Bueno, como prometí aquí está el segundo capítulo de esta historia. Muchas gracias por todos sus reviews!. Ahora a lo nuestro, lean, disfruten y no olviden comentar.

Disclaimer: no sé ni por qué hago esto si nunca lo he hecho en ninguno de mis fics, pero bueno… Oban Star Racers no me pertenece, sino a Sav! The world. Si la serie fuese mía, Jordan no estaría solito en Oban y Aikka y Eva se hubiesen besado en el último episodio xD.

Capítulo 2: Embajadores

-Sólo voy a preguntarte esto a ti, Aikka. ¿Realmente quieres olvidarla?-

El joven lo miraba con sus ojos dorados y tristes, como si pudiera ver lo que había a través de la piel del príncipe; como si pudiera ver el dolor que torturaba su corazón. El nourasiano levantó la vista, suspirando profundamente.

-¿Lo sabías?- preguntó con una sonrisa forzada, recordando todas las veces que el artillero y él habían peleado por la atención de la chica; sin lograr nada.

-Siempre supe que tú la amabas, tanto como yo. Pero ahora recordarla es muy doloroso- dijo Jordan, recostándose un poco incómodo de la blanca pared del pasillo. Esa clínica le daba escalofríos.

El muchacho guardó silencio unos minutos. Dentro de la habitación de la joven piloto aún se escuchaba el horrible sonido del electrocardiograma, dando un largo, agudo e inacabable "bip". El sonido de la muerte. Aikka finalmente tomó su capa, la colocó en sus hombros y caminó hasta el final del pasillo, sin mirar atrás; recordando, por última vez el rostro de su fallecida amiga.

-Es mejor así-

...

El futuro rey de Nourasia se levantó, lento e inseguro, y comenzó a vestirse. Su frío rostro se reflejaba en el espejo, sus largos cabellos cubriéndolo casi por completo. ¿Qué clase de sueño era ese? Hacía mucho tiempo que no soñaba. Prácticamente no dormía. Siempre estaba ocupado con sus estudios, entrenamiento o en algún asunto real.

Estaba seguro de que nunca había estado en la Tierra, no conocía a ningún humano, ni mucho menos había visitado una clínica. Tampoco recordaba claramente el rostro que había tratado de visualizar en el sueño, y el del humano con el que había hablado no le era familiar; al menos, no físicamente.

-Su alteza ¿ya está listo?- dijo una voz tras la puerta de la habitación, luego de golpearla ligeramente- Recuerde que hoy llegarán nuestros invitados-

-Sí, lo sé- respondió secamente el príncipe, arreglando su cabello en una cola de caballo.

Salió del lugar apresuradamente, pasando al lado de una sorprendida y algo perturbada sirvienta.

"Notiene importancia… un sueño es algo que a nadie debería importar. Sólo es fantasía" pensó, caminando ágilmente por los pasillos del palacio, hasta encontrarse con el lugar que conocía como el salón de recepción.

Se encontró con su hermana para ir a prepararse antes de la llegada de sus invitados, y aunque lo hizo con desgana, la princesa parecía mucho más entusiasmada de lo normal.

Dentro de una nave en el espacio

Sus párpados temblaron al tiempo que alguien agitaba su hombro suavemente. Abrió los ojos con cansancio y miró a quien trataba de despertarla.

-Ya hemos llegado, embajadora Wei- dijo la aeromoza, con una voz ligera.

-Está bien, gracias- respondió Don Wei, quien estaba sentado al lado de su hija.

La mujer salió de la habitación para pasajeros; para entrar un momento después, comenzando a sacar el equipaje de su compartimiento especial, para dárselo a otro empleado de la nave.

Eva suspiró, más con emoción que con molestia. Finalmente habían llegado. Se sentía extraña, como si no hubiese salido en mucho tiempo; aunque en realidad había estado encerrada por 3 años en un hospital. Pero ciertamente se merecía esa libertad, después de tanto luchar por ella.

Instantáneamente después de despertar del coma, había comenzado una guerra entre la joven pelirroja y gran parte del personal importante del hospital.

Eva siempre había odiado esos lugares, más bien le aterraban; así que pretendía salir de ahí lo más pronto posible, y si ese tiempo era muy largo no dudaría en hacer lo que fuera para escapar. Después de todo, el internado Stern tenía barrotes, cercas eléctricas, puertas de acero reforzado, cámaras de vigilancia, guardias en cada esquina, profesores patrullando los pasillos y salones; además de un muro de 5 metros rodeando toda la institución. Escaparse del hospital no podía ser tan difícil ¿cierto?

Por suerte, eso no había sido necesario. Tanto Don Wei como Rick hicieron entender al director del lugar que ella estaba en perfecto estado físico; seamos realistas ¿qué clase de persona se pasa 3 años durmiendo y cerebralmente inactiva, para luego levantarse de la cama como si nada, arrancarse un suero y un cable de los brazos, y tiene la fuerza para caminar después de perder una considerable cantidad de sangre?

Además, Eva no era alguien que pudiera estar encerrada; y tampoco le hacía bien psicológicamente estar ahí. El proceso para convencer a los doctores para que la dejaran ir tomó 4 días, un tiempo corto pero, para ella, insoportable.

-¿Lista?- preguntó Don a su lado.

Casi no lo había notado, pero había un tono de inseguridad y reticencia en la voz del hombre. Ella sabía perfectamente por qué. De repente sintió una ola de arrepentimiento y culpa, pero estaba segura de que ella había tenido la razón al decidir hacer ese viaje.

