El techo del edificio. Allí era donde los dos estaban. Lady había logrado apuntar la bazuca, lanzar la cuchilla, clavarla y usarla para llevarlos allí, segundos antes que el enemigo en el suelo se convirtiera en lobo y tratara de atacarlos en el aire.
- Eso fue…
- Esto recién empieza – dijo Lady, con Uzi en mano – será mejor que te alejes.
Luka no entendía, hasta que una criatura peluda apareció en el mismo borde del que ellos habían escalado.
Luka se aleja.
La criatura regresa a su forma humana. Toda la parte superior de su cuerpo estaba desnuda, mientras la parte inferior tenía unos pantalones bastante dañados. No llevaba ninguna clase de calzado.
- Eres ágil, humana.
- …gracias…
- ¿Sabes? Generalmente te atacaría y despedazaría, pero hoy estoy de buen humor. Apártate de mi camino y te dejo ir.
Lady dirigió un rápido vistazo en la dirección donde Luka estaba escondido.
Se saca la bazuca de la espalda.
Corre para el costado mientras dispara la Uzi.
El enemigo trata de esquivar, pero, al menos, una bala se incrusta en el hombro derecho.
El enemigo ni se inmuta. La herida se cierra.
- ¿Qué tus padres no te enseñaron modales? - Le pregunta a la chica.
Lady no puede evita esbozar una sonrisa, a la vez que saca una segunda Uzi.
El enemigo vuelve a transformarse en su forma lobo.
Corre hacia Lady, tratando de despedazarla con sus garras, pero Lady consigue esquivarle, continuando disparándole. Retrocede hasta estar cerca del borde.
Apenas tiene una abertura, intenta pasar justo al lado de el. Pero no consigue lograrlo sin sentir sus garras en su brazo.
Se tira al suelo, para alejarse cuanto pueda de el. Vuelve a cargar. Sigue disparando.
El lobo trataba de evitar cuantas balas pudiera, pero ni el podía esquivarlas todas, y a pesar de curársele las heridas, el recibir disparos seguía teniendo consecuencias.
Lady, ya levantada, tira las Uzis y esquiva otro ataque frontal, para volver al lugar donde había dejado su bazuca.
La levanta y dispara un misil.
El enemigo lo esquiva sin problemas…para que la cuchilla se le clave en el hombro derecho.
Lady recoge el cable, obligándole a acercarse al cañón del arma.
Vuelve a disparar una vez estaba cerca. Pero el Monstruo desvía el cañón con el brazo derecho.
El le roza, pero no le toca. Golpea a Lady con el brazo derecho a la vez que esta, disimuladamente, sacaba algo de su cinturón, tirándola a medio metro de distancia.
El lobo se saca la cuchilla, para notar algo frente a el. Una granada sin seguro.
No tuvo tiempo para reaccionar. La explosión de la granada le da de lleno, arrojándolo al suelo.
Lady vuelve a levantarse, tambaleando.
Recoge la bazuca, volviendo a poner la cuchilla en su lugar, y se acerca al moribundo monstruo.
- Lo siento, pero no, mi padre estaba demasiado ocupado matando a mi madre – le respondió, antes de levantar la bazuca cuanto le permitió su cuerpo debilitado y clavarle la cuchilla en la yugular, usando la gravedad para asegurarse de que fuera profundo.
El motor de la moto resonaba con fuerza mientras Bianco atravesaba la ciudad.
Ya hacían horas que había cumplido su misión en Fortuna y estaba cansado del viaje, pero ya estaba cerca. Ya podía ver el edificio de A. W. Inc.
- ¿esta…esta muerto? – preguntó Luka, dudoso si acercarse al cuerpo, ahora en forma humana.
- …sí – dijo, arrodillada, buscándole el pulso. Nada.
- Debo decir que eso fue impresionante…es verdad eso de…
- ¿Por qué te quieren matar? – preguntó, aún en rodillas.
- ¿que? – preguntó.
- ¿Por-qué-te-quieren-matar? – Dijo, en silabas – no tenemos mucho tiempo antes de que sus amigos lleguen aquí, pero necesito que me lo digas.
- Solo se que están haciendo algo fuera de este mundo – dijo, tragando saliva. Podía ver como la mujer frente a el estaba sangrando, pero aún así su voz ni se inmutaba.
Lady se para y le mira de frente.
- ¿Qué es?
- …un ritual – contestó.
- ¿Qué tipo de ritual?
- No…no estoy… - Luka agacha la mirada antes de volvérsela a dirigir - solo se que se llama "Ritual de Purga"
Los cinco miembros sobrevivientes, tres hombres y dos mujeres, de la explosión subieron a la terraza…para encontrar el cuerpo solitario del Alfa.
- ¡Escaparon! – dijo la mujer a cargo del grupo.
Uno de los hombres se acercó al cuerpo desangrado y se inclino, para apreciarlo mejor, con una sonrisa burlona.
- Supongo que no era tan duro después de tod…
En un instante, su brazo transformado le atravesó la garganta, dejando que se muriera de forma lenta.
