aaaah perdón por tardar tanto en actualizar! espero que no quieran matarme! jaja . La verdad es que estoy y estuve con muchas cosas así que no se cuando podré volver a actualizar! espero que les guste aunque sea un poquito este cap.!

otra cosa... muchas gracias a todos los que leen y dejan (o no ) reviews! de verdad, muchas gracias.

nos vemos en el próximo capítulo!


Sakura, en un rápido movimiento, se había interpuesto entre su capitán inconsciente y su atacante. Pero, al no tener sus armas, tuvo que utilizar lo que no quería: su fuego.

"Lo siento", pensó "pero no me queda más remedio, él está armado y yo, por más que sepa defenderme sin utilizar armas, sé que no podría derrotarlo". Terminado el hilo de sus pensamientos, concentró un poco de su poder en uno de sus puños y lo estrelló en el estómago de su enemigo, haciendo que este, en el mismo instante en que fue tocado se carbonizara.

La pelirosa miró algo perpleja como había quedado el cuerpo de aquel hombre y se volvió a recordar que no le gustaba utilizar su "don" con personas que no tuvieran uno, porque sentía que no era justo; "pero..era mi única alternativa para salvar a Sasuke.." se dijo mentalmente.

Terminado su encuentro, tomó al moreno en brazos y lo llevó hacia su tienda, sabiendo que aquel lugar estaría a salvo. Ya allí, lo depositó en su futón y procedió a curarlo. Cuando concluyó con su labor se paró y se dirigió hacia la entrada de la carpa, y , antes de salir, volvió su verde mirada hacia el hombre allí tendido, el que tantas veces le había robado el sueño, pero al cual ella quitaba constantemente de su cabeza, pues tenía un único objetivo y no podía darse el lujo de distraerse.

Pero, por más reproches que se hiciera, quedó embelesada mirándolo.. "me alegro de haber aprendido a utilizar el fuego no solo para atacar, sino también para curar, es ahora donde puedo ver los resultados positivos" dijo para sí mientras sonreía y le echaba una última ojeada a su hermoso capitán, para proceder a retirarse de aquel lugar e ir en busca de sus armas, las cuales Naruto había dejado en Uma.

Corrió rápidamente hacia su negro caballo, tomó su afilada katana y sus abanicos y se adentró hacia el campo de batalla. Luego de algunas horas luchando, el ejército del capitán Sasuke logró vencer a sus enemigos. La pelirosa realmente había disfrutado de aquel enfrentamiento, pues hacía mucho tiempo que no peleaba con tanto entusiasmo. Estuvo bastante tiempo ensimismada en sus cavilaciones, hasta que logró oír un gemido. Levantó su mirada, y vio, con horror, que no solo estaban los cuerpos de sus enemigos desparramados por el suelo, sino también los de sus compañeros y amigos, y, sin pensarlo dos veces, se lanzó a curar a todos los que pudiera.

Terminada su labor, pudo ver con alegría que había podido salvar a la gran mayoría de sus amigos caídos. Satisfecha con lo que había hecho, fue a buscar al joven rubio, pues no lo había visto durante la batalla. Culminó su búsqueda, hallándolo tirado , unos metros alejado del lugar de la pelea, inconsciente, bastante malherido y con mucha sangre cubriéndolo. La joven ahogó un gemido de terror, se lanzó a correr lo más rápido que sus piernas se lo permitieron, debía llegar junto a Naruto para salvarlo Llegó y se arrodilló a un lado del rubio, le quitó su haori y comenzó a curarlo lo más rápido posible. Estuvo un buen rato sumergida en su labor, hasta que Naruto empezó, lentamente a abrir sus ojos.

-Sa..sa..Sakura-chan..¿qué sucedió?- preguntó algo aturdido el joven.

-¡Naruto!- exclamó la chica mientras se lanzaba hacia su amigo, abrazándolo y asfixiándolo en el proceso- Que bueno que ya estás bien- terminó de decir con algunas lágrimas en los ojos.

-Sakura..-susurró.

-Naruto me diste un gran susto, estabas muy herido tendido en el suelo y pensé que no llegaría a salvarte!- hablaba rápido la chica.

-Salvarme?- preguntó algo perdido el chico- Sakura-chan, tú me curaste?- cuestionó aún más curioso el joven ojiazul.

-Así es baka!, y si no hubiese llegado a tiempo no la cuentas dos veces!- se le burló ahora la chica.