Aún así, no podía evitar sentirse molesta. No sólo la había abandonado de pequeña y la ignoró durante la Gran Carrera; sino que mientras estuvo en el hospital, sólo fue a verla 2 veces; al despertar y al salir de la institución. Por supuesto, no había sido por su voluntad, sino que el trabajo lo obligaba a permanecer lejos de ella. Rick tenía el mismo problema, pues ahora trabajaba como entrenador de los pilotos de Wei Racers. En consecuencia, Eva se había aburrido como nunca en su vida durante su estancia en el hospital.

Su única esperanza en este caso era May, su enfermera. Increíblemente, se llevaban muy bien y podían pasar muchas horas conversando; pero la enfermera sólo podía ir a su habitación un par de veces por día.

Del resto, las enfermeras llegaban a revisarla desde muy temprano en la mañana; yendo y viniendo con el paso del tiempo. Y de vez en cuando algunos doctores pasaban por su habitación.

Esto era lo único que Eva pudo haber considerado como algo "divertido". Sólo se sentaba mientras ellos le preguntaban cosas simples, como su nombre, fecha de nacimiento, el color y forma de ciertas cosas, etc. También le pedían que caminara por la habitación, saltara o corriera, y más de una vez ella había querido aprovechar esas oportunidades para irse.

Y por si fuera poco; como si no fuera suficiente sufrimiento, casi no lograba dormir.

¿La razón? Su madre había muerto luego de estar varias horas en una sala de operaciones en una clínica. Por ello, constantes pesadillas la asaltaban en la noche; sacándole incontrolables temblores, sudor, gritos ahogados y lágrimas.

Gracias a los Creadores, muchas protestas suyas y el apoyo de su padre, su actual tutor y antiguo entrenador, y su enfermera encargada; Eva Wei pudo salir del hospital en un tiempo récord de 4 días.

Pero lo increíble apenas comenzaba.

-¿Lista, embajadora Wei?- preguntó uno de los guardias.

-Sí, vamos- respondió Eva sin mucho ánimo, aunque su corazón saltaba impasible dentro de su pecho.

Sintió la mano cálida de su padre tomando inmediatamente la suya, mientras caminaba lentamente por ese pasillo frío y metálico que la llevaría fuera de la nave. Pudo percibir un delicado aroma, como tierra, pero no cualquier tipo de tierra, sino esas que casi no han sido tocadas, que se mantienen puras y llenas de vida.

Recordó que tan sólo un día después de mudarse con su padre a su nuevo hogar, el presidente de la Tierra había convocado a los Wei a una reunión; pero no hizo falta ir a verlo, pues él mismo fue a su casa poco después de enviar el aviso.

En ese momento Eva había pensado que tendría que ser algo urgente para ser tratado tan bruscamente. El hombre, más calvo que nunca, y un poco más calmado que antes, los sorprendió con su apresurada y un tanto imprudente petición.

Flashback

-¡Señor presidente, Eva salió del hospital hace sólo un día! No ha tenido oportunidad de descansar-

-Estoy consciente de ello, Don; y lamento tener que pedirles este favor tan inesperadamente, pero esta alianza es muy importante. Los necesito como embajadores- respondió el presidente, mostrando un rostro inexpresivo.

-Lo siento señor, pero no podemos hacerlo- siguió negándose Don Wei.

El presidente de repente se levantó del sofá donde había estado hasta ese momento, y se dirigió con paso firme hacia donde estaba Eva.

-Como ustedes han de saber, luego del nombramiento del nuevo avatar, los crogs no han vuelto a atacarnos. Ni siquiera se han acercado a nuestras fronteras planetarias-

Eva, sabiendo que se dirigía especialmente a ella, asintió con la cabeza, sin quitarle la vista de encima al hombre.

-Ahora el gobernante de este planeta nos ha ofrecido establecer una alianza, sin pedir nada a cambio. Debes considerar, Eva, que esta situación es muy delicada y que además se trata de una cultura muy fuerte-

-¡Señor presidente!- exclamó Don Wei, levantándose bruscamente de su asiento- Eva es una niña, aunque su… apariencia, diga lo contrario. No puede decidir esto-

Sin previo aviso, Eva se levantó también de su asiento, más serenamente que los dos hombres en la sala y miró directamente a su padre.

-Siempre he decidido por mí misma ¿cierto? Creo que tengo derecho a hacerlo ahora- fue todo lo que dijo.

Don Wei sabía exactamente a qué se refería. Desde que la había abandonado a los 5 años, ella había tenido que defenderse sola, siempre ella contra el mundo entero sin nadie a su lado. No era justo que él quisiera apoderarse de su vida de un momento a otro. Después de esto, hubo un silencio muy tenso en el lugar. Don Wei retomó su lugar en su silla, mirando a su hija cuidadosamente, como si hubiera crecido demasiado en sólo un segundo. Había aceptado su derrota.

Sólo había algo que Eva quería saber, y todo estaría resuelto.

-¿Cuál es el planeta?- preguntó.

-Nourasia-

Fin del flashback

Eso es todo por hoy! En el próximo capi tal vez se lleven un par de buenas sorpresas. Esta vez hice una narración en cadena y espero que haya quedado bien.

Les quisiera pedir un gran favor a todos los que lean fics en inglés de esta serie, es muy importante y personal para mí. Quisiera que le dieran la bienvenida aMaiko-DarkAngel, quien es nueva en la página y ha comenzado un fic llamadoJourney to Nourasia, an after Oban story, el cual me parece muy bueno, corto pero de buena redacción, y a medida que avanza la historia se hace mejor. Ella se ha convertido en una muy buena amiga mía y quisiera que algunas personas más leyeran su fic.

Los que me ayuden, prometo hacer una mención especial la próxima vez, e incluso adelantarles algunos detalles del siguiente capítulo y agregar alguna que otra sugerencia.

Espero que les gustara este capi. Recuerden comentar! Y no olviden enviarme un mensaje a mi cuenta si desean ayudar, please. Nos vemos!