Nota de la autora: Guau, al fin el ultimo capítulo de este fic con el que tanto me encariñé; siempre me han gustado las historias largas y de hecho se me hace más facil escribirlas que las cortas, sin embargo siempre terminaba dejándolas en el olvido por diversos problemas...¡pero este caso fue diferente!, en verdad disfruté mucho el escribirla y espero que ustedes la disfruten también.
Pues, no hay mucho más que agregar además de el clásico ´´siento la demora``, ´´siento si hay alguna falta ortográfica`` y ´´los personajes pertenecen a Himaruya-sama``(excepto dos personitas nuevas que aparecen dentro del texto owo) así que si eres de los que leen las notas de los autores no te distraigo más y te permito continuar, muchas gracias por tu atención ^^.
Capítulo 5 y final: Happily ever after
Le pago al cajero, guardo la billetera y tomo las bolsas de la mercadería; el chico del empaque parece sorprenderse al verme levantar todo esto sin esfuerzo, no entiendo porque…¿es normal no?. Una vez salgo al exterior, el frio y la nieve me golpean en la cara así que me apresuro al automóvil, abro rápidamente el maletero y empujo todo allí adentro…el chico de empaque siegue viéndome desde las paredes trasparentes del supermercado haciéndome sentir incomodo, así que termino de cerrar el maletero y me apresuro a dar la vuelta para subir al vehículo y partir de regreso a casa con Matthie y los niños. Antes de partir, limpio y acomodo a Texas en mi nariz otra vez, suspiro y reviso el retrovisor encontrándome conmigo mismo…y ¡guau, como se nota que no duermo bien hace días!, sin embargo no me deprimo, no tendría por qué, además seguro Canadá está peor que yo; allí en casa, solo, cuidando de ambos pequeños, de ese oso entrometido…y bueno de sí mismo. Buaah, en verdad se extraña a Francis y a Arthur aquí ayudándonos, pero después de todo, esto es un asunto que ya no les concierne, los padres somos nosotros…y tenemos que aprender a cuidar de nuestra familia. Ambos se fueron hace unos días, les necesitaban en la nación correspondiente a cada uno, pues a diferencia de nosotros, sus permisos de ausencia solo eran por un tiempo limitado…el cual ellos mismos fueron alargando… rogando por más tiempo, hasta que simplemente ya no pudieron extender más.
Enciendo el motor y arranco camino a casa, nunca me ha gustado Enero, demasiado frio para mí, yo prefiero el verano, aunque en el caso de Canadá la nieve le vuelve realmente precioso ¡hasta pareciera que su sonrisa brillara aún más!, siempre hemos sido polos opuestos de todas formas.
La nieve se acumula en el parabrisas y pienso en lo realmente complicado que resulta ser que los chicos hayan nacido en estas fechas, por ello mismo dos días después del nacimiento nos vimos obligados a mudarnos de regreso a mi casa, donde el clima no deja de ser crudo, pero al menos si nos permite controlar la situación un poco mejor que en Canadá, donde el frío excesivo nos hacía estar pendientes de los chicos al 120%, incluso mientras dormían, sobre todo de Amy, ya que a diferencia de Liam parece ser bastante más delicada y débil…a Matt y a mí nos tiene bastante preocupados, tanto que intentamos estar a su lado la mayor parte del tiempo, por lo cual no hemos podido dormir lo suficiente. Francis y Arthur nos han dicho por teléfono que nos lo tomemos con calma…que todo irá bien, pero no es tan simple, o eso creemos nosotros.
Suspiro y me pregunto qué hubiese pasado si no hubiésemos solucionado nuestras rivalidades, seguramente Matthie estaría aún peor de lo que está ahora, quizás todo hubiese sido un desastre, bueno, todo fue un caos ese día de todas formas, pero de no estar ellos allí para ayudarnos estoy seguro de que podría haber sido aún peor.
Podría haberlo sido
Ese día como ningún otro Canadá había estado en especial cansado y desanimado, todos en casa lo notamos así que le propuse a Francis la idea de hacer panqueques esta vez para el ´´Tea Time`` de Arthur y así animar a Matthie (sí, así es, el mismo Tea Time que Matthew y yo odiábamos cuando pequeños y del cual queríamos escapar a toda costa, ahora se había transformado en una forma de estar juntos como familia, claro que de una manera menos formal…por supuesto). A Francis le encantó la idea y Arthur asintió feliz ante la nueva propuesta; así es que mientras Francia se preocupaba de la cocina y de mantener distraído a Arthur para que no se acercara a ella (No entiendo porque…) yo me dirigí a ver a Matthie el cual se encontraba recostado en la habitación, como había hecho gran parte del día.
-Matthie?...humm…are you okey?
-Oui… - Dice Canadá sin voltearse a verme, así que cierro la puerta detrás de mí y me acerco a él-
-Hey Matt, ¡Francis está haciendo panqueques para el tea time!
-Ouh…that's sounds…nice *sigh*
Al llegar a su lado me arrodillo en el suelo de forma en que aún estando él recostado yo pueda verle al rostro. Canadá permanece con sus ojos cerrados y con una expresión melancólica, unos mechones de su cabello le caen sobre el rostro y parece desinteresado en quitárselos, así que levanto mi mano derecha y lo hago yo por él.
-¿Matthie, estás seguro de que estas bien?... –Él abre sus ojos para verme-
-Oui…solo…solo tengo calor… -Ahahaha… ¿sabes? está nevando afuera Matt…-
-Egghh…, bueno, el doctor dijo que eso era normal a estas alturas ¿no?
-Yes…I'm sorry… -Agacha la mirada-
-Ouh, no digas eso bro, no hay razón en primer lugar…o… ¿Acaso te ocurre algo más que no quieres decirme?
Canadá se muerde los labios por unos momentos, lo que confirma mi teoría de que en verdad algo le ocurre, le acaricio el cabello lentamente, esperando a que ello le haga sentir mejor mientras espero a que se decida a decírmelo. Estoy a punto de resignarme, pero entonces él mueve su mano libre hasta su vientre para acariciarle, luego aún sin dignarse a mirarme al fin parece decidirse a hablar…y entonces escucho su dulce voz otra vez… aunque diciendo algo que no esperaba oír.
-Tengo…Te-Tengo miedo Al…
-Eh?, ¿miedo…de qué?
-You know…
-Er…no, en verdad no…
-Ya es casi la fecha Alfred… -Con sus mejillas sonrojadas levanta su mirada hacia mi-
-Oh! Así que es eso…jejeje, ouh Matthie, no tengas miedo…el Hero esta aquí a tu lado! Ahahaha~
-Sí pero… ¿Y si algo sale mal?... ¿m-me dolerá mucho…? Y que tal s-
-Matthiee~ ¡despreocúpate!, para ese día tu y yo estaremos tranquilamente en el hospital okey?, tal como el doctor dijo, te inyectará y después de eso no sentirás nada y para cuando todo haya terminado tendremos ambos bebes en brazos y seremos felices para siempre hahaha~ –Canadá me sonríe dulce y luego asiente-
-Jejeje…yes, you are right
La risa de Matthie siempre ha sido muy suave y dulce desde pequeños, pero no por eso menos cautivadora para mi, siento que podría estar todo el día viéndole sonreír, entonces me quedo embobado mirándole, Canadá parece notarlo y un tanto dificultoso por el volumen de su abdomen se incorpora sobre la cama, una vez lo logra vuelve sus ojos azules hacia mí y con una expresión divertida con sus manos blancas me acerca a su rostro y besa la punta de mi nariz.