ESTABA COLERICO, NI SIQUIERA QUERÍA SOPORTAR LAS TONTERÍAS DE NADIE. POR ESO LE DESTROZÓ LA GARGANTA. ¡POR ESO LO DEJABA MORIRSE!
- Veo que sigue vivo, Sr. Traid.
SU ROSTRO SEGUÍA SIN RECUPERARSE DEL TODO. DEMASIADO LENTO. DEMASIADO LENTO.
LA BASTARDA NO ESTABA. ¡LA BASTARDA NO ESTABA!
LA MOLESTA POLVORA QUEMADA INTERRUMPE LA CACERÍA. ¡LA BASTARDA ESCAPÓ!
- Dime que tienen su rastro.
- No, lo lamento. El periodista…
- ¡ME IMPORTA UN COMINO EL PERIODISTA! –GRITA. SIN IMPORTAR NADA. GRITA CON COLERA - ¡Quiero a la bastarda!
- Pero nuestras…
- Vayan y búsquenlo si quieren ¡LA BASTARDA ES MIA! – LA MUJER LE HABÍA HUMILLADO. ¡HIBA A DESPEDAZARLA! ¡IBA A HACERLA SUFRIR!
- Pues, si esta con el periodista, creo que se dirigen al…
- Que así sea – LEVANTA. LA IBA A ENCONTRAR Y DESPEDAZAR. LA IBA A ENCONTRAR. LA IBA MATAR. LA IBA A MATAR ¡LA IBA A MATAR!
- Señor, sus heridas aún…
- ¡¿QUE IMPORTAN MIS HERIDAS? ¡QUIERO ENCONTRAR A LA MUJER Y QUIERO MATARLA!
Enzo se estaciona. Dante y Bayonetta se bajan. Enzo enciende el motor y se marcha.
Ambos le despiden con la mano.
- …no va a volver – dijo Dante.
Bayonetta concordaba.
Estaban en un bosque con un sendero. Un sendero a las ruinas.
Ambos cazadores empezaron a andar.
- Entonces... ¿como conoces a Enzo? – preguntó Bayonetta.
- Una larga historia. Me debía dinero, yo le debía dinero. Ambos debíamos dinero. Antes de darme cuenta, nos volvimos algo parecido a amigos.
Bayonetta asentía.
- Tu turno ¿Por qué viniste conmigo? ¿Por qué soy bonito?
- Como si me gustara alguien que se olvida de afeitarse. Solo estoy aquí porque tengo un vago interés en las ruinas.
- Ya veou… ¿trabajas para los demonios? – preguntó, ahora en un tono mas serio.
- No exactamente. Solo he hecho algunos…trabajos para…
- Esa no era mi pregunta.
Bayonetta le mira antes de contestar.
- No, Dante querido – le dijo - no estoy de su lado, solo hago lo estrictamente necesario para evitar romper el trato.
- ¿Que trato?
- …No tiene importancia.
Dante se percató de algo, pero no le dio importancia. Su mirada estaba distraída por el objeto.
Ambos se pararon al llegar a la entrada de lo que parecía una cueva a la que le habían construido una puerta.
Leonardus dejó salir un suspiro de satisfacción ante los cómodos asientos del avión.
- Definitivamente, seguirles fue la mejor elección de mi vida.
- Cállate – Dijo Belldanda, sentada junto a una de las ventanas.
Sombras aparecieron Y tanto Belldanda como Leonardus se sorprendieron. Monam ni se inmutó.
De las sombras apareció una mujer con una gruesa tunica negra que no lograba ocultar sus botas negras.
Sus manos estaban cubiertas por guantes, también negros.
La única parte que no estaba cubierta por esa gruesa ropa, era su cabeza con la capucha sin poner, revelando un rostro impasible, pero tranquilo, con la piel blanca como el mármol y su cabello corto y blanco como el de un fantasma, parecía joven.
Su mano derecha sostenía parada una guadaña tan grande como ella, con una cadena recorriéndola en espiral. La hoja debía medir un tercio lo que el mango. Parecía pesado, pero la chica lo movía sin problemas.
- Je, eres buena – dijo Leo – ni siquiera te sentí aproximarte.
- Eso es porque no me aproxime – explicó, con voz tranquila.
- Leonardus, te presento a Crisantemo, nuestra adición previa a ti.
- Mucho gusto – le extendió la mano, pero Crisantemo se la rechazó.
- ¿Ya le ha llegado el mensaje? – le preguntó a Monam.
- sí. Necesito que hagas algo por mí.
- ¿De que se trata?
- Necesito que busques a alguien que posea un alma pura y me la traigas.
Una muy leve imperceptible sonrisa se dibujo en su rostro.
- En ese caso, creería saber a quién.
Ambos seguían avanzando, alejándose del hotel destruido.
- ya estamos bien lejos – dijo Luka.
- No quiero arriesgarme.
- Debe faltar una hora para el ritual. Debemos estar allí antes de que empiece.
- ¿aun te importa eso? – pregunto Lady, irritada.
- Tengo mis razones.
Lady sigue avanzando.
- Debo decirte que eso fue impresionante. La manera en que te encargaste de ese sujeto. Saque algunas fot…
Lady le detiene.
