Otro cap :D esperó que les guste n.n Gracias por leer y comentar :*

Esta vez va dedicado a PATAGONIA LIBRE :$ dejen nuestros ríos en paz ¬¬

Prince of tennis no me pertenece, pero la historia sí.


Capítulo 5: ¿Vivir con Echizen?

-¿Crees que sería demasiado que me suicide?-Dijo Sakuno en un murmullo, con la voz llena de desesperanza.

-¿Qué es lo que dices? No bromees así Sakuno y dime de una vez que rayos pasó para que te comportes así.- Dijo la chica de cabello castaño.

-Cuando llegue mi abuela ella te lo dirá… yo aun no se que está sucediendo.-Sakuno tenía una cara depresiva y eso le preocupaba mucho a la poseedora del lunar.

-¡No puedo esperar!, dime que es lo que hace que te veas tan deprimida. –Le exigió Tomoka

- (Con rabia en la voz) Tendré que ir a quedarme en casa de Echizen. –Y se fue hacia el comedor para desayunar. Su amiga quedo 5 segundos con la boca abierta y luego…

-¡QUEEEEEEE! –Su grito fue aun más fuerte que el que dio Sakuno.

- Hija, ¿Ahora por qué estas gritando tú? –Dijo la madre de Tomoka a la chica. Ella era una mujer muy hermosa, y Tomoka era casi una réplica exacta de ella, menos por la nariz y los ojos, que a diferencia de Tomoka que los tenía cafés, esta los tenía verdes.

- Nada, mami. –Le dijo con rabia en la voz a su madre.

Diiing-Doong

- ¡Yo abro!- Saku corrió hacia la entrada, y precisamente estaba frente a ella su abuela.- Al fin llegaste, te estaba esperando.

- Si… tengo que decirte algo no muy agradable.- Le dijo a su nieta con una triste mirada. Pasaron a la sala principal y se sentaron.

- De que se trata, abuela.

- Sobre tus padres…

Flash Back.

Estaban sentados Echizen Nanjiro y Ryuzaki Sumire en la sala de estar, mirándose fijamente a la cara.

- Tu sabias que mi hijo Hiro y mi nuera Renka desaparecieron en un viaje a China cuando la pequeña Sakuno tenía solo 3 años de edad, cierto.-Empezó Sumire.

- Si, por favor continúa.-dijo Nanjiro.

- Los… encontraron, al parecer fueron…-No le salían las palabras, cada vez que intentaba hablar se le quebraba la voz.- al parecer fueron asesinados hace unos 10 años.- y rompió en un llanto silencioso. Delicadas lágrimas se deslizaban por sus mejillas. La anciana estaba demasiado perturbada.

-¿No habían desaparecido cuando la niña tenía 3? Y si tiene la misma edad de Ryoma… -Dijo Nanjiro.

- Lo sé, pero… al parecer los mantuvieron, secuestrados por unos años y luego… -Apenas si se escuchaba lo que Sumire decía.

-Entiendo.

-Es por esto que debo pedirte un favor. Voy a tener que presentarme para la investigación… me reservaron unos pasajes para mañana en la noche, pero Saku, ella aun esta en el instituto, y tiene que tener un tutor… -dijo Sumire.

-Déjame ver si te entiendo… quieres que sea el tutor de tu nieta, ¿no es así? –Le respondió Nanjiro.

-Solo será hasta que se gradúe, después de eso puede volver a nuestra casa. No sé cuánto me vaya a tardar en el viaje… -La voz de Sumire era apagada y melancólica, se notaba que estaba muy afectada por todo lo que estaba pasando, por esto mismo Nanjiro no pudo decirle que no.

-Está bien, no tengo ningún problema en que la pequeña se quede aquí cuanto tiempo necesite, solo tiene que traer sus cosas, pero mañana tenemos que ir a hablar al instituto.

-Gracias Nanjiro, gracias, no sé que hubiera hecho sin tu ayuda, ahora tratare de ponerme nuevamente en contacto con la embajada Japonesa de China, tengo que darle mis datos para que puedan comprar el pasaje, si me permites me retiro, pero estaré aquí para que vayamos al instituto de Saku.

-Está bien, adiós. –Dijo Nanjiro.