-Eres increíble Sakura-chan! Pero …cómo..?-empezó el chico.

-No tiene importancia- le cortó ella- ahora debó irme Naruto, no puedo quedarme aquí, no puedo permitir que me maten o que me vuelvan a encerrar, debo cumplir con mi venganza- terminó de decir muy decidida la ojijade.

-Te entiendo Sakura-chan, entonces supongo que esto es una despedida- dijo algo triste el rubio, pero con una radiante sonrisa en su rostro.

-Más bien diría un hasta luego baka, porque nos volveremos a ver pronto- la chica se paró, ayudando a su amigo a hacer lo mismo y le dio un fuerte abrazo.

-Naruto, una última cosa-

-Dime-

-Ve a la tienda de Sasuke y cuídalo hasta que despierte, él aún continúa inconsciente- dijo la joven- los demás ya están todos sanos y salvos, pero necesitan tiempo para reponerse-

Hubo una breve pausa. Ambos jóvenes se mantenían las miradas. Había muchas preguntas y dudas en la cabeza del chico, pero que no se animaba a cuestionar. Pero había una en particular que estaba acabando con su curiosidad…

-Sakura-chan… ¿Qué va a pasar contigo ahora?- se animó a preguntarle el rubio, con un dejo de preocupación en su voz.

-Pues, no puedo arriesgar a quedarme Naruto-hizo una pausa, para meditar sus palabras un momento, y asegurarse de decir lo correcto- no puedo quedarme más tiempo aquí, corro peligro, y , la verdad, no deseo morir sin antes cumplir con mi objetivo- terminó de hablar, decidida.

-Entonces creo que es un adiós- dijo el chico rubio, algo triste, pero, a la vez, feliz de que su amiga pueda salvarse.

-Sabes baka, creo que es más bien un hasta luego, porque creo que nuestros caminos están destinados a volver a encontrarse-

Sin decir más, Sakura dio un fuerte abrazo a Naruto, y se dirigió hacia Uma, quien la esperaba impaciente para emprender su marcha.

EN EL CAMPAMENTO. DOS HORAS DESPUÉS DE LA MARCHA DE SAKURA.

El joven rubio se hallaba al lado de su capitán, esperando a que despertara, para darle la noticia de la retirada de su compañera pelirrosa. Estaba sumido en sus pensamientos, recordando las largas charlas con su reciente amiga y no se dio cuenta de que el pelinegro recostado a su lado comenzaba, lentamente, a abrir sus oscuros ojos.

-Hmp…dobe- alcanzó a pronunciar- ¿Qué me sucedió?..¿Cómo llegué aquí? ¿Por qué estás tú aquí?- terminó de cuestionar el moreno.

-Teme creo que son muchas preguntas para alguien que acaba de recuperarse de un golpe mortal- sentenció el rubio a su amigo.

-Explícate-exigió.

-Me exasperas! No estás ni un veinte por ciento recuperado y ya estás dando órdenes, ¿es que nunca vas a cambiar?-hizo una breve pausa, para proceder a contarle lo que quería- Sakura-chan te salvó la vida, si no fueras por ella ahora estarías en mejor vida y dando órdenes allá arriba-finalizó apuntando con su dedo hacia el cielo y dibujando en su rostro una hermosa sonrisa zorruna.

-¿Cómo fue posible que esa mujer me haya salvado? ¿Acaso ella no estaba amordazada y aislada del campo?-

-La verdad Sasuke es que no sé cómo pudo salir de allí- concordó el rubio.

Mas el moreno no le creyó, pues lo observó con una mirada acusadora.

-Ey! No me mires así, te juro que no sé cómo pudo haber escapado. Cuando la fui a visitar me pidió que colocara sus armas en su caballo y que ella se las arreglaría sola; y te juro que sigo sin entender cómo lo hizo- concluyó.

-Esa chica guarda muchos secretos- dijo en un susurro apenas audible el moreno, bajo la atenta mirada azul de su amigo.

Ambos jóvenes se encontraban inmersos en sus pensamientos, los cuales estaban dirigidos hacia, en este caso, una misma persona: Sakura Haruno. Es que.. ¿Qué tantos secretos puede tener una misma persona y mantenerlo tan bien guardados?

Los chicos estaban tan metidos en sus propios mundos que despertaron solo frente a los fuertes gritos de uno de los soldados, al parecer ya consciente.

