Disclaimer: Seiya no es mío, los Dorados no son míos, el Santuario todavía no es mío, Kiki no es mío, pero esta laptop SI es mía y eso me permite escribir cualquier estupidez que quiera n.n
Advertencias: Rogamos por su paciencia antes las escenas de idiotez que presenten nuestros protagonistas (todos), claro, son idea original de la autora, pero a fin de cuentas son ellos quienes las realizan n0n.
N/A: Resurgiendo desde… casi un año? MADRE DE JESÚS! Pues la verdad para tanto tiempo este es un capítulo cortito que lo tenía a la mitad u.u, pero aprovecharé que ya no tengo clases para volver a escribir n_n así que disfruten, y MIL disculpas por la tardanza . siento tanta pena, pero ustedes tienen la última palabra a ver si continuo o de plano los mato a todos xD.
Cuidado, ¡Bebés Al Ataque!
Capítulo 5
"Paseo en el Parque, Segunda Parte"
Parque de la Ciudad, 5:15 p.m.
En la parte más colorida y cantarina del parque, el trío de los más jóvenes niñeros jugaba apaciblemente con los bebés a su cargo. Siendo los tres de la misma edad, de carácter infantil e ingenuo, no tenían problema alguno conviviendo entre ellos. Tenían a tres bebés tranquilos, así que por ahora, las cosas permanecían de la misma manera.
Demos por sentado que Saori, más que nadie, estaba contentísima de convivir con los niños. Quien sabe de dónde sacó ese amor maternal tan repentino (hipócrita [¬¬]), pero lo disfrutaba bastante. Siendo incluso amigable, hizo un par de amigas en el área de juegos, ambas con hijos, a las que les mostraba orgullosa su "pequeña familia" que jugaba frente a ellas, ¿no es tierna (^^)?
-Wow, es increíble que tengas 32 años y luzcas tan joven Saori, ¿cuál es tu secreto?-preguntó con asombro una de las mujeres con las que entabló amistad la diosa.
-Hago ejercicio a diario y cuido lo que como, aunque si me doy uno que otro antojito repentino (n.n).
-Pues te funciona muy bien Saori-agregó la otra acompañante con una sonrisa-Tienes una maravillosa figura incluso después de haber tenido a tus tres bebitos, que por cierto están preciosos (n.n).
-Los tres tienen tanto de ti Saori, sobre todo el pequeñito del cabello lila, Mu. Veo que Shaka tiene tus ojos pero a Aioria lo veo un poco más diferente.
-Es que el salió más parecido a mi marido (n.n), (si, leyeron bien, MARIDO… ¿qué pena no?). Aioria es igualito a Seiya cuando era un bebé, tiene su cabello, su color de piel y hasta su manera de ser.-corroboró la joven agregando más elocuencia a sus palabras.
-¿Pero de dónde sacaron Aioria y Mu sus ojos verdes, si los tuyos son color azul y los de tu marido color avellana?-interrogó una de las mujeres notando ese pequeño dato en los niños y sus supuestos padres. (Y si, dijo color avellana, la neta Seiya no tiene unos comunes ojos color café tierra [n.n]).
-Pues de mi hermano Shun (n0n) él tiene esos brillantes ojos esmeraldas y mis dos nenes los heredaron.-acreditó Saori sintiendo alegría por la bella historia que se estaba armando.
-Él es muy lindo, que mala suerte que estoy casada (n0n) y con esos cabellos verdes que tiene, se ve guapísimo.-afirmó la otra mujer viendo con ojitos de corazones al bonito Shun.
-Es que la belleza es de familia, él heredo la de mi madre y yo la de mi padre. Pero nadie como mi Seiya, que nació tan perfecto (n.n*)-respondió dando un suspiro de enamorada al ver a su amorcito castaño jugar con los niños.-Tiene una hermana, Seika, pero ya hace bastante que no la vemos, a veces nos llama y manda juguetes para sus sobrinos, es la mejor cuñada (Quisieras, Seika ni vela en este entierro [Un.n]).
Y mientras Saori se esmeraba en forjar una familia imaginaria de lo más perfecta, sus compañeros intentaban adivinar desde los columpios y toboganes a lo lejos que es lo que rondaba por aquella cabecita adolescente.
- Esas son ganas de fregar… (¬¬), de seguro Saori está diciendo cursilerías de nosotros, más que nada de mí, cómo me harta que hable a mis espaldas, luego es humillante oír a las personas contando chismes de nosotros, si tan sólo tuviera un arma…
-¡Oye Seiya, empújame más fuerte! ¡Deja de fantasear! -pedía Aioria arriba de un columpio, molesto por la distracción de Pegaso.
