Q. Sí, estamos de acuerdo

L. Pero habrá un par de condiciones, una de ellas es que no deben de reprobar ninguna materia, sabemos que quieren estar la una con la otra pero pónganse de acuerdo sin afectar sus horarios, en este momento creerán que somos exigentes pero después nos entenderán que será por su bien –la rubia y Rachel estaban serias.

J. El niño necesita un futuro y ese futuro ustedes se lo darán estudiando

Ru. Mañana mandaré a alguien por el auto deportivo que tienen, ahorita que entramos note que aún tienen el Mustang

R. ¿Por qué?

H. Rachel es peligroso que vayas en ese auto ahora imagínate llevar un bebe ahí

R. ¡Quinn! –la rubia volteo a verla, la rubia volteo a ver a sus papá para defender a sus esposa pero Russel le gano la palabra.

Ru. ¿En dónde está el Camaro Quinn?

Q. Uh… en New Heaven

Ru. Mandaré a alguien por él, denme las llaves –la rubia saco los dos juegos de llaves y se los entregó, las dos tenían cara triste.

J. Quiten esas caras, esos autos no son seguros para un bebe

Q. Es qué son tantos recuerdos

H. Son cosas materiales Quinn…

Ru. Disculpa que te interrumpa Hiram, cambiando de tema las chicas ya eligieron un nombre para él bebe - trataba de desviar el tema.

L. ¿Qué nombre eligieron? –preguntó entusiasmado.

R. Se llama Andrew Berry Fabray –se acarició la panza. Russel volteo a ver a Quinn quien desvió la vista para no toparse con la de su padre.

J. Que hermoso nombre Rachel

L. Qué bueno que eligieron que primero Berry

Q. Voy al baño –se dio la vuelta y se fue, trataba de evitar esa conversación pues sabía cómo era su padre con el tema del apellido.

R. Pues si –volteo a ver a Quinn que se alejaba- si lo ven es por orden alfabético su nombre –movía sus manos- Andrew, Berry, Fabray –Russel hizo un sonido gutural, la morena volteo a verlo y vio cómo se levantaba.

Ru. Me tengo que ir, después me avisan en que queda lo de la cena –se despido de los Berry y de Judy.

R. ¿Qué cena?

Ru. Ya te contarán –le dio un beso en la mejilla y le acaricio la pancita- nos vemos pequeño Fabray

J. Pensamos hacer la cena de navidad, vamos a combinarlo con hanuka porque sabemos que tú y tu padre son judíos y…

R. Perdón Judy, iré por Quinn para que también escuche –se levantó de la silla.

La morena había pasado por el baño que estaba en la planta baja y no había señal de su esposa así que subió a su habitación, la rubia estaba acostada a media cama con los brazos extendidos.

R. ¿Creí que irías al baño? –se sentó en el bordo de la cama acariciándose la pancita.

Q. Fue lo único que se me ocurrió para salir de ahí

R. ¿Por qué? ¿Te molesta lo que dijeron? ¿Te molesta que nos quiten los autos? ¿Por qué no les dijiste?

Q. No es eso Rachel

R. Porque si quieres puedo ir a decirles que no queremos su… -la rubia se levantó de la cama para quedar sentada junto a su esposa.

Q. ¿por qué tenías que mencionar lo del apellido?

R. Es nuestro hijo Quinn, nosotras decidimos como se va a llamar

Q. Pero sabes como es mi padre con su apellido y quería dejar esa pelea para el final… -las chicas se quedaron en silencio, la rubia acaricio la panza de su esposa- y no digas que me decepciono por tener un hijo, eso dolió Rachel, yo lo amo desde que supe que estabas embarazada

R. Perdón, últimamente estoy diciendo cosas sin pensar, no fue mi intención –abrazó a su mujer y le dio un beso.

Q. Debemos de comprarte más ropa de embarazada, esta te esta comenzado a queda más ajustada –jalo un poco el vestido de la pancita.

R. Sí, me están creciendo mucho las boobies –se las agarró con la mano, la rubia la veía embobada.

Q. Ya lo había notado –se mordió el labio y le dio una sonrisa juguetona. Sus ojos se tornaron dorados.

R. Me imagino –le tomó la cara y le dio un beso- ¿Quieres tocarlas?

Q. Bueno –llevó sus manos a los pechos de Rachel y comenzó a masajearlos.

R. Ay Quinn, despacio me duele –se quejó. Se escucharon unos golpes en la puerta- olvide que nuestros padres seguían aquí –susurró, la rubia comenzó a reír- Ya vamos –gritó- ¿Por qué te ríes? –susurró.

Q. Por que quien sea que haya tocado escucho lo último que dijiste –seguía riendo.

R. Qué vergüenza –se quedó con la boca abierta- si fue tu mamá reafirmara que soy una pervertida –se levantó de la cama- anda vamos –le ofreció la mano.

