Escucho mi teléfono sonar a lo lejos, me tallo los ojos y estiró la mano para alcanzarlo en la mesita de noche, lo dejo ahí por cualquier cosa que a mi esposa se le pudiera ofrecer. Estos últimos días solo he podido dormir solo unas horas y frecuentemente me quedo dormida como hoy. Rachel tiene ocho meses y una semana y no puede conciliar el sueño, aun en la distancia trato de hacerle compañía ya sea por Skype o hablando por teléfono porque sé lo que es estar así y la necesidad que alguien esté atento a lo que te sucede.

-Bueno… Perdón Ethan, creo que no alcanzaré a ir a la primera clase, acabo de despertar… No, se le hará tarde también a ustedes por mi culpa… ok, ok, me meteré a bañar, ya sabes dónde están las llaves

Dejo mi móvil en la cama y tomó mi toalla para ir al baño. Me baño lo más rápido que puedo, últimamente me siento sin fuerzas. Al regresar a la habitación esta Ethan sentado en mi cama.

-¿Lois ya se fue? –Me da pena con ellos que lleguen tarde a clase por mi culpa.

E. No, nos está esperando en la camioneta

-Voltéate –de reojo veo que se puso de espaldas y comienzo a cambiarme.

E. Le dije que nos esperará ahí porque necesito hablar a solas contigo -¿Qué podrá ser?- hable con el investigador anoche, me dijo que aún no hay ninguna pista

-Mhm… Pues tendrá que esperar eso, se vienen muchos gastos ahora que vaya a nacer el bebe

E. Por eso no te preocupes Quinn, yo pagaré por eso… pero quiero que me prometas que no te obsesionaras con eso, que disfrutarás de tu familia –Desde que hable con Puck he pensado mucho en ella dentro de mi vida, tengo tantas ganas de abrazarla y ver cuánto ha crecido.

-No tiene por qué hacerlo, pero gracias y prometo no hacerlo

E. ¿Ya puedo voltear?

-Si

E. No lo tomes a mal Quinn pero te ves fatal

-Lo sé, me he sentido muy cansada y hasta como si estuviera enferma… y el fuego está muy débil

E. Es normal ¿no?, pero bueno el fuego protege a Rachel y a Andrew es por eso que tu poder está bajo, incluso cuando vamos con ella yo me esfuerzo de más porque el tuyo no es suficiente -¿No sé qué es lo que me molesta, que lo que dice Ethan tiene tanta lógica o que no se me haya ocurrido?

- Creo que necesito vacaciones

E. Vas a tener que esperar varios meses para que suceda eso... después me cuentas como te fue de madre –me da unas palmadas en la espalda.

L. ¿Ya terminaron de platicar? ¿Ya nos podemos ir?... Oh dios Quinn… Como futura doctora te puedo aconsejar que debes de dormir más –realmente me debo de ver muy mal.

Q. Buenos días Lois –tomó mi celular, no debo olvidar mandar el mensaje de los buenos días a mi esposa.

E. Vamos antes de que ya no nos vayan a dejar pasar

Subimos al auto y mientras escribo el mensaje a Rachel que le envío todas las mañanas escucho a los chicos discutiendo sobre lo que haremos en la tarde.

E. Podemos ir a…

-¡No Ethan! Hoy vamos ir con Rachel –No se esperará lo que vamos hacer.

E. Es verdad, olvide bajar las cosas en tu departamento

L. Pero mañana tenemos clases

E. ¿Y qué? Hoy regresamos en la noche

L. Debe ser muy cansado manejar hasta allá y regresar en solo unas horas, no sé cómo le hacen –Si supiera.

-Nos turnamos para conducir, además no me pesa ir con ella –y es verdad, si no pudiéramos viajar como lo hacemos, lo haría en tren o auto, como fuera necesario.

