solcithooh:Holap jeje creo que en ese cap te voy a dejar un poquito con la duda jajaja y puede ser que era Ichiru hehe no lo se y pues si algo asi paso con los gemelitos y el pobre de Zerito. Y sobre el fic de Don't call my name jeje si lo se Takuma es un pervertido jajaja pero ni modo asi lo quiere Ichiru y si Kaname echo todo a perder pero ntp ya lo regañé solo espero que Zero no se entere porque si no pobre Kaname jajaja aunque me gusta que sufra por ser tan malo den el manga y anime y no escojer a Zerito (hahaha kisieramos que fuera nop) pero bueno me tardare en actualizar :[ con la uni ia ni toco mucho la lap x las tareas ahhh! pero actualizare cada tres meses :O:O ntc cada tdos semanas depende de como este de tareas y trabajos jeje y bueno tengo en mente un nuevo fic jejeje. Es un KainxZero y IchiruxKanamexZero y claro la preja principal KANAMEXZERO y claro TakumaxIchiru :] hehehe ps si te preguntas de ke trata ehh todavia no se bn lei un manga jaja y me dió una idea para el fic wiii. Kaname conoció a los dos peques cuando era pequeño y solitario y entonces Ichiru (bueno el cree que es Ichiru) lo hace sonreir y sentirse amado y pues despues en la Acemia Cross los chicos entran y Kaname planea enamorar a Ichiru pero para eso debe de quitar a Zero del camino y al final se enamora de Zero pero Zero descubre todo y pues se enamora de Kain que lo ayuda a superar su depreción despues de que Zerito intenta suicidarse ( waaaa drama) apenas lo tengo en mente pero lo escribire en el ipod y cuando lo considere bastante largo lo subire jejee bueno iap te dejo leer el capitulo :] xoxo
FchanHatake: Aww gracias por tu review y me alegra que te haya gustado este capitulo jeje si pobre Zero el idiota de Kaname (jejeje) lastimó a Zero pero pronto las cosas se van arreglar entre esos dos espero jejeeje espero que te guste este segundo cap :] espero ke estes bn jeje xoxo
Holap! Por fin actualizo, la verdad no tenía muchas ganas de actualizar pero no se de pronto me inspire y salió esto. Además con la Uni estoy algo ocupada (malditas tareas) y con mente que no daba para inspirarse… Está largo el cap creo jeje y bueno alguien ya descubrió quien dejó a Yoshi en la escuela pero nop voy a decir quien jejeje. Aún sigo sin decir quién fue pero espero que ahora si adivinen si nop ia en el tercer capítulo que la verdad no se para cuándo lo actualizaré jeje diré quien es
Espero que les guste este capi y bueno para los que han visto el Laberinto del Fauno (una de mis pelis favoritas) sabrán que el amigo de Ella es un lejano familiar del personaje de la peli :]
Capítulo 2
-Te esperaré-
Anoche tuve un sueño, fue la primera vez que logré descansar después de tanto tiempo…
Un sueño en el cual éramos felices, aquél en que no te ibas no me dejabas en esta oscuridad.
Este hermoso sueño en el que disfrutábamos de nuestra pequeña alegría,
Un mundo nuevo lleno de felicidad, sin nada de oscuridad ni preocupaciones
Solo nosotros como una familia feliz…
Sintiendo tu cuerpo, tus besos, aquellos labios que me vuelven loco
Tus caricias
Ese bello rostro ruborizado cada vez que me acerco para besarlo
Suelo recordar esos momentos en verdad aunque no lo creas Yo te extraño…
Quisiera poder saber que me perdonaste incluso cuando fui tan débil
Haría cualquier cosa que me pidieras
Solo para verte feliz
Porque te amo
Te amo y no quiero que mi felicidad
Se vea reflejada en un simple sueño…
Un sueño que desearía se hiciera realidad
Mansión Kuran
Yuki POV
"Lo sé pero no lo entiendo Onii-san siempre está ocupado y pues Yo, no lo amo, es decir no lo amo como él quisiera Yo" Suspiro mientras me detengo a mirar por la ventana, me siento triste pues no quiero lastimar a Kaname Onii-sama pero también deseo ser feliz y con él no encuentro la felicidad que realmente deseo. Ya hace cuatro años que fui despertada, mi verdadero ser vampírico regresaba y con ello se revelaron una serie de sentimientos, debo decir que todo cambió desde el primer momento que me enteré que era una vampiro y no uno común y corriente, Yo Yuki Cross era la hija de Juuri y Haruka Kuran, la princesa Kuran Yuki, pero parte de mí realmente no deseaba eso, yo quisiera regresar el tiempo y ser de nuevo humana, pero eso ya no se puede. También me di cuenta de que mis sentimientos hacia Kaname eran de agradecimiento y admiración, pues él me salvó de pequeña además de que siempre creía estar enamorada de él aunque recientemente descubrí que no era así y menos al descubrir que somos hermanos. Dicen que en el mundo vampírico es algo normal el que entre familias se casen, sobre todo cuando son sangre puras ya que así se asegura la pureza de sangre y se continua con el linaje, pero de alguna manera Yo ya no amo a Kaname de esa manera, de hecho estoy segura de que no lo amaba si no que sentía algo que en ese momento no podía comprender hasta ahora: el cariño que se le tiene a los hermanos, pero una parte de mi sabe que no puedo dejar a Kaname, sé que él ha hecho todo para protegerme y también para que pueda ser feliz y que lo que desea es estar conmigo para toda la eternidad, pero me da miedo, es decir Yo no puedo corresponder a esos sentimientos pero él es mi hermano y que ha estado solo todo este tiempo que Yo no recordaba nada de mi pasado. Es por eso que acepte comprometerme y posteriormente casarme con él, aunque no sea del todo feliz.