-I love you Matthie…no quiero verte preocupado…no quiero verte triste, si tu estas mal yo también lo estaré…somos gemelos después de todo…yo solo quiero verte feliz… – Canadá duda un poco y luego responde-
-O-Oui…I'm sorry…thank you Al…Je t'aime
-No es necesario que digas que lo sie…¡¿Eh?...¿Eso no fue un insulto o si…?
-Jajaja, claro que no~, solo te dije que…que te amaba… - Matt se sonroja, aww~ es tan obvio y lindoo~-
-Hum! Mentiroso, yo te enseñaré a no jugar conmigo…
-¿¡E-Ehh!
Me levanto del suelo con mi cara de ´´You are going to be mine right now'' lo que hace que el sonrojo de Canadá aumente en intensidad –Ahh Bro! Why are you so cutee!- seguido a eso me acerco a él, y Matthie cierra sus ojos rápidamente y aún sin verme intenta apartarme con sus brazos.
-¡N-N-No Al...!, ¡e-e-espera.!, ¡a-ahora no!...no qui-
No quisiera que Francis o Arthur le escucharan así que le callo de inmediato, le tomo del rostro fugazmente y aún con toda su desesperación…le beso en los labios. No es nada apasionado, ni erótico, ni siquiera va más allá del roce mutuo, es dulce e infantil, tal como nuestro primer beso. Una vez nos separamos abro mis ojos y me encuentro con un aún más rojo y desconcertado Canadá el cual al parecer –y tal como quería hacerle creer- esperaba otra cosa; la imagen me parece graciosa y adorable y no puedo evitar lanzarme a reír a todo pulmón.
-Fuck Matthie! You are a pervert! Hahahaha!
- E-e-e-eh!...you…you…je vous hais
-Hahahaha! Yeahh, I love you too bro –le acaricio la cabeza desde arriba -
- I-Imbécile ...
-Oye… ¡espera!, ¡eso si lo entendí!
El día transcurría normal, excepto por la nevada que parecía ir creciendo cada vez más rápido allí afuera y que sin darnos cuenta se iba a transformar en una de nuestras peores pesadillas dentro de poco.
Recuerdo que durante la cena de esa noche, Matthew nos sorprendió a todos al pedir permiso y disculpas para levantarse de la mesa, en especial a Francis ya que como había sido desde su llegada con Inglaterra, se había autoproclamado el chef de la casa. Él nunca se había retirado sin probar al menos un bocado por cortesía, su excusa fue que no se sentía muy bien y en verdad necesitaba recostarse; yo le pregunte si quería que le acompañara, él tan solo negó dulce meneando su cabeza de un lado a otro mientras me sonreía, le dije que tuviera cuidado y que iría en unos minutos, la figura de Canadá entonces desaparece de la sala rápidamente impregnando a todos los presentes en la habitación con un aire de preocupación opacando nuestra hambre...bueno, la mía tan solo por unos segundos.
Solo cometo errores, si tan solo me hubiese preocupado más de él…
Después de ello Matt solo salió de la habitación para lavarse los dientes y ponerse el pijama, yo le imité, todos lo hicimos, yo por estar con él y Francis y Arthur probablemente porque de todas formas la nevada estaba haciendo que la televisión no pudiera sintonizar ni un solo canal mandando su vieja costumbre de ver la TV después de cenar al tacho de la basura.
…
Recostado al lado de Canadá, miro el techo, tengo sueño pero definitivamente no podré dormir, recuerdo lo que me ha dicho Francia al encontrarme con él camino a la habitación unos minutos atrás ´´Si algo ocurre papa y mommy están arriba`` y ahora no puedo evitar pensar que Francis tiene una especie de sexto sentido. Matthiew está dormido, permanece en la misma posición que tenía cuando entré en la habitación y al parecer no la está pasando bien, pues aunque no puedo ver su rostro, de vez en cuando lanza algún gemido doloroso entre sueños que hace que mi corazón se entumezca; nunca le había visto así y ahora estoy más que preocupado, debato conmigo mismo sobre si debería arrancarle de sus sueños… pues el hacerlo podría resultar ser peor, pero tras la última manifestación de dolor de su parte siento que no tiene sentido meditarlo por más tiempo y me decido a despertarle.
-Hey…hey Matthie… -Digo mientras le muevo suave del hombro para despertarle-
-Ghh…
-Matthieee…
-Mmhg…A-Alfred…?
-Hey… ¿Estás bien?... – Canadá cambia de posición lentamente hacia mí, tal como lo esperaba…no se ve nada bien-
-Im…fine
-¿Estás seguro…?, no te ves nada bien bro…
-Yes…estoy bien…en serio, no hay problema…
El tono forzado de calma en su voz y la dolida sonrisa en su rostro, me hacen automáticamente desconfiar de lo que dice y se lo expreso con la mirada, lo que le hace sentir incomodo; él entonces baja la vista -sospecho que para evitar verme a los ojos- lo que solo logra hacer que me preocupe aun más y evidenciar que algo le ocurre. Después unos segundos de silencio y con mi preocupación creciendo en cada uno de ellos, entre las sabanas me acerco a él y le abrazo tratando de reconfortarle de lo que sea que le esté haciendo daño, Canadá tras sentir mi brazo sobre él se estremece y en un movimiento rápido logra sorprenderme al mover sus manos hasta mi pecho intentando alejarme a la vez que esconde ahora completamente su rostro de mi vista.
-Ma-Matthie?
-Yo!...yo tengo que ir al baño Al…!
-E-Eh?... otra vez…contracciones de falsa alarma…?
-…oui…
-…te acompaño
-No es necesario…
-Déjame ir contigo, anda…
Y antes de que pueda objetar algo, salto fuera de la cama, la rodeo y me dirijo hasta su lado, él parece entender que no sucumbiré ante su petición de que no le acompañe y me sonríe sumiso a la vez que intenta sentarse en la cama, una vez lo logra, yo lentamente le ayudo a voltearse hasta la orilla del lecho y a ponerse en pie, mientras lo hace puedo notar en el temblor de su cuerpo que el dolor a regresado una vez más, sin embargo Canadá no dice nada, ni siquiera gime como lo había hecho entre sueños, tan solo cierra sus ojos fuertemente y apura el paso hacía el cuarto de baño, yo al notar que se adelanta a mí, me apresuro a ir por él, cojo su mano y le acompaño por el oscuro pasillo…
camino a nuestro futuro…
Una vez llegamos a destino Matthie intenta soltar el agarre de mi mano, yo no quiero dejarle ir, le pido que me deje entrar con él, pero niega con la cabeza y me dice que va a estar bien…que no me preocupe y que no es nada grave, sin embargo yo se que algo no anda bien aquí…le miro triste una última vez y aun con mi corazón diciéndome a gritos que no le deje, le suelto y permito ir solo tras las puerta; esa es en definitiva una de las decisiones más estúpidas que he tomado…y yo no suelo reconocer mis errores.
