Bueno antes que nada deben saber que lamento muchas cosas, entre ellas la excesiva tardanza y el hacer esperar en los lectores, pero nada lamento mas que este sea el final de la historia tan maravillosa que hize para ustedes, no voy a mentirles pues este sera el ultimo capitulo de historia que tengan, las explicaciones las dare al final asi que, si no es mucha molestia espero que logren disfrutar lo ultimo que les ofrezco, que en esta ocasion es el capitulo mas largo del Fan fic.

Las aclaraciones estarán también al final de la historia.

Disclaimer: Dragon ball y todos sus personajes no me pertenecen, todos ellos son propiedad de Akira Toriyama.

Por: Irazue Kira...


XIV.- Futuro prometedor...


Como una pesa sofocante que le impedía respirar Chichi sentía la presión causando estragos en sus pulmones, el frió sudor descendía por su cabeza mientras se fruncía su ceño en una mueca dificultosa causada por la ansiedad e incomodidad que su cuerpo le confería. Se sentía como aprisionada o como si no pudiese moverse con libertad, no podía hablar ni podía abrir los ojos, era algo tan raro que se asimilaba a una especie de trance donde tu mente esta consiente pero tu cuerpo está paralizado y por más que intentes gritar o pedir ayuda no funcionaria ¿Seria ese el caso de ella?

Quizás si lo era por qué Chichi estaba consciente de la temperatura del ambiente que era cálida, de una tenue luz blanca que se filtraba por sus ojos cerrados, incluso de un ligero olor a alcohol y desinfectante de ese que usaban en los hospitales, entre mas y mas lo pensaba mas se despertaban sus sentidos pues ahora podía escuchar un constante pitido cercano a ella que había comenzado primero como un zumbido agudo y se fue aclarando poco a poco, seguramente de una maquina que estaba midiendo sus signos vitales, frunció mas el ceño sintiendo una punzada en su frente. Ya esta…esto me parece familiar… Si definitivamente familiar, como esa ocasión en la cual Goku la hirió gravemente y ella despertó en un hospital¿Un…un hospital?

Tan pronto como ese pensamiento y todos los problemas que le ocasionarían a Goku y a ella cruzaron su mente abrió los ojos de manera salvaje con estos casi saliendo de sus orbes, se sentó en la camilla del hospital respirando de manera agitada y movida por un impulso intento salir de la cama para atorarse entre varios cables conectados a su cuerpo que se lo impedían.

Hastiada y ansiosa por irse antes de que la encontraran despierta y quisieran hacerle estudios debido a su bebe con cola de mono se arranco todo los cables y aparatos para luego pararse y correr hacia la primera puerta con la que se cruzo en esa habitación la cual la llevo al baño. No lograba recordar nada claro, todo era una mezcla de mareos, sangre incomodidad y su nombre siendo repetido varias veces lo cual no ayudaba en nada a su situación actual, se habría tirado como loca a seguir corriendo de no ser por que de pronto se mareo nuevamente.

Respiro hondo varias veces calmándose y pensando, luego lavo su cara con abundante agua para despertarse por completo y tener alertas los sentidos, si estaba en un hospital lo mejor era no precipitarse, además en esta ocasión a Goku no le harían nada por qué no tenia cola, la única afectada habría sido ella y su niño pero él estaría seguro mientras ella lo tuviera dentro de su vientre… Espera un… ¡No puede ser! Aterrada, asombrada e incrédula toco su vientre plano, el espacio vacío, el hueco que alguna vez contuvo un cuerpo vivo adentro ahora tenía nada más que una planicie, estaba frio no vibraba y no le respondía, demasiado afectada como para creerlo tambaleo hasta chocar con la pared y recargarse en ella evitando caer de bruces al piso.

¿Dónde estaba su hijo o hija? ¿Qué le había pasado? ¿Por qué no estaba con ella? Miles de preguntaban se atimonaban en su mente una tras otra poniéndola mas y mas paranoica con cada posible respuesta, aun incrédula se pellizco fuertemente la mejilla (Pues todo eso era como una pesadilla) y volvió a mirarse con incredulidad al sentir el dolor que le avisaba esa escena era real, estaba plana otra vez, quizás no tan esbelta como antes pero igualmente muy delgada, vacía, sola… ¿Cómo llegue aquí? ¿Dónde estoy y donde esta mi bebe? ¡Maldita sea que es esto!

Apresurada salió de un portazo del baño dispuesta a irse de la habitación y mover a todo el hospital entero si era necesario con tal de encontrar a su bebe. Aunque nadie le aseguraba que su bebe estaba vivo ella tenía una corazonada y si ellos se habían atrevido a tocarlo o hacerle una prueba extraña… ¡Se van a enterar de quién soy yo! Camino hacia la única puerta restante olvidándose de sus dolores y deshaciéndose de su inseguridad para abrirla de par en par con su objetivo fijo en mente aunque al abrirla no encontró precisamente lo que esperaba.

-¿Chi chi? ¡Chichi dios mío estas bien!- Acto seguido Chichi recibió uno de esos abrazos tan fuertes, aprisionantes y embrazadores que podían partirte todos los huesos del cuerpo…literalmente, al inicio no había visto quien le estaba abrazando pero luego de dos segundos en los cuales aprovecho para tomar aire lo averiguo.

-Pa…ya…para, para.- Afortunadamente su suplica fue escuchada por que unos segundos más y ella habría sido quebrada por la mitad, al separarse pudo ver el rostro sonriente y aliviado de su padre que la miraba como si fuera un tesoro my preciado que se perdió hace muchos años.

-Hija mía, esto es tan especial… no puedo creer que al fin estés bien, y caminando como si nada.- A pesar de que ver a su padre era un alivio enorme la preocupación de su bebe la mantenía distraída por lo cual lo tomo del brazo con urgencia.

-Papa por favor déjame pasar, tengo que buscar a mi hijo.- Sin embargo, aun con sus deseos de correr a buscar a su hijo o hija nuevamente fue aprisionada por una agarradura, esta vez su padre la estaba tomando del brazo impidiéndole irse- Pa… Papa, Por favor suéltame tengo que ir a…

-No, espera hija, todo está bien.- Chichi quien había estado intentando zafarse a la desesperada le miro sin entender. ¿Cómo es que podía estar tan tranquilo? Estuvo a punto de exigirle que la soltara pero su padre cerró la puerta sin compasión impidiéndole el paso.-Escucha lo importante ahora es que te recuestes y descanses…

-¡Pero como…! ¿Qué pasa aquí? ¿Qué fue lo que sucedió?- Con los brazos cruzados se sentó en la camilla mas no se recostó sospechando que algo extraño sucedía, estaba dispuesta a irse tan pronto como su padre le explicara lo que tenía que explicarle y ella pudiese decirle que estaba bien y que quería buscar a su hijo.

-Bueno no tengo los detalles exactos pero sé que llegaste a este hospital ensangrentada y al punto del colapso en tus signos vitales, cuando llegue ya te habían operado pero seguías inconsciente, me llamaron de aquí una vez que Goku les dijo tu nombre y reconocieron el apellido que te relacionaba conmigo.- Le sonrió su padre a lo cual Chichi a pesar de sentirse aliviada volvió a ponerse ansiosa con lo de la supuesta operación.

-¿Y mi hijo? ¿Dónde está mi bebe? Papa yo sé que no te conté antes pero puede que mi bebe tenga una…- Sin embargo no pudo terminar la frase con "Cola de mono" por que su padre alzo la mano para hablar nuevamente evitando así que ella explotara en el frenesí.

-Descuida el está bien, le pague a los doctores y enfermeras de este hospital para que no lo investigaran y no hicieran nada.- Explico el Rey ogro esperando que su hija al fin se tranquilizara aunque para su enorme sospesa no sucedió de esa forma.

-¡Menos mal! ¿Está bien? ¿Le…le pasa algo? Fue por que nació prematuro, ¿Verdad? Dios mío déjame ir a verlo…- Se paro otra vez como gallina loca revoloteando e intentando franquear sin éxito el increíble muro que era su padre, quien se dio a la tarea de tranquilizarla nuevamente.

-Descuida es un niño tan sano y fuerte… se parece mucho a ti aunque tiene la exclusiva herencia de su padre.

Al escuchar la palabra "exclusiva" Chichi sabía que su padre no se refería precisamente al físico o fuerza de Goku si no su cola desconocida e incluso su tipo de sangre particularmente inusual, esto hizo por un momento que la ansiedad se le bajara dejando en ella una peculiar necesidad de explicarle a su padre sobre su hijo "extraordinario".

-Papa yo…sé que no me comunique mucho contigo, y aunque te contaba mediante cartas mis fases no era del todo suficiente, el caso es que lo de la cola de mi bebe no creí que fuera conveniente explicártelo en una carta…- Comento ella esperando algo de seriedad aunque en lugar de eso recibió una sonrisa llena de absoluta comprensión que logro sorprenderla bastante.

-Oh no se por qué le tomas tanta seriedad, hemos visto más cosas a lo largo de nuestra vida, además Goku tenía cola de niño hija, ¿Por qué no habría de tenerla mi nieto?- Pregunto él y Chichi por un mili segundo pudo jurar ver un destello de orgullo en los ojos de su padre al hablar de su nieto.

-Sí pero cuando la luna…

Chichi se detuvo sin terminar su oración comprendiendo el por qué de la calma de su progenitor, ahí estaba la diferencia entre ella y su padre. Si ella nunca hubiese vivido lo que sucedió cuando Goku se transformo habría estado tan cariñosamente enternecida de la cola de su hijo como su padre, no obstante ella sabia la verdad detrás de esa extremidad y las consecuencias de la misma, eso le recordaba el peso de una promesa que le había hecho a su esposo y el mismo daño que su cuerpo alguna vez había recibido. Pero no podía contárselo a su papa, no lo haría y no tenía el valor, lo mejor sería ocultarlo y mirar luego como se desenvolvía el asunto, mientras tanto tenía que desviar la conversación antes de que la cuestionaran.

