III.-CHINA, O EL CONOCIMIENTO MUTUO

-…Rock… Llegamos a Chengdu, Cariño…

El abrió uno de sus ojos… Y Revy comenzó a temer que el GPS no le hubiera dado las instrucciones correctas, y en realidad estuvieran en Mongolia… Pero ver a continuación el rostro sonriente de Rock, y luego el gesto eterno de estirarse en el mullido asiento del copiloto, para luego volverlo a su posición normal, la hicieron soltar un suspiro de alivio…

-Tranquila, Revy… Sí es Chengdu… El GPS fue bien programado por los hombres de Tseng Kwan –Rock terminó de acomodarse en el asiento y se puso el cinturón de seguridad- Las dos veces que hice este camino fueron casi totalmente durante la noche, y además no venía al volante… Lo hiciste jodidamente bien, Cariño…

-…Y yo que creía que el "Jodidamente" era una salida más mía que tuya, negociante…

-…Debe ser porque estamos casados, Revy… ¿Tú qué crees?

-…Si no fuera porque de verdad necesito que me vuelvas a poner redondo el culo luego de aplastarlo por cinco días y 1800 Kilómetros, juro que detengo la todoterreno y te estrujo los cojones hasta la muerte, negociante…

-¿No sales perdiendo con eso, cariño…? –Era una jugada arriesgada, pero a Rock poco le estaba importando encabronar a su mujer luego de aquella travesía de descubrimiento mutuo que estaba a punto de terminar- ¿No dijiste en Hong Kong que mis huevos eran tuyos…?

-¡Aaarrgh! ¡Sigue, negociante! ¡Encabroname a tu gusto! –Revy lo estaba desafiando, también riéndose por dentro, porque como nunca antes tenía a disposición aquel arsenal de armas femeninas que no sabía que cargaba en su corazón, cuerpo y mente…-¡Una más y dormirás en el suelo y yo lo haré vestida hasta que volvamos a Roanapur! ¡Elige!

-… Por eso digo que el culito de mi esposa merece toda la atención del mundo de mi parte… Y repetiré 100 veces en el pizarrón "No debo decir Jodidamente" ¿Está bien así, Revy…?

…Un silencio pesado se abatió sobre la cabina de la todoterreno… hasta que tímidamente, las carcajadas comenzaron a agolparse entre los dientes y la boca de ambos, en medio de toses involuntarias que lo único que conseguían era que la tentación de reírse de la absurda conversación fuera más y más fuerte… Al final ya no hubo salida posible mas que largar las carcajadas descontroladas, con ambas ventanillas del vehículo abiertas, en medio de la sorpresa generalizada que el gesto causaba entre los quietos y relajados habitantes de la ciudad…. Al partir de Hong Kong, sin embargo, las cosas no habían sido así…

Ooo

Hong Kong – Shenzhen (137km., 1 Hora y 48 Minutos)

Pese a la época del año en que se encontraban, y a la estupenda climatización de la suite, que no tendrían por qué haberla hecho sentir frío, Revy igualmente resentía el faltante en la cama, y su piel reclamaba sus derechos sobre la de Rock… Aquello la hizo finalmente despertar…

-¿Rock?

Llamó dos veces más… Ni la ducha, ni la cocineta ni el recibidor de la suite le devolvieron respuesta alguna salvo silencio… "En momentos como este odio tener que odiar esa puta tozudez que lo domina cuando tiene un problema… Si no fuera porque mis tripas me aseguran que este tonto no se iría sin mí, es seguro que Rock ya se habría echado al camino para ver al viejo…"

Confiada, pero por otro lado inquieta por no saber su paradero, se volteó hacia la huella que el cuerpo de su esposo todavía dibujaba en el mullido colchón… Y los ojos casi se le salieron de las órbitas al ver la hora que marcaba el discreto reloj sobre la mesa de noche junto al teléfono de servicio de la habitación "¡Santo carajo! ¡Las siete de la mañana! ¿Es que este hombre ahora no conoce el cansancio...?" Revy soltó una risita algo lasciva en su mente, que en nada se llenó con las imágenes de la agitada noche de amor que habían vivido "Luego que eligió el conjunto que más le gustó luego que le modelé los cuatro, solo apagó la luz y se lanzó sobre mí… igual terminé poniéndomelos todos para que me los quitara y me hiciera el amor… Incluso hasta ese algo guarro de látex que se empeñó en comprarme, y que finalmente terminé por aceptar solo por verle la cara de lobo hambriento cuando lo tuviera puesto… No paramos en toda la puta noche, estoy loca de dicha pero destrozada, y el negociante desaparecido… Parece que no conoce la palabra buen despertar…" Con un duro gesto de murria se envolvió nuevamente en las colchas, del lado de Rock para sentir el suave y grato aroma de su cuerpo… "Ya verá cuando aparezca… Le regalo una noche de amor y sexo desenfrenado que algunos en su puta vida nunca llegan a tener, y me paga haciéndose humo por la mañana… Joder, Rock, eres mi esposo, por la mierda, no mi amante ocasional… Lo menos que espero es encontrarte junto a mí en la cama al despertar…"

Rock no había perdido el tiempo. Cuando llegaron al hotel, la noche anterior, sin que Revy se diera cuenta, dio el número de habitación en la conserjería, y pidió una llamada despertador a las seis y media de la mañana. El Conserje además le había informado la ubicación exacta de la todoterreno en el estacionamiento subterráneo del hotel, y le había entregado el correspondiente vale, que ya estaba pagado por todo el tiempo que permaneciera allí. Cuando llegó la llamada en la mañana, ya Rock llevaba casi veinticinco minutos despierto: Había sido una hermosa, dulce y agitada noche de amor con Revy… Y Rock daba gracias de rodillas por cada segundo vivido a su lado. Pero pese al delicioso cansancio del amor satisfecho luego de esa travesura de recién casados que sabía positivamente no iba a olvidar por el resto de su vida, la responsabilidad y la preocupación por su maestro no habían dejado su mente. Sin siquiera un ruido apagado de sabanas, Rock, muy a su pesar, dejó el lecho para pasar a la ducha. Sin un ruido que lo delatara, y vistiendo una tenida de viaje que lo hacía sentir como un turista perdido, pero que había cedido a ponerse por insistencia de Revy cuando se la compró, abandonó la suite. Todavía no daban las siete cuando llegó en el ascensor al segundo subterráneo… Leyendo atentamente las instrucciones del vale, dio finalmente con el vehículo. Una bastante grande SUV de fabricación china, completamente negra "No podía esperar nada menor de Tseng Kwan… Ahora que todo en mi vida se está vistiendo de negro, comienzo a sentirme como Batman…" Aquel solo pensamiento atravesó una duda fundamental en su cabeza. Abriendo el vehículo con el remoto centralizado hecho cuerpo en las llaves, se fue rectamente hacia la puerta del copiloto. Cuando la abrió, el olor a nuevo del vehículo lo golpeó gratamente, como hace con cualquier hombre que toma posesión de uno. Reaccionando, sin embargo, estiró la mano hacia la guantera para examinar su contenido. Tal como la Cabeza de Dragón se lo había dicho, allí se encontraban los dos pasaportes, ambos con fecha y foto actualizada, y con el debido timbrado de visa permanente para la República Popular China, lo que significaba que ya era como su hogar y podían viajar desde Tailandia las veces y por el tiempo que quisieran… En un sobre de delicado color celeste, sus nuevas tarjetas de identidad, y el acta matrimonial y sus copias, a las que efectivamente les faltaba la firma. En todos los documentos figuraban sus nombres reales, y en todos figuraban como ciudadanos naturalizados "Habrá que tener cuidado en el futuro… La Justicia China nos puede poner la mano encima confiada ya que somos ciudadanos…" Cerrando la puerta de ese lado, caminó hacia la trasera, la que abrió levantándola de un solo tirón. El vacío espacio de carga, cubierto de un suave alfombrado negro, no le llamó mayormente la atención, pero aquello no iba a desalentarlo… inspirando largamente en la soledad del subterráneo a esa hora de la mañana, se concentró en profundidad… y luego sus dedos y manos se pasearon con método y calma abarcándolo todo… Hasta que se detuvieron de golpe, electrizadas por la sutil diferencia que supo al instante había sido dejada a propósito para que él la descubriera. Dando un leve toque para presionar aquel casi imperceptible botón camuflado como un perno de carrocería bajo la alfombra, hizo que la mitad de aquel espacio girara en 360 grados, dejando a la vista algo que ni siquiera esperaba dada su presente condición "Sigues siendo el mismo hijo de puta de siempre, Chang… ¿Quién mierda es el que te da permiso para entrar tan anchamente a nuestro apartamento a llevarte cosas? Menos mal que es solo esto… Serías el primero en morir si fueras tan enfermo como para llevarte las bragas de Revy o algo aún más íntimo… Una justicia así ni siquiera te llegaría de mi mano, hermano…" Volviendo a presionar el botón, volvió el espacio de carga a su posición original. "Es hora de ir por Revy… O a morir por haberla dejado sola otra vez… Si llego a conseguirlo, espero salir de Hong
Kong a mediodía… Tendré que hacerme perdonar con unas ganas que se me salen por todos los poros… No sé qué me está pasando, pero cada día que pasa, mi sed de Revy aumenta más y más… y tenerla a mi lado como sé que la tengo, no la disminuye, sino que la aumenta
…" El ascensor comenzaba su carrera hacia los pisos superiores.

Ooo

Revy todavía seguía enfurruñada y sin hablarle a Rock. Sentada a su lado en el asiento del copiloto de la todoterreno, miraba hacia fuera por la ventanilla, había retornado mágicamente a su estado anterior a casarse; Con la cara llena de murria y hastío, y los pies sobre la guantera con el respaldo echado hacia atrás. A los cincuenta minutos de viaje, Rock, pese a su extendida preparación, estaba a punto de enloquecer.

-…Revy…

-No me hables. Te salva que vinimos hasta acá sin las putas pistolas… De otro modo…

"Qué mierda… Y si supiera…" Rock se cargó sobre el volante, sintiendo pese a todas sus previsiones, que la temperatura de su ira comenzaba a subir y subir… "Las ganas de gritarle son demasiado fuertes… Pero ya le han gritado tanto, le han mentido tanto, la han llenado de falsas esperanzas tantas veces… Fui un verdadero idiota. Haber hecho lo que hice, en momentos en que ella necesitaba más que nada en el mundo que yo estuviera a su lado… La has cagado, Okajima… Así que comienza a pensar en algo, pero que sea bueno, y pronto…" Recordando repentinamente, llevó la mano hasta la caja multipropósito para sacar algo de ella… Algo que en medio de la discusión mañanera había encontrado enredado en su equipaje y que no sabía que tuviera…

"-De acuerdo, Revy, me desperté antes y fui a ver la todoterreno ¿Qué hay de malo en eso?

-¿Que qué hay de malo en eso, Rock? ¿Tienes el puto atrevimiento de preguntarme que hay de malo con dejarme sola y sin saber de ti a las putas siete de la mañana? ¿Eres gilipollas de tiempo completo o solo estás entrenando, cabrón?