Q. No

R. Ya se fue tu papá –seguía con la mano estirada, la rubia la tomó.

Q. Vamos pues –volvió a reír.

R. Ya amor –la rubia se tapó la boca para seguir riendo- ves que me da vergüenza y tú sigues con eso

Q. Además ¿Quién dice que fue mi mamá? Pero si fue ella es más gracioso –seguía riendo. Ya bajaban a la sala.

R. Ay Quinn te digo que no me toque ahí, estoy embarazada –hablo con voz alta estando ya cerca de la cocina,la rubia se detuvo- eso si es gracioso –susurró y siguió el camino.

F. Deberían de guardar esas cosas para cuando estén solas –la morena se rió.

H. Prefiero no enterarme de las cosas que le haces a mi hija Quinn –la rubia se puso más roja de lo que estaba.

F. Demasiado tarde Hiram –le acaricio la panza a Rachel- ¿Cómo está el bebe?

T. Tía mira lo que me compro mi mamá –le enseño un avión.

Q. Esta hermoso Tommy

R. Se llama Andrew

F. ¿Andrew? No se llama así el chico que firmó el acta de matrimonio

Q. Si nos pareció un buen nombre y un buen detalle ya que no supimos como agradecerle

L. Así que por eso eligieron ese nombre

F. Andrew Fabray Berry, me gusta –Rachel volteo a ver a Quinn quien cargaba a su sobrino, movió la mano de manera de negación- ya les dijeron que la cena la haremos aquí en su casa

Q. ¿Qué cena? –volteo a ver a su hermana mientras que bajaba a Tommy.

F. Hermana déjame contarte una historia, un vez se supone que dios mando a su hijo a la tierra y cada diciembre se celebra su nacimiento…

Q. Ay Cállate Frannie

J. Compórtense niñas, lo que pasa es que pensamos hacer la cena navideña y de hanuka aquí para convivir

F. La haremos aquí porque ahora que ustedes no tienen auto no tendrán como moverse

Q. ¿Cómo sabes eso?

F. ¿Quién crees que dio la idea? –le dio unas palmadas en el hombro. La rubia se le quedo viendo- No me veas así Quinn, es muy peligroso que lleves en ese tipo de autos a tu esposa embarazada y después a tu bebe

R. Fue muy amable de tu parte Frannie –tomó la mano de Quinn.

Q. Si, está bien solo digan que tenemos que cocinar

J. No se preocupen por eso, traeremos la cena, tu padre y Nicole también vendrán

Q. No les molesta si invitamos a Ethan y Santana ¿verdad?

S. ¿Invitarme a dónde?

R. ¡Santana! –soltó a Quinn y abrazó a Santana.

S. Hola enanos –le acaricio la panza- te traje las galletas que te gustan

R. Gracias –le quitó el paquete que traía en las manos.

Q. ¿Vendrás a la cena de Navidad?

S. No lo sé Quinn, depende de mis compromisos

R. No puedes hacerme eso Santana, tienes que estar aquí, tú me prometiste que estarías aquí –hizo un puchero.

S. Esa cara no enano, sabes que no te puedo decir que no

F. Cuidado hermana –le susurró.

Q. ¿Qué compromisos puedes tener?

S. Muchos Quinn

R. Cambiaste de idea y te quedarás ¿verdad?

S. Rachel, me he ido medio día

R. Pero tengo tanto que contarte –se le acercó al oído y le susurró- comí carne

S. ¿Y no vomitaste?

R. No, estaba delicioso

F. ¿Le estas contando lo que te hizo mi hermana?

S. Asco, Quinn por favor tu esposa está embarazada

R. Eso mismo le dije yo… pero ¿te vas a quedar?

S. ¿Dormiré con ustedes? Está haciendo frío y quiero abrazos

Q. No

R. Si

Q. No vamos a caber

S. Te vas al sillón Quinn

Q. Claro que no

S. No puedes mandar a tu esposa embarazada

F. Quinn yo creo que tu hijo se llamará Andrew Berry López

S. Claro que no, López va primero

J. Deberíamos de irnos ya Frannie se hace tarde –se acercó a Quinn y le dio un beso- te hablo mañana –después se despidió de Rachel.

F. No vemos hermana, cuñada, suegros de mi hermana, la otra madre de mi sobrino

S. Así que mi hijo se llamará Andrew

Q. Ya basta, me molesta –se dio la vuelta y se fue.

S. Solo bromep Fabray, nada más vine a traerle las galletas a Rachel y a ver como estaban pero ya me voy –le gritó para que la escuchara.

R. No Santana!, es que tengo que contarte lo que nos hicieron

S. Te hablo por teléfono así tu esposa no se enoja de que este aquí

R. Ella no se enoja solo esta un poco celosa –abrazó a la latina- ¿mañana vienes verdad?

S. No sé Rachel - Veía de reojo a Quinn

La morena subió a su habitación, hacía rato que sus padres se habían ido a la de invitados y suponía que Quinn estaría ya acostada y no se equivocó.

