salir a su jardín, nos vio en la ventana y nos saludó. Nosotros sonreímos y levantamos la mano para corresponder a su saludo mientras hablamos entre dientes.

—Sigue sonriendo… —Comenté—. Ya verás lo que te espera a la salida de tu casa.

—¡Aquí está! —Avisó Rosalie, un poco cansada, se notaba que había corrido demasiado para llegar aquí. Tomé el libro justo en la arte del R.C.P., bien era hora de jugar al doctor… otra vez…

—Alguien tiene que darle respiración ¿Boba a boba? No, perdón, boca a boca —Miré a mis hermanos, Rosalie no podía darle respiración ni a ella misma y yo estaba leyendo el libro— Alice, has salido elegida democráticamente para realizar esa honorable tarea…. Mientras Jasper hará las reanimaciones… y Eddie estará concentrado en el pulso de nuestro querido amigo un poco ancho de caderas.

Empezamos con el trabajo de parto… ¡NO!… Lo siento estaba leyendo otra parte del libro. Luego de un rato nos aburrimos ya que el gordo de rojo no despertaba… en realidad tenía los ojos bien abiertos, pero no respiraba, ni se movía.

—Es… es imposible —Dijo Alice exhausta.

—Lo perdimos… —Continué con pesar—. Hora de la muerte… ehm… no traje mi reloj de juguete, pero tranquilos, su muerte será vengada, de alguna u otra forma…

—¡AH! —Escuchamos un grito aterrado, nos giramos y vimos a Rosalie apuntando con temor una figura de un reno. Este parecía estar en los huesos ya que se veía sólo un pequeño armazón de color blanco—. ¡Rodolfo el Reno también está muerto!

—No seas tonta, no ves que no es Rodolfo el Reno… es una imitación barata —Me crucé de brazos—. Ni modo… tenemos que vengar a nuestro amigo el gordo. Me preocupa tener que mandar a Alice al Polo Norte para que ayude en el taller de Santa…

—¿Y a mí por qué? —Interrogó la aludida.

—Qué no sabes que en el taller de Santa sólo trabajan duendes…

Dije, y estábamos a punto de matarnos con nuestras miradas cuando llego nuestro padre. Al escuchar el grito desesperado de Rose. Traía una cara preocupada que hasta nos dio miedo.

—¿Qué sucede aquí? —Preguntó nada más al vernos—. Escuché gritos…

—¡Papá! —Corrió a él Alice, llorando—. Nuestro vecino mató a Santa…

—¿Qué? —Papá alzó una ceja, mientras miraba alrededor, encontrando al "Santa muerto", sonrió levemente—. No, hija mía, nadie mató a nadie… ¿No ven que es una figura navideña de decoración?

—Decoración mi ropa interior —Dije de inmediato—. No quieras encubrir a un vil asesino.

—Okay —Agregó no muy convencido—. Por qué no mejor vamos abajo, mamá empezará a decorar el árbol, vayan a ayudarle.

Mis hermanos fueron de inmediato, yo mientras me quedé allí, resguardando a Santa.

—¿Por qué no bajas con tus hermanos? —Consultó al ver que yo todavía estaba allí.

—Porque planearé algo para vengar la muerte del amigo de todos —Contesté cruzándome de brazos—. Y tú, padre, no me lo vas a impedir.

—Eu… —Se quedó impresionado, hasta que volvió a sonreír—. Escucha hijo, Santa está vivo… Él es sólo una de las muchas copias que tiene para que podamos decorar nuestro jardín.

—¿Seguro? —Lo miré de reojo.

—Claro que sí… ahora ¿Qué tal si me ayudas a llevar esto para abajo y decoramos juntos el jardín? —Sonrió más aún.

—Está bien —Afirmé tomando una caja cercana, mientras mi padre tomaba al Santa tirado en el piso y las enredaderas de luces junto con el reno y un montón de guirnaldas verdes.

Bajamos, en medio de la sala estaba mamá con mis hermanos decorando el hermoso árbol. Aunque yo insistiera que se hubiera visto mejor el árbol gigante. En fin, con los adornos estaba quedando maravilloso.

—Querida —Llamó mi padre—. Emmett y yo decoraremos el jardín.

—Okay, les prepararé chocolate caliente por mientras —Sonrió, mientras se colocaba de pie y dejaba al resto de mis hermanos colocando los adornos.

Mi padre y yo salimos al jardín, el cual era un hermoso desierto blanco… uhm… desierto blanco ¿eh? Algo en mi cerebro comenzó a formular millones de tonterías para hacer con aquella nieve…

To be Continue…


N/As: Este es el tercer capítulo, esperamos que haya sido de su agrado. Va lento, lo sabemos, pero el siguiente se viene con bromas al estilo CHIBI CULLEN, ya saben, la nieve y la venganza contra un vecino puede terminar con el desastre navideño XD

Un capitulo largo con Emmett POV, creemos que es lo que mejor se nos da.

Nos dijeron que Johnny Rainbow… no era gracioso en ingles… pero nos dicen de ¿Juanito Arcoíris? En fin, existen cosas que colocaremos en nuestro perfil, como el perro… las casa decorada, el árbol gigante… el árbol de Cullen decorado y otra cosas más… incluso al vecino XD

Eso, un beso para todos los que leen y a los que leen y dejan review

Agradecimientos especiales a: LiahDragga, Isa Cullen Pattinson Volturi, perl rose swan, ginny3001, candy1928, lexa0619, jnnfrmrz y aBlissVmpKr