Después de aquella gran batalla que libraron contra los Chitauri, a Tony no se le ocurrió una cosa mejor que tomar unas vacaciones. La idea la propuso mientras "celebraban" el triunfo comiendo shawarma. Nadie se le opuso, pues si no fuera por el casi sacrificio que él hizo, aún estarían luchando con esos extraterrestres.

El mismo día en el que empezaron su viaje, se despidieron de Thor. El dios debía volver a Asgard, lugar en el que su hermano, Loki, sería castigado por todo lo que había ocasionado. Luego de esto, cada uno tomó un rumbo diferente, pero todos terminarían en un mismo destino. Tony y Bruce primero harían un parada en la torre Stark y luego partirían a la playa privada del gran magnate. Steve tomaría la ruta más larga, quería conocer aquella nueva época, además quería disfrutar de su nuevo juguete; una hermosa moto. Clint y Natasha no dijeron cuales serían sus planes, ni qué ruta tomarían, pero aseguraron que llegarían el día pactado a la playa.

Ingresaron a lo que quedaba de la Torre Stark, allí los esperaba Virginia Potts, la asistente del señor Stark con unos folios y papeles, Tony los miró con mala cara, pero sabía que si no los firmaba, sus vacaciones serían interrumpidas.

— Listo —dijo el multimillonario—. Bienvenido a Industrias Stark, Bruce.
Uno de los tantos papeles que había ido a firmar era el contrato del Dr. Bruce Banner, ahora el científico trabajaba oficialmente en las instalaciones de Stark. Los otros papeles tenía que ver con las remodelaciones de la Torre, las cuales ya habían comenzado.

— Tony —le llamó la atención Bruce, pues estaba conduciendo a una velocidad bastante peligrosa.

— ¿Qué? —preguntó mirándolo, despegando la vista de la autopista solo para provocarlo.

— Tony me harías el favor de mirar hacia el frente —dijo cruzándose de brazos, lo que provocó que Stark sonriera y dirigiera su vista a la carretera—. Gracias.

— Espero que no te comportes así mientras estamos en la playa.

— Lo intentaré, pero si sigues con tus bromitas, no te aseguro nada —la sonrisa de Stark se amplió al escucharlo, serían una excelentes vacaciones.

Tony y Bruce fueron los primeros en instalarse en la residencia veraniega del primero. Pasaron esa noche solos, Clint y Natasha llegaría al otro día y Steve llegaría el mismo día que ellos, pero en la noche.

— ¿Qué quieres cenar? —preguntó el millonario recostándose en un sofá y tomando el teléfono para pedir la comida.

— Lo que quieras —respondió sentándose en un sillón cerca de Tony.

— Se me antoja comida china —lo miró de reojo—, recuerdo un restaurante que ofrecía un excelente servicio —alzó una ceja y Banner le dirigió una mirada desconfiada—. La noche es joven y debemos disfrutarla —dijo marcando el número en el teléfono.

El timbre sonó y Stark se paró inmediatamente a abrir, pues no quería arruinarle la sorpresa que le tenía a Bruce. Abrió la puerta y miró de pies a cabeza a las asiáticas que traían su comida.

— Mi opinión se mantiene —dijo haciendo pasar a las chicas— ofrecen un excelente servicio.

— Ya llegó la comi... —Banner no terminó la frase debido a lo que estaba viendo: Stark abrazando por la cintura a dos chicas con unos hermosos cuerpos, atrás le seguían dos chicas más vestidas con muy poca ropa que llevaban unos recipientes en sus manos, los cuales contenían su comida — Tony —fue lo único que pudo decir antes de que el playboy de Stark le hiciera una seña a una de las chicas a las que abrazaba, quien se acercó lenta y sensualmente hasta él.

— Relájate y diviértete.


Continuara...