Buenos días, buenas tardes o bien buenas noches tengan todos ustedes mis queridos lectores y lectoras. Una vez más henos aquí ustedes y yo ansiosos por ver un nuevo capítulo de esta retorcida obra. Sé que a muchos hice sufrir con la espera y lo siento de verdad pero después de consultar con una mente más creativa en lo que refiere al crimen me di cuenta de que mi historia era sumamente decepcionante, y con un final demasiado predecible. Así pues trabaje con aquella brillante mente que por azares del destino se cruzó en mi camino y fue gracias a él que pude reconstruir esta historia y darle así un nuevo giro. Y así con sumo agradecimiento a esa persona de mente tan maravillosa les presento este primer capítulo no sin antes aclarar dos puntos. El primero son los comentarios que en breve responderé…

Eva-seddieporsimpre: es la primera vez que hago temer a alguien, y descuida esta historia aunque con atrasos continuara, le tengo demasiado cariño para dejarla.

JennMcFanSamy: aunque suene engreída y puede que lo sea un poco, pero me gusta como algunas de mis ideas son tan originales, la verdad no estoy muy segura del porque pero siento más emoción al escribir una historia con tintes oscuros que una donde todo sea tan "rosadito". Me alegra que sea esta historia tan bien recibida y que de alguna forma atrape a quienes la leen.

Just seddie and jennette: me temo que por las razones dichas con anterioridad no logre actualizar tan rápido como hubiera querido pero aun así espero que disfrutes este capítulo.

Rino Takeru: el tuyo fue el comentario que más risa me dio, pues me sentí orgullosa de que historia haya gustado tanto que incluso dejara sin palabras a alguien, pero aun así dispuesta a comentar.

Green aura: me alegra ser una de las pioneras en escribir algo diferente, espero no perderme y continuar con la magia oscura que anteriormente fascino, mantener el misterio y llevarlos a buscar la verdad.

Mis más profundas gracias a todos aquellos que comentaron, a todos aquellos que se pasaron por la historia y a todos aquellos que me han esperado. Gracias.

Ese fue mi primer punto a aclarar, más el segundo es una advertencia pues como lo es en la vida aquí nada es lo que parece, presten atención a los detalles tomen sus propias notas y al final sean ustedes los que le pongan una cara al asesino.

Capítulo 1

Gibby

Nombre: Orenthal Cornelius "Gibby" Hayes Gibson

Ocupación: Estudiante y bufón habitual de web show

Relación: compañero de instituto, amigo cercano, y ...

Motivo:

Is it bright where you are?.

Have the people changed?.

Does it make you happy you're so strange?.

And in your darkest hour. I hold secrets flame.

We can watch the world devoured in its pain

(The beginning is the end is the beginning – Smashing Pumpkigs)

Existen personas que inexplicable e irremediablemente te atraen, como si tuvieran una especie de magnetismo, existe algo en ellas indescifrable, indescriptible que sencillamente cautiva al instante. Son aquellas personas que nunca están solas, que siempre tienen a alguien a su lado y que generalmente poseen vidas perfectas. Son aquellas a las cuales muchos envidian por aparente perfección. Son aquellas cuyos gritos no alcanzan los oídos sordos de una sociedad embelesada. Son aquellas que sin estar solos se hunden en la soledad. Son esas mismas personas que desesperadamente buscan el calor y brillo de la luz. Son esas que de a poco caen y enloquecen ante la oscuridad, porque son esas personas precisamente las que no pueden manejarla, las que le temen, las que horrorizadas tratan de huir, las que ahí encuentran su fin. Son precisamente esas personas como Carly Shay que hubieran deseado no haber nacido con aquel magnetismo.


