Tengo que ir a Nyada para comenzar mis trámites de la incapacidad, no quiero ir pero tengo que hacerlo, aún estoy indecisa si regresaré cuando nazca mi hijo, pero me gustaría obtener mi título, principalmente por mis padres.
Esta vez me iré en la camioneta no quiero perder tanto tiempo, ya que Quinn llegará temprano y quiero estar aquí para recibirla.
No fue tan difícil como pensé que sería hacer este papeleo, tal vez por estar embarazada me atendieron más rápido, me dirijo a mi camioneta, reviso los papeles que me dieron cuando levanto la cabeza Brody está frente a mí.
B. Como era de esperarse tú no puedes hacer las cosas solas, tenías que mandar a alguien para hacer lo que no quieres hacer. Dime ¿Cuánto le pagaste a esos chicos para que me amenazarán? -¿de qué demonios habla?- Si lo que te preocupaba era reprobar mi materia ya te lo había dicho que estabas aprobada no era necesario que vinieran a decirme que si hacía algo en tu contra Russel Fabray me las haría pagar, lo suponía alguien poderoso estaba detrás de tu estadía en Nyada
-No tengo porque estar escuchando tus tonterías, ni siquiera sé de qué me hablas –me hago a un lado para seguir mi camino y escucho como Brody sigue diciéndome cosas, no miro hacia atrás porque ya no me interesa discutir con él. Sabía que Quinn no dejaría esto así.
Sigo mi camino hacía la camioneta, al llegar a la entrada veo a alguien conocido. Lo que me faltaba. Me ve y se dirige hacia mí. Suspiro y espero a ver que me tiene que decir, los dos hombres que no quería ver están aquí.
-Te estuve buscando todo el día –me sonríe- Te ves hermosa –trata de tocar mi panza y por instinto me alejo de él.
-¿Qué haces aquí Finn? –pregunto molesta.
F. ¿Cómo qué que hago? –Me sonríe nuevamente- vine a hacerme responsable apenas lo supe -¿Qué? Veo que mira mi panza, me quede sin palabras ¿Cómo se le puede ocurrir?- Debiste habérmelo dicho Rachel, sabes que siempre quise formar una familia contigo, no importa que hayas tenido un romance con Quinn, yo siempre te voy a aceptar –No puedo creer lo que me dice, ningún sonido sale de mi boca por más cosas que quiero decirle- buscaré un empleo aquí en New York para que puedas seguir estudiando y yo poder cuidarlos…
-Finn basta –levanto mis manos, no puedo seguir escuchando eso- Déjame aclararte las cosas, este bebe no es tuyo, Quinn y yo decidimos tener un hijo y no fue un romance, ¡Estoy casada con ella! Además haz las cuentas Finn tu y yo estuvimos juntos hace más de un año ¡Es imposible que sea tu hijo! Así que ahórranos todo esto, vuelve a Lima y olvídate de mí –Me hice a un lado y seguí mi camino, estoy furiosa. ¿Qué se creen estos dos?, no volteo porque sé que Finn sigue mirándome.
Me subo a la camioneta azotando la puerta, en cuanto la enciendo escucho mi teléfono sonar, respondo sin mirar la pantalla.
-Bueno –En mi voz se escucha el enojo que tengo en este momento.
-¿Rachel? –Esa voz la reconozco, es Kurt. Qué casualidad que durante todos estos meses no me haya llamado una sola vez y lo haga el día en que Finn aparece.
-Kurt ¿Cómo estás? –Me calmo un poco, primero escucharé lo que me tiene que decir.
K. Me gustaría verte, estoy aquí en New York –Estoy tan molesta que pienso que esto no es casualidad- ¿Por qué no me contaste que estas embarazada? Estoy tan emocionado por ti
-¿Quién te dijo? –Pregunto intrigada.
K. No te gustara mucho escucharlo. Al parecer Jacob sigue obsesionado contigo porque lo publicó en su blog -¡¿Qué?! Definitivamente no es mi día- y bueno, ya nos enteramos todos y estamos felices por ustedes y pues… en verdad me gustaría verlas ¿cuándo podemos?
-Cuando quieras Kurt –lo extraño tanto pero en este momento no puedo sacarme de la cabeza de que Kurt sabe que Finn está aquí
K. ¿Qué te parece mañana? Hoy ya quedamos de comer con los tíos de Blaine
-Me parece bien, te marco mañana para ponernos de acuerdo así también podrá estar Quinn
K. Una última cosa Rachel –su tono de voz cambio- ¿Has visto a alguien inusual?
-Si con inusual te refieres a Finn, sí, me acabo de topar con él y me dijo una cantidad de incoherencias que no creí posible que algún día me diría –escucho a Kurt resoplar.