Q. ¿Quieres que ya me vaya al sillón? –preguntó sin verla.

R. No digas eso Quinn, Santana ya se fue –se levantó de la cama.

Q. Ni a mí me recibiste así Rachel

R. Estaba muy asustada cuando llegaste, además no se trata de medir el nivel de recibimiento, tu eres mi esposa y yo te amo a ti

Q. No puedo evitarlo Rachel, me dan muchos celos

R. Es Santana, Quinn, tu amiga y mi amiga que me ha hecho compañía todos estos meses, recuerda que estuviste de acuerdo que se quedará aquí

Q. Si Rachel pero es a mí a quien deberías de hacerle caras para convencer y ser yo quien te traiga galletas y todo lo que se te antoje… me estoy perdiendo tanto del embarazo por estar lejos –se sentó en la cama y poso su cabeza en sus manos- ...perdón mi amor... no quise ponerme así pero me dan celos

R. No pensé que te molestará lo que le decía a Santana solo bromeaba... ya no lo haré –se sentó a su lado.

Q. No, no perdón –la abrazo- ¿puedo culpar al embarazo? –se mordió el labio.

R. No, solo yo –le dio un beso.

La mañana siguiente se despertó la morena y Quinn ya no estaba a su lado, se levantó se puso su bata y bajo, de la cocina venía la voz de su esposa que tarareaba una canción y camino hacia dónde provenía el sonido al llegar vio a la rubia que se encontraba terminando de secar y acomodar los platos.

R. Se volvió a mover –se tocó la panza.

Q. ¿Qué? –se quitó los audífonos.

R. Que se movió Andrew, hace mucho que no te escuchaba cantar –la rubia le sonrió- creo que reconoce tu voz

Q. ¿Tú crees? –preguntó emocionada y acercándose a tocarle la pancita a su esposa.

R. Claro, eres su mamá –sonrió.

Q. Tomé tu ipod, es que el mío sufrió un pequeño accidente con el fuego –le dio un beso en los labios.

R. Te lo presto, pero cuídalo – se rió- ¿ya desayunaste?

Q. Si, me levanté hace un rato y me puse a limpiar la cocina –se volteo para acomodar el plato que traía en la mano.

R. ¿Qué haces? –la vio extraña.

Q. Acomodando los platos –regreso la mirada a su esposa.

R. Los platos no van ahí Quinn –se le quedo viendo.

Q. Pero es más fácil tomarlos de aquí

R. Sí, pero ese no es su lugar –se acercó para quitarlo de ahí.

Q. Pero es que Rachel aquí es más fácil tomarlos

R. Si, pero todo debe de ir en su lugar mira –puso el plato en su lugar- platos, tazas, vasos, platos chicos –señalaba con la mano cada cosa- ¿ves? –la rubia se acercó a la morena.

Q. Vas a volver loca a tu madre cuando dejes todos los juguetes tirados –le acaricio la panza- siéntate, te serviré de desayunar, tus padres se fueron hace un rato dijeron que en un par de horas volvían –Rachel se sentó en una silla.

R. ...Soñé con Andrew –la rubia que había comenzado a servirle el desayuno se detuvo para verla- ¿Qué?

Q. Cuéntame el sueño –dijo emocionada, continuo sirviéndole el desayuno.

R. Pues estábamos en el bosque, tu jugabas con él y cuando me vio vino corriendo a mí, me veía con sus hermosos ojos yo lo acaricie… con mi mano llena de fuego –la rubia volteo a verla- ¿Crees que sea permanente el fuego en mí? ¿Crees qué nuestro hijo lo herede?

Q. No creo –le puso el palto frente a ella, unos huevos con tocino y se sentó frente a ella.

R. No es que sea algo malo, pero me gustaría que tuviera una infancia normal

Q. Ya te lo dije amor, no creo… mejor cuéntame cómo es –sonreía nerviosamente- ¿se parece a ti? ¿se parece a mí?

R. Pues tiene tu… no, mejor que sea sorpresa

Q. No es justo Rachel, yo te mostré como es Quinn hasta te enseñe una foto –se levantó indignada.

R. Ya que te levantaste dame jugo –le sonrió- además ¿no te gustaría descubrirlo por ti misma? Yo te haría una descripción pero tal vez lo imagines diferente a como es

Q. Si no importa dímelo –le entregó el jugo.

R. No –comenzó a comer su desayuno.

Q. ¡Rachel!, ¡por favor!, ¡por favor!

R. Te quedo delicioso el desayuno amor

Q. No me cambies el tema, me gustaría soñarlo también yo –se volvió a sentar.

R. ¿Sabes a donde fueron mis padres? –seguía comiendo.

Q. Creo que a comprar algunos regalos

R. Nosotros no hemos comprado nada Quinn, tenemos que ir

Q. Lo siento Rachel, pero a la única que le daré un regalo será a ti, lo demás lo guardaré para el bebe además tu regalo lo compre en New Heaven

R. Ay yo también ya te compre el tuyo, pero a mis padres no así que me gustará comprarles algo

Q. Entiende Rachel prefiero que ahorremos por que se vienen gastos fuertes con él bebe y todos los ahorros se irán

R. Iré a bañarme amor –se levantó de la silla y se acercó a darle un beso a su esposa.

Q. ¿Te ayudo? –le sonrió coqueta.

R. No Quinn –se alejó de la cocina- pero gracias

Q. Algún día necesitarás mi ayuda y no lo hare –le grito.

La morena se fue a su habitación y tomó el celular.