Me dirijo a mi cama, desde hace un año Kaname y Yo dormimos en habitaciones separadas, creo que él está de acuerdo con esto o al menos lo acepta, además de que no ha intentado nada aún, suspiro mientras avanzó hacia la mesita que se encuentra junto a mi cama abro el primer cajón y de ahí saco una cajita de manera, me la regalo Sayori cuando cumplí 14 años, en la parte superior está grabada la imagen de una Geisha, la abro con la pequeña llavecita, ya que la cajita tiene candado, y de ahí saco algunas fotografías que tengo guardadas, las cuido como un valioso recuerdo, mi pequeño tesoro. Me siento en la cama mientras tomo la cajita y las fotografías y comienzo a verlas, son de cuando estaba en la Academia Cross, puedo ver fotos con Sayori y con el director a quién extraño demasiado, luego miro otra es la única fotografía que tengo con él, agradezco al director de que haya tomado la fotografía a escondidas, era de cuando tenía 13 estaba con Zero los dos habíamos salido al pueblo para pasear un rato por las calles e ir a tomar un helado, ese día me había caído de las escaleras y me había lastimado, recuerdo que lloré mucho ya que me raspé mis rodillas pero Zero vino y me ayudo, recuerdo que me abrazó fuertemente mientras acariciaba mi cabello, diciéndome que me calmara que iba a estar bien luego me ayudó a ponerme de pie y me sonrió mientras con su mano limpiaba mis lágrimas para luego invitarme a tomar un helado a lo cual yo acepte porque adoro comer helado, rápidamente Zero fue por un curita y lo colocó en mi rodilla y yo lo abracé de nuevo, en ese momento Cross llegó con su cámara y tomo la fotografía. Zero se enojó pero al final me permitió quedarme con la foto, la única que tengo de él.
Suspiro mientras me recuesto por completo y cierro mis ojos, preguntándome como estará… En dónde estarás Zero… Acaso también pensarás en mí… Lo extraño mucho, se que no es justo con Kaname que debería estar feliz con él, pero no lo soy, en realidad es emocionante viajar a casi todo el mundo y disfrutar de lujos y extravagancias pero quisiera regresar a la Academia Cross, quisiera que el tiempo se recorriera y ser solo… Yuki… Cross Yuki.
"Yuki" Escuchó la voz de Kaname, supongo que regresó de su viaje junto con Aidou-sempai, suspiro mientras miró hacía donde él y le sonrío gentilmente
"Onii-sama volviste por fín" Le digo con alegría, pues en verdad lo extrañé, se que tal vez piensen que estoy loca, pero en realidad lo extrañé. Estar en esta mansión enorme es algo escalofriante, sobre todo cuando estás sola. Y como lo dije no amo a Kaname como el amor de amantes, lo amo como mi hermano nada más.
"Si mi querida Yuki" Escucho su voz está triste o confundido, no lo sé bien pero alguna de las dos "Voy a ir a mi habitación a arreglar unos asuntos pendientes nos vemos abajo para comer" Me dice con esa dulce voz llena de cariño para sonreír y luego salir de la habitación.
"Hai" Atino a decir pero él ya cerró la puerta aunque supongo que gracias a sus habilidades de sangre pura ha logrado escucharme.
Suspiro nuevamente y luego siento que mis manos se encuentran sujetando algo "Las fotografías…" Lo digo en un susurro mientras me maldigo mentalmente esperando que Kaname no se haya dado cuenta de lo que sujetaba. Pero y si vio las fotografías, si Kaname se entera de esto lo destrozaría, puedo ver que no se enojaría pero que su corazón se rompería. Me apresuro a meter las fotografías en la cajita y colocar el candado para luego volver a meterla en el cajón. Como te hago entender Onii-sama que alguien más robó mi corazón. Siento como una simple lágrima rodando por mi mejilla, cierro mis ojos y trato de dormir. En mis sueños me reencontraré con él.
Finaliza Yuki POV
"Seiren" Kuran Kaname se encontraba caminando hacia su habitación recordando aquél pequeño tan parecido a su ángel, a su amado chico de cabellos plateados y hermosos ojos lila. Necesitaba saber en dónde estaba su amado, Kaname se sentía morir si no estaba con él, no podía vivir sin su hermoso niño.
"Desea algo Kaname-sama" Como siempre Seiren aparecía inmediatamente al llamado de su amo y justo cuando Kaname terminaba de decir su nombre la chica de cabellos purpúreos aparecía rápidamente en un abrir y cerrar de ojos.
"Necesito que investigues sobre Kiryuu Maria, en donde vive, con quién lo hace y sobre todo necesito que investigues sobre su hijo pequeño" Kaname dijo con voz seria
"Como ordene Kaname-sama" La chica hizo una reverencia y se fue, si Kaname hubiera visto la reacción de la chica al enterarse de lo que Kaname necesitaba y de lo que había descubierto se habría dado cuenta de que la chica sabía algo. Pues en el momento en el que Kaname había solicitado esa información la chica miró con sorpresa pero luego puso su mirada inexpresiva y trato de no mostrar nada de sorpresa, Kaname era muy intuitivo.
Seiren se fue a su habitación y sacó un papelito en donde tenía anotado un número telefónico, sabía que era muy tonto realizar la llamada desde algún teléfono de la mansión así que se escapó a la ciudad para llamar de un teléfono público.