-Quiero decir…estoy algo confundida.- Exclamo fingiendo un dolor de cabeza para que no le hicieran más preguntas, para su suerte funciono. Suspiro mirando a su alrededor y volvió a ver a su padre con una cuestionante mas- ¿Sera que puedo ver a mi hijo?

-Claro, ahora que estas mejor podemos ir a tu casa, lo encontraremos ahí.- Le explico Ox satan mientras presionaba el botón de atención del hospital, Chichi se sintió más tranquila al saber que todo estaba en orden, no obstante al escuchar esa última frase de su progenitor algo hizo renacer su preocupación.

-¿En la casa? ¿Con quién está en la casa?

-Lo trasladaron junto a Goku y…- Pero no lo dejo terminar de hablar pues con el simple hecho de escuchar el primer nombre fue suficiente para enloquecerla por completo siendo casi imposible razonar con ella.

-¿Con Goku? ¡Por dios papa! ¿Pero en que estabas pensando? ¡Debe estar muerto de hambre, o nadie habrá cambiado su pañal o quizás Goku lo tiro de cabeza y-y entonces…!-Las exclamaciones de terror y ansiedad se amontonaban una detrás de otra sin permitir que el Rey de la montaña Fry pan le explicara qué era lo que sucedía- ¡No claro! ¿Por qué no mejor decidiste tirar al bebe de un edificio tu mismo? ¡No tenias que dejarlo con Goku y ahora, cuando lle-llegue los dos es-estarán…!

-¡Chichi tranquilízate! Una enfermera del hospital está con ellos en la casa, atendieron al bebe desde que salieron de aquí. El caso es que no deseábamos que el bebe se quedara mucho tiempo en el hospital por las opiniones de otros médicos y tampoco convenía que mi Yerno se quedara así que ambos se fueron.- Explico su padre pacientemente con una sonrisa llena de calma, Chichi suspiro luego de haber respirado repetidas veces y calmarse, repentinamente bajo la mirada sintiéndose triste.

-Pero… ¿Por qué no me esperaron? Sé que entre más tiempo estuviesen aquí seria más arriesgado pero no podía afectarles mucho esperarme un día o dos…

Chichi levanto su cara decepcionada para encontrarse con una mueca dificultosa que su padre le estaba dedicando, ella lo miro extrañada ante eso a lo cual Ox Satan volvió a sentarla en la camilla de la habitación (Ella se había parado completamente frenética cuando escucho lo de su hijo y Goku solos)

-Hija será mejor que te sientes para escuchar esto.- La mueca de duda que tenia Chichi se torno nuevamente a una de preocupación.

-¿Qué pasa? ¿Algo malo con el bebe, con Goku o conmigo?-Su papa negó rápidamente, aun así en su cara podía verse una mueca de seriedad.

-No, no es eso, es solo que… bueno ellos no te esperaron por qué… haz estado dormida cuarenta días…

-¿!Que¡?

Chichi quien se había mostrado más o menos calmada se paro en un instante mirando a su padre incrédula y con ojos desorbitados sin dar crédito a lo que escuchaban sus oídos, se seco su boca y su corazón se acelero por un momento, ¿No podía ser verdad, o si? Su padre se limito a asentir como para confirmarle una pregunta que nunca hizo, y ella atónita y sin poder creerlo se dejo caer de sentón en la cama. Trago luego de varios segundos en los cuales su cerebro logro responde para hacer una única pregunta.

-¿P-pero como fue… posible? ¿Cómo es que…?

-No lo sabemos hija. Los doctores dicen que… Goku llego cargándote en brazos, y tú estabas inconsciente. Yo personalmente no lo presencie pero si me contaron que habías perdido mucha sangre, tus signos vitales habían descendido considerablemente y estuviste al punto del colapso.- Chichi sintió un escalofrió descender por su espalda al escuchar eso de colapso, ósea la muerte, el no despertar. Respiro mirándolo con duda.

-¿Por qué?

-Quizás por el bebe, suele suceder que las mujeres tengan embarazos riesgosos y en algunos casos…mueran.

Comento él con un tono bastante triste y melancólico que solo usaba cuando habla de su madre, Chichi entonces recordó que ella había sido uno de esos casos donde el nacimiento del niño deploraba o terminaba con la vida de la madre, trago saliva sintiéndose algo culpable y triste ante ello. Su madre no murió el día en que ella nació pero desde ese momento su salud fue disminuyendo haciendo que viviese muy enferma hasta el día de su muerte. Pensar que ella pudo haber sido un caso así y que ella provoco eso en su padre la hizo sentirse mal.

-Papa yo…

-No, está bien Chichi, es momento de ir a casa.- Contesto el sonriendo de mejor humor sin dejarse afectar por el pasado, ante aquello Chichi solo pudo asentir sin evitar hacer el intento de animarse ella también aunque no podía.

Después de todo cuarenta días eran demasiado, muchísimo y muy alarmante sin contar que decepcionante era el saber que se había perdido el primer mes de vida al lado de su hijo. Chichi no podía saber la razón exacta de su peligro pero se hacía a una idea de ello, por el momento se limito a vestirse para salir y coger sus cosas en lo que su padre salía a arreglar los pagos y algunos últimos informes.

Cuando Chichi comenzó a cambiarse y se quito la bata del hospital miro su vientre nuevamente, entonces pudo comprobar que el haber estado dormida cuarenta días no era del todo in-creíble. Al parecer le habían practicado una cesaría y en su vientre quedaban algunas cicatrices que estaban bien cerradas y apunto de sanar lo suficiente como para empezar a hacer sus labores diarias, suspiro mirando su piel plana y sintió un vacio muy triste que la hizo sentirse sola. Quizás se debía a que su hijo estaba lejos y ni siquiera pudo verlo el día de su nacimiento pero eso no terminaba de explicar ese abandono que su cuerpo resentía por la usencia de su bebe.

Algo era seguro y eso era que estaba ansiosa por ver a si hijo, tenerlo entre sus brazos, abrazarlo y asegurase de su bienestar. Por otro lado ver a Goku lejos de aliviarla solo iba a preocuparla y hacer que se sintiera incomoda, ahora que era seguro que su hijo tenía cola solo le quedaba ver qué hacer con ello. Chichi en lo personal no tenia ningún problema con esa extremidad, ella amaba a su hijo y no le importaba que tuviese un arma letal bamboleándose de un lado a otro con alegría, además una parte de su corazón deseaba ahorrarle el sufrimiento de cortarle una extremidad a su bebe pero la otra le decía que si Goku deseaba no tomar riesgos ella atendería su petición sin replicar ni poner excusa alguna.

Salió del hospital con su padre vestida con una nueva muda de ropa pues según lo que le conto su progenitor su otro vestido había quedado demasiado manchado como para lavarlo, mientras recorrían la carretera en el auto Chichi no podía evitar preguntarse si Goku recordaría lo de la promesa, esperaba que no por que, por irónico que sonase recordar las cosas en esta ocasión podía causar más dolor y preocupaciones que beneficios, y en esos momentos Chichi estaba harta de los problemas, solo podía esperar a ver qué pasaba mientras se cuestionaba a si misma que estarían haciendo su esposo y su pequeño hijo en casa…

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Goku se removió incómodamente por enésima vez en ese día, llevaba haciendo eso muy seguido y no podía dejar de hacerlo, era una sensación extraña como cuando tienes un pendiente en particular que te hace estar inquieto o cuando estas buscando algo o alguien en algún lugar y no logras encontrarlo, el problema con él es que no había ni un pendiente, o problema o nada…el solo era consciente de que regreso de su entrenamiento hacia una hora y en esa misma no había parado de moverse de un lado a otro en órbita de mosca rascándose la cabeza o gruñendo para sí mismo.

No, no era un gruñido proveniente de su estomago, provenía de su boca y era provocado por la inconformidad de la situación (Aun cuando él no sabía exactamente "que" le molestaba de la situación), algo fastidiado se levanto del sofá donde había estado recostado y decidió ir hacia afuera a entretenerse con cualquier cosa que le llenara ese maldito vacio que sentía, al hacer eso casi choco con la "Jaula cuadrada de madera" como el solía verla y como siempre sucedía desde hacia cuarenta días en los que se topaba con aquella "Jaula" Goku no pudo detener a su persona e inmensa curiosidad de revisar el contenido encontrándose con una bola rosa cubierta en sabanas en el centro de un mullido colchón diminuto.

Y como en todas esas ocasiones enarco una ceja soltando un humeo mientras inspeccionaba al pequeño pedazo de humanidad en esa cuna, dando varias vueltas en órbita alrededor de él se acercaba y alejaba preguntándose qué demonios era exactamente esa cosa, que curiosamente parecía estar viva y respirar, para comprobarlo la pico tres veces en el estomago alejando su dedo fugazmente y observando su reacción.

La pequeña criatura siempre omitía un quejido muy suave y fruncía su cara por completo antes de volver a relajarse y dormir, aunque en algunas ocasiones la imprudencia de su curioso padre le causo un malestar mayor desembocando en un llanto infernal que saco unas cuantas canas verdes a la pobre enfermera contratada del hospital que en ese momento estaba reportándose en el teléfono de la habitación de arriba.

Goku a pesar de querer evitarlo no podía detenerse a sí mismo de hacerlo, para el ese era el ser humano más extraño y único que había visto hasta ahora, parecía ser muy frágil y suavecito como una pluma. El había visto y vivido muchas cosas, así no recordara la mayoría de ellas si tenía presente que en el mundo había muchos tipos de personas pero jamás imagino o conocía antes a alguien que fuese más bajo que lo que median sus rodillas, y ahora frente a el había una bolita de carne envuelta en sabanas apenas más grande que el espacio que ocupaban sus dos manos.