-Te preocupas por nada Seiya, sólo está emocionada, déjala que fantasee un poco (n.n), no te hará daño que diga una que otra mentirita blanca.- consoló Shun a su amigo, mientras él cargaba a Shaka y lo aventaba y atrapaba en el aire.
-¡Más alto Shun, más alto! ¡Veo La Iluminación, ya casi la alcanzo! (n.n)-gritaba el rubio lleno de emoción al ser arrojado en el aire apenas unos centímetros que le parecían metros.
-¡Más fuerte, más fuerte, más fuerte, más fuerte Seiya!-gritaba Aioria sobre el columpio estirando sus manitas hacia el cielo. Sus balbuceos hicieron enojar a Seiya, así que abusó de su fuerza y empujó al niño hasta que dio una vuelta de 360 grados, haciendo que se enredara en el soporte del juego.
- ¡Bájame Seiya, bájame (T.T)!
-Nah! Te friegas, ya me cansé, aguanta 10 minutos (.)
Shun observaba la escenita y no pudo evitar reír inocentemente, después sonrió y recorrió visualmente el lugar donde se encontraban, para detenerse en seco y darse cuenta de un pequeño imprevisto.
-Oye Seiya, ¿dónde está Mu?-preguntó Shun mirando a todos lados a ver si lograba visualizar al susodicho.
-Creí que estaba aquí sentado. ¿No lo tiene Saori?
-No, ella no lo tiene. Cielos, ¿dónde habrá ido? Ojalá no se haya lastimado.
-No te preocupes Shun, Mu no puede caminar, no pudo haber ido lejos. Además aquí cerca no hay como lastimarse. Debe estar en algún arbusto o entre los juegos, es bastante pequeño y no lo veremos a simple vista.
-Sí, tienes razón, pues empecemos a buscar, pero seamos discretos, si Saori nos ve se va a preocupar.
-Ni se dará cuenta, está muy ocupada contando sus fantasías cursis (¬¬). Anda, vamos rápido.
-¡Oye tarado, ¿no olvidas algo?-gritó una vocecita furiosa que provenía de una pequeña figura atorada en un columpio.
-Rayos (Uu.u) adelántate Shun, voy a desenredar a Aioria y te alcanzamos.
-Sabes, mejor ve por la derecha y yo iré con Shaka por la izquierda, así lo encontraremos más rápido.
Shun avanzó rápidamente hasta adentrarse en los arbustos, mientras Seiya se enfocaba en desenredar al pequeño Leo. Ya se sentía a reventar del enojo por no saber cómo bajar al enano sin dejarlo caer bruscamente, además de que el incandescente sol le daba en el rostro y le hacía difícil ver hacia arriba, pero la gota que derramó el vaso fue cierta cabecita morada que se le acercó decidida a hacerle perder la paciencia.
-Amor, ¿estás ocupado? (n.n)- preguntó Saori de forma empalagosa y con una gran sonrisa en sus labios.
-Sí, ¿qué quieres? Intento bajar a Aioria (¬¬)-respondió el castaño intentando controlar su ira. ¿Porqué alguien inventaría los columpios si eran tan difíciles de arreglar cuando se enredaban? El pobre Pegaso no lo entendía.
Sin más paciencia, ingenio ni ganas de pensar, Seiya rompió el soporte del juego, tomó el gran tubo de fierro donde se sostenían las cuerdas y tiró de ellas con brusquedad, y sin más remedio Aioria cayó en los brazos de Saori, que estaba muy distraída y lo atrapó por los pies.
-Quería preguntarte qué nombre le querías poner a nuestro cuarto bebé (n.n) mis amigas me dieron sugerencias pero quiero saber la tuya.
-¡¿Qué? Pero si tú no tienes hijos, y yo menos. Deja de estar de mentirosa y diles que NO estás esperando un bebé, que estos niños NO son tuyos y que YO NO SOY TU ESPOSO (¬¬)-ordenó Seiya señalándola amenazantemente y frunciendo su ceño.
-Seiya, una mentirita no le hace daño a nadie, ¿no te parece lindo que crean que somos pareja y que tenemos hijos? (n.n)
-¡No! (¬¬)
-¡Seiya! (u.u)
-Es la verdad Saori, me degradas diciendo que soy tu perro faldero, somos amigos pero no abuses, la gente se la va a creer si sigues con tus cuentos.
-Pero Seiya… ¿No te gusto?- preguntó la jovencita luciendo su mirada de cachorrita regañada.
-Pues…- la miró de arriba hacia abajo pensativamente. No, no era fea, pero si tan sólo no tuviera boca…- eres muy bonita Saori, pero no creo…
-¿No quieres ser mi novio?- volvió a preguntar, acercándose más al chico y mirándolo más de cerca.
-Este… pues yo no sé… tú y yo no… (Un.n)-aunque quería disimularlo, la pregunta le tomó por sorpresa, haciéndolo responder de esa manera tan estúpida cuando está nervioso.