-…Pero…

-¡No hay peros que valgan, Negociante! ¡Hasta se te olvidan cosas que tú mismo me dijiste cuando nos casamos! –La furia de Revy era evidente- Claro… Te metiste en mi cama y te consideraste seguro, gilipollas… No eres diferente… Solo distinto…"

"Luego me mandó a la mierda sin pasaje de vuelta, y apenas y me recibió el pasaporte y la tarjeta de identidad… Y volvió a mandarme a la mierda cuando le hable de firmar el acta para no tener problemas…" Rock no podía dejar de recordar el altercado, no grave pero si extenso, que tuvo con los policías chinos ni bien traspuso la barrera de la Zona Administrativa Especial. Ambos pasaportes tenían el estado civil de casados… Pero como el acta no estaba firmada, no podía exhibirla… "¿Te quedaste contenta ahora? Nos mandaron a la oficina de Registro en Shenzhen, Revy… Tu insistencia en no firmar ahora nos metió en problemas… nos están esperando, y no podremos continuar viaje sin obtener una copia… Disfruta el resto de la ruta…" El gruñido a medio camino entre animal y humano que volvió de Revy una vez solucionado el incidente, solo matizó la ira que lo iba consumiendo con la misma velocidad que la todoterreno consumía los kilómetros hacia su primer destino. Con la mano todavía en la caja multiuso que cerrada era el apoyabrazos del asiento del conductor, finalmente sacó ese disco que no esperaba encontrar. Usando los dientes, abrió el estuche, y lo insertó en el reproductor…

"…Como están, muchachos… Si no han reconocido mi voz, bueno, que soy Benny Boy… Su padrino de bodas. Solo puedo suponer que me están escuchando, pero si ese es el caso, han de estar tan encabronados el uno con el otro, que poner algo de música es el único remedio para que el silencio entre ustedes no los encabrone más… En primer término, algo de Rock bien estridente y pesado para Revy… tus temas favoritos, por más señas…. Que lo disfrutes, y ¡Ah! Lo que sea que haya hecho Rock, ya ha intentado pedirte perdón… Escúchalo…"

La música comenzó a llenar la cabina… Fuera porque le gustara, o sencillamente para encabronarlo, Revy destiló una sonrisa a medio camino entre la ironía y la maldad, y se incorporó brevemente para subir el volumen y volverse a recostar en el asiento… Y pese a que se había frenado hasta límites asombrosos con el cigarrillo, encendió uno con las ventanillas cerradas parte por gusto, y parte por mero enojo. Treinta minutos más tarde, casi a las puertas de Shenzhen, Rock tuvo una idea, la misma que había estado buscando con desesperación durante toda la ruta… girando violentamente hacia la derecha, se apartó de la vía principal en forma tan intempestiva, que hasta Revy tuvo que volverse entre encabronada y preocupada hacia él por el repentino cambio de situación…

-¡ROCK!

-¡QUÉ!

-¿Qué mierda estás haciendo? ¡Te estás saliendo de la ruta!

-…Es necesario…

-¿Necesario? ¿No puedes simplemente detenerte a mear? ¿Tanto pudor te da sacarla al aire libre?

-…No es eso…

-¡Entonces qué mierda es, joder!

-…Ya lo verás…

La Todoterreno se seguía apartando… Y Revy comenzó a enfurruñarse en forma espantosa "Tanto jaleo por sacarla en la calle… Joder, se la conozco tanto que hasta le sé el largo de la meada… Este negociante me está encabronando que ni se entera…" Sin embargo, no contaba con la correcta lectura de los Kanjis de la señalética que había hecho Rock, ni menos que finalmente uno de los letreros le diera una clave inesperada del comportamiento de su esposo "…Aeropuerto Internacional de Shenzhen… ¿Qué mierda se le metió en la cabeza a Rock…?" Todavía Perpleja y enojada a partes iguales, se mantuvo en la misma posición hasta que el vehículo se detuvo finalmente en la zona de estacionamiento para viajeros. Sin gesto delator alguno Rock se bajó, no sin antes dirigirle una breve mirada que trató de ser amable pese a su mortificación interior.

-¿Vienes?

-No tengo deseos de mear… Y vete a la mierda, Rock…

-…Como quieras…

El golpe de la puerta del conductor al cerrarse no delató rabia ni enojo… Más bien la confusión de Rock por sus repetidos intentos de intentar liquidar el incidente. "Ahora tienes un problema, Revy… Sigo enojada porque me dejó abandonada en la habitación sin siquiera decirme sus intenciones… Pero lo cierto es que trataba de hacer las cosas lo mejor que podía en ese momento, sin que el ansia de saber del viejo lo dominara… Ahora está tratando con todas sus fuerzas de ser sincero, de hacerme saber todo lo que está haciendo, de hacerme saber que fue un error de su parte… Mi hermoso gilipollas está intentando disculparse, y yo no lo estoy dejando… Pero apartarse de la ruta solo por ir a mear a un aeropuerto… Ahora sí que no lo sigo…" Perdida en sus pensamientos, y en cómo tratar de liquidar su primera pelea en terreno igualitario, Ni cuenta se dio cuando la puerta del lado del acompañante se abrió repentinamente… Rock, con mirada dura, pero no de rabia, le clavó los ojos en cuanto ella se volteó.

-Baja.

-Ya te dije que no, joder… ¿En qué idioma te digo que no tengo ganas de mear, negociante?

-No es eso…

-¿Y entonces de que se trata, Rock? ¿Acaso estás planeando otra fuga?

-…Sabes bien que te amo, Rebecca… -Rock le tomó la mano intempestivamente, sacándole el balance de su enojo con ese simple gesto- Pero si hay algo cierto, es que cuando decides ser burra, lo eres sin pasar por términos medios… Ven, vamos, Baja…

-…Pero…

-Ven, vamos... –La última resistencia de Revy se hizo presente en ese preciso instante. Los ojos de Rock casi le habían alzado la bandera blanca hasta el tope… Pero Revy no iba a rendirse sin pelear- Ay, Revy, por favor… Te va a gustar… Si decides acompañarme, te dejaré jugar al Póker una semana por Dinero con la Novicia Violadora…

-…De acuerdo, de acuerdo… Pero como me lleves a los aseos de este sitio, y te arrancaré las tripas con los dientes, negociante… Y serán cien dólares por día… solo por no olvidar qué se siente antes de volver a los guisantes…

El suspiro mental de Rock casi le resultó audible mientras entraban en la terminal… Y Revy casi se fue de espaldas, cuando llegó junto con Rock al mesón de servicio de la Hainan Airlines…

-Mis pasajes, por favor… Rokuro y Rebecca Okajima…

-Enseguida, Señor… -La joven empleada china les dirigió una contenida sonrisa cómplice al entregarle los pasajes y la tarjeta de embarque- Y respecto a lo que me consultó, cuando pase por la zona libre de impuestos, hay una tienda que tiene lo que necesita para su viaje… Que tengan un buen día…

-Gra…cias… -Revy contestó como una autómata el saludo de la chica… Y mientras era remolcada metódicamente por Rock hacia las salidas regionales de la terminal, encontró finalmente algunas palabras para destilar la sorpresa en alza que la situación le estaba generando- ¿Qué mierda crees que haces, Rock?

-Liquido este incidente –Rock le contestó sin dejar de remolcarla- No voy a discutir, ni a encabronarme ni a gritar o ser desconsiderado por algo que es mi exclusiva culpa, ni dentro de un auto, o en la calle, o en cualquier lecho que ambos ocupemos al mismo tiempo. Necesito espacio abierto, y esto es lo único que se me ocurrió… Vamos a Yalong Bay… Un día en la playa, sol, arena y agua es justo lo que necesitamos… Tenemos Phuket a una mierda de vuelta de la esquina y nunca hemos ido desde que estamos juntos… Esto bien vale la pena la demora del viaje…

-¡Rock!

-Perfecto –Rock se detuvo de improviso- Este es el lugar. Tenemos el tiempo justo antes de tomar el vuelo. –Sin dejar de remolcar a su esposa, la hizo entrar en la tienda de conveniencia que le habían señalado- Compraremos lo necesario para un día de playa aquí. Y eso incluye un bañador para mí… Y un Bikini para ti…

-¡QUÉ!

Ooo

-…No pienso salir así, Rock…

-Vamos, Revy… No puede ser tan grave…

El viaje hasta el aeropuerto internacional de Sanya no había durado mas que una hora y fracción… que hicieron nuevamente en absoluto silencio… No porque Revy ya no quisiera hablarle "Joder… dejar el viaje de lado solo por ir a la playa y arreglar las cosas entre nosotros… Díganme como mierda dejar de amar al negociante… No, mejor no me den ni una puta idea al respecto… Los demonios que todavía me quedan dentro podrían tener alguna ocurrencia y todo se iría a la mierda otra vez… Lo prefiero así… En silencio, preparando su argumentación para quitarme el encabronamiento… Cuando lo único que en este instante necesita este gilipollas es besarme…" Casi sin darse cuenta, su mano izquierda fue hasta el apoyabrazos del asiento… y al encontrarse con la de Rock… No la quitó, sino que lo buscó hasta que consiguió que cruzaran los dedos, en un apretón que, a pesar de la disposición de su esposo, dijo mucho más que mil palabras "Gracias, a quien sea que esté allá arriba, gracias… Ya puedo quedarme tranquila… Tanto que me gustaba encabronarme de nada en esta vida, yendo de un lado a otro repartiendo plomo hasta por placer… Y ahora algo tan simple como sentir en mi mano el calor de la de este hermoso gilipollas, me deja en paz… Lo que sea que se te ocurra, Cariño… Juro que de verdad lo voy a disfrutar a tope…" No contaba, sin embargo, con la tenaz insistencia de Rock ni bien pusieron pie en Sanya… Luego de averiguar por las líneas de transporte público, tomaron un autobús con pasaje combinado al ferry de Hainan, que los dejaría finalmente en la playa… Ya allí, Rock ni siquiera titubeó… Se encaminó derechamente hacia el Holiday Inn Resort de Yalong Bay a tomar una habitación matrimonial… Ya allí no había tardado ni dos minutos en ponerse el bañador azul que había comprado. Hasta se había tomado el trabajo de ponerse un discreto parche autoadhesivo de color piel que cubría completamente su marca de justicia. La entrada de Revy al cuarto de baño, sin embargo, fue absolutamente bajo protesta, y más todavía cuando vió con horror que su bikini rojo bermellón cabía sobradamente en su mano…

-¿Te parece poco grave? -Revy no podía contener ni la sorpresa o el enojo a partes iguales que le provocaba la situación- ¡Esta mierda es lo mismo que salir en Bragas y sujetador! ¡Andar en bolas y esto no tienen una puta diferencia, negociante! -El tono de reclamo era legítimo- Antes no me hubiera importado…

-…Revy… qué es lo que no te hubiera importado…

-…Antes era otra, Negociante… Tengo que admitir que cambié… Antes de conocerte no me hubiera importado un puto comino causar una escandalera y que me echasen del hotel por salir en bolas a la piscina o a la playa por puro gusto de encabronar al servicio y de paso calentar a todos los que tuvieran los huevos bien puestos entre las piernas… Pero ahora es distinto…

-¿…Por…?

-Pasa que soy tu esposa, Rock… -Revy, todavía examinando frente al espejo del baño la arrebatadora figura que el espectacular bikini dibujaba todavía más, esbozó una sonrisa, y sus mejillas tomaron algo de color- Riéte todo lo que quieras, Negociante, pero no sé de donde carajos me ha brotado el pudor… Lo que antes no me importaba que otros me vieran… Son cosas que ahora por nada del mundo dejaría a la vista de otros ojos que no sean los tuyos…

-…Entonces… -Rock sonrió en cuanto encontró el argumento definivo- …Deja que sean mis ojos los que juzguen… si yo considero el bikini escandaloso, te hare ir vestida a la playa y no hablaré más del asunto ¿Es un trato?

-¿Es en serio?

