E. Quinn deja de hacer lo que sea que estás haciendo, estas volviendo loca a mi hermana –se sentó en la cama.

Q. ¿Qué? No sé de qué hablas –guardaba las cosas que se llevaría a New York pues estaba oficialmente de vacaciones. En la mañana habían regresado a Yale, habían hecho el examen y estaba por regresar a la ciudad de las luces.

E. Afuera está nevando y Lauren tiene aquí dentro del departamento el termostato en la temperatura más baja y aun así sigue teniendo calor ¿Qué crees que pueda ser?

Q. Perdón, es que estoy tan nerviosa, hoy será nuestra primera visita con el médico, que tal y las cosas no están bien –dejo lo que hacía y volteo a ver a su amigo.

E. Tranquila, todo el embarazo ha ido bien, bueno a excepción del fuego

Q. Pero… ¿que tal y no es un bebe? ¿Y si el fuego hizo todo? ¿Y si es algo que pueda dañar a Rachel? Y todo por mi culpa

E. En primera, el fuego lo hizo, todos sabemos eso, en segunda y la más importante tu fuego no le hace daño a Rachel

Q. Ayer Rachel trato de que tuviéramos sexo y yo estaba tan asustada… no quiero hacerlo sin antes ir al médico y saber que todo está bien, no le dije la verdadera razón, estoy aterrorizada Ethan, si se lo hubiera dicho como la traen las hormonas se hubiera puesto a llorar y yo no quiero eso

E. Como te dije, el embarazo ha ido bien Quinn, disfruta del embarazo de tu esposa, haz que ella lo disfrute, probablemente sea la única ocasión que este así, es una bendición, yo sé que dije antes que no deberían de tener sexo pero si tu esposa te lo pide hazlo

L. Hace demasiado calor aquí –entraba a la habitación- ufff aquí está más sofocado ¿Cómo es que ustedes están tan tranquilos?

E. Debe de estar mal el termostato Lauren, deja lo reviso –se levantó de la cama y salió de la habitación no sin antes guiñarle el ojo a Quinn.

L. Si arréglalo, no soportaré estar así hoy, me iré hasta mañana –salió tras el chico.

Rachel llegó a la sala de estar donde ya estaban sus padres, Judy, Frannie y Tommy esperándola, la morena llevaba un vestido de maternidad color rosa con un listón del mismo color pero más fuerte arriba de la pancita. Todos estaban platicando mientras bajaba la morena y al verla se quedaron callados.

R. Estoy lista –sonrió, al ver que todos la veían preguntó- ¿Qué? ¿No les gusta lo que me puse?

L. Te ves hermosa hija

F. Te sienta la maternidad cuñada

J. Quiero ver la cara que pone mi hija cuando te vea, ya tienes el brillo en tus ojos

R. Gracias –se sonrojo- espero que Quinn no tarde por qué odio llegar retrasada

En la parte superior de la casa se escuchó la voz de Ethan y Quinn, segundos después bajo la rubia seguida del chico.

E. Fue de lo más gracioso

Q. Déjame en paz… - se quedó callada al ver a su esposa- te ves preciosa –caminó hasta ella, la abrazó y le dio un beso para después acariciarle el vientre- ¿Cómo están mis chicas?

R. Bebe Quinn, si tenemos suerte hoy nos dirán que es

F. Sí, estamos bien hermana –dijo poniéndose de pie y agarrando la mano de su hijo.

Q. Perdón, perdón –saludo a todos rápido- es que no puedo quitar la vista de mi esposa

E. ¿Y Santana?

R. Se fue a trabajar –tomó la mano de Quinn- Vámonos, no quiero llegar tarde y que el medico piense mal de nosotras

F. Después de que sepa por qué tanta confidencialidad, lo último que recordará será si llegaron tarde –se reía.

H. Pues vámonos ya entonces

Q. ¿Vamos a ir todos? –veía a los presentes.

L. Claro, es nuestro primer nieto, no nos lo perderíamos

R. Pues vamos ya

E. Yo los dejo, iré a recoger a Santana, después les marco chicas. Mucha suerte

Salieron de la casa, los tres padres se fueron en el auto con Frannie pues querían darles espacio a las chicas quienes se fueron en el auto de la morena.