Sentado solo, en una silla del comedor espero la salida de Canadá, mientras tanto escucho el viento que pasa y choca contra las ventanas de la casa las cuales vibran y amenazan con abrirse, tal como en una película de terror de esas que Matthie y yo solíamos ver juntos por las noches acompañados de palomitas de maíz y una manta lo suficientemente grande para cubrirnos a ambos. Es obvio que el tiempo afuera empeora a cada momento y espero que el estado de Matt no siga el mismo rumbo, pues cada minuto que pasa, cada segundo en que el permanece adentro, solo, sin siquiera decir una sola palabra…sin saber de él, me hace preocuparme aun más. No entiendo porque está intentando ocultarme su dolor, aún cuando es obvio que está sufriendo, así como tampoco entiendo el porqué de lo que le sucede…él había tenido ya este tipo de pequeñas contracciones antes, pero… mi instinto me dice que algo diferente hay en estas, comienzo a pensar en las peores causas posibles, así como que quizás debería ir ya por Francis y Arthur, antes de esperar a que las cosas se pongan aún peor, cuando de pronto siento un grito de dolor digno de una de las más aterradoras películas de Hollywood…diciendo mi nombre…lo peor ni siquiera ha comenzado.
Sin darme cuenta, salto de la silla y salgo corriendo de inmediato en búsqueda de Canadá, tropiezo en el camino y sin querer hago que algunos de los más preciados tesoros de Matthie se destruyan contra el suelo, pero eso no me importa, no ahora, no me detendré, llego hasta la puerta y al notar que está cerrada con seguro la maldigo y golpeo desesperadamente.
-MATTHIE! MATTHIE! ARE YOU OKAY? FU-FUCKING DOOR!
-A-Alfred…
-MATTHIE! DAMMIT!...IM GOING TO…I-IM GOING TO…¡VOY A ECHAR ABAJO ESTA MALDITA PUERTA!
-N-No!...e-espera…! creo…creo que puedo quitar el seguro desde aquí…de…de alguna forma.
Presiono mis manos y frente contra el áspero y frío trozo de madera que nos separa y me siento estúpido e inútil…¡maldición!, ´´¡Si yo tan solo hubiese insistido más!``, pienso a la vez que presiono mis puños hasta el punto en que las uñas me hacen daño. Espero impaciente a que Canadá abra la puerta, porque cada segundo sin oír su voz, se vuelve un minuto, minuto en que siento que una parte de mi está muriendo... una parte de mi está muriendo allí adentro sin poder remediarlo. Cuando mi cordura comenzaba a desmoronarse y mi instinto que anteriormente me decía que tirase la puerta abajo empieza a restablecer su poderío, el clic del picaporte me devuelve la esperanza y sin darme cuenta estoy dentro en menos de un segundo; busco a Matthie con la vista pero no le encuentro y mi angustia empieza a aumentar, eso hasta que desde lo bajo una suave y débil vocecita me llama por mi nombre…yo no estaba preparado para la imagen que se presentaba ante mis ojos. Allí, sentado en el suelo, respirando dificultoso y con unas gotas que se derraman por sus mejillas las cuales no puedo distinguir entre sudor o lágrimas…está mi Matthie, mirándome con sus ojos sumisos y ahora opacos, como los de un naufrago que espera ser rescatado; yo al verlo en ese estado siento que algo en mi se ha hecho trizas, bajo hasta su altura y le cojo de las manos buscando respuestas a mi desesperadas preguntas, el me sigue con la vista lánguido, su estado tan débil me hace pensar que en cualquier momento se desplomará sin remedio sobre mis brazos.
-¡¿Matthie, Matthie, estás bien?
-N-No… -Niega con la cabeza a la vez que cierra sus ojos-
- Fuck Matthie!, ¡¿por qué estabas intentando hacerte el valiente?, ¡era obvio que no estabas bien!, ¿¡porque me mentiste!
En ese momento los labios de Canadá empiezan a temblar y sus ojos se vuelven húmedos, no estoy seguro de por qué razón está llorando esta vez, no lo comprendo, quizás es el dolor…no, seguro dije algo que no debía. Como responsable intento consolarle, le acaricio el hombro e intento encontrar su mirada.
-Ouh Matthie…n-no llores…lo siento
-No…y-yo…yo lo siento...
-Eh?...de…¿de qué estás hablando…?
-Tu…tu me habías dicho que n-no querías verme preocupado…que…que si yo estaba mal tu…tam-tambien…yo… ¡yo no quería preocuparte!...lo… ¡lo siento…!
Debo ser la peor persona del mundo seguramente, por mi culpa Matthie a estado ocultado lo mal que se sentía y tampoco había querido pedir ayuda, por mi cabeza pasa la intolerable idea de que ha estado sufriendo en silencio y soledad, todo con tal de no involucrarme y hacerme sentir mal. Creo que es inaceptable, no encuentro en mi cabeza las palabras idóneas para decirle cuanto lo siento y hacerle olvidar todo esto, entonces intento explicarle lo sucedido.
-Pe-pero…Matt…y-yo…eso no es lo que yo intent-
-Aaa…AH!
Exclama Canadá, a la vez que presiona fuerte mi mano, es obvio que el dolor ha vuelto otra vez y aún con más fuerza, no soporto verle así, intento pensar en alguna forma de ayudarle pero nada viene a mi cabeza, me desespero y cuando creo que ahora yo comenzaré a llorar; como un milagro, una voz desde el segundo piso nos llama…había olvidado que no estábamos solos, había olvidado que ya no estábamos solos en esto. Abrazo a Matthie el cual tembloroso y agitado se acurruca en mi pecho cogiéndome fuerte de la camisa con sus manos heladas mientras susurra, ´´no me dejes solo``, yo asiento, no podría dejarle, no ahora; entonces sin soltarlo ni moverme, atiendo al llamado de Francis.
-Mon petit Matthew?, ¿¡Alfred!, ¿¡sucede algo!
-Fuck, Francis!, ¡rápido, ven aquí!
Tras ello, escucho unas pisadas rápidas bajar por la escalera y en unos segundos Francis y Arthur están detrás de nosotros, no hay palabras para explicar la expresión en sus rostros, probablemente lo más cercano sea ´´horror``. Francis entonces es el primero en reaccionar y tras unos segundos de silencio baja hasta nuestro nivel exaltado buscando ver a Matthie, yo le facilito la búsqueda moviéndome cuidadoso hasta su lado sin soltar a Canadá, él le observa con la misma expresión de hace unos instantes, no cambia en nada y un tanto dudoso se aventura a acariciarle el cabello con la palma de su mano temblorosa; lo hace con cuidado, como si cualquier movimiento inesperado fuera a romperle en pedazos, Matthie responde a las caricias sacando su rostro de mi pecho y abriendo sus ojos lento y doloroso para verle.
