II.- HONG KONG
-…Pobre de ti si me la estás jugando, Negociante… ¿Esto de la llamada de Chang es en serio? ¿No me estás vendiendo el cuento del viaje gratis, y en realidad vas a matar mafiosos rebeldes a mis espaldas?
-…Es en serio, Revy… Yo ya tenía ganas de volver a ver a mi maestro… Y esto ha caído del cielo… Y de todos modos, no me han llamado desde que todo esto sucedió… No necesitan ser tan discretos cuando saben que pueden hacerme el pedido sin tantas tácticas de por medio…
-…Todavía nos queda dinero de la venta de los lingotes de platino… -Revy intentó una débil defensa- …Podríamos encerrarnos en el Sankan Palace y hacerlo hasta en la alfombra de la suite… -El recuerdo le hizo brotar una sonrisa lasciva al rostro- …no voy a intentar el Jacuzzi de nuevo. Lo pasé bomba, pero mi espalda lo pagó caro…
-Es una tentación demasiado grande volverte a ver envuelta en una sábana de seda sin nada debajo… -Rock sonrió al recordar ese último fin de semana que en su fuero interno sabía que había desquitado hasta el último Baht invertido en el- …Pero tengo otra idea respecto de ese dinero… Y todavía quedan cincuenta mil de mis vacaciones…
-…Mierda, lo había olvidado…
-Yo, no, Revy… Pese a que te has corregido, y ahora juegas Póker con guisantes y no con pasta, para desdicha de Eda…
-Sí… Es verdad… -Revy se encogió de hombros girando los ojos- Ni cuenta me dí, y ya comenzaste a limarme los colmillos, negociante… Aunque la cara de horror que puso Sor Guarra cuando llegué a la iglesia con la bolsa de guisantes, no se paga con nada…
-Yo hasta hubiera pagado por verla…
-Tú no vas a verle nada a la puta esa… -Revy lo celó sin violencia física, pero haciéndole ver que el tema todavía la cabreaba- Por eso no dejo que vayas a iglesia salvo por negocios, y conmigo… Todavía siento que la furcia con cofia quiere violarte otra vez… Y no pienso darle ni el espacio de que lo intente… Sigue siendo una buena amiga, aunque se moja cuando le menciono tu nombre y eso me cabrea…
-De acuerdo, de acuerdo… Tú eres la única, pero no puedo quejarme de que me protejas… Siempre lo has hecho y eso me encanta…
Aquello bastó para Revy… Frases como esa todos los días iban remachando una y otra vez la argolla negra a su dedo… Ni siquiera cuando la emoción del reencuentro y el descubrimiento de su amor por Rokuro Okajima remitieron, se sintió arrepentida de nada… Y frases como esa ahora le llenaban el pecho de dulce calor… Al principio, después de una de ellas, hasta un callejón le sirvió para demostrarle su amor… Ya se había rendido a lo que sentía, y confiaba de una manera increíble en el buen sentido de su hombre… Si le hubiera dicho que se iban al infierno de vacaciones, a asesinar al diablo para tomar su lugar, ella lo hubiera seguido sin vacilar…
-Aargh… Odio cuando me atacas por ese flanco, negociante… -Revy se le echó en los brazos y le rindió los labios… Sintiendo electrizada como el beso le llegó de vuelta como una ola de Tsunami- De acuerdo… vamos a China… Alguna vez tenía que intentar conocer de donde vengo…
Ooo
Cuando Chang cortó la comunicación, la fina sonrisa que le decoraba el rostro mientras hablaba con Rock aumentó hasta casi cubrirle los carrillos. Haberle ofrecido la Learjet para que fuera a China hubiera sido en cualquier otra circunstancia una jugada astuta que habría escondido más de una sorpresa o trabajo… Pero el pedido de He Yun Yueh había sido demasiado específico: El maestro estaba enfermo… Y había pedido ver por última vez a muchos de sus hijos, por los que sentía especial predilección… Ya Chang había viajado a su tiempo para ver al viejo, y haberlo visto acosado por males propios de su avanzada edad más que por alguna dolencia en particular, aceleró sus planes respecto de Rock y su flamante esposa. Lo que no entraba en ellos, pero debía tener en claro y obedecer en consecuencia, fue el imprevisto encuentro con la Cabeza de Dragón en la apartada villa. Xiao Tseng Kwan fue claro en sus palabras: El también era hermano de Okajima, y le había manifestado que necesitaba conocer al Brazo de la Justicia porque el viejo mismo se lo había pedido "Eso o es mera curiosidad, o bien el gran jefe le tiene algún trabajo a Rock… Ni yo mismo tengo la posibilidad de preguntar, de modo que, si Revy no se encabrona por el camino, veremos el resultado de los sables en alto una vez más…"
Ooo
-Eres un mentiroso, Negociante…
-¿Y eso porqué, Revy…?