L. Bueno, ¿al menos podemos desayunar juntos?

-Pues van ustedes, yo iré a ver si pueden darme algunos días

L. Te mando mensaje Ethan –Se baja de la camioneta.

E. Ufff, estuvo cerca –niego con la cabeza y comienzo a reír.

Las clases pasaron como siempre y para mí mala suerte me quede dormida en la clase del profesor que me odia y en las oficinas me fue mal, no importo lo que les dije, me dejaron claro que mientras yo no sea la embarazada no tengo derecho a pedir ningún permiso. No quería hacer esto pero tendré que marcarle a mi padre a ver que se puede arreglar, debe haber algo ya que estamos casada legalmente… estoy tan molesta y por si fuera poco Rachel no estará en casa, es su último día de grabación aunque de cierta forma me alegra ya que estará en casa descansando.

E. ¡Ayúdame Quinn! –Abro la puerta y lo veo cargado de todo lo que llevaremos, tomo algunas de las cosas para ayudarlo- Necesito que esta vez te concentres si no con todo esto no lo vamos a lograr

-No seas exagerado Ethan, si puedo aún –Lo tomó de la mano.

E. Quinn –Veo que estamos en mi habitación pero de la casa de Lima.

-Tenías razón –lo tomó nuevamente de la mano, me esforzaré esta vez.

E. Abre los ojos Quinn, aún seguimos aquí –comienzo a frustrarme, ahora si estamos más lejos que como estábamos en Yale- Tranquila, no pienses en nada y déjamelo a mí –toma mi mano- ves te dije –me suelta la mano y se agacha un poco.

-¿Estas bien?

E. Si, solo que es muy agotador

- Perdón Ethan, perdón

E. Tú harías lo mismo por mí –realmente lo haría, se convirtió en mi mejor amigo. Antes tenía a Santana pero ahora está más apegada a Rachel, se han convertido en grandes amigas, de alguna forma me gusta ya que está al pendiente de ella aunque no puedo evitar sentir celos- ¿Quinn?

-Mhm

E. Hay muchas cosas en esta habitación, la ropa me la llevaré cuando regresemos pero ¿Y la cama y el librero?

-No había pensado en eso… Te los regalo

E. Me los estas regalando porque no sabes qué hacer con ellos –la verdad si- tengo una cama y una habitación el Yale… tú mamá no estaba –solo veo la sonrisa malvada de Ethan, los dos al mismo tiempo agarramos la cama y desaparecemos- ¿Dónde la ponemos?

-La subimos arriba de la otra –Ethan la acomoda mientras yo muero de risa imaginando cuando mi mamá la vea.

E. Vamos por el librero – hacemos lo mismo con el librero.

-Listo, ya está sola la habitación –vuelvo a reír al ver a Ethan riendo a carcajadas.

E. Espero que tu mamá no sepa que fuimos nosotros

- Quien más podrá haber sido, tal vez tarde un poco en darse cuenta

E. Ya –comenzamos a poner el plástico para o manchar el piso, Rachel nos mataría- ¿Qué color eligieron al final?

- Cuando fuimos a verlos a Rachel le gusto este color –Es color amarillo pastel, Rachel no quería un color que etiquetará a niño o niña.

E. Yo hubiera elegido azul

Después de estar un rato pintando las paredes de la habitación que será para Andrew escucho mi teléfono timbrar, me apresuro ya que podría ser Rachel que necesite algo pero no es.

-Hola Britt… estamos pintando la habitación de Andrew –Me quito el móvil del odio por el grito de emoción de Brittany- No sé, deja preguntarle a Ethan

E. ¿Qué quiere? –le da un trago a su cerveza.

-¿Qué si podemos ir por ella a Lima? Quiere ver cómo quedará la habitación –no lo veo muy convencido, ya que los viajes se vuelven pesados para él conmigo en estas condiciones, aun así toma mi mano y estamos en casa de Brittany quien al vernos nos salta encima.

