Ok, primero lo primero, después de picarle aquí y halla, un poquito por a cuya, termine borrando la historia, Y.Y momento idiota del día, así que volví a subir la historia, otra vez O_o aunque si lo notaron, ya le puse líneas de separación y las comas y uno que otro acento que me comí :P
Bueno sin más les dejo el Omake. El primero es completamente Moe. El segundo será ligeramente Lemon, ok, entonces sin más Omake.
Preparando Galletas, junto a Den.
El harina, el azúcar, y un poco de leche, miraba desde su silla, como las expertas manos del danés, movilizaban aquella masa, extendiéndola, amasándola, logrando que liberase aquel dulce aroma, que enloquecía los sentidos.
Las manos de Denmark, lentas, pesadamente, rudamente, y cálidamente, se sonrojo de pronto, recordando el calor que emanaban aquellas manos.
Isu, me puedes pasar un poco de polvo para hornear–
¿Ah? – se levantó saliendo de su ensoñación, y se puso de pie caminando hacia el danés, tomo una ligera cucharita con polvo de hornear y la vertió sobre la mezcla que el danés manipulaba.
Gracias– canturreo feliz mientras extendía aquella gran mezcla – ¿Niños o cachorros?–
¿Perdón?– contesto algo confuso, de que estaba hablándole el danés, justo ahora.
Que si quieres niños de jengibre, también tengo moldes de cachorros–dijo haciendo un puchero, al notarse ignorado. –¿Te sientes bien? Pareces distraído el día de hoy– el danés si inclino, hasta juntar sus frentes, tratando de verificar la temperatura del menor. Que alzo su rostro, el acto de Den los ponía tan cerca, dejo un dulce beso en los labios del mayor, que sonrojado se separó lentamente.
Amo cuando haces eso– dijo sincero sonriendo cálidamente.
Iré a alimentar a Mr. Puffin– declaro mientras se retiraba ligeramente.
Su intento de abandonar la cocina se vio imposibilitado cuando sintió los brazos de Den, tomándolo por las caderas, con una tremenda precaución para no manchar la ropa del menor. Con una calma casi atormentante, lo dejo sobre la mesa del desayuno, el menor se giró para quedar de frente con el mayor, y recibió un delicado beso, abrió ligeramente sus labios, invitando al mayor a proseguir, Den lamio ligeramente los labios del menor, introduciendo su lengua, encontrándose con su contraria islandesa, debatiendo una pequeña guerra, pasional, Islandia lo abrazo por el cuello intensificando el acto, y recostándose ligeramente sobre la mesa, sentía como Den, se sostenía con sus manos, sobre la mesa, para no recostarse por completo sobre él, para no caer al piso, y lo más importante, continuar con el ansiado ósculo.
Terminaron el beso como lo empezaron, con un dulce y casto rose entre sus labios.
Isu aun abrazaba al mayor por el cuello, aspirando aquel agradable aroma, a galletas que emanaba del danés, siempre que preparaba sus deliciosas galletas.
Lo soltó ligeramente y se sentó de nuevo en la mesa, logrando que el danés se levantara un poco, pero no se separara por completo.
Quiero un niño– dijo así sonrojado como el acto cometido le dejaba.
¿Mande?– respondió el Danés dando un brinco por completo rojo
El islandés parpadeo un par de veces, antes de caer en cuenta lo que sus palabras lograron confundir al mayor, soltó una carcajada, importándole poco si eso confundía al mayor aún más.
Tu preguntaste– decía entre risas, casi podía ver el humo abandonando el cuerpo del mayor, a causa de la vergonzosa "petición" del menor.
¿Ah?– inquirió el danés, por completo, confundido
Niños o cachorros, quiero un niño de jengibre, con regaliz y bombones– dijo dando un brinco de la mesa aun sonriendo, el mayor bajo el rostro aun apenado, y comenzó a reír.
Iré a alimentar a Puffin, y volveré a ayudarte con el decorado– se acercó al mayor, que aun sonrojado le sonreía, se paró de puntillas y el danés se inclinó para besarlo de nuevo, un simple beso, el islandés salió de la cocina con un amplia sonrisa en el rostro.
Entraba de nuevo a la casa, con el frailecillo en la cabeza, el teléfono sonó de pronto.
Isu puedes atender, si dejo el batido el betún ya no esponjara– grito el danés, vaya que nadie podía negar lo excelente cocinero que era.
Si– dijo ligeramente y atendió la llamada.
¿Halló?– pregunto y saludo en islandés
"Isu"– se oyó la calma voz del Noruego
Ah, Norge, ¿Cómo estás?– pregunto oyendo la estruendosa caída de algunas cazuelas
"¿Qué fue eso?"– inquirió la voz del noruego
Mn, no es nada, solo estamos haciendo niños, y Den esta algo emocionado– dijo sin pensarlo mucho. – ¿Y para que llamaste…? ¿Norge?–
¿Quién era Isu?– pregunto el danés asomando la cabeza desde la cocina
Norge, pero al parecer se cortó la llamada, no lose– camino de nuevo hacia la cocina, y tomo asiento para comenzar, su increíble tarea de decorar a los niños de jengibre.
El mayor dejo la gran bandeja de galletas, frente a él y pasándole un par de guantes y unas dunas rellenas de betún de colores y jalea. Se inclinó sobre la mesa, para quedar cerca del menor que le sonrió
¿Qué?– pregunto sonriendo mientras se ponía los guantes
Me gustaría darte un niño– el menor se sonrojo de pronto y se inclinó a recibir un beso o eso creyó.
Danés pervertido– grito fuertemente, alguien desde la entrada de la cocina acto seguido el danés voló al ras del suelo, los recién llegados nórdicos, miraban con algo de lastima al pobre den, que había volado, hasta la sala. Tras el impacto de la invisible fuerza del noruego (llamémosle su Troll)
Isu, ¿estás bien?– pregunto Tino acercándose al menor, que miraba intercaladamente al Danés en el piso de la sala inconsciente, y a su hermano con toda la intención de rematarlo.
¿Qué haces?– dijo el sueco, mientras que el pequeño Peter, que traía en brazos a Hanamago, se acercaba por el delicioso aroma de los
Niños de jengibre– grito la pequeña micro nación. Noruega se giró a ver su hermano, y después las galletas.
¿Hacían niños de jengibre?– dijo el Noruego, y una ligera vena saltaba en su frente
¿Qué fue lo que creíste?– pregunto el islandés, recordando las palabras que le dijo a su hermano por teléfono.
Nada– se sentó junto a él, y comenzó a decorar, las galletas acompañados del resto. Ya más tarde Isu tendría que disculparse con Den. Pero todo el ajetreo de los niños de jengibre le habían pasar un buen rato, y hacer niños parecía ahora una buena idea.
Owari…
Niños de jengibre, adoro su sabor XD
Pobrecito Den, bueno no lo olviden serán dos Omakes, para finalizar esta historia, este es uno y el que sigue tendrá un ligero Lemon (advierto nunca he publicado un Lemon) solo lime, esperare sus críticas.
Y.Y se borraron mis reviews recibidos aun así agradezco la ayuda y las felicitaciones recibidas. Aprenderé a usar la cuenta, para ya no hacer barbaries.
Si tú quieres un niño de Den deja un Review (de jengibre ok)