"Que sucede" Una voz atendió la llamada mientras al fondo se escuchaban unas risitas
"Ha tenido un encuentro con su hijo" Dijo Seiren con voz seria mientras veía por la caseta telefónica esperando que nadie la viera
"Como es posible, pero sabe que es su hijo?" Preguntó aquel hombre algo nervioso
"No, me ha pedido que averigüe sobre Maria-san, al parecer la chica le dijo que el pequeño era su hijo" La chica dijo lentamente
"Está bien solo mantenme informado, yo te conseguiré alguna acta de nacimiento para que el corrobore que el pequeño es hijo de Maria-chan" Dijo con una risita
"Pero… bueno no me gustaría mentirle a Kaname-sama" Dijo Seiren con una voz algo intranquila además de que no le gustaba mentirle a su amo
"Y acaso no lo has hecho ya, mi querida Seiren" El hombre cambió su voz amable a una un poco más hostil, además de que se podía escuchar un silencio pues las risitas se habían callado "Además ese tipo no se merece que sepa la verdad"
"Yo… está bien" Seiren suspiró mientras colgaba el teléfono y salía de la caseta.
Aidou estaba algo cansado del viaje además de estar confundido pues había notado que desde ese día del parque Kaname se encontraba muy intranquilo y algo triste y como no, si Aidou había visto claramente que Kaname se encontraba con un pequeño idéntico a Zero-kun, y odiaba admitirlo pero aquel pequeño era realmente hermoso, como Kiryuu-kun.
Aunque parecía ser que ese niño era hijo de Maria-chan la hermana menor de Kiryuu, y claro la chica de la cual Shiki se había enamorado. Aidou sonrió maliciosamente pues sabía que si le contaba a Shiki este se pondría algo triste, pero se la debía ya que una vez que estaba a punto de decirle algo importante a su primo Kain, el pelirrojo llegó y lo interrumpió llevándose a Kain y quitándole la oportunidad a Aidou de hablar con su primito.
Pero volviendo a Kaname-sama y al pequeño parecía que esos dos tenían un vínculo especial, Aidou estaba seguro que algo andaba mal y pues como el rubio era algo entrometido por no decir chismoso y además era muy inteligente estaba dispuesto a descubrir la verdad sobre todo. Además de que sabía de los sentimientos de su amo hacía ese exhumano lo que no sabía era la historia completa de esos dos pues aportaba que Kiryuu-kun no amaba a Kaname y cómo hacerlo si todas las miradas que le mandaba el chico cuando en la Academia Cross eran de completo odio y desprecio hacia el sangre pura además de que Zero parecía estar enamorado de Kuran o en ese entonces Cross Yuki, así que esa puede ser la razón de que Kaname decidiera casarse con Yuki y abandonar la academia, pues con el rechazo del nivel E, Kaname estaba destrozado. Aidou sonrió felizmente creyendo haber encontrado alguna que otra respuesta a sus dudas, gracias su imaginación e intuición, aunque algunas respuestas eran verdad, la mayor parte de sus ideas eran erróneas.
"Hanabusa" Esa fue la voz que estremeció al pequeño rubio que de inmediato saltó y se sonrojó un poco al reconocer al dueño de esa voz tan masculina y sensual que él adoraba
"AKATSUKI!" Aidou suspiró más bien grito con ese tono infantil tan característico de él y corrió para abrazar a su primo
"Que te pasa?" Preguntó Kain con una voz seria aunque le gustaba ver aquella reacción de su adorado… Adorado? Bueno son familia no, está claro que Kain ama a su primo. Esa reacción infantil de su primito querido
"Ehh" El lindo rubio se dio cuenta de sus acciones y se sonrojó para luego soltar a Kain y mirar al piso "Yo lo siento Akat…"
Claro que no pudo terminar su frase pues Kain lo cortó diciendo "No importa me gusta que me recibas de esta forma" Dijo con una sonrisa genuina para tomar al rubio de la cintura y acercarlo a su cuerpo
Aidou se sonrojó completamente pero accedió al abrazo ya que le encantaba sentir esa calidez que emanaba del bien formado cuerpo del alto vampiro
"Eres lindo" Sonrió Kain mientras susurraba en el oído del menor haciendo que este se ruborizara aún más
"Akatsuki…" Suspiró el pequeño muy bajito para que no escuchara su primo pero claro que el chico de cabellos naranjas escuchó y sonrió al escuchar a su primo suspirar su nombre.
Se escuchó como alguien bajaba de las escaleras principales y en ese momento Aidou intentó zafarse del abrazo de su primo pero el mayor solo lo sostuvo más fuerte evitando que el rubio se le escapara.
"Kawaii se ven tan tiernos de esa forma" Esa fue la voz de Yuki que bajaba por las escaleras con una linda sonrisa pues desde algún tiempo se había dado cuenta de que esos dos estaban enamorados pero no lo decían por pena o temor, pero Yuki estaba dispuesta a ayudarlos para que estuvieran juntos
"Yuki-sama" Dijeron los dos primos al unisón para luego separarse y Yuki frunció el ceño mientras cruzaba sus brazos, quería ver más de esos dos pues gracias a su querido primo Shiki la pequeña niña se había vuelto una fan del Yaoi y porqué, pues después de que Takuma se fuera de la Mansión dejó todo sus manga incluidos los Yaoi y pues Shiki al ver a su prima algo aburrida le dio los manga para que los leyera. Gracias a Shiki la chica ahora cada vez que veía a dos chicos lindos abrazados o sonriéndose pues su imaginación volaba creando en su mente algunas escenas tiernas como las de los manga y unas algo más indecorosas.