-Totalmente. Vamos… Deja que te vea…

La puerta del baño finalmente se abrió… Y Revy hubiera esperado cualquier cosa menos lo que sus ojos detectaron en los de su esposo en cuanto la tuvo completamente a la vista con ese Bikini, que pese a los reclamos anteriores, comenzaba a acariciar como un suave terciopelo su emergente vanidad femenina. Los ojos de Rock, que había enmudecido, trataron de abarcarla en una sola mirada, pero no pudieron… Revy sintió como manos la mirada de su esposo paseándose sin embarazo alguno por todo su cuerpo…

-No sigas… -Revy comenzaba a sentir un embarazo que no sabía de donde le venía- Comienzo a sentirme como un filete colgado en un gancho… Por cosas como esa es que no quiero salir así… De modo que…

-…Tienes que esperar mi juicio, Revy… No te adelantes… -Rock se sentó en la cama, e invitó a Revy a que lo hiciera a su lado. La joven pistolera no se hizo de rogar, e hizo lo que él le pedía- A ver… Voy a poner esto en claro muy sencillamente para ti… Imagina que viene a Roanapur un heredero de Pietro Beretta en persona para hablar contigo… Te dice que eres la usuaria número uno de la marca, y por la fidelidad te regala un par de pistolas de última generación completamente personalizadas y solo para ti… ¿Me sigues? –Entretenida por la breve narración, Revy asintió casi con emoción- Descubres que las armas son de lo mejor… Y que hasta puede escapársete un tiro, e igual le darías a cinco tipos en fila, a los mismos que necesitabas cargarte… ¿No serían un sueño de pistolas? Y todos en Roanapur te verían con esas armas en pistoleras, y sentirían…

-Envidia… -Revy asintió con calor- … Una envidia de la puta madre…

-Exacto. Eso es lo que siento yo contigo… -Rock le sonrió anchamente- Eso es lo que ya sé debes estar sintiendo aunque me digas que no… Imagina que sales de aquí tal cual, con el Pareo amarrado a la cintura, y que luego te lo quitas en la playa… Va a haber la mar de gilipollas babeantes que lo primero que van a pensar en cuanto te vean va a ser algo como "…Menudo filete se coge el gilipollas… Quien fuera él para pasearse ahí, y luego no sentir ni la muerte…" Y tú, con ese Bikini que de verdad me quitó el habla, solo dices "…Miren todo lo que quieran, gilipollas… Y sufran… Porque solo mi hombre disfruta lo que ustedes solo pueden ver…"

…El silencio que siguió a esa declaración comenzó a inquietar a Rock. Revy había bajado la cabeza, y se rascaba el mentón prolijamente, en un gesto que nunca le había visto hasta ese minuto. De pronto, su cabeza se levantó hacia él con ojos brillantes…

-¿En serio eso sientes cuando estás conmigo? ¿Cuándo paseas conmigo por Roanapur? –Revy abrió aún más los ojos, y Rock asintió sonriente- ¿Te da orgullo que me vea como me veo, incluso si es en un bikini que a los dos pasos me deja con el culo al aire?

-…En realidad iba a comprarte el Tanga amarillo… Pero no me quise arriesgar yendo tan allá… Y sí… En momentos como este siento orgullo de que seas mi mujer… -Rock bajó la cabeza- Y volviendo al tema que nos trajo hasta acá… Lo siento, Revy. De verdad lo siento. No volveré a hacer una estupidez como la de esta mañana sin que te enteres primero. No quiero mentirte, no pienso hacerlo… Me juré poco antes de salir de Filipinas hacerte feliz a cualquier costo, y decirte la verdad por dolorosa que fuera. Viviste una vida llena de mentiras y falsas esperanzas… Y yo solo quiero que estés bien, consigas lo que te propones y seas feliz…

-…A la mierda el Bikini… -Revy se lanzó sobre él con los ojos brillantes de emoción, y el gesto de una leona hambrienta- …Si no me lo quitas pronto, voy a romperlo con mis propias manos…

-…Re ¡Revy! –Rock pensó que iba a enloquecer en cuanto sintió la cálida piel del abdomen y vientre de Revy sobre la suya- …Se supone que vamos a la playa…

-Equivocado, Cielito… -Revy lo miró, esta vez seria, pero con sus ojos todavía brillando intensamente- Ahora necesito como nunca antes decirte que lo siento, que me excedí, que encabronarme como lo hice, decirte las cosas que te dije, volverte loco con mi enojo por tanto rato, no estuvo bien… -Bajó la cabeza y la apoyó en la frente de su esposo- Solo quiero estar bien contigo… y que me perdones… Y que me hagas el amor como un loco, que me disfrutes a tope como yo te disfruto cada vez que estamos juntos… ¿es eso mucho pedir, Cariño?

-no… -Rock relajó finalmente la mirada, y el corazón de Revy literalmente estalló en su pecho cuando lo vio sonreír ancha y aniñadamente otra vez- …La playa y el mar no se van a ir a ninguna parte…

-Entonces verás los estragos que este bikini puede hacer, cariño… -Revy comenzó a besarlo con fruición por todo el rostro- Voy a dejar ese pedazo de playa convertido en un puto bosque de bambú… creo que no necesito decirte a que me refiero…

-…Ya estoy teniendo problemas con el primer brote –Revy abrió intensamente los ojos. Rock nunca le había dicho una cosa tan atrevida desde que estaban juntos, y además su propio cuerpo comprobaba de primera mano la verdad de la frase-.…Y saliendo de aquí compraré una cám

ara para dejar testimonio… ¡Ven acá!

-¡ROCK!

Ooo

Revy no había apartado la sonrisa de su rostro durante el vuelo de vuelta a Shenzhen. Ahora en paz y definitivamente más enamorada cada día de Rock. Luego de su acalorada reconciliación en la habitación, habían salido finalmente a la playa… Donde él literalmente se volvió loco con la cámara que había comprado en la tienda de conveniencia del hotel, y que en sus manos había convertido a Revy en una verdadera modelo internacional en cuanto se quitó el pareo y comenzó a modelarle sobre una de las tumbonas de las muchas que había en la playa nada más que guiada por eso que empezaba a reconocer como vanidad femenina emergiendo de ella. No sabía que la tenía, y los años duros de salir adelante a base de engañar, robar y hasta matar al prójimo para seguir viviendo habían cobrado el precio a su fuero interno… Por la sencilla razón que apuntar bien, robar todo lo posible, y engañar por el máximo beneficio requerían fuerza, astucia y una buena pistola… No maquillaje, tacos o remilgos de mujer… Ahora veía asombrada como algo demasiado cercano al orgullo y algo de vergüenza recorría su cuerpo viendo a su esposo revisar una y otra vez el resultado de su sesión fotográfica en la pequeña pantalla de la cámara, que también contenía bastantes fotos románticas de los dos, que ella misma le había impulsado a tomar.

-Joder, Cariño… -Revy susurró al oído de Rock en el asiento contiguo – Deja eso ya… vas a gastarte los ojos frente a la puta pantalla de tanto verme en bikini… Eso que ves ahí ya lo tienes seguro y solo para ti… no tienes que recordarlo tanto… Y si llego a notar que alguien más que tú está viendo, voy a morirme de esa mierda que no sabía que había aquí adentro y que se llama vergüenza…

-…Tienes razón –Rock finalmente apagó la cámara- Además hay que descansar un poco… No ocupamos la noche para dormir precisamente…

Revy volvió a sonreír y suspiró. Rock no se equivocaba en lo absoluto. Sin tomarse siquiera la molestia de cambiarse de ropas, habían cenado en el Buffet del hotel… Y cuando Revy ya estaba contando mentalmente los pasos que la llevarían a la habitación y a una noche de dulce amor que esperaba con verdadera ansia… La remolcó sin ceremonia de ninguna especie hasta la discoteca del hotel…

-Rock… ¡Rock! – Revy tironeaba desesperada delante del sonriente portero chino del local- No voy a entrar en ese jodido antro, así que no insistas…

-..Revy… -Rock, sin soltarla, le acarició la mano. Como por encanto, Revy dejo de tirar- Somos jóvenes… La vida nos quitó a ti y a mí tantas cosas… No encuentro nada de malo en tratar de recuperarlas ahora que podemos…

Revy nunca se había rendido a la evidencia aplastante que cada vez que se hacía necesario, le ponía su esposo delante de sus ojos, tan rápidamente…

-…No sé qué hacer ni cómo comportarme en un sitio como este… -Revy bajó un poco la cabeza- En Roanapur no hay nada que se le parezca… Todos los antros iluminados solo tienen mesas de juego, máquinas y putas… Además no sé ni bailar…

-Yo tampoco… -Rock le sonrió hasta con los ojos- ¿Te atreverías a hacer el ridículo conmigo?

La bandera blanca de rendición llegó al tope del asta mental de Revy en milisegundos "Joder… ¿Todo en esta vida juntos va a ser una aventura? Como se ve que ningún mal rollo es verdaderamente malo con el negociante a mi lado…"

-…En fin… -Revy suspiró mirando al techo- Entremos… Y pobre que me aburra, Rock, porque vas a pagarlo caro y donde más te duele…

El oscuro ambiente, lleno de música y luces multicolores casi mareó a Revy ni bien puso pie en el. Caminando despaciosamente en el variopinto gentío de muchas nacionalidades que había ya en el local a esa hora, no tardó mucho en separarse de su esposo, cada vez más hipnotizada por el ambiente… Ni en hacerle patente a los solteros que pululaban en gran número su estilizada figura… Hasta Rock comenzó a ver ojos brillantes por todas partes a medida que buscaban un sitio donde instalarse. De pronto, sus sentidos aguzados como por instinto en medio del saturado ambiente de la disco, le avisaron que algo no estaba del todo bien… No convencido del todo, acortó la distancia que lo separaba de Revy en el preciso instante que una mano, no demasiado grande, pero sí muy decidida, buscaba hacer blanco inequívocamente en el trasero de su esposa…

-…Go away, Buddy… It one owns…

El Blondo ruso de ojos fríos quedó paralizado en cuanto sintió el ominoso susurro en inglés como si lo tuviera dentro mismo de su cabeza… Pero su derecha, triturada por la cortante potencia de la mano y muñeca izquierda de Rock lo sintió aún más… Retirando la mano mientras se la sacudía nerviosamente y con dolor evidente, el tipo se perdió en el gentío…

-¿Qué pasó ahora, Rock?

Revy le había hablado al oído, y solo entonces Rock reparó que ella había volteado, y de paso visto la mayor parte de la figura…

-…Nn, nada, Revy, nada…

-Rock… -Revy lo tomó de la cintura, y con gesto público y decidido, colocó con firmeza la derecha de rock sobre su nalga del mismo lado- En la presente circunstancia no me molesta que saques de adentro lo que sabes para defenderme… No te flipes con ello, pero me halaga, así que no repitas el error de no decirme cosas ¿No habíamos quedado en eso durante la tarde? -Lo besó en la mejilla con rudeza- El trasero que tienes agarrado con tu derecha es tuyo… De nadie más que de tí ¿De acuerdo? –Rock asintió con una sonrisa- Ningún hijo de puta se puede tomar libertades con él sin que lo hagas puré de sesos primero… Y yo voy a estar en primera fila aplaudiéndote ¿Me sigues?

…Rock solo le sonrió…

-…Ahora vamos por unos tragos… Y luego a bailar…

-…Revy…

-Tranquilo, Galán –Rock veía a Revy cada vez más relajada en ese ambiente- Ya sé que nada de alcohol para ti, descuida.

