Sé que me odian xD
pero yo las amo :D
Vamos con el Chap 5!
Capítulo Quinto
Cuando la noche cayó, y Sakura ya se hallaba en su habitación luego de haber tenido una silenciosa cena con sus padres. No aguantó más.
Soltó sus lágrimas y las dejó salir sin pudor alguno al recordar las palabras de Sasuke antes de irse.
— Esto no puede volver a repetirse —comentó al salirse de ella, causando que algunas gotas de su fluido corporal cayeran al felpudo mientras la bajaba con sumo cuidado—tengo novia ¿recuerdas?
Ella sólo pudo asentir en silencio y sin mirarle. Seguía consternada y avergonzada por lo que acababa de hacer, observó tácita como Sasuke subió su bóxer y los pantalones con rapidez, para después besarle la frente a modo de despedida con premura.
— ¿Qué hice?—se preguntó rompiendo a llorar aún más fuerte.
Se sentía estúpida, se sentía asquerosa, se sentía traicionada por sus hormonas. ¿Cómo fue capaz de hacerle eso a Sasuke? Pero peor, ¿Cómo fue sasuke capaz de hacerle eso a ella? ¿Por qué no la detuvo maldita sea? Lo odiaba, se odiaba y odiaba a todos… jamás en la vida se había sentido tan mal. Por que eso había estado asquerosamente mal y ahora si que había sobre pasado una barrera entre ellos.
Dio un gran soplido y mordió su labio inferior, mientras absorbía su secreción nasal sonoramente.
Un arrebol rojizo cubrió sus mejillas al recordar el sexo latente de Sasuke dentro de ella, cuando éste estaba en el climax. ¡Dios! Jamás nadie la había poseído de esa forma, tan toscamente y a la vez con tanto esmero. Había sentido como subía al cielo en un cohete a mucha velocidad y luego descendido sobre una pluma mecida al viento, al momento de su orgasmo.
— Soy una maldita por recordar esto con deleite…—se auto criticó.
A la mañana siguiente luego de una difícil noche, Sakura había decidido ayudar en todos los quehaceres de la casa para poder mantener su mente y sus ideas sin mencionar los recuerdos a raya. Grande fue su sorpresa cuando a eso del medio día vió a Sasuke tras la verja de la entrada de su casa, mirándola de manera ausente, mientras ella podaba el césped de su jardín.
— Sasuke…—musitó con precaución. El tiempo pareció detenerse en el instante, en el cuál el chico no respondió. Sólo podía sentir como la brisa jugueteaba con sus cabellos, llevando consigo una que otra hoja caída desde algún árbol cercano.
Tragó con dificultad. ¿Qué debería decir ahora? ¿Debería saludarlo como de costumbre? Le vió levantar la mano, para alcanzarle algo a ella, Sakura dudo un momento en cogerlo debido a la mirada austera del chico. Odiaba cuando él la miraba de esa forma.
— ¿Qué es?—se atrevió a preguntar.
— Sólo cógelo Sakura, por favor.
La chica quedó fría. Eso sonó extraño.
Miró curiosa la bolsa que el chico traía entre sus manos y soltó la podadora para ir en dirección de Sasuke, quién seguía observándola atentamente. Cuando la abrió, quedó aún más helada ¿Una pastilla? Levantó su mirada hacia los ojos de Sasuke; esos oscuros ojos que parecían no tener fin; y cayó en cuenta lo que trataba aquella visita matutina.
Era la famosa Pastilla del día después.
No habían usado protección la noche anterior, y ella recién se había percatado de eso. IDIOTA. Se calificó.
— Deberías tomártela ahora—sugirió Sasuke, y quedó con el mentón alzado con más de una palabra atravesada en su garganta.
— Claro…
Y así sin mas Sasuke se retiró a pasos lentos de la verja y comenzó el recorrido hasta su casa. Sakura avanzó unos pasos, quiso detenerlo y hablarle, mirarle, tocarle… quiso su atención—nuevamente—mas su cuerpo no le respondió.
Se sentía aún muy avergonzada por lo ocurrido y su mente no le permitió ser la misma "Sakura" de siempre.
Hurgó en la bolsa hasta dar con la pastilla y así; sin siquiera tomarse la molestia de ir por un vaso de agua, se obligó a tragarla con ayuda de su saliva. Quería borrar lo más pronto posible cualquier vestigio de lo acontecido; jamás se perdonaría si llegase a traer al mundo a un ser procreado en un acto de mero "calentamiento".
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El lunes llegó y Sakura caminaba a pasos apesadumbrados y perdida en las melodías que emitía su Mp4 hacia la parada de autobús. Había pasado un fin de semana fatal, se sentía fatigada mentalmente por que no había logrado "callar" sus pensamientos ni un solo momento. Se sentía intranquila, y abrumada sobre todo por haber faltado el "sagrado domingo" a la cafetería de la estación—aunque Sasuke no le había llamado para recriminarle aquello, lo que la hacía pensar que tampoco había asistido él— y es que aún no se sentía preparada para verle otra vez… Sakura prácticamente tenía asumido que de ahora en adelante todo sería distinto, no podría ser la misma de siempre con él.