-Porque tú nunca me has elogiado cuando estoy vestida… Por eso…
La todavía ruda franqueza de Revy era algo que Rock no quería por nada que cambiara de la mujer que amaba más que la vida… En un arranque juguetón, le besó imprevistamente la mejilla…
-Es verdad, y me disculpo por ello…
-¿En serio? –Revy se volteó a verlo con ojos de sorpresa- No me jodas con cosas muy complicadas, Rock… Ya te dije que paso a paso, o me va a volver loca esta normalidad…
-Me disculpé por algo que había pasado por alto… -Rock sonrió y le tomó la mano cálidamente- Es cierto que tu desnudez me vuelve loco, me enciende, me atrae como ninguna cosa en este mundo, Revy… Pero es también cierto que la ropa pone un condimento más a eso… el de las cosas que solo se intuyen porque no se ven…
-Hmmm… -Revy agachó levemente la cabeza, como pensando en lo que acababa de escuchar, y de pronto la levantó con una sonrisa hacia él- Entonces ¿Te gustó la ropa que elegí, es eso? –Rock asintió con una sonrisa más ancha todavía- ¿Y que aun sin verlas directamente, las cosas que te gustan de mi cuerpo se ven mejor todavía…?
-…Eso es poesía para mis oídos…
-…Y cuando te tenga a mi alcance, Cariño… - Revy le dio un suave toque con sus labios sobre los de Rock- Te salva que me da pudor hacerlo contigo arriba de este avión…
-…Revy…
-De acuerdo, de acuerdo… -Revy le dirigió una encantadora sonrisa de rendición- Ya sé que habíamos quedado en que ahora no podemos hablar tan a lo vivo de lo que hacemos en privado…
Revy le apretó confiadamente la mano y se echó hacia atrás con un suspiro satisfecho ante el gesto grato y sin palabras de Rock ante su frase "Menos mal que la cosa solo pasó de una discusión de cama… Llegué a temblar de incertidumbre cuando comencé a verle el rostro a medida que le contaba la conversación con Dutch en la oficina…
-¿Pero porque mierda no le dijiste la verdad?
-¿Crees que es fácil llegar y decirle a alguien que no hay nada que esconder porque me casé con el puto Brazo de la Justicia? ¿Eso es lo que querías? ¿que todo el puto Roanapur se enterara que eres peor que la peste y que si la cagan el castigo no les vendrá en días sino en horas?
-¡No estoy hablando de eso, Revy!
-¡Por supuesto que se trata de eso, Alma Partida! –Revy rezumó rabia al aplicarle el título- No reniego de lo que hiciste… -Bajó la cabeza apesadumbrada- Siento pena porque cada vez que me da por pensar en esa mierda de secuestro y las cosas que me hicieron hacer… Recuerdo todo lo que tú tuviste que perder para llegar hasta mí…
-…Revy, cariño… -Rock la abrazó con fuerza, ya definitivamente depuesto su mal humor- Lo siento, lo siento… Lo que menos quiero es hacerte recordar algo que te haga daño…
-…Ya no me lo hace, Rock –Revy levantó la vista con ojos brillantes hacia él apartando un poco el abrazo- No me lo hace porque sé que estás tú como nunca antes para apartarlo de mi vida… Ya ni siquiera tiene parte en ella todo lo que me ha sucedido en estos años antes de conocerte y comenzar a aprender como amarte… El caso es que nos hemos ganado este tiempo para arreglarlo todo… Y creo que este arreglo es el primero y más importante… como vivir con este secreto sin cagarla tan a lo vivo que nos quedemos sin trabajo…
-No existe otro modo de seguir adelante –Rock también la miró sin pestañear a los ojos- Si crees que seguir bajo esas condiciones no te complica, seguiremos adelante… Yo ya he decidido que si para seguir juntos es necesario que todos sepan eso, pues que lo sepan…
-No…Salir todas las mañanas de aquí cargándote de cinco a diez tipos solo para llegar a la Lagoon no es sano para nadie, cariño –Revy, ya aliviada, lo besó despaciosamente en los labios- Guardaré el secreto, y le diré a Dutch a nuestro regreso que ya todo está arreglado… Porque ¿Está arreglado, no es así?
-Arreglado… -Rock le devolvió el beso aún más cálidamente- ahora… Ya que estamos desnudos y en nuestra nueva cama… Quisiera hacer el amor con mi mujer…
-…Y yo con mi hombre… ¡Ven acá, Negociante!
…Ay, qué noche que fue esa… Eda tenía razón cuando me dijo que lo mejor de las discusiones entre parejas eran las reconciliaciones…" Revy seguía recordando, la cabeza todavía echada hacia atrás en la mullida butaca, con la sonrisa cada vez más ancha por sus recuerdos…
-Revy…
-¿Eh?