-Yo estaba pensando en lo contrario…

-Oye, Rock… -Revy lo miró dudosa- Desde que te fuiste a Hong Kong que no tocas una botella… Hasta un Shirley Temple* puede dejarte en el suelo…

-…Nada que el superior entrenamiento del Brazo de la Justicia no pueda manejar… -Rock le sonrió aniñadamente- Ven, a la barra y luego a la pista… Esto está comenzando a gustarme…

"Y yo que me preocupaba por hacer el ridículo en ese lugar… Absolutamente todos los tipos y tipas bailando hacían lo mismo que nosotros… Lo pasé la mar de bien… Y de paso la música que siempre consideré una mierda, bailando a fin de cuentas no lo es tanto… Sin embargo, volver a la habitación sin duda fue lo mejor. Toma nota de lo que viste anoche, Rebecca… Lo de "cálido" que puede ponerse mi esposo con un solo cubalibre… Verlo hacer la posición invertida desnudo sobre la cama solo para demostrarme que el Ron no lo había afectado no se paga con nada… Sí, señor, no se paga con nada…" El vuelo había terminado demasiado rápido… Tanto, que la aeromoza, con mucho cuidado, los despertó en un avión casi completamente vacío a la llegada. Con evidente cansancio, pero con unas sonrisas que casi no les cabían en los rostros, salieron finalmente de la terminal rumbo al estacionamiento de la camioneta. Sin que Rock se diera cuenta, Revy había escamoteado astutamente un bolígrafo del mesón de la Hainan Airlines… Ya tenía claro lo que le restaba por hacer…

-…Tengo aguante, Cariño… -Rock abría la puerta trasera de la camioneta para depositar el reducido equipaje que habían acumulado en esa escapada- Pero ahora de verdad necesito dormir… Bueno, a tu lado, aunque me cueste pero dormir… El dichoso cubalibre todavía me pasa la cuenta…

-¿Solo a ti, cielito? –Revy abrió la puerta del copiloto, y sacó el sobre celeste de la guantera- Yo tuve que aguantar tus ataques de lobo hambriento toda la noche… No que fuera a negarme, porque me lo pasé bomba disfrutando el efecto que te hace ahora un solo Ron –Sacando el acta del sobre, la extendió sobre el cofre del vehículo, y buscando su nombre, la firmó decididamente- Listo, ahora sí solo faltas tú para que esto sea oficial –Le extendió el bolígrafo a Rock, que con los ojos muy abiertos, había presenciado en silencio toda la escena- ¿Te apetecería firmar, Cariño?

-Voy a usar una frase tuya, Revy… -Rock, con los ojos bailándole de gusto, tomo de mano de su esposa el bolígrafo, y con trazo firme y sin temblor alguno, firmó donde le correspondía- Ahora ni tonto del culo te diría que no… Y es oficial, mundo… Revy y yo, al menos dentro del territorio de la china continental, Hong Kong y Macao, somos marido y mujer…

-Y aquí también, gilipollas –Revy, con los ojos algo húmedos, tomo la derecha de Rock y la puso sobre su corazón- Me basta con sentirlo, tonto. Un papel no vale ni la mierda de tinta en el que está escrito, y menos puede decirme a quien amar… Solo indicarme que el que amo, como ahora, es el correcto…

…Rock, ya sin palabras, solo la besó con furia, y luego se apartó un poco, teniendo sus brazos enlazados a su cintura.

-Vamos a la oficina de Registro para que ponga la cara de gilipollas y les diga a los tíos que el acta venía en el fondo del equipaje. Tú pondrás cara de esposa ofendida, y asunto arreglado. Luego buscaremos un hotel, y a dormir… Mañana seguiremos camino… ¿Es un buen panorama?

-De puta madre, Rock… Vamos ¡Sube al cacharro y conduce! Si terminamos pronto, hasta puede que nos quede tiempo no solo de dormir…

-…Revy…

Shenzhen – Cantón (139Km., 1 Hora, 52 Minutos)

-¿Y por qué hacia Cantón, Cariño?

-La verdad, Amor… Yo creo que porque los hombres de Tseng nos quisieron dar una vista panorámica de China… De otra forma… Eh, Revy… ¿Revy?

…Revy se había quedado repentinamente en silencio… Rock se alarmó…

-¿Revy?

-¿Eh?

-Te quedaste callada… Parecías fuera de este mundo…

-…Fue por lo que acabas de hacer… -Revy se revolvió como si estuviera incomoda en la mullida butaca del copiloto- …Eso que me acabas de decir…

-¿Lo de la ruta hacia Cantón...?

-…De verdad hoy estás entrenando, Cariño… -Rock la miró perplejo, al tiempo que ella le sonreía entre incomoda y regocijada- …Me dijiste "Amor"

-…Es cierto… -El tono de Rock destiló algo de preocupación- Si te hice sentir incomoda…

-Ay, Negociante… -Revy suspiró y se estiró con todas sus ganas- Es simplemente que hasta ahora nunca me lo habías dicho. Me sentí extraña por un segundo, pero puedes respirar tranquilo, cielito… Me ha gustado…

-¿Te gustó? ¿En serio te gustó?

-¡Por supuesto que me gustó, Rock! –Revy aleteó como un pichón mal emplumado para reforzar su frase- ¡Cualquier cabrón con las manos en la mierda desde Bangkok hasta Manila sabe quién coño soy y por qué me dicen Revy Dos Manos! –Revy achicó los ojos sin dejar de sonreír, e imprevistamente lo besó casi como una dentellada en la mejilla. El gesto repentino casi lo hace perder el control del vehículo- Tranquilo, Cariño… Ya te besé y de ahí no paso mientras estés al volante…. Te repito: Mucha gente sabe quién soy y cómo me llaman… Pero solo tú reconoces en tu corazón que soy tu amor… Y que me lo hayas dicho me ha dejado jodidamente flipada….

-Entonces… -Rock a su vez le devolvió el beso en su mejilla izquierda- Habrá que practicar lo más seguido posible para que no lo sientas en falta… Amor…

-Sabes… Amor… -Revy soltó una pequeña carcajada- Esta joda del matrimonio, contigo a mi lado, día con día me resulta hasta mejor que una jodida balacera…

No pasaba del mediodía cuando llegaron a Guangzhou, o Cantón, como le decían los Pioneros ingleses durante la época Colonial. Luego de Registrarse en el Chateau Star River, Y ya que estaban en plan de turismo, visitaron muchas de las atracciones de la ciudad: la Iglesia del Sagrado Corazón, El Parque Yuexiu, y Era que no, el Templo de la Brillante Piedad Filial, Donde Rock nuevamente tuvo la oportunidad de Meditar en sus jardines junto con Revy, que internamente había comenzado a sentirlo en falta desde que se echaran al camino. Por la noche, luego de la cena, por sugerencia del conserje del hotel, salieron a visitar el mareante tráfago nocturno del Boulevard Shangxiaju, momento que aprovecharon para adquirir algunos recuerdos de viaje tanto para Dutch como para Benny. Finalizaron la noche tomando el crucero panorámico por el Río Perla, que los dejó a ambos hondamente sorprendidos. Volver a la habitación había resultado todo un alivio luego de un día ajetreado en grado sumo para ambos. Sin embargo, sus sentimientos y emociones reclamaban sus derechos. Rock, sin embargo, había notado algo distinto. La urgencia de su entrega afiebrada había ido dejando a Revy día con día desde el momento en que decidieran casarse. El viaje por China hasta ese minuto también había ido decantando cosas en su interior. Por eso su corazón casi había estallado en su pecho al darse cuenta que algo de verdad estaba cambiando en su mujer. Se halló de pronto haciendo el amor con ella de manera tierna y reposada, sin apuro, disfrutando cada segundo como si fuera una hora, porque ella misma lo estaba decidiendo así. Hasta el climax final había sido un momento de quieta ternura en el abrazo interminable que no los cansaba ni aburría de ningún modo "Revy está cambiando… Es increíble pero está cambiando. ¿Estoy llevándola a algo mejor, o arruinando su estilo de vida y sus habilidades por ello? El Maestro Yueh es el único que puede contestar esa pregunta… En cuanto lleguemos tengo que hacérselo saber" Completamente desnudos y abrazados en esa cama que se sentía gigante para sus reducidas disposiciones hogareñas, también Revy comenzaba a poner su mente en claro "Ahora entiendo eso que Rock me dijo el día que tuvimos sexo por primera vez desde que volviera de filipinas… Me dijo que no lo incomodaba, pero que si bien eso lo satisfacía, conmigo pretendía para siempre hacer el amor… Entonces yo no entendía que hubiera una puta diferencia entre ambos rollos… Hoy acabo de darme cuenta de a qué se refería… Lo otro no es menos importante… Alocarse en la cama e inventar una que otra cosa y pasarlo bien no tiene nada de malo… Pero esto que acabamos de hacer tiene un sabor distinto… Es una jodida y alucinante mierda la puta madre de buena… Gilipollas mío, nunca olvides llevarme a la cama para sentirme así de bien como me siento ahora…" El dulce cansancio del amor satisfecho estaba a punto de cerrarles los ojos… Y Revy, por primera vez en su vida, sintió el impulso dormido en lo más profundo de su pecho, golpear todas las puertas de su ser para abrir su boca….

-…Buenas noches… Amor…

Cantón – Duyun (904Km., 14 Horas, 10 Minutos)

-Este es el trayecto largo, Revy… -Rock bajaba la puerta trasera de la todoterreno, habiendo guardado debidamente su equipaje- Son catorce horas y algo más hasta Duyun- Vamos a tener que turnarnos al volante o vamos a terminar muertos del cansancio…

-¿Rock? –Revy ya había tomado el asiento del copiloto, y con los ojos achicados miraba curiosamente la pantalla del GPS- ¿Novecientos kilómetros? Esto va a ser un puto rally por China… Vamos a necesitar un bisturí para rehacernos la raya del culo…

-Nada que no podamos manejar, Revy… -Rock sonrió mientras se acomodaba frente al volante luego de haber cerrado la puerta del conductor- Pirateando géneros con Dutch hemos hecho viajes más largos en el Lagoon sin dormir apenas…

-Eso era por mar, Negociante… -Revy se estiró en el asiento echando hacia atrás el respaldo al mismo tiempo- Si te daba por bostezar, salías a cubierta a estirar las piernas para espantar el sueño y asunto arreglado… Aquí adentro ¿Adonde coño salgo? ¿Al techo de la camioneta?

-Tengo claro que si no tuvieras otra salida, Revy –Rock dio decididamente el contacto de la camioneta- Hasta te tenderías en el techo para tomar aire…

-¿Por qué mierda cosas como esa antes me hacían trinar de rabia…? -Revy se tomaba la cabeza con agobio, que desmentía la suave sonrisa en su rostro- ¿…Y ahora solo me causan risa…?

-Porque el gilipollas con facha de negociante que amas es el que te las dice sin ánimo de cabrearte, Cariño – Rock echó a andar la todoterreno en medio de una sonrisa que otra vez le llegó a los ojos- A veces así de sencillo es el amor…

-Sencillo, Sencillo… -Revy, con el único fin de cabrearlo por broma, como antaño le daba largas a la frase moviendo la izquierda en alto con gesto fatuo ante el rostro perplejo de Rock- Tsk… Con tal de que el jodido amor no me arruine la puntería está bien para mí… Soy pistolera, Rock… No la Madre Teresa…

-…Razón que llevas, Revy –Rock afiló la sonrisa- Los hábitos le quitarían toda la emoción a verte por las mañanas… Ahora, quitártelos sería pervertido pero interesante…

-…A que no te habías puesto tan cerdillo como ahora, Esposo mío… -Revy soltó la carcajada con los ojos dilatados de asombro- El matrimonio te está echando a perder, Negociante…

-…Porque la culpable que viene sentada a mi lado se puso minifalda a propósito para cabrear a los policías chinos…

-La verdad me la puse para que te recordaras de no quedarte dormido al volante… -Revy sonrió otra vez con algo de lascivia- Cada cuatro horas subirá cinco centímetros… Saca la cuenta, cariño…

-Nos vamos ahora mismo de aquí…

-Esposo, Negociante y pervertido, casado con pistolera sicótica enamorada, de Luna de Miel por el sur de china… Somos todos unos Rockstars ¿Tú que dices, Eh?

