Teddy Lupin se encontraba sentado sobre la cama de su dormitorio, había pasado el día haciendo deberes y aun no era hora de que hubiera terminado, sinceramente estaba cansado, solo quería terminar y descansar un poco, y tal vez luego iría a buscar a victoire y podría….
Toc –toc, un pequeño ruido lo saco de sus pensamientos entonces, giro la cabeza con curiosidad para buscar con lo que ocasionaba aquel ruido, toc- toc, lo escucho otra vez, un poco mas fuerte, parecía provenir de afuera, miro en dirección a la ventana y encontró al culpable de esos ruidos; una hermosa lechuza parda se encontraba mirándolo fijamente desde ella con una carta colgando de la patita, la reconoció al instante: era quinne, la lechuza de tío bill y tía fleur. Frunció el seño ligeramente, que podrían querer sus tío para haberle mandado una carta a el y no directamente con victoire. Dejo sus deberes a un lado, se levanto con pesadez de la cama, abrió la ventana y acercándose a quinne desato la carta de su patita y la acaricio, o al menos lo intento, pues cuando apenas la iba a tocar, esta lo miro indignada unos segundos, desprendió las alas y echo a volar sin siquiera volver a mirarlo.
Un poco sorprendido y repitiéndose que esa lechuza no era normal, se sentó en su cama para leer la carta, y teddy se llevo una sorpresa gigantesca, la carta no era ni de tio bill ni de dia fleur, y tampoco era de Louis, y una oleada de sentimientos de culpa le llegaron de pronto, era un verdadero idiota, eso era, no existía otra palabra; no podría creer que se olvidara de escribirle a Dominique, claro que lo pensó muchas veces y había tenido todas las intenciones de hacerlo, pero al final siempre lo pospuso, diciéndose a el mismo que lo haría después o tal vez al siguiente día, pero no lo hizo nunca y era increíble que hasta ese momento lo hubiera recordado, pero el SI sabia cual era la razón por la que había olvidado escribir a Dominique, o pensar en Dominique, o querer a Dominique y eso solo le reafirmaba una cosa, definitivamente era un tonto. Un poco nervioso y con las manos sudorosas abrió la carta; la leyó lentamente como asimilando cada palabra, y cada una de ellas le ocasionaba una nueva punzada de remordimiento, ¿cómo le explicaría a Dominique?, porque era consiente ella sentía algo por él, y siendo sinceros, hasta hace poco el también lo sentía… pero ahora todo era diferente, no le gustaba como estaban sucediendo las cosas, pero tampoco iba a cambiarlas, y la realidad era que ya no sentía eso por ella, pero tampoco quería lastimarla. La queria muchísimo como para hacerlo. Pero el sabia que ella saldría herida, era inevitable que eso pasara, la conocía tan bien que era inevitable no adivinar su reacción : enojo, coraje y tristeza, talvez no volveria a hablarle nunca cuando se lo dijera, porque así era Dominique, totalmente orgullosa y sensible. Y el habia tocado justo su punto débil, lo sabía, si tan solo ella también dejara de sentir eso por el... Y la respuesta lo golpeo de inmediato. Era tan obvio que no podía creer que no lo hubiera pensado antes; si lograba que ella ya no sintiera nada por él, entonces no habría sufrimientos, y entonces el seguiría hablando con Dominique como si nada hubiera pasado y entonces no tendrían que dejar de hablarse, y todo estaría bien.
Salto de su cama lo más rápido que pudo, tomo un pedazo de pergamino y volvió a sentarse, miro por un momento el papel en blanco y comenzó a escribir, si, definitivamente sería mejor así, aunque le doliera un poco tendría que ser brusco con ella, solo para evitarle más tristeza ( y aunque no lo quisiera admitir, para tener que evitarse a el mismo, el tener que darle una explicación cuando el momento de dársela llegara, y sabia que llegaría, era imposible que no).
Termino más rápido de lo que creyó, sin siquiera permitirse pensar en ello (pues le dolía un poco hacerlo), tomo la carta, la metió en un pequeño sobre y salió de su dormitorio para llevarla a la lechuzeria, incluso corrió un poco en el trayecto, entre más pronto mejor, no quería poder arrepentirse.
