Liberalita

Llovía, llovía con furia impresionante como nunca antes en las tierras de pasto, cosa que no le agradaba ni un poco a Fiona, por culpa de la estúpida lluvia no había podido salir de aventura con Cake como siempre lo hacia, había estado encerrada en el Fuerte desde que amaneció y ahora que caía la noche continuaba lloviendo.

Ya, era oficial, hoy definitivamente no saldría a ningún lado.

Apoyo su rostro en el cristal de la ventana y suspiro causando que esta se empañara notablemente, entorno los ojos y se giro con rumbo a su cuarto para buscar un libro, se le había ocurrido una idea genial para animar la noche, le contaría una buena historia de terror a su hermana, la conocía como la palma de su mano, de seguro se asustaría un poco, Ha, verla esponjarse por causa del terror le alegraría el dia.

Se agacho un poco para después buscar su viejo libro de historias debajo de su cama, lo encontró y comenzó a hojearlo, una sonrisa levemente perversa se dibujo en sus labios, esa era la historia perfecta, seguido de eso escucho un "Toc toc", sin duda era Cake, ella le respondió su clásico, "Pase", la ojiazul se sentó en su cama con las piernas cruzadas y coloco su libro en su regazo, miro a su amada hermana y alzo un puño al aire emocionada, había llegado su hora favorita.

-Hora del cuento para dormir. - Chillo emocionada, la gata hizo un gesto y se apoyo en la pared para escucharla, no era que le encantara escuchar las historias de su hermanita pero igual, no era como que tuviera algo mejor que hacer.- Bien, bien, aqui voy Cake, hace tiempo una joven muy bella paseaba por el bosque cuando de repente escucho un ruido...-Conforme la historia de la aventurera avanzaba la actitud de la gata se tornaba cada vez mas nerviosa, la gota que derramo el vaso fue cuando Cake escucho como Fiona mencionaba la palabra "Vampiro", solo eso fue suficiente para que ella se esponjara completamente y soltara un maullido lleno de miedo, la humana jamas imagino que su sencilla historia causara tal reacción en su hermana, se sobo la nuca con culpabilidad y trato de tranquilizarla. - Woah, nunca pensé que le tuvieras miedo a los...vampiros.

-No es miedo, es respeto hermanita...- La gata abrazo su esponjada cola y miro algo resentida a su hermana, esta se acerco a ella y la envolvió entre sus brazos con cariño para tranquilizarla, realmente se arrepentía de haberla puesto así.

-Lo siento Cake, sabes que la historia es una mentira, los vampiros no existen, ahora...¿Te parece si vamos a dormir?...

Después de semejante teatro ambas se encontraban en sus camas, ya desde hace un buen rato que la gata dormía plácidamente y sin problema alguno, ¡parecía que nada hubiera pasado!, y pensar que tenia miedo, aunque lamentablemente la rubia no corrió con la misma suerte, se removía en su cama constantemente sin poder conciliar el sueño y la estrepitosa lluvia junto con los truenos y rayos no le eran de mucha ayuda, poso su mirada en un punto muerto de la ventana y lo que vio estuvo lejos de tranquilizarla, ante su ventana una silueta delgada y escalofriante se ceñía, movió los labios tratando de decir algo pero nada salieron de estos, ahora era ella la que sufría gracias el miedo, el sonido de un rayo cayendo la despertó de su terrible trance, se levanto de su cama a ciegas y camino hasta la de Cake, le movió un par de veces desesperada mientras esta se estiraba para encender una lampara cercana y mirar a su pequeña hermana confundida.

-¿Que sucede, hermanita?

-¡C-cake! ¡Rayos, no vas a creer lo que paso, acabo de ver un vampiro, en mi ventana! . - Señalo con uno de sus finos dedos la ventana aunque sabia que ya no había nada en ella, la gata le miro seria durante unos minutos, a pesar de que Fiona estaba palida como la cal a causa del susto Cake tuvo la osadía de reírse en su cara pensando que su hermana le estaba jugando una buena broma, pero no era tan tonta, no caería, no esta vez.

-Fi, tu misma dijiste que la historia era mentira, ¿no? ...-Explico con un suave ronroneo . - Así que porque no te vas a dormir, ya es algo tarde y...

Fue interrumpida al escuchar como la puerta de la misma habitación se abría, observaron perplejas como una sombra se acerco hacia ellas, una sombra que a su vista parecía monstruoso, la extraña sombra se acerco aun mas a ellas flotando, Cake corrió sobre sus patas a toda velocidad para encender la luz.