K. Perdón Rachel, cuando se enteró se le metió la idea de que era suyo, yo trate de hablar con él pero no escucha y de repente supe que había viajado a buscarte, te hablaba para avisarte pero al parecer se me adelanto
-Tú no tienes la culpa Kurt, de cierta forma lo entiendo sigue aferrado pero no le daré pie a que siga pensando así
K. Había estado bien Rachel, pero la idea de tener un niño contigo volvió a lo mismo… pero no te preocupes por él, lo voy a localizar y lo haré entrar en razón –los dos suspiramos- pero bueno ¿Mañana nos veremos verdad?
-Por supuesto, mañana te marco para ponernos de acuerdo.
K. Cuídate Berry, te quiero
-También yo Kurt –y así finalizo la llamada.
Mientras conduzco pienso en Finn, ¿Qué paso con ese chico que era el Quaterback y el más popular del instituto? No puedo evitar pensar que es mi culpa que este así, pero no me imagino mi vida sin Quinn, tal vez algunas cosas no las hicimos bien pero fue algo que no pudimos evitar. Finn solo era la persona que me acercaba a Quinn y ella hizo lo mismo para estar cerca de mí.
Ni cuenta me di que ya llegue a casa, ha sido un día largo y apenas son las tres, tome mis cosas y salgo al elevador, al llegar a la puerta estoy buscando mi llaves cuando mi bella esposa abre la puerta, al verla me aviento a sus brazos, ella me hace olvidar todo.
Q. ¿Dónde estabas preciosa? Llevo rato esperando a que llegarás –me besa. Yo la tomo del cuello para profundizar el beso, con mi mano cierro la puerta y Quinn me hace retroceder hasta que mi espalda choca con esta, le acaricio la espalda y comienzo a bajar mis manos hasta llegar a su trasero, ella se aleja un poco de mí y me sonríe –Me encantaría seguir haciendo esto amor –me susurra al odio- pero no será posible en este momento ya que tenemos compañía –seguramente Ethan como siempre- ¿Adivina quién está aquí? –me pregunta emocionada, por su sonrisa sé que no es Finn.
-¿Quién? –No estoy para sorpresas en este momento.
-¡Rachel! –Al escucharla sonrió- ¿Por qué te comiste al bebe? –Pregunta histérica.
Q. No Britt, no se comió al bebe
B. Me dijiste que estaba embarazada y no he visto el nido de la cigüeña
- Britt ¿Te acuerdas cuando la maestra Holy nos contó acerca de los bebes? –La veo pensando.
B. Había olvidado lo que nos dijo –dice sonriendo- te ves muy linda
-Anda ven a abrazarme –le abro mis brazos y se acerca para hacerlo y después acariciar mi panza- Mira Andrew, ella es tu tía Brittany, cuando la conozcas te encantará
B. Que nombre tan bonito es Andrew
E. Yo quería que le pusieran Ethan –lo veo salir de la cocina. Como puede estar como si nada estando Brittany aquí y el teniendo una relación con Santana, eso es no tener vergüenza.
Q. No digas nada Rachel –Me dice Quinn al oído- conozco esa mirada –volteo a verla, ella niega con la cabeza, me conoce tan bien.
Britt nos enseñó algunas cosas que nos trajo de Milan, la mayoría ropa hecha por ella. Me conto su estadía en la universidad y también que finalizo la relación con la tal Francesca.
E. Vamos a comer, tengo hambre –se dirigió a la cocina, y nosotras lo seguimos. La comida ya estaba ahí pues la habían traído con ellos.
Todos nos sentamos mientras Brittany nos seguía contando sus aventuras en la escuela de diseño. Parece que se la pasa muy bien allá, me alegro por ella. Estoy tan interesada en la historia de Britt hasta que la puerta de la entrada se escucha abrirse. Me quedo sorprendida la única aparte de Quinn y yo que tiene llaves es…
S. Gorda –Grita desde la sala y cada vez sus pasos se escuchan más cerca. Estoy en shock, Ethan y Quinn se ven como si nada y Brittany ya levantándose de su silla.
B. Santy –corre a abrazarla, Santana tiene una peor cara que yo- ¿Qué haces aquí? ¿También viniste para… -Santana la tomó de los hombros y la alejo de ella, se dio la vuelta y dio unos pasos- ¿Qué te pasa Santy? –dejo de caminar y regreso a donde estaba nuevamente.
S. ¿Qué me pasa Brittany? Que no puedes llegar y abrazarme como si nada hubiera pasado
B. No pasó nada –su cara había cambiado.
S. ¿No pasó nada Brittany? ¡Rompiste conmigo! Seguiste con tu vida y yo seguí con la mía –Ethan no parece estar nada afectado.
B. Pero ya termine con Francesca, te extrañaba y también el sr. Tubbie
S. Tengo a alguien Brittany…
-Deberías aceptar tu relación con ella –le digo a Ethan, todos me voltean a ver.
E. ¿Qué? –me pregunta de lo más extrañado.
Q. ¡Rachel! –Me recrimina, sé que no debería meterme pero ya no vale la pena ocultarlo.
S. Enano te dije que no tengo nada con Ethan –me voltea a ver molesta.
-¿Y porque te quedas en su casa? –Santana suspira.