B. Estoy lista, vamos –le da la maleta a Ethan y nos toma la mano- Que bonito color escogieron dice viendo la habitación- deberían tener el poder de volar, así podrían pintar allá arriba

E. Para eso tengo la escalera Britt

B. Yo tengo la esperanza de que algún día por eso les hice sus trajes con capa –la vez que nos fue a visitar a Yale nos sorprendió a Ethan y a mí con un traje, pero sé que solo fue una excusa ya que está convencida que Rory Gilmore estudia con nosotros- Saben, San todavía no me habla –se sentó a media habitación mientras Ethan y yo seguimos pintando- no me responde mis mensajes ni las llamadas ¿Crees que sea serio lo que tiene con tu hermana?

Solo escucho gruñir a Ethan, desde que supo le molesta mucho el tema, no le cayó nada bien, creo que siente que Santana se burló de él ya que fue él quien la llevo a su casa.

R. ¿Quinn? –Al escucharla sonrió.

-Amor –le doy un beso y la abrazo- ¿Qué haces aquí? Era una sorpresa

R. Vine a recoger unas cosas… con Santana –voltea a ver a Brittany quien ya se había levantado para abrazarla.

B. Cada vez estas más gorda

R. Gracias Britt –cada vez se ve más hermosa- Les está quedando increíble chicos y compraste el color que me gusto –me dice para después dejarme un beso- ¿Dónde pusieron las cosas que había aquí? –Ethan y yo comenzamos a reír.

-Después te cuento –le doy otro beso y le acaricio la panza.

S. Ya vámonos enan… Hola chicos

-Hola San –soy la única que le doy un abrazo, sé que Brittany lo haría pero prefiere estar alejada de Santana.

B. Hola

S. Hola Brittany… casi terminas cuñado –Como le gusta a esa latina hacer enojar a Ethan y sé que él no le responde por ser un caballero, además con ese comentario hace desatinar también a Britt.

R. Ya nos vamos, regresamos al rato

-¿Quieres que te lleve o que vaya por ti?

R. Tranquila amor –me abraza- voy a ir con Santana, además no tienes nada de qué preocuparte, ya hice el cálculo de cuando nacerá Andrew y aún hay tiempo para que puede salir sin preocuparnos –si supiera.

B. Qué bueno que finalmente le dijiste –no, no, no- que en cualquier momento puede nacer –en ese momento me quede helada, Rachel se quedó boquiabierta.

R. ¡¿Qué?! –Me mira fijamente, estoy en problemas- ¿Qué quiere decir en cualquier momento?

-Es que… cuando es el primer hijo se adelanta algunos días

R. Por eso estabas tan preocupada por mi todo el tiempo ¡¿Por qué no me lo habías dicho Quinn?! –trato de abrazarla pero comienza a caminar por la habitación.

-No quería asustarte Rachel, todo está bien

R. Y yo que tenía que volver al set a llevar unas cosas, ya no quiero ir

S. Vas conmigo, no te pasará nada, además ya te hubiera dado algunos dolores gorda –Este tipo de situaciones son los que me dan celos, a mí me toca calmarla, es mi esposa y mi hijo

-Yo te llevo –la abrazo.

R. No, está bien, quédate a terminar voy con Santana –y encima prefiere ir con ella.

S. Nos vemos, no nos tardamos –Algunas veces la odio.

E. Bienvenida al club Quinn –se a lo que se refiere y me hace reír un poco.

Terminamos de pintar, pusimos algunos jugueteros, una mecedora en una esquina y ahora armamos las cuna.