-Papa…du-duele papa…
-Qué… ¿qué demonios pasó aquí? –dice Francia con una cara sería que muy pocas veces había tenido la oportunidad de ver buscando en mi una respuesta y Arthur, aunque aún en un estado de shock se acerca un poco para escucharla-
-Yo…Matthie no se sentía bien…y…entonces…entró al baño solo y yo…y…
Intento idear una oración lógica para tratar de explicar lo sucedido con todo mi entusiasmo, pero no puedo lograrlo y al momento Canadá se estremece otra vez en mis brazos a la vez que un gemido de dolor se escapa de sus labios y presiona con sus manos la parte baja de su vientre. Matthew deja caer lo que ahora estoy seguro son lagrimas y tanto Francis como yo comenzamos a entrar en pánico, no estoy seguro de que hacer, busco un poco de apoyo en Francia pero él está tan asustado como yo y resulta inútil, entonces giro mi cabeza para ver a Inglaterra que representa mi último pilar de seguridad, el que espero no se esté derrumbando como Francia y…me siento a salvo; en cosa de segundos tomando el lugar de Francis con un empujón aparece Arthur a mi lado luciendo un semblante serio a diferencia de hace unos segundos, donde parecía que el miedo le consumía; observa a Matthie el cual ahora con una de sus manos me ha cogido de la camisa otra vez mientras intenta reponerse del anterior golpe de dolor como si fuera una especie de salvavidas, el británico entonces levanta una de sus gruesas cejas en señal de duda y con una voz decidida pregunta:
-I see… ¿no has pensado que quizás…ya es hora Matthew? –Arthur sentencia serio y todos allí caemos sorprendidos y temerosos-
-Pe-pero…aún no es la fecha y…y…se-seguro es solo una falsa alarma
-No lo creo mon petit…, además los padres no podemos decidir la fecha exacta en que llegarán nuestros bebes… -Agrega Francis, el cual ha dejado el miedo a un lado tras encontrar una respuesta lógica a sus temores en las palabras de Arthur-
-Ajá, además es considerado normal el nacimiento entre la semana 37 y la 42 Matt…lo tuyo está bien…–Interrumpe Arthur con su voz seria una vez más -
-E-esperen…están diciendo...digo…estás diciendo…¡¿crees que ya es hora...ahora mismo?, ¡¿aquí? –Pregunto-
-Yes
Reacciono y mi rostro se ilumina tras la afirmación de Arthur, ¡ya es hora!, no puedo creerlo, sonrió y abrazo a Matthie, pero…Canadá está lejos de sentirse feliz, él tiembla ante la idea y en su rostro puedo ver un miedo atroz. Entonces me pongo serio y me doy cuenta de que ya no tiene ningún sentido seguir aquí, en primer lugar ni siquiera estoy seguro de porque estamos en el suelo aún, entonces tras pedirle a Francis que vaya por mi celular y llame al doctor, con cuidado intento coger en brazos a Matthie el cual me mira asustado mientras me ruega en frases entrecortadas que le deje allí y que no le toque, yo considero que su cambio drástico de necesidad afectiva debe ser producto del miedo…ya que nada de lo que está ocurriendo estaba en sus planes iníciales, haciendo de todo esto una especie de experiencia traumática para él. Entonces, aún sin poder esconder mi felicidad, intento proveerle de tranquilidad diciéndole que todo estará bien y sin prestar atención a sus suplicas le levanto lo más delicadamente posible…el gime doloroso…y la suave voz de Canadá como nunca, de un momento a otro se escucha en toda la casa, me parece que el tiempo se ha detenido y una especie de eco choca contra las frías paredes una y otra vez, volviéndose hasta mi y poniéndome los pelos de punta; asustado miro a Matthie el cual a diferencia de antes permanece con sus ojos bien abiertos mirando la pared, viendo la nada, sigue temblando, a la vez puedo escuchar las voces de Francis y Arthur como en segundo plano preguntando qué ha pasado, no respondo y mantengo mi mirada en Canadá, el atiende volteando su cabeza lentamente para verme y…su rostro es atroz…,está pálido, asustado y de sus ojos opacos unas lagrimas suicidas caen desinteresadas por sus mejillas…una tras otra.
-A-Alfre-fred…
-Oh god… -Dice Arthur desde atrás-
Inglaterra tras permanecer de espectador por unos segundos observando, se acerca hasta nosotros rápidamente y me dice que no me mueva de mi lugar, yo un tanto perturbado e intrigado me veo obligado a preguntar el porqué de la advertencia, el británico sin prestarme atención, mira a Canadá, el cual aunque asustado también gira su rostro para verle, Arthur guarda silencio haciendo que tanto Matthie como yo nos pongamos nerviosos, tras unos segundos suspira y sentencia:
-Es oficial Matthew…acabas de romper aguas…ya…ya es hora
-Q-que…?...n-no…
-Si Matthew…tu pantalón está mojado…es imposible que no lo sientas…
-Pe-pero…aún no es la fecha...y…
Canadá, parece colapsado entre tanta nueva información y sensaciones en su cuerpo, no quiere asumir nada y se mantiene firme ante la idea de que nada de esto está pasando, de vez en cuando y cada vez más asustado deja de mirar a Arthur para verme a mí, quizás esperando que yo confirme su teoría de que nada sucede, pero lo cierto es que yo estoy tan feliz por la nueva información que no puedo prestarle ninguna clase de apoyo hacia lo que plantea. Tras unos segundos Francis interrumpe la esporádica reunión entre nosotros acercándose con mi celular en mano y una expresión de preocupación en su rostro, yo ignoro lo que pueda haber sucedido, pues al verle logro recordar que había ido a llamar al médico y de alguna forma me siento aliviado, entonces le sonrió a Matthie y le digo que no se preocupe, que ahora iremos a cambiarle de ropa y que dentro de unos minutos estaremos en camino al hospital, él por primera vez en todo este tiempo parece calmarse un poco y me dedica una pequeña sonrisa nerviosa; al parecer eso era todo lo que necesitaba oír para calmarse…es una lástima que tan solo haya sido por unos segundos…
Una vez con la autorización de Arthur para ir a la habitación, me retiro con Canadá en brazos para ir a buscar todo lo que necesitaríamos en el hospital y de paso también cambiarme yo, Inglaterra nos sigue por detrás y de reojo puedo ver como Francis se queda en su lugar, no entiendo porque lo hace pero no importa, ¡ahora mismo no puedo pensar en nada más que en Matthie y los niños!, camino feliz y Arthur me regaña para que tenga cuidado, estamos a punto de comenzar a discutir como siempre cuando Francis levanta la voz para llamar a Inglaterra a su lado, el británico acude entre groserías por lo bajo y le veo desaparecer al fondo del pasillo.