S. Está bien, si ando con un Hartsfeld, pero no es Ethan –no entiendo.
Q. ¿Qué? –Mueve su silla y se levanta- Sabía que no había escuchado mal y que no podría haber dos personas en el mundo a quien le gustará que le dijeran capitana -¿Qué?
- ¡Lauren! –me levanto también de la silla, Ethan esta boquiabierto.
E. ¿Con mi hermana?
S. Si, ahora ya lo saben –dio media vuelta y se fue, volteo rápidamente a ver a mi esposa y ella asiente mientras abraza a Brittany que llora y voy tras Santana.
-Espera, no puedo correr –le digo cerrando la puerta tras de mi- no te vayas así –detiene sus pasos y voltea a verme.
S. ¿Por qué no me dijiste que estaba aquí? –pregunta con la voz entre cortada.
-No sabía que estaba aquí, me acabo de enterar -respondo mientras la abrazo- no te vayas de esta manera
S. En este momento no puedo hablar, me afecto mucho verla
-Te entiendo San y sabes que si necesitas hablar puedes contar conmigo
S. Lo sé enano –se soltó del abrazo y dio media vuelta.
Yo regreso a la casa, en la puerta esta Ethan también ya despidiéndose, creo que no le cayó muy bien la noticia, al despedirlo Quinn le dice algo que no alcanzo a escuchar, Ethan solo asiente, me da un beso y se va.
-¿Estas bien Britt? –Está sentada en el sofá con la cabeza baja.
B. Si –voltea a verme- sé que las cosas estarán bien, Santy no puede enojarse conmigo –sonríe- ¿Podré quedarme aquí?
Q. Claro que sí. Deja te muestro donde dormirás, debes venir cansada por el viaje –toma algunas de las maletas de Brittany, yo tomó los regalos que nos trajo para llevarlos a nuestra habitación.
Después de un rato Quinn entra, yo estoy acostada en la cama, tiene una cara pensativa.
-¿Hablaste con ella?
Q. No –dice acostándose a mi lado.
-Debiste hacerlo, lo necesita
Q. No puedo obligarla, no podemos meternos en sus cosas. No debiste haber hecho eso -¿Me está culpando?
-Son nuestras amigas Quinn, quiero que se arreglen
Q. Eso no lo decidimos nosotras, tienen que arreglarse entre ellas –tiene razón pero solo quería ayudar- sé que solo querías ayudar pero son sus cosas, puede que se arreglen o no y juntas o separadas son nuestras amigas y debemos apoyarlas –las dos nos quedamos en silencio un largo rato, no sé si este sea el momento adecuado para decirle pero no debo dejar de pasar más tiempo.
-¿Fuiste a ver a Brody?
Q. ¿Te molesto de nuevo? –se sienta en la cama.
-Si lo hiciste –Me siento también.
Q. No me puedes culpar Rachel, tenía que defenderte no iba a dejar que un idiota te hablara así, solo fui a ponerlo en su lugar –Si, alardear de su padre, odio cuando hace eso.
-Pero así no se arreglan las cosas Quinn, yo sé cómo manejarlo. Me gusta que me protejas pero qué tal si pasa un accidente, te enojas y el fuego sale
Q. No pasará nada
-Pero prométeme que no harás algo así nuevamente
Q. solo si tú me prometes que me contarás las cosas –Asiento con la cabeza. Quinn me abraza, me encanta estar entre sus brazos.
-Tengo que decirte algo más
Q. Dime
-Kurt me marcó, está aquí en New York
Q. Es genial, ¿Por qué no ha venido a visitarnos?
-Vendrá mañana junto con Blaine.
Q. ¿Saben que estas embarazada?
-Creo que todo Lima lo sabe –suspiro, Quinn se me queda viendo extrañada- Al parecer Jacob lo publico en su blog y sabes lo popular que es ese blog –Solo veo mi rubia reír y tomar su celular.
Q. ¿Cuándo te tomo esta foto? –Me enseña el celular, hasta miedo me da pues no recuerdo haber estado ahí- ¿Cómo que mi hijo saldrá con un afro?
-¿Dice eso? –Me muestra nuevamente el celular, si lo dice y comienzo a reír pero a Quinn no le causa ninguna gracia, yo vuelvo mi cara seria pues aun no le digo lo más importante y sé que eso le agradará menos- Quinn
Q. ¿Mhm? –Sigue viendo el celular.
-Hoy vi a Finn –guarda el celular y me voltea a ver.
Q. ¿Qué? ¿En dónde? ¿Qué quería? ¿Te hizo algo?
-Estoy bien, lo vi en Nyada y tiene la loca idea de que Andrew es su hijo.
Q. ¿Qué?... ¿Y qué le dijiste?
-Pues le deje muy claro que no es de él y además… Kurt me dijo que hablaría con él
Q. ¿Así que Kurt sabía? –Me dice molesta.
-No te molestes con él, Finn lo hizo por su propia cuenta
Q. Lo que faltaba, que no se le ocurra venir aquí porque no me voy a controlar Rachel
-Pues yo espero que no vuelva a aparecer
Q. Pues más le vale… estoy tan molesta
-Tranquila amor, tu y yo sabemos que es nuestro bebe, que importa lo que piensen los demás, tranquilízate –la abrazo- ¿Estas lista para mañana ir al yoga? – Trato de cambiar la conversación.