El tema Dont´speak de No Doubt, comenzó a sonar haciendo mella en sus emociones, cada palabra le llegaba como si hubiese sido escrita para ella; cerró sus ojos, y comenzó a tararearla saboreando con aflicción cada frase. Eso la hizo pensar: ¿Será entonces que mucha gente a diario se hallaba en la situación en la que se encontraba ahora?
— Pss… es más que obvio Sakura Haruno. ¿Acaso te crees única en el mundo?—se criticó en voz alta, deteniéndose sobre el gran letrero de parada.
— ¿Qué es más que obvio?—una voz ronca resonó tras de sí.
— Sasuke…—pronunció cada letra con lentitud, mientras se quitaba los audífonos— ¿Qué haces aquí?
— Es aquí donde tomó el autobús hacia la escuela—respondió con obviedad.
— Cierto…—Sakura no quiso mencionar que se refería al hecho de que no la estuviera evitando; como había acostumbrado hacer en las últimas semanas. Quizás era mejor guardar silencio y no volver a sacar a la luz ese tema.
Sasuke quedó en silencio, secretamente esperando a que ella le rebatiera que esa no era la respuesta que ella quería escuchar y entonces él podría decirle "Es sólo que hoy necesitaba hablarte y fingir que nada ha pasado".
Pero nada. La chica quedó en silencio y sin indicio de volver a hablar. Sasuke comenzaba sentirse estúpido, parado allí junto a ella sin poder comportarse como de costumbre.
Cuando el autobús llegó, Sakura subió en completo silencio seguida de cerca por Sasuke; ambos tomaron asiento y comenzaron el recorrido a la escuela en un incomodo ambiente. Sasuke sabía que él debía iniciar la "necesaria conversación" que ambos debían tener; ya que conociendo a Sakura ella jamás hablaría de algo que le fue bochornoso. Pero… ¿como explicarle lo inmensamente irresponsables que habían sido el viernes por la noche? No sólo en el aspecto moral, si no más bien…. Sexual. Ellos no habían usado protección alguna y eso era grave; ambos aún era muy jóvenes para traer alguna responsabilidad a este mundo, y más aún si ni siquiera sabían que hacían con sus vidas. En aquel momento y al no tener un preservativo a mano él había tenido la intención de acabar fuera y así minimizar la posibilidad de concebir. Pero ¡Mierda! No había podido contenerse y al final se corrió dentro de ella.
El final de su climax fue opacado por el nerviosismo. Había sido por eso mismo que la despedida aquella noche no fue de las mejores. Su monologo de "Esto no puede volver a repetirse, ¿tengo novia recuerdas?" había sido de lo más despreciable, pero en ese momento no pensaba en nada más que llegar a su computadora y comenzar a navegar en busca de alguna solución para el incidente.
El precio de la maldita píldora, le recordaría de ahora en adelante a ser precavido.
— Yo, lo siento Sasuke—musitó una vocecita irrumpiendo sus pensamientos—siento lo del viernes. No sé que fue lo que me pasó ese día… es sólo que yo necesitaba estar contigo, me habías estado evitando toda la maldita semana y cuando comenzaste a… acariciar m-mi espalda yo… no sé que me pasó—lo lamento tanto…
Sasuke quedó en silencio, perplejo. ¿Será que ella se culpaba de todo lo que pasó? La observó fijamente y se dio cuenta de que ella miraba el suelo forzadamente, sus pupilas titilaban en un intento de retener la oleada de lágrimas que amenazaban con escaparse y sus manos… sus delicadas manos sujetaban con fuerza su bolso.
Sasuke sintió como la pena a invadió cada parte de su cuerpo, haciéndolo sentir vulnerable; casi juró que de no ser por que iban en el autobús, sus ojos se hubieran cristalizado de igual forma.
Levantó su brazo derecho para rodear los hombros de la chica y demostrarle así, empatía con sus sentimientos.
— ¡Sasuke, buen día!—saludó Karin apenas subió al autobús. Al escuchar su tono de voz, Sasuke se detuvo. — ¿Te encuentras bien Sakura?—comentó al llegar donde se encontraban sentados. Sasuke observó la reacción de Sakura, la cuál se tensó instintivamente.
— La verdad es que no me siento bien…—contestó vagamente. Oh , cuán culpable se sentía.—Creo que te cederé el lugar junto a tu novio, irme junto a la ventana siempre me provoca mareos.
— Pero… ¿estás segura que…?
— ¡Que estoy bien!
Todos los presentes que iban a bordo, giraron su rostro hacia donde se había alzado una voz, Sakura al sentir las miradas sobre ella le sonrió a Karin con dulzura y se disculpó con un "lo siento, no te preocupes por mí". Con lo que dio fin a la conversación y caminó hacia el fondo del bús.
Si Sasuke llegó a pensar por una milésima de segundo que las cosas se habían arreglado medianamentecon la conversación de esa mañana; estaba equivocado.