E. Bueno –se escuchaba adormilado.

R. Ethan necesito que vengas y distraigas a Quinn y trae a Santana

E. ¿Por qué tan temprano?

R. Porqué necesito ir a comprarle un regalo

E. ¿No le has comprado nada? Ella te lo compró hace días y hoy las tiendas estarán abarrotadas

R. ¿Me vas ayudar o no?

E. Bueno, pero a ver si San se quiere levantar

R. ¿Está durmiendo contigo? –gritó.

Q. ¿con quién hablas amor? –preguntó entrando en la habitación.

R. Con Ethan, hablo a ver si estaríamos aquí, Santana quiere que la acompañe a una tienda

Q. Como hoy si estará todo lleno, típico de Santana deja todo al último

E. Al rato nos vemos Rachel –colgó la llamada.

Q. Y mejor la acompaño yo, no quiero que te vaya a pasar algo

R. Bueno –tomó su toalla y se metió al baño- ya lo pensé bien y si quiero tu ayuda –se asomó por la puerta.

Q. No, te dije que ibas a necesitarme algún día y me negaría –le sacó la lengua.

R. Pero es tu hijo

Q. No me chantajes Rachel

R. Como quieras pero esto lo está escuchando Andrew –cerró la puerta.

Q. Ya ves, y así quieres tener sexo –gritó, Quinn solo escucho la risa de su esposa, se levantó y entró al baño.

R. Creí que no me ayudarías –le aventó agua con la mano haciendo a su esposa gritar.

Q. Quería venir a ver, oye ya me bañe

R. Que lastima rubia, esta tan rica el agua –saco la mano de la regadera y tomó a Quinn de la playera jalándola hacía ella.

Q. Rachel voy a mojar mi rop… -la morena no la dejo terminar por que la beso, poco a poco le fue quitando la ropa ya empapada- esta me la vas a pagar Berry

R. No puedes hacerme nada, estoy embarazada

Q. Pero no será para siempre –la morena se quedó con la boca abierta de lo sorprendida.

R. No te atreverías a vengarte de la madre de tu hijo

Q. Tienes razón –la tomo de la cadera y la beso.

La rubia se dirigió a abrir la puerta, hacia minutos que habían terminado de bañarse entre juegos, manoseos y besos, Rachel estaba en la habitación terminando de cambiarse cuando el timbre se había escuchado.

S. Hola Fabray –entro al departamento seguida del chico.

Q. López

E. ¿Y ustedes que tienen? ¿estan enojadas?

R. Hola –saludo bajando la escalera.

E. Hola Rachel

S. ¿Cómo estas gorda? –Rachel la abrazo.

R. No estoy gorda, estoy embarazada

Q. No le digas eso –tomó la mano de Rachel.

E. Entonces…¿hubo algun disgusto?

Q. Deja voy por mi bolso a la habitación para irnos –le dijo a Santana, se dio la vuelta y subió las escaleras, tomó su bolso y al salir de la habitación se encontró con Ethan- ¿qué haces aquí?

E. Ah… mmm… Es que… es que quería saber si ibas a querer que yo pusiera las cosas –la rubia lo miraba sin entender nada- las cosas esas en la habitación del bebe

Q. ¿Qué cosas? –levantó la ceja.

E. Esas cosas que me dijste en Yale, esas que quieres para poner las cosas del bebe

Q. Oh, los estantes, pues si

E. Entonces hay que tomar las medidas y ver donde las vas a querer

Q. Pero ¿no crees que es demasiado pronto? –la rubia se hacía a un lado para bajar de la habitación.

E. Pues sí pero quiero tomar las medidas –se interponía entre la rubia y las escaleras- para saber cómo los voy hacer

Q. Ethan, quedamos en que solo las ibas a poner por que las compraré

E. Eh, pues sí… mmm pero me gustaría tomarle medidas en este momento –Quinn solo entre cerro los ojos y entró a la otra habitación y el chico la siguió.

Q. Me gustaría aquí una –señalo una pared- y la otra acá –señalo otra pared volteo a ver al chico que media con los dedos donde la rubia había señalado, la rubia negó con la cabeza y se sentó en la cama- ¿por qué no trajiste cinta para medir?

E. Ah… es que soy mejor midiendo al tanteo –respondió de espaldas pues no quería verla a los ojos.

Q. Ethan, cuando bajemos las escaleras Rachel y Santana no van a estar ¿verdad? –el chico se quedó callado y dio media vuelta.

