Saludos, lectores de fanfiction net!
Como sabrán este fic es un trabajo conjunto con Jack_Luffy y esta vez me tocó a mí hacerme cargo de la historia.
La verdad, antes que nada quiero agradecerle inmensamente a mi compañero/lector por invitarme a ser parte de este proyecto que me encantó apenas me lo comentó.
A ver... un poco de historia sobre este capítulo...
"Me llevó más de lo que esperaba (mi inspiración se las ha traído conmigo estos días) y he cambiado el final como 25 veces porque no me convencía. Finalmente, después de como dos semanas pude acabarlo y si bien quedó un poquito largo, he logrado ponerle mi estilo sin que fuera del todo un romance pesado XD"
Así que, sinceramente, espero que les guste tanto como el principio de la historia. A leer!
Shanks miró detenidamente al grupo de pequeños que tenía ante sus ojos. Si bien los conocía desde que habían nacido, era la primera vez que los veía así de emocionados ante la idea de una nueva historia y por supuesto, de algún que otro regalo que solía traerles cada vez que salía de viaje.
Para él, que era un hombre ya de edad, aquel grupo de jóvenes soñadores eran como los hijos que nunca tuvo y les había tomado un cariño especial que, a vistas de cualquiera, parecía ser recíproco. Y, si había algo que alegraba a aquel hombre (más allá de las aventuras y lo que representaba salir al mar), era ver las sonrisas de esos chicos y las dos o tres palabras que se les entendían cuando entraban en pelea; a ver quién conseguía la mejor parte del premio.
El viaje de ese entonces, había sido uno de los más largos. Había salido una mañana de primavera y recién tirando al invierno, había podido emprender el camino de vuelta a aquella villa dónde él también había crecido y compartido sus sueños con un grupo diminuto de amigos.
Tal vez por eso, le daba tanto gusto que Luffy hubiera encontrado su lugar en el mundo. La relación con su familia siempre había sido bastante especial y si bien el moreno miraba hacia al futuro con entusiasmo, el peli-rojo sabía que de no ser por esos chicos que lo acompañaban tanto en las buenas como en las malas, hubiera bajado los brazos y recorrido el mundo en solitario; por ser ese su destino.
Sin embargo, había logrado hacerse de un buen par de jovencitos bastante particulares y ahí andaban ellos por todos lados, causando estragos de los que se enteraba cada vez que Makino lo ponía al día (o, en todo caso, el mismísimo Garp que decía que él era un mal ejemplo para su nieto).
Pero, pasando de todo eso, ahí estaban todos juntos frente a él, esperando que les diera los detalles sobre su grandioso viaje y por supuesto, del tesoro que decía haber encontrado.
-¿Un tesoro, dijiste?- el moreno rompió el hielo, ante la sorpresa del resto-¿Encontraste un tesoro, Shanks?-
-Bueno, eso es obvio- de hecho, demasiado contando quién era el peli-rojo -Soy un cazador de tesoros, después de todo-
-¡Genial!- alzó la voz, junto a las estrellitas que le adornaron el rostro -¿Qué clase de tesoro es?-
-¡Momento, Luffy!- la única chica del grupo puso orden, jalándole el brazo -¡No lo llenes de preguntas!-
-¿Acaso no quieres saber que encontró?- si bien se llevaban de maravilla, chocaban demasiado cuando se trataba de la poca paciencia de ella y el entusiasmo del moreno-Creí que te gustaban los tesoros, Nami…-
-¡Por supuesto que me gustan, idiota!- defendió su política, desde el principio-¡Pero lo estás ahogando con tus preguntas y Shanks acaba de volver de un largo viaje! -ante el comentario, el chico se liberó del agarre de su amiga-No seas tan imprudente, ¿quieres?-
-Oh, la parejita está peleando de nuevo-observó el hombre con gracia- Extrañaba eso de ustedes dos-
-¡Que no somos pareja, ni nada!-dijeron al unísono, ante la risa indiscreta del peli-rojo
-Pero, si se viven peleando…- comentó Ussop, de mala -Miren que no han dejado que Shanks nos cuente sobre su viaje, porque empezaron a los gritos otra vez…-