B. ¿Se quedarán aquí?

E. No, tengo cosas que hacer, regresaremos en un rato más

B. ¿Y yo que haré?

-Te puedes quedar en el sofá o puede ir a Yale con nosotros

R. Volvimos y aun nuestro bebe está dentro –se tocaba la panza.

S. Que exagerada eres gorda, ya te traje a tu esposa así que ya me voy

R. Las llaves de la camioneta están en la mesa San

S. Bueno, mañana temprano vengo -¿Qué? ¿Acaso estoy pintada?, ¿Qué le cuesta siquiera preguntarme si estoy de acuerdo?

B. Yo voy contigo Santana… aquí ya no tendré donde dormir

S. Vámonos pues

R. Quedo hermoso –me dice abrazándome- me encanta y también te encantará –se toca la barriga.

E. Y falta el toque final –yo no sabía que traía eso, saca un móvil de ovejitas y lo cuelga en la cuna. Veo la cara de Rachel y esta enternecida.

R. Gracias Ethan –ahora lo abraza a él.

-No sabía que traías eso

E. Es un regalo, cuando lo vi quise que Andrew lo tuviera… iré a cambiarme ya para irnos

R. ¿No se van a quedar?

-Ethan tiene cosas que hacer –me siento en la mecedora y Rachel se sienta en mis piernas- yo no me quiero ir pero tengo que respetar el tiempo de Ethan

R. ¿Y si nos llevan? –me da un beso.

-Claro vamos –se levanta y yo la sigo.

E. ¿Lista?

-Sí, llevaremos a Rachel –lo veo sonreír.

E. Será mucho más fácil –sé a lo que se refiere, ahora Rachel es la del fuego. Toma mi mano y la de Rachel- No pienses en nada Rach

J. Quinn Fabray ¿Qué hace esta cama aquí?

E. Rachel, te dije que no pensarás en nada

R. Hola Judy –se acerca a saludar a mi madre- ahora sé a dónde trajeron los muebles, yo no sabía nada de esto

J. No te preocupes, después lo arreglo con Quinn… no deberías estar viajando en tu estado Rachel –acaricia la barriga de mi esposa- al menos eres la única que saluda, parece que a Quinn no le enseñamos modales

-Perdón –saludos a mi madre- buscaré a donde llevarlos y me desharé de ellos lo prometo

E. Hola Judy

-Vámonos –le doy un beso rápido a mi madre.

J. ¿Tan pronto?

E. Después vendremos con más tiempo

R. Te marcó mañana Judy para contarte como quedo la habitación de Andrew

J. Cuida mucho a tu esposa Quinn

-Lo haré –tomó la manos tanto de Rachel como la de Ethan. Todos volteamos para ver que realmente estamos en la habitación de Yale.

R. Recordaba diferente este lugar –se pasea por la habitación.

-Antes no tenía nada –Ethan esta entretenido con su teléfono, supongo que texteandose con Lois, mientras Rachel observa una pared donde tengo fotos de las dos, de los ecos de Andrew, de Ethan, de las nacionales con el glee club, tener las fotos ahí es como verlos a diario.

R. Veo que tienes muchas cosas de la universidad, ¿me prestarías una de tus playeras? –comienzo a buscar y tomó dos.

-¿Quieres una mía o una de Ethan? –Que no pregunte porque tengo una de Ethan.

R. ¿Por qué tienes una Ethan? –no se le pasa nada.

-Ethan tiene la rara idea que mi cuarto es una extensión del suyo

E. Es verdad Rachel, no te enojes con ella… ve la cantidad de ropa que traje de tu casa –respondió sin dejar de ver el celular.

L. Pensé que habían llegado antes –entró a mi habitación como si nada- vi tu camioneta hace horas afue… -se quedó callada al ver a Rachel quien la veía fijamente- debe de ser Rachel, eres más linda que en la fotos –Rachel sonríe pero sé que está fingiendo.

-Rachel, ella es Lois

R. Oh, tu eres Lois…

E. Ya se conocieron ya nos vamos –voltea a verme, sé que está preocupado porque piensa que Lois sospecha algo.

L. Mucho gusto Rachel, adiós Quinn

R. No me agrada –me dice al momento que la puerta se cerró- ¿Qué tal que en ese momento estábamos apareciendo o si estabas desnuda? Entra sin tocar, porque tiene ese tipo de confianzas

-Es mi amiga Rachel, no creo que lo haga intencional

R. Pero debes de tener más cuidado Quinn –tiene razón.

-Hablaré con ella –o quizás no y solo le pondré llave a la puerta.