Fin Flash Back.

Sumire acababa de contarle todo a Sakuno sobre sus padres y el porqué debía quedarse en casa de Ryoma. A Sakuno le corrían unas cristalinas lágrimas por sus pálidas mejillas, algunas de tristeza por haber escuchado la penosa muerte que tuvieron sus padres, a los cuales nunca conoció y otras de rabia porque tendría que vivir en la misma casa que el hombre que quería sacar completamente de su vida: Echizen Ryoma. El solo pensar que tendría que verlo todos los días, soportar sus burlas, resistir sus posibles acosos, hacia que quisiera gritar… solo eso, gritar.

-¿No me puedo quedar aquí, Tomo-chan? –Le suplicó Saku a su mejor amiga.

- Yo no tengo problema, pero no se qué diría mi madre.

- Lo siento Saku, pero oficialmente ahora tu tutor es Nanjiro. –Le dijo su abuela.

-Maldita sea… -Dijo Sakuno.

En ese mismo momento, en la residencia Echizen, Nanjiro estaba contándoles a su hijo y su sobrina de la llegada de Sakuno, aunque sin profundizar en los detalles, no quería que se enteraran de cosas que no necesitaban.

-Entiendo, estaré en mi cuarto, no me avises cuando llegue, no tengo intenciones de verla ahora. – Y Ryoma se fue rápidamente a encerrar en su cuarto.

-¿Y ahora que le pasa a este? –Dijo Nanjiro

- Tú sabes cómo es Ryoma, es tú hijo a fin de cuentas… -Le dijo la peli azul a su tío.

- El no estaba siendo sincero… -Dijo Rinko, madre de Ryoma.

-¿De qué hablas?-Dijo Nanjiro.

-No entenderías. Voy a preparar el cuarto de Sakuno-san. –Respondió Nanako, dejando solo a un confundido Nanjiro.

Ryoma…

Por qué me arrepentí de haber actuado así frente a Ryuzaki, si todo lo que le dije era verdad, todo el mundo sabía que esa tonta estaba enamorada de mí, solo le cumplí el sueño de que me besara y después comenzó a gritar como una loca. Pero, aun así, por qué tenía que llegar justo en ese momento la tonta de Maya, a esa perra le deje bien claro que no quería nada con ella, que nunca me importo y que se fuera de mi vista, aun así vino y no sé por qué yo le hice creer a Ryuzaki que me gustaba, si seré estúpido... aahh… lo mejor es que no vuelva a hablarle a esa niñita, Ryuzaki Sakuno, lo único que haces es sacar de su calmado ritmo a mi vida.

Camino hacia la casa de Sakuno se encontraban Tomoka, Sumire y la misma Sakuno.

-Te ayudaré a hacer tus maletas Saku-chan, y tengo que dejarle unas cosas bien en claro a ese Echizen… si te hace algo te juro que… -Dijo Tomoka.

- Tomo-chan, estoy bien, solo espero no tener que verlo demasiado. –Le dijo la peli rojiza

-Lo siento pequeña, aunque no pensé que la idea te disgustara tanto. –dijo Sumire.

- Es por algo que paso… aunque no pienso decírtelo. –Tomoka vio con compasión a su amiga, la abrazó y le dijo a su oído.-No importa que Nanjiro-san sea tu tutor, apenas se vaya tu abuela, te vienes a mi casa.- Sakuno miró esperanzada a Tomoka.

- De que hablan, chicas.- Dijo Sumire abriendo la puerta de la casa.

- Voy a mi habitación con Tomoka a buscar mis cosas. –Y corrió escaleras arriba llevando a Tomoka por la muñeca casi al vuelo.

-¿Por qué tan apurada, Saku-chan? –Le preguntó Tomoka. A veces su amiga la dejaba muy confundida.

- Por lo que me dijiste fuera de la casa, eso de escaparme e ir a dormir contigo, es perfecto, si el padre de Echizen es igual a él, no se preocupara en lo más mínimo. –Dijo Saku.

-Claro, tú sabes que mis planes son perfectos… casi, pero igual, ya lo tengo todo planeado. –Dijo una maliciosa Tomoka. Le encanta hacer planes.