Q. Ya sabes que si –Me sonríe, su teléfono comienza a sonar y me hago a un lado para que pueda sacarlo de su bolsillo lo toma y ¿Me aventó? Se levanta de la cama y la veo salir de la habitación.
Me quedo en la cama mirando hacia la puerta que está abierta donde puedo visualizar a Quinn hablando y riendo, de repente me dan celos pero lo más seguro es que sea Ethan, lo que no entiendo es por qué se tuvo que salir, en fin. Me acuesto en la cama cierro los ojos y después de unos minutos escucho su voz.
Q. ¿Qué haremos hoy? –siento que se acuesta a mi lado, abro los ojos para verla sonriendo.
-¿Debería de estar celosa? –Me mira extrañada- por la llamada -le aclaro.
Q. Claro que no, era Lois ya te había contado de ella –Es una amiga de Quinn y Ethan que no sé porque se junta con ellos ya que estudia medicina- Creo que le gusta Ethan
-¿Crees o ella te lo ha dicho?
Q. Ay Rachel, sabes que no me gusta meterme en esas cosas, eres tan celosa –se acerca y me besa- ¿Entonces? No respondiste mi pregunta -¿Cuál pregunta? Oh si…
-En realidad prefiero que nos quedemos en casa –mi rubia asiente y se acomoda en su lado de la cama- deja te muestro los papeles que me dieron en Nyada –Me levanto de la cama- oficialmente estoy en incapacidad –voy a mi bolso y los saco para después entregárselos.
Q. Debería también comenzar a ver eso en Yale –me dice mientras hojea los papeles.
R. Ya no podré ir a New Heaven por las grabaciones –me doy la vuelta para comenzar a cambiarme y ponerme algo más cómodo- estoy tan emocionada ya que comienzan el próximo lunes, cuando fui a la prueba de vestuario conocí a varios de mis compañeros, son tan talentosos y espero aprender mucho de ellos o que ellos aprendan de mí, además nos dijeron que habrá una gran estrella que va ser mi papá pero no nos han querido decir quien por qué se puede filtrar a la prensa ¿Quién crees que sea? –no la escucho responder, me doy la vuelta y la veo dormida con los papeles a un lado.
Me acerco a ella y le quito las botas, se mueve un poco, al terminar de quitárselas le doy un beso en la frente y salgo de la habitación en silencio para no despertarla. Al llegar a la sala veo a Brittany sentada en el sillón viendo el video que siempre está en el DVD de las nacionales, al parecer escucho mis pasos pues voltea a verme.
B. Hola Rachel –me sonríe- ¿Y Quinn?
-Se quedó dormida –le digo dirigiéndome a la cocina.
B. Era de esperarse, me dijo que estaba cansada –yo me detengo al escucharla ¿Dijo cansada?, sigo mi camino y tomo una botella de agua- ¿Tendrás alguna cerveza?
-Si, creo que hay alguna –abro el refrigerador y saco una para después entregársela. Las dos regresamos en silencio a la sala donde vuelve a poner play al video.
B. Que buenos tiempos –Me dice viendo al televisor y después dándole un trago a la cerveza- Extraño a todos los chicos, Mercedes, Sam, Kurt, Blaine, Finn, Artie, los asiáticos, Puck –suspira y vuelve a mirar el televisor- Sabes no volveré a Milán –Esa confesión me agarro de sorpresa.
-¿Porqué?
B. La escuela es demasiado fácil y yo demasiado buena –sonrió, siempre es demasiado buena Britt- además tengo amigos pero no son como ustedes, los extrañaba tanto y más a Santana aunque sabía lo que les pasaba porque aún sigo en contacto con Sue
-¿Porqué con Sue?
B. Ella no es mala Rach y pues no se olvida de sus mejores Cheerios, siempre me pregunta por Quinn, incluso quiere que enseñemos a las nuevas ya que no son tan buenas como nosotras –esto último me lo dice susurrando, no sé porque ya que no hay nadie más aquí.
-Entonces ¿Volverás a Lima?
B. Si, después de New York iré a Lima y después regresaré para estar las cuatro juntas, tal vez en ese tiempo Santana y yo ya habremos arreglado las cosas y aunque quedemos como solo amigas podremos compartir un departamento –Ella siempre ha sido tan optimista- Por cierto –me ve fijamente- ¿Has visto a Lord Tubbington? Desde que llegue desapareció y no lo he visto -¿Qué? ¿El gato está aquí? Volteo a todos lados. De repente escucho a Quinn gritar y un golpe. Brittany y yo nos volteamos a ver, hago el intento por levantarme cuando ya veo a mi esposa bajando por las escaleras con el gato en los brazos.
