Perdón por la tardanza (esquivando un tomate) Vale, vale! Me lo merezco, lo reconozco... (esquivando un ladrillo) ¡Oye tú, no te pases! (esquivando una serpiente pitón hambrienta) ¡Vale ya, que os quedáis sin capítulo! xD
Tengo mis motivos para tardar. Estoy de limpieza en mi pueblo y allí no tengo ordenador ni internet, pero escribo toneladas y toneladas de papel. El problema es que luego tengo que pasarlos al ordenador y no me da casi tiempo! :( Pero bueno, prometo no tardar en poner el próximo capítulo, mañana si puedo, en cuanto lo corrija.
Bueno, ya no me enrollo más... Antes de que me matéis leedlo! ^^
Mientras, en un mundo helado… Muy, muy lejos de allí, y sin embargo, más cerca de lo que Sara podía imaginar.
Hacía ya mucho rato que Sara había decidido dejar de gritar, porque obviamente no estaba siendo de mucha utilidad y ya se estaba cansando del sonido de su propia voz resonando entre los recovecos de aquel mundo solitario. En lugar de eso había optado por sentarse en el suelo con la espalda apoyada en un árbol y pensar con las piernas cruzadas, como si estuviera haciendo yoga.
Bien. Había descubierto que en aquel mundo, si es que podía llamársele así a un ecosistema con criaturas o bien pasivas o bien ofensivas, estaba dividido en cuatro zonas que parecían representar diversos climas o paisajes. El hielo, el desierto, el bosque y las montañas, este último era el que menos le gustaba, en cambio había decidido quedarse en el bosque porque se sentía protegida entre los árboles; el hielo y el desierto, eran en sí mismos más fríos y desolados que los otros, así que había decidido visitarlos solo muy de vez en cuando.
Aunque, por otro lado, no estaba muy segura de lo que significaba exactamente "muy de vez en cuando". El tiempo en sí mismo no parecía existir en aquel mundo, solo sabía que estaba cansada de haber caminado sin rumbo fijo. Tampoco podía guiarse dependiendo del cielo en cada zona, ya que en el desierto era siempre de día, intentando representar el calor (aunque, qué calor iba a representar si allí no había sensación térmica), en el hielo era de noche siempre, el bosque parecía haberse quedado en un permanente amanecer, y las montañas atrapadas en el crepúsculo.
Lo único que había sacado en claro era que se volvería loca si no hablaba pronto con alguien que le diera respuestas.
Pero lo había intentado todo. Gritar. Chillar. Hablar calmadamente. Incluso intentar establecer una conversación con una criatura que la había atacado… No se me ocurría qué hacer…
Bueno, por qué no…
_ ¡Eeeeeeeh! ¡Socooorrooo! ¿Hay alguien?
Nada. Cero. Sin respuesta. Solo su voz rebotando contra todos aquellos árboles, perdiéndose en el eterno amanecer.
Se iba a volver loca.
En serio.
Y además iba a acabar atrayendo a alguna criatura no deseada si seguía chillando.
Sara se echó el flequillo hacia atrás y se pasó los dedos entre las trenzas, tan rubias que parecían casi blancas. Lo cierto era que le gustaba pasarse las manos por el pelo, sentir la suavidad, las hebras del pelo fino; la hacía sentirse como si añorase algo.
Suspiró. Era horrible. Estaba sola. Completamente sola, en un mundo que no conocía. No sabía quién era y si había vivido allí antes. No sabía si tenía una familia.
Pero de lo que Sara estaba segura era de que la soledad era lo peor que le había pasado nunca. Sentía como si echase algo en falta pero no supiera el qué; como si cada vez que intentaba recordar algo se le escapase entre los dedos igual que aire. Y lo peor era que sabía que había algo que recordar.
Maldita amnesia…
Porque era amnesia lo que ella tenía. No podía tener otro nombre.
Sara se sentó en el suelo con las piernas cruzadas y los dedos masajeándose las sienes; era un gesto que le resultaba agradable, porque la hacía sentirse más cercana a su propio yo. Sara sabía que aquel gesto se realizaba cuando a una le dolía la cabeza, pero Sara no tenía ni idea de lo que significaba el dolor, solo tenía un vago recuerdo de que era algo desagradable. Sin embargo sí que sentía como si la cabeza le estuviese a punto de estallar, como si tuviera un globo presionando contra sus sienes. Así que, después de todo, aquel gesto no era del todo inútil.