Q. Estoy nerviosa Rachel

R. No pasa nada amor, relájate…. ¿Qué pasa con Ethan y Santana? –Cambió de conversación para distraer a la rubia- están pasando mucho tiempo juntos

Q. Si, lo note, pero ya están grandes para saber que hacen

R. Tienes que dar vuelta aquí amor, es por esta calle

La rubia se estacionó, era un edificio gris de diez pisos, salieron del auto y esperaron a que salieran sus familiares del otro auto. Quinn tomó la mano de la morena, suspiro y entraron al edificio, en recepción les dijeron que era el octavo piso, tomaron el elevador y al llegar Russel estaba guardando una pila de papeles en su portafolio, se acercó a los recién llegados y comenzó a saludarlos.

Ru. Ya está todo listo hija, solo que les hablen para que las pasen y solo podrán entrar ustedes dos –Quinn tomó la mano de Rachel, quien le apretó la mano y después comenzó a jugar con su anillo por los nervios.

Q. Gracias papá

Ru. Igual que los demás, las esperaré aquí a fuera

Después de esperar un poco de tiempo las chicas pasaron al consultorio, era una habitación amplia de color blanco, las paredes mostraban los cuadros con los reconocimientos que había recibido por su trabajo, en una esquina estaba el escritorio donde una mujer rubia las invitaba a acercarse, las chicas caminaron para llegar hasta ella.

Dra. Buen día chicas –se levantó de la silla y le dio la mano a la rubia- tú debes de ser Quinn, eres igual a tu padre y esta adorable chica debe de ser Rachel –también la saludo- yo soy la doctora Julia Banes… tomen asiento –las chicas hicieron lo que la Dra. Les indico- ¿Cómo te has sentido en estos meses Rachel?

R. Bien, solo que cansada y con mucho sueño y en día normal de escuela con los tobillos hinchados y con antojos

J. Eso es normal en los embarazos y sobre todo si es el primero, ¿mareos, vómitos?

Q. Eso lo tengo yo

J. Bueno eso es normal también –se levantó de la silla nuevamente- ven Rachel acompáñame –la morena se levantó y siguió a la Dra.- vamos a pesarte y a medirte –la morena se subió a una báscula. La rubia las veía desde su silla- ¿llevas alguna dieta o estas comiendo normal?

R. Llevo una dieta de futas y verduras –su esposa la veía y se rio- bueno y alguna que otra vez los antojos, nachos, pastel, galletas, helado, chocolates

J. ¿No comes carne?

R. No soy vegana, ¿por qué? ¿Es necesario?

J. Pues no es necesario que comas mucho, tal vez una o dos veces a la semana por qué se necesita la proteína que aporta para el desarrollo del bebe… ahora pasa para acá por favor –la guio a una camilla- siéntate, te revisaré la presión

Q. ¿Estas nerviosa? –le preguntó, la morena volteo a ver a la rubia que ya estaba a su lado.

R. Un poco ansiosa -estiraba el brazo para que Julia hiciera lo correspondiente.

Q. No te duele el brazo ¿verdad?

R. No, Quinn me pones nerviosa

Q. Perdón –dio unos pasos para alejarse.

J. No estén nerviosas, es un procedimiento de rutina, todo está normal, la presión está bien, el peso es normal –trataba de tranquilizar a las chicas- ¿Quieren ver a su bebe? –Trajo el equipo con el que haría el eco- Rachel ponte esta bata para poder realizarlo –le dio una bata de color blanco- iré por algunas cosas que faltan te daré tiempo para que te cambies –diciendo esto salió de la habitación.

Q. Déjame ayudarte a quitarte el vestido – se acercó a su esposa y comenzó a bajarle el cierre, Rachel sentía los dedos de la rubia deslizándose por su espalda, sus ojos se pusieron dorados.

R. ¿Crees que tarde mucho la doctora? –preguntó volteando hacía Quinn de manera sexy, la rubia noto el cambio de color de sus ojos.

Q. Ni lo pienses –le entregó la bata- ¿Cómo se te ocurre aquí? En cualquier momento podría entrar – se dio la media vuelta para no ver a Rachel cambiarse, que su esposa tuviera esa actitud le parecía bastante sexy y prefería no tener tentaciones pues la noche anterior había sido muy difícil resistirse.

R. Ya puedes voltear, ya me cambie – la rubia al voltear vio a la morena ya con la bata puesta- y relájate –le dio una nalgada.