…Justo a las nueve de la mañana la todoterreno se puso en movimiento hacia el norte buscando la ruta G75.

Ooo

Llevaban ya seis horas de camino, en una ruta que casi sin necesidad del GPS se hallaba estupendamente bien marcada. Eso sí, se debía más que nada al dominio del Chino de Rock, que leía correctamente los Kanjis en los letreros camineros para contrastarlos con la escrupulosa programación del Posicionamiento. Revy llevaba ya dos horas conduciendo sin estorbo alguno, específicamente desde el almuerzo tomado sin prisas en un hostal caminero limpio y bien servido, pero con la advertencia del amodorrado Rock en la punta de la lengua "Esta ruta también tiene peajes, Revy. Falta poco para llegar a uno, y puede haber control policial. Si llego a estar dormido, me despiertas…" Revy no ignoraba que la precaución de Rock se debía más que nada al hecho de que no hablaba chino pese a su ascendencia… Salvo que Revy no estaba muy segura de ello. "No puedo explicarlo… Pero este rollo me tiene jodidamente inquieta… No se lo he dicho a Rock porque ni yo misma estoy dispuesta a aceptarlo… Sería como destapar toda la mierda de un tirón y no me siento ni con ganas ni con aguante para hacerlo todavía… Los días que llevamos aquí, y escuchar hablar en un idioma que siendo niña llenaba todo lo que creía mi mundo, me están encabronando hasta el no va más, y solo porque estoy entendiendo cada vez mejor todo lo que oigo a mi alrededor, Joder… hasta los insultos logro comprender cuando los escucho al pasar…" Pese a que reconocía la potencia de los sentidos de Rock, al voltear brevemente a verlo, solo notó la relajada placidez del sueño de su hombre "Cuando le dije a Rock que iba a intentar hablar de mi pasado, no tenía una sola puta intención de hacerlo en este viaje… Pero reconozco demasiado bien ese sentimiento de que el jodido genio va a salirse de la puta botella… Me pasó en el puto barco de los nazis y me cargué hasta los mamparos… Y casi a Dutch, que tuvo los cojones de hacerme reaccionar… Esa es una Revy enloquecida y olvidada hasta de la muerte que espero nunca me llegues a ver a lo vivo, cariño…" soltando su derecha del volante le arregló con mimo absolutamente desusado en ella un mechón de su cabello…

Ooo

Rock había decidido que podía entregarse al sueño sin contemplaciones. Era cierto que era su Luna de Miel, que por motivos puramente laborales no había tenido lugar, pero también era cierto que una pistolera de increíble puntería y capacidad como Revy le otorgaba un respaldo innegable en caso de cualquier eventualidad. "Y ahora la mujer que casi me hizo cagarme del miedo cuando me soltó sin mirar una decena de balazos sobre la cabeza en mi primer día secuestrado en el Lagoon, va a mi lado como mi esposa ¿Ironía del destino, o la mejor coincidencia de mi vida? Ciertamente lo segundo…" Desde el fondo de su plácido descanso, sin embargo, comenzó a sentir voces… La de Revy y la de alguien más…

-Qǐng hùzhào…

-…Zhèlǐ shì...

-…Li zhōngwèi

-…Zài zhèlǐ, nǐ shì, li zhōngwèi

…Hubo una pausa angustiosa de silencio, que fue la que finalmente trajo a Rock a un estadio más alerta y ya cerca de despertar "Revy está hablando en Chino… ¡Revy volvió a hablar Chino…!"

-Tā de zhàngfū, fūrén. Jiào xǐng tā. Wǒ kàn dào tā de liǎn...

-…Dāngrán, zhōngwèi. Děngdài yīduàn shíjiān…

"Rock, Cariño, despierta…" Rock se incorporó con gesto amodorrado en el asiento en cuanto sintió el leve remezón que le dio Revy, para encontrarse con su sonriente esposa, y al costado del vehículo, un joven y sonriente Teniente de la Policía Armada Popular China, contrastando las fotos de sus pasaportes con sus propios rostros…

-¿Qué sucede, Teniente?

-…Debería dormir en el asiento trasero en condiciones de ruta, Señor Okajima… -El Teniente Li lo miró sonriente pese a la advertencia- ¿Cuánto llevan en carretera?

-Salimos de Guangzhou a las nueve de la mañana… Vamos hacia Duyun…

-…Es un viaje largo…¿Cada cuánto se están turnando al volante?

-Lo que manda la ley, Teniente. Cada cuatro horas…

-Bien –El Teniente devolvió los pasaportes, no sin antes dirigir una estudiada mirada de ave de presa sobre sus argollas matrimoniales- Estamos revisando a todos los vehículos con patentes extranjeras o de la administración especial. Un pueblo más adelante sufrió con un ataque de los Tong de Chongqing… Veo que todavía no tienen hijos… Es mejor así en esta ruta.

Rock no se inmutó con la frase del Teniente Li… Pero no pudo pasar por alto la ráfaga casi imperceptible de dolor que surcó el rostro de Revy…

-…Los niños están de vacaciones… -Prosiguió el Teniente con gesto de pesadumbre- Y es la época en que se activan los Tongs… Las fábricas de Taiwan necesitan esclavos que trabajen solo por vivir, y los niños son rentables… -Miró con ojos duros a la pareja- En la China rural el bandolerismo y la esclavitud todavía existen… Y hasta los extranjeros que no pueden concebir terminan haciendo su agosto cuando nuestro sistema no les permite la adopción por motivos obvios… -Devolvió los pasaportes con

gesto brusco- Pueden continuar… Que tengan un buen viaje…

-…Gracias, Teniente…

Revy levantó nuevamente el vidrio de su lado de la cabina, y reemprendió la marcha… Pero ya demasiadas cosas habían cambiado en esa simple conversación "…Es… Es definitivo… Estoy putamente jodida… El puto genio se ha salido y ya no puedo volverlo a embotellar, por la mierda… Y no tengo como coño contenerlo. Espero de corazón que no se te ocurra ninguna gilipollez, Rock, porque el lado más oscuro de tu mujer está por salir a la luz otra vez…"

Ooo

Pasadas las cinco de la tarde, Rock volvió a ponerse tras el volante. Mantuvo el silencio en que Revy se había envuelto, Porque ya había aprendido a conservar la boca cerrada cuando la cabeza de su mujer entraba en ese estado pocas veces visto en que su mente trabajaba a todo vapor. Cuanto más pensaba, menos decía, y eso lo había aprendido en las cientos de veces en que le salvó la vida, cuando su boca emitía aquellos pensamientos en voz alta que nunca tuvo claro hasta ese minuto eran por miedo en parte, y en parte el deseo de no alterar su hasta entonces gris y plana vida sin emoción ni preocupaciones. Cada vez que eso pasaba, ella lo mandaba a la mierda y a guardar silencio en la misma frase… "Recuerda, Rock, la conversación en el submarino… Cuando Revy tiene algo para decir, como entonces, no le gusta ni que la interrumpan, ni que sientan piedad por ella, ni menos una frase de buena crianza que entonces, y realmente no sé si ahora, podía hacer que desenfundara para cribarte a balazos…" Intentando no suspirar con demasiada fuerza, Rock se cargó levemente sobre el volante, y concentró sus ojos en el camino. La tarde comenzó a morir con reflejos levemente verdosos y violáceos, producto de las primeras montañas que se levantaban del terreno en medio del verde de los campos de cultivo que se extendían hasta donde alcanzaba la vista… Cerca de las ocho de la noche, ya con faros encendidos, y fiados casi exclusivamente a las indicaciones del GPS, Rock intentaba conducir relajadamente, pero con parte de su mente y sus ojos puesta en Revy, que aparentemente dormía, porque casi no había variado su posición desde que cambiaran de puesto al volante… con la cabeza descansando en la butaca, pero mirando hacia la ventanilla, y sus brazos cruzados fuertemente sobre el pecho, su pierna izquierda levemente recogida, lo que le daba la vaga y alarmante idea de lo que ella entendía como posición fetal…

-…Rock…

-¿Sí, Revy?

-¿Recuerdas nuestra primera pelea?

-¿Primera primera, o ya casados? Hay historia entre nosotros…

-…La primera, la del mercado… Cuando Watsap nos quitó el Plymouth y nos metió en chirona por un rato…

-Imposible olvidarla, Revy… Me rehiciste la raya del peinado de un balazo, y luego me pusiste un derecho que cuando me acuerdo todavía me duele…

-Esa misma, Gilipollas… -Revy soltó una corta carcajada sin ganas, y volvió a quedarse en silencio por unos segundos- ¿Recuerdas algo de lo que te dije entonces?

-Mmm…Veamos… -Rock bajó la cabeza levemente sin quitar los ojos del camino- …Me dijiste que era un pijo de mierda, Y que lo que estaba viviendo no era una película de Hollywood… Habia hambre, miseria y muerte por doquier… Yo te contesté que incluso bajo esas condiciones, podía hacerse lo indicado, lo justo… Y me contestaste que qué mierda tenía en la cabeza, que era incapaz de entender que lo que hacías era lo único que sabías hacer…

-…Tienes una puta buena memoria, Rock… -Revy se volteó hacia delante, con los ojos puestos en el camino y la cabeza algo baja, sin dejar de abrazarse- No se te ocurra abrir la boca ni para soltar un quejido, porque lo que voy a hacer ahora, no pienso hacerlo nunca más, Rock… Vas a escuchar porqué mierda lo que hago es lo único que sé hacer…

…Rock se contuvo con férrea voluntad. Revy estaba lista para soltar todo su oscuro pasado, y aunque lo que iba a escuchar ya sabía de antemano que no le iba a gustar, se puso en guardia interiormente. Iba a escucharlo todo con mente abierta y sin juicios emocionales o morales de ninguna índole. Si tras esa catarsis ella necesitaba que la contuvieran, lo haría sin vacilar. Si no, se mantendría firme y como si nada hubiera pasado…

-Nací en Chinatown, en el Bajo Manhattan –Revy hablaba con tono duro y frío- Siempre he dicho en mi mente que no tengo padres, pero los tuve. Mi madre era Americana…Se llamaba Maribeth Lee, aunque no muchos más recuerdos tengo de ella, salvo que me hacía dormir con una canción que ahora no recuerdo… Mi padre era Chino, se llamaba Thomas Liu, y venía de Hong Kong… Era una jodida cosa para la risa… mis dos apellidos, en chino y en inglés, eran exactamente iguales…Rebecca Mei Liu Lee… Y una mierda. Claramente prefiero que me llamen Revy. –La deslucida risa amarga de Revy fue el primer golpe para Rock- Vivíamos casi al final de la calle Mott, y cinco manzanas más al norte por la misma calle, mis padres tenían un mercado de verduras, que por las discusiones que se me meten en la cabeza a veces, cuando estoy dormida, apenas y les daba para comer… Ahora que soy adulta Entiendo que pese a sus medios, trataban de darme lo mejor… Hasta los cuatro o cinco, yo solo escuchaba todos los días de ellos que yo iba a hacer grandes cosas… Ja, Grandes cosas… Eso no lo sabía el jodido pirado que buscando dinero para quien sabe qué coño, los mató a los dos justo cuando cerraban para volver a casa… Y yo apenas tenía seis. De ese día solo recuerdo dos cosas… A mi madre haciéndome dormir para luego ir por mi padre a cerrar el negocio, y luego a los jodidos cerdos echando abajo la puerta de la casa para sacarme de ahí, cagada y meada del miedo, y hecha una furia de gritos y llanto porque yo quería volver a tener la seguridad que mis padres me daban… Y que un jodido de mierda que nunca agarraron me quitó por nada…