-Vaya cosa graciosa…

Puntualizo picando el pequeño ser con una sonrisa llena de curiosidad e incluso traviesa, la criatura comenzó a hacer las muecas con todo el rostro mientras se quejaba, Goku no lo estaba picando fuerte y además sus llamadas de atención a la criatura tenían un propósito que básicamente era ver sus ojos pues el no había visto que los abriera nunca (claro que si había sucedido, no lo recordaba)

-¡No señor Goku!

-¿Chi?

Goku volteo instintivamente ante el grito y ese tono de regaño en la voz de aquella chica cuyo nombre no conocía, sin embargo al voltear y notar que no era ni remotamente parecida a quien el nombro sufrió una extraña baja de ánimo adjunta a una sensación de vacío, fastidio y aburrimiento. La chica comenzó a parlotear no se qué cosas sobre un llanto infernal y meterse con alguien de su tamaño pero Goku la ignoro mientras salía al patio a pasar el rato, ni si quiera sabia por que había dicho ese nombre antes que todos los que conocía o recordaba pero estaba claro que esa chica con ropa blanca no era Chi.

Estando encima de una roca algo apartada de su casa, de manera perezosa Goku rodo los ojos preguntándose por que tenia la extraña sensación de que no era la primera vez que había sido regañado por acercarse a la bolita de carne en la jaula de madera, aunque él sabía perfectamente que esa era la "primera" vez que le pasaba no podía quitarse ese Deja vu de encima, y no contando eso no podía dejar de preguntarse qué demonios tenia la criaturita adentro o el por qué era tan valiosa, al menos eso sospechaba el por qué la chica de blanco le había pegado miles de reclamos acerca de tocarlo, ¡Como si se fuese a romper por un par de piquetitos!

Y no es que él lo hiciese con el afán de lastimarlo o molestar, simplemente era por curiosidad y pura curiosidad su cometido, aunque al final terminaba sin averiguar nada sobre lo que quería, igual ese no era un gran problema pues el terminaba olvidado todo, como en ese momento en el cual después de cinco minutos sin hacer nada de su mente se borro la escena completa con la chica de blanco y la bola de carne, aun así Goku no volvió a la casa pues en su cerebro se había grabado una especie de advertencia inconsciente que le decía no sería bueno estar cerca de casa en esos días.

Mirando hacia el cielo de manera perezosa comenzó a encontrarle forma a las nubes que este tenía, las cuales empezaban a tornarse amarillentas o naranjas debido al atardecer, sus ojos recorrían y giraban mentalmente las nubes para encontrarles alguna forma y tener básicamente algo con que matar el tiempo, había una en forma de pan al vapor, otra con cuerpo de dinosaurio, una picuda, otra llena de bolas, un que parecía un pierna de pavo, una nube con una persona encima, un pollo… ¿Una con alguien encima? Goku se sentó en la roca aturdido mientras buscaba con la vista la nube que creyó haber observado pero ya no estaba más ahí, había sido rápida y fugaz como un flash que deshizo la forma de las otras nubes.

¿Una nube…rápida? Goku se cruzo de brazos frunciendo el ceño en señal de reflexión, ese era uno de los momentos en los cuales tenía la ligera sensación de que estaba dejando de lado algo importante o que sabía algo pero no podía extraerlo con facilidad, de alguna forma una nube amarilla donde la gente podía montarse no le sonaba a una idea del todo ridícula, como si el mismo hubiese hecho eso cuando… ¡Pero claro! Goku se paró de un salto al recordar, una nube amarilla era el transporte que el usaba cuando era niño, no solo eso también siendo adulto.

La idea de que la nube solo se movía cuando alguien estaba montado lo hizo pararse de un salto, y adjunto a ese pensamiento un olor familiar le hizo despertarse los sentidos, de alguna forma no era que desconociese esa esencia por lo cual decidió volver a casa a ver que sucedía, después de todo el ligero aroma iba en esa dirección y el guerrero tenia la curiosa sensación de que esta vez no lamentaría regresar antes de tiempo…

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El frio viento calaba los huesos de Chichi mientras la nube se acercaba cada vez mas y mas hacia su hogar, sabía que debía haberse ido con su padre en el auto y que ambos llegarían de esa forma a eso de las once del día siguiente pero no había podido evitar el adelantarse a ver a su hijo. Tan pronto como habían salido del hospital y habían recorrido unos diez minutos en el auto hacia la salida del pueblo Chichi recordó lo de la nube.

Sabía que no era el transporte más seguro o acogedor del mundo y que en cierta forma no era recomendable montarse en ella con su estado actual, mucho menos era generoso dejar solo a su padre únicamente por sus ansias pero también era cierto que la angustia por su hijo la estaba matando y su padre tan comprensivo como era le permitió irse dándole un ligero chal con el cual abrigarse adjunto a un "Ten cuidado". Eso fue lo único que Chichi necesito para asentir y montarse en la nube sin temor alguno a caerse, ya había vivido cosas más horribles o emocionantes como para empezar a sentir miedo en ese momento. Calculaba que llegaría en una hora a lo mucho si seguía con un ritmo que no fuese lo suficientemente veloz como para votarla lo cual agradecía profundamente.

Cuando Chichi comenzó a reconocer las primeras montañas cerca de su hogar sintió su ansiedad y excitación aumentar al saber que se acercaba mas y mas a su pequeño, empezaba a atardecer y el cielo estaba tornándose de un amarillo suave a un naranja más oscuro, casi tirando a morado. Finalmente y luego de lo que pareció una eternidad Chichi estuvo descendiendo frente a su casa, bajo de un salto sin importarle que casi se cayó en el proceso y se lastimo el tobillo, se estabilizo rápidamente y camino hacia la entrada con una sonrisa llena de impaciencia intentando abrir la puerta sin un resultado aparente, entonces toco algo molesta preguntándose por que su propia casa estaba cerrada con seguro sin importarle interrumpir a quien hablaba del otro lado.

-Pero… ¿Cómo que no ha llegado nadie? ¡Puedo olerla!

-Espere un momento por favor señor, están tocando la puerta.

Chichi ignoro que de hecho quien le abrió la puerta seguía detrás de ella, tan pronto como esta se separo dos centímetros del marco Chichi empujo lo que la obstaculizaba de entrar aplastando a la enfermera sin cuidado, sus ojos se posaron sobre la cuna que había en medio de la habitación ignorando todo sonido o ser vivo que no fuese su hijo.

Dormido entre el color azul celeste de su sabana con una piel suave, blanca y unas mejillas ligeramente rojas Chichi lo tomo entre sus brazos atesorándolo más que a nada en ese mundo, mientras le daba repetidos besos y lo pegaba un tanto a su rostro. Estaba vivo y sano, era un bebe sin ningún defecto, todo era perfecto en él y al reconocer el tacto de su progenitora abrió los ojos ligeramente sin llorar o emitir algún quejido (Cosa que sucedía muy amenudeo cuando era cargada por la enfermera). Chichi solo podía llorar sus ojos llena de alivio y felicidad, sabía que su hijo tenía un mes ya de vida pero para ella era como verlo recién nacido.

Apartado unos cuantos pasos de la escena pero no por eso ajeno a ella Son Goku miraba boquiabierto a la persona que acababa de entrar, ¡El sabía que era ella! Su olfato nunca lo engañaba y había seguido la esencia de Chichi desde que la sintió acercarse a la casa, había llegado un poco antes pero fue por un tiempo al parecer mínimo del cual él no se percato por estar tan azorado en su discusión con la chica de vestido y gorro blanco que en ese momento se encontraba tirada de sentón en el suelo con una expresión aturdida pensando que si no le hubiesen pagado tanto habría desertado de aquel trabajo mucho tiempo antes.

Volviendo al guerrero mono, continuo observando a la mujer que seguía con el mini pedacito de humanidad en sus brazos, a pesar de no tener recuerdo alguno de ellos tenía la sensación de que no la había visto en un tiempo y ahora que confirmo que era ella y estaba de vuelta cedió a su primer impulso con una sonrisa radiante.

-¡Yo Chi!- Saludo alegremente. Dicho esto se acerco mientras la atrapa en un abrazo que la rodeo completamente a ella con todo y bebe aunque el guerrero no se dio cuenta de eso en realidad y poco le importo.

Chichi por su parte despertó de su trance de alivio cuando sintió que Goku la apretaba y con eso mismo al cuerpo de su hijo. Aunque lo había extrañado mucho y la idea de un abrazo grupal-familiar era algo bello la sorpresa pudo más que su sentimiento de conmoción logrando que soltara un gritito ahogado, de hecho también se sorprendió de ser recibida de esa forma por Goku, era como si en esas ultimas horas su bebe hubiese ocupado su mente por completo y Goku se hubiese desplazado a un segundo plano.

Algo aturdida estuvo a punto de dejarse llevar y recargar su barbilla en el hueco que había entre el hombro y cuello del guerrero pero un gemido débil la advirtió que la situación estaba tornándose molesta para el pequeño del grupo por lo cual decidió intervenir antes de que lo lastimaran o comenzara a llorar.

-¡Basta Goku, por favor!

-¿Qué? ¿Por qué?

El aludido atendió la llamada de atención al instante retrocediendo un paso sin entender del todo que pasaba ahí, Chichi lo agradeció internamente mientras inspeccionaba a su pequeño hijo, suspiro con alivio al notar que estaba bien y cargándolo entre sus brazos miro a Goku quien solo le sonreía con la cabeza ladeada a un lado como si fuese la primera vez que la veía después de muchos años, estuvo a punto de decirle algo cuando noto a la enfermera aun aturdida tambaleando en la pared por su causa.

-¡Ay dios mío, Goku ayúdala por favor!- El asintió ayudando a la enfermera, cuando esta noto que era él quien la estaba ayudando se soltó medio molesta recordando todas las complicaciones que Goku antes le había causado y siguió caminando sola, Chichi lo habría notado de no haber estado tan embelesada con su hijo.

