Aclaración: ninguno de los personajes me pertenece.

-HdH*HdH*HdH- (pensamientos)

-HdH*HdH*HdH- (dialogo)

Personajes: Kagome Harada Higurashi. Sango Taiji. Kouga Taiji. Sesshomaru Taisho. Inuyasha Taisho. Miroku Taisho. Ayame Miko. Kikio Miko. Rin Kinomoto. Kohaku Kinomoto. Keiko Teichi. Souta Higurashi Asari. Meimi Mitsui. Kurama Mitsui. Touga Taisho. Izayoi de Taisho. Yuki Saito. Bankotsu Kaima. Jakotsu Shichinantai. Renkotsu Shichinantai. Haku Kido. Marie Abbent. Alexander Harada. Oliver Mitsui. Youko Mitsui.

Niños/as: Rei Harada. Nashi Harada. Shippo Mitsui Harada. Meilin Higurashi Mitsui. Taro Taiji. Io Kaima Saito. Naim Mitsui.


Nadie te amara como yo

Shippo no estaba contento, sabía que sus hermanos, no eran sus hermanos de verdad, pero él los consideraba como suyos, lo mismo con Kagome, para el ella era su mamá y no otra mujer. Pero decirle a su tío, papá, nunca.

Era pequeño, pero no era tonto. Sabía que su mama Kagome nunca estuvo con su papá Kurama, pero si con su tío Youko. Su mama Kagome amaba a su papá, pero siempre su tío Youko estaba de por medio.

El resentimiento de Shippo hacía Youko, creció más después de la muerte de Kurama. El niño, culpaba a su tío de la muerte de su padre. Y por intentar separarlo de Kagome y llevarlo con otra mujer que decía ser su madre.

Desde entonces Shippo no quería saber nada de Youko. Y estaba más que feliz cuando anunciaba que se iba de viaje, a diferencia de sus hermanos que lloraban y gritaban por qué no se valla, si fuera por Shippo el mismo le ayudaría hacer su valija, mostrarle la puerta y decirle que no vuelva, pero por sus hermanos, siempre lo trataba bien, aunque luego se dormía llorando, pensando que de esa forma traicionaba a su padre.

Sango había notado la mirada de resentimiento que Shippo tenía cuando sus hermanos abrasaron a Youko, para luego se convirtió en una de odio cuando beso a Kagome. No entendía como alguien tan dulce e inocente como él, podía odiar a tanto a una persona. Pero a juzgar por la apariencia de Youko, de príncipe de cuento, tendría que conocerlo más para sacar conclusiones.

Una sola persona, de entre todas las que estaban presentes, había notado la mirada de Sesshomaru. Esa persona era Rin. Ella sabía y podía entender el porqué de esa mirada. Eran celos. Celos por que el la amaba. Y la amaba porque nunca la olvido, nunca dejo de hacerlo. Y no importaba cuantas veces tuvieron relaciones sexuales, ella sabía que el siempre pensaba en ella. En Kagome, la mujer que siempre amara. El amor de la vida de Sesshomaru, era esa mujer, la cual estaba unos pasos delante de ellos, en los brazos de otro hombre, con sus hijos. Los cuales ella dudaba eran de ese hombre. Por las fechas en las que deberían haber nacido los niños, eran exactamente siete meses después de que se marchara. Así que había muy altas probabilidades de que sean hijos de Sesshomaru. Y si eso llegara a ser cierto, ella se apartaría, no dejaría a esos niños sin conocer a su padre, o sin la posibilidad de crecer con sus padres juntos.

Sesshomaru está que ardía en rabia y celos. Ese tipo había besado a su Kagome. Ese niño que ella lleva en brazos, tenía la misma mirada y sonrisa que ella, sería posible que fuera hijo de ambos. Si solo ese niño, porque los otros tres sabía que tenían padres diferentes, el peli-rojo era adoptado y los otros dos, podían ser hijos de el mismo. Solo necesitaba tiempo, para que el investigador privado que contrato, le informe todo lo que había averiguado. Y sería el fin de sus dudas.

Las reacciones, fueron diferentes en los otros invitados; duda, sorpresa, asombro.

Youko se presento ante todos como esposo de Kagome, ella no lo negó.

La fiesta siguió sin más sorpresas. Los niños estaban felizmente escuchando a los Kitsune no Kin y jugando en los peloteros o nadando en la piscina.

Entre risas y juegos, seis horas después, termino el cumpleaños. Todo mundo fue marchando y diciendo que la fiesta fue increíble. Algunos otros invitando a la familia a cenar y conversar. Otros prometieron en algún momento regresar a saludar. Pero eso si la mayoría de las mujeres prometió regresar a tomar el té, en alguna tarde que se pueda, como casi todas eran casadas, tenían que organizar las fiestas de té.

Sango se marcho dándole a Kagome una mirada que decía: 'tenemos que hablar'. Luego miro a Youko. Se despidió y marcho.

Souta menciono que tendrían que salir a cenar los cuatro. Youko concordó que sería una muy buena idea, Meimi no dijo nada, y al marcharse, ella no saludo a Youko. Souta se sorprendió Meimi trataba bien a todos, era capaz de hablar con quien le robo y perdonarlo, pero no saludar a Youko.

Podría decirse, que Meimi, pensaba muy parecido a Shippo.

Cuando todos los invitados se fueron, la sonrisa de Kagome se borro y miro a Youko seria. Este solo sonrió inocentemente.

Kaede – llamo Kagome – ve que los niños, cenen y preparen para acostarse, antes de las nueve los quiero dormidos. Youko a mi estudio, tenemos que hablar. – Kaede estuvo a punto de marcharse, cuando Kagome la llama de nuevo – si alguien me necesita, les dicen que estoy ocupada.

Está bien Kagome – respondió y marcho para ver que cenarían los niños.

Youko y Kagome entraron en el estudio, al cerrar la puerta, nada de lo que ocurra dentro de escucho.

En la sala estaban los niños.

Kaede, ¿Por qué mi mama estaba enojada? – pregunto Nashi.

¡Yo sé! – se auto señalo Rei – porque papá llego sin avisar.

Porque era una sorpresa – dijo enojado Naim. Su mama y papa nunca discutían y menos se peleaban. Siempre estaban felices.

Shippo dejo la sala sin decir nada, Nashi se dio cuenta y calló rápido su risa. Ella sabía que Shippo nunca quiso a Youko. Pero no sabía el porqué. Luego le preguntaría.

Los niños esperaban la hora de la cena, inconscientes de lo que pasaba en el estudio, y de las lágrimas y sollozos de Shippo.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-Continuara-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

Reescrito 15/04/13

Gracias por leer.