En serio es la primera vez que publico un Lemon, por consiguiente, no sé si está bien, me propuse desde antes de empezar a escribir que lo haría Lemon y no eso no cambiaría. Así que pues ahí voy.

La narracion esta en primera persona, por que como no podia ponerle ni patas ni cabeza a la historia, me parecio mas simple hacerlo asi.
Denmark POV's


Despertar a tu lado es una sensación envolvente, embriagante, y placentera. La diferencia de nuestros cuerpos, la propia individualidad de ambos y sin embargo notar que entre mis brazos eres la pieza perfecta hecha para mí, ver tu rostro embonar en mi yugo, tus piernas rodear las mías, perdiéndose la separación de ambas. Tú delicada figura, tu pálida piel que se cubre con tu delicado pijama, piel marcada por nuestra pasión, por mis besos.

Me acerco a tus labios, los devoro, logrando que te remuevas en la cama, a causa del sorpresivo beso.

Te quejas, pero apenas tomas control de tu conciencia me respondes, aunque perezosamente, muevo mis piernas logro ponerme sobre ti, cambiando las poses radicalmente, devorándote como un animal salvaje.

Rompemos el beso jadeantes, y sin aire, suspiras, me miras, sonríes, te vez tan lindo, así, tan mio.

– Buenos Días Den– dices tallando tus hermosos ojos azul violáceo con el dorso de tu mano, beso tus dedos, deteniendo el movimiento que ejercías en tu rostro, lamo ligeramente tus dedos y aunque cubres tus ojos logro imaginar la expresión que llevas, tus mejillas se incendian, avergonzadas por mi despertar y sé que ya sabes lo que pasara.

– Te quiero– digo en un ronroneo en tu oído izquierdo, tus sensibles oídos, te estremeces y tu rostro se incendia aún más, beso tú ante brazo, que aun oculta tus ojos, y de nuevo me acerco a tu oído.

– Te deseo– digo mordiendo ligeramente el Hélix de tu oído, y lamiendo hasta el lóbulo, que muerdo de nuevo, escucho tu respiración agitada, el intento nulo por evitar que el vaho de tu boca, no provoque aún más mis instintos.

– Den– dices en un claro jadeo, sé que me llamas y aun con mis deseos de poseerte me alzo un poco y te miro, quiero ver la aceptación en tus ojos, el deseo reflejado en ellos. Retiras tu mano levemente, y veo resplandecientes tus ópalos azules.

– Den, la reunión de hoy…– no pude evitar callar tus palabras con un beso, que correspondes de inmediato, infiltro mi mano a través de tus caderas, elevando tu cuerpo, acercándonos más, rompo el beso y me lanzo a tu cuello, lamo, beso y muerdo, logrando escuchar tus jadeos.

– ¿quieres que pare? – pregunto aun recorriendo tu cuello, con mis labios. Niegas con la cabeza, y lanzas un suspiro agitado.

– Te amo– dices, y eso me basta para volver a devorar tus labios, fundiéndonos aún más, en este acto.

– Eres mío, Ice, completamente mío, Te amo– beso tus mejillas, tus parpados, entre cada palabra, te escucho suspirar, lanzar ligeros gemidos, te abrazo rosando nuestros cuerpos, haciendo peso exacto en ciertos puntos, logrando que lances gemidos de desesperación y placer.

Me deleito desabotonando tu pijama con mi boca, mientras acaricio tus costados, delineando tu figura, mientras te escucho soltar gemidos y suspiros, que me incendia aún más. Llego al último botón. Me deshago de aquella molesta prenda, y doy un ligero beso en tu ombligo, me entretengo en esa zona, sensible de tu vientre, besando mordiendo, sintiendo como te estremeces, víctima de la risa y el placer, mi pequeño Ice, conozco cada zona de tu cuerpo, y me deleito con ellas.

Lamo desde tu ombligo hasta tu mentón, beso tus labios nuevamente, y siento como tus manos, se aferran a los propios botones del pijama que tú me diste. Abras el primero entre nuestro beso, pero eres un chico desesperado, y de poca paciencia, y tras un tirón logras abrir el pijama, y ahí van mis botones, botando por toda la habitación, no puedo evitar sonreír. Termino el beso y me pongo ligeramente erguido, miro tus ojos, presa del deseo, de la lujuria, de nuestro amor, siento tus delicadas manos, posarse en mi pecho, lo recorres, aun cuando sabes que es tuyo, lo haces con timidez, y no sabes cómo eso me enloquece, Ice eres la perfecta, fusión de la perversión y la inocencia. Tus manos aun me recorren, y terminas sentándote ligeramente, posando tus labios en mi cuerpo, dejando ligeros besos, mientras tus manos aún se aferran a mi espalda.