R. No quiero usar la de Ethan, me pondré una tuya –le entrego mi playera y la veo desnudarse, es tan hermosa, sus pechos crecieron demasiado y no puedo evitar no verlos aunque no pasará nada pues su libido bajo mucho estas últimas semanas- deja de verme así

-No puedo amor, eres preciosa –me sonríe- me encanta tu sonrisa

R. Ya Quinn, haces que me sonroje –me dice acostándose en la cama. Me pongo rápido la pijama y la acompaño y comienza acariciar mi cabello- ¿Te vas a dejar crecer el cabello? Lo tienes ya muy largo

-¿No te gusta?

R. Me gustas de todas las formas

-En realidad no he tenido tiempo de ir a cortarlo –ella sigue acariciándome, como me relaja estar entre sus brazos- Te amo tanto

R. Yo también te amo tanto

-¿No me dejarás de querer cuando nazca nuestro hijo?

R. Claro que no… yo quiero otro –la escucho reír.

-Solo para eso me quieres, aun no conozco a Andrew ¿y ya quieres otro?

R. Es hermoso Quinn… te daré una pista, tiene tus hermosos ojos

-¿En serio? –Me siento en la cama, la veo asentir- Rachel dame otra pista

R. Tendrás que esperar –se muerde el labio.

Temprano llevamos a Rachel a New York, yo quería que se quedará conmigo, dormí tan bien a su lado, pero recibió una llamada de sus compañeros de la película y no se pudo quedar. Por mi parte sigo esperando que mi padre salga de las oficinas de la universidad, no me dejo entrar, ya tardo y estoy ansiosa por saber que estará pasando, unos minutos más tarde lo veo salir y me entrega unas hojas.

Ru. Te queda una semana más de clases, no quiero fallas Quinn

-Gracias papá –lo abrazó, sabía que él podría hacerlo.

Ru. Vamos a desayunar, ¿Aún existe la cafetería donde venden comida italiana?

-Si

Ru. Vamos aún recuerdo como llegar –caminamos ya que la cafetería esta solo a un par de cuadras y veo como disfruta mi padre la caminata por el campus, lo único que me desagrada un poco son sus escoltas que traemos detrás y llama la atención de todos y entre ellos el profesor que me odia, que no lo vea, que no lo vea, yo solo sigo mirando al frente.

El desayuno con mi padre fue muy ameno, hacía tiempo que no tenía una charla con él a solas, ahora si noto todo lo que ha cambiado, está muy relajado. Me despido de él y voy feliz a mis últimas clases.

Ethan me manda un mensaje diciéndome que irán a una fiesta, ya no puedo salir, prefiero estar al tanto de mi esposa. Enciendo mi computadora y ya está mi morena conectada en el Skype.

-Hola preciosa, ¿Cómo fue tu día?

R. Increíble, no puedo dejar de ver el cuarto de nuestro hijo, acomode la ropa que nos regalaron en el baby shower y me senté un buen rato en la mecedora y le canté –Cómo me hubiera gustado estar ahí.

-Pues yo te tengo una noticia, ya me aprobaron algunos días para estar con ustedes

R. Eso es genial amor, es una gran noticia, me haces tanta falta aquí

-Ya quiero que pase esta semana para poder estar contigo

R. Hoy harán una cena con los chicos del elenco de la película para celebrar que oficialmente se terminó el rodaje

-¿Por qué no me avisaste para poderme haberme ido en el tren? Ya es muy tarde para poder ir

R. Es que no pienso ir

-¿Por qué no? Deberías de aprovechar

R. ¿Tú crees?

-Sí, llámale a Santana para que te acompañe así no me preocupo –En realidad no quiero que vaya, quiero que se quede conmigo pero quiero que disfrute de esa experiencia.