Q. Brittany Tubbi me asusto
B. Precisamente estábamos hablando de él –Quinn le entrega el gato - Tubbington ya habíamos hablado que no debes de meterte a la cama de las mujeres de esa manera –Quinn se sienta a mi lado y me abraza.
-¿Descansaste?
Q. Un poco –bosteza, yo me pego más a su cuerpo, los últimos días no le he sentido tan cálida- debiste haber cerrado la puerta
-¿Quien dice que el gato no estaba adentro? –Quinn comienza a reír, me gusta escucharla.
B. Perdónalo Quinn, ya no lo hará
Q. Casi me mata de un infarto –suspira y recarga su cabeza en mi hombro.
B. Pues yo las dejo, tengo que descansar porque mañana será un gran día
-Mañana saldremos a una clase de yoga por la mañana, te dejaré las llaves junto a la puerta por si vas a salir
B. Si, mañana saldré también. Buenas noches chicas –La vemos desaparecer por las escaleras.
Quinn se acomoda en el sillón para quedar con la cabeza recostada en mis piernas, me levanta la sudadera gris y comienza a besar mi vientre, yo siento a Andrew de repente moverse, como suele suceder cuando ella está cerca.
-¿Lo sentiste?
Q. Si, como todas las otras ocasiones – me sonríe y vuelve a besar mi vientre. Eso es muy tierno pero no puedo evitar excitarme. Le empiezo a acariciar los mechones rubios.
-Amor te estas durmiendo
Q. Sí, tengo mucho sueño. Últimamente me he sentido rara, como agotada
-¿Pero estas bien?
Q. Sí, yo creo que es por las clases
-¿Quieres que vayamos a la cama?
Q. No, quiero estar así más tiempo
El sonido del móvil me despierta, parece que también a Quinn ya que la escucho manotear en la mesita de noche para encontrarlo.
Q. ¿Si? –Lo encontró- claro que estoy en mi casa, es muy temprano Frannie… ¿Cómo que las nueve? –Se levanta de repente de la cama- No, vamos a salir, llegaremos como a las dos… ok, está bien –escucho que deja el teléfono nuevamente en la mesa- ¿Amor?
-Mhm –respondo, aun no me quiero levantar.
Q. Tenemos que levantarnos, se nos hará tarde –me dice dándome mi beso de buenos días.
-Ya voy –la siento alejarse de mí, abro los ojos y la veo quitándose la ropa- Que buena manera de despertar –la veo morderse el labio.
Q. Ya ven y vamos a bañarnos –me dice terminando de quitarse el pantalón de la pijama, su cuerpo cada vez está mejor, ahora soy yo la que me muerdo el labio, me levanto de la cama y la sigo al baño donde la veo ya totalmente desnuda, me quito mi ropa también y me meto a la regadera con ella- ¿Porque tardaste tanto? -me pregunta rodeándome con sus brazos y posterior mente besándome el cuello, yo comienzo a acariciar su espalda, voy bajando mi mano para llegar a su trasero pero me detengo, si hacemos esto llegaremos tarde y Rachel Berry nunca llega tarde.
-Quinn –me alejo un poco de ella, me ve sonriendo y me acerca nuevamente- Quinn, si hacemos esto llegaremos tarde –le digo alejándome nuevamente, y viendo sus hermosos ojos dorados como seguramente estarán los míos, ella hace una mueca de desagrado- te prometo que la tarde la pasaremos en la cama –le guiño un ojo.
Q. Mas te vale cumplir esa promesa Berry –me dice dándome una nalgada y comienza a reír lo cual me hace reír a mí también.
Al llegar yo fui la primera en bajar ya que Quinn buscaba un lugar para estacionarse, al entrar al edificio me doy cuenta que es grandísimo, las paredes y los muebles son de color blanco, camino hasta la recepcionista para informar que llegamos.
-Hola buenos días –la chica deja de ver la pantalla de su computadora para verme- nos inscribimos para una clase de prueba
Rc. Claro, ¿Cuál es su nombre? –me pregunta sonriendo.
-Rachel Berry –la chica al escuchar mi nombre comienza a teclear en la computadora.
Rc. ¿Rachel Berry? No me aparece su nombre –me dice después de unos segundos.
-Pruebe con Quinn Fabray –la chica vuelve a teclear.
Rc. Me aparece una Fabray, pero es Rachel Fabray –Ay Quinn.
-Eso soy yo –le digo sonriendo.
Rc. Muy bien señora Fabray -–Amo mi apellido pero me gusta cómo se escucha señora Fabray, Quinn no debe de saberlo si no querrá que me lo cambie, aunque ella no me lo dice sé que le gustaría que fuera Rachel Fabray por algo me inscribió con ese nombre- ¿Tiene siete meses verdad? –Asiento con la cabeza- su clase comienza en cinco minutos, será el salón 5c es para la etapa del tercer trimestre
-Muchas gracias
Tomó asiento en uno de los sofás a esperar a mi esposa, veo pasar a muchas mujeres con las panzas de diferente tamaño. La veo entrar por la puerta, en la mano trae dos botellas de agua.