¡Era el!, el demonio de la otra vez.

Los rasgos de Fiona se retractaron por un momento, pero, ahora que lo pensaba...¿Que carajos hacia el demonio ese en SU casa?

Los gritos de su hermana mayor la sacaron de sus pensamientos, esta corrió para abrazarse de la pierna de la blonda mientras hacia con los dedos de sus patas una especie de cruz y señalaba con ella en dirección a donde estaba el "terrorífico" vampiro.

-¡Cruz, cruz que se vaya el demonio y venga Jesus! . - Maulló con un miedo indescriptible, casi dramático, la ojiazul hizo una mueca y rió divertida.

- Cake, tranquila, este tipo no es peligroso...creo...

El seductor rey de los vampiros sonrió con cierto encanto y se sentó en un pequeño sillón que tenían ambas en su habitación con total tranquilidad y confianza, saco una manzana de entre sus ropas y comió de ella su brillante color rojo, cuando le dejo seca la tiro por ahí y regreso su mirada ante la impávida Cake y la despreocupada Fiona, hizo una cara terrorífica deformando sus facciones acompañando todo esto de un " Buh", la gata chillo con horror y escondió detrás de su valiente hermana.

-Deja de asustar a Cake, viejo...

-¿Viejo?, vaya, que confianzas te tomas, apenas y te conozco y ya me llamas viejo... - Sonrió de nueva cuenta y le cejeo a la heroína un par de veces de forma provocativa, la adolescente se sonrojo un poco e hizo un mohin.

-¡Mira quien habla!, el chico que se metió a mi casa como si fuera dueño y señor de ella.

Sin poderlo evitar una risa irónica salio de su boca, floto hacia Fiona y la tomo de la mano como cual princesa ante su mirada atónita, cargo a Cake con un brazo quien se encontraba mas rígida que un muerto y tosió un par de veces para aclararse la voz.

-Créeme querida, me a encantado ver el circo que tu y tu gata han armado pero creo que es hora de que ambas e vayan.

-¿Q-que dices? . - Le pregunto sonrojada por la vergüenza y por el enojo, odiaba que le hablaran como si fuera una tonta.

El demonio chasqueo la lengua y soltó la delicada mano de la humana, floto hacia una pared donde estaba un cuadro de ambas hermanas colgado, lo hizo a un lado dejando ver como la pared estaba marcada por una "M"

Lo entendió todo, esa casa...era de Marshall Lee.

-Tu...No puede ser...

-Claro que puede ser. - Le respondió con cierta sutileza el pelinegro, se volvió a sentar en el sillón y se cruzo de brazos en el . - Gracias por cuidarme la casa y eso pero como dije antes, es hora de que se vayan.

A la chica humana casi se le caía la mandíbula de la sorpresa, el demonio deformo de nueva cuenta sus rasgos para asustarlas a ambas, la ojiazul dio un respingo, para cuando se dio cuenta ya estaba cerca de la ventana, Marshall en un rápido movimiento le empujo sin contemplación alguna, la ventana se rompió y lo demás es fácil de imaginar, gracias al cielo Cake había hecho que sus miembros se estiraran y la había salvado de lo que seria de seguro su muerte segura, la menor apenas y podía procesar lo que pasaba, el rey de los vampiros en cambio miraba todo desde la ventana, sonrió burlón y hizo una mueca horrorosa.

- ¡Ya no tentemos mas nuestra suerte manita, vayámonos de aquí! . - Maulló la gata haciéndose pequeña para meterse en la mochila de la heroina para no mojarse, Fiona no dijo nada mas y comenzó a caminar sin rumbo alguno en la obscuridad.

o.o.o.o.o.o.o.o.o

- Mira hermana... -Susurro la blonda señalando una cueva no muy lejos de donde estaban, corrió hacia ella y entro, ambas quedaron maravilladas ante la vista de ella, estaba tenuemente iluminada, adentro había una casita que lucia abandonada junto con un extraño lago; el lugar perfecto para que fuera su nuevo hogar.

Sonrió mas animada, quizás todo esto no estaba del todo mal.

-Podemos vivir aquí. ¿Que te parece Cake?. - La gata asintió emocionada, entro junto con su hermanita a la casa, esta lucia muy bien cuidada para estar abandonada, comenzaron a explorar una parte del hogar, tenia una sala de estar muy linda junto con unos cuadros elegantes, una cocina básica y...