-El cinturón, cariño… ya vamos a aterrizar…
Ooo
El despertar, aunque sola en una cama vacía, en la suite King del Hyatt Regency Tsim Sha Tsui Hong Kong, estaba a todas luces fuera de cualquier previsión que Revy hubiera tenido acerca de la calidad del viaje o la estadía que iban a tener en esa gira de treinta días por China. Impresionada todavía no solo del tamaño, sino también del discreto pero evidente lujo de la suite, caminó como siempre lo hacía en el pequeño agujero que día a día se hacía más pequeño en la medida que lo iba compartiendo más y más con Rock. Todavía complacida de que al estirar los brazos, estos no chocaran con nada, abrió los gruesos cubrecortinas para tener acceso al paisaje de Hong Kong que la llegada nocturna al aeropuerto no le había permitido disfrutar… La vista desde la altura de los enormes edificios perdiéndose en la distancia hacia la Bahía de Victoria en medio del distrito de Kowloon la sobrecogió…
-¿Es distinto a Nueva York…?
Revy sonrió en cuanto sintió la voz a sus espaldas, la tibieza de la esponjosa bata de baño sobre su cuerpo desnudo, y el aroma masculino particular de Rock en su nariz…
-…El Nueva York que yo conocí, Rock, era un sitio oscuro, peligroso y lleno de basura y cerdos con placa que solo buscaban cagarte la vida… -Rock enmudeció. Era quizás la segunda vez que le oía a Revy una frase tan oscura y desgarrada como esa, que retrataba fielmente el paisaje en el que tuvo que moverse al final de su infancia y el comienzo de su juventud. Todavía no terminaba de pronunciar esas palabras cuando notó el inquieto silencio de su esposo- Tranquilizate, negociante… Cosas como esa ya no me duelen al recordarlas… Te dije que en algún momento, cuando me sintiera segura, iba a intentar hablar de mi pasado… Creo que Dutch tenía razón igualmente en lo de no vivir sobre mentiras o secretos… esto fue un buen comienzo…
-…Si te hice sentir incomoda… Yo…
-No lo sientas… -Revy se volteó a besarlo a boca llena… -Comprende… Para mí sería jodidamente fácil hacer como si nada hubiera ocurrido antes de casarme contigo… Pero ambos tenemos una vida anterior a conocernos… -Revy se estrechó aún más contra él- A ti no te ha costado abrirte porque no tuviste ni mi infancia ni mi adolescencia… Lo mío es más complicado, no porque me cueste hablar de ello, sino porque decidí hace mucho tiempo no hablar nunca de mi pasado… Volver a hacerlo, y contigo, es necesario, pero no fácil…
-…Yo no voy a presionarte tampoco, Revy… Será cómo y cuándo tú quieras hablar…
-Gracias. –Revy volvió a besarlo… Y recordando de pronto, bajó las cejas en un mohín de desagrado- …Eres un gusano, Rock… Te metiste a la ducha sin esperarme…
-La verdad, Revy –Rock sonrió sumisamente- No quise hacerlo… Pero si hubiéramos entrado los dos, créeme que lo que menos habríamos hecho es ducharnos… Y ahora vienen a buscarnos…
…Revy había comenzado a reírse, pero la última frase le apagó la sonrisa en el rostro de un plumazo…
-…Me lo temía…
-No, Cariño… No es nada de eso… -Rock acarició tranquilizadoramente sus hombros- Pasa que la Cabeza de Dragón viene a este hotel… Y quiere verme…
-…No…
-…Yo también dije lo mismo cuando contesté la llamada del conserje esta mañana… -Rock volvió a sonreír, al tiempo que aplicaba una precisa palmada sobre la nalga derecha de Revy- …A la ducha, Señora…
-¡Rock! –Revy se hizo graciosamente la ofendida al sentir la mano de su hombre en un gesto que ahora era una sencilla caricia en vez de algo más invasivo a su privacidad… En otra época algo como eso la hubiera puesto decididamente a disparar- …Gilipollas insolente, ya verás cuando te tenga a mi alcance…
-…Mírame temblar por ello…
-…Deberías, negociante… -Revy se alejó hacia el cuarto de baño balanceando exageradamente las nalgas ante la desorbitada mirada de Rock- Mira bien lo que te pierdes… Y esto recién está comenzando…
Ooo
Hubiera dado cualquier cosa por haberse puesto algo que la hiciera sentir definitivamente cómoda en la temperatura siempre en alza de Hong Kong en esa época del año… Pero por primera vez en su vida, a Revy le estaba dando cuidado el qué ponerse, no por ella, sino por el hombre a su lado…Sin decidirse todavía por nada, miraba su ropa correctamente colgada en el ropero de la suite "Esto es una mierda… Pero definitivamente una mierda entretenida… Tantos años preocupándome que lo que me ponía no me afectara para sacar las pistolas… Y ahora ni siquiera necesito ponérmelas… El hotel está a reventar de hombres de la Tríada, tanto que se necesitaría una división blindada para entrar aquí… Veamos… Al fin y al cabo soy una joven casada en su Luna de Miel… Jejeje… Bueno, una Joven pistolera casada a fin de cuentas, pero sin pistolas…" Finalmente escogió una blusa en fresco algodón crudo con una pequeña abotonadura en el delantero, y unos jeans desteñidos, los que dobló un poco hacia arriba para que las sandalias hicieran el debido contraste… Se examinó en el espejo de cuerpo entero del ropero con ojo crítico por unos segundos, ya conforme con lo que veía… "Ahora entiendo por qué Rock flipó con estos jeans cuando me los probé en la tienda… de verdad me sientan bien… y ahora que me va a ver caminar con ellos, lo voy a volver loco…. Esto definitivamente está resultando mejor que el Sankan Palace… ahora parece un establo al lado de este sitio…"
-¿Lista?