E. No –se acercó a la rubia.

Q. Olvido comprarme el regalo ¿verdad?

E. Sí, pero no le digas si no me matará –se acostó en la cama- lo que me hacen pasar, perdón Quinn

Q. Tú no tienes la culpa Ethan, mejor vamos porque tengo que acomodar las cosas para la noche

E. Tengo que decirte algo que te puede hacer sentir mejor –se levantó de la cama.

Q. Dime –siguió al chico que ya salía de la habitación.

E. Santana y yo nos quedaremos esta noche

Q. Eso es genial –lo abrazó- ¿pero no lo haces pro que te sientes obligado verdad?

E. Claro que no, Lauren quien sabe a dónde se irá y mi padre se fue a Miami creo...

Q. Entonces ayúdame a arreglar las cosas

S. ¿entonces que le vas a comprar? –las chicas daban vuelta por las tiendas que como había dicho Quinn estaban abarrotadas.

R. No sé Santana, ayúdame

S. ¿Por qué? Es tu esposa

R. ¿Qué crees que me de ella?

S. No sé, Quinn ha cambiado mucho desde que está contigo seguramente será una cursilería

R. Ya sé que le voy a regalar –se metió a una tienda rápidamente.

S. Para estar embarazada es muy veloz… espera enano –corrió tras ella.

E. ¿Segura que no quieres? –el chico estaba sentado en el sofá y en la mesa de centro tenía un caja de pizza.

Q. No Ethan, esa pizza está llena de carne y le prometí a mi esposa que no comería mientras estuviera embarazada –la rubia terminaba de acomodar la mesa.

E. Más para mí –dijo ya con la boca llena.

H. Ya volvimos –entró por la puerta seguido de su esposo.

L. Trajimos algo de comida, tú mamá dijo que traería lo demás –le dijo a la rubia que había dejado de hacer lo que hacía- tardamos porque el trafico esta horrible

H. No deberías estar comiendo, después no tendrás hambre –se sentó a su lado.

L. ¿Y Rachel? –acomodaba lo que traía en la mesa.

Q. Salió –comenzó a ayudar a su suegro.

L. ¿La dejaste salir sola? –volteo a ver a la rubia.

Q. No está sola, fue con Santana, se le metió en la cabeza que necesitaba ir al centro comercial y no la pude hacer cambiar de opinión

L. Rachel es tan terca como su padre, espero que mi nieto salga con ese tipo de cosas más parecido a ti

H. Tenías que sacar a tu nieto, todo el día ha estado hablando de él Quinn –la rubia sonrió- iré a guardar estas cosas que trajimos y a tomar una ducha

Q. ¿Saben cómo a qué hora llegará mi madre?

L. Pues dijo que como seis o siete aún hay tiempo

Q. Debería de llamarle a Rachel a ver si ya viene –sacó su teléfono y marco el número de su esposa.

R. Quinn –respondió nerviosa- ya voy a casa amor, solo que hay mucho trafico

Q. Tus padres ya regresaron

R. ¿Estas enojada conmigo?

Q. ¿Debería?

R. Me fui mientras estabas en otro lado

Q. Pues… no, quizá un poco por cómo te fuiste, pero supongo tuviste tus razones

R. Lo siento –comenzó a llorar.

Q. No te pongas así amor, no es gran cosa, en cuanto te vea se me olvidará además ya te extraño por favor no tardes

R. No, ya estamos cerca solo que avanzamos muy lentamente

Q. Bueno, te espero, llega a salvo, los amo

R. Y nosotros a ti –finalizo la llamada.

Q. Ya viene –le dijo a su suegro quien no le había quitado la mirada.

L. Que bien –se dio la vuelta y dio unos pasos, después se detuvo y volvió a ver a la rubia- Sabes Quinn me alegro que seas tú quien cuide de mi hija y en un par de meses a mi nieto

Q. Gracias, pero para mí es un placer –Leroy camino y paso al lado de la rubia y siguió hasta la terraza, Quinn al verlo lo siguió.

L. Cualquier cosa que necesiten no duden en avisarnos, nosotros estamos muy felices por la noticia, nos agarró desprevenidos pero por mi parte estoy encantado y sé que Hiram también lo está, no te negaré que estoy un poco ansioso y lo mejor será que seré un abuelo joven –rió- aun podré jugar con mi nieto por qué lo llevarán a Lima ¿verdad?

Q. Claro que si, en cada oportunidad –le sonrió al hombre.

L. Bueno Quinn, también me iré a cambiar no creo que tarden mucho ya en llegar –le dio unas palmaditas en el hombro y entro a la cocina en la puerta se detuvo y volteo hacia la rubia- Ah y Quinn, ten mucha paciencia con mi hija algunas veces puede llegar a ser muy testaruda y ahora parece que más por el embarazo –la rubia asintió con la cabeza y volteo a ver el paisaje.

R. Podrías resfriarte estando aquí sin un sweater y con este clima –la rubia al escuchar la voz volteo rápidamente y le regalo una sonrisa.