-¡¿Qué sucede?- vociferó Sasuke, aparentemente de malhumor tras la notable irrupción, no solo a su tienda sino también a sus pensamientos.

-Lo siento señor, pero el caballo de Zero..-no sabía si continuar o no, pues al pronunciar ese nombre ambas miradas se posaron en él; eran tan fuertes, tan cargas de sentimientos, que le asustaban, mas decidió seguir con lo que estaba diciendo- ha llegado al campamento sin su jinete, parece nervioso mi capitán. Lo revisamos y contiene todas las pertenencias y armas de Zero- concluyó el soldado, a la espera de alguna pregunta u orden por parte de su superior.

-¡¿Dices que Sakura-chan no estaba con Uma?-gritó exasperado el joven rubio- ¡No puede ser!, esas dos son inseparables, algo le debió haber pasado a Sakura-hizo una breve pausa, para ordenar bien sus pensamientos y palabras- Teme, tenemos que ir a buscarla, presiento que ella nos necesita-el rubio terminó de decir aquellas palabras y quedó helado al no encontrar en el futón a su capitán. Recorrió con su mirada la carpa y alcanzó a divisar como la silueta de Sasuke se escurría por la entrada, dejando atrás tanto a Naruto como al soldado, quién aún permanecía allí.

El rubio pudo oír las palabras que el moreno le dirigió, antes de desaparecer del todo.

-¿Qué esperas dobe? Vamos a buscar a esa molestia- dijo sin más.

El rubio no podía caber en su asombro. Y, frente a estas palabras, se levantó de donde se encontraba sentado, con una radiante sonrisa, y salió de la tienda, seguido por el soldado.

Luego de alistar sus corceles, ambos, Naruto y Sasuke, montar en sus respectivos animales y , llevando a Uma consigo, salieron rumbo a la pelirrosa.

Se mantuvieron callados durante el trayecto, ninguno emitía sonido. Ambos chicos estaban concentrados en el paisaje que los rodeaba, atentos a todo lo que los rodeaba, buscando a la chica.

Fueron sacados de su estado de concentración por los fuertes relinchos del corcel de la joven mujer, el cual se hallaba inquieto y nervioso. Ambos hombres se preguntaron que estaba sucediendo, hasta que pudieron ver a la causa del alboroto del animal: a escasos metros de ellos, se encontraba Sakura, tendida en el suelo, inconsciente.

Sin pensárselo dos veces, saliendo más rápido de su asombro, y actuando pura y exclusivamente por instintos, o eso era lo que él quería hacerse creer, se apeó de su equino y salió disparado hacia la joven, bajo la atenta y asombrada mirada de su amiga rubio, el cual todavía no podía salir de su estado de shock, producto de haber encontrado a su amiga en aquel estado.

Pero, por suerte para el rubio, su estado no duró tanto, pues fue "curado" por Sasuke, el cual, algo furioso por la poca reacción de Naruto decidió pedirle algo de ayuda.. a su manera.

-¡Dobe! ¿Planeas quedarte todo el día en tu mundo o vas a ayudarme a subir a Haruno a su caballo? Porque necesito algo de tu ayuda, usuratonkachi- concluyó con evidente enojo en sus palabras el capitán.

Naruto sin pensarlo dos veces, descendió de su animal y fue directo hacia su amigo para darle una mano. Entre ambos colocaron a la joven sobre el lomo de la yegua, y, terminada su labor, procedieron a volver al campamento, pero sin prisa alguna.

Cuando llegaron, el moreno fue el primero en bajarse y enfilar hacia la dormida muchacha para llevarla hacia su tienda. "Tsk, no sé por qué estoy actuando de esta forma, parezco un idiota, ni siquiera sé quien es esta chica y, sin embargo, estoy preocupado por ella" se reprendía mentalmente el moreno, quien ya había comenzado a cargarla, pero sin previo aviso, vio como sus piernas le fallaban y sus fuerzas lo abandonaban, cayendo inconsciente al frío césped, y, a su vez, desplomándose sobre él, el cuerpo de la muchacha pelirrosa.

El rubio atónito comenzó a gritar, pidiendo ayuda a alguno de sus compañeros. Para su suerte se acercaron rápidamente hacia él Neji y Shikamaru, quienes, sin emitir pregunta alguna, ayudaron al Uzumaki a cargar los cuerpos de los jóvenes tendidos en el cuelo.