-Entonces cuéntame. –Dijo Sakuno con una sonrisa dibujada en el rostro.

-Bueno, va a ser algo sencillo, pasarás un día en la casa de los Echizen, luego, en la noche, abrirás la casa, sacaremos tus cosas, ya que te sacaremos de ahí con el auto de Ann y te llevaremos a mi casa. Tendrás que ir alternando de casa entre Ann-chan y yo para que no puedan encontrarte tan fácilmente y para un traslado eficaz te prestaré mi bolso pequeño. También podrías quedarte alguna vez en casa de los sempais, y no te asustes, Eiji-sempai tiene hermana y vive con sus padres, Momo también vive con sus padres y Oishi no te haría nada… aunque Fuji-sempai… Tezuka tiene habitación de invitados y le puedo decir a mi prima que te deje dormir en su casa. –Dijo muy entusiasmada Tomoka.

-Tomo-chan, ¿Te había dicho que te amo?- Dijo la peli rojiza.

-Nunca es tarde.- Y aceptó el emocionado abrazo que le ofrecía su amiga.

-No sé qué haría sin ti… eres la mejor. –Separándose de Tomoka y comenzando a guardar sus cosas en una maleta.

-Pero obvio que soy la mejor. –Le ayudó a guardar ropa en otra maleta. En eso encontró una cajita de madera con una inscripción en ella: Sakuno. – ¿Qué es esto, Saku-chan?

-Ahh, eso, es un regalo que me dejaron mis padres, mi abuela me lo dio cuando tenía 13 años, aunque no sé que es… Tenía una nota dentro… ¿Quieres leerla? –Saku se puso a buscar esa nota.

-Sí, así podre saber un poco de tus padres, es que, ya sabes, nunca hablas de ellos. –Dijo muy pensativa la morena, cosa poco usual en ella, ya que se destacaba más por ser "gritona" que por ser pensativa.

Pasándole la nota a Tomoka.- Nunca los conocí…pero mi abuela desde pequeña me decía algunas cosas sobre ellos, aunque no me acuerdo de casi nada. –Dijo Saku.

-Bueno, voy a leerla en voz alta para ver si atrae algún recuerdo, tu sabes, siempre es bueno tener a las personas que se han ido en tu corazón.-Y Tomoka comenzó a leer.

Querida Sakuno, seguramente ahora no estamos contigo, pero debes saber que siempre te amamos y siempre te amaremos, aunque no estemos juntos. Lo que se encuentra en esta caja es muy importante y no debes dejar que te lo quiten, siempre llévalo contigo y aunque te ofrezcan dinero no lo des, aunque, si todo sale bien eso no pasará. Solo tú sabes que es, ni siquiera tu abuela lo sabe ya que le dijimos que no lo abriera, bueno hija, nos despedimos, cuídate mucho, estudia, come tus vegetales y por ultimo 1123581321.

-Qué extraño… la carta es muy misteriosa, además parece como que tus padres sabían que algo les sucedería, además… ese número, me parece que lo eh visto en alguna parte… Dime Saku, ¿Le as mostrado esto a alguien más? –Dijo Tomoka.

-No, se suponía que no se lo podía mostrar a nadie, pero sé que no pasa nada con que te lo muestre.

-Tienes razón, ¿Y qué hay en la caja?

-Ábrela, no tiene seguro. –dijo Saku. Tomoka la abrió y encontró algo que parecía un chip, aunque más grande, a un lado había un pequeño disquete.

-Que antiguo, un disquete, hace mucho tiempo que no veía uno de estos, ¿Sabes qué dice? – dijo Tomoka.

-No, ni idea, aunque prefiero no saberlo, si es tan importante como para que me dijeran que nadie más puede verlo, creo que es mejor que lo guarde. –Dijo la peli rojiza.

-Creo que tienes razón, y dime, Saku-chan, ¿Se lo has mostrado a alguien más o soy la primera? –dijo la morena.

-Eres la primera, se suponía que no se lo podía mostrar a nadie pero no creo que importe si eres tú. –Dijo Saku.

- Creo que tienes razón, tu abuela nos llama, mejor vayámonos rápido, ¿Terminaste de empacar? –Dijo la morena.