-Lista, cariño…
Como si fuera lo más natural del mundo, ambos muchachos se tomaron de la mano y salieron de la habitación. Sin dar muchas vueltas, alcanzaron el pasillo principal de la suite y la caja de ascensores… Ya allí el negro y bien cortado traje del hombre de la Tríada les recibió…
-…La cabeza de Dragón espera por ustedes… -Saludó aquel hombre en perfecto inglés casi sin rastro de acento- …Siganme, por favor…
El amplio ascensor comenzó a subir hasta el tope del edificio, donde se encontraban las suites más amplias y caras del hotel… Alguien como el Líder indiscutido de la Sun Yee On no podría utilizar nada más bajo que la suite presidencial, aunque solo fuera por algunas horas, y para recibir alguna visita en un entorno de exclusiva discreción…
-…Rock… -El discreto susurro en su oído, y el repentino apretón de Revy en su izquierda llamaron la atención de Rock- …Ni siquiera me has dicho qué debo hacer o cómo comportarme delante del Jerifalte… De verdad no quiero cagarla, así que dime algo y que sea pronto…
-…Si te saluda, inclinas la cabeza, pero no exageradamente… -Rock, sonriente, también le habló al oído- …Si te habla, tú le hablas, pero cortés y contenidamente, sin alargarte en detalles… No necesitas más que eso… Ah, y para retirarte, un paso atrás, reverencia suave, media vuelta y te vas… Nada del otro mundo…
-Gracias… -Revy, ya más calmada, sin darse cuenta, soltó la mano, y enlazó la cintura de Rock- No todos los días uno conoce jefes de este calibre… Y yo que pensaba que Balalaika y Chang eran lo máximo…
-…Son solo parte de la cadena… igual que nosotros –Rock Volvió a susurrarle al oído- …Y el perfume que te has puesto me tiene loco…
-…Es el jabón del hotel… -Revy soltó una risita contenida- Sabes que no uso perfume, excepto cuando… Eso, tú sabes… Me importa un rábano que sea un jodido Hyatt… Voy a saquearlo cuando nos vayamos de aquí…
-…Revy…
La puerta del ascensor se abrió finalmente en un amplio recibidor, antesala de la exclusiva suite presidencial del hotel. El movimiento de hombres, todos en trajes oscuros, era evidente… Pero ni bien se abrió la puerta, Revy sintió como la impresión la ponía a temblar ligeramente al darse cuenta del trato que su esposo estaba recibiendo. Aquellos hombres, muchos de los cuales de seguro habían tenido el mismo maestro de armas que Rock, se giraron hacia el ascensor, y al verlo, le dirigieron una contenida y respetuosa reverencia… Ni siquiera había sido necesario que él exhibiera su marca, a pesar que para la ocasión se había vestido casi igual que Revy: Jeans, zapatillas, y una fresca camisa blanca de algodón sin camiseta, cuyas mangas cortas le daban acceso a su tatuaje. Siempre tras el hombre que los estaba guiando, penetraron en el amplio espacio de la suite. Llegando al recibidor, el hombre de negro les indicó que se detuvieran…
-…Esperen aquí, por favor…
Revy comenzó a sentirse incomoda… los segundos transcurrían en forma por demás angustiosa para ella, hasta que una voz suave y agradable en inglés cortó sus atropellados pensamientos…
-… Línghún Kāishǐ, Hermano… Qué gusto que hayan venido… Por favor, tomen asiento…
Un hombre casi tan joven como el mismo Rock, vestido con un azulino traje de fina alpaca, entró en la habitación con gesto afable y relajado…
-…Si no fuera porque ya son míos, Te cortaría los cojones, negociante… -Revy pellizcó con no poca fuerza el dorso de la mano izquierda de Rock… Indiferente al dolor, solo le sonrió- …Tú ya sabías que esto iba a pasar ¿No es así?