"Porqué se soltaron, se veían tan lindos así" Dijo Yuki haciendo un puchero mientras Aidou se sonrojaba y miraba al piso "Awww se sonrojó" Yuki dijo con tono infantil emocionado
"Quién se sonrojó?" Kaname apareció junto a Yuki y arqueó una ceja al ver como su querida hermana actuaba como… umm pues como una chica algo loca, definitivamente le prohibiría a Yuki leer manga, pues gracias a eso la chica se había vuelto una obsesionada.
"Kaname-sama" Aidou que se había ruborizado antes ahora se encontraba realmente pálido deseando que Kaname no hubiera visto a ambos primos abrazados.
"Supongo que hay que ir a comer no es así" Preguntó Kaname con una pequeña sonrisita en su rostro, en realidad esperaba que uno de esos dos diera la iniciativa y declarara sus sentimientos hacía el otro, pues era algo frustrante tener a un Aidou desconcentrado y a un Kain inútil, eso del amor los estaba correspondiendo y afectaba en los asuntos de Kaname, que deseaba del todo encontrar a su amado además de que en realidad quería que esos dos por fin se dieran una oportunidad. Al fin ambos podrían seguir haciendo su trabajo de manera eficaz.
"Hai" Dijeron los dos primos mientras caminaban hacia el gran comedor, el bello rubio de ojitos turquesa algo tímido y avergonzado mientras el mayor estaba más que contento pues le encantaba hacer sonrojar a su hermoso rubio.
"Kaname nii-san ahora ya no podré saber si esos dos ya andan o no" Dijo Yuki algo triste mientras que Kaname sonreía
"Bueno pues estoy seguro que ahora si esos dos dicen lo que sienten" Kaname acarició la mejilla de Yuki tiernamente asegurándole que esos dos ya estarían juntos en menos de lo que pensaba.
Casa de Kaien Cross
"Por fín se quedó dormida" Decía un Kaien cansado pues todo el día había estado detrás de la pequeña demonio que no paraba de correr por toda la casa y de hacer bromas al ex cazador y además de que la pequeña lograba esconderse muy bien.
"Ese demonio sí que nos va a traer problemas" Dijo Yagari que disfrutaba de un buen cigarro mientras Kaien se sentaba frente al cazador y sonreía con un suspiro
"Lo sé pero ya es de noche y las niñas buenas deben de dormir, así que creo que Ella-chan no nos va a dar problemas por ahora" Dijo muy sonriente Kaien
"En serio?" Pregunto Yagari dibujando una pequeña sonrisa
Esa era una sonrisa que indicaba que algo no estaba bien y Cross Kaien no quería ni imaginarse de que se trataba el asunto.
"Claro si Yo mismo la coloqué en su cama y le leí un cuento" Dijo Kaien algo confundido y porque no asustado
"Pues que raro acaba de ver como una cabecita pasaba por detrás del sillón" Kaien abrió sus ojos completamente provocando un ligero brillito en sus lentes "Pero puede ser que sea mi imaginación" Sonrió Yagari mientras se acercaba a Kaien y tomaba su mentón delicadamente para luego aproximar sus labios con los del ex cazador
Una risita alertó al legendario ex cazador que se separó rápidamente de Yagari y se encontró con una traviesa pequeña de enormes ojos lila y una sonrisita abrazando un osito de felpa y mirando con ojos suplicantes a ambos adultos. Kaien suspiró sabiendo que era lo que quería la pequeña y sabía que cuando se lo proponía Ella-chan obtenía lo que quería a pesar de tener solo tres años, seguramente eso lo había sacado de el innombrable chupasangre así es como lo llamaba Yagari.
"Está bien Ella-chan pero después de prométeme que vas a ir a dormir como todas las princesitas sí?" Kaien dijo con una ligera sonrisa en realidad ahora le gustaría estar con su pareja descansando un rato pero ni hablar con una pequeña en casa que tenía demasiada energía era difícil que el rubio de anteojos pudiera tomar un descanso.
"Hai papi" Dijo la pequeña con una risita y corrió hacia él para abrazar su pierna. Kaien sonrió y comenzó a llorar ya que su pequeña le había dicho papi aunque Kaien sabía que esa niña era la hija de Zero y de… el innombrable.
"Yagari escuchaste me dijo papi" Exclamó Kaien con una enorme felicidad, ahora sostenía a la pequeña castaña en sus brazos mientras la niña abrazaba su osito de felpa. Yagari suspiró
"Haber moco… peque" El cazador ya le iba decir mocosa a la hermosa niña pero con la mirada acusatoria de su pareja tuvo que callarse, además para Yagari era muy normal llamar a todos los niños mocoso, de hecho cuando entrenaba a los gemelos Kiryuu también les decía así. Pero Kaien decía que Ella era una princesa y que merecía ser llamada así pero claro que Yagari no era tan infantil ni cursi así que le decía peque. Aunque muy en el fondo esa pequeña niña era su princesita pues era la hija de su querido alumno e hijo porque si, Yagari veía a Zero como su hijo y por lo tanto esa niña era como su nieta, aunque odiara al otro padre de la niña se encargaría de que Kaname nunca se acercara a Ella y le hiciera algo.
"Jardín!" Decía la niña una y otra vez señalando a la puerta para que pudieran salir
"Hai, hai ya entendí" Dijo Kaien que tomo una cobijita y la colocó alrededor del cuerpo de la niña mientras Yagari se apresuraba a abrir la puerta.