Mientras tanto en la habitación, busco las maletas las cuales al parecer justamente hoy han decidido desaparecer, entonces asumo que no hay tiempo para cambiarme de ropa ni mucho menos a Matthie, el cual me regaña por ello desde la cama tratando de conservar la calma a la vez que respira un poco agitado y me ve ir de aquí para allá. Una vez el equipaje aparece, me acerco a él y le miro dulce, Canadá aunque aún un tanto enojado por lo de la vestimenta parece comprender y me corresponde con una sonrisa nerviosa, el día a llegado, al verle de esta forma me cuesta tanto pensar en todo lo sucedido hasta hoy, el miedo, las peleas…es difícil creer que todo esto haya ocurrido, así que en silencio mientras no aparto la mirada de él, me propongo que de ahora en adelante no permitiré que nada malo nos ocurra y si llegase a suceder…no me deprimiré como antes, porque tal como pudimos reconciliarlos con Arthur y Francis y todo volvió a la normalidad otra vez, las cosas tarde o temprano mejorarán…en eso pienso cuando de pronto Inglaterra se asoma por la puerta de la habitación captando nuestra atención…
-Chicos…sobre lo del doctor…
Al parecer al destino le encanta jugarnos malas pasadas…
-¿Sucedió algo?...
-Francia no pudo comunicarse con él…no hay señal…
-What?... – Mi preocupación se enciende otra vez y Canadá parece ir por el mismo rumbo-
-A-Alfred…?
-Err…bueno…aún podemos ir sin avisar…ya sabes…urgencias
-Está nevando afuera…¿porque crees que no hay señal?... – Había olvidado por completo el clima allá afuera-
-Un poco de nieve no le hace daño a nadie…
-Hay una tormenta allá afuera Alfred…
-A-Americaa… - Puedo ver la preocupación y el dolor en los ojos de Canadá, esta conversación no está ayudando precisamente a calmarlo así que intento interrumpir a Arthur-
-¡UN POCO DE NIEVE NO HACE DAÑO!
-It's dangerous to go out with this weather idiot! –Arthur contraataca y Matthew tiembla frente a mí-
-But…!
-Francis acaba de salir a ver el vehículo…la carretera está llena de nieve…no es seguro Alfred
-Fuck! ¿¡Y qué propones hacer eh, solo vienes a traer malas noticias!
-ALFRED!
La voz enojada de Canadá retumba por toda la habitación y tanto yo como Inglaterra callamos de inmediato; Matthie me mira furioso y entonces comprendo que estoy haciendo las cosas más complicadas de lo que ya son, le devuelvo la mirada con una sonrisa avergonzada, luego regreso la mía hasta Arthur y añado:
-I'm sorry…
-Fine… -Dice Inglaterra triunfante a la vez que se cruza de brazos…-tsk, ya retomaremos esta conversación más adelante cejotas…-
-Y…en-entonces…que…¿qué haremos…?
Arthur permaneciendo en su posición desde la puerta le echa un corto vistazo a Matthew, lo cual solo logra dejarnos más confundidos, luego regresa su mirada para ver el piso, quizás para meditar, yo mientras tanto me desespero, este no es buen momento para darle muchas vueltas a las cosas, más sin embargo por Canadá opto por no decir nada y tan solo esperar por su respuesta. Transcurren unos segundos y a Matthew la espera parece pasarle la cuenta, cierra sus ojos y gime a la vez que se encoje a la llegada de otra contracción, no soporto el verle pasar por esto, no soporto el no poder hacer nada para calmar su dolor, así que tan solo me siento a su lado y acaricio su cabello intentando reconfortarle, mientras esperamos juntos la respuesta de Arthur, el cual al ver está última escena a levantado su rostro y parece dispuesto a expresar su propia solución al problema
-Quizás podríamos…
-Qué? Que propones? –Respondo para apresurarle-
-Creo que lo mejor sería…
Arthur termina la oración y yo respondo incrédulo con un ´´What?...``, acto seguido Matthew complementa a mi respuesta con un doloroso e incrédulo ´´N-No…``, a la vez que sus ojos empiezan a humedecerse…y lo entiendo, esta idea no es para nada parecida a la cesárea que el doctor le había prometido y con la cual yo le había estado calmando para este momento desde hace meses. El británico insiste en que sería lo más seguro para todos, pero a mí su idea me parece igual de descabellada que ir afuera y conducir el auto con todo este mal tiempo…Matthew a la vez se mantiene fiel a su idea de ir a la clínica, negando con su cabeza todo el tiempo ante cada palabra de Inglaterra. El tiempo transcurre y tal parece ser que no llegaremos nunca a alguna solución, eso hasta que de pronto por detrás de Arthur aparece un preocupado Francia, el cual tal parece ser a escuchado toda la discusión desde el comienzo. De inmediato Canadá busca apoyo en él, le mira con sus ojos húmedos y dolidos mientras le ruega que le diga que el tiempo ha mejorado allá afuera, sin embargo Francis niega con su cabeza mientras que apoya una de sus manos en el hombro de Inglaterra afirmando que está de parte del británico en la discusión.
-Matthew, mon petit, tienes que entender, afuera el clima es horrible, estoy seguro de que no quieres arriesgar a tus niños otra vez…
-Yes Matthew…, además, ya rompiste fuente…no debe quedar mucho tiempo para…quiero decir, sería un desastre que comenzaras a pujar en medio del camino…
-N-No…yo no voy a…
-Mon cher… de esta forma será mucho más seguro…, Anglaterre les tuvo a ustedes dos así…y aquí está Arthur y aquí están los dos…además papa y mommy están aquí para ayudarte si así lo quieres, ah claro y Alfred…
-N-Noo…no…
Canadá niega con su cabeza mientras sigue mirando incrédulo a ambos europeos, tiembla y tras ello voltea su vista para encontrarse conmigo, esperando apoyo en mí una vez más, pero la verdad…a mí este último argumento de Francia me ha parecido sensato y convincente, así que sintiéndome culpable le sonrió y acaricio su rostro tratando de hacerle sentir mejor, sin embargo esto resulta totalmente al revés, Matthew parece entender el motivo de mis caricias y de un momento a otro sus ojos se llenan de lagrimas que se derraman luego en sus mejillas.
-A-Alfred…no, tu n-no…
-Ouh Matthie…no llores…ya verás…todo estará bien…
-Si-siempre dijiste eso y… ¡y mira lo que ha sucedido!
Tiene toda la razón...me quedo paralizado al no tener ningún argumento con el que defenderme, quisiera poder cumplir su deseo de llevarlo hasta la clínica y hacer de ese ´´todo estará bien`` un hecho, pero sé que no es posible. Me siento caer en la desesperación al no poder encontrar palabras que le hagan sentir mejor, cuando de un momento a otro Canadá se lanza a mi pecho volviendo cualquier respuesta innecesaria. Se estremece, llora y sintiéndose traicionado se aferra a mi camisa una vez más, yo en un acto reflejo le rodeo con mis brazos esperando que esto pueda servir para tranquilizarle…o tal vez como una disculpa, luego acaricio su cabello y entonces aún con el dolor que me provoca el ir en contra lo que él desea y con la posibilidad de hacerle aún más daño, me dispongo a intentar adaptarlo a la idea de que tendrá que tener a los chicos en casa. Toda mi preparación mental para ello resulta inútil cuando de un momento a otro Matthew levanta su rostro para mirarme, en el que puedo ver una pena enorme y en sus ojos ya enrojecidos permanecen aún unas pequeñas lagrimas, soy incapaz de decir palabra una vez más y le miro compasivo mientras llevo mi mano hasta su rostro para quitar esas pequeñas gotitas de agua salada de sus ojos, antes de hacerlo sus palabras me interrumpen.
