Feliz, feliz Navidad.

Chapter VIII – ¡El pavo está vivo!


Emmett POV

—Emmett —Llamó mi madre calmadamente—. No es mi intención castigarte en vísperas de navidad, la verdad no creo que eso sea de gran ayuda, pero para que entiendas que no es bueno intentar matar a nuestros invitados con zanahorias y salsa de ajo, te quitaré por esta noche tu cambio de bomberos.

—Madre ¿Y dices que no es tu intención castigarme? ¡Es el peor castigo que me han dado en seis años! —Gimoteé, poniendo mi dulce mirada que ablandaba hasta el más estricto de los padres—. Mami, no me quites mi navidad, por favor.

—Lo siento, Emmett, pero dame ese camión —Lo quitó del piso y lo puso sobre el mesón de la cocina—. Ahora ve al segundo piso a jugar con tus hermanos.

—Está bien —Dije a regañadientes mientras en mi mano sostenía el control remoto del camión, subí pesadamente las escaleras hasta el cuarto de juego de nuestro humilde hogar. Abrí la puerta para encontrarme con mis hermanos y Bella jugando por todo el lugar, yo sólo me senté en un sillón cercano a esperar que mi triste vida pasara delante de mis ojos.

—¿Qué sucede Emmett? —Preguntó Jasper, quien dejó el juego de lado para chismosear sobre los últimos acontecimientos que pasaban por mi mentecita.

—Ah… —Suspiré—. Mamá es el nuevo Grinch… me quitó mi camión de juguete, y yo no le hice nada a ella.

—Pero casi matas a mi papi —Dijo Bella a un lado ¿Cuándo había llegado allí?—. Eso estuvo mal.

—Lo sé, pero tenía buenas intenciones, yo creí que tu padre era un fantasma-vampiro-humano, y eso en mi casa no está permitido —Dije con pesadez—. ¿Qué querías que hiciera?

—Quedarte quieto por una vez en tu vida —Susurró Rose—. Tal vez así no te hubieran quitado el juguete de control remoto.

—Silencio Rose —Coloqué una mano en mi pecho—. No ves que me siento fatal, mi pobre e inocente corazón está roto como los sueños de papá… shif.

—No te hagas la víctima, al fin y al cabo sigue siendo tu culpa —Alice tomó asiento en el otro extremo del sillón mirando sus nuevas sandalias.

—Puede ser —Volví a suspirar, esta situación estaba matándome—. ¿Ustedes creen que me devuelvan mi camioncito? Es que es una reliquia de mi infancia.

—Velo en tu horóscopo —Edward, que hasta el momento se había mantenido en silencio, me extendió el periódico que, seguramente, era el de papá—. Él te lo puede decir.

—Tienes razón Eddie —Exclamé, de seguro si leía mi destino me sentiría mejor, tomé la prensa escrita y busqué la sección, comencé a leer— "Todo lo que quieres se cumplirá."

—¿Ves? —Jasper apoyó una mano sobre mi hombro—. Mamá tarde o temprano te dará tu juguete.

—Lo sé —Bajé la cabeza—. Por cierto Eddie, tú y Bella se ven lindos juntos, es que con la salsa de ajo no tuve tiempo de decírselo.

—No, nos molestes —El aludido se puso más rojo que el traje de Santa.

—No en serio, verán que luego una escritora, que seguramente será de apellido Meyer, tomara su historia romántica y la transformara en un best–seller y luego la llevaran al cine donde a ti Eddie te hará un tipo llamado Robert Pattinson —Dije seguramente mientras mis hermanos me veían con cara rara—. ¿Qué? ¡Lo leí en tu horóscopo!

—Sí, claro —Susurró Bella no muy convencida—. Mejor sigamos jugando.

—Vayan ustedes, yo voy a recuperar mi camión —Me puse de pie de inmediato.

—¿Cómo lo vas a hacer, Emmett? —Preguntó Alice al verme tan decidido.

—Pues, elemental mi querida Alice —Mostré el control remoto—. Años de experiencia junto al volante de ese vehículo, es hora de ponerlos en práctica.

Salí del cuarto, a mis hermanos les picó el bichito de la curiosidad y vinieron conmigo, nos ocultamos cerca de un macetero que mamá tenía con una planta que parecía árbol, muy fea.

—Ahora, es momento de traer mi camión a donde pertenece —Susurré—. La caja de juegos.

—¿Pretendes traerlo de vuelta usando sólo el controlador? —Preguntó Rosalie no muy convencida—. Eso será más difícil que lograr que tú pensaras un poquito.

—Rose, como ya dije —Comencé—. Soy un experto al volante, no olvides que llevo seis años siendo el mejor piloto de esta casa, incluso superando a mí avejentado padre.

Tomé el control con ambas mano y estiré la especie de antena, según mis cálculos matemáticos, estábamos en el radio de captación de onda, lo que haría que mi juguete sí reaccionase. Entonces apreté el acelerador de fondo.

Esme POV

—Renne ¿Me ayudas? —Pregunté cordialmente antes de tomar la bandeja del pavo.

—Claro —Dijo ella con una sonrisa—. ¿Quieres que ponga las copas en la mesa, verdad?