-Sí, vamos. –respondió Sakuno.

Unos 30 minutos más tarde estaban frente a la residencia

Echizen.

-Saku, te debo dejar aquí, mi vuelo parte en un rato más y tengo que irme, adiós, Tomoka, cuida de mi nieta, te la encargo, te llamo llegando a China y por cualquier cosa, en las fiestas te dejo estar solo hasta las 2. –Empezó a despedirse Sumire.

- Si abuela, adiós. –Y le dio un abrazo a su abuela. Era la primera vez que se separaban.

-Saku yo te iré a dejar a dentro, ya te lo había dicho, tengo que hablar con Ryoma. –la última parte de esa frase la dijo lanzando una amenazadora mirada a la puerta de la casa Echizen.

-Está bien. –Sakuno se despidió de nuevo de su abuela y entro junto a Tomoka.

Tomoka (Gritando, como siempre)-¡Donde esta Echizen!

-Si te refieres a Ryoma-kun, se encuentra en su habitación. –Dijo Nanako, la prima de Ryoma. Ella tiene el pelo azul y es paciente y amable. Tomoka partió en la búsqueda de Ryoma, aunque no tenía ni idea de donde quedaba la habitación de él.

-Hola, soy Ryuzaki Sakuno. –Sakuno se avergonzó un poco de la conducta de su amiga, pero llevaba más de 10 años siendo su amiga, sabía que no iba a cambiar, aunque tampoco le gustaría eso.

-Yo soy Echizen Nanako, la prima de Ryoma-kun, mi tío me contó que vendrías a quedarte, aunque no me dijo por qué… ¿Sería mucho el preguntar la razón por la cual te quedas aquí?

-Claro que no, es qué mi abuela tuvo que viajar a China por un problema familiar…- Dijo con una sonrisa fingida, de la cual Nanako no se percato, aunque puso una expresión pensativa.

-China… mi padre era de allí… -Dijo la chica de cabellos azules muy pensativa.

-¿Y tu madre? –Dijo una curiosa Sakuno.

-De aquí, Japón. –Se veía en los ojos de la prima de Ryoma una profunda tristeza, pero fue cambiada rápidamente por una amable sonrisa.

-¿Ya llego Sakuno-chan? –preguntó de pronto Rinko, desde otra habitación.

-Si tía, dile a mi tío que baje a saludar. –Le respondió la peli azul.

En ese momento, Echizen Nanjiro se encontraba hablando con alguien por el celular.

Nanjiro: Si escuche eso… sii, no diré nada, te lo prometí hace 15 años… no la involucres, ella no tiene nada que ver en el asunto… si le pones un dedo encima le contaré todo a la policía, todo… eres despreciable… eso no me importa, para mi hace mucho que dejaste de ser mi hermano…- Y la llamada finalizó, mejor dicho, Nanjiro la cortó.

- Querido, Sakuno ya llegó, es mejor que bajes a recibirla y más te vale que no estés leyendo revistas sucias de nuevo. –dijo Rinko, aunque lo ultimo como amenaza.

- Siii. –dijo el "samurái de la tierra de los cerezos" Y bajó a reunirse con los demás.

Mientras tanto, en la habitación de Ryoma.

-Echizen, le haces algo a Sakuno, le sacas una sola lágrima de sus ojos y conocerás a Osakada Tomoka. –Dijo amenazante Tomoka.

-Si esa niña quiere llorar no es mi culpa… además no eh hecho nada malo. –Dijo Ryoma, haciéndose el inocente.

-Ahhh, entonces ahora eres un ángel, maldito sínico, como te atreves a decir eso después de haber herido tanto a Sakuno, me das asco. –Tomoka estaba cada vez más enojada.

-La verdad no me importa lo que pienses de mí… y para tu información tengo cosas más importantes que hacerle la vida imposible a Ryuzaki, aunque puede ser un buen pasatiempo. –Dijo Ryoma, aburrido de escuchar a Tomoka.

-¡UN JUEGUES CON SAKUNO, MALDITO DESGRACIADO! –gritó la morena lo suficiente mente alto como para que toda la calle la escuchara, pero Sakuno hizo como que no se enteró de nada.