-Tan solo…ta-tan solo prométeme que te quedarás a mi lado…
Como decirle que no, asiento con mi cabeza y desde la puerta escucho un par de suspiros de alivio de parte de Francis y Arthur a la vez que Matthie vuelve a su posición inicial en mi pecho.
Y entonces la locura comenzó
Lo recuerdo claramente, Francis y Arthur corriendo de un lado a otro buscando cosas y moviendo de su lugar otras más, el tiempo afuera empeorando y yo sentado al lado de Matthie, el cual con el paso de los minutos parecía tan solo ponerse peor y peor. Solo bastó 1 hora para que sus contracciones le hicieran perder el control, comenzando a gemir dolido y a presionar mi mano con cada llegada del dolor a su cuerpo, de vez en cuando gira su rostro hacia mí y me mira quizás preguntándose el que ha hecho para merecer todo esto, yo sin soltar su mano le acaricio el cabello, le recuerdo lo mucho que lo amo y le aseguro otra vez que todo estará bien y que no me apartare de su lado, nunca lo he hecho…y jamás lo haré.
Nos encontramos en una de estas últimas escenas cuando Francis se acerca a nosotros a preguntar por el estado de Matthie, el aludido no responde nada, tan solo le mira miserable, como si estuviera a punto de romperse en pedazos, el francés comprende esto y como si de un especialista se tratara y sin ningún rodeo le pregunta si puede echar un vistazo ´´allí abajo`` para comprobar la situación, yo me sonrojo y de inmediato siento ganas de golpearle por decir tan confiado tal tamaña estupidez, sin embargo Canadá se me adelanta asintiendo a la petición, al parecer el dolor es tal que es capaz de olvidar su timidez y prejuicios con tal de deshacerse de él y hacer todo esto más rápido. Tras unos segundos en los que no podría encontrarme más incomodo, Francis se incorpora otra vez mirándonos atento y serio, lo que al menos a mi logra ponerme los pelos de punta, acto seguido toda su atención se dirige a Matthie el cual respira agitado presionando mi mano a la vez que en medio de todo su dolor intenta poner atención a lo que sucede aquí mismo; Francia le regala una última mirada seria y tras ello, cambiando toda la atmosfera de la habitación de intriga a un nerviosismo absoluto, añade en un sonrisa:
-Bueno mon cher…creo que ya es hora…
Matthie suspira en una mezcla de alivio y dolor, cuesta creer que hace unas horas se negaba totalmente ante la idea de este parto natural, así como de tener que pujar, el no quería eso…,tan solo el imaginar el tener a los bebes de esta forma le causaba escalofríos, sin embargo, tras haber tomado la decisión y aceptar la idea de que debería tener a los niños en casa, el paso del tiempo tan solo lograba aumentar su dolor hasta llevarlo al punto de querer pujar ya para acabar con todo esto rápidamente. Es un alivio que Francis estuviera aquí para convencerle de que no lo intentará aún…
Me resulta increíble que…dios, hace años no les llamo así, bueno…papá y mamá…estén aquí para ayudarnos en esto…sobre todo Arthur, ya que se bien que para él el vernos juntos aún le resulta incomodo…pero aquí está…ayudándonos, no tengo palabras para describir todo lo que han hecho Francia e Inglaterra por nosotros…tal vez todo sea a causa del… ¿amor?
Entonces todo sucedió, aún me estremezco al recordar los gritos de dolor, la forma en que presionaba fuerte mi mano y sollozaba mientras nos repetía que no lo lograría y lo mucho que dolía. Yo a la vez no podía evitar pensar en aquellas noches…cuando lo rompía y las lagrimillas se le escapaban de los ojos…esto era lejos mucho peor, el solo imaginar lo que estaba pasando dentro de su cuerpo me hacía temblar y compadecerle. Pensando en ello mismo cojo su mano entre la mías y le miro sintiéndome culpable, el gime dolido y el sudor corre por su frente a la vez respira agitado intentando encontrar desesperadamente la cantidad de oxigeno suficiente como para continuar, una vez lo logra Francia inicia una vez más la cuenta para pujar, es en esta ultima en que al fin tanto esfuerzo y desesperación de parte de Canadá al fin rinde frutos.
-Oh! bien fait cher! Puedo ver al primero!
-Eh!, really?
-Oui Al!
No pido más detalles, ¡tan solo quiero poder levantarme a ver todo esto desde más cerca!, no puedo creer que ya estén aquí, ¡tan solo quiero tomarles ya en brazos y presumir con los demás países!, porque con el tiempo ya he entendido que en realidad no tiene sentido esconder semejante milagro…pero, no debo hacerlo, no debo levantarme, ya se acabó la época en que tan solo pensaba en mi, ahora mi mundo gira en torno a Matthie…y si él me ha pedido que me quede a su lado, lo haré cumpliendo mi promesa, aun cuando me muero de ganas de ir allá con Francis…¿Quizás he crecido?. Así que en vez de seguir a mis instintitos como siempre hacía, tan solo presiono la mano de Canadá contra mi mejilla, la beso y acto seguido le susurro al odio que ya falta poco.
-Aaah! Don't talk to me Don't talk to me! Hu-Hurts!...Hu-Hurts t-to much…!
-Lo sé Matt…pero ya casi…
- Ngghhh…
-Solo una vez más mon cher, solo un poco más y ya estarás a la mitad de todo esto –Dice Francia interrumpiendo oportuno la conversación-
Este comentario termina por convencer a Matthie de seguir adelante, así que con sus ojos cerrados asiente y Francia parece entender que puede seguir con la cuenta.
…
A mi cabeza vuelve la alegría de verles por primera vez envueltos en mantas sobre los brazos de Inglaterra así como de escuchar sus primeros llantos, que a todos en la habitación nos permitieron saber que estaban bien, también vuelve a mí la imagen de esos hermosos y extraños ojos verdes de Amy, obviamente heredados de parte de Arthur (el cual por cierto no podía parar de llorar pensando en lo que habría pasado de no haber venido para reconciliarse con nosotros), brillantes, aún cuando tan solo les tenía entre abiertos por el cansancio, qué decir también de el pequeño Liam que tras nacer 23 minutos después de su hermana no dejaba de llorar y nos tenía a todos un tanto histéricos pensando que podría haberle ocurrido algo durante el parto...