-¿No quieres hacerme un bebé, Seiya? (*.*).-preguntó sensualmente poniéndole una mano curiosa en su fuerte pecho.
¿Qué? (O.O) Ahora si se pasó, mira que mandarle esas indirectas tan…tan… tan obvias, y tan locas y… tan endiabladamente tentadoras (*.*).Tanto Seiya como Aioria soltaron sus quijadas hasta el suelo al escuchar dicha proposición, muy impropia de alguien tan ignorante como Saori.
Diosa o no, no dejaba de ser mujer, de seguro era su irresistible encanto masculino para con las mujeres lo que la cautivó y por eso lo acosaba siempre. Pobrecilla, cayó redondita como todas las demás (n.n) (Bueno, déjenlo soñar xD).
-Lo siento Saori, pero ahora no podemos pensar en eso, tenemos que concentrarnos en nuestros amigos-le dijo con una pose de galán de película romántica, sosteniendo sus manos y mirándola a los ojos-Pero te juro que cuando todo esto termine, iremos a tu mansión y allí haré a tu bebé, sin importar que tenga que hacerlo una y otra y otra y otra y otra y otra y otra y otra y otras mil veces. Y sabes que un Caballero siempre cumple sus promesas-susurró sensualmente mientras su YO interno sangraba por la perversión y sus pantalones amenazaban con explotar (o.O).
-¿En serio lo harás? ¿Aunque te canses y después ya no quieras seguir? (*.*)
-Si me canso, me tomará solo 5 minutos volver a la acción. Te aseguro que no nos detendremos hasta que tengas a tu bebé… tenlo por seguro que no me detendré –confirmó el joven Pegaso, susurrando para sí mismo la última frase.
-Si cómo no, al primer intento vas a quedar acabado, tonto precoz- pensó Aioria al oír la plática, igualmente ni recordaban que estaba ahí, ya se burlaría de Seiya cuando pudiera hablar (n.n).
-Pero te cansarás mucho, ¿porqué no empezamos de una vez y así no gastamos tantas energías?-insistió Saori de nuevo, decidida a hacer su voluntad.
-Mujeres, no pueden resistirse cuando me tienen cerca (n0n)… está bien, empecemos entonces-accedió a la petición dando un suspiro de derrota. Miró hacia todos lados para notar que ya no había nadie cerca, y se desabrochó el botón de sus jeans y bajó el cierre, muy entusiasmado porque después de MUCHO tiempo, al fin tendría acción (n0n).
-¿Seiya qué haces, para qué te desabrochas el cinturón? Tápate ahí- dijo Saori un tanto sonrojada y muy extrañada por lo que veía.
-¿Pues qué no dijiste que querías un bebé? Ya que insististe tanto vamos a hacerlo de una vez.
-Pero no tienes porque bajarte los pantalones Seiya, no seas vulgar.
-¿Entonces cómo demonios voy a hacer al bebé (¬¬)?
-Pues con la mano, tonto, ¿qué no sabes cómo se hacen?
-¿Qué (o.O)? ¿Cómo que con la mano? Ojalá no quiera que "me haga el favor yo solo"
-Si bobo, con la mano… tienes que escribir una carta donde pidas un bebé y enviarla a París, allí hacen a los bebés y te los mandan por servicio aéreo con la cigüeña, ¿qué no lo sabías?
Aioria tosió un poco y se tapó la boca para aguantar la risa, era obvio que una diosa virgen no supiera de eso, y más si dicha diosa era una adolescente que sólo "hablaba por hablar" y era presa fácil del albur. ¡Definitivamente esto haría reír a los otros, no podía esperar a verlos para contarles (n0n)!
Por otro lado, la cara de Pegaso simplemente no tenía precio, ¿Saori lo decía de verdad o se estaba haciendo pend…? Si hasta él que era considerado el más imbécil del grupo (porque sabía lo que los demás pensaban de él) conocía la manera en que se hacían los bebés, y ni al caso con esas cosas infantiles que Saori pensaba.
-No seas tonta Saori, eso sólo se lo dicen a los niños, así no es como se hacen los bebés. Pensé que sabrías eso, bueno te explicaré, mira…
En eso, el celular de Saori comenzó a vibrar constantemente, interrumpiendo el gran relato de Seiya y acaparando la atención de la chica por completo.
-Es Shion, voy a contestarle, cuéntame lo de los bebés luego Seiya (n.n), esto es más importante.
Mientras tanto, un poco más lejos de ahí, Shun y Shaka vagaban por los arbustos y trepando algunos árboles, vociferando el nombre de Mu para ver si los escuchaba y hacia alguna seña o ruido.