Fue un mañana cualquiera, de un día como cualquier otro, en una vida que bien pudo haber sido la de cualquiera a excepción de que era la de él. El reloj digital sobre su buro a lado de su cama, marcaba con números rojos cuarto para las nueve. Era tarde, demasiado tarde como para prepararse y salir a toda prisa en un absurdo intento por llegar temprano a la escuela. Era temprano, era aún demasiado temprano para recibir aquella llamada que le alertaría que debía colocarse su máscara de bufón y comenzar un nuevo show. Era sencillamente un lunes por la mañana, cuando en lugar de estar a punto de llegar para la primera hora de clase, se hallaba ahí con ojeras marcadas en sus grandes ojos cafés mientras estos fijaban su vista sin emoción alguna al techo de su habitación.

El reloj marco las nueve con quince y sin despegar su mirada del techo contesto el teléfono, apenas escucho la voz que le decía que era la hora y en sus ojos apagados apenas un brillo se distinguió.


Carly Shay posee un encanto, una magia particular que llama la atención de quien la vea. Ella es bonita es lista, es terriblemente superficial y mientras baila, mientras sus caderas se contonean al ritmo de la música él no puede evitar caer ante su encanto. Porque si, se le ha quedado viendo más tiempo del necesario e irremediablemente se ha convertido en una nueva víctima de aquella castaña. Ella se mueve, danza de una forma tan sensual que a cada movimiento invita a lo prohibido, a romper todas las reglas habidas y por haber y tomarla ahí mismo enfrente de todos aquellos que han asistido a esa fiesta.

Viernes 11:45 pm…

Carly Shay, la castaña famosa por su web show, y también por ser considerada una niña dulce y bien portada esta ahora sobre el escritorio, besando intensamente sus labios, mordiendo en ocasiones mientras sus pequeñas y traviesas manos buscan desesperadamente quitar de en medio aquella molesta prenda que evita un contacto más íntimo, más intenso más pasional.

Gruñe, gruñe extasiado porque nunca pensó, nunca se le cruzo por la cabeza aquella bizarra visión. Gruñe, gruñe excitado porque a pesar de no ser la primera vez que alguien le practica sexo oral, si es la primera vez que ve a Carly de una manera sucia, de una manera completamente diferente a como ella se muestra comúnmente. Gruñe, gime, sus manos están aferradas al escritorio donde hacía poco Carly estaba sentada. Mueve sus caderas inconscientemente esperando con ello introducirse más en la garganta de la chica. Ella por momentos siente que se ahoga y extrañamente eso le excita más, porque se siente sucia, mala, se siente todo aquello que en su vida le negaron sentir. Lame, chupa, muerde cual dulce en su boca. Él gime, gime más que nunca y un grito ahogado la ve. Ahí parada entre el marco de la puerta, con la manos en la boca y una mirada de horror en sus ojos la chica de piel canela y pelo negro observa decepcionada como su novio acaba en la boca de otra.

-Tasha…- su nombre escapa de sus labios hinchados mientras que sin poderlo evitar una corriente corre por su espina, su cuerpo tiembla y un momento siente descargar toda su semilla, no en la boca de la que alguna vez llamo amiga, si no en su rostro manchándola ahora no solo metafóricamente.

Tasha se va, ha visto demasiado, él quiere seguirla, quiere detenerla y pedirle perdón pero no puede. No puede moverse, no puede pensar con claridad, no puede más que disfrutar aquellos labios prohibidos que le besan con intensidad. – Olvidala…quedate conmigo, mirame a mí, solo a mí…- escucha una voz distante muy parecida a la de Carly, pero no, esa no puede ser Carly por que aquella voz que le habla se escucha sensual, excitada, y terriblemente peligrosa. Su mente pronto considera la idea de efectivamente olvidar a aquella chica de piel canela y centrarse en aquella chica que alguna vez considero inocente – Freddie…- un nombre escapa de los labios que anteriormente acariciaban su virilidad, un nombre que no le pertenece, ajeno en su totalidad a aquellos que su madre le puso, el nombre de su mejor amigo, su hermano de hecho, el nombre de aquel ñoño que años atrás babeaba por Carly.