-¿Señora Chichi?

-Sí, disculpe mi falta de educación y el golpe…- Soltó ella con una sonrisa avergonzada antes de continuar- Lo que sucede es que yo estaba muy ansiosa por ver a mi hijo después de tanto tiempo y…

-No, no. No me lo explique, solo necesito que firme este documento por favor.

Explico ella exasperada a lo cual Chichi asintió sin molestarse mucho por los modales de aquella empleada, después de todo si ella su hubiese tenido que hacer cargo de Goku y un bebe dentro de la misma habitación durante cuarenta días también se habría estresado de ese modo. Una vez firmando el documento la chica profirió un suspiro mas aliviado.

-Bien, hasta aquí llegan mis servicios, espero que vuelva a contratarnos y felicidades.

La enfermera prácticamente se voló tan pronto como dijo eso dejándolos solos a ella, Goku y su hijo en la estancia de la habitación. Chichi se dio cuenta por primera vez desde que llego a esa habitación que su más grande sueño al fin se había hecho realidad, tenía un hermoso hijo en brazos y un esposo al lado suyo, una casa acogedora en la cual vivían juntos y un futuro prometedor. Por primera vez en muchos meses se sintió aliviada y plena, feliz y completa, casi vaporosa.

Incluso se sintió más liviana disfrutando de la realización de algo que había deseado desde hacía mucho tiempo, una vez que lo asimilo y comprendió a la perfección sonrió aun con más ganas y beso la frente de su hijo para luego apretujarlo con cariño logrando así que el bebe abriera los ojos. Esto es tan maravilloso…nada podría arruinar este…

-Chi tengo hambre- …momento. Chichi negó con la cabeza murmurando un "Nunca cambiaras" y volteo a ver a Goku quien le miraba con ojos suplicantes como si no hubiese ingerido alimento en meses. Suspiro resignada mientras se acercaba a él.

-Bueno supongo que no puedo negarte una cena, después de todo a esta hora debes tener hambre.

Soltó ella despreocupada mirando el reloj colgado en la pared, dejo al bebe en la cuna y fue hasta la cocina con un embelesado Goku detrás suyo cuya boca comenzaba hacerse agua imaginando los ricos manjares que ella prepararía, no obstante cuando Chichi agarro el primer sartén realizo algo que la dejo petrificada

-¡Comida! Es verdad no he alimentado al bebe.

-¿Ah?

Goku miro con completo asombro como su hambre era ignorada por Chi quien se dirigió a la sala de donde vivían, la guerrera no podía creer lo estupida que había sido al no percatarse de que no había alimentado a su bebe con leche materna en todo ese tiempo lo cual si bien no lo mataba tampoco era algo bueno, el hambre de Goku paso a segundo plano en un santiamén para dejar solo la alimentación de su pequeño el cual Chichi cogió en brazos antes de sentarse en el sillón y prepararse para amantar por primera vez.

Recuerdo que los primeros meses de vida con leche materna son muy importantes por que fomentan el desarrollo de mi bebe, quiero que mi hijo sea un gran investigador y no puedo permitir que no crezca adecuadamente por mi culpa. Chichi asintió para sí misma bajándose la manga derecha de su brazo y acercando al bebe a ella quien inmediatamente respondió empezando a succionar el vital liquido, aunque algunos apretones le causaban dolor para Chichi fue un experiencia maravillosa que le hizo sentirse serena y más unida que nunca a su hijo, nunca en la vida creyó que ese momento sería tan tierno y conmovedor…

-¿Qué demonios…estás haciendo?

La gélida expresión de Goku rompió esa burbuja donde solo estaban ella y su pequeño regresándola a la realidad donde el guerrero, la veía completamente anonadado, incrédulo, asombrado pero sobre todo extrañado por lo que ella hacía, algo avergonzada pues había olvidado lo difícil que sería explicarle a Goku el delicado proceso de amantar un niño tapo la cara de su hijo con el reboso que su padre le había otorgado con anterioridad, sin embargo ya era demasiado tarde para eso por que Goku lo había presenciado y la miraba a los ojos en espera de un explicación.

-¿Oye Chi que estabas haciendo? ¿Por qué esa cosa…?

-¡Goku que te dije de decirle así a nuestro hijo!- Le riño ella exasperada de que el no lograse comprenderlo, en cierta forma también esperando que eso hiciera que Goku olvidara lo que había sucedido, cosa que no ocurrió así pues después de encresparse en su lugar corrigió lo que había dicho.

-Perdón, ¿Por qué "nuestro hijo" esta mordiéndote el pecho?- Le cuestiono azorado por la curiosidad, Chichi noto que el guerrero había dicho lo de "nuestro hijo" con esa carita de "No sé de que hablas pero te sigo la corriente" lo cual la molesto un tanto, aun así cosas debían ser explicadas y era hora de que ella las explicara.

-Mira, nuestro hijo es muy pequeño y no puede cazar o conseguir su comida como tú lo haces, ¿Verdad?- Goku asintió sin entender su punto, ella ignoro esto continuando con la explicación- Por esa razón yo, que soy su madre debo alimentarlo hasta que el sea lo suficientemente fuerte y grande para valerse por sí mismo.- Goku rasco su cabeza algo confuso.

-Aja, pero, ¿Por qué le das de comer a ti misma?- Chichi le miro sorprendida ante la conclusión a la cual el guerrero había llegado- Es decir, si tiene hambre por que no le das de comer cualquier otra cosa, ¿Por qué tiene que morderte?- Chichi suspiro.

-No le estoy dando mi carne, escucha en estos momentos le estoy dando leche.

-¿Leche?- Pregunto Goku mientras retrocedía incrédulo y extrañado, hasta ahora el único animal que hacia leche del cual el tenía conocimiento era un vaca.

-Sí, mi cuerpo la produce mediante lo que como, y esta sale por mi pecho.

Explico ella pacientemente, Goku se sentó junto a ella aun confuso con todo eso de la leche, en realidad no entendía por qué el pequeñito tenía que comer de ella pero tampoco le importaba mucho mientras eso no significase que él debía sacrificar a su estomago. Espero a que la criaturita ahora cubierta por el reboso se saciara y ella al fin regresara su atención a él, no obstante pasaron cinco minutos, diez minutos, quince, media hora…

-¿Oye hasta cuando vas a dejar de darle de comer a esa cosa?- Pregunto ahora algo fastidiado tocándose el estomago debido al hambre que sentía, Chichi le miro molesta por esa actitud.

-¡Hasta que esté satisfecho y deja de llamarlo así!- Comento ella furiosa, Goku solo soltó aire con disgusto.

-Oye tengo hambre, ya deja eso y vamos a comer algo.

-¡Si tanta hambre tienes ve a cazar algo!- Goku hizo un mohín con sus mejillas y se cruzo de brazos.

-Pero no es lo mismo si como yo solo…- Aunque Goku lo dijo en un susurro bajo fue perfectamente audible para ella, Chichi suspiro mirándolo a los ojos antes de contestar con una cara más amable.

-Escucha, ve a cazar algo y regresa aquí con la carne de lo que traigas, prometo cocinarte después.- Comento ella reacomodándose de posición, el guerrero se sintió más tranquilo con eso, aun así podía sentir un extraña sensación de inconformidad mientras se alejaba de casa.

No es que el quisiese absorber la atención de Chichi ni mucho menos, pero por alguna extraña razón un parte de si le decía que era como la primera vez que la veía en mucho tiempo aun cuando eso no era verdad, cuando lo más seguro es que la noche anterior había dormido junto a ella, aun con todo eso Goku no podía quitarse esa sensación y adjunto a todo eso ahora había sido esplendorosamente ignorado por culpa del pequeño humanoide que Chichi cargo en sus brazos.

El pensar en aquello hizo que Goku negara de nuevo mientras buscaba algún animal de buen tamaño. No conocía nada de esa pequeña bolita de carne, ¿Desde cuándo había llegado? ¿Estuvo desde antes y el no se había dado cuenta hasta ahora? Goku debía admitir que a pesar de no saber nada sobre la cosita le causaba mucha intriga por varias razones, en ese preciso instante la razón principal era saber por qué Chichi le cuidaba tanto, ¿Por qué era tan importante? ¿Contenía algo especial dentro de sí? A simple vista Goku no lo consideraba alguien poderoso y ahí es donde radicaba la segunda cosa que lo intrigaba de esa criaturita.

Era algo que al guerrero ya le había pasado anteriormente con otra persona, aunque de manera diferente, ahora sin recordar lo que sucedió antes tenía sentimientos encontrados hacia la persona-cosa que tanto protegían, le generaba al guerrero una de esas sensaciones molestas en las cuales no sabes exactamente como sentirte.

Una parte de el de alguna extraña manera sentía agrado hacia el pequeño, aun cuando Goku no lo conocía de nada, simplemente no podía evitar reprimir esa sensación de calidez y simpatía cada vez que la persona-cosa reía, abría sus ojos, hacia alguna mueca graciosa o aquella ocasión en la cual la personita miniatura le tomo uno de sus dedos con una mano tan pequeña que apenas y podía rodearlo, a pesar de que Goku no recordaba ninguno de esos momentos en concreto el sentimiento estaba ahí latente y le impedía odiar o sentir un desagrado total hacia la personita, además de todo le parecía graciosa.

Por el otro lado la mitad de él se sentía extrañamente vacía. Aunque no se daba cuenta de esto Goku solía sentir siempre el Ki de las personas y mediar su opinión de ellas mediante su nivel de pelea y el entorno que las rodeaba, podía poner como ejemplo a Pikoro y Chichi, Goku de alguna manera inconsciente podía separarlos en grupos dejando a Pikoro con los luchadores fuertes y a Chichi con los luchadores o personas más comunes, mientras que Goku no tenia ningún problema con la gente común (es más le agradaban de a montones) solía sentirse más interesado y emocionado cuando se traba de alguien lo suficientemente fuerte como para derrotarlo.