Q. Por si te da sed –me dice sonriendo- iré a informar que llegamos –da media vuelta.
-Ya informe que la señora Fabray llego –digo haciendo que detenga sus pasos y regresa hasta mí riendo.
Q. Es para que sepan que estamos casadas –se sienta a mi lado.
-Como sea. Tenemos que ir al salón 5c –Quinn se levanta y me toma de la mano para ayudarme a pararme también y caminamos hasta encontrar ese salón.
La puerta era un biombo de color café, dentro las luces son de color tenue, las paredes de color blanco, en el piso ya estaban los tapetes con el suficiente tamaño para las parejas. Tuvimos que quitarnos los zapatos y quedar descalzas, ya había cuatro parejas todos vestidos de blanco o colores claros y nosotras con ropa colorida.
-Quinn –le susurró a mi esposa- ¿Por qué no me dijiste que teníamos que venir con ropa de color claro?
Q. Yo tampoco sabía, en la Página no decía nada –me ayuda a sentar en el tapete, se sienta detrás de mí imitando a las otras parejas sentadas en posición de flor de loto.
Un instante después entran un par de mujeres de mediana edad, una de ellas tiene el cabello color negro y corto, la otra tiene el cabello un poco más largo y rubio.
A. Buen día. Bienvenidos. Veo que tenemos nuevas integrantes –nos mira a nosotras- Yo soy Anette –Dice la mujer de cabello rubio- y ella es Gwyn –señala a la otra mujer- hoy iremos más lento para que ellas puedan seguir nuestros movimientos. Comenzaremos con un movimiento que sirve para el dolor de espalda, vamos a ayudar a sus esposas a que se apoyen en sus rodillas y estirar los brazos en el piso, es necesario la ayuda debido a que tendrán el peso encima, vamos a tener cuidado por favor.
Quinn me sostiene de la cadera mientras yo me acomodo en la posición que Anette nos pidió, empieza a subir y bajar los hombros, sigo los movimientos a la par, es cierto ayuda y quita la tensión de los músculos… ¿Acaba de hacer eso Quinn? No se atrevería hacer eso aquí, pegó demasiado su entrepierna en mi trasero, seguramente fue un accidente, la volteé a ver y se ve muy concentrada, regreso a los movimientos, Quinn sigue sosteniéndome por la cadera cuando vuelvo a sentir, ahora si no creo que sea un accidente, me las pagará, hago como si nada y hago mi cuerpo hacía tras más de lo debido hasta chocar con su entrepierna. Me estoy aguantando de no soltar una carcajada.
G. Bien, ahora cambiaremos de posición. Nos pondremos de pie y tomaremos la mano de nuestra pareja, en esto tendremos que sostener fuerte debido a que el peso se aplicará sobre ustedes, mamás ustedes abrirán las piernas una delante de la otra y bajaremos un poco.
Quinn me ayudó a ponerme de pie y me tomo de las manos, quedamos frente a frene y comencé a realizar el movimiento, mientras subía y bajaba veía a mi rubia sonreír, sus ojos estaban dorados, no importaba solo podía verlos yo. Después me di cuenta que era lo que sucedía. Al bajar acercaba su cuerpo a mi así al subir tenía casi en la cara sus pechos, ¿Nada más para eso me trajo? Pudimos habernos quedado en casa a terminar lo que hacíamos en la regadera, pero no, aquí nos tiene. Exhibicionista. Estoy segura que los demás padres no están haciendo lo mismo.
Q. Me gustaría volver –me dice encendiendo la camioneta, la clase paso igual las dos horas, en cualquier movimiento Quinn buscaba alguna manera de repagarse a mi trasero y no es que me haya quejado, me gusta pero no que sea en público.
-No nos dejarán regresar depravada –le digo sonriendo.
Q. No sé de qué hablas –respondió riendo.
-Rápido Quinn, quiero llegar a casa, toma algún atajo o algo –le digo golpeando su pierna.
Q. ¿Por qué? –Me ve extrañada.
-Me excite y quiero llegar a casa ya para que termines todo lo que empezaste –su cara cambia, sonríe maliciosamente y levanta la ceja.
Q. Qué bueno que lo dices, yo también estoy muy excitada –sus ojos estaba dorados nuevamente- ¿y si mejor nos orillamos por aquí?
-No, soy una mujer casada y para eso tengo mi departamento –Quinn pisa el acelerador.
Q. Cuando paramos en la carretera cuando regresábamos a Lima ya eras una mujer casada y no pareció importarte –me voltea a ver.
-¿Vas acelerar o no Fabray? –Golpeo nuevamente su pierna.