Si bien había sido él en un principio quién había tomado distancia, ahora había sido Sakura… y vaya que se lo tomo a pecho. Con suerte había visto su melena rosa durante las clases y los descansos, puesto que la chica había tomado un sin fin de clases extraprogramáticas que la mantenían ocupada la mayor parte del día… y ahora también de la tarde. Sin mencionar que se habituó a pasar los fines de semana en la casa de sus abuelos, al otro lado de la ciudad.
Quince días sin verla directamente, y mucho menos hablarle. Era oficial… aquella amistad había finalizado.
No fue si no a la tercera semana que se topó frente a frente con Preselección del campeonato de futbol Inter escolar había comenzado y el equipo de Sasuke era el primero en competir. El partido ya estaba dado, les ganaban al equipo contrario por 7-3 y Sasuke estaba preparado para hacer un punto más en ese tiro de esquina y convertirlo en un 8-3 cuando la vió.
Al principió no la reconoció, por el traje que ella vestía, pero su inconfundible cabellera la delató; la llevaba sujeta en una coleta alta y ondulada. Tenía el abdomen al descubierto y llevaba una mini falda tableada que sólo cubría de la mitad de su muslo hasta las caderas.
Sakura ahora formaba parte, del equipo de animadoras.
Y vaya que se veía sexy… gritando por su nombre, saltando y abriendo la piernas, coreando y moviendo esos mullidos pompones. El sonido apabullante del público gritando su nombre lo despertó del ensueño. "Sasuke vuelve a la tierra, tienes un gol que meter" se dijo.
Cuando la pelota entró por la esquina izquierda del arco, el publicó explotó en una ovación de gritos y pitidos. La galería bajó hasta la cancha y comenzaron a saltar celebrando aquel gol que haría que su escuela entrara en la peleada competencia. Y entre tanta gente saltando, abrazando y gritando, Sasuke comenzó a abrirse paso en la dirección en la que segundos antes se encontraba su ex amiga.
Si bien sabía que Sasuke era el capitán del equipo de futbol de la escuela, Sakura no pudo evitar el inscribirse en las animadoras. Tal vez interiormente tenía la esperanza de encontrase con él en algún partido y así tener la excusa perfecta de que no es a él a quién va a ver, si no que al equipo completo… ya que como animadora ese era su deber. ¿No?
Le había estado evitando desde hace mucho tiempo ya, y con el dolor de su alma. Había sido algo tan duro para ella, que estaba segura haber perdido al menos tres o cuatro kilos…
¿Lo extrañaba?
Sí…
¿Pero como no hacerlo después de todo lo que pasó? Más no podía estar cerca de él, el botón de "conciencia" estaba más encendido que nunca y su culpabilidad le impedía pararse frente a Karin en un radio de un kilómetro a la redonda.
Ese era el verdadero motivo de su alejamiento… Karin.
Aquella dulce chica que Sasuke amaba tanto y que había traicionado por su culpa; aquella chica de hermoso cuerpo y melena envidiable, tan simpática y también sensual. Esa chica… por lo cuál todo este embrollo había comenzado.
¿Con que cara podría siquiera saludarla estando tomada de la mano de Sasuke? Sakura sentía que se había convertido en aquellas mujeres que ella odiaba tanto.
Pero ahora, al verle allí con la mirada soldada a la suya… toda culpabilidad, toda conciencia, todo alejamiento se había esfumado. Él, parado allí tan galante, a pocos segundos de terminar el partido no quitaba la vista de ella. Una chispa de esperanza azuzó en su interior. Quizás… y tan sólo quizás, él podría estar sintiendo igual que ella. Quizás y tan sólo quizás la necesite. Quizás t tan sólo quizás él…
— ¡Vamos Sasuke, tu puedes!
La clara voz de Karin por sobre las gradas, sofocó aquella pequeña chispa y Sakura volvió a sus cabales. Aquella persona que le miraba a través de la cancha… no era nada de ella, por lo tanto le era indiferente.
A los segundos de que Sasuke hiciera el ultimo punto, la galería explotó de felicidad bajando las gradas deprisa para celebrar en la cancha, y entre tanto tumulto, Sakura logró distinguir a cierta persona abriéndose paso hasta donde ella se situaba.
El pánico la dominó y no supo en que momento sus piernas tomaron voluntad de todo su cuerpo y caminaron hasta agazaparse debajo de las oscuras gradas donde se acuclilló abrazando sus rodillas con las manos y escondiendo la cabeza con el convencimiento de quedarse allí, hasta que ya no escuchara ningún ruido de festejo. Pasaron cinco… y luego diez minutos y los gritos y cantos continuaban con la misma intensidad, Sakura comenzaba a desesperarse ya.
— Un, dos, tres por Sakura que está escondida bajo las gradas…
Una aterciopelada voz, retumbó por su escondite.
— Un, dos, tres por mí…—respondió.
— Hey, así no es… te he pillado así que ahora estás atrapada.
Sakura levantó al fin su rostro y observó por entre la oscuridad un rostro que anhelaba ver desde hace mucho. Era Sasuke… su Sasuke.
Ninguno de los dos supo exactamente cuanto tiempo pasaron en silencio antes de estar saboreando sus labios nuevamente.