Crack.

- ¿Que fue eso? - Pregunto la heroína curiosa, para cuando regreso la vista se topo de bruces con el maldito demonio, soltó un pequeño grito en parte de sorpresa y algo de miedo, Cake como era obvio actuaba nerviosamente, la rubia le señalo acusadoramente con un dedo y endureció su mirada. - ¡¿Que mierdas haces aquí?!

- ¿Que hago aquí? ¡Ja!, linda, te pregunto lo mismo. ¿Que haces tu en MI casa? . - La aludida comenzó a tartamudear sin entender nada, Oh vaya, era tan despistada ante los ojos de Marshall, negó enojado y levanto uno de los tapetes del suelo, en el piso estaba marcada una "M", idéntica a la de la casa del árbol, la blonda se dio una palmada en el rostro furiosa.

- ¡Viejo, tienes que estar bromeando!

- No bromeo, esta también es mi casa, así que fuera. - Se cruzo de brazos flotando y enseño la punta de sus afilados colmillos, ¡Ya!, eso fue el colmo para la humana, no toleraría que la corriera nuevamente, alzo al puño en el aire y para cuando Cake quiso detenerla ella ya estaba encima de Marshall golpeando su cara, el no dejaba de gemir molesto, la tomo de las manos y se convirtió en un monstruo de gran tamaño, un murciélago de proporciones épicas, hizo ademan de querer morder su cuello, o mejor dicho, ansiaba morderla, ¿Como se sentiría clavar sus colmillos en esa deliciosa piel que poseía la niña?

-¡Eso si que no! . - Grito la gata, no soportaria ver como ese vampiro le chupaba la sangre a su hermana en sus narices, una cosa era tenerle miedo y otra muy diferente era dejar que hiciera lo que le viniera en gana, imitando su tamaño se lanzo hacia el y comenzó a arañarlo con sus ahora grandes garras, la pelea se comenzó a tornar aburrida para Marshall, el deseaba morder a la bella humana no a la estúpida gata, clavo sus colmillos y bebió sin piedad la sangre de la gata, esta maulló hasta quedarse seca.

Al ver el cuerpo "muerto" de su hermana, Fiona no pudo evitar formar una perfecta O con su boca, estaba llena de horror y asombro, el pelinegro volvió a su forma normal y encaro a la rubia, le guiño un ojo y la tomo de las muñecas para acorralarla contra una pared.

-Buena pelea linda...-Le dijo con voz lenta al oído, la heroína confundida golpeo la entrepierna del rey de los vampiros con toda la fuerza que tenia, este cayo al suelo enseguida gimoteando.

- ¿Que pretendes?, ¡Me corres de mi casa, después peleas conmigo, matas a mi hermana y ahora me tratas de seducir, enfermo! - Gritaba escandalizada, Marshall chasqueo la lengua aun en el suelo.

-No mate a tu hermana, esta viva. - Explico tratando de recuperarse de semejante golpe en su orgullo, ¡Cielos!, esa humana lo dejaría sin descendencia, señalo como pudo con un dedo al cuerpo de la gata que de apoco retomaba su cuerpo como antes, como si nada hubiera pasado.

-¿C-cake? ¿¡estas bien?!

- Lo estoy, gracias a Glob mande toda mi sangre a mi dedo a tiempo. - Dijo la gata y se hizo pequeña, Fiona la tomo entre sus brazos aliviada y fulmino con la mirada al causante de todos sus problemas.

Marshall se levanto del suelo, le sonrió satisfecho a la humana y se aclaro la voz.

-Bueno, me he divertido un montón con ambas, pero como ven ya esta amaneciendo así que quiero descansar. Pueden irse a su casa, tómenla como un regalo de mi parte.- La ojiazul camino hasta la salida del pequeño hogar del pelinegro a grandes zancadas, maldecía por lo bajo, ¿¡Quien comprendía a ese demonio bipolar?!, salio de ahí sin mas azotando la puerta, escucho no muy lejos como el vampiro le gritaba que cuando tuviera mas tiempo la buscaría para salir de aventuras juntos.

Idiota, contigo no voy ni a la esquina.

-Hnn, vaya que fui generoso hoy. - Hablo en voz alta ya solo, era la primera vez que le regalaba a alguien algo tan importante para el como la casa que había construido junto con Ashley.

Como fuera, la humana lo valía.