Holaa gracias por continuar mi fic, bueno llega la hora del rescateee :D Hoy estaba inspirada… en pleno dia de mi cumpleaños :D
Ulquiorra subio rápidamente la escalera y rompió la puerta del cuarto de donde provenían los gritos de suplica. Al entrar sus mas grandes miedos se habían hecho realidad, la cólera le invadio y sin pensarlo mas le dio un puñetazo en la cara a Kurosaki. Orihime al verse liberada, voltio a ver a ulquiorra, ella no quería que la viera de ese modo, era muy humillante, estaba desnuda, atada, y con lagrimas en la cara.
-Luego me encargare de ti, a partir de ahora te hare la vida miserable! – le vocifero a Kurosaki que estaba inconciente en el piso, Orihime aun seguía echada en la cama con sus muñecas amarradas. Ulquiorra se quito la chaqueta y se la puso encima para luego desatar sus muñecas. No miro mas, espero a que se cubriera, ella aun no le dejaba ver su rostro.
Ulquiorra la tomo y cargada en sus brazos la metio en el carro. Luego el entro por la otra puerta y arranco el carro, pararon en un parque a medio camino.
-Orihime mírame- le dijo ulquiorra
-No quiero que me veas en este estado, tu me dijiste que nunca vaya a la casa de un chico… y yo te desobedeci, lo siento.- dijo orihime empezando a llorar otra vez.
-MIrame- le dijo ulquiorra mientras le tomaba el mentón y le hacia girar su rostro hacia el. Sus ojos estaban apagados, no tenían la alegría de siempre.
Ulquiorra la dejo y siguió conduciendo hasta el departamento, al salir la tomo en brazos otra vez y la dejo en su cuarto, espero a que se terminara de bañar. El estaba sentado… con la mirada perdida. Orihime termino de bañarse y salió con su pijama, se dirigió hacia Ulquiorra.
-Orihime, desvístete- dijo Ulquiorra aun con la mirada perdida.
-Etto… Ulquiorra tu también me vas a hacer lo mismo que Kur..- fue interrumpida por Ulquiorra.
-Mira las tonterías que dices, a caso no me tienes confianza?- Dijo Ulquiorra con el ceño fruncido aun sentado en el sofá.
-Gommenasai, no te molestes conmigo, Ulqui.- dijo orhime aun con la vista en el suelo mientras se empezaba a desvestir quedándose solo con su ropa interior.
Ulquiorra no quería voltear sabia que debía estar en un mal estado, la ira lo estaba consumiendo. Se paro y fue hasta donde Orihime y la sento en un sofá, de su bolsillo saco una crema, sus piernas blancas como la leche tenían moretones por donde sea. Tomo un poco entre sus dedos y los puso sobre el moretón para que absorba el medicamento, Hime se quejo muchas veces pero era lo mejor para ella. Al terminar Ulquiorra tomo la pose anterior en el sofá.
-Orihime, me diste un gran susto, pensé muchas cosas- en verdad estaba aliviao de tenerla ahí con el.
-Perdoname Ulquiorra.- dijo hime
-Ven aca conmigo.- le dijo a Hime para que se sentara con el a su lado, quería abrazarla, sentirla y jamas dejarla ir de nuevo de sus brazos, siempre la tendría con el.
Orihime fue hacia el y se sento, lo abrazo y dejo su cabeza reposar sobre su pecho, quería sentir su calor, su olor, sus latidos.
-Nunca te vuelvas a separar de mi.
-No lo hare Uquiorra.
-Dime, te llego a hacer … tu sabes…
-No Ulqui, por eso me forcejeo, pero no lo hizo porque llegaste, gracias.
-Tranquila- la abrazo fuertemente y ella levanto su rostro estaban a escasos centímetros uno del otro, Hime acerco sus labios y Ulquiorra los recibió con gusto, fue un beso suave y con mucha ternura.
Se volvieron a abrazar y sono el timbre.
A esas horas de la madrugada…. Había llegado alguien pero.. quien?