Esto lo sentía mediante el Ki y podía hacer que se anticipara en excitación pensando (Sin saber por qué) que sería interesante derrotar o enfrentarse a esa persona. Ahora volviendo al tema de la pequeña criatura Goku no podía evitar sentirse ligado a ella, de alguna u otra forma era como si hubiese algo ahí que los uniera y debido a esta unión (a la cual Goku era completamente ajeno) había…esperado que la pequeña cosa fuese más…fuerte o tuviese un Ki más impresionante, pero simplemente era una persona común, casi rayando en la debilidad.

Aun cuando esto no le molestaba en las demás personas (De hecho jamás lo tomaba en cuenta) con la cosita era diferente, no podía evitar sentirse extrañado, con una mezcla de vacío, molestia y consternación que muchos habrían definido como decepción, si eso era lo que sentía y mientras que no podía odiarlo completamente tampoco podía evitar sentirse decepcionado al notar su debilidad.

Aunque en ese preciso instante esos problemas no estaban dentro de las preocupaciones del guerrero, lo único que sabía ahora es que tenía hambre y llevaba un enorme pescado a su casa para comerlo asado. El simple pensamiento de esto podía hacer que se le hiciese agua la boca y que sus piernas corrieran más rápido hacia su hogar…

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Chichi se dejo caer incrédula y exhausta en el sofá, no tuvo cuidado en hacerlo con elegancia, simplemente se desparramo sobre el sillón, ¿! Quien hubiera imaginado que una persona tan pequeña pudiese comer tanto¡? Seriamente, si no había desaparecido era por un milagro de Kami sama, aun así Chichi se encontraba estupefacta ante el hecho de que su hijo había tomando tanta leche que incluso sentía drenados ambos senos. Bueno, no exageres… aunque hablando en términos serios el alimentar a su bebe le había dado un hambre inmensa y eso le recordó a Goku quien había ido a cazar algo.

Supuso que no le haría daño ir hacer alguna olla de arroz o algo pero alimentar a su bebe también la había dejado exhausta, miro al pequeño en la cuna sonriéndole como si fuese su mundo, y de hecho así lo era. Aunque no lo había sido hasta ahora… La voz de su conciencia le recordó haciéndola sumergirse en una reflexión profunda respecto a eso.

Era cierto y una gran verdad que hasta hacia unos días su mundo solo era Goku, vivía para él, cocinaba para él, dormía con el e interactuaba con el todo los días, todo por el gusto de estar a su lado y complacerlo, por alimentar su relación…pero ahora que había visto a su hijo y lo había tenido a su lado Goku había sido desplazado a segundo plano tan fácilmente que Chichi comenzaba a preguntarse si era correcta su conducta hacia la situación.

Tonterías, mi hijo me necesita… Se dijo a sí misma con una cara llena de dureza. Cierto, pero sabes que no es una razón que justifica desplazar a Goku a un segundo plano cuando él estuvo ahí desde antes, ¿No es así? Chichi negó con la cabeza, no quería pararse a pensar en eso pero también sabía que no era correcto darle más importancia a uno o al otro, sin embargo cada vez que veía a su pequeño se enceguecía con amor y el bebe lograba absorber su atención completamente, además el era pequeño e indefenso, Goku lo entendería… claro, pero a nadie le gusta ser ignorado… ¡Aggh diantres por qué me regaño a mi misma!

Decidió al final que no tenía por qué decidir entre uno u otro, aunque por ahora se encargaría del pequeño, ella sabía que los tres juntos llegarían a una forma de llevarse bien, solo tenían que conocerse, algo tranquila por este pensamiento logro echarse sobre el sillón otra vez (Se había parado cuando su consciencia comenzó a mortificarla) y lograse descasar un poco, todo estaría bien en tanto el bebe no comenzara a llorar.

-¡Hey Chi tengo hambre! ¡Traigo comida!

Lo que antes habría sido un alegre anuncio de bienvenida y alivio para dos estómagos vacios se vio roto por un ensordecedor, furioso y garrafal llanto que logro hacer que el guerrero se encrespara viendo hacia todos lados en busca del pobre animal al cual estaban torturando que resulto ser nada más y nada menos que su hijo ahora despierto de su siesta.

-¡Oh no!

Chichi quien se había parado ante el grito de Goku golpeo fuertemente su frente haciéndose una marca roja y se dejo caer al escuchar el incesable llanto del pequeño, Goku molesto y confundido se acerco a ella entre gritos y señalo al bebe que se retorcía en la cuna.

-¿!Que demonios le pasa¡?

-¡Lo despertaste!- Grito ella de vuelta tomando al pequeño entre sus brazos mientras intentaba calmarlo, nunca había estado en una situación similar y debía admitir que no era agradable- Ya, ya cielo no llores, mama está aquí…- No funcionaba mucho, de hecho no se callaba y Chichi empezaba preocuparse.

Goku habría comentado o sugestionado cualquier cosa que ayudara pero los chillidos era tan molestos que ni siquiera se sentía cómodo hablando por lo cual gesticulo con sus manos que tenía hambre pero no había caso, Chi seguía absorbida por la cosa débil esa que no paraba de llorar, por un momento el sentimiento de decepción y molestia hacia la criatura aumento ligeramente en la balanza del guerrero, quien después de poner a asar su pescado espero a que este estuviera listo en la mesa, tenía el ceño ligeramente fruncido y los brazos cruzados, intentaba ignorar aquel molesto chillido a la espera de su comida.

Chichi por otro lado seguía meciéndolo en sus brazos y susurrándole palabras conciliadoras, algo hambrienta y desesperada notaba que nada parecía funcionar, ni los golpecitos en la espalda para aliviar el estomago, ni los arrullos, ni los arrumacos y el bebe no tenía hambre por qué no había querido comer, algo desesperada y sin saber que hacer le cantaba canciones de cuna que seguramente no podía oír en realidad por lo alto de su llanto, profirió suplicas para que el pequeño callara pero no había caso en realidad, al final Chichi se rindió cuando Goku entro (ya de mejor humor) con un plato de pescado asado enorme tentando a su estomago, decidió que quizás el bebe se cansaría de llorar mientras ella comía.

Ambos se sentaron a comer pero no fue tan acogedor y cómodo como lo esperaban, no fueron capaces de hablar entre ellos por que el llanto les detenía y la agudeza del mismo comenzaba a lastimarles las orejas, Goku aun así disfrutaba del simple hecho de ver a Chichi ahí con él, aun cuando era un sentimiento tonto tomando en cuenta que ellos "no" se habían separado recientemente ni nada por el estilo.

La paciencia aun con todo esto no duro mucho y casi a la mitad de su comida Goku mordía los pedazos de pescado con dureza y una expresión de molestia en so rostro, Chichi se sentía más bien exasperada, había decidido dejarlo cansarse bajo el dicho de, "Tendrá que calmarse en un momento u otro" sin embargo tardo más de lo que habría imaginado, para su buena suerte después de dos horas de interminable llanto el bebe al fin se quedo dormido y ella fue capaz de respirar en paz, Goku quien había estado con ella todo el tiempo también pareció mas feliz al notarlo callado.

-¡Uff menos mal quebg mff!- En un acto reflejo Chichi se hecho sobre Goku echa una fiera, le tapo la boca y miro asustada hacia el bulto en la cuna pero este no se movió, aliviada pero a la vez seria se acerco al pelinegro lo suficiente para rozar su nariz y observarlo directo en el ojo, le miro con el ceño fruncido sin destapar su boca.

-¡Escucha por nada del mundo hagas algún ruido fuerte o grites o nada! No queremos que se despierte otra vez, ¿De cuerdo?- Susurro en voz baja, suave pero seria.

Goku asintió medio nervioso mirándola directo a los ojos, algo aliviada por que al parecer capto el mensaje suspiro dejando caer su cabeza y quitando la mano de su boca, el hecho de que el bebe no se despertara era un alivio y podía des tensarla por completo aunque no sirvió de mucho por que se tenso nuevamente al subir la mirada y notar que Goku la veía intensamente.

No con disgusto, no con una sonrisa, simplemente la miraba sin quitar sus ojos de ella como si no lo hubiese hecho en mucho tiempo, curioso expectativo con esa sensación de calidez y cosquilleo recorriéndole toco el cuerpo, naciendo desde el centro de su estomago y logrando que se sintiese muy sutilmente (agradablemente) acalorado.

Chichi se removió incómodamente incapaz de retroceder realizando que era la primera vez en meses que estaban así de cerca, y además estaba solos…bueno el bebe estaba por allá pero no molestaría, entre abrió los labios sintiéndose de pronto muy necesitada de algo que no había requerido hasta ese momento, en el cual podía sentir la respiración del guerrero, parecía que ninguno de los dos se decidió por hacerlo o no hacerlo, Chichi estuvo a punto de alejarse y entonces sucedió.

Ambos acortaron la distancia que los separaba y tan pronto como sus labios se juntaron fue como si los hubiesen pegado al otro con cola y no lograsen despegarse, Chichi debía admitir con vergüenza que la abstinencia de Goku la había puesto más excitada de lo que había estado nuca, o quizás se sentía así por que era la primera vez que ambos se estaban tocando y besando con tanta urgencia como si no lo hubiesen hecho en años, que para el caso se sentía lo mismo con unos cuantos meses.