…pero…
Si hay algo que también recuerdo muy claramente de ese día…es el cuerpo de Matthie cayendo inconsciente sobre la almohada…como una pluma, sin siquiera hacer ruido…luego las suplicas de Francis pidiéndome que me calmara y Arthur asegurándome que se trataba de un desmayo y que pronto se pondría bien…pero yo…tan solo el verle abrir sus ojos otra vez pudo calmarme, de inmediato le pregunté cómo se sentía y él entre su cansancio tan solo se digno a preguntar donde estaban sus niños mientras giraba su cabeza lentamente hacia los lados buscándoles hasta encontrarles en los brazos de Inglaterra; no importa que me haya ignorado…la sonrisa en su rostro al cargar a los mellizos me hizo saber que se encontraba bien…
Fue una locura
Aunque ya han pasado algunos días y su cuerpo volvió a cambiar para ser como era antes (supongo es una ventaja parte de ser una nación el que esto ocurra tan rápido), Matthie sigue igualmente débil e insiste en decir que ya puede resolver sus asuntos solo, pero la verdad es que incluso el pararse y caminar se volvió para él una tarea imposible por el momento… su cuerpo cambio y sanó por fuera…pero por dentro debe estar por completo destrozado de todas formas…
Estaciono el vehículo y bostezo antes de salir de él, me pregunto cuantas horas habré dormido esta semana...si tan solo los niños pudiesen dormir un poco más quizás las cosas serían un poco más fáciles, extraño las noches enteras de sueño…y aún más con Matthie a mi lado…no es que ahora no durmamos juntos, pero la mayor parte del tiempo lo pasamos fuera de la cama viendo a los chicos, bueno…Canadá puede quedarse recostado, pero como se las da de orgulloso no me hace caso y suele levantarse de igual forma a pesar de todo el dolor que le supone el ponerse en pie y caminar.
Cuando tengo todas las bolsas de la compra en mis manos cierro las puertas del coche y me las arreglo para coger la llave de mi bolsillo y abrir yo mismo la puerta, ya que no quisiera tener que hacer caminar al pobre Matt hasta aquí para abrirme. Una vez logro entrar a casa, anuncio mi llegada como siempre con un ´´I'm back!``, nadie responde, notando de inmediato un silencio total, me alegro por un momento al pensar que los chicos seguramente deben estar durmiendo dándole un descanso a Matthie, pero…hay algo extraño en el ambiente, demasiado silencio; de pronto me veo imaginando todo tipo de situaciones trágicas y como el hero que soy dejo las bolsas en el suelo y salgo corriendo en dirección a la habitación de los chicos con un mal presentimiento en mi corazón. Una vez estoy frente a la puerta la abro lento y silencioso, como esperando alguna clase de tragedia al otro lado de ella; con mi corazón palpitando rápidamente abro la puerta por completo…y descubro que…Matthie está dormido plácidamente junto a la cuna, sentado en la mecedora con una expresión dulce en su rostro, a mi esto me parece un cuadro demasiado perfecto como para las ajetreadas noches que hemos tenido estos últimos días con la llegada de los mellizos, así que sin creerlo aún, intento acercarme un poco más para ver de forma más detallada la escena y comprobar que todo esté bien; camino con cuidado intentando hacer el menor ruido posible…sin embargo la suerte me abandona y uno de mis pasos hace rechinar la madera del piso, me parece que hoy no es mi día. Miro a ambos lados asustado esperando que los bebes o Matthie despierten, pero gracias a las santas hamburguesas esto no ocurre, Canadá dice dormido algo como ´´panqueques voladores`` para luego volver a callar y soltar una pequeña risa entre sueños, yo no puedo evitar enternecerme y sonreír ante la escena que se me presenta, nada malo a sucedido…quizás el peor mal que pueda haberme ocurrido es tener una familia tan adorable que me impide quitarle los ojos de encima…
Ya que me encuentro aquí decido confirmar que los niños estén dormidos, me impresiono cuando noto que están tomados de las manos…me recuerda a una antigua fotografía de Matthie y mía de bebes… es idéntico, quizás el hecho de que Canadá les ha vestido hoy con la ropa que nos trajo como regalo Inglaterra…unos bellos camisones blancos con encaje que se parecen mucho a los que teníamos él y yo en la infancia tenga algo que ver. Antes de irme les acomodo las mantas y hago dar vueltas al móvil que cuelga sobre su cuna…el regalo de Francis, un delicado móvil hecho a pedido, en el cuelgan magos, príncipes, corceles y adornando la punta una bella torre transparente con una princesa esperando ser rescatada en su punta… ¿Una torre eh?
Con sumo cuidado de no despertarle tomo a Matthie en brazos para llevarlo hasta nuestra habitación y recostarle allí, pues no creo que el estar sentado le sea muy cómodo por razones cauteloso de no pisar el mismo lugar que hace unos minutos atrás pudo haber despertado a todos en la habitación y una vez logro estar afuera camino tranquilo hasta la habitación. Me parece divertido y adorable que Matt no se haya despertado aun, así que en cuanto llegamos a la habitación le recuesto suavemente sobre nuestra cama, remuevo algunos cabellos rebeldes de su frente y me dispongo a depositar un beso allí para luego dejarle soñando y marcharme a guardar las bolsas de la compra…bueno esa era la idea…no contaba con que unos brazos me atraparían sujetándose a mi espalda para impedirme ir…
-Ma-Matthie? Hey…are…are you awake?
-Oui…desde que llegaste a casa… -Dice a la vez que abre sus ojos-
-¡¿Q-Que?...y…y …pero y…los panqueques voladores…y…
-Al…¿Por qué soñaría yo con panqueques voladores…?
-Ehmm… wait! Ese no es el punto aquí bro… ¿porque te estabas haciendo el dormido eh?
Me quedo mirándole interrogante esperando una respuesta la cual parece no va a llegar, el voltea sus ojos hacia otro lado para evitar mirarme y de un momento a otro sus mejillas se vuelven rojas, esto tan solo logra dejarme más confundido que antes…pero no tanto como lo estaría en uno minutos más. Intentando encontrar el motivo de su sonrojo busco con mis ojos el lugar en el que podrían estar posados los suyos, tras no encontrar una razón allí intento volver mi mirada hasta el nuevamente y es en ese momento en que me encuentra desprevenido y en unos segundos veo mi rostro atrapado entre sus manos... y en sus labios.
Posa sus delicadas manos en mi cabeza y acaricia mi cabello a la par que me besa, yo le sigo el juego rozando mis labios con los suyos al ritmo que él marca, sin embargo, me aventuro a ir más allá y me convierto en el dominante en la situación cuando Canadá abre su boca para darme acceso a ella y explorar su interior con mi lengua…me siento vivo una vez más, todo el cansancio se va y me concentro tan solo en el momento…¿hace cuanto tiempo no nos besábamos de esta forma?. No estoy seguro de en qué momento me ha quitado a Texas de la nariz, ni cuando a comenzado a desabotonar mi camisa y empezado a acariciar mi espalda, pero en realidad no me importa averiguarlo, así que bajo hasta su cuello y le beso y succiono allí arrancando suaves y delicados suspiros de su boca, damn! todo en él es tan excitante, su voz…su piel…todo su cuerpo…
¡s-su su cuerpo!
Rápidamente despierto del trance en el que en un momento me he visto envuelto y me levanto por sobre él atrapándolo entre mis brazos, él a esto responde sorprendido y avergonzado mientras lleva sus manos hasta su pecho y me mira directo a los ojos esperando que le diga el porqué de la inesperada interrupción.
-Ma-Matthie!
-E-eh!... –Dice Canadá por completo sonrojado-
-Tú noo~…no estarás pensando que tu y yo vamos a…tu sabes ¿verdad?