-¿Si te digo que si me dejaras en paz? –dijo Ryoma fijando sus hermosos orbes ámbares en los de la morena.

-Por ahora…-dijo Tomoka algo resignada.

-Entonces sí, no jugaré con Ryuzaki. –Tomoka se calmó un poco al escuchar esto y bajo para despedirse de su amiga, seguida por Ryoma.

- Saku-chan, cualquier cosa me llamas, ¿Entendido? Te quiero…-En un murmullo, cuando estaba abrazada a Sakuno, Tomoka dijo- Mañana en la noche, a las 2, acuérdate.

-Si. –Después de esto, Tomoka se fue, no sin antes dirigirle una mirada de advertencia a Ryoma, pero este parecía divertido por todo lo que estaba pasando.

-Bueno, Sakuno-san, te llevaré a tu habitación.-dijo Nanako.

-Solo dime Sakuno…si. –Y Saku miró a Nanako sonriendo. Le agradaba mucho que hubiera una chica de casi su misma edad, aunque fuera familia de Ryoma.

-Haii. –Nanako dirigió a Sakuno hacia su habitación. No era muy amplia pero era acogedora y tenía un ventanal que daba hacia el patio. Sakuno imaginó que debía ser interesante vivir en un templo. Quedando sola, acomodó sus cosas, hizo la cama y se recostó en ella. Pero, cuando se disponía a descansar, múltiples recuerdos empezaron a invadirla.

Sakuno: (a los 5 años) Por qué no tengo mami ni papi, abuela…Sumire: Ellos se perdieron, querida, pero me tienes a mí, nunca te dejaré sola||Sakuno: (a los 6) Abuelita, mis padres como eran, dime, porfa… Sumire: Los ojos de tu madre eran iguales a los tuyos, como dos preciosos rubíes, y sacaste la nariz de tu padre, además del cabello rojizo|| Sakuno: (a los 7) Quiero que vuelvan mamá y papá…Sumire: Lo siento, en verdad- y comenzó a llorar-…Sakuno: Abuelita –y también comenzó a llorar, en el regazo de su abuela- yo siempre estaré aquí contigo|| Sakuno: (9 años) ¿En que trabajaban mamá y papá?... Sumire: Nunca lo supe con certeza pequeña, pero creo que eran…

Y llamaron a la puerta, ocasionando que la línea de recuerdos se cortara drásticamente. Intento recordar lo que venía después, pero no lo logró.

Volvieron a llamar a la puerta.

-¿Quién es? –pregunto Sakuno algo molesta, en verdad quería saber que hacían sus padres, casi lo había recordado y ahora tendría que esperar hasta que su abuela se pusiera en contacto con ella, ya que en China no funcionaria su teléfono celular.

-Esta lista la cena, por favor baja a comer. - Dijo Rinko.

-¿Cena? Pero si eran las 4… -Dijo Saku algo confundida.

-Querida son las 7, te esperamos abajo. –Y se escucharon sus pasos alejarse…

Sakuno…

¿Habrá sido todo un sueño…? No lo creo, en verdad esos recuerdos vinieron a mí, estoy segura, maldición, me sumí tanto en mis pensamientos que pasó la hora demasiado rápido, maldición, no puedo recordar que me dijo esa vez mi abuela… ¿Qué será? Mejor bajo a cenar, me está dando hambre.

-Te estábamos esperando, Sakuno-chan. –Le dijo Nanako cuando llegó.

- Siéntate ahí- Dijo Nanjiro señalando un lugar vacio junto a Ryoma. Sakuno se maldecía por dentro pero obedeció de inmediato.

La cena transcurrió normalmente. Sakuno conversaba con los padres de Ryoma y con Nanako normalmente, fingiendo que se sentía a gusto, aunque tenía unas ganas de voltearle el vaso que estaba bebiendo en la cabeza de Echizen, sentía tanta rabia al recordar la humillación que le causo el día anterior. Y al parecer Ryoma se daba cuenta de esto, ya que constantemente la miraba y cuando la veía poner una expresión de enojo, aunque sea por un segundo sonreía divertidamente.

-Sakuno, voy a tomar un baño y como nunca lo has usado podemos bañarnos juntas. –Le dijo Nanako.