Q. ¿Estás bien? –dio unos pasos rápidamente hasta acercarse a su esposa y abrazarla.

R. Si, solo salí –le dio un beso- no pasa nada

Q. Es que no quiero que te alejes de mi –la pego más a su cuerpo.

R. No lo haré –la volvió a besar.

S. Hey conejos me iré a bañar a su habitación –les gritó desde la puerta- los otros baños están ocupados

Q. Si, lo que quieras –volvió a besar a Rachel, la latina dio media vuelta y se fue.

R. Espera, necesito ir al baño y dijo que todos los baños están ocupados –se alejó y entro a la casa-tengo que ir antes de que se meta a bañar -la rubia se rió.

Q. Con cuidado –le gritó, suspiro y entro a la casa.

R. ¡Santana! –grito- déjame entrar primero al baño –entró a la habitación y aventó a la latina que estaba por entrar al baño.

S. ¡Ay enano! –se sentó en la cama para esperar que saliera, después de unos minutos se levantó de la cama y recorrió la habitación, hubo algo que llamo su atención, tomo un porta retrato y se le quedo viendo –Rachel ¿Quién es la niña que abrazas en la foto que tienes aquí? –hablo un poco fuerte para que la morena la escuchara a través de la puerta.

R. Es mi hija-gritó.

S. ¿Ah?¿Me perdí de algo?

R. Es una historia muy larga Santana –la latina dejo el porta retrato y se aventó a la cama.

S. Britt ama esta época, ¿Qué crees que esté haciendo? –suspiro, paso un rato antes de que recibiera una respuesta de la otra chica.

R. No te hagas esto Santana, dale tiempo

S. ¿Tiempo? Tiempo es el que te estoy dando ahí dentro ¿Cuándo vas a salir? –la chica cambió de tema pues ya estaba poniéndose melancólica.

R. Déjame en paz, me dan ganas de ir al baño pero tardo en hacer

S. Deberías de utilizar pañal

R. Cállate, mientras más me distraigas más voy a tardar

S. Bueno esperare solo espero que sea antes de la cena –la puerta del baño se abrió.

R. No pude hacer por tu culpa –la latina se levantó y se metió al baño- no vayas a salir porque me voy a cambiar

S. Claro que no, quien quisiera verte desnuda

Q. Yo si –entró a la habitación.

S. No vayan a ponerse a hacer cochinadas que escucho todo –gritó.

Q. Ven amor –se acercó a su esposa y le dio un beso haciéndolo más sonoro para molestar a su amiga.

S. ¡Hey porque tiene que ser cuando me estoy bañando!

R. ¡Quinn! No deberíamos estar haciendo esto –la morena se alejó de la rubia y busco su vestido, trataba de evitar reírse.

Q. ¿Por qué?, me gusta –empezó a peinarse

S. No hagan eso, qué asco

R. ¡Quinn esta Santana! –evitaba reírse, comenzó a ponerse el vestido.

Q. Que tiene, no escucha –también comenzaba a ponerse su vestido.

S. Si escucho –se quejaba. Las dos reían.

J. Se puede –se escuchó a través de la puerta después de unos golpes.

R. Claro Judy, pasa

J. Ethan nos dijo que estaban aquí –saludo a las dos chicas- que bien decoraron su habitación –se paseó por la habitación- que bonita vista tienen

Q. Si, se ve genial, te invitaría a salir al balcón pero está nevando

J. ¿Y esta niña quién es? –tomó el cuadro que antes había tomado Santana.

R. Es Photoshop –respondió rápido.

J. ¿Cómo? –volteo a ver a la morena.

R. Si, la descargue de Internet de cómo sería una hija nuestra, se usa foto de las dos y pues salió así

J. Pues es igualita a Quinn de niña –regreso la vista al cuadro.

Q. ¿Si verdad? –veía la foto con ternura también.

J. ¿Y el del niño?

R. Solo pude descargar una –se encogió de hombros y tomó la mano de Quinn

J. Pues vamos por que abajo esta tu hermana y su esposo, necesito que me digan dónde puedo poner lo que trajimos –dijo ya saliendo de la habitación seguida de las chicas.

R. Puedes ponerlo donde quieras Judy, es tu casa –bajaban las escaleras- ¡Quinn! Pusiste un arbolito –la rubia le sonrió- esta hermoso amor

Q. No tanto como tú te ves esta noche, te ves hermosa en ese vestido –le dio un beso en la mejilla. La morena llevaba un vestido de color negro con un pliegue bajo el busto que amarraba un listón en un moño, su cabello lo llevaba suelto con una cinta del mismo color del vestido.

R. ¿Te gusta mi vestido? Lo compré hoy, ya no me queda la ropa que tengo –hizo una mueca de tristeza.

Q. Me encanta, te ves preciosa, ven –la tomó de la mano- te deje la estrella para que tú la pongas –tomó una cajita que estaba sobre el librero y la abrió mostrando una estrella dorada.

R. ¿Me ayudas? –le preguntó tomando la estrella.

Q. Claro –la tomo de la cintura mientras la morena se paraba de puntitas para alcanzar la cima del árbol hasta que termino por colocarla, se dio la media vuelta y beso a la rubia.