—Sí —Por alguna razón ella era muy intuitiva—. Si no es mucho pedir, claro.

—No, no, para nada —Ella tomó la charola con las copas y se dirigió al comedor. Yo en cambio me detuve a escuchar un sonidito que provenía desde adentro del pavo.

—¿Qué es esto? —El sonido era tenue, casi imperceptible, como si hubiera un mosquito adentro del ave ya asada.

Emmett POV

—No avanza —Dije a regañadientes—. Algo pasa.

—Debe estar atorado —Comentó Jasper—. Pon máxima velocidad, eso servirá.

—¿En serio? —Interrogué algo asustado, nunca había utilizado la técnica milenaria de la máxima velocidad—. Lo voy a intentar.

Apreté el botón de máxima velocidad y luego el acelerador.

Esme POV

Acerqué mi oído un poco más para escuchar mejor, cuando de repente el pavo salió disparado de la bandeja de plata en el cual estaba, cayó al piso para luego avanzar rápidamente. Lo único que atine a hacer fue gritar.

—¡El PAVO!

—¡AH! —Un grito proveniente desde el comedor mezclado con una quebrazón de vidrios, muchos vidrios, era Renne—. ¡EL PAVO ESTÁ VIVO!

Más y más gritos.

Emmett POV

—¡EL PAVO ESTÁ VIVO! —Escuchamos gritar a la señora Renee y nos aventuramos a mirar hacia abajo, allí en medio de la sala estaba el pavo dorado de nuestra cena dando vueltas como loco.

—¡EL POLLO LOCO! —Exclamé—. ¡CULLEN ATAQUEN A ESE ENEMIGO INFILTRADO!

Bajamos las escaleras mientras que el pavo seguía dando vueltas rápidamente tanto que ni mi padre, ni el señor Charlie, podían detenerlo ¡UNA TRAGEDIA DE NAVIDAD! Pero de pronto lo entendía, el pavo no me lo dijo ni yo se lo dije al pavo ¡EL CAMIÓN!

—Oye Jas —Hablé en voz bajita a mi hermano rubio que veía impactado como mi padre se lanzaba al suelo para atrapar al animal navideño sin éxito—. El pavo no está vivo.

—¿Cómo lo sabes? ¿Qué acaso no ves que está fuera de control? —Replicó él.

—Es el camión, está adentro del pavo —Susurré con desesperación—. Y el control está trabado…

—¡QUÉ! —Gritó esta vez—. ¡EMMETT TIENES QUE DESTRABARLO ANTES DE QUE MATE A ALGUIEN!

—Eso intento —Decía yo mientras movía los controles—. ¡VAMOS A MORIR, NOS VAMOS A MATAR!

—¡Abre la puerta, Rose! —Indicó Eddie, quien a estas alturas se había enterado de todo, Rosalie hizo caso y justo en ese momento el pavo salió disparado a nuestro jardín enterrándose en un montículo de nieve.

—No —Musité sin aliento cayendo de rodillas—. ¿Por qué…? ¿Pavo? No ¡NO! ¿Mamá podemos pedir pizza?

Media hora después ya sonada el timbre de nuestra querida residencia. Mamá corrió a la puerta y la abrió enseguida.

—Buenas noches, señora Esme —Saludó el repartidor cordialmente, como se notaba que nos conocía bien—. Aquí están sus pizzas.

—Gracias Johnny —Mi madre le extendió el dinero—. Feliz navidad.

—Feliz navidad para ustedes también —Contestó se ajustó la gorra y se marchó.

—Bien familia —Mi madre tenía una sonrisa radiante—. Es hora de cenar.

—¡SÍ! —Celebramos todos, mi madre tomó asiento y colocó las cajas de pizza en la mesa.

—Pero antes ¿Quién va a dar las gracias? —Preguntó a lo que todos me miraron—. ¿Emmett?

—Está bien —Musité juntando mis manos—. Querido señor don papá de Jesús, tú que estás allá arriba en lo alto y puedes verlo todo, porque sabemos que tienes vista biónica, te queremos dar las gracias por haberle dado la vida a Johnny, sin él no tendríamos pizzas esta noche, cuídalo mucho. También darte las gracias por esta linda mesa, lindas sillas y por las lindas personas sentadas en ella, por el árbol de navidad, por la decoración, porque las luces no mataron a nuestro padre, por la nueva temporada del Dr. House y por todos los que me siguen en Twitter… Amén.

Todos sonreían y se miraban, entonces se encogieron de hombros y dijeron al unísono «Amén»

—Luego de cenar —Comenzó a decir mi madre—. Abriremos los regalos.

To be Continue…


N/A: Yaaaaaay este el penúltimo capitulo, es que viene es el final jejejeje, sip señores el pavo estaba vivo y nosotros les advertimos que el camión de Emmett causaría problemas, ¿Qué les pareció?, esperamos sus comentarios

Un beso y gracias a todos lo que leen y en especial a los que dejan review, y para los que no, también :)

Agradecimientos especiales a: perl rose swan (x2) – jnnfrmrz – ginny3001 – candy1928 – lexa0619 – BlissVmpKr Sus comentario nos dan mucho ánimo!