-¡Oye Mu, ¿dónde estás?- gritó Shun desde el tronco de un árbol, mirando a todos lados buscando una respuesta.
-¡Hey Mu, contéstame, Mu!- imitó Shaka separando las ramas de un arbusto pequeño y metiendo su cabeza en él, por si acaso su amigo se escondía por ahí. Al menos sus balbuceos si decían claramente el nombre.
-¡Mu!
-¡Mu!
-¡MU!
-¡MU!
-¡MUUUU!
-¡Con una ching…! ¿Son vacas o qué? (¬¬)
-(UO.O)
Tenían que admitir que si lo parecían, de por si el nombre de Mu es bastante extraño y muy parecido a… Oigan (o.O) ¿Quién dijo eso?
-¿Usted quién es?-preguntó Shun al ver al hombre frente a él y Shaka. Era un señor alto, bastante fornido y con una espiga en la boca que usualmente usan los campesinos, lucía como un típico leñador malhumorado, y más por aquella mirada hastiada que tenía.
-Mi nombre es Bob Doyle, mejor conocido como Bob "Come-Hombres/Dientes de Hierro/Estrangulador/Sanguinario" Doyle (n.n)- respondió el hombre con un gracioso acento sureño.
-Oh… (Un.n) ¿Y por qué le dicen así?- preguntó tímidamente Shun.
-Es un apodo cariñoso… Cada uno por una acción que hice.
-Wow… jeje… (Un.n)
-¿Y ustedes porque hacían tanto escándalo? Mi familia y yo queremos algo de paz. No querrán hacerme enojar, ¿verdad? (¬¬)- inquirió el temible señor mirando fijamente a Shaka. Shun lo levantó del suelo y contestó de manera amigable.
-Lo sentimos mucho, no fue nuestra intención molestar a su familia señor Doyle. Estábamos buscando a un pequeño niño, un bebé de hecho, como éste- le pone a Shaka enfrente- lo perdí de vista hace un rato, tiene la piel blanca, ojos verdes…
-Cabello largo color lila, nariz pequeña, pies de pato y con un pañal sucio.-añadió el señor.
-¡Ese mismo!... ¿Uh? ¿Lo ha visto?
-Síganme (n.n)
Ambos siguieron al señor Doyle fuera de las áreas verdes. El leñador los llevó hasta donde se encontraba su familia almorzando calmadamente, e hicieron un gran alboroto al verlo llegar.
-Bob, ¿porqué tardaste tanto?
-Lo siento querida, encontré a estos chicos vagando en las áreas verdes y eso me entretuvo un rato. Chicos, ella es mi esposa, Angela Doyle.
-Un placer señora Doyle, yo soy Shun y él es Shaka. Disculpe que hayamos interrumpido su almuerzo, es que buscábamos a nuestro amigo Mu.
-El gusto es mío, y no se preocupen, es que se oían tan raros diciendo su nombre, creí que hacían un conjuro satánico o algo así (n.n).
-Hey chicos, ¿buscaban esto?- habló el leñador sosteniendo a Mu en sus manos. Shun y Shaka sonrieron al verlo mientras Bob se los entregaba.
-¡Gracias señor Doyle! Estábamos preocupados de que se hubiera lastimado, que bueno que está bien.
- Llego gateando hasta nuestras cosas y uno de mis hijos lo encontró. También pensé que estaba lastimado pero al parecer es un bebé muy fuerte, temía que nadie viniera a buscarlo.- afirmó la señora Doyle con una sonrisa de alivio.
-Sí, este pequeño cabeza de chicle come bastante, y mis hijas quedaron fascinadas con sus cejas, que son bastante extrañas. Deben ser unas de esas raras marcas de nacimiento, porque no se ven lunares como esos en el campo.- Shun rió por el comentario, sin especificar el porqué de los puntitos en la frente de Mu.
-Shun, ¿Por qué no vienes a conocer a la familia? Están algo ansiosos por verte.
-Ummm… de acuerdo (n.n).
-Bien Shun- comenzó a presentar el señor Doyle- éstos son mis hijos, Billy Bob, Jim Bob, Chris Bob, Andy Bob, Billie Jean Bob, Lara Bob, Phil Bob, Pete Little Bob, Joanne Bob, Anna Marie Bob…
10 minutos después…
-… Lourdes Bob, Bobby Lee y Jeanine Theresa Bob (n.n).
-Jeje… (Un.n) son muy lindos sus hijos, muy agradables.
-Hey Shaka, despierta- dijo Mu moviendo al rubio para que despertara.
-¿Que… cómo?... – se levantó sobresaltado el flojo Virgo- Vaya, creí que nunca acabaría.
-También tus hijos son muy bonitos Shun, los cuidas mucho- le dijo la señora Doyle al momento en que le apretaba las mejillas a los dos enanos.