Los tres se dirigieron al jardín trasero de la caza, la verdad no era nada extraordinario solo había algunos rosales y tulipanes así como dos hermosos árboles de Sakura y una pequeña fuentecita pero para Ella-chan era un lugar especial, la niña adoraba pasar las horas en aquél jardín, quien lo diría incluso se podría dormir ahí que en su habitación.
Al irse acercando la niña empezaba a inquietarse y se movía para que Kaien la bajara y así se pudiera acercar a la fuentecita. Y como buen padre que era Kaien colocó a la pequeña en el piso y esta inmediatamente corrió hacía la dichosa fuente.
"Cuidado Ella-chan no te vayas a caer" Le decía Kaien mientras suspiraba, definitivamente está noche tampoco dormiría.
"Va a ser difícil" Dijo Yagari mientras ambos adultos observaban como la niña metía sus pequeñas manitas por donde caía el agua para luego reír e irse a sentar cerca de las flores.
"Lo sé pero me alegra que esté con nosotros Yagari si no nos enteramos podría haber muerto" Comentó Kaien con tristeza recordando aquella vez en la que Ella había aparecido en sus vidas.
"Pero no murió está aquí con nosotros y la vamos a proteger" Sonrió Yagari mientras abrazaba a Kaien
"Solo espero que algún día podamos averiguar por qué sucedió eso" Dijo Kaien con un suspiro mientras recargaba su cabeza en el hombro de Yagari, dejando que sus largos cabellos se soltaran.
Ambos adultos se había sentado bajo uno de los árboles de Sakura, Yagari se recargó en el tronco mientras que Kaien colocaba su cuerpo entre el de Yagari, ambos seguían platicando de cuando se conocieron, de las misiones, de los gemelos Ichiru y Zero y de los Kuran. De cómo las cosas habían cambiado tan drásticamente. Mientras platicaban Ella jugaba en el pasto con su osito de felpa y luego se tiraba entre las flores, Kaien y Yagari sabían que la pequeña no corría peligro pues estaban en la casa y con algunos hechizos para protección la casa se mantenía segura además de que la Academia Cross iba a volver a funcionar y por esa razón se habían puesto de acuerdo para proteger a la escuela por medio de algunos hechizos y conjuros. Lo que ignoraban es que la pequeña había hecho amistad con una creatura que nunca se imaginarían.
"Ella" La noche era cálida pero un ligero aire hizo que las flores se mecieran al ritmo de una hermosa melodía, la pequeña dibujó una hermosa sonrisa sabiendo que su amigo había llegado en compañía de aquellas hermosas creaturas que protegían secretamente a la princesita.
"Koen" La niña dijo con una dulce voz mientras arrancaba un tulipán y caminaba con el en sus manos hacia la creatura que se acercaba lentamente.
La pequeña le entregó el tulipán y la creatura lo tomó con delicadeza para luego tomar a la pequeña en sus brazos y desaparecer con ella.
"Muy bien y ahora que cuento vamos a leer" Dijo la creatura, su voz era grave y seca pero podía sentirse que hablaba con ternura, Koen era una creatura antigua que se había pasado toda su vida viajando por los bosques, cuidando a las pequeñas creaturas indefensas, buscando y buscando por su príncipe, aquél que protegería a todos de la futura oscuridad. Su misión era encontrar al príncipe para llevarlo de vuelta a su mundo en donde por fín podría acabar con todas estas absurdas peleas. Por su aspecto espeluznante fue rechazado por las distintas razas que habían poblado la tierra pero un día encontró a aquella persona que veía en su interior.
Flashback
Era una noche oscura dos pequeños ángeles de cabellos plateados regresaban de su riguroso entrenamiento. Cada uno llevaba un abrigo puesto de color lila, como sus ojos. El mayor de los dos sujetaba un paraguas ya que empezaba a llover y las gotitas de agua comenzaban a mojar sus cabecitas. El menor tomaba del brazo a su hermano, temiendo perderlo y quedarse solo.
Aquella noche era muy tranquila solo se podían escuchar los sonidos de la naturaleza, los árboles moviéndose con delicadeza, la luna iluminando el camino. Aquellos bellos ángeles tendrían unos seis años, casí siempre después del entrenamiento los gemelos regresaban a casa por el bosque, era el lugar más tranquilo para caminar y relajarse y también el más temido por humanos y vampiros. Se decía que en ese bosque habitaba una creatura mitad cabra, mitad hombre que había sido castigada por cometer un crimen, había matado a un ángel, uno de los seres más puros y perfectos de todo el mundo, por esa razón su castigo fue convertirse en esa horrible creatura que todos temían y rechazaban. Había muchas historias sobre como el Fauno robaba niños y mujeres para comérselos y para usar su piel para vestir, otras decían que solo robaba niños para vender sus almas y así conseguir su libertad. Incluso los mismos vampiros temían a esta creatura que ya tenía varios milenios en este mundo, incluso era mas antiguo que los propios vampiros y para haber matado a un ángel era demasiado poderoso, ni siquiera un sangre pura podría matarlo, probablemente en el duelo el vampiro terminaría muerto.
Nadie se atrevía a pasar por ese bosque nadie solo los gemelos, que no conocían la historia pues sus padres se encargaban que sus hijos no escucharan semejantes tonterías. Además de que en realidad nunca nadie había visto a la creatura.
Esa noche como todas sus padres estaría esperando por los pequeños en el enorme árbol que se encontraba en el centro del bosque, ahí se reunían la familia Kiryuu para ir todos a casa. Además como futuros cazadores los pequeños debían aprender a no temer a nada, sobre todo a la oscuridad.