Rock ya estaba horrorizado. Pese a las marcas que su camino en Roanapur le habían dejado a su alma, y las cicatrices que la justicia le causaba cada vez que la había hecho prevalecer, su humanidad sentía los golpes en la vida de Revy como si los estuviera padeciendo personalmente. Sin que ella se diera cuenta, apretó con fuerza creciente las manos sobre el volante, en el punto en que los nudillos se ponen blancos por falta de riego sanguíneo… Sin embargo, se obligó a mantener atención, porque Revy, ya decidida a pasar el mal trago de una vez, no había dejado de hablar…

-…Aquella noche de mierda la pasé de patrulla en patrulla, y de precinto en precinto, hasta que los pijos de Servicios Sociales me rescataron… Si a la mierda que hicieron a continuación se le puede llamar rescate… Por poco y no me arrojan por la ventana de un hogar de acogida del West Side… Si hasta parecía que tenerme les quemaba las manos a los hijos de puta… El chozo ese estaba lleno hasta reventar de chicos latinos, italianos e irlandeses que lo único que les interesaba era si había algo de valor en la maleta que los cerdos me armaron a toda prisa cuando me sacaban de la casa… Terminé, a los putos seis años, sin entender nada, sin ropa y sin zapatos, y ya poniendo el culo contra la pared, porque los mayores no se cortaban de nada por violar una niña de esa edad –Revy bajó aún más la cabeza- Chinatown es una selva prehistórica y retrógrada… Ya mayor entendí el porqué los chinos no le dirigían la palabra a mi padre, y porqué tuve una abuela neoyorquina que nunca conocí. Los matrimonios mixtos de esa índole todavía son tabú dentro de la comunidad china… Y los malditos neoyorquinos son de lo peor tratándose de esa mierda. En fin… Los Liu y los Lee se lavaron las manos al estilo del estirado ese que aparece en la biblia… Pilatos creo que se llama… Me negaron los muy cabrones, Así que quedé por mi cuenta otra vez. Tuve que aprender a mentir, robar y engañar ya desde entonces: Mentir para que las guardianas no nos apalearan, robar para comer y vestirme como pudiera, y engañar para mantener el culo con cero derrotas, entre otras cosas….¿Bonita infancia, no, Rock? ¿Qué de igual tiene la mierda que acabo de contarte con tu niñez de niño pijo y mimado, eh?

Rock no despegó los labios… y clavando los ojos en el camino se volvió a cargar en el volante…

-…Eso, cielito, pon los ojos en el camino… -Revy lo miró de medio lado con una sonrisa enajenada surcándole el rostro- …Pero si crees que la horrible mierda de mi vida no pudo ser así de mala, prepara esas orejas de negociante que tienes, y aguántate, porque se pone peor… Estuve metida hasta el cuello en ese agujero de mierda desde los seis hasta los ocho… Momento en que los chiflados de Servicios Sociales consideraron que habían encontrado un candidato idóneo para ser mi padre sustituto… El Cabrón hijo de puta se llamaba Gerald Barbasetti… Un policía de Mulberry Street, con más contactos en la mierda que Balalaika y Chang juntos… ¿Qué si al fin rehíce mi vida feliz de niña mestiza? Y una mierda, Rock… Pasé de ser cabeza de fila en el hogar, donde una orden mía hacía correr a todos detrás de mis deseos, a ser camello y burro de carga en la casa del cabrón… Como cenicienta estaba de la mañana hasta la noche manteniéndole la casa, no veía la calle salvo desde el ventanuco del sótano, y la puta rescatada de la calle con la que se casó, Gianna se llamaba la furcia, solo me daba órdenes y palizas para la risa por no ir todo lo rápido que se esperaba que fuera… La mierda esa era tan floja que hasta tuve que limpiarle la mierda del culo más de una vez porque a la hija de puta le daban ganas cuando todavía no se le habían secado las uñas… -Revy hizo una corta pausa- …Tu mente de negociante pirata ya debe haber sacado la cuenta, Rock… ¿Cómo coño un policía de calle tiene para mantener una casa en Nueva York? Te lo dije… El tipo estaba enredado hasta las orejas con las mafias, les pasaba datos, y muchas veces el cabrón hasta les cobraba la protección con los comerciantes rebeldes… Cuando llegué a los diez el cerdo me sacó a la calle… Siendo su recadera y moviendo mercancía fue como aprendí a ser una rata de alcantarilla, y así fue como cayó en mis manos mi primera arma… un puto .22 de fabricación checa, que me encontré en un callejón de vuelta de un movimiento de droga en el Bowery. El cuerpo de la puta todavía estaba tibio, y la aguja de la hipodérmica de heroína todavía en la vena se la hacía sangrar a pequeños chorritos… Supongo que el colocón la mandó al lado oscuro, y decidió espicharla para descansar…. Pero eso no es lo importante. Cuando llegué a los doce me pasó lo peor que podía pasarme… comenzaron a crecerme las tetas y el culo comenzó a pararse… si, cielito… comencé a hacerme mujer, y para mi desgracia, el policía cabrón comenzó a fijarse en mí… No pasaron ni seis meses, y una noche, después de drogar a su mujer como una vaca, el cabrón se metió al sótano, y luego de darme una felpa que casi me mató, me violó a su gusto y ganas… Demoré como tres días en volver a caminar como la gente… Y ante la preocupación de que el maricón volviera a repetir el numerito, me escamotee dos dosis de PCP de un encargo que el mierda me hizo para unos chinos… y de vuelta lo encontré bebiendo con la furcia que daba gusto… aparentemente le había ido de puta madre con los sobornos, y estaba celebrando con tantas ganas, que ni cuenta se dio de que les vertí las dos dosis en los vasos y se los llené de Whisky antes de irme a atrincherar al sótano… A la hora y media de esperar, decidí salir a la sala, y los encontré durmiendo medios muertos sobre el sofá… Ahí mismo les largue los cinco plomos que me quedaban en el arma… No conforme con ello, busqué el arma de servicio del cabrón hasta que la encontré… El .38 de mierda me tiraba de culo en cada disparo, pero les puse los seis, tres a cada uno, y luego de robarles todo el dinero y la droga que había en la casa a los cabrones, salí de esa mierda para no volver nunca más…

…En ese punto del relato, Rock hacía esfuerzos desesperados por no llorar. Los ojos le escocían de forma inaguantable "Mierda, mierda… Hay gente que se queja de una piedra en el zapato, y mi pobre esposa cargó una roca en su alma toda su vida… Qué estúpido e injusto desperdicio…" Pestañeando rápidamente, volvió a enfocarse en el camino…

-Comencé a vivir en la calle… Pero acababa de convertirme en una hija de puta más buscada que Bonnie y Clyde… Me había cargado un policía, y los azules de Nueva York no perdonan eso ni pública ni privadamente… Me robé de una tienda de ropa vieja una chamarra y unos pantalones desgastados, y luego unas tijeras de una librería. Me convertí en muchachito con solo unos pocos tijeretazos sin cuidado. De día robaba o aceptaba encargos por sumas ridículas para mantenerme con vida. De noche me escondía en los callejones o alcantarillas y trataba de dormir. El arma de la puta estaba descargada, y en Nueva York eso no vale, así que la tiré… Preguntando por aquí y por allá, encontré a un negro en el Bronx dispuesto a venderme una… El puto pandillero pensó que la tenía fácil conmigo… Me dijo que el arma estaba sucia*, y que la estaba dando regalada. Si no tenía dinero, le bastaba con que le entregara el coño y se daba por pagado. Yo le dije al pobre cabrón que me podía gozar a gusto, siempre y cuando la probara primero. En un callejón levanté el arma, y en vez de dispararle al bote de basura que me había indicado, le puse seis plomos al negro de mierda, y luego de robarle todas las balas y un cargador de repuesto, me largué de ahí.

Cinco días más tarde, los pandilleros compañeros del infeliz me encontraron, y aunque me cargué a dos en la pelea que siguió, los que quedaron con vida me vieron las tetas y el culo, y decidieron que matarme era un desperdicio. Me apalearon hasta cansarse, y cuando ya ni me podía defender, me violaron en fila los muy maricones. Esa fue la segunda… -Revy ya no podía contener lo que había en su interior, y su tono se volvía más y más oscuro- En todo caso, aquella Colt M1911 devolvió puntualmente toda la mierda que tuve que aguantar para tenerla. Durante el año que siguió nunca se trabó, nunca quedó con balas a media recámara, nunca quedó con el riel trabado al final de la carrera…El gatilló nunca se agripó, y nunca necesitó ni una puta limpieza de cañón. Comencé a cobrarle una confianza ciega que ya no tenía en la gente. Ya tenía arma, y todavía me quedaban balas… Pero ese puto año fue el más frío de toda la puñetera historia del puto mundo, joder. De modo que cuando se me acababa el día y la pasta, caminaba sin rumbo por las calles, y asaltaba licorerías por unos pocos dólares, una botella y cigarrillos… Bebía y fumaba nada más que para soportar el frío y el hambre… Aunque luego se volvió una necesidad. De vez en cuando encontraba una misión decente que sin preguntas me daba sitio para echar mis huesos por una noche, y algo de sopa boba para engañar las tripas… Pero la mayoría de las veces, cuando ya no daba más, iba al metro a tirarme cerca de los conductos de calefacción… Aunque dejé de hacerlo un día de diciembre en que el frío de la puta madre que había te cristalizaba el aliento cuando respirabas. No tenía ni un puto dólar en el bolsillo, y cuando las cosas están así de malas en la ciudad, se convierte en una selva en que hasta un puto cubo de basura quemándose puede provocar una pelea por espacio para calentarse. Esa noche estaba todo lleno por doquier, así que gasté mi última botella del día, y llegue ahí demasiado borracha hasta para reconocer el peligro. En medio de la noche nos cayó encima un jodido chiflado que se creía el vengador enmascarado, y mató a los dos Sin Casa que dormían conmigo… El desgraciado ya tenía el cuchillo encima de mí cuando le puse dos plomos en el estómago, y salí huyendo más muerta que viva de ahí… Mas tarde pasó lo que te conté en el Submarino… Los putos cerdos me dejaron tirada en la calle medio muriéndome luego de la paliza, y un viejo de aspecto raro me llevó a una clínica comunitaria donde me curaron. Antes que las preguntas se hicieran difíciles de contestar, escapé otra vez a la calle, a la alcantarilla…

Revy rememoraba otra vez sin ira. Pero el tono de ironía y cinismo era todavía peor que el de rabia, y Rock a cada segundo se sentía como la descantillada estatua de Buda a la entrada del Puerto en Roanapur… Como piedra iba perdiendo forma y sentido, abrumado por las verdades negras y amargas de la vida de su mujer…

