Hay veces que una mala mirada no significa. Uno piensa que esa persona te odia, cuando en realidad esto todo lo contrario. Eso aprendió nuestra protagonista este día. Pero mejor empezar por el comienzo.
Hoy era otro molesto día de escuela. Chizuru llego al instituto acompañada por sus dos amigos, que como siempre se encontraban discutiendo. Y tal como los días anteriores estaba el, nuestro chico, Saito. El hacia que todos respetaran todos las reglas, y era tan admirado como temido. Sin embargo, Chizuru, noto que últimamente ella siempre que llegaba el la miraba con una mirada fulminante, que la dejaba desconcertada. Y ella hace memoria para tratar de ver si le hizo algo malo, pero ella no recuerda haberlo hecho.
Lo único bueno es que ellos dos no se cruzan de nuevo hasta que suena el timbre del receso, que es cuando, ella, va al patio para comer. Siempre que ella camina para ir, se encuentra con el, pero cuando quiere dirigirle la palabra el se va. Entonces ella sigue su camino.
Hoy paso algo diferente mientras comía. Su profesor pasó por ahí. Y ella saludo con la mano y diciendo "Harada-sensei buenos días! " Entonces, el se dio vuelta y camino hacia ella saludando. Ambos hablaron un rato y rehirieron un poco. Cuando, Chizuru, hablaba con Harada siempre se alegraba, ya que el era muy agradable y gracioso. Lo que ella no pensaba era que desde la ventana del pasillo del Instituto alguien los miraba mientras cerraba su mano haciendo un puño de ira.
Después de eso el día siguió normal, volvió a clases, hablo con sus amigos, fue a gimnasia y volvió. Nada fuera de lo normal, hasta que por fin llego la hora de irse. Ella tubo que quedarse en el salón limpiando.
Cuando al fin termino, la puerta del salón se abrió, y al que vio entrar no era otro que Saito. "¿Pasa algo, Saito-san?" Fue lo único que ella llego a decir antes de que el la arrinconara contra un banco. Y en ese momento ambos quedaron viéndose fijo uno al otro. "¿Cómo puedes llevarte tan bien con ellos?" Dijo el con una mirada seria y un tono de voz duro. Chizuru no sabia que decir o que hacer, no entendía que estaba pasando ahí "¿Por qué siempre estas sonriendo cuando estas con otros?" Ella finalmente no pudo aguantar mas la mirada de los ojos penetrantes de Saito, así que miro por la ventana, y vio a toda gente pasar, y pensó que algo podría verlos. Pero Saito no dejo que pensara un segundo más en eso, ya que agarro la cortina y la puso a sus costados. Ahora ella solo podía verlo a el "Cuando alguien te habla debes verlo" Ahora estaba jugada, pero tenia una carta que por fin pudo usar, la pregunta que quería hacerle a el desde hace semanas "¿Me odias? Esas palabras pasaron por la guardia de Saito, su reacción de sorpresa fue impensada. Pero lo que hizo a Chizuru sorprender también fue lo que siguió. El apoyo su cara el hombro de la chica "Si… te odio…" Esas palabras la dejaron helada, no podía decir nada "…te odio, por que no puedes sonreírme a mi también" Cuando levanto la cara rebelo un tono rojo que cubría su rostro "¿Por qué puedes estar feliz con todo el mundo menos conmigo?" Al oír esas palabras ella, se sonrojo, pero también soltó una risita. El no la odiaba de verdad. "No te rías!" Al terminar de decir eso el no dudo en juntar sus labios con los de ella "Eres…tan…molesta" No terminaba de decir una palabra sin que la volviera a besar.
Pero ni un de esos beso molesto a Chizuru, ya que todos ellos eran tan dulces y tiernos como lo que ella había querido recibir desde siempre.
Fin!
Saito se puso celosito! Saito se puso celosito! Al parece tenia un lado que no conocíamos. Eso lo hace mas lindo! Espero que le haya gustado, si les gusto coméntenlo. Bye, bye