Aquel fauno recorría su territorio como siempre escondiéndose entre los árboles cuidando las hermosas flores que creían a los alrededores mientras las hadas lo seguían. Una de esas pequeñas ncriaturitas se percató que dos hermosos niños caminaban por el bosque. Las hadas son seres muy bellos, son seres de luz, casi tan perfectos pero muy pequeños, debido a que son bellos suelen ser crueles y no saben distinguir entre el bien y el mal, es por eso que nunca se debe de confiar en un hada.
Koen era el nombre del fauno que se percató que sus dos fieles compañeras empezaban a revolotear estaban inquietas y muy entusiasmadas. A lo lejos Koen pudo localizar a dos pequeños que caminaban por el sendero, nunca antes los había visto y parecía que los dos angelitos no tenían miedo.
"Zero estoy cansado, podemos descansar un rato" Preguntó con una tierna voz el menor de los gemelos
"Está bien Ichiru, pero solo un ratito" Le sonrió dulcemente a su pequeño hermano mientras se quitaba su abrigo, al parecer había cesado la lluvia y habían encontrado un árbol hueco que no se había mojad, lo colocó en la tierra y le indico a Ichiru que se sentara. El pequeño se sentó y colocó su cabecita en el tronco mientras cerraba sus ojitos y bostezaba.
Al cabo de unos minutos el menor de los niños se había quedado dormido, el mayor cuidaba el sueño de su hermano de vez en cuando arreglando la bufanda del menor para que no pasara frío.
Se dio cuenta de que Ichiru se había quedado completamente dormido y de ninguna manera iba a despertar a su otra mitad, Ichiru era algo enfermizo y débil así que era mejor dejarlo descansar después les explicaría a sus padres que se retrasaron porqué el menor estaba cansado.
Koen se fue acercando lentamente a los dos niños, si sus enormes ojos oscuros no mentían esos niños eran dos creaturas divinas, tan puras e inocentes podría ser que la profecía se cumpliría.
"Hola" Koen estaba tan perdido en si mismo que no se dio cuenta que el mayor de los gemelos lo había encontrado parado recargado en uno de los árboles.
El fauno escuchó la tierna vocecita, inmediatamente bajó la mirada para encontrarse con la creatura más bella que sus ojos le habían permitido ver. Después de varios siglos de búsqueda por fín lo había encontrado. No solo era uno eran dos.
"Estás perdido?" Le preguntó Koen tratando de no espantar al niño pero se sorprendió al ver como el pequeño comenzaba a llorar, es verdad el sabía que su apariencia era la de un monstruo pero no podía ni debía asustar a su príncipe. "Tranquilo no te voy a hacer daño" Le dijo el fauno suavemente pero el pequeño sacudió la cabeza y sus enormes ojitos lila que ahora brillaban por aquellas lágrimas que aún no salían.
"No tengo miedo de ti lloro porqué tu eres bueno y la gente te trata mal" Dijo el pequeño entendiendo la tristeza del fauno, mientras por esas suaves y blancas mejillas caían lagrimas
"Eso no importa, ya me he acostumbrado" Dijo el fauno con algo de tristeza en su grave voz
"Pero yo quiero que seas feliz…" Dijo el pequeño angelito limpiándose sus lágrimas con la manga de su sudadera. "Yo soy Zero y tu mi amigo?" Rió el pequeño con una mirada anhelante esperando que el fauno aceptara ser su amigo
"Si Yo soy Koen mi querido príncipe" El fauno dijo mientras hacía una reverencia ante el pequeño ángel.
Los ojitos del menor se abrieron de par en par algo confundido por aquella opción pero no le tomó importancia y abrazó al fauno, bueno las piernas del fauno ya que este era demasiado alto y Zero demasiado pequeño para alcanzar al mayor.
Esa noche Koen y Zero contaron historias, Zero le habló sobre Ichiru y lo triste que estaba por la salud de su hermano, Koen le contó sobre aquella profecía y también le hizo una promesa al bello ángel. Esa noche Koen prometió proteger y cuidar a los gemelos para después llevarlos a su reino para que se convirtieran en reyes y para regresar la luz a este mundo de oscuridad.
Cuando Zero se dio cuenta de que era algo tarde y que probablemente Ichiru ya se habría despertado se acercó al fauno y le obsequió un bello tulipán, luego sonrió y se fue corriendo en busca de su pequeña mitad.
Las dos hadas siguieron al menos para que no le pasara nada mientras que Koen se sintió realmente feliz, al parecer ese lindo ángel había logrado ver la belleza interior del monstruo y había hecho amistad con él.
Fin del Flashback
Ella era así, igual que Zero no le temía a Koen, ella era capaz de ver la pureza en el corazón del fauno, aquella niña era tan parecida aquel bello niño que el fauno cuidaría desde la oscuridad. Koen sabía que la pequeña era la hija de aquél hermoso ángel, pero también sabía que era la hija de otra clase de rey, un rey oscuro y cruel. Estaba decidido a quitar esa parte oscura de la niña para que solo quedara esa pureza y luz en su alma. Sin Zero la pequeña era la esperanza para la próxima guerra.
En otro lugar
"Otou-san" Un hermoso angelito no quería dormirse todavía y estaba acostado en la cama donde dormía un hermoso chico de cabellos plateados, un hermoso ser que descansaba mientras el pequeño angelito se aferraba a su cuerpo para no ir a dormir.
"Yoshi-chan!" La voz del otro hombre que entraba a la habitación con una hermosa sonrisa al ver como el pequeñín se aferraba al cuerpo de su padre
"No dormir!" Decía el pequeño con un lindo puchero mientras cerraba sus enormes ojitos lila dejando ver sus largas y rizadas pestañas.