Je. Cuñada, no deberías de hacer ese tipo de cosas frente a la esposa de otros, nos dejas mal –comenzó a reír, las chicas se separaron.

F. Lo mismo estaba pensando –le dio una palmada en el hombro a su esposo haciendo reír a los demás.

L. ¿Cómo están? –bajaba las escaleras junto con su esposo.

F. Muy bien ¿y ustedes?

R. Quinn, me duelen los pies –le susurró.

Q. Ven, vamos a sentarnos –la tomó de la mano y la guío hasta el sofá.

S. Listo –se sentó junto a la morena.

E. Me iré a bañar también yo –volteo a ver a la rubia- ¿puedo usar su baño? -El chico había estado callado viendo la interacción que tenían entre todos se sentía un poco fuera de lugar, Leroy y Hiram habían ido a la cocina con Judy que estaba arreglando la cena. Frannie estaba sentada junto a Jeremy quien traía al pequeño Tommy

R. Claro Ethan, solamente que deja voy al baño primero –se alejó para después subir la escalera.

S. Tú esposa está yendo mucho al baño

F. Es normal Santana, yo me la pasaba en el baño

Je. Siempre que quería ir, estaba ocupado –esto hizo que todos los presentes comenzaran a reír hasta que se escuchó el timbre del departamento, la rubia se levantó de su asiento para abrir la puerta dejando ver a Russel y Nicole que llevaba en brazos a su pequeño hermano.

Q. Hola –los saludo y tomó en brazos al bebe, Russel y Nicole saludaban a los demás cuando Rachel bajo nuevamente, al ver a su esposa cargando al bebe se acercó a ella.

R. Déjame cargarlo Quinn –estiro los brazos para que la rubia se lo diera.

F. Si cuñada, vete acostumbrando –le dijo al ver que la rubia le entregaba al niño.

Q. Te ves preciosa –le susurró al oído- no puedo esperar a tener al nuestro así

N. Huele delicioso –dijo entrando a la cocina.

H. Sí, es lo que vamos a cenar, pronto estará

Ru. Les trajimos una botella de vino –se la entregó a Leroy- Quinn –le hizo una seña para que se acercará, la rubia camino hacía su padre seguida de su esposa.

Q. Dime

Ru. En realidad es algo que tengo que decirle a las dos –respondió una vez que la morena llegó hasta ellos- No vamos a poder quedarnos a cenar

R. ¿Por qué?

N. Iremos con mis padres, nos están esperando, perdón, Russel no me dijo nada y yo hice planes con ellos

Q. No te preocupes, lo entendemos - Su semblante cambió

Ru. Quería pasar antes para darles esto –le entrego una bolsa de regalo- es para las dos –Rachel le dio él bebe a Nicole para agarrar la bolsa que el papá de Quinn les entregaba.

R. Gracias –comenzó a ver dentro del regalo- solo hay unas llaves – las saco

Q. ¿solo unas llaves? –volteo a ver a su papá.

Ru. Pues sí, se necesitan mover en la ciudad y New Heaven no es grande además para venir a ver a Rachel puedes hacerlo en el tren

R. Y ¿Qué es? –veía a su suegro.

Ru. Algo adecuado para el bebe, te va a gustar y tú –volteo a ver a su hija que estaba seria- cambia esa cara, tienes que ser responsable

Q. Yo no dije nada –se dio la vuelta y se fue.

S. ¿les quitaron los autos? –le susurró a Ethan que ya se encontraba sentado a su lado.

E. Parece - Santana comenzó a reír haciendo a los demás voltear a verla.

Q. ¿Qué? –Preguntó sentándose a su lado.

S. ¿Te quitaron el Camaro? –preguntó tratando de aguantar la risa.

Q. Si y a Rachel el Mustang, ahora seguramente le dieron algún auto y yo me quede sin nada

S. Pero tú querías más ese auto que al enano

R. ¿Querías más el auto que a mi? –preguntó ya haciendo pucheros.

Q. No, Claro que no amor –la tomó de la mano y la jalo un poco para que se sentará en sus piernas- ya sabes cómo es Santana no deberías de hacerle caso

E. Si quieres en New Heaven te puedo prestar mi moto

R. No Ethan –se levantó y apuntó al chico con el dedo- no te atrevas eso es muy peligroso, no aceptes Quinn

Q. Tranquila amor –la volvió a tomar de la mano para que se sentará dónde estaba anteriormente- en primera muchas gracias Ethan pero no se usar una moto, en segunda no me gustan, me recuerda a un familiar de Santana

R. ¿A qui…. –la morena se levantó nuevamente- iré a ver si necesitan ayuda en la cocina

S. Que enano panzón tan miedoso, casi fuimos familia… auch –se quejó al sentir el golpe que la rubia le dio en el brazo.

Ru. Bueno, nosotros tenemos que irnos –comenzó a despedirse al igual que su esposa- cuando tengan tiempo bajan a ver el regalo está en el estacionamiento –le dijo a su hija.