Q. ¡Rachel! –le reclamo.

R. ¿Qué? Eres mi esposa y puedo hacer lo que quiera- rio pícaramente.

J. Volví, Rachel acuéstate en la camilla –fue hasta el aparato y comenzó a acomodarlo, Quinn se paró a lado de su esposa y le tomó la mano- Esto estará frío Rachel –le puso gel en la pancita y segundos después en la pantalla comenzaban a aparecer imágenes, primero no se veía muy bien pero después la imagen fue tomando forma –ahí esta sus bebe –les señalo una parte de la pantalla- todo parece normal, tiene sus dos piernas, sus dos brazos, el latido del corazón es normal…

Quinn veía enternecida la imagen presionando la mano de Rachel, la morena comenzó a llorar, su mano se encendió haciendo a la doctora retroceder un poco. Quinn al verla solo le tomó la mano y el fuego desapareció.

R. Quinn, nuestro bebe, es precioso –la doctora asimilo por qué tanta confidencialidad y trato de actuar normalmente, se acercó nuevamente.

J. Si quieren saber el sexo, este sería un buen momento –Rachel volteo a ver a Quinn- pero les digo que no es cien por ciento seguro

Q. Si, si queremos –volvió a apretar la mano de Rachel.

J. Bueno veamos –comenzó a mover más el scaner- felicidades tendrán un lindo chico, si definitivamente es un niño

Q. ¿Está segura? –trataba de ver lo que la doctora veía.

J. Muy segura

R. Te dije que era un niño Quinn –sonrió.

J. Bueno, les daré unas impresiones de la imagen, la cita próxima será en un mes –sacó un pañuelo para limpiar el gel de la panza de Rachel.

Q. Yo lo hago –la doctora le entrego el pañuelo y la rubia comenzó a limpiar suavemente.

J. Las dejaré solas unos minutos, iré por las impresiones y así te vuelves a cambiar Rachel –volvió a abandonar la habitación.

R. ¿Estas decepcionada? –posó su manos sobre la de sus esposa que seguía limpiando el gel.

Q. Para nada, solo estaba segura que sería una niña –terminó de limpiar y tiró el pañuelo al bote de basura, Rachel se sentó, la rubia le tomo la cara con las dos manos y la beso- será un hermoso niño

R. Espero que no saque mi nariz

Q. ¿Qué dices? Tu toda eres hermosa –la ayudo a bajar, le paso su vestido y la morena se comenzó a cambiar.

R. ¿Crees que deberíamos comenzar a comprar cosas para nuestro hijo?

Q. Creo que es muy pronto

R. ¿Y qué nombre le pondremos? Me niego a que sea Russel jr, jr –Quinn se empezó a reír.

Q. Aún hay tiempo para pensar eso Rachel –la abrazó y le subió el Rachel del vestido.

J. Rachel, tendrás que llevar una dieta balanceada, tomar estas vitaminas y las espero el próximo mes, aquí tienen mi tarjeta –se las entrego- cualquier cosa ahí tiene mi numero móvil

Q. Muchas gracias –le extendió la mano para despedirse.

J. Olvidaba las impresiones –se las entregó a la rubia. Las tres caminaban para la salida cuando la morena se detuvo.

R. Julia, ¿es malo tener sexo durante el embarazo? –la rubia que iba entretenida viendo las imágenes que le acababan de dar al escuchar a su esposa se detuvo en seco y volteo para verla que sonreía maliciosa.

J. No para nada, al contrario es bueno, claro mientras no lo hagan de manera violenta –reía.

R. Gracias –le dijo a la doctora- escuchaste amor, no podrás utilizar los látigos –Quinn comenzó a ponerse totalmente roja y Julia se sorprendió por el comentario, no lo esperaba.

Q. ¿Por qué dices eso Rachel? –preguntó una vez que salieron de la oficina, la morena reía.

R. No dirá nada, recuerda que tiene un acuerdo de confidencialidad, además es por no querer tener sexo –al llegar a la sala de espera ahí estaban sus padres, al acercarse a ellos todos se fueron levantando pues querían saber cómo les había ido a las chicas- Es un niño papá –abrazó a Hiram, Leroy se unió al abrazo.

Ru. Felicidades hija –abrazó a su hija al igual que Judy, Quinn les mostraba la imagen que llevaba al igual que Rachel a sus padres.

R. ¿Verdad que se parece a Quinn?

F. ¿Por qué le deseas esas cosas tan feas al niño cuñada? Yo espero que se parezca a ti –Quinn volteo a verla.

Q. ¿Sabes que tú y yo nos parecemos?

F. Sí nos parecemos pero yo soy el modo bonito

L. Es demasiado precipitado decir que se parece a alguien, aun no se definen sus rasgos

Ru. Bueno, me tengo que retirar ya a la oficina, muchas felicidades hija –abrazo a Rachel- ven Quinn –la alejo de los demás- más tarde te voy a depositar para cualquier cosa que necesiten. En la noche o por la mañana iré a su casa, necesitamos hablar con ustedes de algo muy importante –la rubia al escuchar eso sabía que no era nada bueno.