-Haii, voy a buscar mis cosas, ¿Me esperas en el baño? –Dijo Saku.

-Claro. –Y fue también a buscar sus cosas.

-¿Desde cuándo se tienen tanta confianza? –Preguntó Nanjiro.

- Serán muy buenas amigas. –Dijo Rinko, con una sonrisa en el rostro.

- Mada mada dane. –Dijo por lo bajo Ryoma y fue a su cuarto.

En el baño, estaban Nanako y Sakuno, totalmente relajadas.

-Nanako: ¿Que te hizo el tonto de mi primo?

Dando un respingo- : ¿Por qué preguntas eso? El no m… -Comenzaba a decir Sakuno, hasta que fue interrumpida por Nanako.

-Toda la calle escucho cuando Tomoka-san le grito a Ryoma-kun, además se nota en como lo miras, algunas veces con resentimiento, enojo e incluso rabia y otras con tristeza y melancolía.-Dijo Nanako.

-Es una historia larga… -Dijo Sakuno desanimada.

-Tenemos tiempo. –Dijo Nanako.

Así empezó Sakuno a contarle toda la historia a su nueva amiga, sin pasar por alto los más pequeños detalles. Cuando hubo terminado ya se había deshecho de otro cargamento de lágrimas y Nanako le estaba secando el cabello.

-Y yo que pensaba que no me quedaban más lágrimas. –Dijo Sakuno secándose las lágrimas. Tenía los ojos enrojecidos de tanto llorar.

-Las lágrimas siempre estarán, pero no tienes que desperdiciarlas con personas que no te merezcan. –Dijo Nanako.

-Pero… Ryoma-kun es tu primo… pensé que lo apoyarías. –Dijo Sakuno.

-Lo apoyo, pero sé que no tiene ni la más remota idea de cómo tratar a una linda chica como tú… con todas la que ha estado son de las que se tiran a sus pies para disculparse de no ser lo suficientemente atractivas si lo ven con otra. –Dijo Nanako.

-Es cierto, debiste ver a esa tal Maya, no tenia dignidad. –Le dijo Saku.

-¡Si la vi! No entiendo como Ryoma-kun se pudo haber fijado en una cualquiera como ella, aunque cuando ayer llegó con ella colgada al cuello y se dispuso a seguirlo adentro Ryoma le dejó bien claro que no quería nada con ella y le cerró la puerta en la cara.

-¿En verdad hizo eso? –Dijo una impresionada chica de ojos rubíes.

-Claro que si, Ryoma-kun tenía un humor de perros. Dijo algo como, si me molestan, mueren y se fue a acostar. –Al escuchar esto, Sakuno comenzó a reír a carcajadas y fue seguida por la prima de Ryoma.

-Me imagino la cara que habrá puesto la zorrita esa. Y continuó riendo.

-Yo la vi por la ventana. Quedo parada como una estúpida como 20 minutos frete a la puerta, después gritó: ¡ME LAS PAGARAS, ECHIZEN!, y se fue llorando. –Le contaba Nanako.

-Mi abuela siempre me dijo que era malo reírse de los problemas de los demás, pero no puedo evitarlo. –Fue así como gracias a la ayuda de Nanako pudo cambiar su expresión triste a una muy divertida y feliz, aunque igualmente se alivió al recordar que solo faltaba un día para que llegara su mejor amiga a rescatarla. Aunque le cayera bien Nanako, no podía estar tranquila hasta que se alejara lo más posible del estúpido de Ryoma… pero no podía decir que no le alegró el escuchar que Ryoma no quería a Maya… estaba tan confundida.

-Me voy a acostar, Saku-chan, cualquier cosa puedes ir a mi habitación, no pongo seguro, entonces entra nomas. –Dijo la peli azul.

-Está bien, también me iré a dormir. –Y salieron juntas del baño.

-Demoraban tanto que ya iba a preguntarles si me podía unir a su baño. –Dijo Rinko riéndose por lo bajo.

-Lo siento, Rinko-san, es que estábamos hablando. –Dijo Saku algo avergonzada.

-De mi hijo, ¿No es verdad? –Al escuchar esto, Sakuno se sonrojó más de lo que cualquier persona se haya sonrojado en su vida, ¿Es que era un libro abierto o algo así?