Q. Si, gracias papá

Una vez que la cena estuvo lista comenzaron a comer, la plática entre todos fue muy amena y aun que era algo temprano la morena comenzaba mostrarse cansada.

Q. Creo que acompañaré a mi esposa a dormir –se levantó de la silla.

R. Disculpen pero no puedo estar despierta más tiempo –tomó la mano de la rubia para levantarse.

J. No te preocupes Rachel, te entendemos, ve y descansa

Al llegar a la habitación la morena entró al baño y la rubia se sentó en la cama a esperarla.

Q. Quiero darte tu regalo ya –hablo un poco fuerte para que la otra chica la escuchará.

R. Si, espera me pondré la pijama primero –la rubia se asomó pues la puerta había quedado entre abierta, la morena se quitaba el vestido dejando ver a la rubia su espalda desnuda, los ojos de Quinn cambiaron al instante, se levantó para entrar pero su esposa salió ya con la pijama puesta- ¿Qué te paso? –preguntó coqueta al ver los ojos de su esposa.

Q. Vi algo que me gusto –se mordió el labio.

R. ¿Y por qué no lo tomas? –le sonrió coqueta.

Q. Por qué la casa está llena de gente entre los cuales están tus padres y mi madre y si lo tomó será muy ruidoso

R. Excusas Fabray, mejor dame mi regalo –la rubia se acercó y le dio un beso, se dirigió al closet y saco una caja de regalo, regreso y se sentó en la cama donde ya estaba su esposa.

Q. Espero que te guste mi amor –se la entrego, la morena impaciente comenzó a abrir el regalo dejando mostrar un álbum, Rachel volteo a ver a su esposa- ábrelo

R. ¡Quinn! –exclamo al abrir la primera páginas y ves lo que contenía, un par de fotos, la primera del Glee club, donde aparecían las dos junto a todos los demás compañeros en las primeras regionales, mientras daba vuelta a las hojas veía como pasaba su historia relatada por aquellas imágenes que veía determinadamente, la foto del anuario del Glee club, las nacionales del primer año, del segundo y del último en el cual ya había fotos de las dos, otra junto a Santana y Brittany, las fotos de la fiesta de disfraces del cumpleaños de Brittany, también estaban las que se habían tomado en New York, la ella le había enviado a la rubia cuando estaba en Nyada, cuando las dos visitaron Yale, la despedida de soltera, la boda, la luna de miel, las últimas de Rachel embarazada y al finalizar la foto del eco del bebe- es… Dios Quinn, es el mejor regalo que me han dado –dijo ya con lágrimas en su ojos- pero no está ni la mitad lleno

Q. Es porque nuestra historia apenas comienza –le toco la pancita.

R. Te amo Quinn –puso su mano sobre la de la rubia y se acercó a besarla.

Q. Yo también te amo –le dijo aun con los labios pegados a los de su esposa.

R. Me toca –se alejó un poco de la rubia y busco en el cajón de su mesita de noche, saco una caja pequeña y se la entrego.- ábrelo.

Q. ¿Qué será? –Preguntó ya abriendo la caja- ¡ahhh un ipod!

R. Si, solo trata de no volverlo a derretir –empezó a reír.

Q. Gracias –ahora fue sus turno de besar a la morena- voy a ponerle canciones ahora –se levantó de la cama, la morena volvía a repasar las fotos de su regalo, la rubia tomó se laptop y se sentó de nuevo junto a su esposa, se puso los audífonos, al sincronizar el ipod vio que tenía una pista la cual reprodujo.

Esto será un poco cursi, esta es nuestra primer navidad juntas de muchas más que tendremos y quería darte algo especial. Estos meses que he pasado a tu lado han sido maravillosos y sé que los que vienen serán igual, en cuatro meses nuestra familia crecerá, llegará nuestro primer hijo siendo muestra del amor que nos tenemos. Tal vez será difícil por la distancia pero sé que lo podremos sobrellevar porque nuestro amor va más allá. Te amo tanto Quinn Fabray, de todas las personas nunca creí ni en alguno de mis sueños más locos que terminaría a tu lado y sobretodo que tu correspondieras ese amor, eres una de las mejores cosas que me han pasado, nunca creí poder ser más feliz hasta que me entere que íbamos a ser madres, siendo tú también quien me ha dado esa felicidad. No puedo esperar para que tengamos a Andrew y verte sosteniéndolo y mirar en tus ojos esa protección con la que me ves a mí, bueno creo que me alargue un poco pero estoy tan emocionada y ya sabes, las hormonas por el embarazo…. En fin, solo quería decirte lo feliz que me haces, cuanto te amo y sobre todo decirte feliz navidad.

La sonrisa de la rubia no podía ser más grande, volteo con los ojos llorosos, se quitó los audífonos y volteo a ver a Rachel quien ya se había quedado dormida con el álbum en su regazo, la rubia sonrió más, le beso la frente, puso en el piso todo lo que había en la cama y se acostó para abrazar a su esposa.

Muchas gracias por leer y disculpen los retrasos en publicar, saludos =D