-¡NO!... Este… no, no… ellos no son mis hijos (U^^)… Primero me lo corto antes que engendrarlos- pensó con repulsión.
-Pero los amas y proteges como si fueran tuyos (*.*), sin duda eres un padre excepcional, que lástima que algunas mujeres sean infieles y tengan hijos de otros hombres.
-No, jeje, no es eso, sólo soy un niñero, ellos son hijos de… un amigo (n.n).
-Ah bueno, eso explica todo. ¿Por qué no te quedas a comer con nosotros?
-Me encantaría, pero me temo que no será posible señora Doyle. Mis amigos me están esperando y quizás ya estén preocupados, así que debemos irnos.
-Bueno, espero que volvamos a verte Shun, a ti, a Ricitos de Oro y al Estómago de Burro también (n.n)- añadió el leñador, refiriéndose a Shaka y Mu respectivamente, y revolviendo los cabellos de éste último.
-Gracias… por cierto, ¿lo del pañal sucio de Mu, era en serio? (o.O)- preguntó Shun antes de partir, recordando ese ligero y asqueroso dato.
-No te angusties chico, ya se lo cambiamos, pero si aceptas un consejo, lleva a ese niño a que uno de esos médicos le hagan un chequeo del estómago- respondió Bob mirando con intriga a Shun.
-Ah, se refiere a un pediatra.
-Más bien pensaba en un veterinario (n0n) pero elige como mejor te parezca.
Con aquel inusual consejo en sus mentes, los tres Caballeros se despidieron amistosamente de la familia sureña y regresaron al área de juegos donde se encontraban Saori, Seiya y Aioria. Al llegar los tres más pequeños se quedaron en una caja de arena cercana mientras Shun se dedicó a separar a los otros dos pubertos que seguían discutiendo por el mismo tema.
-¡Hasta que se dignan a regresar! (o.Ó) Oye Mu, ¿dónde andabas?-inquirió Aioria.
-Este idiota se fue gateando hasta llegar con una familia de leñadores, tuvo suerte de que no se lo comieran-respondió Shaka con un gesto de fastidio- Parece que no puede quedarse quieto ni un maldito momento (¬¬).
-¿Y tú de qué te quejas? Que yo recuerde no les pedí ayuda ni que me fueran a buscar, yo solo pude haber regresado sin que se dieran cuenta.
-Pues yo no quería ir a buscarte, Shun me llevó sin siquiera preguntarme, por mi te hubieras regresado solo, claro, con todo lo que comiste de seguro ibas a regresar rodando (n0n).
-¿Y por qué te fuiste Mu? Seiya y Shun se descuidaron un momento y al siguiente ya no estabas-preguntó de nuevo Aioria, tapándole la boca a Shaka para que no interrumpiera.
-Pues tenía hambre, ni modo que me quedara sin comer, no vi que Saori tuviera la comida que trajo Kiki, y como no puedo hablar (¬¬) pensé que era mejor seguir mi buen olfato y ver que encontraba por ahí.
-Es lo más estúpido que he escuchado jamás, aparte de obeso también eres tonto (¬¬)-agredió de nuevo Shaka al escuchar a su compañero.
-Pues tú tampoco tienes la figura perfecta en este momento, además yo salí porque soy valiente, a diferencia de ti que no puedes vivir sin que alguien te esté cuidando (¬¬).
-¡¿Ah, sí? ¡(Òó)!
-¡SI! ¡(òÓ)!
-¡Ya cállense los dos, me dan migraña! (.)… Mejor ya olvídense de eso, ya tengo mucho coraje acumulado con Saori y Seiya.-dijo Aioria sosteniendo su cabeza como si estuviera a punto de explotar.
-Bueno, eso es cierto, lo siento por Shun que tiene que aguantarnos a todos, pero Saori y Seiya son dos inútiles que se supone deberían ocuparse de nosotros- mencionó Shaka lanzando a los dos mencionados una mirada desaprobatoria.
¿Y porqué peleaban aquellos dos, preguntan ustedes? Por la misma razón que pelean los gatos con los perros, las adolescentes con sus hermanitos, los maridos con sus suegras, los rebeldes con los policías, el agua y la cerveza, ya saben, razones tontas por las que no nos molestaremos, igual nada cambiaría (u.u).
-¿Cómo les estará yendo a los demás? Ya hace un buen rato que no sabemos de ellos, ni se han aparecido por aquí.
-Ni se aparecerán Mu, todos esos se fueron a perder a otro lado, no sería mala idea ir a verlos, quizás tengan algún chisme que contarnos. Cualquier lugar es mejor que la aburrida área de juegos que nos tocó-rezongó Shaka mirando alrededor suyo buscando algún tipo de distracción.