Rock solo apretó la mano de Revy, y ambos tomaron asiento en el mullido sofá de la suite…
-…En una hermandad tan grande como la Sun Yee On, los asuntos para atender no son pocos, pero consideré necesario hacer una pausa y hablar con ustedes –Tseng Kwan tomó a su vez asiento y sonrió afablemente- En cuanto Shen Chang me habló de que te habías casado, consideré pertinente darle todas las órdenes del caso para que su Luna de Miel tuviera lugar… En nuestra línea de negocio, no hay mucho espacio para dedicarlo a asuntos personales, y me pareció fantástico que pese a tu misión asumida, hubieras logrado quedarte con la mujer que se convirtió en el inicio de todo… Atrapó a un Gran Hombre, Rebecca…
-…Con todo respeto, Cabeza de Dragón…
-…Tseng Kwan, Por favor… No desprecio los títulos, pero valoro más a las personas…
-De acuerdo… Tseng Kwan… Reconozco que ese es mi nombre… Pero pese a todo, no logro acostumbrarme del todo a escucharlo. Si no le molesta, prefiero que me diga Revy…
-¿Revy…? –Tseng mostraba una fina sonrisa- ¿Revy Dos Manos, la protegida de Chang? Vaya, Hermano… Peligrosa mujer escogiste para compartir tu vida…
-Tal vez sí, hermano… -Rock le sonrió con idéntica cordialidad- Pero es la mujer de la que me enamoré… Dispara incluso mejor que yo, de modo que ya es un respaldo por cualquier eventualidad…
-Así es el hombre con el que me casé, Tseng Kwan… -Rock no pudo menos que sorprenderse ante la breve mirada de orgullo que Revy le regaló antes de proseguir- Yo sé la clase de puntería que tiene ahora… Y yo no llego a su nivel de precisión aunque quisiera… Necesito ver para apuntar… Rock solo requiere sentirlo…
-Eso hay que agradecerlo a las sabias enseñanzas de nuestro Maestro Yueh –Repuso Kwan con gesto preocupado- Lo que me lleva a la razón de reunirnos hoy… El maestro está enfermo, hermano… Más enfermo de lo que yo mismo llegué a suponer cuando envió por mí… Ha manifestado su deseo de reencontrarse con sus hijos predilectos ante que la muerte venga por él, y estoy repitiendo sus propias palabras… Esa es la razón de haberle ordenado a Shen Chang que allanara el camino para ello…
-…Entiendo…
-No hay tiempo que perder… -Kwan extrajo unas llaves de automóvil del bolsillo de su chaqueta, y al instante un silencioso guardaespaldas las tomó de su mano y seguidamente se las ofreció a Rock- Es una todoterreno estacionada en el segundo subterráneo del hotel. Es completamente tuya, puesto que la hice comprar bajo tu nombre. En la guantera del vehículo hay dos pasaportes visados de Hong Kong, auténticos, y bajo sus verdaderos nombres. Es mi regalo personal para ustedes. Los documentos de identidad, al contrario que bajo los ingleses, se extienden ahora con cuentagotas, por la lógica razón que sus portadores tienen facilidades sin paralelo para viajar con ellos, no solo por China, sino por todo el mundo… Además viene un acta de matrimonio, también auténtica, a la que solo le faltan sus firmas, solo por si deciden formalizar su unión bajo las leyes chinas… Se los recomiendo, puesto que evitaran problemas en su viaje por tierra… Cuando termine, enviaré el vehículo a Roanapur en el Wei Long para que sigan usándolo…
-Tseng Kwan… -Rock se echó hacia delante, todavía con las llaves en la izquierda- …Tu prodigalidad me abruma… Pero también me sume en la duda…
-¿De si acaso temo a Zhèngyì bì, o bien que requiero de tus servicios…? –Tseng Kwan curvó la sonrisa sin mayor emoción aparente- En realidad ambos, Hermano. Nuestro maestro te halló digno para ser el fiel de la balanza, y nadie puede hacer nada contra ello, ni siquiera yo… Pero el caso es que Yin Yueh Shan ya ha designado a su sucesor… Y ese otra vez eres tú…
-¡QUE!