Tardamos muy poco en llegar a casa, desde que bajamos de la camioneta Quinn comenzó a besarme, no sacamos nada pues queríamos tener las manos desocupadas, en el elevador sus manos ya estaba dentro de mi sudadera así como las mías acariciaban su espalda aprovechando para desabrochar su brassier, comenzó a besar mi cuello hasta llegar a nuestro piso, sin dejar de besarnos llegamos a nuestra puerta, como pudimos la abrimos queríamos llegar a cualquier lugar ya, Quinn cerró la puerta con el pie solo para escuchar ¡Sorpresa!, ahí estaban todos nuestros amigos y familia y yo con el brassier de mi esposa en la mano.
Quinn me quito el brassier y lo metió en la bolsa de su sudadera, para después darse la vuelta.
B. Mira si las sorprendimos –Brittany sonreía mientras se abalanzaba sobre nosotras.
F. Pues como no –Frannie comenzó a reírse.
El show debe continuar, una actriz siempre está preparada para esto, acomodo mi cabello y respiro.
-¡Aquí están todos! Hace tanto que no los veía –Me acercó a saludar a cada uno, Puck, Tina, Mike, Kurt, Blaine, mis padres, Santana, Lauren, Ethan, Frannie y Judy, pero en sus rostros puedo notar la incomodidad. A lo lejos veo a Judy que le dice algo a Quinn, yo creo que la está regañando porque se ve muy seria.
E. Ya quiten esas caras, que comience la fiesta –agarra una cerveza y la abre.
L. Es un baby shower Ethan, no una fiesta –su hermana lo reprende.
Los chicos se acercan a mí y comienzan acariciar mi panza.
K. Rachel estas hermosa, el embarazo te sienta muy bien ¿Verdad Blaine?
B. Si, en algunos años necesitaremos el teléfono de la clínica donde se hicieron la inseminación –empieza a reír.
T. Mercedes te manda un gran abrazo, no pudo venir porque en estos días ya está por aliviarse
M. Y obviamente Sam no vino por las mismas razones
P. ¿Y el papá se parece a Quinn? Digo para que el bebé se parezca a ella
-Obvio que se va a parecer, es de Quinn
P. Ok –se dio media vuelta y fue junto a Ethan.
H. Es bueno que Quinn te esté llevando a hacer ejercicio –Me dice mi papá dándome un beso.
-No hicimos ejercicio, fuimos a una clase de yoga para embarazadas
L. ¿Y cómo está mi nieto?
-Bien, cada vez pesa más –digo sonriendo y tocándome la panza.
H. ¿Y tú como te has sentido? ¿Ya te empezó a salir leche?
-Sí, ya compre lo que me dijo la doctora que me pusiera en el brassier
Q. Lo siento mucho señores Berry por el espectáculo
H. Deben de tener cuidado, sé que es su casa y no esperaban que todo Lima estuviera aquí pero deben cuidar al bebé –dijo acariciándome la panza
L. Deberían de aprovechar que todos están distraídos hablando entre ellos para ir a cambiarse
-Si no tardamos –tomó la mano de Quinn y subimos a la habitación.
Q. ¡Qué vergüenza Rachel! ¡Qué vergüenza! –se pone las manos en la cabeza.
-No hicimos nada malo. Es nuestra casa –le digo mientras me quito la sudadera.
Q. Ya sé que es nuestra casa pero me da mucha vergüenza –la tomo de la mano y la llevo al baño- van a creer que soy una pervertida
-Eres una pervertida -Tomo el borde de su sudadera y se la quitó, le comienzo a besar el cuello y con mis manos le bajo el pantalón.
Q. Rachel –susurra. Beso sus labios y poco a poco suben de intensidad, ella termina por quitarme el brassier.
-Tenemos que ser rápidas amor –le digo mientras Quinn sigue besando mi cuello y acariciando mi espalda.
Q. Rachel… no estoy segura de esto –me dice alejándose de mi- todos están abajo –seguramente tiene que ver con lo que le dijo su mamá pero no me importa. Abro la regadera y la jalo hacia adentro. La vuelvo a besar mientras veo como sus cabellos dorados se humedecen, ¡Dios! Es la mujer más hermosa, sus ojos están dorados como me gusta verlos así. Además es raro ver mi mano en llamas sin que el agua pueda apagarla. Quinn con un movimiento rápido me da la vuelta y quedo de espalda a ella, siento su cuerpo pegado al mío, con una de sus manos comienza a apretar uno de mis pechos, espero que no se detenga pues me excita mucho porque tengo los pezones muy sensibles y sabe tocarme tal y como me gusta. La otra mano acaricia mi cadera y va bajando cada vez más, siento su respiración agitada en mi cuello. Quinn está tomándose su tiempo besándome y acariciándome pero esto tiene que ser rápido, tomó su mano la cual está envuelta en llamas y la coloco en mi entrepierna. La escucho gemir ya que no se lo esperaba, empieza a mover su mano y a la vez siento como se repega a mi trasero comenzando así un vaivén y puedo sentir su humedad- Tenía tantas ganas de ti- susurra en mi odio ya que tengo mi cabeza recargada en su hombro los movimiento se vuelven más rápidos hasta hacerme sentir que se me doblan las piernas, supongo que lo nota porque me sostiene con su otro brazo, un poco más y siento que me vendré, mi esposa lo sabe y acelera, yo trato de no gritar pero al final no puedo evitarlo- eso estuvo genial –me dice antes de darme un beso.
