No sabía de dónde demonios había salido tanta gente, bueno, era Stark eso podía explicar muchas cosas, pero acaso era necesario hacer una fiesta. Además cómo podía verse tan bien si supuestamente la otra noche ya había trasnochado. Una risa lo sacó de sus pensamientos.
— Durmió todo el día, es obvio que el efecto de la resaca se le iba a ir —comentó la pelirroja entregándole un vaso de licor.
— ¿Crees que el resto de la semana será igual? —ella negó con una sonrisa.
— Hoy llega Rogers, quizás él pueda controlar un poquito a Stark —Clint rió ante el comentario.
— ¿Bailas? —preguntó el rubio ofreciéndole una mano, Natasha la tomó sonriéndole y se alejaron a lo que se había transformado en una pista de baile.
Barton por primera vez agradecía que a Tony se le hubiera ocurrido organizar aquellas vacaciones, pues hace mucho que no veía sonreír a su compañera de misiones. Mientras bailaban vieron formarse un tumulto en la entrada de la casa. Se miraron unos segundos ambos sabían que aquel bullicio indicaba la llegada del capitán.
Rogers avanzó entre la gente acompañado de Stark. La pareja de agentes le sonrió cuando pasaron a su lado. Él les devolvió la sonrisa e iba a acercarse a saludar, pero Tony lo detuvo y lo llevó hasta el bar.
— No era buen momento para saludarlos, ibas a arruinarles la "magia" y no queremos a Legolas quejándose mañana porque no se pudo llevar a la Viuda a la cama.
— ¡Stark! —exclamó en forma de reproche y Tony sonrió al escucharlo.
— ¿Qué? —le entregó un trago— Las intenciones de Barton son bastante claras y no le voy a negar divertirse. Además ¿quién se podría resistir a semejantes curvas? Si yo fuera él ni siquiera estaría bailando ya estaría...
— ¡Stark!
— Ok, ok, cambio de tema. ¿Qué tal tu viaje? —preguntó y acercando su rostro al de Rogers alzando una ceja agregó— ¿Conociste alguna chica linda? —Steve no pudo evitar sonrojarse y para desviar la mirada del millonario le dio un largo trago a su bebida— Interesante... ¿conseguiste su número?
— Tony deja tranquilo a Steve, el pobre acaba de llegar —comentó Bruce y le sonrió a Steve—. ¿Quieres ir a dejar tus cosas? —preguntó al ver su bolso en el suelo junto a sus pies. El capitán asintió y tomó sus cosas rápidamente— Te muestro dónde —dijo poniendo una mano sobre el hombro de Steve y comenzó a caminar.
— ¡Hey, Banner! —el aludido volteó— Te voy a cobrar lo que estás haciendo —Bruce suspiró y siguió caminando con Rogers hacia el segundo piso.
— ¿No habla en serio, cierto?
— Steve, se nota que aún no conoces a Tony —respondió y luego suspiró al recordar la noche anterior.