-Lo que oyes… -Kwan dejó de sonreír- Me dijo textualmente: "Estoy viejo y enfermo, y no creo poder librar del abrazo de la muerte esta vez… Si no lo consigo, no quiero a ningún maestro de armas aquí, salvo el que escoja yo mismo… y ese será Línghún Kāishǐ. Puede que entre mi muerte y su aceptación pasen años… Pero no dejaré que nadie use este sitio para nada que no sea entrenar buenos hijos para la hermandad, y en este minuto solo Zhèngyì bì puede caminar sobre la huella que yo estoy dejando… Ese es mi deseo, hijo Kwan, y espero que lo respetes aquí y después que la muerte venga a buscarme…"
Revy vió impresionada como las frases en la garganta de la Cabeza de Dragón golpearon a Rock como si fueran el eco mismo de la voz de su viejo maestro… La cabeza baja y las manos sobre la cabeza delataban no solo la tristeza, sino la enorme responsabilidad que comenzaba a sentir por haber tenido fe en Yueh Shan, quien se la devolvía en la misma medida…
-…Rock, cariño…
-Estoy bien, Revy… -Rock levantó la cabeza hacia Tseng Kwan- ¿Siempre fue así de tozudo o son solo ideas mías, Tseng?
-Algunos de mis más antiguos hombres, que entrenaron de jóvenes con él, dicen que era peor… -Tseng Kwan volvió a sonreír, esta vez más relajadamente- Si te decía que el cielo estaba verde, era verde, por más que tus ojos dijeran azul…
-…Lo suponía… -Rock se puso de pie, y Revy le siguió en el movimiento. La entrevista evidentemente había terminado- Te doy las gracias por todo, Tseng Kwan… Incluso por cosas de las que me voy a enterar más tarde, porque no me las vas a decir ahora ¿No es así?
-Nunca compitas con un Chino generoso, Zhèngyì bì… -Kwan se puso de pie y extendió la mano para estrechársela- Libra el buen combate, hermano, buena vida y buen viaje, Línghún Kāishǐ…
Ooo
Pasaron todo el resto del día en una necesaria gira turística que la misma Revy promocionó ante Rock. Luego de un exhaustivo paseo por el Mercado de las Mujeres de Tung Choi Street… Donde Revy literalmente se volvió loca, y a Rock, no porque hubiera decidido embolsarse el kilómetro de extensión del mercado para ella sola, sino porque no dejaba de ver gangas de ropa o lo que fuera, pero para él… Rock, por su parte, tuvo algunas ideas atrevidas, que a Revy no le molestaron en lo absoluto… Ahora que estaba casada, la necesidad de mejorar y refinar sus técnicas de seducción se hacía patente con el pasar de los días… las calurosas noches de Hong Kong le estaban abriendo todo un horizonte de feminidad al que nunca se había asomado en su vida… Por la tarde, repentinamente cambió de idea, y se lo llevó prácticamente colgando de su brazo hacia el muelle de ferrys n° 6 para un viaje a la Isla de Lantau, y al monasterio Budista de Po Lin y su Buda Gigante "Revy está aprendiendo a reconocer lo que me hace falta… Y ahora que necesitaba paz, esta hermosa mujer me trajo hasta aquí… ¿Cómo no voy a estar enamorado de ella?" Luego de presentar sus respetos ante el Buda, luego de los interminables escalones que muchos peregrinos recorrían de rodillas, Revy lo dejó en los jardines del monasterio, donde Rock por fin pudo meditar…
-¿En serio vas a estar bien sin mí? Yo puedo dedicar tiempo a est…
-Silencio, Cariño –Revy le puso el índice de su derecha sobre los labios- No recibiste buenas noticias esta mañana, estás triste por tu maestro, pero mañana partiremos a ver al pobre viejo… Y yo sé que necesitas ahora hacer esa cosa que haces en casa, meditar, como le dices… Yo no voy a impedírtelo… es más, si supiera realmente qué carajo haces cuando estás así, te acompañaría…
-…La dama ha traído a sus labios una interrogante que Ping puede contestar…
Rock sonrió ante el respingo de Revy: sus sentidos aguzados apenas si le habían permitido reconocer el suave y cuidado paso del menudo monje de nacionalidad china, que cubierto apenas por su toga de amarillo ocre, saludaba cortésmente a la pareja.