Pero si lo que pretendía era acordarse de algo desde luego no estaba dando resultados. Tenía, literalmente, la mente en blanco. La falta de recuerdos mezclada con la falta de sensaciones que sentía. Porque también estaba desesperada por que aquel lugar no oliese a nada, ni sintiese nada al tocar un árbol, ni le doliese golpearse el trasero en una caída…
Era desesperante. Sara sentía que se ponía histérica por momentos, así que descruzó las piernas y se levantó de un ágil salto, que hizo que la rubia trenza golpease su espalda.
Sara corrió hacia la torre más cercana sin estar muy segura de por qué lo hacía. Probablemente necesitaba estar en otro lugar, y las torres eran el único lugar seguro de verdad. Aunque a lo mejor también tenía que ver con la extraña intuición que llevaba golpeándola desde hacía un rato, asociada a la falta de monstruos.
Sara se aburría.
Se aburría mucho. Y eso era peor que la amnesia.
Estuvo durante un tiempo tumbada boca abajo sobre el suelo de la torre, hasta que esa postura se le hizo incómoda y tuvo que cambiar de posición hasta quedarse boca arriba, con la espalda arqueada sobre el suelo.
Suspiró por enésima vez desde que había despertado.
Y fue justo entonces cuando escuchó un ruido a su alrededor. Sara se levantó sobresaltada de un salto y miró a todos lados. El ruido volvió a repetirse, sonaba como si algo se arrastrase contra las paredes de la torre, y sin embargo no provenía de ningún lugar concreto.
_ ¿Hola?_ Susurró Sara, con la voz temblorosa y sintiéndose tonta._ ¿Hay alguien?
Sí. Sí que había alguien. Pero ella no llegó a verlo, porque en menos de lo que canta un gallo algo parecido al humo se había introducido por uno de sus oídos. Y Sara perdió la conciencia, desplomándose sobre la plataforma como un fardo.
No tardó mucho en levantarse y dirigirse con los movimientos de un autómata hacia la pared de la torre, que la absorbió emitiendo una serie de ondas escarlatas.
La chica que salió de la torre sin embargo no era ella. Los colores violetas claros de su traje se habían transformado en rojo, y las tiras que también formaban parte de su atuendo habían pasado de blancas a negras. El único toque de color de su persona eran los labios pintados de un brillante y agresivo color rojo sangre, que contrastaba violentamente con el color pálido de su piel.
Con una sonrisa torcida y maléfica, Sara se llevó las manos a ambas caderas y sacó de dos fundas unos instrumentos alargados que hasta entonces no habían mostrado utilidad alguna; apretó suavemente, casi con cariño, los dedos en torno a aquellos objetos y una onda de luz se trasformó en las afiladas cuchillas de dos mortíferas guadañas.
Empuñando aquellas armas, Sara, o la versión oscura de sí misma, echó a correr con la bella y elegante sutileza de una flor carnívora.
¿Qué tal? La naturaleza me ha inspirado ¡echadle la culpa a ella si no os gusta! ;)
Javi98: Gracias por tener taaaanta paciencia, de verdad. Ya veo que tú vas más rápido, como ves no me hizo falta hacer el funeral: bastó con amenazarla y... ¡voilá! ¡volvió ella solita! xD Espero no haberte decepcionado...
Joselino97: Gracias por tu comentario. La verdad es que le tengo cierto cariño a Jeremie :) Intentaré no decepcionar.
Tximeletta: Gracias por tus ánimos ¡a mí también me encanta Odd! ;P No te preocupes si no se te ocurre nada, al final te vendrá una idea de golpe y entonces estaré allí para dejarte un comentario :D Espero que te haya gustado este nuevo capítulo!
Ariam09: El suspense es lo mío ¡es mi venganza por todo lo que me haces sufrir! Muajajajá! ;D Espero que la diferencia horaria no sea un problema para que leas mi nuevo capítulo! Ahora mismito me voy a dormir! A ver qué te parece...
Hanelita: Como verás aquí te he dejado un nuevo capítulo, pero nuestros queridos personajes aún no han ido al rescate, le tocaba sufrir a Sara! En el próximo capítulo se encontrarán... Espero que te guste...
Gracias a todos por vuestros comentarios y vuestras fantásticas historias! Espero una actualización de todos vosotros (Joselino97, a ver si escribes algo! :D) y quiero que sepáis que soy una fan incondicional vuestra! xD
Un abrazo de una escritora un poco loca! ;D