Ambos se despeinaron el cabello y se desacomodaron las vestiduras, en menos de lo que se imagino Chichi estaba recostada sobre el sofá de la sala con las mangas de los hombros casi descubiertas mientras que Goku tenía el cabello hecho una jungla y paraba de besarla solo ocasionalmente para respirar, aun cuando una parte de su mente le decía que no debían hacer "eso" en ese preciso lugar y momento la otra mitad la alentaba a terminar lo que habían empezado, después de todo no había nadie que fuese a verlos, era de noche y lo estaba extrañando fructuosamente…

Al final decidió que las cosas que pasaban sucedían por algo y tenían razón de ser, por lo cual se "resigno" mientras lo apegaba mas a ella jalándolo por su cuello y este intentaba acomodarse desabrochando esa cosa molesta que le retenía el pecho, todo bien, eso prometía ser una noche como no la habían tenido en semanas hasta que repentinamente y justo en el momento en el cual ella había jalado la cinta de su pantalón de combate Goku se separo de ella varios centímetros dejándola ansiosa y exasperada, pero sobre todo desconcertada.

-¿Qué…?

Sin embargo Chichi no necesito de una explicación pues al separarse realizo que de hecho la mitad de su cuerpo (de la cintura para arriba) estaba irregularmente tirado sobre el piso y la otra mitad reposaba sobre el sillón, Goku estaba en iguales condiciones pero resistiendo mas bien su peso con ambos brazos para no aplastarla como si fuese a hacer una lagartija muy forzada, Chichi entendió en ese momento que al acercarlo del cuello había echo que casi ambos se cayeran de bruces al suelo con dolorosas y predecibles consecuencias.

Sin darle tiempo de replicar o hablar Chichi se paro del suelo con Goku tomado de su mano, el pelinegro tuvo la atención de continuar exactamente donde se quedaron pero ella negó entre besos entrecortados mientras lo jalaba hacia la habitación, bueno más bien era como si ambos caminaran muy lento y chocándose con las paredes en el trayecto hacia las escaleras que los conducirían a su lecho. Por un acto inconsciente más que nada, justo cuando ambos comenzaron a subir el primer escalón Chichi hizo un esfuerzo realmente grande para estirar su mano hasta el interruptor de la luz y apagarlo, bueno, eso no fue muy buena idea…

El chillido que siguió a continuación de aquella acción fue tan agudo, acribillado y potente que causo que una mordida suave y provocativa en el labio inferior de Goku se convirtiese en una herida ligeramente profunda en su entre labio, afectado por lo inesperado de esa reacción retrocedió tan sorprendido como ella saboreando la metálica esencia de su propia sangre entre quejidos, Chichi tan aturdida como el tardo varios segundos en comprender todo lo que había sucedido en menos de un segundo.

Con una cara llena de angustia por el garrafal error que ella misma cometió tapo sus oídos mientras los incesantes lloriqueos del bebe le taladraban las orejas, Goku hizo un gesto de molestia mirando a todos lados como en busca de un bicho MUY molesto.

-¿Qué es ese ruido?

-Desperté al bebe, al parecer no le gustan los cambios de iluminación…

Soltó Chichi fastidiada en un tono de voz bastante alto, Goku hizo un gesto de irritación, subió los hombros de manera resignada e intento retomar su actividad anterior, sin embargo cuando sus labios estuvieron solo unos cuantos centímetros aparte otro berrido volvió a hacerse sonoro cortando todo romanticismo o tensión sexual latente en la pareja, Goku soltó una especie de enfurruño antes de desesperarse.

-¡Detenlo Chichi ya no lo soporto!

-¡De acuerdo pero no hagas ruido tu también! Sube a la habitación te alcanzo en un segundo.

En condiciones más justas Chichi habría hecho que él se quedase ahí hasta que el bebe se calmara de no ser por que había sido ella la culpable de su llanto, aun así no pensaba quedarse con la carga ella sola y eso era por una simple razón. Ellos eran un equipo y como equipo debían apoyarse, además Chichi no deseaba quedarse en la sala donde podía caer dormida en cualquier momento lastimado su cuello o espalda.

Decidió en este caso sería lo mejor subir a la habitación donde había otra cuna, alimentar a su bebe y dormir una vez que se asegurase nada lo molestaría, aunque también pudo haberlo dejado abajo Chichi no tenia corazón para hacerlo, era peligroso y por encima de todo eso estuvo a punto de olvidarse de su hijo debido a una noche de intimidad con su esposo ( Que no desmerecía nada), eso no podía ni debía ser por lo cual decidida subió con el pequeño bebe en brazos y llego a la habitación esperando que se durmiese pronto y ella lograse pegar ojo aquella noche.

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Montaña Paoz, 5:30 de la madrugada…

Un chico, una chica y un pequeño angelito con llanto de demonio inundado en la habitación, era el escenario que se encontraba en la familia Son. Cada llanto, cada minuto, cada pasar de las aspas del ventilador o el constante "Tic-tac" del reloj colgado en la pared era como una lenta tortura que ella no merecía, ¡Valla que ni si quiera el mismísimo Son Goku merecía!

Bolsas y Ojeras en los ojos de ambos (mas en los de ella que en los de él), cabello despeinado, incomodidad, sueño pero sobre todo y aun más llamativo esa mirada perdida que se posaba en los seres humanos cuando filosofaban el clásico, "¿Qué hice yo para merecer esto?". Liarte en una noche desenfrenada con Goku sin protección… Le recordó la maldita consciencia a Chichi la razón de su sufrimiento, pero mas allá de eso estaba la desesperación y la incógnita de ¿Cómo demonios podía alguien llorar toda la noche sin cansarse?

Chichi miro hacia su costado donde Goku movía sus manos inquietamente mientras dormitaba cada tres segundos para ser despertado por el llanto de su hijo en un ciclo continuo que lo mantenía exhausto, Chichi esta vez podía comprenderlo. Había sido una noche horrible y la mañana no pintaba mejor desde que el bebe no dejaba de llorar, cuando ella lo había subido tuvo la ingenua e inocente idea de que al alimentarlo, cambiar sus ropas por unas mas cómodas y arrullarlo el bebe se dormiría pero no fue así.

Aun cuando la criaturita comió al menos durante otra hora y satisfacio su estomago, al momento en el cual ya no quiso beber más de su pecho y se separo comenzó a llorar nuevamente, Goku había logrado tomar una ligera siesta en esa hora pero después de aquello le fue imposible, paso una hora con cantos, abrazos y arrumacos pero el bebe seguía llorando, paso una hora en la cual realmente exhausta Chichi le imploro a Goku que se concentrara y lo mantuviese vigilado mientras ella dormía un poco, paso una hora en la cual Goku mas desesperado de lo que jamás ella le había visto soltó que no podía callarlo y que estaba harto de los lloriqueos.

Paso un hora en la cual ambos se sentaron espalda con espalda cabeceando recargados sobre el otro, mientras Chichi mecía la cuna del niño, paso una hora en la cual ambos descubrieron que ni tres almohadas sobre sus cabezas cubrían el ruido de la criatura lo suficiente para dejarlos dormir, paso una hora en la cual Chichi cambio un pañal sucio por primera vez en su vida. Paso una hora en la cual Goku, tras la dura insistencia de su esposa había cargado a la cosa en sus brazos dándole golpecitos en la espalda, pronto Goku fue a quitarse la camisa al baño por que el bebe había comido demasiado.

Y de esa forma, exhaustos, hambrientos, confusos (sobre todo el que no recordaba todo lo que había pasado pero si sabía que la razón de ellos estaba aprisionada en esa jaula de madera), somnolientos y fastidiados miraban a la oscuridad de la habitación sin pegar ojo, siendo atosigados por cada ruido, Chichi algo cansada por todo lo sucedido esa noche y Goku preguntándose cómo es que podían existir criaturas tan lloronas que no les importaba hacer sufrir a los demás con su llanto.

Luego de cinco minutos Chichi se sentó en la orilla de la cama apretándose el cabello con frustración y acercándose a la cuna, no entendía por qué sucedía aquello cuando antes estaban también pero de seguir así no podría soportarlo, fue al baño a limpiar su cara, definitivamente no estaba teniendo la recuperación que le habían recomendado los doctores, suspiro cansada y salió de la habitación viendo derecho a la mesita de noche donde guardaba su ropa, entonces una visión extraña la hizo ladear la cabeza y preguntarse si ya hasta alucinaciones tenia.

Junto a una foto de su boda estaba sobre un trozo de manta de seda la esfera de cuatro estrellas que perteneció al abuelo de Goku, restregándose los ojos Chichi vio que de alguna forma estaba brillando de manera intermitente. Algo confusa paso de largo y la tomo en sus manos, incluso parecía vibrar… miro hacia Goku para ver si él podía explicar lo sucedido pero el pelinegro estaba muy ocupado tronándose los dedos y cabeceando nuevamente, Chichi regreso su atención a la esfera mientras susurraba un "¿Qué es lo que sucede Son Gohan?", el efecto de estas palabras fue realmente increíble, y prontamente Chichi escucho algo muy diferente al llanto, casi como una risa… ¿Un risa?

-¿Esto te gusta, hijo?- Volteo ella con un tono de voz en realidad muy cansado mientras le mostraba la esfera a su pequeño hijo quien solo atino a sonreír y estirar los brazos en respuesta- De acuerdo, toda tuya.

La esfera más grande que la cabeza del bebe no representaba un peligro para el por lo cual Chichi la dejo ahí tranquila. Fue como magia…fue hermoso, los constantes llantos fueron desplazados por distantes risas que bajaron de volumen hasta desaparecer en una suave respiración, completamente exhausta y casi al borde de las lagrimas de alivio Chichi se derrumbo sobre la cama cayendo justo a un completamente dormitado Goku que roncaba sonoramente pero no le importo, lo único que sabía era que eran las siete de la mañana, y que iba a dormir finalmente…

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-¿Un…nombre?

La pregunta intempestiva que le habían hecho al guerrero solo le permitió contestar con otra debido a que no sabía a qué se refería la persona frente a él exactamente, aun algo confuso se talla los ojos y suelta un enorme bostezo; muestra de su cansancio debido a una noche ligeramente difícil, aunque claro el no lo recuerda. Por esa misma razón Goku no entiende la peculiar sensación de pesadez que azota a sus parpados, no obstante resiste los deseos de cerrar sus ojos pues en la cocina Chichi estaba preparando una deliciosa cena (el hambre a veces podía más que su cansancio) y el estaba en medio de una conversación con…O…Ox sa , ¿Algo? Goku no lo tenía muy claro pero lo recordaba de algo, aunque muy poco.