-Lo primero es la comodidad –Inició Ping, invitándolos a sentarse en el jardín- Para empezar, invita a tu cuerpo a que se sienta tan cómodo y relajado como sea posible. Hagan dos o tres respiraciones profundas. No fuercen la espiración. Respiren de forma natural, ya sea la respiración corta, larga, profunda o superficial. La respiración y el cuerpo no son dos cosas separadas…
Revy, ignorante de los aspectos más espirituales de la vida, demoró un poco en encontrar una posición cómoda, hasta que decidió tenderse en el pasto, ante la mirada sonriente de Rock y Ping, que como dos gemelos se habían sentado de piernas cruzadas…
-Ahora… Disfruten de la sensación solo de ser: quizá sea suficiente con sentir que son un ser humano en la tierra, sin necesidad de competir, sin necesidad de añadir ni quitar nada… -La acariciadora voz de Ping comenzó a ser sentida por Revy como si viniera desde el fondo de su ser- Relájense en la parte trasera del cuerpo, como si fuera un confortable sofá. En una atmósfera relajada y con fluida atención, escuchen los sonidos, tanto los lejanos como los que están más cerca. Presten atención a cada sonido y observen si aparece alguna imagen relacionada con él; cuando oyen el canto de un pájaro, dense cuenta de si ven la imagen de un pájaro, por ejemplo. ¿Es posible distinguir la diferencia entre la imagen de un pájaro y su canto? Observen si alguna reacción aparece como respuesta al sonido: tensión en el cuerpo o los juicios y comentarios de la mente. Estas reacciones son muy reveladoras por sí mismas…
…Como si fuera parte integral del quieto ritmo de los jardines del monasterio, la suave y aterciopelada voz de aquel monje fue guiando a Revy en su primera meditación… Los desastres de su vida y la sangre derramada desfilaron por su mente con una nitidez que estuvo a punto de quebrar el ambiente… con no poco esfuerzo siguió adelante, consciente que era necesario, cuando a continuación toda su mente se llenó de Rokuro Okajima… de su amor, su gentileza… Revy comprendió entonces que no solo era el amor de su vida… también era su paz…
Cuando el Ferry iba de regreso, Revy y Rock disfrutaban del paisaje en la cubierta superior. Abandonaban la Isla de Lantau y el Monasterio de Po lin, agradecidos como ambos no sabían que podían estarlo por la generosidad y sabiduría de aquel monje que vivía su quieta existencia en una paz que ellos sabían les iba a ser esquiva el resto de su vida… Pero que Rock sabía que necesitaba, y Revy descubrió que quería volver a experimentar. La tarde se les vino encima a pasos agigantados, y ya de vuelta en Kowloon, sus estómagos comenzaron a protestar… Luego de haber recorrido la mareante oferta gastronómica de Ashley Street, ninguno de los dos se sintió a gusto en el refinado e incluso pomposo ambiente que se vivía en esa zona… Con Revy escondida en una cabina telefónica por razones obvias, Rock tuvo el atrevimiento de preguntarle a un policía Hongkonés por un sitio más proletario para saciar sus apetitos… Así terminaron menos de una hora más tarde en el colorido mercado nocturno de Temple Street… Sentados en una banqueta entre risas, dieron cuenta de sendas sopas wonton, quitándose la comida de los cuencos como dos adolescentes, para luego iniciar una caminata en quieta y casi silenciosa compañía… Así llegaron al comienzo de la noche en el grandioso y ordenado paisaje del paseo costero de la Tsim Sha Tsui Promenade "Ahora puedo estar tranquila. Como nunca antes, salvo quizás la gilipollez que hizo al prestarse a sacar a la chacha de pueblo de Roanapur, lo había visto tan agobiado por las responsabilidades… Ser el maestro de armas de la Tríada cuando él quiera serlo… Joder, no es poco tomando en cuenta en lo que lo convirtió el viejo al entrenarlo de la manera que lo hizo… Pero ahora está en paz, puedo sentirlo en algo tan sencillo como el calor de su mano sobre la mía… Ping, monje del demonio, no sé qué me hiciste, pero está resultando jodidamente bueno hasta este minuto…"
-…Revy…
-¿Sí, Rock?
-…Gracias…
-¿Y eso por qué, cariño?
-…Por todo… -Rock soltó la mano de Revy y la pasó sobre sus hombros… Revy, ansiosa de más contacto con él, paso su brazo ahora libre por su cintura, ambos frente a la baranda que asomaba a la oscuridad de la Bahía de Victoria, cortada por la cegadora luz de los rascacielos y edificios de Hong Kong- …Por estar conmigo, por ser mi esposa, por amarme como yo me siento amado por tí… Hasta por ser como eras cuando nos conocimos… Tal vez no estaría vivo si no hubieras insistido tanto en que lo consiguiera cada vez que metía la pata…
-Si ese fuera el caso, Rock, soy yo quien debería dártelas… -Revy miró sin ver realmente al horizonte, y luego de bajar la cabeza, la levantó para voltear a Rock y besarlo a boca llena…- Mi vida hasta que llegaste a ella no podía considerarse una vida… yo siempre pensé que no tenía ni un jodido futuro por delante, que cada vez que abría los ojos en ese agujero con ventanas donde ahora vivimos, era siempre la última vez que los abría, porque no iba a llegar con vida a la puesta de sol… Y apareciste tú…
-…Revy…
-…Ver como tu existencia normal se iba perdiendo en cada negocio, en cada contrabando, en cada jodida piratería que hacíamos, no era agradable para mí… -Revy le acarició la mejilla- En otra época sencillamente habría dicho "A la mierda con el negociante, si no puede solo, pues que se joda…" -Sonrió algo mortificada al recordar- El caso es que ya pasaban cosas conmigo y contigo y no podía pasarlas por alto aunque quisiera… Porque ya estaba enamorada hasta la punta de los calcetines de ti, tonto… Solo que no tenía ni una puta idea de cómo expresarlo como la gente normal ¿O acaso crees que pasearme en bragas y con las tetas al aire cubierta por una toalla todas las mañanas mientras me esperabas para ir al trabajo era un espectáculo gratis, Rock…?