-Vayamos entonces, mi propio aburrimiento empieza a deprimirme, digámosle a los chicos que nos queremos ir de una vez.
-Pues, creo que nos tardaremos un poco más Aioria (u.u)- añadió Mu señalando a los tres adolescentes que se encontraban no muy lejos de ellos, casi a punto de cortarse las cabezas. Seiya como siempre, perdiendo la paciencia por alguien más tonto que él, Saori confundiendo a todos sobre si en verdad era tan torpe, o solo actuaba, y Shun a punto de mostrar el parecido con su hermano al querer asesinarlos a ambos.
-Ya Seiya, si Saori no sabe eso de hacer bebés déjala, nos hace un favor al mundo que ya está muy sobrepoblado (Un.n). No te va a entender nunca, y menos a ti que la verdad para explicar no sirves-rogaba el peliverde, insistiendo en vano que su amigo se callara.
-No no, es que no puedo creerlo Shun (¬¬) ya le explique con patitos, perritos, manzanas, bananas, donas, la anguila y la cueva, el papá y la mamá, ¡y NADA! ¿Será que está jugando conmigo o algo así? Porque ya estoy harto.
-Pues entonces así déjalo, a lo mejor aún no le toca, ya sabes, "hacerlo", sucederá a su debido tiempo, no pierdas el tuyo. ¿Qué no has oído eso de que no puedes enseñarle trucos nuevos a un perro viejo? Es parecido a lo que intentas hacer con ella.
-¡Seiya, explícame de nuevo lo de las manzanas, no entendí (Un.n)!- habló emocionada una pelimorada irritante con un par de frutos en ambas manos.
-Pues hasta un perro me entendería a la primera (¬¬)… Bueno, cuando se le enfríe la cabeza, volveré a intentarlo. Hablando de perros, ¿cómo le estará yendo a los demás? (n0n) ¡De seguro están a punto de darse un tiro!
Sujeto: Hyoga
Equipo: Los Vecinos
Locación: La fuente de agua
Hora: 5: 30 p.m
Dada la naturaleza de Cubo de Hielo de Hyoga, se sintió principalmente atraído hacia la fuente, así que llevó a sus regordetes encargos a bañarse un rato. Bueno, realmente no pensaba en ellos, sólo en él y el infernal calor que sentía y del que quería deshacerse. Simplemente llegó al lugar, dejó la carriola a un lado, le puso unos flotadores para brazos a Afrodita y metió a los tres a la fuentecita.
Nah, no se tomó la molestia de ver si el agua era muy profunda o estaba muy fría, simplemente tomo a Shura y a Afrodita y los dejo caer en los escaloncitos de la fuente. Fue más delicado con Camus, por lo terriblemente lambiscón que es. Dejando a esos tres adentro, comenzó a desvestirse, quitándose la playera y quedando sólo en sus jeans, dando un espectáculo increíblemente bueno para los ojos femeninos… lástima, porque no había ninguno cerca (n.n).
-Disculpe, esto no es una piscina pública señor- Hyoga se dio vuelta para encarar a un joven y moreno oficial de seguridad que rondaba el área y se acercó a ellos.
-Sí eso lo sé, las piscinas suelen ser mucho más grandes (n.n)
-No no, no puede meter a sus bebés aquí- respondió el oficial al notar la naturaleza con la que el rubio le contestó.
-¿Mis bebés? (O.o) Ughh, ni son míos, sólo los cuido (n.n)-volvió a contestar el rubio sin tomarle mayor importancia.
-Como guste señor, pero vendrán a sacarlos y le pondrán una multa si no salen ahora, le aconsejo que mejor los lleve a otra parte.
-Solo son tres niños, nadie los verá. Es más, porque no le doy este papelito para que nos olvidemos de este incidente, ¿qué le parece (n.n)?-sugirió en una incitante voz mientras le extendía un billete al oficial.
-Ummm señor, son cinco dólares (¬¬)-respondió el policía indignado.
-Y muy bien ganados amigo mío, son todos tuyos (n0n)
-Esto es Grecia, aquí se utiliza el Euro por si no lo sabía (¬¬).
-Pues entonces, llévelo al banco y se lo cambiarán por Euros.
-Apenas y me darían cuatro Euros, ¿qué diablos puedo comprar con eso? (¬¬). Ganaría más si reporto su indecencia pública, me darán una condecoración y hasta me subirían el sueldo…-el tono de voz sonó entre divertido y cínico, provocando una mueca de fastidio en Hyoga- "A este niño si le puedo sacar algo, se ve muy adinerado (n.n)"
-Mmm (¬¬) ¿entonces qué desea? Sólo tengo algunos dólares en mi cartera, sólo que quiera llevarse todo-"Como que este tipo me quiere sacar algo, ha de creer que soy adinerado"
-No, lo siento. Debe haber algo que pueda distraerme de haberlo visto nadando por aquí…-"Algo bueno debes tener para ofrecerme, rubiecito"
-Mmm… sabe, ahora que recuerdo, tengo un par de amigas muy guapas y solteras que adoran a los hombres en uniforme…-añadió como última salida de escape sin siquiera pensarlo-¿Qué tal si se las presento en un rato y se conocen más a fondo? "Acepta tonto, acepta".
