Muchas gracias a todos por sus comentarios! espero también les guste este capítulo...
Capítulo segundo
Ambos jóvenes, aun las respiraciones agitadas; admiraban con gran atención el techo. Y no por que fuera algo realmente interesante, pero sinceramente era mucho mejor que cruzar miradas.
Sakura por ejemplo; jamás había notado que en la esquina derecha de su techo, la pintura comenzaba a descascararse. Mm quizás una mano nueva de pintura no le vendría mal a la habitación. O tal vez un cambio completo, quizás las paredes verde, tal vez un crema, o quizás…
Osh, a quién quiere engañar.
Miró de soslayo al moreno a su lado que parecía estar perdido en sus pensamientos. Bien, por lo menos tenía la tranquilidad de que él, también se sentía apenado. ¿O no?
¿Qué haría ahora? Sentía que había traspasado un limite importante dentro del lazo de amistad tan fuerte que había entre ellos. Dios… sólo esperaba que todo siguiera igual.
Bien, creo que ya debes irte, Sasuke.
Claro…
Sakura tomó uno de los extremos de las blancas sabanas, se enrolló en ella y se perdió por la puerta del baño de su dormitorio.
Sasuke quedó observando aquel despliegue apenado de la chica; los hombros hacia dentro, la cabeza gacha. ¡Diablos!
Pasó su mano por la oscura cabellera. No pensó que después de aquello, Sakura se podría sentir incomoda. ¡Idiota! ¡Idiota! ¡Idiota!
Bien, tranquilo… eran amigos y estaba seguro que después de unos días todo volvería a la normalidad. ¿Cierto? Por que ellos seguirían siendo amigos. Los mejores amigos. Juntos en las buenas y en las malas. ¡¿Cierto?!
Se quitó el preservativo con cuidado, he hizo un nudo en la punta. ¿Qué haría con él ahora? Dejarlo en el basurero de Sakura sería asqueroso.
Reunió su ropa— la cual estaba esparcida por toda la habitación— y caminó en dirección al baño del pasillo, tenía la solución para su problema.
Cuando lanzó el preservativo al estanque, lo miró orgulloso. Ya e sentía como todo un hombre. Jaló de la palanca y vió como un remolino de agua se llevaba el recu…
¿Qué demonios?
Volvió a jalar la palanca.
Mierda…
El preservativo aún flotaba sobre el agua.
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Sakura—ya vestida— sentada en la orilla de su cama, se preguntaba un tanto molesta ¿Por qué Sasuke demoraba tanto en el baño? Y, además ¿Por qué jalaba tanto la palanca?
Con esta van once…— resopló con fastidio. Al momento se retractó. — quizás le duele el estomago…
Caminó hacia el baño con lentitud y golpeó tres veces la puerta.
Sasuke, ¿Estás bien?
Argh… estoy bien, Sakura.
Te oyes algo… agitado. ¿Seguro no te sucede nada?
¡Que no!
Sakura se sintió levemente ofendida por el tono de voz cabreada con la que Sasuke le había respondido. Bien, quien la mandaba a ser educada con el patán de su… amigo.
"Amigo:
Un amigo es aquella persona que esta a nuestro lado en las diferentes circunstancias de la vida.
En las alegrías es el que nos acompaña y se alegra sinceramente de nuestros éxitos.
Un verdadero amigo es fiel al sentimiento de amistad y coloca este sentir en lo más alto de su escala de valores teniendo la necesidad de hablar de frente las posibles diferencias que pudieran surgir en el largo camino de la vida."
— ¡Bravo Sakura, siempre lo tienes que saber todo!— se retó, al pensar en aquella definición.
Bien, sólo esperaba que nada cambiara entre ellos. Por que él era para ella un pilar fundamental en su vida, siempre había podido contar con Sasuke. Siempre… y sentía temor de haber desencajado algo entre ellos.
Cuando Sasuke salió por fin del baño. Sakura se encontraba en el piso de abajo, viendo televisión. Él agradeció profundamente que así fuera, para que así le diera tiempo al baño para que se secase después de salpicarlo tanto.
Cuando llegó al pié de la escalera, tosió un poco.
¿Ya saliste, Sasuke? Pensé que debía llevarte una sierra…— comentó Sakura en tono amistoso y sin mirarle.
Que gracioso. Hey ya debo irme, se me hace tarde… ya sabes.
Sakura se levantó del sofá y caminó hacia la puerta. Observó en silencio como Sasuke tomaba su mochila y atravesaba el umbral.
Sakura… gracias.
No es nada, ¿para eso están los amigos no?—Sasuke levanto una ceja y sonrió— ¡idiota! — le dió un puñetazo en el hombro— Digo, que para ayudarnos. Ya sabes.
Claro…
Buena suerte.
Como siempre y en cada despedida, Sasuke la tomó firme de los hombros y besó su mejilla.
Sakura observó alejarse al desgarbado chico con las manos en los bolsillos y a pasos lentos. Bien, ya pronto llegarían sus padres, más le valía tener en orden su habitación y preparar la cena. Quizás con todo eso, lograra quitarse de la cabeza lo que acababa de suceder.
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¡Sasuke llegaste!— exclamó la chica de cabellos rojos, al abrir la puerta.
Sasuke sólo sonrió y pasó. Los padres de la chica ya no debían estar, era el momento que ambos habían estado esperando desde hace mucho.
Karin, realmente le gustaba.
Ella siempre se conformaba con lo que él pudiera darle, no se obsesionaba con pasar demasiado tiempo con él, ni preguntarle donde iba, donde estaba, o con quién salía cuando el no estaba con ella. Tenía espacio y tiempo para él… y para Sakura.
Sasuke — aunque nunca se lo dijese a Sakura— siempre estaba en busca de una chica que no le prohibiera pasar tiempo con su amiga. Lo cual era difícil por cierto.
Pero el no transaba la amistad. Jamás dejaría que una chica le prohibiera ver a Sakura. Jamás.
Ella siempre estaba y había estado cuando mas necesitaba de alguien, y eso no lo olvidaría. Además había estado junto a ella desde siempre. Todos los domingos—sagradamente— por la mañana la llevaba a una pequeña cafetería que había cerca de la línea del tren a desayunar. Hablaban, reían, peleaban…
¡Tierra a Sasuke!— le habló suavemente Karin al oído. — Estás distraído, ¿te encuentras bien?
Estoy bien…
Ella, sonrió coquetamente. Él, la miró placenteramente.
El momento había llegado…