UNAS HORAS DESPUÉS, EN LA TIENDA DE SASUKE…

Se hallaban Sasuke y Sakura acostados cada uno en un futón y Naruto en el medio de ellos dos, cuidándolos.

-¿Na..Na..Naruto? ¿Eres tú?- dijo débilmente la chica.

-Sakura-chan, ¡Despertaste!- dijo con evidente alegría-Me alegra mucho que estés bien- habló el escandaloso rubio mientras abrazaba a la pelirrosa.

Estaban tan concentrados abrazándose, que no se percataron de que el moreno había comenzado a incorporarse, despertado por los gritos de su amigo.

-Dobe ¿por qué eres tan ruidoso?- se quejó.

MIENTRAS TANTO, EN ALGÚN LUGAR, LEJOS DE ALLÍ…EN LA GUARIDA DE AKATSUKI…

-Pain-sama, han acabado con todos nuestros soldados, son muy fuertes- habló un joven pelirrojo.

-Sasori... ¿Entre ellos está la chica de los Haruno?-preguntó sin ninguna emoción el hombre que aparentaba ser el jefe, ignorando totalmente lo que su subordinado había dicho.

-No lo sé señor, no ha quedado ninguno de los nuestros con vida, pero, cuando me acerqué al campamento, pude ver entre los arbustos a una joven en las filas del ejército enemigo que estaba sanando con un fuego azul a sus compañeros- terminó de hablar el chico.

-Está bien Sasori, era eso lo que necesitaba oír, prepara a los soldados, en unos días volveremos a atacar- y, sin más, desapareció del campo de visión del pelirrojo.

El joven soldado de Akatsuki se retiró del lugar con muchas preguntas y con ninguna respuesta sobre quién era realmente esa chica y qué era lo que quería Pain con ella.

EN EL CAMPAMENTO…

La joven pelirosa al oír la voz de Sasuke se tensó. Es que… ¿Cómo reaccionaría el capitán al tenerla cerca? ¿Qué se dirían?

"Mierda Sakura piensa, piensa, que le voy a decir!" se recriminaba mentalmente.

-Etto… Sasuke…- comenzó la chica, mas fue interrumpido por el moreno.

-Quiero que me expliques TODO Haruno, no quiero más sorpresas- dijo fríamente el hombre a su lado.

El ambiente estaba pesado, se notaba la incomodidad tanto de Naruto, quien por cierto seguía allí, y de Sakura, quien no sabía por dónde comenzar.

-Estoy esperando- continuó el joven, cada vez más impaciente.

Sakura nunca en su vida sintió tanto miedo como en ese momento, pero se dijo a sí misma que debía explicarle todo a aquel hombre para luego salir de allí y continuar su camino sola.

Respiró hondo y comenzó con su relato.

-Muy bien, te contaré lo que necesitas saber de mí y después me iré- dijo decidida la joven samurái.

Naruto ya conocía la historia, pero sentía que había una parte que ignoraba completamente así que tomó la resolución de quedarse, además tenía que controlar a su mejor amigo ¿y si se salía de control y atacaba a su indefensa Sakura-chan? Él no podría permitirlo, así que no se iría de ahí.

-Te escuchamos- fue todo lo que salió de los labios de Sasuke para luego mostrar una sonrisa torcida.

- Me llamó Sakura Haruno, última descendiente de mi clan, ya que mis padres y mi hermano fueron asesinados cuando yo era pequeña. Tuve que criarme y continuar mis entrenamientos por mi cuenta hasta que me hice más consciente de lo que había pasado a mi alrededor y decidí salir de mi pueblo y lanzarme a la búsqueda de los asesinos de mi familia…-la joven hizo una breve pausa. Quería ordenar bien sus ideas.

-Quiénes mataron a tu familia-no preguntó sino exigió saber el Uchiha.

Eso molestó a la Haruno, quien contestó muy irritada.

-Akatsuki- dijo- y te pido por favor que no me interrumpas Uchiha, porque si no, no te contaré nada más, ya iba a llegar a esa parte- se notaba en el tono de su voz lo rabiada que estaba, odiaba que la interrumpieran y más aún que le ordenaran.

Sasuke no dijo más nada, solo se limitó a mirarla con sus ojos negros y fríos, a lo que Sakura no se inmutó y continuó hablando.