-¿Cómo se que son de verdad? "No, no, este no me va a ver la cara"-volvió a indagar el agente.
-Mire, ella es una-añadió Hyoga mostrando una foto de Saori que por casualidad traía consigo en su teléfono-La foto la tomé apenas ayer, ¿no es bonita? (n0n) "Si supieras que lo que tiene de bonita lo tiene de estúpida, jaja". Es más, aquí tiene su número para que lo compruebe, buena oferta, ¿no?
-Muy buena, de hecho, me parece que ustedes están siendo buenos ciudadanos así que los dejaré disfrutar del día-respondió el joven oficial babeando sobre la foto y guardando el número de Saori, para después alejarse a pasos muy alegres (n.n)
-Gracias oficial, muy buena vigilancia la suya, siga haciendo un gran trabajo. "Sabía que funcionaría, a ver cómo se las arregla Saori con eso (n0n)"-rió Hyoga para sus adentros mientras despedía al oficial con una traviesa sonrisa.
Mientras tanto Camus, Shura y Afrodita se la pasaban chapoteando dentro de la fuente, todos muy contentos… Bueno, casi todos…
-Oigan ayúdenme a quitarme esto, ¿porqué sólo yo debo usar estos estúpidos flotadores? Soy Piscis, es muy obvio que puedo nadar (¬¬)- habló un molesto Afrodita luchando inútilmente contra los molestos pedazos de plástico inflados. Camus y Shura se limitaron a verlo sin molestarse a ayudarlo.
-Yo creo que es por tu bien… ya sabes, como ahorita estás, ummm, un poco más robusto pues…-titubeó Camus buscando las palabras más adecuadas para no herir a su amigo.
-Pues, ¿qué? (¬¬)-refunfuñó de nuevo Piscis, rompiendo la paciencia de Shura quien le gritó su respuesta, sin el mayor tacto.
-¡Ay Afrodita, ¿qué no es obvio? Estás gordo viejo, habrás sido el más guapo de toda la orden algún dia, pero ahora estás gordo, robusto, inflado, lleno, pesado, como un marrano, panzón como un cerrrrrrdo, elige el que tú quieras, y si no usas esos globos en tus brazos te hundirás como una piedra, una gorda y pesada piedra y caerás en el fondo de esta miserable fuente y te ahogarás en esos miserables 50 cm de agua y morirás… así que no te los quites, ¿sale? (n.n)
-¡(O.O)!
-¡(UO.O)! "Ya la regaste, idiota"
-¿Yo, yo gordo? Pero si… snif snif… yo no… ¡BUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! (T.T)
-Bien hecho Shura, ya lo hiciste llorar… de nuevo (¬¬)
-Oye oye, es la verdad, es mi amigo y no pienso mentirle, yo no ando con hipocresías como tú (¬¬)
-Sí, sí, como no, ni siquiera tienes el tacto para decir las cosas.
-¡BUUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!
-¡TU CÁLLATE GORDO! (ÒÓ) –gritaron ambos con la histeria recorriéndolos.
-Pero… (u.u) yo no estoy gordo… y no soy feo, estoy bonito (T.T)
-A ver, ¿y ahora que pasó aquí?-preguntó Hyoga al oír los gritos de los tres, su primer impulso fue recurrir en directo a Afrodita.- ¿Y ahora tu que traes Afrodita? Ya te puse los flotadores para que nades como los demás, déjatelos, si te los quitas te pego.
-Ah, muy bonito, muy bonito, ahora si ya estamos bien. Un solo golpe que me des y te podrás dar por muerto, tú obedece que soy mayor, y quítame estos globos (¬¬).
-Ya gordito, no hace falta que nos pongamos agresivos (Un.n)…- sugirió Shura muy despacio sin mutarse de que por sus comentarios había iniciado el problema.
-Mmm, creo que esos flotadores te molestan, le dije a esa mujer que los quería grandes, ¿qué no vio que estás mucho más gordo que cualquier otro niño? Que bárbara, ciega…- inquirió Hyoga sin entender la amenaza de Afrodita.
-Ay si (¬¬) Desearías tener tu cuerpo tan bien formado como el mío (n0n)- dijo Piscis con voz presuntuosa para hacerse sentir mejor.
