Hola Otra vez…. Bueno aunque mi fic aun no tenga review seguire escribiendo a ver si se animan a darle una leida, talvez no sea tan interesante pero hago lo que puedoo Agradeceria si me dejan un review. Bueno ya no los aburro.
Desde cuando Ulquiorra sentía nervios? Esos sentmientos se le eran desconocidos, pero por alguna razón lo estaba experimentando. Se paro frente a la puerta de la oficina de su padre con Orihime tras el y decidio abrir de una buena vez aquella puerta.
-Buenos Dias Ulquiorra, que esxtraño que me vengas a visitar tan temprano.-dijo Aizen apoyando las manos sobre el escritorio sin percatarse d ela presencia de Orihime ya que la niña estaba tras Ulquiorra.
- Solo vine a hacer unos tramites de adopción.
-Para que cliente?
-No es para ningún cliente es para adoptar a esta niña.- dijo mientras jalaba a Orihime delante de el.
-Y para que la quieres? Tu no eres de ese tipo de personas.
-Crei haberte dicho antes que solo vine a hacer unos papeles de adopción y no a conversar sobre mis preferencias.
-Esta bien, esta bien.
Ulquiorra termino de hacer todos los papeles y se llevo a Orihime en su carro.
Orihime miraba por la ventana del carro el paisaje al parecer estaban llendo a la ciudad. Orihime sabia que ahí debía estar su hermano, aunque el lugar era tan grande que las probabilidades eran nulas.
-Bueno, ehh estamos llendo a mi departamento, queda en el centro de la ciudad.
-Ahh, tu me vas a cuidar?- dijo la niña aun temerosa ya que no conocía a esa persona.
Ulquiorra no respondio, el simplemente no sabia de que había venido esa decisión tan extraña de la necesidad de querer adoptarla pero el no sabia tratar niños, su carácter frio e indiferente no se lo pemitia, claro que no.
Bien mmm no sabia donde iba a poner a la niña, diablos porque decía poner? Acaso era un objeto? Bueno ya la pondría en el antiguo cuarto de escritorio, gracias a dios que aun no lo había llenado de sus libros.
Aun faltaba medio camino, no sabia que decir estaba ahí sentado en su asiento dando de vez en cuando un vistazo a aquella pequeña de cabellos naranjas sentada a su lado. Era muy linda eso si era verdad, tenia unos ojos grises hermosos y una voz dulce, casi se sale del carril por haber dejado su mente vagar, se reprimio a si mismo.
-Señor Ulquiorra, ya vamos a llegar?
-Eh aun falta.
-Ya quiero ver a mi hermano.
-Eh eso no te puedo asegurar, no pienses cosas que no se van a dar.
-Pero Sora va a venir por mi!- dijo la niña con lagrimas en sus ojos.
-Deja de fantasear las personas muertas ya no vuelven.- dijo Ulquiorra con el ceño fruncido, odiaba a la gente testaruda y estúpida. Pero creo que s ehabia pasado en sus palabras, la pequeña empezó a llorar en silencio, mojando aquella camiseta desgatada y vieja.
"Diablos, soy un idiota, la hice llorar" pensó Ulquiorra. De ahí no dejo escapar ninguna otra palabra de su boca.
Habian llegado a su departamento. La niña aun no decía nada.
-Eh aca vivo, tu cuarto aun no esta listo… pero puedes sentirte comoda.
-Gracias señor Ulquiorra.- dijo la niña con una mirada perdida.
" Y ahora que hago para que no se sienta asi?
-Ehmm podemos ir a comprarte un helado si quieres..- dijo Ulquiorra
-Siii vamos!
Ulquiorra la guio hacia el carro en el estacionamiento. Despues de un camino corto llegaron a un centro comercial donde había de todo. Orihime estaba asombrada de tanto que había, nos abia que existían tantas cosas. Ulquiorra la llevo a una heladería y le compro la copa mas grande de helado con chispitas de chocolate y bolitas de diferentes colores.
-Ulquiorra! Miraaa ¡ - Orihime le señalo un vestido rosa con un lazo en la cintura.
Ulquiorra se sentía feliz de que Orihime lo haya llamado por su nombre y sin dudarlo le compro el vestido y le compro mas ropa, mas de lo que una niña pudiera desear, compraron una cama rosa, un escritorio blanco, peluches de diferentes animales, pintura rosa para su cuarto y una infinidad de zapatos nuevos. La verdad es que todo lo llevaron en un camión.
-Graciiias Ulquioorra estoy muy feliz en verdad, hace tiempo que no me divertia, gracias.
-No fue nada, si asi te sientes mejor, no tienes que agradecerme…
- Gracias.- dijo Orihime, en verdad se sentía muy feliz.
Ya era de noche y su cuarto estaba listo, era un cuarto rosa muy lindo.
Ulquiorra recordó que Orihime le había dicho que Sora la peinaba todas las noches antes de irse a dormir, pero el no era capaz de hacer eso o si?
Tomo un peine suave y le dijo a Orihime que se sentara en una silla, empezó a cepiullarle el cabello suavemente, su cabello era sedoso, suave y olia muy bien. Creo que si podría hacer eos todas las noches.
Orihime sintió nostalgia de su hermano Sora y le empezaron a salir lagrimas, Ulquiorra simplemente dejo el peine y abrió sus brazos para que Orihime se refugiara en ellos olvidando el dolor profundo que sentía.
Espero que les haya agradado hoy estoy con inspiración :D asi que mas tarde subiré otro capitulo… no sean malos y déjenme un review. Gracias por leer mi fanfic :D