Q. Está bien papá, ahí estaremos

Ru. Ya me voy – le dio un beso.

R. ¿Todo bien?

Q. Si… ¿Ya nos vamos? –le tomó la mano.

R. Si, mis padres saldrán y tu mamá se ira con Frannie, creo que seremos solo tú y yo

Q. Vamos pues –llegaron al estacionamiento y subieron al auto, la rubia seguía pensativa, no sabía con qué les saldrían los padres ahora.

R. ¿Qué pasa Quinn?

Q. No, nada. Iba pensando en lo que la doctora dijo –volteo a verla y sonrió.

R. No me mientas, te conozco demasiado bien para saber que algo te ocurre, y ¿además crees que el pretexto que me pusiste anoche para no tener sexo me lo creí? Sé que estabas asustada y no porque estoy embarazada no me vas a decir las cosas, mírame sigo siendo yo, Rachel, con el doble de emociones y quizá si me dices algo me ponga a llorar pero no significa que me vaya a enojar o a ponerme mal, son las hormonas y quiero que nos sigamos contando las cosas

Q. Mi papá me dijo que hablarían con nosotros, no me dijo de qué y eso es lo que pienso y a la vez me enoja, ¿por qué se tienen que meter en nuestra relación?

R. No digas eso, son nuestros padres, ellos hacen lo que piensan que es correcto para nosotros

Q. Solo espero que no sea para imponernos algo, estoy cansada de eso, de tener que preocuparme que dirán mis padres –estaciono el auto.

R. Hay que escuchar lo que tiene que decirnos y dependiendo de eso tomamos una decisión si es necesario, solo te pido que te calmes –bajo del auto y la siguió la rubia- mejor cuéntame cómo te fue en el examen –subieron al elevador

Q. Pase, no con la calificación que esperaba pero al menos pase –salieron del elevador y entraron al departamento- además…

E…. y entonces le entregó el examen, el profesor le decía lo bien que le había ido en el examen y ahí estaba Quinn vomitándolo en los zapatos, hubieras visto la cara que puso –reía junto a la latina.

R. ¿Hiciste eso Quinn? –la veía incrédula.

Q. Sí, pero no te conté porque me da vergüenza… gracias Ethan

E. Perdóname Quinn pero es muy gracioso y gracias a eso saque mejor calificación que tú

S. Ya déjala Ethan, se está poniendo sensible mejor díganos cómo les fue

R. Es un niño Santana –la latina se levantó del sofá y abrazó a la morena

E. Es genial, tendremos un sobrinito –abrazó a la rubia y la levantó del piso.

R. Enséñales la imágenes Quinn –una vez que el chico la regresó al suelo sacó las imágenes del eco y se las mostro.

S. Se ve muy sano, no hay señales de tu nariz

Q. Cállate Santana, su nariz es perfecta

R. ¿Y estas maletas? –preguntó viendo el equipaje que estaban junto a la puerta.

E. Las estábamos esperando, invite a Santana a mi casa mientras tus padres estén aquí

R. ¿y te vas a ir? –preguntó a la latina triste.

S. No te pongas sentimental enano, solo serán unos días y estaré aquí todo el día solo iré a dormir y seguramente solo me extrañaras porque te traía todos tus antojos pero aquí estará tu esposa para que ella lo haga

R. No, no es por eso, es que me acostumbre a tenerte aquí –abrazó a su amiga, la chica le regreso el abrazo.

Q. Supongo que vendrán a pasar las fiestas aquí ¿verdad?

S. Yo tal vez

E. Yo no sé, depende si hagan algo mi familia

S. Bueno, después de reírnos de ti un rato ya nos vamos –se despidió de las dos chicas al igual que Ethan, tomó las maletas y se fueron.

R. La voy a extrañar Quinn

Q. Lo sé amor, también yo. Pensé que estaríamos juntos para la cena de navidad, pero al parecer tienen nuevos planes –se sentó en el sofá y la morena se sentó en el otro extremo, se quitó los zapatos y subió los pies al regazo de su esposa, la rubia comenzó a acariciarlos, así pasaron unos minutos en silencio.