Una moto pasa.
Una extraña sensación le recorre el cuerpo. Pero se tranquiliza una vez la moto se aleja.
Bianco entra al edificio, con el palo envuelto apoyado en el hombro. Un hombre en traje le espera.
- Bienvenido, Sr. Bianco – dice, con una ligera reverencia – he de suponer que ha tenido suerte.
- Esta en mi mochila – dice, señalando su espalda.
El hombre trata acercar la mano. Bianco le aleja golpeándole el brazo con el palo envuelto.
- No me hagas sacarlo.
Ambos caminan por la desierta sala, solo ocupada por una recepcionista, hasta los ascensores.
- Por cierto – empezó Bianco – he notado desde el exterior mucha actividad en el edificio anexo.
- Si, un pequeño proyecto, se lo mostraría, pero aún no está listo.
- Ya veo…
Antes de darse cuenta, estaban rodeados de Ángeles y Demonios. Dejando en claro que no les permitirían ingresar por la puerta, ahora bloqueada por barreras.
- Que empiece la fiesta – dice dante, sacando a Rebellion. Cargando contra el enemigo mas cercano, sin importarle si era un Ángel o un demonio.
Kyrie y los demás miembros buscaban el nombre en la biblioteca, pero no parecían poder encontrar nada. Su nombre aparecía un par de veces en algunos de los planos originales, pero poco más. Aún así, no se rendiría, encontraría al tal Matius para Nero, aunque fuera lo ultimo que hiciera. Durante todo el suceso de hacía medio año, ella había sido incapaz de ayudar a Nero ni una sola vez, esta vez sería distinto, haría lo que pudiera para ayudarle, aunque eso solo fuera encontrar un nombre.
Entonces notó algo raro en uno de los planos. En una esquina había escrito una palabra en letra similar al de la placa, "Riatus".
Única pista. Busca en el registro esa palabra, la encuentra, un nombre. La lleva a un libro pequeño y viejo, de cuero, con las iniciales A.M. escritas en el dorso.
Lo abre y…
Kyrie se dirige a los otros miembros que buscaban con ella.
- traigan a Nero ahora, creo que lo encontré.
Kyrie vuelve a releer lo que había visto. Eso era increíble, no podía creer que…
- ¿No es tarde para ponerse a leer? – pregunta una voz femenina.
Al darse la vuelta, Kyrie se encuentra con una mujer de negro, bostezando, recostada arriba de uno de los grandes estantes.
- ¿Cuánto llevas allí? – pregunta, ocultando disimuladamente el libro entre documentos.
- ¿Quién sabe? No llevo una cuenta del tiempo – responde.
- ¿Qu-quien eres?
- Llámame Crisantemo y, a menos que decida cantar, Srta. Kyrie, necesito que venga conmigo.
La moto corría a toda velocidad, esquivando los autos que no podían ni verla, tenía que encontrar a Cereza, tenía que encontrarle, tenía que contárselo. Ignoraba el dolor que le causaban las heridas en el hombro. No tenía tiempo para preocuparse de ello, tenía que encontrar a Cereza y contarle lo que averiguó…pero exactamente quien era su líder. Nunca había sentido nada así…desde aquella vez.
- ¡Maldición! ¿Porque siguen apareciendo tipos así? –se pregunta Jeanne, con armagura.
Con sigilo, pasan la reja del edificio.
- Ya llegamos, mas vale que valga la pena – le dice Lady.
- Ya verás, se supone que lo están haciendo en el ultimo piso del edificio anexo – le explica, señalando el edificio.
Al escuchar el ruido proveniente de la biblioteca, Nero corrió para encontrar a Kyrie escapando de una mujer vestida de negro, portando una guadaña con cadena.
- Mas complicaciones – se lamentó la mujer, a la vez que Nero tenía su espada lista y saltaba a atacarla.
La mujer es cubierta en sombras y desaparece.
La mujer aparece cerca de Kyrie, levantando su arma.
Una vez aterriza, Nero la ataca con su pistola, cargada con su poder, haciéndola bloquear el ataque con su arma.
Entonces arroja su golpe a distancia, a través de su brazo demoniaco.
La mujer vuelve a cubrirse en sombras y desaparecer.
- Supongo que voy a tener que distraerme un rato contigo – dice, bostezando – que aburrido.
He aquí otro capitulo. Supongo que ya habrían deducido que Jeanne era la persona del capitulo anterior. En fin, el hombre lobo que...GRITA lo escribo así al estar en su "punto de vista" para señalar que...bueno, que es una bestia salvaje y que despedazara a quien oueda cuando pueda. Kyrie...bueno, al escribir sobre ella, pense que ella es distinta al resto de los personajes. ella es mas o menos el unico personaje de los juego que no hace nada mas que ser la novia de Nero, incluso Enzo y Luka se las arreglan para hacer algo de utilidad. Crisantemo...su manera de pelear la basé en las "muerte" de DMC 3, pero tambien es algo distinta a ellos...algo BASTANTE distinta, ya verán. Y sí, Bianco tambien tiene moto ¿algun problema?