- Yo solo te miraba todo… No gano nada con mentir. Y de paso, con una cantidad increíble de cosas entre la cabeza y la boca sin poder soltar ninguna coherente…Estábamos a mano entonces, Revy… -Rock le devolvió el beso con una sonrisa- Excepto que…
-Excepto que era y sigo siendo una mujer dura y burra para entender lo obvio, Cariño… -Revy soltó una contenida carcajada- Ni siquiera tuve una crianza que me diera alguna mierda de eso que llaman "Habilidad social" porque la pistola y seguir con vida era lo que me importaba en ese entonces… Vaya, estoy comenzando a hablar de mi pasado y ni cuenta me dí…
-…Si no quieres, entonces…
-No, Rock, está bien… -Revy volvió acariciarle la mejilla. La conversación paulatinamente había ido modificando su posición, hasta que aquel intercambio de palabras se estaba haciendo en medio de un apretado abrazo de frentes juntas y ojos puestos en el otro- Hasta para Dutch y Benny resultaba evidente que estaba bien enamorada de ti, pero yo insistía en no meterme en algo que entonces consideraba una mierda inútil y desgastante… Tuvo que venir el jodido secuestro en Filipinas para comprender el concepto del sacrificio, y que todo eso era por amor, Rock… El mismo que tú encontraste para desatar el infierno y rescatarme… Si hay alguien aquí que tiene que dar las gracias, te lo repito, esa soy yo, cariño… Ahora no quiero otra cosa que una vida contigo… Cerrar los ojos a tu lado todas las noches envuelta en la tibieza de tu cuerpo, para encontrarla otra vez pegada a esos ojos que me enloquecen todas las mañanas… Si hoy soy tu esposa, es porque mi sed de esa vida que no conocía, no se ha saciado, ni espero que lo haga hasta que se me caigan las tetas y el culo, y la cabeza se me ponga blanca de canas, y la cara se me arrugue como una vieja patata… Quiero vivir como nunca antes sentí ganas, Rock… Y quiero que sea a tu lado…
…La potencia, amor y cariño puro, sin retorcimientos ni fingimientos de ninguna especie, que se estableció cuando el beso vino como punto final a una declaración como esa, casi perfumó el aire nocturno de la bahía… Los ojos de ambos brillaban con intensidad, una que nunca se habían visto el uno al otro desde el día en que decidieran casi como una consecuencia inevitable que sus vidas transcurrirían juntas, donde quiera que fuesen a tener lugar…
-Cosas como esa, Revy… -Rock besó cálidamente la frente de su esposa. Revy cerró los ojos con una expresión de pura ternura en cuanto sintió aquel cálido contacto- Son las que me mantienen más firme que nunca en la decisión que fue de los dos… Yo también quiero que todo lo que venga de aquí en adelante sea a tu lado…
El abrazo se prolongaba, hasta que Tanto ella como él sintieron que la temperatura comenzaba a bajar… Trópico o no, las noches a la orilla del mar en una isla como Hong Kong, pese a que Kowloon era tierra firme, tenían su lado algo frío… sus pieles, como si fueran misteriosamente comunicantes, se erizaron al mismo tiempo en cuanto la primera ráfaga de aire frío los golpeó…
-…Creo que es hora de volver a la habitación ¿Nos vamos?
-Sí, nos vamos ahora mismo –Rock comenzó a sonreír en cuanto notó al caminar que Revy prácticamente se estaba riendo sola- …Tengo que probarme las cosas que me compraste en el mercado de las mujeres… No sé bien como se ponen todas, así que, prepárate, cariño… vas a tener que ayudarme…
-…Esteee…
-No te propases, negociante… -Revy ensanchaba todavía más su sonrisa- Dije ayudarme… solo ayudarme. Por haberme dejado sola en la ducha esta mañana, tendrás que sufrir para tenerme…
-…Supongo que alcanzaré alguna clase de perdón por hacerlo ¿No es así?
-En realidad, sí, cariño… -Revy lo miró con tal intensidad, que Rock comenzaba a sentirse en llamas pese al frío-… Luego de mostrártelos todos, te dejaré elegir cual me quitarás más tarde…
-.¿…No crees que vamos muy lento, Revy? Si no llegamos pronto al hotel, voy a comenzar a sentir frío…
-…Eres un pervertido, Negociante… Pero por fortuna, eres mi pervertido…
Las risas se perdieron por Hanoi Road camino de la recepción del Hyatt…