Te dejo seguir hasta que llegas a mis pezones, los que lengüeteas con una tremenda calma, y el simple acto logra que tus mejillas se aviven en rojo vivo, hasta tus oídos, mi niño, tan inocente, lanzo un ligero gemido y retomo un poco el control mientras sigues en tu labor de hacerme jadear, con una de mis manos delineo tu espalda y al llegar a la zona baja, recorro con uno de mis dedos la línea de tu columna, te estremeces y abrazas por completo a mi ocultando tu rostro, sigo con lo mismo hasta que lanzas un gemido, dios eres perfecto Ice, completamente perfecto, nos empujó de nuevo contra la cama, besándote con una pasión excesiva, mi lengua se topa con la tuya delirante, caliente, recorro esa cavidad que conozco a la perfección. Entrelazamos nuestras lenguas, empujando un poco para obtener el innecesario control, alejamos un poco nuestros labios, sin cortar el contacto de nuestras lenguas que aún se encuentran danzantes fuera de sus cavidades, de nuevo te someto, terminando el ósculo, con una pequeña mordida. Aun así me sonríes. Deseas que continúe, y yo no pienso negarme a tus deseos.

Mientras te abrazo con fuerza, bajo mis labios delineando cada parte de tu cuerpo, tus manos no se están quietas, y tus piernas ya rodean mi cintura con todo menos calma, sé que tratas de frenar un poco mis movimientos, y que ponga atención a esa parte de tu anatomía que te exige atención, pero parte de hacerte el amor, es poder deleitarte a cada centímetro.

– No seas impaciente, estoy en las misma condiciones– digo divertido, y es que no te miento, pero no quiero solo devorarte, deseo que lo disfrutes

– Den, por favor, te necesito– dices con tu voz entre cortada lanzando gemidos, muerdo tu cadera, logrando que te retuerzas entre mis brazos y lances con tu embriagante voz esos gemidos que me enloquecen.

– "hmmm!", DEN– amo tus gemidos, son una dicha a mis oídos, tus manos se aferran a mi cabellera, siento un ligero tirón y obedezco la señal, nadie más debe entender, que mientras eres mío, lo que más anhelas son besos, eres tremendamente inseguro, y que yo te demuestre con besos lo mucho que me enloqueces, te hace muy feliz. Mientras te beso, mi mano atrapa tu pierna y la elevo un poco, logrando que nuestras intimas se toquen.

– Hahn– rompes el beso para lanzar ese pasional grito, tu cabellera plateada se pega a tu frente y yo comienzo un vaivén en nuestros cuerpos, sin soltar tu pierna, manteniendo el rose de nuestros sexos.

– Den…Ahhh, Mmm, Mnnn– y me deleito con cada sonido, con cada expresión de tu sonrojado rostro, de tu respiración agitada, mi mano ya no sostiene tu pierna, pues tú mismo me haz abrazado con las piernas, aferrándote a mí a el movimiento, que ahora compartes, subiendo y bajando tus caderas. Deslizo con calma el pantalón de tu pijama, me sueltas para que pueda completar dicho acto. Sonrojado cierras un poco tus piernas, aunque me desvías la mirada, con ese gesto frio puedo ver como tus ojos se iluminan presas del deseo

– No me mires así– dices, en un pequeño susurro

– ¿Cómo? – te contesto, solo para molestarte, deslizo mi mano por tu pierna, elevándola un poco para repartir en tu tersa y pálida piel mis besos. Acaricio y beso tus muslos, acercándome peligrosamente a tu entrepierna

– Den, Mmm, Ahhh– Gimes ante mis acciones, sin pudor, arremolinándote en el placer de nuestros cuerpos.

– Hazlo de una vez, por favor– logras articular.

– ¿Por qué tan desesperado?– y aunque lo digo, estoy en iguales o peores circunstancias. Jugueteo mordiendo tu pelvis, besando esa zona delicada y erógena de tu cuerpo.

– Den, Te necesito– a veces pienso que soy una marioneta, ente tus palabras, me alzo para devorar tus labios, mientras dirijo mi mano a la puerta de tus aposentos, te toco y acaricio, sin permitirme romper el beso que compartimos.

– ¡Ahhhh! – lanzas un sonoro gemido, mezcla de dolor y placer, al sentir la intromisión de mis dedos en tu interior.

– Den, ahhg, Duele– dices y traviesas lágrimas asoman por tus ojos.

– Relájate– te beso, suavecito moviéndome un poco sobre ti, tratando de apaciguar el dolor que te causo.

– Den, Te amo– dices, mientras, mueves un poco tus caderas, invitándome a continuar con mi labor. Muevo mis dedos en tu interior, besándote, mordiéndote, tocándote, y siendo tratado igual, me acaricias, me rasguñas un poco, muerdes mis hombros y besas desde mi cuello hasta mis labios.