-Lo sé, te necesitaba –me volteo para besarla en los labios- Ahora hay que terminar de bañarnos rápido
Q. Querrás decir empezar –se empieza a reír.
Estoy terminado de peinar mi cabello mientras la miró en el reflejo viéndome sonriendo mientras se pone sus zapatos.
-Quita esa sonrisa, sabrán a que venimos –me doy la vuelta para verla.
Q. No puedo evitarlo, me haces tan feliz –es tan linda.
-Anda vamos ya –la tomó de la mano y al bajar escuchamos que ya está sonando una canción.
S. Hay conejitos, terminaron lo que vimos todos –nos dice mientras le ofrece una cerveza a Quinn.
Q. No empieces Santana –le quita la cerveza y se va hacía donde esta Ethan y Puck.
-¿Cómo estas San? –le digo al verla que observa a Brittany quien habla con Tina.
S. Confundida, pero vengo a celebrar –responde mientras toma mi brazo para llevarme con los otros chicos.
Blaine nos cuenta que tiene planes de venir a estudiar a New York, ayer fue a algunas audiciones pero aparentemente no le fue bien, si no recibe algunas propuestas él y Kurt irán a L.A. a probar suerte.
Por su parte Mike se unió a uno de los clubs de baile en su universidad, solo que casi no asiste ya que su papá lo tiene condicionado que debe sacar buenas calificaciones para estar ahí.
Tina aún sigue en Mckinley, le pido que le dé un fuerte abrazo a Artie ya que no puedo venir.
Después de estar platicando con los chicos y recordando viejos tiempos volteo para buscar a Quinn quien estaba con Ethan, Lauren y Santana, pero me encuentro con Noah que está en uno de los sillones sentado solo y me acercó a él.
-¿Qué haces aquí alejado de los demás? –Preguntó sentándome a su lado.
P. Me acabo de sentar, estaba con Quinn y los otros chicos –Intento hacerle platica.
-¿Siempre te fuiste a Los Angeles?
P. No –creo que no quiere hablar.
-¿Y Marissa?
P. Rompimos –Quizás esa es la razón por la cual no quiera hablar, me levanto del sofá y voy a la cocina donde están mis padres y Judy.
J. Rachel esto no parece un baby Shower, parece una fiesta –mis ojos van hacía donde Judy está viendo y ahí esta Britt ya en brassier bailando, lo que no sabe Judy es que seguramente Brittany lo hace para seducir a Santana, obvio no le diré eso. La mayoría ya ha bebido bastante, espero que Quinn no lo haya hecho, yo trato de restarle importancia.
-Son jóvenes y hacia mucho que no se veían
J. Mejor me iré ya –toma su bolso- Frannie
F. Ya me voy cuñada, Jeremy y Tommy se quedaron solos –me da un beso y acaricia mi panza- te quiero Andrew
-Gracias y lo siento
J. Me despides de mi hija, no sé dónde este –camino hacía la puerta.
L. También nos iremos hija –me dice abrazándome.
H. Iremos a acompañar a Judy, parece que si se molestó un poco pues ella organizo todo y no queremos dejarla sola –me da un abrazo también
-Gracias –Me quedo viendo cómo se van alejando despidiéndose de todos. Me siento mal, si yo hubiera organizado algo y se sale de control también me molestaría. Siento como me rodean unos brazos y me da un beso en el cuello. Volteo y veo a Quinn, su olor me hace saber que ha bebido- Espérame Quinn iré a despedir a mis padres y Judy –salgo y ya no los veo, solo veo el elevador bajando ya no los alcanzaré. Regreso a la cocina y me detengo al escuchar a Puck hablando con Quinn.
P. Sabes que pudimos habernos quedado con Beth. Pudimos haber tenido una casa Quinn, aún podemos
Q. Ya hablamos de esto antes Puck, éramos muy jóvenes
P. No ha pasado tanto tiempo, ¿Qué es lo diferente?
Q. Que amo a mi esposa y tengo el apoyo de mi familia, me duele pero fue lo mejor
P. Yo pude haberte dado lo que necesitabas
Q. Claro que no Puck, tú no me querías y yo no te quería a ti, fue algo de una noche, tenía dieciséis años
P. Lo que pasa es que no querías a Beth desde un principio –veo como Quinn abofetea a Noah, y la veo llorar.
Q. Nunca vuelvas a decir eso –No sé qué hacer, si entrar o no, además no sé qué pensar, ha pasado tiempo desde que Beth nació pero veo que es un lazo entre ellos que nunca se romperá.
Noah se da la vuelta enojado y se va, ni siquiera se percata que yo estaba ahí, camino hasta Quinn y la envuelvo en mis brazos.
Disculpen la tardanza, me quede sin compu pero ya volví y espero pronto volver a actualizar.
Gracias por leer y comentar.