R. Bueno, creo que también irá Britt ya que aún sigue con San… así me entero si ya regresaron –se ríe, no cambia.

-Anda márcale y ponte guapa aunque no lo necesitas

R. ¿En serio no te molesta?

-Claro que no –aprovecharé para dormir que me hace falta- cualquier cosa me marcas –La veo mandarme un beso lo que me hace sonreír, estoy tan enamorada.

R. Claro amor, cualquier cosa te marcó, descansa –me sonríe- te amo

-Yo también los amo a los dos, cuídate mucho

Veo como se desconecta, apago mi lap y la luz y me acuesto, dejo mi teléfono a un lado. De repente escucho mi teléfono sonar, lo tomó rápidamente no reconozco el número así que respondo.

-Hola –no reconozco la voz- si soy yo, ¿Qué pasa?... ¿Ethan?... ¿Pero Lois no está ahí?... ok, ok, voy para allá

Me pongo rápido una sudadera y mis tenis y salgo para la fraternidad de Ethan, el chico que me llamo me dijo que Ethan está muy borracho y que está mal, es mi mejor amigo, claro que voy por él. Al irme acercando se escucha la música y hay mucha gente fuera, lo difícil será localizarlo. Después de varios minutos y preguntarle a varios de sus amigos veo a Lois a lo lejos así que camino rápido hasta llegar a ella.

-¿Dónde está Ethan?

L. No sé por allá –Me señala una dirección- ¿Por qué?¡qué pasa?

-Me llamarón y me dijeron que estaba muy mal

L. No, Paso hace cinco minutos y yo lo vi muy bien

-¿Entonces quien me marco? –Lois se encoge de hombros.

L. Ya que estas aquí, quédate

-No debería

L. Baila conmigo anda –me toma de la mano y se empieza a mover.

E. Quinn, creí que no vendrías –Lois me suelta la mano y yo tomó una de las cervezas que me ofrece Ethan

-Cambié de opinión –No le dije que alguien me marcó pues al parecer no lo sabía.

E. Mira Quinn, él es Adam, estudia ingeniería en bioquímica y es un genio –yo lo veo y me quedo helada, no puedo hablar y toda mi piel se eriza.

A. Mucho gusto Quinn

-Me tengo que ir –le regreso la cerveza a Ethan y camino hacía mi departamento.

E. Quinn yo te llevo... –no le respondo solo empiezo a correr, quiero alejarme lo más que pueda de él.

A mitad del camino me detengo agitada, tenía mucho que no sentía miedo, lo que resta del camino voy con los brazos cruzados porque hace frío y no puedo quitarme su cara de mi mente, al llegar al departamento encuentro a Ethan en el sofá.

-¿Qué haces aquí? –le digo molesta, me percato de que este solo.

E. ¿Qué te pasa? Fuiste muy grosera

-Tienes que alejarte de él

E. ¿Qué? ¿Por qué?

-Tú solo tienes que alejarte de él –le digo frustrada y siento como mis ojos cambian.

E. ¿Así sin ninguna explicación?

-Confías en mi ¿no?

E. Sabes que sí

-Entonces solo hazlo –entro a mi habitación, después de un rato escucho que se cierra la puerta principal.

Quisiera hablar con Rachel pero sé que se asustará, genial, ya no puedo dormir me meto en la cama y me tapo con la cobija. La noche la pase fatal, vomite un par de veces, la última vez que me paso fue por los ascos del embarazo de mi esposa pero esto se siente diferente, por momentos tengo calor y después frío. Siento unas manos tocando mi frente.

-¿Rachel? –susurró, al abrir los ojos veo que se trata de Lois.