-Es culpa de Luffy por ser tan imprudente e inmaduro…- tiró la peli-naranja, a lo que su amigo bufó, restándole importancia
-Es culpa de Nami por ser tan regañona y abuela…- tal cual era de esperarse, su comentario fue tan elocuente, como de costumbre
-¡¿A quién llamaste abuela, idiota?- levantó la voz junto al brazo, dispuesta a pegarle
-Oigan, oigan…- intentó calmarlos el mentiroso, dado que la chica apretaba cada vez más el puño y el moreno le sacaba los dientes, como si buscara pelea mano a mano -Escuchemos lo que Shanks tiene para decirnos, ¿de acuerdo?-
-De acuerdo…- obedecieron cada uno por su lado, ignorando al otro
-Adelante, Shanks…- dijo con voz madura, el narigón-Cuéntanos sobre tus aventuras y aquel dichoso tesoro que encontraste…-
-Bueno, como sabrán este ha sido un viaje bastante largo, chicos- empezó con su relato, luego de tomar asiento -El mar está difícil para navegar en estas épocas y cuesta volver a casa, una vez que se sale de aventuras por ahí- siempre les decía lo mismo, dado que eran pequeños y soñaban con poder seguirle los pasos algún día -Pero, como verán, aquí estoy de regreso y les he traído algo que estoy seguro que les gustará-
-¿Qué nos trajiste esta vez, Shanks?- volvió a oírse la voz de Luffy por encima de la del resto
-Guarda silencio, idiota…- y la de Nami, casi pegada, junto a una mirada que lo dejó en seco
-C-Como diga, señorita…- automáticamente se calló, ocupando su lugar en medio de todos, como el típico líder de la organización
-Les decía, chicos-si bien no le molestaba que lo interrumpieran, a veces entre tantos gritos se perdía-Encontré un tesoro en mi último viaje- repasó sobre lo que había dicho en un principio-Y les he traído una prueba de eso-la sorpresa se dibujó en las caras de los pequeños a pasos agigantados-Espero que les guste-
Dicho y hecho, Shanks había traído pruebas del tesoro que había encontrado. Esta vez no se trataba de joyas o alguna clase de moneda antigua, si no de ropas bastante viejas que había encontrado dentro de un cofre a candado cerrado.
Debía admitir que tal cual los chicos se sorprendieron, él también lo hizo. Viajó leguas y leguas para llegar a la dichosa isla y cuando abrió el cofre, se cayó de redondo pensando que era una broma de mal gusto o algo por el estilo pero, luego uno de sus tripulantes le explicó que aquellas ropas pertenecieron a verdaderos piratas y que aparentemente, el capitán de esa banda había decidido enterrar una parte de ellos para así ser recordados por la eternidad.
Por supuesto, esas historias eran comunes en los siete mares pero, no esperaba encontrarse con semejante cosa en una isla desierta, ubicada en el fin del mundo (por así decirlo).
En fin, fuera de la odisea que representó para el peli-rojo llegar hasta el grandioso cofre, le dio gusto que al menos Luffy y sus amigos, estuvieran a gusto con el regalo de esta vez.
Ya se los imaginaba corriendo por las calles con las ropas puestas, en medio de esos juegos en los que uno siempre acababa perdiendo y haciendo el trabajo duro por los demás. Generalmente, Zoro ocupaba ese puesto (por los despistado) o Luffy que, en su defecto, empezaba a los gritos y pues, ahí se terminaba la hora de la diversión.
Y por lo visto, los chicos venían teniendo poco y nada de ese ingrediente que tanto los caracterizaba, porque Garp los tenía en la mira noche y día.
Sin embargo, ahora que veía a cada uno con su parte del tesoro, parecía como si hubieran olvidado todo lo que el viejo les había hecho hacer por molestar a un buen hombre. Incluso había olvidado cuanto le recordaban a él en su infancia, cuando tenía ese sueño de salir al mar en busca de tesoros y encontrar puras joyas para llevar a casa y mostrárselas a su madre.
Tiempo había pasado desde entonces y ahora era Luffy quién quería seguir sus pasos. Tal vez por eso, dejó su silla nuevamente y se dirigió al pequeño grupo de aventureros, dispuesto a dejar en manos del nieto de Garp, un último obsequio.