R. ¿Qué piensas? –ladeo su cabeza para tener mejor vista de la rubia.

Q. Aún sigo pensando en que nos van a decir o imponer nuestros padres, no puedo esperar a ser independiente y no tener que estar haciendo lo que ellos quieren

R. Yo no recuerdo que te hayas enojado cuando nos regalaron el departamento o los autos, aunque no te guste aun somos muy jóvenes y si nos quieren apoyar es para que más adelante podamos solventarnos solas, no me gusta que seamos de esas personas que solo aceptan cosas porque nos conviene si no que aceptemos el apoyo con las responsabilidades que se vengan porque somos una familia

Q. ¿Me estás diciendo interesada? –dejo de masajearle los pies.

R. No, no trato de decir eso, solo que no solo aceptemos las cosas materiales sino también las responsabilidades morales que conlleva que tus padres te ayuden o que cualquier persona lo haga, siempre hay un precio que pagar

Q. Para estar embarazada dices cosas muy ciertas –volvió acariciar los pies de su esposa.

R. Estar embarazada no me nubla el juicio… y claro, hay de imposiciones a imposiciones y vamos a escuchar lo que nos dicen porque nuestros padres no son perfectos

Q. Eres tan inteligente –tomó el pie y le dio un beso.

R. ¿Quinn?

Q. Mhm –tenía los ojos cerrados.

R. Ahora que sabemos que es un niño, ¿Qué nombre te gustaría? Me gustaría dejar de decirle bebe, sé que antes habíamos hablado de nombres pero Henry ya no me agrada mucho y tampoco Adam y recuerdo que tu no diste ninguna opción

Q. Es que no lo sé Rachel, creí que sería una niña y solo pensaba en nombres de niña, aunque sabía que se llamaría Quinn y eso es porque ya sabía el nombre de nuestra hija

R. ¿Y cómo sabías que aceptaría ese nombre?

Q. Me tocaría convencerte –volvió a besar su pie.

R. No digas cosas que no puedes cumplir Quinn Fabray –se mordió el labio- te invito a comer porque no quiero escuchar tus excusas para no querer tener sexo además así te relajas antes de que lleguen nuestros padres

Q. Pero… podemos intentarlo

R. No, vámonos –bajo los pies y se puso los zapatos.

Q. Rachel tal vez si… -seguía a su esposa que iba hacía la puerta.

R. Camina Fabray que muero de hambre –la interrumpió.

Al llegar a uno de los restaurantes favoritos de Rachel en la ciudad la morena la detuvo en la entrada.

R. ¿Recuerdas el trato que me ofreciste? –Preguntó tímida- ¿qué comiera carne durante el embarazo?

Q. Sí, pero no quiero obligarte a eso amor

R. ¿Aún sigue en pie? Por qué me gustaría decirte que sí, por qué los antojos son muy fuertes Quinn y Julia dijo que es necesario para el desarrollo del bebe

Q. Claro que si amor, yo no comeré carne durante ese periodo

R. Pero debes de prometerme que no lo harás, aunque no esté presente y no harás trampa

Q. Lo prometo –le tomó la mano- cualquier cosa para que tu estés bien

R. Y no te burles de mí ni me veas raro

Q. Nunca haría eso amor –entraron al restaurant, al llegar a su mesa un mesero les entregó la carta- ¿Qué pedirás?

R. No sé, todo se me antoja

Q. Pues yo te recomiendo este –señalo un platillo en el menú.

R. Confiaré en ti –le dio un beso.

Las chicas pidieron después de varios minutos les llevaron sus platos, el de Rachel constaba de un filete de res asado con verduras y el de Quinn una ensalada. La morena solo veía su plato, se le antojaba tanto pero no podía dar el primer bocado pues sentía que iba en contra de sus principios, la rubia la veía también sin tocar su comida, no decía nada para que no sintiera que la presionaba. Rachel partió un pedazo del filete, suspiro y se lo metió a la boca.

R. Esto sabe delicioso Quinn –le dijo después de pasarse lo que había comido.

Q. Lo sé –comía ya su ensalada.

R. Cuando pida el permiso en Nyada ¿puedo irme contigo a Yale? No me gustaría estar sola en casa

Q. Claro que si amor, solo espero que no te cause incomodidad, recuerda que es un espacio más reducido pero yo estaré encantada de tenerlos a los dos ahí –le acarició la pancita.