-E-EHH!...y-yo…ughh…b-bueno…e-esto…
-No deberíamos…no ahora cuando estás tan lastimado…–Lo cierto es que me muero de ganas de hacerlo igualmente, pero...el bienestar de Matthie va primero…-
-Y-yo…ya…ya no duele…no tanto…
-Matthie…en tu cara veo que no es verdad… ¿Por qué estás haciendo esto bro?
Canadá entonces desvía su mirada hasta ese lugar extraño en que nada pude ver, sin embargo yo no caigo en su truco otra vez –Matthie siempre fue más apegado a Francis…ya no me extraña tanto que de vez en cuando salga a la luz su lado francés…- yo le sigo mirando fijo al rostro lo que tras unos segundos termina por incomodarlo haciéndole volver su mirada hasta mi...no a mis ojos si no que a mi pecho, pero bueno…it's something.
-Y bien…?
-…Yo…yo solo quería…re-…recompensarte de alguna forma… –Ohh…está rojo otra vez…espera…¿Qué?...¡¿What?-
-Re-recompensarme…po-porque? –Okey…ahora estoy sonrojado también…-
-Oui…es que…es solo que…has sido tan bueno conmigo…y yo…
-Matthie…no necesito que me recompenses con nada…ni si quiera estoy seguro de porque se supone que me estas recompensando…y por otra parte ¿Quién demonios te dio la idea de recompensarme con se-...¿Fue Francis verdad?
-Oui…
-*Sigh* Tsk Matthie…no sé cómo le haces para ser inocente y tener ese aire de pervertido al mismo tiempo…
-¡¿Pe-pervertido?... –Ahahaha, bro eres tan adorable cuando te enojas…-
-By the way~…no necesitas recompensarme por nada bro…si soy bueno contigo es porque te amo y ya…además no quisiera lastimarte aún más… -Aunque la verdad mataría por hacerte mío una y otra vez ahora mismo…así que más te vale que no sigas insistiendo…-
-Pe-pero…
-No quiero lastimarte Matt…además no tendría sentido hacerlo a menos que ambos lo disfrutáramos…y contigo en estas condiciones… -Digo a la vez que me salgo de encima de él dejándolo libre y poniendo punto final a la conversación, por último, me dejo caer a su lado en la cama y cierro mis ojos, porque como siga viéndolo con esa expresión en su rostro mi moral se irá al demonio y renunciare a contenerme-
Transcurren unos segundos en completo silencio hasta que puedo escucharle voltearse en la cama, asumo que hacia el lado en que yo me encuentro. La habitación, así como la casa entera, se queda en silencio y yo lo hago también, pues no quisiera continuar con la discusión ya que se que no llegaremos a ninguna parte…y así como siga insistiendo yo…yo… . Con mi mente comienzo a alejarme del planeta Tierra cuando un pequeño murmullo a mi lado me hace volver a poner los pies en el suelo
-Ma-Matthie?…e-estas llorando?...pe-pero porque? Te duele mucho…?– Confundido me acerco a él y lo abrazo-
-N-No…no es eso…es solo que…
Canadá levanta su rostro el cual estaba escondido en mi pecho y de pronto me veo envuelto por uno de mis paisajes favoritos…su sonrisa, pero esta es diferente a las demás, las lagrimas recorren sus mejillas y dejan una estela brillante en su camino que pareciera hacer su expresión incluso más radiante…
-Soy…soy tan feliz Al…
-E-Eh?
-Es solo que…nunca pensé que podría llegar a ser ta-tan feliz… papa y mamá juntos…tu y yo también…sin escondernos…formar una familia con…con dos bebes hermosos y…y tu Al…
-¿Y-yo…?
-Tu…te preocupas tanto por mi…no quisiera separarme de ti nu-nunca…no quiero que este cuento de hadas se acabe nunca…
-Cuento de hadas…pero todos los cuentos de hadas tienen un final Matthie…
-E-Eh….? –Dice Canadá un tanto asustado con mi argumento-
-Jejeje…ya sabes, siempre acaban con un ´´Felices por siempre``
-Por siempre… - Matthie parece entender la idea y se relaja de inmediato cerrando sus ojos mientras posa su cabeza contra mi pecho una vez más-
-Hey Matt…
-Hum…?
-Si esto es un cuento de hadas como tú dices…¿ No debería besarte ahora?
-E-Ehh! –Se separa de mi sonrojado-
-Quiero decir…tu sabes…al final de los cuentos de Arthur el heroico príncipe siempre después de rescatar a la adorable damisela en peligro recibía un beso en los labios…
-¿…me estás diciendo damisela en peligro…? –Levanta su rostro algo molesto con la idea para verme-
-¿Prefieres princesa?
-Jejeje A-Al…
Afuera sigue nevando, pero no importa, a ninguno de nosotros le importa, porque en el momento en que Canadá posa sus manos en mi pecho siento que el tiempo y todo excepto nosotros se ha detenido, yo limpio cualquier vestigio de lagrima que pueda haber quedado en sus bellos y brillantes ojos, el sonríe y como cuando éramos pequeños suelta una pequeña risilla por lo bajo que a mí me hace reír también solo por lo adorable que resulta ser, acto seguido cierra sus ojos y acerca su rostro al mío, yo como su reflejo le imito, me acerco a él lento y suave, sin hacer ningún ruido y antes de llegar a sus labios le susurro un ´´I love you`` solo para él y que tan solo él podría escuchar …
Pero
Como una broma del destino, el tiempo vuelve a correr en ese preciso momento y trae consigo el llanto de uno de los niños que no tarda en traer consigo el de su mellizo, con la inspiración por completo cortada, al notar lo que ha sucedido, ambos nos echamos a reír sobre la cama, porque…en realidad no importa si este final feliz es sellado por un beso o no…nosotros tenemos mucho más que eso…porque…desde el principio…y para siempre…
Nos tendremos el uno para el otro
La vida es como una torre muy alta, todos intentamos llegar a la cima para alcanzar la felicidad, algunos resbalan, otros caen de ella para no volver a intentarlo, pero la mayoría se hiere con las enredaderas que crecen por sus muros y aún así siguen deseando subir. La meta de cada persona es alcanzar la felicidad, es tan simple como eso...Canadá y yo decidimos subirla juntos desde el inicio, nos herimos, muchas veces caímos y tuvimos miedo de no volver a levantarnos y aunque sé que el futuro seguirá trayéndonos problemas y penurias que nos harán caer, confió en que podremos superarlas juntos…porque cada vez que vea una sonrisa en el rostro de Matthie sabré que habré alcanzado la cima una vez más…en esta torre tan alta y repleta de dificultades…la torre de la vida…
LA TORRE DE LA FELICIDAD
Muchas gracias por seguir esta historia, me habéis hecho muy feliz todos los que en algún momento dejaron un comentario, siento no haber podido responderles pero lo cierto es que en mi vida lo que me sobra no es tiempo T.T, pero quiero darles las gracias a todos y también disculparme por el asunto anteriormente nombrado, porque cada uno de sus reviews me ha hecho muy feliz y disfruto releerlos :3
¡Muchas Gracias a todos!
