"Me muero por preguntarte
si es igual o es diferente
querer y amar, y si es cierto
que yo te amo y tú me quieres."
-Pleito de amar y querer
-Andrés Eloy Blanco
"Qué es amor…, Italia?"
El italiano no respondió en seguida. Miró al horizonte y reflexionó por unos instantes.
"El amor es… es un alma que habita en dos cuerpos, un corazón que habita en dos almas…" Sonrió. Esa noche se sentía poético.
"Un corazón… que habita en dos almas?"
"Hum!"
"P..pero cómo puede ser eso posible…? Mi corazón es mi corazón, y nunca he visto a nadie que tenga sólo medio corazón…"
"No, se trata de eso, Ludwig" El italiano rió ante la inocencia del alemán. Le resultaba muy tierno verlo así, sonrojado y confundido, sin comprender bien de lo que estaban hablando.
"P-podrías ser un poco más específico, Feliciano….?"
"Amor es lo más bello que hay, es querer, amar, compartir, y sufrir, es vivir, es creer, es crecer… es sentir una fuerza superior que te impulsa, te motiva, y te da la alegría para seguir…" hizo una nueva pausa, buscando las palabras, y continuó "Es dejarlo todo sin ir en busca de nada. Amar es peder la razón, amar es disfrutar cada minuto que respiras, amar es libertad. Pero sin duda alguna, amar es vivir."
"Creo… creo que voy entiendo, pero…. No entiendo aun….la diferencia"
"Diferencia….?"
"Pues sí… cómo sé si un sentimiento es amor…o amistad?"
"Díficil. Muchas veces nos confundimos, y creemos que un amigo es algó más"
"Entonces como lo diferenciamos?"
"Pues de cierta manera es sencillo. A un amigo se lo quiere, respeta, aprecia. Pero cuando el sentimiento por esa persona crece más, y se vuelve más profundo, entonces es amor, y nos damos cuenta de que a ese amigo ya no lo queremos, sino que lo amamos…" se acomodó la chaqueta que le había prestado el alemán y se levantó a avivar el fuego. Tenía la impresión de que esta platica duraría lo suficiente como para coger una hipotermia si no lo hacía.
"Querer y amar…. No es lo mismo?"
"No, no, no! Claro que no, son cosas muy diferentes, Lud…"
"Pero entonces como sé si quiero o si amo?"
La diferencia no estaba muy clara ni siquiera para el propio italiano. Lo único que vino a su mente fue un poema, uno muy bonito y tierno… no lo recordaba todo, pero se acordaba de ciertas partes. Se aclaró la garganta y fue a sentarse a lado de Ludwig, recostando su cabeza sobre su pecho. Feliciano no lo notó, pero un temblor recorrió el cuerpo del alemán al tacto, haciendo que su corazón latiera más rápido, y el del italiano más lento. Cómo disfrutaba estar con Ludwig, incluso en aquellos momentos, podía sentir completa calma y seguridad mientras reposaba en su pecho, ajeno a cualquier dificultad, solo oyendo ambas respiraciones calmadas, y mirando sus ojos azules. Los ojos más azules que alguna hubiera visto, más azules que el mismo océano.
Tomó una respiración profunda y empezó a declamar lento, suave, su voz casi un murmullo.
"Dicen que el querer se acaba
Y el amar es infinto;
Amar es hasta la muerte,
Y querer , hasta el olvido."
Se detuvo. Trató de recordar algo más, pero la poesía sólo le llegaba en fragmentos.
"Amar es con luz prendida;
querer, con la luz apagada;
en amar hay más desfile,
y en querer hay más batalla.
Luego querer no es amar;
querer es guerra con guerra
y amar es guerra con paz…"
Después de eso hubo silencio. Feliciaono se quedó contemplando el fuego, aún apoyándose en el alemán.
Ludwig por su parte aun pensaba en el querer y el amar, pero no tenía suficiente fuerza de voluntad, ni claridad mental para hacerlo. El suave toque del italiano hacía que Ludwig perdiera conciencia, conciencia de cualquier cosa a su alrededor. Era algo maravilloso, difícil de explicar, algo que lo anulaba por completo. Elizaveta podría estarlos grabando y él no se hubiera enterado. Kiku podría estarlos dibujando para esos comics extraños que él hace, y no le hubiera importado. Sintió el inaguantable deseo de correr sus dedos entre los cabellos de Feliciano, de mirar sus ojos claros y abrazarlo fuerte; sintió ganas de decirle todos los sentimientos que en su pecho guardaba, todas las sensaciones que tenía cada vez que lo tenía cerca, cada vez que reía, cada vez que lo miraba.