L. No te levantes Quinn –me detiene al querer incorporarme- tienes fiebre, tomate esto –me da una pastilla- te ayudará, parece que estas resfriada

E. Debió ser anoche, no debiste salir

-Pero yo no me enfermo

L. A todos nos llega en un momento –me revuelve el cabello- trata de dormir, me quedaré a cuidarte

-No, quiero ir con Rachel

L. En este momento no puedes viajar así, espera a que se te pase un momento verás que con la pastilla que te di te sentirás mejor

-No, quiero estar con mi esposa

E. La voy a llevar

L. Bueno, tengan cuidado –no sé si es por la fiebre que tengo pero la escucho decepcionada- cualquier cosa me marcan –aun su mano está en mi cabello.

El viaje lo pase dormida, Ethan me despierta y le agradezco el haberme traído, sé que está molesto conmigo por no darle una explicación, tendré que hacerlo pero este no es un buen momento y ayer tampoco lo era, estaba muy asustada. Tomo mi mochila y camino hasta mi departamento.

-¿Rachel? –digo apenas cierro la puerta, no escucho ninguna respuesta, dejo mis cosas en el sillón y me dirijo a mi habitación, me acuesto en mi cama y me cubro con la cobija.

Al abrir mis ojos siento como acarician mi cabello y huelo el delicioso aroma de mi esposa, vuelvo a cerrar los ojos, al abrirlos nuevamente siento que algo refresca mi frente, volteo y veo a Rachel sentada a mi lado aun acariciando mis cabellos.

R. ¿Cómo te sientes? –Me da un beso en la mejilla- vine lo más rápido cuando me entere –yo solo le sonrió y cierro nuevamente los ojos- te preparare una sopa –la escucho a lo lejos.

-¿Por qué hay tanto humo? –trato de despejarlo con la mano pero de nada sirve ya que todo está lleno de él, camino unos pasos, estoy descalza, sigo caminando y a lo lejos veo algo que arde, empiezo a correr hasta quedar a unos metros y veo una silueta- ¿Rachel? –el humo desaparece, ahora es un bosque, el piso lleno de césped y ahí está ella con su mano envuelta en llamas y su vestido blanco, voltea hacía mí- Rachel, tengo tanto frío- se acerca a mí y me abraza, el frío desaparece, son tan cálidos sus brazos.

-Mamá viniste –escucho la voz de un niño pequeño, abro los ojos y veo a Rachel sentada frente a mí.

R. Ya te bajo la fiebre –me acaricia. Yo sonrió, me lamento por no haber alcanzado a ver al niño.

-Escuche a Andrew –me siento en la cama, la veo sonreír.

R. ¿Lo viste amor? –me acomoda para acostarme nuevamente.

-No, no alcance, tenía tanto que no tenía esos sueños

R. ¿Cómo paso esto? ¿Por qué estas enferma?

-En este momento el fuego está protegiéndolos a ustedes… -Rachel asiente, supongo que sabe a lo que me refiero- Pero lo escuche amor, ya quiero verlo –le digo emocionada.

R. Tendrás toda una vida para escucharlo y verlo, ahora trata de descansar –me recargo nuevamente en la almohada- te traje sopa, te hará bien –me da una cucharada cuando se escucha el timbre- no te vayas a levantar, ahora regreso, Lo digo en serio Quinn

La amo tanto, me cuida, era lo que necesitaba solo ella sabe cómo hacerme sentir mejor. A lo lejos escucho la voz de mi madre.

J. ¿Enferma?, no puede estar en tu cama, te va a enfermar –ya no escucho nada más y solo veo a Rachel entrar a la habitación seguida de mi madre- ¿Cómo te sientes?

-Mejor

J. Qué bueno porque no quiero que enfermes a Rachel –Desde que va a tener un nieto su prioridad cambio a él y me alegra tanto que mi hijo ya sea tan espera y querido no puedo esperar para verte Andrew.

Muchas gracias por leer y dejar sus review trataremos de actualizar mas seguido.