-El viejo de aspecto raro fue mi primer padrino –Revy soltó una risita cínica antes de proseguir- Demoró cerca de un mes en volver a encontrarme, y cuando lo logró, me puse a trabajar para él. Protección, drogas, putas… Todo lo que puedas imaginarte pasó por mis manos, a los putos trece años. Volví a tener techo, cama y comida caliente otra vez. Desde la muerte cinco hasta la treinta y cinco fueron parte por sus órdenes, y parte por vivir. El viejo de mierda tenía una sola debilidad. Sus soldados eramos solo niñas, todas entre los doce y los dieciséis… Y todas tenían dinero de sobra para sus gilipolleces… Pero ninguna compraba balas, y tarde entendí el porqué… -Revy hizo una pausa para encender un cigarrillo. Su mirada se perdió en el brillo parejo de la brasa, en medio de espesas volutas de humo- ¿Se te ocurre, negociante, la razón del odio parido que le tengo al maricón de Phat La? Yo te lo diré; el gusto por las jovencitas. Cuando me puse a sus órdenes me dio una caja de cincuenta tiros de .45, y me dijo que no perdiera cuidado en hablar con él cuando se me acabaran. En cosa de meses nos metimos en una guerra por territorio con otra banda del barrio italiano, y todos los días había balazos por doquier. Cuando llené el último cargador, me vi obligada a ir al hotelucho que ocupaba permanentemente para pedirle balas. El resto de las chicas me necesitaban, porque ellos eran más y mayores, y ya teníamos dos chicas muertas y varias heridas. Casi me caí de culo cuando lo ví sentado en un gran sillón, con una mesa llena de balas por cajas a su costado. "Simple nena" me dijo el cabrón "Ponte al lado mío, bájate los pantalones y las bragas y te lo diré. Por cada minuto que me aguantes la mano en tu culo y en tu coño, tendrás cinco balas gratis… Si me dejas meterte mi dedo en el coño, serán diez por minuto… en tu culo, y serán quince por minuto… Si entregas el coño para que te lo folle a placer, una caja de cincuenta… Y si te dejas encular hoy y por el tiempo que yo quiera, nunca necesitarás pedirme esto de nuevo…" Yo necesitaba balas, Joder… Y el viejo pervertido maricón sabía que siendo menor de edad legalmente no podía comprarlas yo... El circuito sucio no era lo más conveniente, en razón de la clase de mierda oxidada o fallada que puede llegarte por comprar a ciegas. Y una mierda, lo que menos me importaba en ese minuto era el deseo que les despertaba mi cuerpo a los cabrones. Yo ni tenía una jodida idea del porqué, pese a que día con día las tetas y el culo me crecían más, aunque afortunadamente todavía no tenía mis primeras reglas, o lo hubiera pasado peor. Cincuenta balas… cinco minutos completos que me aguanté ese dedo reumático y lleno de verrugas metido adentro. Yo pensé que al menos mientras hacía la pasta suficiente, había librado sin más daño que sentir el coño escocido por algunas horas…

…Sin que Revy se diera cuenta, o bien si lo hizo a ella no le importó, Rock pateó el piso de la camioneta con rabia al pasar una velocidad…

-Lo que no sabía era que mi facha de muchachito con tetas le había despertado toda la perversión posible al viejo… Y comenzó a obsesionarse conmigo, pillandome en la calle a todas horas, comprándome una pistolera diestra para que no llevara la Colt metida en los pantalones… Finalmente no pudo aguantarse más, y una noche luego de abastecer a los dealers en Mulberry, me llamó a su cuchitril. Aunque de mala gana, fui. Allí el maricón me ofreció las putas puertas del mundo si follaba con él… No te niego que la propuesta comenzó a convencerme… Dinero fácil, balas de sobra… Y todo por una puta mierda a la que todavía no le encontraba el gusto y me daba puto asco. Otra chica, en la misma situación, le hubiera ofrecido hasta los hoyos de los aretes… Pero yo no aguantaba mierdas con eso… Mi primera muerte fue precisamente porque un cabrón me metió su asquerosa verga en el coño a la fuerza… Lo mandé a la mierda sin pestañear, y el viejo de vuelta me dio una bofetada que me hizo ver estrellas… Como bien supones, querido, Revy la hija de puta reaccionó de inmediato… Pero no alcancé ni a desenfundar cuando me fui a negro sin saber siquiera lo que me había golpeado… Desperté con los pantalones y las bragas abajo, y al viejo asqueroso encima mío metiéndomela por atrás… Esa fue la tercera… Cuando el cabrón hijo de puta acabó, viejo y acabado como estaba, casi se quedó dormido cuando se salió de mí. Tantas ganas me tenía y tan ciego estaba, que el maricón no me quitó la pistola para violarme… Solo segundos antes de matarlo se dio cuenta de su error. Tuve que salir a balazos contra mis propias compañeras para escapar de ahí, y cuando alcancé la calle me di cuenta que el ruido de mierda que bien sabes hace una balacera de las buenas, atrajo a la bofia como moscas a la miel… Ni dos manzanas alcancé a escapar cuando me echaron el guante, y eso solo después que recibí mi primer plomo en el hombro… Esa cicatriz que ahora tapa el tatuaje es mi recuerdo de esa noche. Terminé en el ala prisión del Bellevue, y ese fue mi primer paso dentro de esa mierda que llaman la Justicia Juvenil…

…Rock trató de no parecer angustiado, e intentando conservar la serenidad, echó una ojeada que trató de ser fría al reloj digital del vehículo… Pasaban de las ocho. Revy ya llevaba algo más de una hora hablando, y el relato se le hacía cada vez más inaguantable con cada minuto que pasaba… Y peor aún, todavía no tenía trazas de terminar…

-Yo sabía que no era un angel –Revy se rió sordamente y con desgana- Pero cuando el fiscal asignado se presentó para leerme la fría relación de mis cargos, no hubiera pensado jamás que puesta en los putos términos legales del papel que me leyó, se oyera tan asquerosamente negra… Cualquiera hubiera pensado en un criminal de más edad y recorrido en el hampa… Pero el puto pijo se quedaba pasmado mientras le leía esa relación a una mocosa de trece para catorce años. Llegaba a hervir de furia amarrada a esa cama de hospital mientras el pijo maricón se compadecía de "Mi triste vida" Joder, triste y una mierda, no iba a ir a la sombra ahora ni nunca si podía evitarlo. Me ofreció un arreglo si aportaba testimonio para desmantelar la organización del viejo muerto: El Bowery, Mulberry y Chinatown se estaban disputando los restos del cadáver, y en las putas calles de los barrios había tanto plomo que ni Superman hubiera podido ver a través de el. A cambio, me ofrecía protección y un centro de mínima seguridad hasta el juicio. Si la cosa prosperaba en tribunales, y yo cooperaba, podía esperar una reducción de condena que me permitiría salir del sistema bajo palabra en la mayoría de edad. Joder, yo quería largarme enseguida, pero me lo pensé mejor. Una temporada fuera de circulación me pondría a salvo de la tormenta de mierda que había en las calles por haberme cargado al viejo, así que acepté. Me sentí segura… O al menos eso pensaba mientras me llevaban a Beacon. Nada más llegada ahí apareció en mi celda un guardián que hizo mierda todo lo que traía, y de paso me tiró al piso con los brazos atrás. Mientras me los tiraba hacia arriba con una mano su asquerosa bota en mi espalda me inmovilizaba al piso. No contento con eso, el pervertido maricón me restregaba la puta macana por el culo y el coño… Al tercer día de estancia me acorraló en las duchas y me violó luego de darme una paliza porque me defendí. Esa fue la cuarta…

Rock ya estaba más allá de la vida. Fuerzas apenas le quedaban para mantener la ruta… porque no se sentía capaz de nada más…

-…Luego me metí sin quererlo con las mexicanas, por sentarme donde no me correspondía en la hora de patio… Tenía tanta calle, y sin embargo ocupar un puto asiento era peor que quitarle la comida de la boca a alguien… las malditas furcias de mierda me metieron a la fuerza en una celda, y luego de arañarme y apalearme hasta que se les cayeron los brazos, me metieron un trapeador por el coño solo para que aprendiera a estarme quietecita en mi lugar… Pese a que no fue una verga, siempre he considerado esa como la quinta… Así como me estaba saliendo la mano, no iba a llegar con vida a final de mes. No entendía los putos códigos carcelarios, tenía la cara y el coño hechos una mierda, y todavía faltaba que el puto juicio prosperara para que me sacaran a testificar… A la mierda… Faltando apenas dos días para que me llevaran al tribunal, me escapé de Beacon escondida en la basura apestosa de ese lugar…

…Rock de verdad ya no quería oír más… Pero se obligó "Van años que Revy no habla de estas cosas, y es probable que nadie las haya escuchado antes que yo… Dije que iba hasta el final, y cumpliré aunque el alma se me caiga a pedazos… Ya empezaste, Revy. Se la chica valiente que sé que eres, y termina. Aunque me duela, yo todavía sigo aquí, y voy a estarlo toda tu vida…"

-…Nueva York ya era territorio peligroso para mí… Así que saltando de tren en tren y de camión en camión… Y de la sexta y séptima violación… Llegué finalmente a Florida… Los aventones tienen su precio. Un vagabundo en un tren, y un camionero de verga minúscula y apestosa, se dieron el gusto final de abusar de un tierno coño adolescente antes de morir… porque durante el camino llegó mi primera regla, y ya tuve que pensármelo mejor antes de dejarme violar para seguir con vida. Así que la ya no tan pequeña Revy, llegó con las manos vacías, un saco al hombro, y su primera caja de tampones, que dicho sea de paso casi me acabé antes de podérmelos colocar como una mujer hecha y derecha… Putas cosas de mujer que nadie me enseñó porque no había nadie ni dispuesto, ni disponible. El caso es que callejeando por Miami encontré mi primer y último trabajo antes de saltar el océano. Los Tongs buscaban una chica que no le temiera a las armas, pero que con su cuerpo tentador y su inocencia infantil, sirviera para mover drogas, y abastecer a los dealers, que en aquella época dorada ganaban dinero a manos llenas en medio del furor por la cocaína colombiana que entraba por México y los cayos de la florida. Era un remanso de paz donde hasta los cubanos y los italianos hacían negocio sin molestar a una puta mosca. Ellos me convirtieron en mujer. Me llevaron a cortarme el cabello, recibí mi primer teñido, mis primeras bragas y sujetador de encaje, mi primer vestido… Era una puta cosa para la risa… Las furcias que trabajaban para el Tong hasta me enseñaron como sentarme, pararme y caminar con falda, porque acostumbrada desde siempre a los pantalones, me sentaba como un puto hombre, con los codos en las rodillas y las piernas abiertas… Y por fin pude ponerme el puto tampón femenino como la puta gente normal. Todas las tardes me paseaba por el Sunset Boulevard con mi vestidito floreado y aire de chica inocente… con una Beretta 84 en el bolso… qué mierda divertida era esa. De ida parecía una de las furcias de las mierdas que filmaba Russ Meyer, con las tetas como misiles de gordas con tanto polvo como podía cargarles… para la vuelta ya venían de tamaño normal… y todo bajo las mismas narices de los cerdos, que ni se daban por enterados de tan corrompidos que eran los maricones… Estuve así, en esa tranquilidad entre balacera y balacera hasta los dieciocho, pasándomela de puta madre bajo el sol después de toda la mierda de frío que había soportado… Hasta que la pequeña Revy se enamoró… El Cabrón de mierda se llamaba Benny Wang, o al menos eso decía él, y también era mestizo como yo. Un año entero sin preguntas y sí conversando como loros luego de follar… Por fin mi cuerpo comprendía el gusto que daba, y como estaba enamorada, no ponía restricciones a nada de lo que salía de mi puta boca y cuerpo… Y el cabrón, luego de follarme hasta colgada del techo, me escogió para que lo acompañase en un transporte grande de droga a Nueva York… El Tong, lo mismo que la Tríada, negocia con sus iguales por dinero, pero los engaños y balaceras entre bandas son moneda corriente durante las transacciones. Estúpida y boba como nunca más fui en mi vida, ante la perspectiva de follar como conejo por cinco días completos, acepté. En medio del intercambio aparecieron los putos federales, para descubrir con rabia que el maricón de mierda al que le había entregado el cuerpo por amor y por gusto, era un puto agente de la DEA… Ahí mismo me cargué al cabrón bajo una lluvia de plomo, y para serte sincera, todavía no logro saber cómo mierda me abrí del puto sitio sin siquiera un raspón… Yo sabía que no iba a librar de una mierda de ese tamaño, y que los putos agentes iban a coserme a balazos en cuanto me tuvieran a tiro… Mejor a la sombra y viva, que bajo tierra y muerta, pensé entonces… En cuanto ví una oportunidad segura, me entregué a los locales… -Revy volvió a reírse amargamente- Era la mierda más divertida del mundo ver a los agentes de la DEA , el ATF, el FBI y a la policía estatal y de la ciudad enseñándose los dientes por mi causa… Si tan solo hubiera sido por mi linda figura, y no porque todos ellos solo querían meterme en una celda, hundirme en la mierda y tirar la llave… El caso es que para mi desgracia, el Fiscal de Distrito era el mismo pijo cabrón que se había condolido de mi "Triste Vida" cuando me leyó la acusación en el Bellevue a los trece… Me dio una puta mirada con la mierda saliéndole por las orejas, y los mandó a todos al carajo diciendo que el caso era de la ciudad, que yo era una mierda traicionera con cuentas pendientes, y que solo cuando él terminara conmigo, dejaría los despojos a disposición de las demás agencias…Antes de Filipinas, esa fue la primera vez en mi vida que salió de mis labios un "Estoy Jodida" bien de adentro…

