Holaaaa gracias a -chan por sus recomendaciones, en verdad me alienta a seguir escribiendo y también a helena cifer yagami, la verdad gracias por decirme que opinan.. dare un cambio drástico a mi historia jajaj además en este fic será mi primer lemmon … jajja ya veremos que tal me va.

La verdad es que había sido un dia muy abrumador para Ulquiorra… Sabias que traer ese hombre a casa no era para nada, una buena idea, odiaba sentirlo cerca de su Hime, ella era muy indefensa e inocente.

-Ulquii! Voy a salir! – dijo Hime muy sonriente, se había puesto unos jeans y una camiseta ceñida a su torso, estaba demasiado hermosa.

-A donde?- pregunto ulquiorra…"además con esa ropa, ja, tendre que seguirla como siempre" – bueno supongo que ya tienes la suficiente edad para ir sola.

-Graciiiias Ulquii- dijo orihime mientras le daba un beso en la mejilla. Ulquiorra no pudo evitar ruborizarse… hace tiempo que no había rechazado las prometidas que le mandaba Aizen… creo que ya era de sentar cabeza antes de eprderla con esta muchacha que lo hace imaginar demás…

Orihime se fue al centro comercial, había restaurantes, cine, tiendas, librerías, tiendas de dulces (la que mas le interesaba) y lo mejor era que Kurosaki la había invitado a salir… si el mismo. Estaba demasiado feliz.

-"creo que no estaba todo perdido" "Tatsuki tenia razón"- pensó la muchacha mientras buscaba donde estaba su adorado príncipe de cabellera naranja. Alguien la observaba desde lejos, pero ella jamas se daría cuenta.

-Hey! Inoue! Me haz esperado mucho?- pregunto Kurosaki mientras le saludaba.

-Etto… no para nada. Recien acabo de llegar- dijo hime.

-Por cierto estas muy hermosa eh- dijo kurosaki mientras la observaba parando su vista en la parte superior de su torso.

-Kurosaki-kun… no me mires asi…- Orihime estaba nerviosa además la miraba de ese modo..

-Jaja es que no puedo ignorarlo bueno que quieres hacer?- dijo kurosaki el solo quería que llegue la noche, porque para eso en verdad habían salido verdad?

-Etto…podemos ir al cine, a la tienda de dulces y no se! –dijo Hime mientras se adelantaba hacia la tienda de dulces.

-Bueno vamos a la tienda.- Kurosaki la seguio hasta la tienda de dulces, la verdad es que ahí si habían unos buenos postres.

En la caja.

-Buenos días que va a pedir señorita?- dijo un joven muy guapo que se encargaba de la tienda.

-A ver veamos.. quiero un trozo de torta de chocolate, ah y un de pie de manzana y de Limon! Y también quiero una barra de chocolate y que la torta este bañada con fosh y caramelos. Oh verdad me olvidaba…- el cajero la miraba un poco preocupado… suponía que eso era para los dos, el chico debía comer bastante.- Y también un jugo de mango con vainilla.- dijo Hime mientras sacaba su billetera- Kurosaki-kun ya puedes pedir ahora tu.

-Eh si, yo quiero un trozo de torta de chocolate con un jugo de fresa.

- Bien el total de la señorita es de 78.40 y el del joven es de 21.10.- por cierto muy linda su novia .- dijo el cajero con cara de picaron mintras posaba sus ojos en el pecho de orihime.

-jaja sii, su belleza es grande igual que su apetito.- le contesto Ichigo mientras la apegaba a el por la cintura.

Orihime estaba pensando…" el dijo que era su novia!"- pensó Hime muy contenta pudo haber llorado en ese momento de la felicidad.

Kurosaki llevo TODO el pedido de Orihime y el de el, se snetaron en una mesa apartada, uno al lado de otro.

-Inoue en verdad te vas a comer todo eso?.-le pregunto mientras miraba toda la comida.