-Así es Goku, me sorprende que aun no hayan pensado en nada, aunque bueno las circunstancias no se prestaron para ello.- Comento el Rey Ogro a su Yerno, Chichi escuchaba todo atentamente desde la cocina entre bostezos y gruñidos provenientes de su estomago.

-¿Circunstancias? Espera… ¿Un nombre para quién?- Ninguno de los dos presentes se sorprende ante esta pregunta, de hecho su suegro sonríe encontrando espontanea y ocurrente la personalidad del guerrero, Chichi por otro lado sigue escuchando con atención.

-¡Pues para tu hijo hombre! Es una decisión muy importante en tu vida, pues así deberán llamarlo para siempre.- Comento el Rey ogro rebuscando unos pergaminos entre sus cosas, Goku se paró de su asiento rascando su cabeza y cerrando un ojo con sueño antes de continuar.

-¿Cuál hijo? – Ox satan le señalo la cuna por respuesta, Goku se acerco y al observar su contenido hizo una mueca de fastidio- Ah, eso…

¿Por qué se sentía molesto? Ni el mismo lo sabía pero a su mente venia una especie de traumático recuerdo en el cual un chillido ensordecedor le zumbaba los oídos. Esto no paso desapercibido para Chichi que si bien nunca estuvo de acuerdo con la poca importancia que Goku daba al bebe tampoco podía recriminarle esta vez que le viese de esa forma pues el pequeño "angelito" había echo un berrinche eterno la noche pasada que incluso a ella había fastidiado, y tomando en cuenta que el guerrero recordaba las emociones fuertes…bueno Chichi supuso que de alguna forma u otra a Goku el bebe no le pasaba desapercibido.

-Casualmente tenia pensados unos cuantos nombres para el.- Comento Ox satan al fin encontrando su rollo, dispuesto a abrirlo y mostrar el listado, no obstante Chichi (Quien ya estaba poniendo la mesa) lo detuvo con una decisión simple.

-No te preocupes papa, ya tiene nombre.

-¿En verdad? ¿Cuál es?

Para Chichi no pasa inadvertido el tono indispuesto de su padre, seguramente el se imaginaba que ella iba a dar un nombre feo o complicado (Y en realidad esa había sido su primera intención) como "Arquímedes" o "Einstein" sin embargo después de la trasnochada del día anterior y de resolver lo único que calmo a su hijo decidió en agradecimiento y por causas de fuerza mayor (en este caso detener el llanto del bebe) cambiar sus intenciones y ponerle un nombre más rudimentario y fácil.

-Gohan- Soltó ella con simpleza- Son Gohan me suena bastante bien.- Comento finalmente sentándose a desayunar junto a Goku, su padre solo observaba. En realidad no tenía hambre por que el ya había comido antes y no creía que fuese bueno un desayuno a las siete de la tarde.

Esto radicaba básicamente en que, cuando el llego de su viaje en auto la familia de tres integrantes seguía dormida a pierna tendida siendo las seis de la tarde, pero eso no le importaba a él, de hecho se esperaba algo así y supuso que ellos debían prepararse para pasar más noches como esa, soltó una sonrisa medio burlona, al menos a la primera noche habían sobrevivido.

Volviendo al tema del nombre Ox satan se encontró muy complacido e impresionado de ver que su hija había optado por un nombre común, sobre todo de un antiguo maestro suyo muy respetado, el estaba bien con Gohan. Goku quien había comido todo el tiempo, pero reflexionando lo que ella dijo de pronto logro atar cabos y sin poder detenerse lo soltó tan pronto como ese pensamiento se cruzo en su mente.

-¿Gohan? ¿Ese no era el nombre de mi abuelito?

-Así es.- Contesto Chichi por respuesta, a sus oídos llego el sonido de una risita infantil que la hizo sentir aliviada- Es un lindo detalle ponerle el nombre de tu abuelito en agradecimiento por su ayuda, y además, a Gohan le gusta, ¿Cierto cielo?- Volteo Chichi con una sonrisa cansada hacia el bebe, quien en respuesta le contesto con otra risita, Goku solo los veía pensativo.

Otra vez tenia los sentimientos encontrados, aunque claro el no lo veía así, si nomas bien como una molestia interna inexplicable y carente de importancia, aun cuando en el fondo para él no lo era. Comía enormes cantidades de arroz viendo a la cosita de la jaula, la mitad del con ganas de sonreír junto al pequeño y la otra mitad medio molesta por algo, que quizás tenía que ver con el cansancio que sentía por que ni energía le quedaba para entrenar.

-¡Bueno estoy muy contento por ustedes y le traje a mi nieto muchos regalos!

Comento Ox satan jovialmente señalando una montaña de regalos muy bien envueltos allá atrás, Chichi rodo los ojos ligeramente ante la exageración con los obsequios pero se guardo sus comentarios, después de todo su padre siempre había querido otro hijo pero nunca pudo tenerlo, así que ella lo deleitaría con los nietos.

-¡Vaya esos son bastantes!- Goku si que no se reprimió de sorprenderse causando una risa en el rey Ogro- Oiga, ¿Algo de ahí es comida?

-¡Goku son regalos para Gohan! Además tú tienes toda la comida que necesites en esta casa.

Comento ella inteligente, Goku subió los hombros y continuo en su labor de comer y recuperar energías mientras Chichi hacia lo mismo comiendo lentamente y con una sonrisa en los labios, en sus ojos brillaba un nuevo tipo de madurez que podía deslumbrar a Goku fácilmente aun cuando no sabía explicar cómo o por qué.

Se veía muy bonita…bueno no, no tanto. Goku no quería pensar en esas cosas tan confusas, pensar podía doler a veces y molestarlo, además cuando esa clase de pensamientos se cruzaban por su mente le daban ganas de acercarse a ella y algo dentro de sí mismo (Llamado sentido común) le decía que no era el momento indicado para ello, fuese lo que fuese que lo impulsara a pensar de esa forma.

Chichi por otro lado se sentía muy serena, ahora con lo del nombre y la esfera controlar a Gohan y cuidarlo era relativamente muy sencillo, aun había momentos en los cuales lloriqueaba mucho pero nada comparado con la primera noche de todas. Su padre amaba al niño, que va, ¡Lo adoraba! A veces parecía su propio hijo y a Gohan le caía bien su abuelo, eso la mantenía contenta y en más de una ocasión la hacía conmoverse demasiado ¡Eran tan lindo tener una familia!

Después de una semana su padre tuvo que irse de regreso a su reino, el debía ocuparse de sus cosas y no quería inmiscuirse más entre ellos por lo cual después de una afectuosa despedida con su nieto y su hija regreso a Montaña Fry pan para mantener todo en orden, tan pronto como se fue Chichi se sintió ligeramente incomoda. Antes no le sucedía eso pero todo cambio desde el viernes pasado en el cual ella le había pedido a Goku que cuidara a Gohan un minuto mientras iba por un biberón de la nevera.

A los veinte segundos supo que eso no fue una buena idea por que escucho el atronador llanto de Gohan y soltó el biberón furiosa dispuesta a regañar a Goku por haberle hecho algo al niño, ¿Qué tan difícil era cuidar de un bebe en una cuna? Siguió a paso firme hasta la entrada de la habitación y abrió la puerta de par en par con el ceño fruncido y un gesto de fastidio preparándose para mimar a su bebe y regañar al padre en el acto.

-¡Son Goku esta vez te juro que si voy a…!- Pero Chichi no pudo continuar cuando vio la razón por la cual lloraba Gohan, por que los niños normales no tenían cola de mono y Goku al darse cuenta y cargar al bebe de esa precisa extremidad hizo una mueca seria dedicada hacia ella en espera de una explicación.

Goku podía ser despalomado, muy torpe, estúpido, carente de tacto y olvidadizo pero de todas las cosas que le habían sucedido en la vida tenia algunos momentos muy claros entre los miles de hoyos negros que se borraron en sus recuerdos. Uno de esos momentos claros que incluso le causaba pesadillas al soñar que pisaba a sus amigos o a Chichi convertido en mono era el de la cola, el hecho de que ese pequeño bebe/niño podría convertirse en mono al ver la luna llena y que Chichi le había echo una promesa respecto a eso era difícil de olvidar.

Ahora si bien Goku no tenía nada en contra del niño y tampoco era una situación muy radical o seria ( de hecho si no se hubiese dado cuenta habría seguido la fiesta en paz) se sentía nervioso con ese peligro latente, el ya había dejado a Gohan sollozando a la cuna, ¡Vaya que era llorón, solo lo había cargado y ya! Chichi por otro lado se apretaba las manos muy nerviosa, ¿Acaso estaba molesto? No, no era eso pero claramente quería saber que estaba pasando ahí, Chichi maldijo, ¡Era la primera vez que no le agradaba que Goku se acordara de algo!

-Goku yo…escucha, yo cuidare que él nunca vea la luna llena, es que…-Goku suspiro preguntándose que era ese cosquilleo pesado que sentía en el pecho mientras ella ponía esos ojos como de… como acuosos, no entendía pero lo hizo suspirar con resignación, ¡Tampoco era una especie de tipo sanguinario dispuesta a cortarle a cola a alguien que aun no había causado ningún daño!

-Esta bien, el no ha hecho nada malo.

-Pero…

-Voy a entrenar un rato.

