"Somos simplemente dos almas perdidas, nadando en una misma pecera, años, tras año. Corriendo por el mismo suelo viejo ¿Que hemos encontrado? Los mismos miedos de siempre."

Pink Floyd – Wish You Were Here

7 de la mañana, una Hermione ojerosa, despeinada, y con un malambo en la cabeza se despertaba, agarro su uniforme, se dirigió al baño, se ducho y se cambió. Al llegar al gran comedor, se encontró con su pelirrojo amigo, Ron Weasley, al sentarse a la mesa, el zanahorio la miro con una ternura que nunca antes había visto en su amigo.

Ron: - Hermione, que hermosa estas el día de hoy!

Hermione: - Muchas gracias Ron

Ron: Hermione hay algo que debo decirte, algo que hace tiempo siento y no puedo evitar, me estoy enamorando de vos, no te puedo sacar de mi cabeza, yo sé que tal vez no te lo esperabas esto, pero me encantaría que seas mi novia, por favor no me contestes ahora pensalo.

Dicho esto se abrazó a su amiga, Hermione solo podía pensar que aunque fuera una actitud bastante Slytherin, podría usar lo que sentía su amigo para darle celos a su pocionista favorito, tal vez si le pedía algún consejo conseguía este propósito, y él se entregaría a lo que sentía, y si no funcionaba siempre estaba la probabilidad de ponerse a salir con su amigo, y generar un plan más elaborado para generar en Severus lo que ella quería, que se diera cuenta que solo estando juntos podrían ser felices, solo uniendo sus almas podrían sentirse completos, pensando eso termino de desayunar y comenzó con sus clases del corriente día.

¿Qué podemos hacer cuando se sienta mal?
Si está bancando su bronca masticando vidrios

Desde la mesa de los profesores un hombre alto, de oscura melena, con una voz profunda y sensual (NA: recuerdo la voz de Alan Rickman y ahhh me vuelvo loca jajajaja) destilaba odio y celos hacia Weasley, el ya hacía tiempo se había dado cuenta de los sentimientos de Ron hacia su castaña, y ver como la abrazaba, como la apretaba a su cuerpo, no lo pudo tolerar y se fue a su despacho, con su tan particular forma de ondear su capa, al llegar abrió un libro y trato de leer un poco sobre pociones avanzadas, por supuesto no se pudo concentrar, en lo único en que pensaba era en Hermione, en su pelo, en su aroma, sus labios, su cuerpo, empezó a pensar si hacia lo correcto, si estaba bien dejarla libre, en porque no mejor entregarse a su deseo, en amar, en besarla, en hacerle el amor; pero él era el adulto, no podía dejar que las hormonas lo dominaran, ella se merecía ser feliz con alguien de su edad.

¿Quién sacará las astillas de su corazón?
¿Qué podrán decir? ¿Quién lo va a convencer?

De esa manera llego el mediodía, en las mazmorras retumba el sonido del toque de Hermione en la puerta del despacho de Snape, se escucha un oscuro "Adelante".

Hermione: ¿Hola Severus, como estuvo tu día? - le dijo de manera amable pero a la vez tratando de mostrar la mayor indiferencia amorosa, tratando de tratarlo como un amigo.

Severus: - Hola Hermione, bien mi día estuvo igual que siempre rodeado de chiquillos inútiles que no saben hacer nada de sus vidas, en cuanto a ti pequeña te vi demasiado cercana con tu amigo Weasley

Hermione: - Celoso Snape? – Lentamente supo que su plan estaba funcionando, aunque dudaba que su sexy amor se entregara tan fácil, tendría que lucharla para estar con él pero no le importaba sabia en el fondo de su corazón que todo estaría bien, tenía ese presentimiento.

Snape: - Para nada Granger, ahora Hermione gustas sentarte, podemos comer aquí en mi despacho si querés.

Hermione: - Por supuesto Severus.

Se sentaron y Snape con un chasquido de sus dedos, apareció un elfo al cual le pido que les traiga un poco de pollo al horno para poder comer ambos, a los segundos apareció la comida con un plato con sus respectivos cubiertos para los dos, se sentaron y comenzaron a almorzar.

Snape: - ¿Ahora decime linda, que hablabas con tu zanahorio amigo hoy?

Hermione: - Bueno está bien te cuento, ya que sos mi amigo, seguro me podrás dar una mejor opinión, bien Ron me dijo que me ama y que quiere ser mi novio, y la verdad no sé qué hacer, sabes que te amo a vos, pero debido a lo que me dijiste, creo que no estaría mal darme una oportunidad de volver a amar a otra persona.

Se ha convertido en daga el dolor de este tonto rey,
rey de un reino sin mundo, reino que no tiene ley,
rey que se desangra pero aún tiene esperanzas,
serás feliz siendo triste, rey qué puedo decirte

Snape trago con dificultad, que hacia ¿dejaba de lado sus sentimientos y dejaba que su castaña ser feliz con Weasley o se abalanzaba y la hacía suya para siempre? Opto por la primera opción era un adulto y se tenía que comportar de esa manera y contesto:

Snape: - Hermione me parece que no estaría mal que le des la oportunidad a Weasley, si bien no tiene muchas neuronas, puede que sea un buen candidato, sabes que lo que te haga bien a vos me hace bien a mí.

Terminado el tema siguieron conversando de banalidades, al atardecer Hermione se retiró del despacho de su profesor a buscar a su amigo y futuro novio Ronald, su plan para conquistar al príncipe mestizo estaba en marcha y no iba a perder ninguna oportunidad que se le presentase, sabía que Severus estaba celoso y haría que ese sentimiento creciera hasta que no lo pudiera tolerar más.


Las partes en cursiva y negrita centradas pertenecen a una canción llamada El rey de la triste felicidad de una banda Argentina de rock llamada La Renga (una de mis bandas favoritas)

Muchas gracias a todas las que me agregaron a favoritos y la las que comentaron espero no defraudarlas y que les vaya gustando mi historia un beso enorme

Rocío