-etto…si. Siempre como asi, Ulquiorra me dice que no debo comer mucho pero no lo puedo evitar .. asi que

POR OTRO LADO*****

-Hey Ulquiorra hace tiempo que no nos veíamos.- dijo la rubia mientras entraba al departamento.

-Tu sabes para que haz venido asi que sin rodeos.- dijo Ulquiorra, desde que adopto a Orihime a sus 19 años no había tenido vida sexual, estaba muy contenido, ahora que tenia 27 ya estaba empezando a requerir de aquello…

-Bueno entonces empecemoos!- dijo Halibel muy entusiasmada, esta siempre había estado templada de aquel ser serio que trabajaba en la misma clínica que ella, al fin le hacia caso.

En el cuarto de Ulquiorra..

-Muestrame lo que tienes Ulqui!.- dijo esta pero Ulquiorra se acababa de imaginar a Hime diciéndole eso… que rayos le pasaba.

Ulquiorra la tomo y la lanzo a la cama y rápidamente le arranco aquel polo si se podría llamar asi ya que era diminuto, y poso sus manos en los pechos de la rubia haciéndola gemir, Halibel desabotono la camisa de Ulquiorra para tocar su fornido pecho. Ulquiorra no perdió el tiempo y se centro en sus bragas, se las arranco salvajemente con la falda e introdujo sus dedos en la cavidad de la mujer, los movia rudamente, estaba desahogándose de tanto tiempo estar contenido y tener a una muchachita dando vueltas por la casa a veces en toalla, lo tenia hecho una bestia. Halibel desabrocho su pantalón e Ulquiorra introdujo su miembro duro en la cavidad de la mujer, la penetro sin piedad solo pensando en su propio placer…

EN EL CENTOR COMERCIAL*****

-Hime creo que ya no hay nada que hacer, te parece si vamos a mi casa, ya se esta haciendo de noche.- dijo Kurosaki mientras la atraía de su cintura hacia el.

-Pero Ulquiorra se molestara si se entera, el dic..- no termino la frase porque ichigo le puso un dedo en los labios.

-No se va a enterar- dijo mientras le sonreía y la hacia caminar fuera del CC para tomar un taxi hacia su casa.

"Bueno, que bueno que conocere la casa de Kurosaki-kun! Derrepente me quiere presentar a sus padres! "

Hime estaba muy feliz, habían llegado muy rápido.

-Bueno esta es mi casa, puedes entrar.- dijo Kurosaki mientras le abria la puerta principal dejándola pasar… ya quería llevarla a su cuarto de una vez.

-Es muy linda Kurosaki-kun, y tu familia?- No sabía porque pero le estaba empezando a dar mala espina.

-No hay nadie, estamos solos, mejor no?- dijo mientras de un rápido movimiento la cargo para subir las escaleras en dirección a su cuarto.

-K-ku-kurosaki-kun! Bajame…soy muy pesada-dijo orihime muy apenada.

-No pesas tanto como parecía.- dijo Kurosaki mientras tenia una bonita vista a su costado, los pechos de orihime tocaban su espalda.

Kurosaki entro a su cuarto y cerro la puerta con llave y luego la dejo en su cama.

-Kurosaki-kun?-pregunto nerviosa…ulquiorra le había dicho que jamas se le ocurriera entrar a la casa de un chico, menos cuando no hay nadie, y que jamas vaya a su cuarto porque tenían malas intenciones… pero el no era asi verdad?

-Orihime ya lo habias hecho antes?- le pregunto Kuroskai con un poco de nerviosismo, de seguro hacerlo con ella iba a ser mas placentero que con Rukia, ya quería tocar esos pechos.

-Q-qu-que cosa?- pregunto mientras jugaba con sus manos con nerviosismo.

-Te enseñare algo que no olvidaras jamas.- le dijo mientras la recostaba en su cama y el se ponia encima sin aplastarla.