Sin pensarlo se viró hacia el italiano que reposaba en su pecho, y con la vista posada en sus labios, se acercó lentamente.
Pero antes de eso Feliciano rompió el silencio.
"Nee, Ludwig…. Alguna vez te has enamorado?"
"Eh..yo… hum… s-supongo que sí?"
"Eh… Ludwig se ha enamorado de verdad?"
"No estoy seguro pero… e-eso creo…hum…"
"Entonces es verdad lo que dicen? Cómo se siente… estar enamorado…?"
"Es que tú… n-nunca te has enamorado…?"
Feliciano miró al piso, apartando sus ojos del alemán. Se enderezó, sintiendo cierto vacío. En su vida había habido mucha gente importante para él: su hermano, su abuelo, sus amigos… había habido muchas chicas también. Era lamentable decirlo, pero Feliciano sentía una gran debilidad por la belleza. Razón por la cual siempre terminaba en romances y aventuras con chicas que sólo tenían su apariencia como punto positivo. Sin embargo, él nunca se había enamorado. Una vez, cuando chico, creyó enamorarse…. Pero eso era imposible, pues de quien había creído enamorarse era otro niño, y siendo ya adulto le quedaba claro que eso no era correcto, o si?
Volvió a pasar su reportorio de chicas pero no encontró nada, ni una, ni una sola que lo haya hecho sentirse como había leído en tantos poemas, ni una sola que lo hiciera querer volar hasta el firmamento para traerle una estrella. Ni una.
"No… nunca me he enamorado… yo he tenido varios romances, con chicas… hemos salido… nos hemos besado un poco…. Pero no creo que nada de eso haya sido amor…"
"Seguro….?"
"Sí"
Sin embargo mientras hablaban Feliciano evitaba la mirada del alemán. Aveces Ludwig le parecía lindo, le gustaban muchas cosas de él, Aveces se había sorprendido a si mismo espiándolo mientras dormía, lavaba los platos o hacpia cualquier otra tarea. Lo hacía feliz pasar tiempo con él, y cualquier momento que pasará junto a él. Muchas veces lo único que quería era abrazarlo y nunca dejarlo ir. Pero eso no podía ser amor…. Porque Lud… porque Lud era un hombre, al igual que él.
"Tengo sueño, Ludwig… mejor me voy a acostar…." Esquivando la presencia del alemán, Feliciano se acostó en la fría arena. Estaba tiritando, pero recién se daba cuenta en ese momento.
"Estas seguro…. Es decir, estás temblando. Te cambiaste la ropa después de bañarte en el mar?"
"Si..s-i pero Ludwig me p-pidió que me p-pusiera algo… recuerdas?" dijo mientras temblaba y cerraba los ojos para no pensar en eso.
Cierto. Hace un momento Ludwig se había puesto nervioso cuando el italiano se había quitado la camisa. Recordaba lo mucho que lo inquietaba su desnudo torso, y que le había pedido que se vistiera de nuevo. Pero no esperaba que esto pasase. Maldición, era su culpa.
"Lo siento, Feliciano… hay algo que pueda hacer para ayudarte…?"
"No….n-no es n-ne-ecesario, ya te-tenngo tu ch-chaqueta… con eso es s-su-uficiente…sólo espero qu-que no pases f-frio…"
"No seas idiota, Feliciano…yo…sé de una manera que te hará sentir mejor…" Con mucho recelo el alemán se tiró al piso, y con mucho cuidado se acostó alado de Feliciano, rodeándolo con los brazos "A-asi..ni tú ni yo sentiremos frio…."
Y de repente Feliciano olvidó por completo todo sobre la temperatura. De nuevo lo único que sentía eran los brazos del alemán abrazándolo, su tibia respiración contra su cuello y sus manos en su cintura. Se sentía embriagado por la situación. Sonrió ampliamente, con los ojos cerrados y murmuró unas últimas palabras antes de caer profundamente dormido.
"Amar es querer mejor,
y si le pones medida,
te resulta que el amor
es más ancho que la vida…."
"Buenas noches…., Feliciano"
Y bien! Jaja parece que me tomé más de lo esperado con este capi! :P
Espero no haya estado muy cursi DXX
Realmente me inspire en 'pleito de amar y querer' un lindo poema, así que me extendí un poco más de lo esperado! Pero eso es bueno, ya que habrá un capi mas!
Y como ya dije, creo q el sgt es el último… podría hacerlo más largo si incluyera un poco de grreciaxjapon… pero eso no estaba en mi guio original XDD pero no se, ustedes digan :P
REVIEWS PORFAVOR!