La mira shockeado, confundido, un poco o bien bastante molesto, la mira mientras la aleja de él y entonces lo ve. Ella se mantiene con los ojos cerrados, fantaseando los labios de Freddie, el miembro de Freddie y la atención que años atrás tenía y que ahora le pertenecía únicamente a su mejor amiga. – No soy Freddie…- escupe con rencor, tal vez hacía ella, tal vez hacía si mismo porque después de todo él fue el que cayó en su engaño.

Abre los ojos, la burbuja se ha roto, efectivamente no es el tecno castaño el que se encuentra enfrente de ella. Es un tonto, un bufón solamente a quien mira con desprecio, con asco de hecho. Un bufón, todo lo que ella pudo conseguir esa noche fue liarse con un bufón.- ¿Y qué esperabas? La única forma que me acueste con un gordo fofo como tu es solo si me imagino que eres alguien más, alguien como Freddie. O ¿Qué? ¿Acaso piensas que Tasha no piensa en alguien más mientras lo hacen? Ha, imbécil perdedor – y otra vez Carly pierde un poco de aquella esencia de inocencia ante sus ojos pero esta vez no le gusta, le desagrada, le asquea de una forma tan poderosa que no le importaría vomitar ahí mismo, en aquel ceñido y sexy vestido rojo que ella se ha puesto.


Aún recuerda la sensación de su mano al momento de impactarse contra la mejilla de la castaña, aún recuerda lo bien que se sintió en aquel momento aún recuerda con goce escondido como aun con furria y veneno corriendo por sus venas la tomo ahí, en ese mismo escritorio y la obligo a ver que era él y no Freddie quien le daba tanto placer que incluso lloraba.

Mira a Freddie discretamente, su brazo esta sobre los hombros de Sam tratando de reconfortarla. Mira a Sam, ella lucha por que sus lágrimas no caigan y tapa su boca de la misma forma en la que Tasha lo hizo cuando lo descubrió. Mira Spencer, sus puños apretados y su vista fija en el cuerpo de su hermanita. Se pregunta entonces como se verá él, que clase de reacción supondrá el forense al verle, tal vez se vea cómo se siente y se vea terriblemente cansado. Finalmente mira a Carly, sin miedo a que ninguna clase de hechizo caiga sobre él, porque la Carly que conoció ya no está, la que creyó conocer tampoco y ahora lo único que ve es aquel cuerpo sin vida lleno de cortadas, algunas profundas, otras solo arañazos, con partes de la piel quemada y con las profundas puñaladas que le quitaron la vida.


Existen personas que desesperadamente buscan la luz sin saber que en su desesperación se adentran más en la oscuridad. Son aquellas que le temen, son aquellas que no pueden soportarla, son aquellas mismas que se funden en la locura como último y único recurso para enfrentarla. Son aquellas personas que sin saberlo buscan su fin.

Abre tus ojos, vamos hazlo ya, es muy temprano para que te duermas. Vamos solo abre tus ojos, dejanos ver una vez más esos luceros cafés. Solo abre tus ojos.

Solo se trata de abrir los ojos, algo no muy difícil de hacer, solo es abrir los ojos y ver. Ver como aquellas cuatro figuras difusas en la niebla van tomando forma. Solo es ver y pronto reconocer. Reconocer a Spencer, que una de sus típicas sonrisas bobas saluda a los luceros que acaban de abrirse. Reconocer a Sam y a Freddie que como siempre juntos y de la mano sonríen cómplices. Y si, también aunque sea difícil de creer, reconocer a Gibby que en una esquina alejada y mordiéndose la uña del pulgar te observa con desdén. Solo se trata de abrir los ojos y darse cuenta que la oscuridad ha gano y te ha llevado a un mundo que pocos conocen, y del cual no podrás escapar. Sí, abre los ojos ante este mundo secreto.