Eso había dicho Goku en esa ocasión, Chichi recordaba que al regresar de su entrenamiento el guerrero estaba muy feliz y distraído, señal de que había olvidado todo pero ella no, y para demostrar su agradecimiento hacia Goku quien le evito el dolor de amputarle una extremidad a su hijo decidió cumplir al pie de la letra su promesa; todos se dormían temprano y Chichi contaba los días en el calendario para evitar las lunas llenas, además siempre corría las cortinas todas las noches y nunca salían al aire libre después de las seis de la tarde.

Aunque eso resolvía un problema aun estaba el otro conflicto que se tenía con su esposo, y no. No se trataba de su intimidad con él, de hecho eso había ido de maravilla tan pronto como su padre se fue a su reino, no. El problema con Goku radicaba en algo mucho menos intimo pero más serio viéndolo desde un punto de vista objetivo, suspiro de forma decaída mientras lavaba algunos vegetales mirando el reloj, Goku debía estar por llegar y ella seguía impaciente por poner su plan en acción.

La cosa era que Goku aun se mostraba algo distante con Gohan y a Chichi no le gustaba verlo de esa forma, ¡Se supone que era su hijo! Y debía quererlo y jugar con él, pero las pocas veces que ella había intentando juntarlos o dejar que él lo cargara Goku lo hacía como si Gohan lo fuese a morder y lo mantenía ligeramente lejos de su cuerpo con una extraña mueca de incomodidad, ¿Tanto temía lastimarlo? ¿O es que simplemente no le nacía ningún gesto afectivo con su hijo? ¡No, eso no puede ser! No del Goku que conozco, solo necesitan…una oportunidad eso es todo, aunque se está tardando en llegar…

-¿Chichi donde estas?- ¡Justo a tiempo! Chichi hizo una expresión de victoria con el brazo antes de voltear con su mejor sonrisa persuasiva y ajustar sus ojos de cachorrito.

-Hola Goku que bueno que llegaste, para tu mala suerte la comida no esta lista.

-¡Oh que mal! ¡Tengo mucha hambre!- No era mentira, Chichi pudo escuchar un gruñido como comprobación pero eso a ella no le importaba en ese momento, haría que Goku pasara algo de tiempo en calidad con Gohan lo quisiera o no, solo esperaba que el pobre Gohan no saliera lastimado.

-Si lo sé, pero escucha hay un modo en el cual puedo terminar muy rápido, si me ayudas…

-¿De verdad? ¡Hare lo que sea! Solo dilo.- Chichi sonrió complacida.

-Bueno vez esa cuna de allá.- Señalo ella emocionada, Goku asintió con la cabeza- Bueno dentro de ella esta Gohan…

-¿Gohan…? ¿!Mi abuelo¡?

-¡No Goku, nuestro hijo! Ah como sea, ve hacia allá y juega con él, no se háblale o haz algo en lo que yo termino, ¿Está bien?

Goku asintió dándole razón aun cuando no tenía ni idea de lo que ella quería con su… ¿Hijo? Qué raro, Goku no recordaba tener un hijo, sea lo que fuere exactamente aquello. Subió los hombros y se acerco a donde ella le había señalado, ahí entre las sabanas estaba la criaturita que Chichi anteriormente había nombrado como Gohan, Goku hizo una mueca sentándose en la silla que estaba al lado de la cuna mientras se preguntaba que debía hacer en lo que estaba la comida. Juega con él, háblale, haz algo… La voz de Chichi sonó en sus pensamientos dándole una guía, pero, ¿Hablarle? ¿Acaso el pequeñito podía escuchar? Bueno, no pierdo nada con intentar…

-Ah… ¿Hola?- Saludo Goku sintiéndose ligeramente estúpido (más de lo normal) al hablar con una criatura que probablemente no le contestaría ni escucharía, miro a la cuna donde el bebe parpadeaba atentamente- Soy Goku.

Silencio….un par de ojos diminutos mirándolo con cierto brillo de curiosidad y otro silencio, Goku carraspeo ligeramente intentando ser amistoso pues le estaba dando la ligera sensación de que el pequeño de hecho podía oírle, aunque, ¿Podría entenderle? ¡Qué curiosa sensación!

-¿Cómo te llamas tu?- Pregunto el olvidando el nombre de aquella personita. No hubo respuesta y Goku termino viendo al pequeño interminablemente en espera de una respuesta que no sucedió, suspiro antes de continuar- Eres la persona viva más pequeña que he visto hasta ahora…debe ser raro, ser así todo pequeño y extraño, con el riesgo de que algo te pase…- No hubo respuesta aparte de una risita del bebe que hizo que Goku enarcara una ceja.

-Veo que te da risa, aunque no es común que la gente se ría por cualquier cosa…ahm… tengo hambre.- Esto último Goku lo soltó como un alarido lleno de dolor, grande fue su sorpresa al notar la risa cantarina y risueña del pequeño, ¿Se estaba burlando de él? El bebe se detuvo y al verlo nuevamente rio. Si, se estaba burlando de el

- ¿Te parece muy gracioso no? No debes saber lo que es tener hambre tu pequeño…coso.

Dictamino señalándolo acusadoramente con el ceño ligeramente fruncido. Sin embargo toda pequeña molestia se cambio por sorpresa cuando el pequeño tomo el dedo de Goku con su diminuta mano y el guerrero noto lo pequeña que era esta, cualquier pensamiento de fastidio o molestia se vio reemplazado por la sorpresa y curiosidad, de pronto Goku se encontraba sonriendo ligeramente apelmazado sintiendo un no sé qué agradable (Que muchos habrían definido como ternura) mientras su hijo le apretaba el dedo o cada vez que reía haciendo un gesto gracioso, esto resulto en el guerrero haciendo caras graciosas para el.

Chichi había estado a punto de interrumpir la escena cuando la comida estuvo lista y quiso gritar para avisarle a Goku, para su buena suerte los miro antes de gritar y al hacerlo la conmoción ahogo sus palabras para llevarla finalmente a un suspiro lleno de felicidad, Chichi los alcanzo a ellos un minuto más tarde, llevo a Gohan con ella y a Goku a su lado sonriendo divertido mientras hablaba un no sé que del hambre que tenia.

Más tarde esa noche ocurrió algo inexplicable, después de dormir a Gohan como si se tratase de una nueva conexión que daba paso a una perfecta armonía su hijo durmió entre ellos dos por lo que sería la primera vez en muchos días que le seguirían a ese, siendo ya de madrugada Chichi aun se mantenía despierta reflexionando los sucesos ocurridos en su vida durante los últimos meses, incluso retrocediendo en los últimos años, desde el momento en el cual decidió comenzar a practicar artes marciales hasta ahora.

Curiosa era la forma en la cual se había desenvuelto su vida y como lo que antes parecía un imposible ahora era uno de los pilares que construían su nueva realidad, así podía comprobarlo de solo ver a Goku su ahora esposo dormido con un brazo extendido donde reposaba la cabeza de ella, haciendo un hueco en el cual estaba el cuerpo de su hijo, la nueva adición de una familia que por un momento considero no tener, al menos no con Goku aun cuando eso habría significado tirar a un lado una parte de su felicidad.

Pero eso era cosa del pasado, ahora Chichi había crecido, había madurado en muchos aspectos y quizás Goku lo había hecho también un poco o al menos había conseguido un cambio en alguna parte de su subconsciente desde que recupero una gran parte de sus recuerdos del pasado, Chichi le sonrió a la vida con una nueva perspectiva, era un linda esposa casada con un hombre maravilloso y madre de un hijo único, hermoso y especial. La vida seguro pintaría mejor en los años venideros, no había nada por lo que preocuparse…


Bueno ahora las aclaraciones:

1.- ¿Por que es esta la historia del Fic? ¿Por que no habra algún seguimiento con la aparición de Raditz y demás enemigos?
R: Considero a Goku y Chichi dos personajes a los cuales les he tomado mucho cariño (Mas al primero), la forma en la cual cree a este personaje y le di vida estaba diseñada para tener mas momentos de gracia que de seriedad, aun cuando empezo a madurar muy ligeramente al final.

El hecho de que la historia sea buena como esta me alegra, no quisiera entorpecer la lectura despues al hacerla excesivamente larga. Como fan de Dragon ball respeto el trabajo del maestro Toriyama y no me atreveria a cambiar nada de sus peleas, o al menos intentaria mantener la escencia de ella, el problema es que al tener Goku este problema, conforme se enfretase a enemigos mas serios la situacion seria dificil de llevar, en otras palabras entorpeceria las peleas y la trama podria fracasar.

Aveces aun cuando sea difícil es mejor dar un buen final corto que una mal rollo largo, no me mal entiendan, amo la historia y me gustaria continuarla pero, conforme la situacion con los enemigos de Goku aumentara seria muy complicada respetar la trama original, por ahora solo espero que les haya gustado la conclusion en la cual deje la historia.

2.-¿Por que una conclusion tan abierta?
R=Bueno vamos, no seamos inocentes. Todos sabemos que Chichi pudo estar muy ilusionada y en efecto vivir su vida plenamente con Goku en esos cuatro años pero jamas se imagino que su vida se tornaria mas infeliz que plena y maravillosa.

No digo con esto que ella sera infeliz, solo que, como ustedes saben Goku morira y las cosas de la trama se desenvolveran como en el anime, en este caso ella sera igual de feliz que lo fue en el anime en los momentos que lo fue.

3.- ¿Que pasa entonces con Goku?
R= Tenia la idea de que al morir y volver a la vida Goku recuperara la capacidad de retener la información como cualquier individuo, pero eso le habria quitado total chiste al Fic despues.

4.- ¿Por que Goku rechazaba al bebe Gohan?
R= No lo se, ¿Sangre Saiyajin? Bueno tengo la firme creencia que es verdad tomando en cuenta que de a ratos le salian impulsos Saiyajin antes de saber de sus origines. (Por cierto, el resto de la historia seria como el resto del anime)

Bueno creo que eran las preguntas mas importantes, espero de todo corazon que les haya gustado y si tienen alguna otra duda les respondere por un mensaje.

Me despido, nos leemos! :)