-¡Oye, Luffy!- lo llamó con la voz en alto
-¿Sí?- el susodicho se dio por enterado y sus ojos le prestaron toda la atención que pudieron
-Toma- todos observaron detenidamente como el peli-rojo se desprendía de su sombrero de paja, para calzárselo en la cabeza al moreno -Quédatelo-
-¿Qué…?- lo miró incrédulo pues, no esperaba algo así de su parte -¡Pero, Shanks…!-
-Eres un aventurero, ¿no?- bueno, al menos esa palabra lo definía mejor que cualquier otra-Entonces, ve y persigue tu sueño-le señaló, como si fuera su padre -Cuando consideres que tu camino ya está hecho, me lo regresas-
-¡Pero, no puedo aceptarlo!-chilló ante la sorpresa de sus compañeros-¡Es… es tuyo, Shanks!-
-Te equivocas-lo corrigió, como de costumbre -Ahora está en tus manos- comentó ante la cara del moreno que amenazaba con echarse a llorar -Así que compórtate como un hombre y acepta mi regalo, ¿de acuerdo?-
-Está bien…- dijo para sus adentros, ocultando su rostro tras el sombrero
-Háganme el favor de cuidarlo bien, chicos -le habló al resto que no más observaban a su líder con detenimiento -No sea cosa que este idiota se pierda por el camino-
-¡Oye…!- saltó ante el insulto, mostrando las lágrimas con total naturalidad -¡Que no me voy a perder ni…!- las palabras le llegaron hasta la mitad de la garganta, cuando su llanto terminó entre los dedos de su única amiga -¿Q-Qué estás haciendo?-
-Los hombres no lloran, idiota- le dijo, mirándolo seria- Así que levanta la cara y muestra una sonrisa, que acaban de darte el mejor regalo como siempre-
-Nami…- se quedó pasmado e incluso sus mejillas adquirieron un tono rosado, poco común en él
-Parece que alguien se enamoró, chicos- ese, como siempre, fue Ussop
-¡¿Qué dijiste?-automáticamente, volvió a ser el mismo
-Que Nami te gusta- señaló, sin pelos en la lengua -Eso dije-
-¡Ya te voy a dar!- obviando el resto de la escena, comenzó a correrlo por todo el lugar -¡Que yo no estoy enamorado ni nada!-
Su mente quedó en blanco automáticamente. Hacía buen rato que no recordaba el momento en que, en sí, empezó todo.
No sólo por el dichoso regalo que Shanks le había hecho, mucho menos por la remota idea de salir del pueblo y perseguir sus sueños junto a sus amigos, sino ese pequeño signo de pregunta que venía dando vueltas por su cabeza desde hacía largo tiempo y que no había llegado a resolver del todo bien.
Ussop era uno de sus mejores amigos, incluso eran hasta como hermanos y siempre lo gastó con eso de que le gustaba Nami. La verdad, Luffy nunca lo pensó así. Eran buenos amigos y vivía peleando con ella, porque era la única mujer que había logrado ponerlo en su lugar y encima que él había aprendido a respetar. Pero…
Eran chicos y si ella le gustaba entonces, no se había dado por enterado. Era demasiado inocente en esos tiempos y cuando tal vez dio por sentado que le pasaban cosas con la peli-naranja, ella parecía estar metida en otro mundo al que él tuvo acceso por ser su amigo y nada más.
Si bien la relación fue mejorando cuando crecieron, el moreno estaba seguro que todavía seguían siendo lo mismo de siempre y que como él no paraba de dárselas de inmaduro, Nami lo tomaba como un hermano menor y no como el chico que podría llegar a atraerle de manera sobrenatural.
Incluso aunque trabajaban juntos y compartían más de la mitad de las escenas de la serie, eso para ella… no representaba nada.
Por primera vez en su vida, Luffy sentía que estaba lejos de ser algo para su amiga y lamentablemente, ese sentimiento le disgustaba.
Por eso mismo había estado distraído las últimas semanas e incluso hoy, aquella incomodidad seguía estando ahí. Inconscientemente, se movió inquieto y suspiró cansado. No veía la hora de llegar a casa y relajarse por un buen rato. Al menos hasta que llegaran los invitados, tendría tiempo de descansar y prepararse para el festejo e intentar ser normal o, en todo caso, el mismo de siempre.
-¿Quién sabe?- dijo luego de un buen rato de silencio y soltó una risita-Tal vez si me haya enamorado de ella-
CONTINUARÁ…
Ooh, pos... ¿que debería decir por aquí?
Esto ha sido todo por el segundo capítulo. La verdad, disfruté mucho escribiéndolo, más porque quería mostrar a nuestros protagonistas de chiquitos y pos, creo que me ha quedado bastante bien.
Como siempre, el lector tiene la última palabra... así que, todo queda en sus manos n_n
Desde aquí yo me despido y les doy graciias a todos, en especial a Jack_Luffy por incluirme en este nuevo proyecto. Y pos, gente... esperen por el próximo por parte de mi amigo que sin dudas, estará genial !
Quejas, sugerencias, comentarios por mp o review, ya saben n_n
