Titulo: Todo de todo.

Summary del fic: Diferentes historias, diferentes parejas. Solo Tercera Generación. Hoy: James Sirius/Rose Weasley.

Disclaimer: Harry Potter no me pertenece, tampoco sus grandiosos personajes.

Nota: Hola a todos los que leeen:) Este capitulo no me gustó como quedó:( lo peor es que la pareja me gusta mucho pero no sé me ocurría nada bueno.. en fin, esta dedicado a Veela Black ojala que te guste! Saludos.

Summary del capitulo: Dominique era muchas cosas que a James le fascinaban. Rebeldía, desfachatez y romper reglas. Si se tenía que ir al infierno con alguien, definitivo, que fuera con ella.


Todo de todo.

*Jugar con fuego*

Dominique/James.

Toda ella le encantaba. Desde el último cabello rubio de su cabeza hasta los dedos de los pies. Toda Dominique era fuego, ardor y descontrol. Eran un sinfín de emociones atrapadas en su pecho luchando por salir. Era rebeldía y desfachatez. Era romper reglas, escuchar música estridente a todo volumen, olvidarse de todos los estatutos y las apariencias. Era vivir al límite, darlo todo apasionadamente y jamás arrepentirse ni pedir perdón.

Dominique le fascinaba por completo.

Desde los siete años James la encontraba admirable. Ella tenía cinco y era sin duda alguna la más interesante de sus primas. Rose y Molly eran aburridas, Roxanne era muy pequeña, Lily y Lucy aterradoras con todas esas muñecas y cosas rosadas. Nickie sin embargo era divertida y el tío Bill solía decir que era demasiado competitiva para tener solo cinco.

Dominique jugaba al ajedrez mágico con los mayores y hacía berrinche al perder. Insistía en aprender a volar en escoba antes de siquiera poder correr sin caer al suelo. Dominique no obedecía reglas, robaba las galletas de la nana Molly cuando no la veían y no se dejaba dominar por nadie.

Cuando fueron a Hogwarts las cosas no cambiaron; ella seguía siendo la misma niña rebelde y él continuaba siendo el bromista innato que le gustaba pasar tiempo con Dominique. En los entrenamientos de Quidditch, en la Sala Común, en cualquier lado.

Al conocer a Dominique la mayoría la vinculaban con su hermana mayor, Victoire. Ambas de una hermosura notable, cabello rubio y ojos azules. Sin embargo Dominique no lo aceptaba fácilmente y eso lo demostró cuando a los quince se tiñó la capa de abajo del cabello de negro. Dominique escuchaba rock y música pesada, cantaba aunque o fuera el lugar adecuado y no dejaba que se le controlara nunca.

A Fleur casi le da un ataque, Bill intentaba comprenderla pues él mismo había sido el rebelde de la familia y ahora a su hija le tocaba serlo. James estaba más impresionado que nunca.

Dominique y James se tomaban de las manos con frecuencia. Les gustaba pasar el tiempo juntos. James era bromista, imprudente y despreocupado, Nickie era rebelde, descarada y apasionada. Juntos era una bomba. Una bomba que al explotar provocaba que el mundo se pusiera al revés y estos se convirtieran en los reyes del universo. Robaban las botellas de whisky de fuego y se emborrachaban juntos. Bailaban música estridente saltando por todo el jardín y se tiraban al suelo a reír como niños pequeños.

-James. –le llamó la rubia muchacha. –Ayer te gané en el snap explosivo. –le recordó con una sonrisa en el rostro y una botella de cerveza de mantequilla en la mano.

El moreno se incorporo. Estar a solas con esa chica le hacía sentirse un loco desquiciado y eso le encantaba. Lily y Albus estaban con tío Ron y Hermione. Sus padres en la Madriguera. Dominique y James tirados sobre la alfombra de su sala riendo como si no hubiera mañana.

-¿Y eso qué? –cuestionó James tomando entre sus dedos un mechón de plateado cabello de Dominique. Su parte castaña había desaparecido y ahora traía un mechón rosado.

-Creo que debería tener un premio. –opinó con sus azules ojos fijos en los del muchacho. –Uno de verdad.

-Doms. –la llamó él. –Se clara. ¿Qué quieres de mí? –cuestionó riéndose.

-Un beso.

James no se sorprendió al escuchar las palabras de la boca de esa joven. Estaban aferrados de las manos. La piel de Dominique era blanca y, por sobre todo, era cálida. Tanto que James no tenía ganas de soltarla. Formó una sonrisa en su cara.

Dominique le imitó y otra sonrisa se extendió por su rostro. James acortó la distancia y lentamente posó sus labios sobre los de ella. Dominique no retrocedió, al contrario correspondió el beso de su primo con un movimiento perfecto. Parecían ser dos piezas que encajaban a la perfección. Un rompecabezas. Unidos formaban un todo. Fuego en sus labios. Pasión en cada roce.

Ella se echó a reír cuando se separaron. James soltó una carcajada imitándola.

-James. –musitó entre sus sonoras risas. –Por Merlín, eso fue genial.

-¿Genial? –repitió Potter. –Dominique acabamos de besarnos. Fue más que genial.

La rubia le dio un leve empujón en el pecho.

-Estás loco. –dejó escapar con esa mirada brillante que ha James le encantaba desde niños. Esa que presagiaba que no se dejaría domar nunca. –Loco de remate.

-Tú estás más loca. –le alegó con su cabello negro despeinado, como siempre.

-Por ti. –aseguró desviando su mirada y fijándola enfrente con una sonrisa divertida en su cara mirando la blanca e inmaculada pared como si esta le diera risa.

-Estamos jugando con fuego, Dominique. –le susurró al oído. Ella sintió cosquillas y nuevamente rió.

-James. –murmuró. –Me conoces lo suficiente para saber que adoro resultar quemada. Y más si en esta ocasión… –añadió girándose hacía él. –Te quemas conmigo.

Las risas inundaron nuevamente la sala de estar y ella enlazó sus brazos tras el cuello de su primo mientras el moreno y apuesto muchacho le acariciaba el sonrojado rostro. Sus labios eran rojos, del mismo color de una cereza y curiosamente ese era su sabor. Se encontró ansiando más de ese delicioso beso que vivieron hace un rato. James no se contiene nunca, solo actúa. Actuó y la besó con desesperación. La rubia de nuesvo le respondió el beso. Sus bocas quemaban. Era un sentimiento de ardor expandiéndose por todo su cuerpo, sobre todo en su pecho y su estomago.

Estaba seguro que con Dominique podía irse al infierno a arder en llamas eternamente y el podría seguir siendo inmensamente feliz.


Nota final:

Gracias por leer este capitulo y también gracias a: M. Abularacha, Veela Black y Assie Greengrass (por cierto, el proximo capitulo probablemente sea un Molly/Fred ya que leí los fics que me dijiste y me gustaron bastante, también el Lysander/Dominique) por sus comentarios del capitulo anterior:) ¡Saludos y besos!