Dominique estaba recostada sobre la arena con los pies metido en el agua, estaba ansiosa, tal vez demasiado. Hacía apenas unas horas que había enviado la carta con quinne, pero esperaba que teddy no tardara mucho en responder, en verdad necesitaba saber de él… Observo el cielo una en busca de nubes, eso la tranquilizaba un poco, siempre le había encantado encontrar formas en ellas; miro una grande y esponjosa que parecía tener forma de troll y junto a ella una pequeña mancha que parecía estar acercándose a ella, eso obviamente no era una nube, más bien tenia forma de… ¡LECHUZA! Grito sin siquiera darse cuenta. Se incorporo de un salto, esta venia se encontraba cada vez más cerca, y cuando estuvo lo suficiente a Dominique no le quedaron dudas: era la lechuza que teddy usaba siempre que le escribía. Emocionada recibió a la lechuza con ambas manos, sosteniéndola con el brazo, la coloco sobre la arena con suavidad, y desato la carta que colgaba de una de sus patas
puedes ir con quinne, está en el jardín de atrás, en un árbol creo – dijo distraídamente mientras veía la carta, ni siquiera se había dado cuenta de que le estaba hablando a un animal.
Se sentó de nuevo sobre la arena, cruzo los pies, se limpio distraídamente la arena de sus manos en el pantalón, tomo la carta, la abrió y comenzó a leer
Hola Dominique,
Yo estoy bien gracias, perdona por no escribir antes, tenía demasiados deberes y ahora estoy en el equipo de quittich así que he estado un poco más ocupado que de costumbre. Victoire está bien, te manda saludos.
Te veremos en vacaciones
Teddy J. Lupin
No se movió ni un poco, ni siquiera se atrevió a pestañear, solo siguió mirando la carta fijamente como si con ello fuera a descifrar algo oculto en ella; de pronto había comenzado a notar un gran vacío en su estomago, de esos que ella calificaba como inllenables, no entendía el significado de la carta, era como recibir la respuesta de un extraño, o de un pariente muy lejano esos a los que no vez nunca. Ese definitivamente no podría haber sido la contestación de teddy, noup, porque su teddy habría preguntado como estaba, y le habría dicho que la extrañaba también, que no se había olvidado de ella y que quería verla pronto, claro porque su teddy le habría mencionando con mayor entusiasmo que lo habían elegido para el equipo de quittich y no solo lo hubiera mencionado como sin darle importancia, o al menos, por mínimo, le habría comentado como había estado su día, pero esa carta no decía nada de eso, ni siquiera se acercaba un poquito. Era como si teddy no quisiera hablar con ella; ni siquiera la había llamado nique, nunca la llamaba Dominique, desde que ella tenía uso de razón siempre había sido nique para teddy. Juraba por Merlín que no entendía lo que estaba pasando, o tal vez si pero no quería darse cuenta, ¿ qué pasaba si el ya no la quería?, imposible, jamás pasaría eso, se lo habían prometido el uno justo antes de que teddy volviera a hogwarts; entonces podría ser que ella estuviera exagerando como siempre lo hacía con todo, y que teddy realmente tuviera demasiados deberes en esos momentos, o practicas de quittich o cualquier razón suficientemente grande para ignorarla de aquella forma, y no debía preocuparse, por era demasiado tonto para preocuparse por eso, ya después le enviaría una carta, cuando supusiera que teddy no tenia tantos deberes. Eso haría y al final se daría cuenta de que había exagerado un poco.
Pero nunca pudo darse el gusto de decir que había exagerado un poco, pues nunca recibió respuesta de teddy que la hiciera creer eso. y tampoco habia tenido oportunidad verlo, pues tanto el como victoire decidieron quedarse en hogwarts durante las vacaciones de navidad, lo que habia logrado que Dominique perdiera esperanzas de hablar con el pronto. En los meses siguientes todo siguip pasando de la misma manera, y teddy siempre contestaba como si las cartas fueran para un extraño, y Dominique siempre terminaba convenciéndose a sí misma que tal vez hubiera tenido cosas importantes que hacer en ese momento; aunque ciertamente y muy dentro de su cabeza podía escuchar aquella voz que le decía que teddy ya no quería hablar con ella, y que tampoco la quería ya, y que debía de dejar de hacerse ilusiones, pero Dominique tenía diez años, y a los diez años no puedes entender algo tan complicado como el amor
Aunque al final la pequeña voz habia tenido algún triunfo sobre ella, Dominique habia dejado de mandar cartas a teddy, sería mejor esperar que el verano llegara.
De acuerdo, realmente puede que piensen que no ha pasado mucho en este capitulo, pero sean mas pascientes si? , se los recopensare en el siguiente capitulo! Les prometo que valdra la pena la espera Y si leeiste esto, y por alguna razón empezaste a sentir lastima por Dominique. olvidalo!, no la necesita creeme, sigue leyendo esta historia y lo veras. Gracias a todos lo que leen mi historia, está empezando pero prometo que los atrapara pronto. Y si pudieran dejar un comentario sobre que les parece la historia seria genial! Comenten y sean sinceros sobre si les gusta! :O y si pueden pasen por .com/ pues también me encanta dibujar!, y aceptare comentarios sobre eso también!
Gracias a todooss!