"Anda vamos a dormir peque" El mayor logró separar al menor del cuerpo del durmiente logrando que el pequeño comenzara a llorar haciendo un berrinche y los gritos del niño se escuchaban hasta la cocina.
"Que pasa?" Kaito preguntaba pues estaba tomando una siesta en el sillón mientras Maria estaba preparando la cena.
"Yoshi-chan de seguro no quiere dormir" Dijo la chica con un suspiro mientras cortaba unas rebanadas de panque de naranja y servía té en las tacitas de porcelana.
Los gritos del menor se hacían más fuertes mientras las lágrimas escurrían por sus mejillas que estaban sonrojadas, sus ojitos estaban rojos y su nariz igual, el pequeño quería estar con el durmiente pero el otro adulto no lo dejaba.
Uno de los gritos distrajo a Maria que se cortó con el cuchillo dejando salir un gritito de dolor, rápidamente Kaito se puso de pie y gentilmente tomó la mano de Maria para besar donde estaba la herida, luego limpió la herida y con una bandita la cubrió. Maria se sonrojaba demasiado ante tal gentileza de su amado.
Los gritos del pequeño seguían escuchándose, al igual que su llanto, eso hacía que el mayor se entristeciera en verdad le gustaría que Yoshi-chan estuviera con padre, pero también sabía que su amado durmiente debía descansar.
El menor continuó haciendo su berrinche provocando que lentamente las ventanas de la casa comenzaran a cuartearse, el mayor se dio cuenta de eso y colocó al menor en el piso impidiendo que se acercara al durmiente, Yoshi quería estar con el durmiente y volvió a gritar para provocar que las ventanas de la habitación estallaran
"HE DICHO BASTA!" La voz del mayor resonó en la habitación haciendo que el menor se quedara calladito para después salir corriendo de la habitación hacia la cocina y esconderse debajo de la mesa.
El grito proveniente del cuarto y la salida del pequeño alertaron a la parejita que se abrazaba en la cocina. Maria vio como Yoshi se escondía bajo la mesa deseando desaparecer y con lágrimas en sus ojitos.
"Yoshi-chan que pasá bebé, mira hay panque" Maria que se había agachado para ver a su lindo sobrino y hacer que saliera de la mesa pero vio como el peque estaba sentado abrazando sus rodillas y con lagrimitas en su rostro.
"Lo siento me descontrolé y le grité pero creo que sus poderes están aumentando" Dijo el mayor con un suspiro mientras se agachaba para intentar hablar con Yoshi.
Pero el menor se saltó hacia Maria y la abrazó.
"Esa maldita sanguijuela" Kaito bufó molesto
"Kaito! No digas esas palabras, Yoshi está aquí" Regañó Maria para llevar al niño a la sala y colocarlo en su sillón junto a su osito de felpa (uno igual al que tiene Ella-chan), el pequeño se quedó abrazando su osito de felpa con una carita triste.
Mientras los tres adultos discutían en la mesa.
"Lo sé pero debes de entender que es mi sobrino y no me gusta que le griten" Dijo Kaito algo molesto mientras veía al otro chico.
"Kaito él no tuvo la culpa además todos sabemos que mi Nii-san tiene que descansar" Dijo Maria tratando de calmar el ambiente
"Maria-san yo también me disculpo sé que no debí reaccionar así pero me preocupé por mi niño, Yo lo amo mucho y también amo a Yoshi pero con el aumento de poder de Yoshi me preocupa que algo le pase a mi lindo ángel.
"No te preocupes no va a pasar nada además solo tenemos que sellar sus poderes de sangre pura para que no dañe a nadie" Dijo con una linda sonrisa Maria y tomando la mano de Kaito con delicadeza.
"Ese imbécil de Kuran tiene la culpa, si no hubiera hecho lo que hizo Yoshi no estaría en peligro" Replicó Kaito, en realidad le molestaba que el padre de Yoshi fuera Kuran Kaname, de todos los vampiros existentes esa rata era la que se había aprovechado de Zero.
"No creo que Kaname tenga la culpa además no siquiera sabe que tiene un hijo" Objetó el otro
"Y no lo sabrá nunca, espero que no le vayas a decir nunca" Dijo Maria esta vez con una mirada amenazante.
"Tranquila, no lo haré, hace más de tres años que deje de contactar a Kaname, sus juegos lastimaron a muchas personas además de que pusieron en peligro a mi ángel" Sonrió el apuesto chico para luego salir a la sala
Ahí estaba Yoshi con una carita triste sujetando con fuerza a su osito.
"Yoshi-chan yo lo siento peque no quería reaccionar así" Dijo el mayor sentándose junto al peque con una linda sonrisa en su rostro. El peque lo ignoró por unos minutos pero después cedió pues nadie podía resistir la hermosa sonrisa del chico. "Me perdonas" Pregunto dulcemente el chico pues en verdad se sintió mal al gritarle de esa manera, esa hermosa carita le recordaba mucho a su niño al que amaba y ver a Yoshi así de triste era ver a su amor.
"Hai Oto-san" Dijo el pequeño para abrazar a su otro papi
"Te quiero Yoshi-chan" Dijo el mayor abrazando al pequeño
"Te quero papi" Dijo el menor para quedarse profundamente dormido.
En un sueño de Kaname
Zero
Me pregunto cómo estarán mis dos amores, está ha sido la decisión más difícil que he tomado, dejarlos, sé que no tengo perdón pero hay varias razones por las cuales los tuve que dejar, me gustaría tanto poder verlos, poder besarlos, poder haber convivido con ustedes en su infancia, ver sus primeros pasos escuchar sus primeras palabras.