R. Creo que tengo el nombre del bebe –la rubia volteo a verla- me gustaría ponerle así por agradecimiento ya que sin él no hubiéramos podido casarnos

Q. Sé cuál es –sonrió- me agrada –dejo su tenedor y se agacho cerca de la pancita y la acaricio- escuchaste mi amor, tu mamá ya encontró un nombre para ti, tu nombre será Andrew

R. Andrew Berry Fabray

Q. Fabray Berry

R. Quinn estas arruinando el momento, si lo ves, esta ordenado alfabéticamente

Q. Bueno de todos modos no me interesa mucho el orden de los apellidos

R. Además lo hago para que cuando este en la universidad no tenga problemas posteriores

Q. Golpe bajo Berry – se acercó a besarla- te amo y también a ti –le acarició la pancita- Andrew Berry Fabray… ¿Sentiste eso Rachel?

R. Si, se movió –sonrió- ¿crees que le haya gustado su nombre?

Q. Claro que sí –sonreía- no lo había sentido antes

R. Es que no se había movido o al menos no lo había sentido –el teléfono móvil de Quinn comenzó a sonar.

Q. Hola papá, Andrew se acaba de mover –estaba feliz.

Ru. ¿Quién es Andrew?

Q. Mi hijo papá, se movió y yo lo sentí –estaba entusiasmada, Russel al escucharla comenzó a reír.

Ru. Eso es una de las pequeñas satisfacciones que te dan los hijos, no sabía que ya habían elegido un nombre

Q. Lo acabamos de decidir

Ru. No discutiré el nombre, pero me hubiese gustado que se llamará Russel Jr Jr –Quinn al escucharlo empezó a reírse- pero queda bien Andrew Fabray Berry

Q. Si ¿verdad? –volteo a ver a su esposa y sonrió nerviosa.

Ru. Me gustó haber llamado en este momento y compartir tu felicidad, te hablaba para decirles que tu madre y los padres de Rachel ya están en su departamento y yo voy en camino

Q. Estamos fuera pero no tardamos en llegar, estamos cerca

Ru. Bueno, entonces nos vemos allá –terminó la llamada.

Q. Amor tenemos que irnos, tus padres están ya en el departamento y mi papá no tardará en llegar –llamó al mesero- además quiero que esto pase ya rápido –el mesero se acercó- me podrías traer la cuenta

Las chicas pagaron la cuenta y tomaron camino hacía el departamento, al llegar al estacionamiento Russel se bajaba de su auto también.

Q. Creí que ya estabas en el depa

Ru. Si, solo que lleve a Nicole con sus padres

R. Yo quería ver al pequeño Russel

Ru. Para la próxima lo puedo traer –le acaricio la pancita- para que conozca a Andrew

R. ¿Te gusta el nombre? –entraron al elevador.

Ru. Pues sí, pero me hubiera gustado tener otro Russel en la familia ¿y de dónde sacaron el nombre?

Q. Solo nos gustó –querían guardarse para ellas lo que significaba ese nombre.

Ru. Es bueno que hayan elegido un nombre pero ojala tomen la opinión de este viejo en el transcurso de los meses –salieron del elevador.

Q. Ay papá –abrió la puerta del departamento, ya estaban los padres de Rachel y la mamá de Quinn sentados en la mesa de la cocina, solo se escuchaban las risas que invadían el departamento.

R. Llegamos –se quitó el saco- Creo que nuestros padres se llevan muy bien –se acercó para hablarle a la rubia al oído- ¿Crees que estén hablando de nosotros? ¿Crees que se burlan por qué me veo demasiada gorda con este vestido?

Q. No, claro que no, te ves preciosa y no seas paranoica –la morena volteo a verla sorprendida.

R. ¿Solo por qué estoy embarazada crees que estoy paranoica? ¿Crees que no puedo manejar mis emociones? Y ¿crees que no me di cuenta que te decepciono que fuera un niño y no una niña?

Q. Tranquila mi amor, yo amo a mi hijo

L. Pensamos que ya no iban a volver

R. Fuimos a comer –se sentó en una silla.

Ru. Vamos al grano –se sentó también en una de las sillas y cruzo la pierna- esta platica es por qué no queremos escuchar más adelante "papá quiero dejar la universidad" "papá deje la universidad porque quiero estar con mi esposa" los padres de Rachel como nosotros las estaremos apoyando con los gastos que surjan pero la condición es que ninguna de las dos dejen la universidad, muchos jóvenes matarían por estar en alguna de sus universidades y ustedes que tienen esos lugares no quiero… no queremos que la desaprovechen, solo respondan si están de acuerdo o si están en desacuerdo –las chicas voltearon a verse entre sí.

Muchas gracias por leer y tomarse el tiempo de dejar un review,saludos.