¡Hola! He aquí el segundo capítulo de esta historia. Quería pedir perdón por la tardanza y por la indecencia de capítulo que estoy publicando, tuve una semana loca, sí es que eso es una buena justificación. En fin, espero les guste, gracias por los reviews, follows y favoritos. Prometo que el próximo será mejor :)
El incesante sonido del timbre lo despertó. Se miró y se percató que solo llevaba los pantalones —lo que quedaba de ellos— puestos, lo que significaba que su "amigo verde" se había unido a la fiesta del multimillonario. Se cubrió el rostro con las manos, no porque le doliera la cabeza, de hecho desde la gran exposición de radiación gamma a la que había estado expuesto, no se había enfermado nunca más, por lo que no sufría del efecto de la resaca. El gesto lo hizo simplemente como un reproche de lo que había hecho aquella noche.
— Ya voy —dijo en un suspiro, se puso de pie y caminó a la puerta—. No pregunten que pasó —respondió a las miradas extrañadas de Clint y Natasha—, fue todo culpa de Stark.
— Supongo que serán unas grandiosas vacaciones —comentó Barton observando el desastre que había en la sala de estar.
— Quieren callarse —ordenó Stark desde uno de los sillones que había en esa sala y agregó apuntándose la cabeza—. Resaca, sean considerados.
— Tu te la buscaste, Stark —dijo en un tono para nada bajo Natasha— ¿Dónde dejamos nuestras cosas?
— Síganme —Bruce sujeto sus pantalones y se dirigió hacia las escaleras—, las habitaciones están arriba.
— Ya sé que dijiste que no preguntáramos qué pasó, pero... ¿qué fue lo que pasó? —preguntó curioso Barton.
Banner resopló, escuchó como el monstruo verde dentro de él reía. Imágenes vagas llegaron a su cabeza, el inicio estaba claro, pero después de que Hulk hizo su aparición esa noche no sabía exactamente lo que había pasado.
— Stark y sus estúpidas ideas —hizo una pausa—. Pidió comida china a un restaurant muy particular...
— Imagino que eso explica la ropa interior femenina en la sala —dijo la pelirroja y agregó—. Quizás no fue buena idea dejarte solo con Stark.
— De todas formas iba hacerlo —se detuvo enfrente a una puerta y apuntó otras dos—. Esas son las habitaciones... No sé si van a... —hizo un gesto vago con sus manos, lo que provocó una risa de parte de Clint.
— ¿Habitaciones separadas? —preguntó el arquero aún sonriendo, la aludida asintió e ingresó en una de las habitaciones.
— Voy a vestirme —dijo Bruce más que nada para evitar el silencio incómodo que se iba a formar.
— Bien, yo iré a mi habitación —el rubio abrió la puerta y luego preguntó—. ¿Steve llega esta noche? —como respuesta recibió un asentimiento de cabeza— Esto va a ser muy divertido.
Bruce se dio un baño y luego se vistió. Se recostó en su cama y se quedó mirando el techo. Una sonrisa apareció en su rostro; por fin había encontrado un lugar en el que encajaba, formaba parte de algo y era aceptado pese a su problemita verde.