-Exacto. –dijo Nanako.

-C-c-como sabias que…-tartamudeo Sakuno.

-Cuando estábamos sentados en la mesa, cada vez que mencionaba alguien a Ryoma, tu bajabas la mirada con rabia o cambiabas de tema… además que Osakada-san… -Empezó Rinko.

-Es verdad, Tomoka gritó demasiado alto. Bueno Rinko-san, Nanako-chan, buenas noches. –Y se despidió.

-Buenas noches- Dijeron las dos mujeres Echizen.

Mientras Sakuno se dirigía hacia su cuarto iba pensando.

Sakuno…

Quizá debo llamar a Tomoka y decirle que cancele el plan de escape, todos son muy amables conmigo, especialmente Rinko-san y Nanako-chan, además sé que puedo soportar a Echizen por unos meses hasta mi graduación, además en 3 semanas es el viaje a Osaka y podré despejar mi mente, él quizá me dijo que le gustaba Maya para sacarme celos… pero no puedo perdonarle lo que me hizo, aunque…

Sus pensamientos se detuvieron tan rápido como empezaron, más bien, algo los detuvo, la presencia de unos brazos masculino. Se paralizó, sabia de quien eran, pero la abrazaban de tal manera que no la dejaban reaccionar.

-Suéltame. –Dijo Sakuno. No podía soportar más humillaciones por un tiempo, menos si las provocaba "él" Entonces se tragó todos sus sentimientos y se dejó llevar por la ira. No sabía por qué pero cada vez le molestaba más que se metieran con su orgullo.

-Tranquila, solo quería ver como reaccionabas, aunque a decir verdad no me esperaba esto, ¿acaso es que no quieres mi amable compañía? –Dijo irónicamente Ryoma.

-Exacto, me alegra que entiendas tan rápido. Lo que yo quiero es estar cuanto más lejos de ti pueda. Traducción, no te me acerques. –se soltó fácilmente del agarré de su captor, ya que se encontraba paralizado por el repentino cambio de personalidad de su presa, y antes de entrar a su habitación dijo. -Mada mada dane, Echizen Ryoma.

Después de un par de segundos, cuando Ryoma se dio cuenta de que en verdad lo habían rechazado, se dijo a sí mismo. -Mada mada dane, Ryuzaki.-y se fue a su habitación.

Apenas Sakuno cerró la puerta, finas y cristalinas lágrimas empezaron a recorrer sus mejillas. Nanako tenía razón, las lágrimas siempre van a estar, solo que ella las gastaba con quien menos se las merecía.

Después de secar sus lágrimas, fue a buscar su celular y se dio cuenta que tenía 18 llamadas perdidas, todas de un mismo número que aunque no tenía registrado se le hacía familiar. De pronto ese número llamó una vez más, solo que esta vez contestó.

- Aló, ¿Quién es? –Dijo Saku.

-¡POR QUÉ NO CONTESTABAS TU TELÉFONO! –Le pregunto a grito una voz familiar.

-Kintarou… es que estaba bañándome. –Dijo Sakuno, sonrojándose.

- Hablé con Tomoka, soy parte del plan de escape, pero por algo que pasó tiene que ser hoy. –Dijo rápidamente Kintarou.

-¿Qué pasó? –Preguntó Sakuno confundida.

-Te lo cuento más tarde, pero misma hora, solo que hoy… dime, te quedas o vienes con nosotros. –Ni siquiera tenían que preguntarle, después de su charla con Ryoma le quedo más que claro.

- A las 2, estaré lista, adiós. –Se despidió Saku.

- Adiós.-Le respondió el peli rojo.


Tengo que preguntarles algo… es que tengo dos opciones para el prox capitulo. La primera es uno cortito en que digan pensamientos y cosas así antes de que sean las dos… como lo tengo listo lo pondría mañana y la prox semana pongo una continuación normal. La segunda es resumir un poco más esa parte y subo un cap normal la prox semana. ¿Qué prefieren?

Muchas gracias por su apoyo y no cuesta nada demostrarlo mediante un comentario n.n, en verdad cuando los leo me motivan a escribir y la historia sale sola.