Aclaración: ninguno de los personajes me pertenece.
-HdH*HdH*HdH- (pensamientos)
-HdH*HdH*HdH- (dialogo)
Personajes: Kagome Harada Higurashi. Sango Taiji. Kouga Taiji. Sesshomaru Taisho. Inuyasha Taisho. Miroku Taisho. Ayame Miko. Kikio Miko. Rin Kinomoto. Kohaku Kinomoto. Keiko Teichi. Souta Higurashi Asari. Meimi Mitsui. Kurama Mitsui. Touga Taisho. Izayoi de Taisho. Yuki Saito. Bankotsu Kaima. Jakotsu Shichinantai. Renkotsu Shichinantai. Haku Kido. Marie Abbent. Alexander Harada. Oliver Mitsui. Youko Mitsui.
Niños/as: Rei Harada. Nashi Harada. Shippo Mitsui Harada. Meilin Higurashi Mitsui. Taro Taiji. Io Kaima Saito. Naim Mitsui.
Nadie te amará como yo
En el aeropuerto de Tokio, a las seis y veinte de la mañana, aterrizo un vuelo desde Estados Unidos. Del descendieron bastantes personas, más precisamente ciento cincuenta, incluyendo las aeromozas y pilotos de la línea.
Pero dos personas destacaban de los demás. Un adulto y un niño, de brillantes cabelleras plateadas y ojos de oro líquido. Cualquiera mujer quisiera por esposo al joven y de hijo al niño. Pero ellos solo querían una mujer en su vida. Y la conseguirían. Costase lo que costase.
En la mansión Harada todo era una locura. Mozos corriendo de aquí para allá. Cocineros y el personal de la cocina, preparando platillos sin parar. Magos y payasos preparando sus números. Ponis y caballos, en los jardines del fondo, esperando ser montados. Inflables y camas elásticas, peloteros y la piscina. Básicamente un parque de diversiones a los ojos de los niños.
Todos estaban preparando el cumpleaños, número cinco de los herederos de dicha mansión.
Nashi, Rei y Shippo, tenían su fiesta de cumpleaños hoy. Todos sus amigos fueron invitados, junto con sus familias. Por lo que serian muchísimas personas en la mansión. La fiesta empezaba a las doce del mediodía, pero ya estaban preparando la recepción de los invitados.
Taro y Sango, llegaron a las ocho de la mañana ofreciendo su ayuda. Lo mismo con Souta, Meimi y Meilin.
Souta había conseguido la banda juvenil favorita de los niños, sería su regalo y el de su familia. La banda se llamaba Kitsunes no Kin (Zorros de Oro), era adorada por sus canciones. Sus seguidores eran desde niños pequeños hasta universitarios y a veces mucho más grandes. Había hablado con una persona, los niños le extrañaban mucho y era hora de poner todas las cosas en orden.
El reloj dio las doce y los niños esperaban a sus invitados.
Los primeros fueron Yuki y Bankotsu, que trajeron a Io. Ayame trajo a Maya su primita, de cuatro años, amiga de Nashi.
Después llego Ginta con su hijo Manuel, amigo de Rei. Mateo y su esposa Mayra, junto con su pequeño hijo Seto, amigo de Shippo.
Otras familias, pero lo que sorprendió fue ver a Sesshomaru y Rin, junto con una niña de cuatro años llamada, Miki. De ojos canela claro y cabellos negros, liso. Parecida bastante a Rin.
Los niños, felicitaban a los cumpleañeros, e iban hacia el patio trasero, donde estaban los juegos y la piscina.
Cerca de las dos de la tarde, la fiesta en pleno apogeo, un camión con el nombre kitsunes no Kin llego a la mansión, todos los niños dieron un grito de felicidad, mientras el camión se abría paso para desplegar el escenario.
Una vez todo listo, se podían ver cuatro figuras en el centro.
Nosotros estamos aquí para dedicar un feliz cumpleaños a Nashi, Rei y Shippo – hablo Akari, la cantante principal.
De parte de una persona que los ama – continuo Yessi, la segunda vos femenina.
Su nombre es... – dejo la incógnita Matías, el cantante masculino
Youko Mitsui – gritaron los tres, junto con Teo, la segundo vos masculina.
De pie bajo el escenario se podía distinguir, a un hombre de cabellera plateada y ojos dorados.
Dos de los niños corrieron hacia el gritando papá.
Adentro de la casa, ocurrió algo parecido, la diferencia es que era un solo niño y este grito, mamá.
A laves los niños y Kagome preguntaron.
Que haces aquí Youko/Naim – podría decirse que todos los presentes se preguntaban algo parecido.
Los/Te extrañaba – fue la respuesta, simple, a sus preguntas.
Papa está afuera con los chicos – respondió el pequeño ya reconocido como Naim.
Está bien vamos – dijo Kagome, cargando al pequeño y yendo hacia afuera.
Youko estaba abrazando a sus hijos, cuando Kagome salió con Naim.
Sin dejar a los niños, se acerco y la beso. Dejando en claro, con ese beso, que ella era suya.
Sin saberlo Youko se estaba ganando el odio de cierto peli-plata, que lo estaba matando con la mirada.
*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-Continuara-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*
Reescrito: 11/07/13
Gracias por leer.