-Y mira, todavía me los dio con mariposas estampadas. De plano que das la impresión equivocada Afro, mira te haré un favor y defenderé tu orientación sexual, si es la que yo pienso que tienes, quitándote esos globos, pero conste que si te ahogas no lo cargaré en mi conciencia- declaró el rubio quitándole los flotadores y arrojándolos a la basura.
Pronto el bebé Piscis se encontraba libre y feliz flotando en el agua con los otros dos bajo la mirada pensativa de Hyoga.
-¡Oye Afro, voltea!- le habló entusiasmado Shura, curioso giró a verlo solo para recibir un proyectil de agua saliendo de su boca, estampándose en todo su rostro.
-¡PFFFF! ¡Oye! (.)- vociferó el peliazul quitando los residuos de agua de su cara.
-¡Jajajajajajaja!! ¿Qué? Es divertido (n.n)
-¡Jajaja si, muy divertido!-rió Camus abiertamente, lo que le apremió a dos chorros de agua de parte de sus compañeros-¡PFFFFFF! (.)
Y entre broma y broma, los tres tomaban el agua hasta llenarse las mejillas para escupirlas en sus caras simultáneamente. Los tres llenaron sus bocotas de agua al mismo tiempo, cuando Hyoga de un grito, los asustó y los hizo tragarse todo el líquido que pensaban escupirse.
-¡HYOGA!- gritaron enojados después de beber el agua.
-Aww, ¿se tragaron el agua? Qué mal, pero saben, yo no seguiría con ese jueguito de ser ustedes… (n.n)- añadió en tono burlón el rubio, señalando a un par de perros bebiendo y peor aún, orinando dentro de la fuente.
(UO.O)
-Se los dije (n.n)- dijo el rubio con una gran sonrisa mientras veía como aquellos tres salían rápidamente de la fuente, sin saber cómo, para escupir y hacer gestos de asco de tan sólo imaginar hace cuanto estaban esos canes ahí (n0n).
Por su propia salud y la de los ignorantes niños, los sacó de la ya contaminada fuente y los sentó en el pasto al sol, como si fueran trapos mojados sobre un tendedero, eso de cuidar niños no se le daba en lo absoluto. Para su suerte, Seiya y los demás llegaron con sus cosas, cumpliendo así el trato de que Shun ayudaría a todos por igual.
Hyoga suspiró aliviado al verlos acercarse y los saludó con la mano, más que pedir ayuda esperaba que Shun se hiciera cargo de los niños que le habían tocado, ya estaba aburrido y sólo quería andar de chismoso un rato.
-¡Hey Hyoga! ¿Cómo te va con las "princesas" que te tocaron? (n0n)-preguntó Saori como siempre de castrosa.
-Preferiría estar muerto (¬¬)
-¿También tú? (u.u)- añadió Seiya con un aspecto sombrío en su cara.
-Que lloronas son, como si cuidar de estos duendes fuera la gran ciencia, ni se pongan de flojos porque yo no pienso andar revisando pañales ajenos-Se quejaba Shun pensando en voz alta, hablándole a un árbol, pues nadie lo estaba mirando- Yo estoy para VIGILAR nadamás (¬¬)
-¿Y ese que trae?-preguntó Hyoga arqueando una de sus cejas y oyendo a Shun hablando solito.
-No le hagas caso, ya tiene rato que anda así de amargo, creo que le va a bajar (xD)-contestó Seiya riendo para sí mismo.
Y mientras los Bronceados se pasaban uno que otro chisme, los Aguadores y Los Vecinos se juntaron para quejarse entre ellos, como viles viejas fodongas que no saben de qué hablar cuando se encuentran en la calle…
Continuará…
¿Cómo estarán los demás Dorados, si es que aún viven?, ¿qué hay de Shiryu e Ikki?, ¿Cómo le estará yendo a Shion con su batido de desperdicio al que llama antídoto?, ¿hay algún doctor dispuesto a revisar el estómago de burro de Mu?, ¿Afrodita podrá bajar de peso?
Averígualo muy pronto!
Por:
DiitaScorpiio ^^
DE NUEVO MIL PERDONES! El capi obviamente es más breve que los anteriores, pero es porque continúa como habrán notado n.n. No me odien, la inspiración si se me fue por un rato prolongado, y no me moleste en buscarla por estar al pendiente de las clases u.u. Pero ya hay vacaciones y tengo una semana totalmente libre antes de viajar para continuar a mi bebé fanfic que tanto amo. Seguí leyendo los Reviews que adoro (3) y como siempre son mi motor para poner situaciones chistosas, hacer más drama, etc. Ustedes mandan! Que quieren leer el próximo capítulo? Sus ideas son más que bien recibidas n.n así que manden un poco de su inagotable imaginación y se los agradeceré INFINITAMENTE!
Mil gracias por seguir leyendo n.n!