Mi princesa sé que ahora has de haber crecido mucho, ahora eres toda una bella mujercita, mientras que mi lindo príncipe todo un jovencito, sé que cometí algo muy cruel los separe de su otra mitad pero deben de entender por qué lo hice, no podía permitir que los encontrara.
Sé que ustedes se han enterado de la verdad y que no quieren saber nada de él, no los culpo, les negué la oportunidad de que los conociera al igual que yo me negué la oportunidad de tenerlos conmigo.
A veces quisiera recorrer el tiempo para que no sucediera de esta forma, me lastimó mucho, él solía verme como su pieza, sé que yo era un simple remplazo porqué ella no estaba enamorada de él. Pero yo lo estaba… Yo te amaba y tú cortaste mis alas cruelmente.
Aun así te sigo amando…
Y sigo esperando a que algún día puedas darte cuenta de que mi corazón está contigo no quiero seguir solo en este mundo, necesito saber que alguna vez hubo un sentimiento hacia mi él cual no fue despreció ni juego para ti.
Porqué…
Es mi única pregunta
Kaname…
Finaliza Sueño
Se despertó en un salto, ese sueño fue tan real era como si Zero su Zero le estuviera hablando mediante sueños. Kaname no lo entendía que quería decir ese sueño, es verdad que Kaname solo vio a Zero como un remplazo, al principio lo tomo como un juego para alejarlo de su querida niña, después lo vio como un remplazo al darse cuenta de que Yuki no lo amaba.
Kaname había pasado esos diez años esperando por Yuki, y durante su estancia en la Academia Cross hizo crueldades con el hermoso ángel. Gracias a eso el hermoso ángel no dejaba de cazarlo, en sus sueños, en su mente era como si el recuerdo de Zero estuviera presente para atormentarlo.
Y se dio cuenta demasiado tarde que se había enamorado del ángel, de su ángel al que había lastimado, humillado al cual le había dicho palabras que en ese momento no significaban nada pero ahora sabía el verdadero significado de esas dulces mentiras.
Su traición le costó la felicidad, una felicidad perdida para siempre. Pero si Zero ya no quería nada porque seguía con sus recuerdos. Porqué Kaname no era capaz de seguir adelante como su ángel lo había hecho.
Entonces recordó que no fue en la Academia Cross cuando empezó a jugar con él, fue desde antes pero en ese momento Zero no era Zero, su nombre era otro. Se llamaba Satoru y era el chico más hermoso que Kaname hubiera visto antes.
Aquellos ojos de un hermoso color lila grisáceo y sus cabellos plateados con tonalidades azules, Satoru fue el primer amor del sangre pura un chico tan tímido y tan inocente un chico capaz de iluminar la vida de los demás. Un chico con un pasado trágico.
Satoru fue el único amor de Kaname en su vida pasada, el hermoso niño era su razón para vivir y aunque el pequeño ansiaba convertirse en un vampiro Kaname juró que jamás le haría eso a su niño jamás lo convertía en un monstruo y lo llevaría al mundo de la perdición y oscuridad. Su niño era la perfección y la pureza y nunca lo lastimaría.
Pero Satoru moriría al ser humano sería incapaz de vivir para toda la eternidad.
Kaname se debatía entre convertirlo o no, y su decisión fue la segunda hasta que se arrepintió
Todo este tiempo me he preguntado si realmente me amas o simplemente me vez como un juguete que puedes tener a tu antojo. Me pregunto si tus celos te ciegan, me tienes encerrado en esta enorme casa… No es mi casa y siento que me muero, necesito libertad, necesito ver el mundo, un mundo que tu no me permites ver… Quiero que me dejes ser.. .
Por favor si no me amas solo dilo…
Conocí a alguien más y creo que me empiezo a enamorar…
No te entiendo Kaname… te juro que no logro hacerlo…
Adiós…
Kaname aún recuerda ese momento, esa carta que su amado Satoru lo abandonó para irse con otro vampiro el cual Kaname nunca supo su nombre, luego se enteró que su niño había sido convertido en un vampiro pero fue asesinado. Satoru logro tener hijos, gemelos, dos hermosos niños tan poderosos y lindos.
Cuando Kaname conoció a Zero pudo darse cuenta con el parecido que tenía con su amado Satoru y esos sentimientos de venganza y odio se tornaron contra el hermoso ángel. Kaname se juró que jamás amaría a un hombre y al ver alguien tan parecido a su…. A Satoru decidió tomar venganza aunque Zero no tuviera la culpa, su parecido era lo que hacía que Kaname detestara al chico además de que parecía ser que el ángel estaba enamorado de su pequeña niña.
Kaname decidió jugar sucio lastimando a la persona que realmente lo amaría y no solo eso pues Zero era un lejano descendiente de Satoru, el hermoso ángel que fue asesinado a manos de una creatura.
Satoru o Zero los dos eran tan parecidos pero a la vez tan diferentes, Satoru se cansó del sangre pura y lo traicionó mientras huía con otro para luego ser asesinado a manos de una horrible creatura. Zero por el contrario era tan inocente y tan frágil, su mundo había cambiado drásticamente desde la muerte de sus padres y aun así el no dejo nunca su amor hacia el sangre pura. Lo guardaría como su más valioso tesoro, el bello ángel que fue traicionado por aquel ser a quién entregó su corazón.
"Zero" Kaname susurró mientras quedó dormido de nuevo sumergiéndose en ese mundo de pesadillas en las cuales ambos chicos no lograban dejarlo descansar.