– Este listo– digo besándote de nuevo mientras me acomodo entre tus piernas. Me deshago del holgado pantalón del pijama que ya no me es útil y acerco mi sexo a tu cuerpo, entro lento, oyéndote gemir, mirando cómo te aferras a las sabanas, tomo una de tus manos sorprendiéndote, y la poso en mi espalda, haces lo mismo con la otra, abrazándote a mí, te beso y entro por completo, nos quedamos por instantes quietos, compartiendo nuestras agitadas y acaloradas respiraciones. Hasta que tu cuerpo me invita a comenzar el vaivén, y los gemidos que en un principio denotaban dolor y placer, ahora son gritos de entero placer. Sobre todo cuando doy certero en ese punto que te enloquece.

– Mas, Den, Ahí, ahhh, Mmmg,Nhhhhhhhh–

– Mas– digo con la voz cortada, tengo la visión más envidiable del mundo y aun así no la comparto con nadie, tu cuerpo aferrado a mí por tus manos que se sostienen con dificultad de mis hombros, tu cuerpo bajo el mío, moviéndose en un baile, exótico, solo para dos, frotando tu erección con nuestros vientres, el fino resplandor de la saliva que escapa por una de tus comisuras ente el placer, tu rostro sonrojado, tu cuerpo, agitado, sigo aumentando el ritmo, y logro atrapar de nuevo tus labios, mientras gimes sin cortar el beso, haciendo este ósculo, extrañamente placentero.

– Ahhh, umg, auhn– son los sonidos que escapan de tus labios y son atrapados por los míos. Rompo el beso Y en un impulso que es por demás fuerte, entrecierro los ojos al notar como se estrecha tu cuerpo y rompes las barreras de nuestra intimidad (si es que existen) con un grito de placer total.

– ¡DENMARK!– Arqueas tu espalda tanto como la misma cama te lo permite, y en dicho acto rasgas mi espalda hasta mis hombros, a los que te aferras con fuerza. arrebato tu cuerpo en un par de ocasiones y entonces arqueo mi espalda, gimiendo roncamente, logrando que mi último impulso agudice el clímax que alcanzamos.

– ¡ICELAND!– me libero dentro de tu cuerpo y agitado, con la respiración, cortada y la visión borrosa por el placer, salgo de tu cuerpo y sin más me dejo caer sobre ti.

– Te amo– decimos al mismo tiempo y sonreímos aun con la respiración tremendamente agitada, nos regalamos un nuevo beso. Y siento como me abrazas, acariciando la piel que tú mismo rasguñaste y que se va tornando rojiza. Hago lo mismo con las ligeras marcas que danzan en tu cuello.

– Iremos a la reunión...– me dices, o preguntas, pero tu voz está apagándose por el sueño.

– Quiero quedarme contigo todo el día, durmamos un poco, al despertar nos ducharemos y saldremos a buscar algo de comida, iremos al parque, a ese lago que tanto te gusta. Y regresaremos bien entrada la noche. O podemos ir al cine, o lo que tú quieras– digo también sintiendo el sueño apoderarse de mí.

– Lo que sea es perfecto si es contigo– murmuras casi dormido por completo, me giro levantándote un poco, pero sin lograr, desperezarte, ahora estas en un posición más cómoda, lo sé porque te acurrucas con afecto, nos cubro con una de las mantas, y siento tu ligero peso sobre mi cuerpo calentando mi alma, y mi ser. Miro el reloj. No tardan en llover las llamadas, de Norge y los demás, asustados por tu ausencia. En un movimiento pateo la mesa de noche sobre la que reposa el teléfono que cae descolgándose. Así no habrá problema, mi celular está apagado y el tuyo fue olvidado ayer en la sala, cuando comenzamos con lo mismo de esta mañana.

– Den no echii– murmuras ya casi por completo en el mundo de los sueños (Den pervertido)

– Ice…Te amo– acaricio tu espalda, como una mantra para dormir.

– Te amo–y con el gesto de acobijarnos con nuestros propios brazos, cierro los ojos dispuesto a dormir, un poco más, porque sea como sea, este fue el mejor despertar que podría esperar. y anhelo miles mas a tu lado.


OWARI-
Y como lo prometi, eh aqui el fic, realmente agradeceria, criticas y consejos, dado que esta es la primer historia con la que me incursiono en un Lemon o Lime XD

Mi amigo Momo dijo que era mas bien un Soft Lemon Y.Y y yo que me esforze tanto, pero bueno la ultima palabra la tienen ustedes.

Me dijeron que no cabia en la necesidad de cambiar el Rango a "M", pero agradeceria me lo confirmaran, por que Momo es un pervertido en gran escala, y el esperaba que le describiera hasta las amigdalas de Ice.

Gracias por tu Tiempo.

Deja un Review, y Den tendra muchos Mejores Despertares.