-No, mejor, ya tengo que irme… Ulquiorra se va a molestar.. Kurosaki-kun?

-pero ya estas aca hime.. te va a encantar, además yo te gusto verdad que te parece hacerlo por primera vez con el chico que te gusta?

-Etto…yo, no quiero hacerlo aun, no estoy lista, por favor.

-te va a gustar, tranquila.

Kurosaki la empezó a besar suavemente para luego ir subiendo en intensidad, sus manos estaban posadas en la cintura de la chica, lsa iba subiendo hasta llegar a los pechos y los empezó a estrujar y masajear.

-Ku-kurosaki para, no quiero, déjame.-orihime estaba asustada, nunca pensó que Kurosaki le haría eso… su sueño y su corazón se acababa de romper, con sus manos trataba de alejar a Kurosaki pero el la estaba aplastando contra la cama.

-Tranquila yo se que luego me rogaras para que continue.- susurro Kurosaki en su oído, para luego morder su lóbulo de la oreja mientras sus manos seguían en sus pechos.

Le abrió la camisa de un tiron y pudo ver el sostén rosado de orihime… en verdad eran mas grandes de lo que se había imaginado.

-Para Por favor, no quiero, Kurosaki-kun tengo miedo- dijo orihime mientras lagrimas le empezaron a salir.

Kurosaki no le tomo importancia y desabrocho el sostén de Hime para dirigir su boca a aquellos manjares de la chica. El sabia que ella lo iba a disfrutar muy pronto y que rogaría por mas.

-Kurosaki, no quiero..- dijo mientras paro sus intentos de alejarlo no servia de nada. Sin que se diera cuenta el chico le amarro las muñecas y empezó a bajar hacia sus jeans…

EN EL DEPARTAMENTO DE ULQUIORRA****

Eran ya como las dos de la madrugada, se sentía estupendo creo que lo iba a hacer mas seguido. Ya le tocaba, aunque no se iba a perdonar haber pensado en orihime mientras tenia sexo…" orihime..orihime! donde esta!"

-carajo…. Se me olvido, Orihime aun no llega.- Ulquiorra estaba desesperado rápidamente se vistió sin levantar a su acompañante.

Tomo sus llaves, estaba empezando a pensar en lo peor.. el le había dicho que jamas debía ir a la casa de un chico, solo la quería para el, para andie mas, diablos, iba a asesinar al estúpido que se atreviera a tocarla. Tomo la dirección en rumbo a la casa de kurosaki.

EN LA CASA DE KUROSAKI***

-Kurosaki-kun, déjame porfavor no lo hagas- Dijo orihime ya sin fuerzas, había llorado demasiado.

Kurosaki le había quitado los jeans y las bragas y le abrió las dos piernas, introdujo suavemente un dedo, luego dos… Queria hacer reaccionar a la chica, quería escucharla gemir.

-Kurosaki…aah, basta por favor.- dijo hime entre jadeos, estaba devastada, el la estaba violando.

Kurosaki acerco su miembro a la entrada de la chica, Orihime cerro sus piernas, no las iba a abrir, no quería, eso la iba a dañar.

-Orihime vamos, te va a encantar, no me hagas hacerlo a la fuerza.- dijo mientras forceaba sus piernas para abrirlas, se canso de forcejear con ella asi que la voltio y la puso boca abajo asi seria mas fácil. Orihime tenia moretones en sus piernas blancas, y ahora también en sus nalgas, no iba a dejarle que le arrebatara su virginidad.

-Por favor!- dijo Orihime.

Ulquiorra estaba frente a la casa de Kurosaki y nadie abria asi que decidio tirar la puerta, retrocedio un poco y de una patada se bajo la manija podiendo asi abrir la puerta.

Fue cuando escucho a si Hime: " Kurosaki, por favor, ya no quiero"

Algo en el reacciono, no quería encontrar lo que estaba pensando, no lo iba a permitir.