Rock quiso sonreír ante el chiste negro que no venía al caso, salido de los labios de Revy… Pero su dolor, sencillamente se lo impidió…

-El juicio fue una pesadilla de mierda… -Revy estiró la mirada hacia el horizonte sin ver nada realmente- Me salvó que era solo un gatillo fácil de mierda y no Al Capone, o los medios se hubieran hecho navidad en julio conmigo… Hasta los padres del cabrón que me engañó estaban entre el público para ver cómo me hundían en la mierda… Allí me caí de espaldas… cuando el puto fiscal hizo la relación de hechos, Resultó que tu esposa aquí presente, tenía acreditadas nada menos que 145 muertes entre los doce y los dieciocho… Nada mal para una principiante ¿Eh, Negociante? El caso es que el pobre gilipollas que me habían asignado como defensor de oficio, se volvía loco intentando ablandarle el corazón al fiscal para negociar… Pero el cabrón se negó en redondo… Hasta que un investigador de la defensoría dio con mi historial en servicios sociales, historial que dicho sea de paso, el cabrón del fiscal había intentado a toda costa ocultar… Yo tenía por bajo no menos de tres cadenas perpetuas de un tirón… Pero el discurso del gilipollas en la negociación, achacándole todos los problemas que tenían conmigo al mal manejo de mi caso, y el hecho de que me hubieran asignado un padre sustituto que siendo policía tenía conexiones en el hampa y blablablá… El pijo del fiscal se meó ahí mismo y se entregó. La propuesta era clara: Bedford Hills, 25 años con beneficios y rebaja por buena conducta, y cooperación máxima con todas las agencias que estaban haciendo antesala tras de él… Si no hacía alguna gilipollez, hasta podría salir en diez… Asi que dije de acuerdo, y ya veré como sobrevivo…

…Rock finalmente comenzó a relajarse… La historia aparentemente estaba llegando a su final…

Lo que sigue, cielito… Es más una película de Hollywood que parte de mi vida. El bus lleno de convictas que nos llevaba a Bedford Hills salió de Nueva York una mañana de julio, con más escolta que el puto presidente de la nación… Algunas de las tipas que iban arriba eran realmente unas hijas de puta malas hasta el tuétano… Yo solo trataba de vivir y que no me mataran en el proceso… Salvo que al llegar a la interestatal el puto infierno se desató de repente… autos negros por todos lados y una balacera de la puta madre que me quemaba las manos porque esposada y vestida de naranja como una jodida zanahoria no tenía como mierda participar y ser libre otra vez… La mayor sorpresa era que todos los putos que les disparaban a los cerdos y al bus venían por mí… El Tong no se toma esas molestias por una tipa como yo, así que de verdad no sabía qué coño estaba pasando… menos todavía cuando en medio de un rio de sangre, guardias y presas muertas, entraron dos tipos que cortaron los grilletes, y agarrándome de donde mejor pudieron me sacaron de ahí. Una hora más tarde, apenas se dignaron a decirme que me quedara quieta, y que subiera a la learjet que esperaba en el aeropuerto Greenwood Lake. Ni pude soltar una jodida protesta, porque los cabrones, en cuanto me cambié de ropa, se lanzaron sobre mí y me durmieron con quizás que mierda de droga… El caso, es que desperté nueve horas más tarde arriba de una Limusina, casi en la entrada de las salidas internacionales del LAX. Llevaba tacones altos, una falda que más parecía una muestra gratis de mi culo, el cabello teñido de rubio furioso, y unos gigantescos lentes oscuros a juego. Parecía una furcia a punto de echarse a la calle a trabajar con el coño… Entonces comprendí todo… El cabrón chino que iba conmigo, me dijo que mi familia verdadera me había estado buscando por años… ¿Mi verdadera familia? Yo ya no entendía una mierda de nada. Entonces me dijo que mi apellido no lo llevaba cualquiera, y que el honor de portarlo no debía ser manchado de la manera que yo lo estaba haciendo. Por lo mismo me estaban sacando de los States rumbo a Tailandia, donde un hermano cuidaría de mí y me proporcionaría los medios para vivir… Fue entonces que muchas piezas sueltas del puto y macabro rompecabezas de mi vida encontraron su sitio para explicarme todo. –Revy suspiró con fuerza- Mi padre venía de una familia con dos ramas. La rama blanca había emigrado a los States para vivir y trabajar en paz… Pero la negra, que era de esas que producen auténticos hijos de puta, había hecho su vida a base de servir a la Sun Yee On… Me enteré mucho más tarde por Chang que muchos de mis parientes directos incluso fueron Cabezas de Dragón de la hermandad. El caso es que mi padre decidió escapar de su destino y pidió ayuda para desaparecer a sus parientes blancos en los Estados Unidos. Por eso y por casarse con una blanca apenas tenía para vivir, apenas le hablaban, y cuando los Tong lo encontraron, lo mataron y a mi madre sin vacilar… Y yo hasta serví a los hijos de puta… El caso es que aquí acaba esta historia, Rock… Porque el resto ya lo conoces. Chang me apadrinó, me enseñó a disparar como el puto asesino que es, y comencé a vivir de la pistola en Roanapur. Me presentó a Dutch y me convertí en pirata… Salvo que… Hay algo reciente que no te he contado….

Ahora Rock se alarmó de verdad… Revy estaba con los ojos brillantes, y con la cabeza baja se abrazaba con fuerza creciente… Como si la revelación que le restaba fuera finalmente a hacerla caer…

-¿Recuerdas ese encargo que me hizo Dutch casi recién casados, que me llevó a Bangkok por un día entero? ¿Ese del que te preocupaste tanto porque podía traerme mal rollo? Pues debo decirte, cielito, que no había ningún encargo de Dutch… Yo fui por mi cuenta, y de paso te mentí como la descarada hija de puta que soy…

Los ojos de Rock se abrieron con sorpresa inaudita…

-Fui al ginecólogo, gilipollas… -Revy lo reprochó con un hilo de voz- ¿Acaso no te has puesto a pensar que en el tiempo que llevamos casados nunca te dije que no, que follamos en callejones y hasta en el puto Plymouth y nunca, nunca, te pedí que te pusieras un puto condón? ¿Y acaso nunca reaccionaste al hecho que nunca has visto ni la traza de una jodida caja de pastillas en casa? Te creía más inteligente, negociante… -Revy bajó la cabeza casi hasta que el mentón tocó su pecho- Tenía una esperanza, Rock, débil, pero a fin de cuentas una puta y jodida esperanza… Hasta que el maricón del ginecólogo me dijo que ni en sueños… -Revy se atascó, y Rock sintió el comienzo de un sollozo agolparse en su garganta- Joder… Que mierda inútil… Transité entre balazos, sangre y muerte entre los doce y los dieciocho, me violaron siete veces en todo ese puto tiempo… Pero aún tenía esperanza, hasta que la sospecha que me brotó en Filipinas luego que los negros de mierda me violaran y encularan a su gusto, se hizo realidad… -Revy finalmente soltó dos lagrimas que brillaron en la noche antes de perderse absorbidas por la tela de su blusa- Me has entregado tanto, y yo no tenía una puta mierda que ofrecerte… Yo quería darte un hijo, Rokuro Okajima… La puta y santa verdad que llegué al jodido punto en que no me importaba cargar una panza de tres jodidos kilómetros, si lo que la engordaba era tu amor y el mío, joder… Pero la sentencia del jodido médico fue peor que la de un puto juez… mi coño solo sirve para follar… quedé tan destrozada que nunca, por ningún medio, voy a poder engendrar…

Revy ya no pudo contenerse más. El llanto llegó finalmente, pero en medio de sus férreos esfuerzos por no llorar más. Los sollozos finalmente la derrotaron en esa batalla perdida de antemano, y el llanto convulsivo y desgarrador no tardó en llegar…

-…Basta, Revy, Joder, ya no aguanto más…

La frase desgarrada de Rock, que apenas veía el camino porque las lágrimas no se habían hecho esperar, fue la que decidió su siguiente movimiento. Sin importarle el hecho que se hallaba en medio de la noche en una autopista, pisó con fuerza el freno y el embrague de la camioneta, que se detuvo en medio de un atroz chillido y humo de neumáticos quemados… Revy solo quería una cosa de él, y él exactamente lo mismo que ella… cuando lo vio abrir la puerta del conductor ya no pensaba, solo abrió la del pasajero, y bajando de la camioneta, corrió por el costado del vehículo hacia el único sitio del mundo donde sabía que iba a sentirse segura sin preguntas ni transacciones de ninguna especie. Todavía llorando, ambos se encontraron entre los focos encendidos del vehículo, fundiéndose en un abrazo desesperado de parte de Revy, y la ancha y cálida extensión del consolador abrazo de Rock…

-Rock… nunca más…-Revy se estremecía, convulsionada por su llanto, con su rostro pegado al espacio entre el cuello y el hombro de Rock- nunca más de esta puta mierda… nunca más…

-Nunca más, mi chica valiente… Ya fue suficiente… Shhht, ya lo soltaste, llora si quieres… Yo de aquí tampoco me voy a ir nunca más… -Rock acariciaba apaciguadoramente el cabello de su mujer- Siempre vamos a estar juntos, y juntos apalearemos la mierda que se nos venga encima para que no nos toque… Ya no estás sola…

-…Pero…

-Escuchame, Rebecca Liu… Y escúchame bien lo que voy a decirte –Susurró Rock a su oído mientras estrechaba el abrazo- Nada me llena más de amor y orgullo que lo que trataste de hacer, aunque no hubiera tenido el resultado que esperabas… Pero un filósofo del que no me acuerdo el nombre dijo una vez "Donde la vida nos cierra una puerta, el destino nos abre una ventana" Esperemos a ver que ventana se nos abre por el camino… Y mientras sucede, yo solo te quiero para mí… Me siento como un pirata egoísta con un gran botín… Y no pienso compartirlo con nadie…

Revy solo estrechó aún más el abrazo, refugiándose en los brazos de Rock, sin palabras, sin condiciones, sin nada más que el frío, pegajoso y oscuro peso de su vida pasada, disolviéndose y alivianándole el alma en el suave calor que su pecho encendía cada vez con mayor fuerza… Ella no supo cuánto tiempo pasó, pero sentía unas ganas devoradoras que el bienestar que sentía entre los brazos de Rock no acabara jamás… Hasta que el estruendoso sonido de una bocina de camión aumentó, los ensordeció y luego los dejó perdiéndose entre una ráfaga de luces para ser tragado por la noche…

-…Rock…

-¿Si, Revy?

-…Vamos a perder algo más que la camioneta si seguimos parados a mitad de carretera en medio de la noche… -Revy soltó una risita con su rostro todavía escondido en el pecho de Rock- Lleguemos primero a Duyun… Ahí nos abrazaremos todo lo que queramos –Revy levantó el rostro, con los ojos todavía brillantes de lágrimas, pero una ancha sonrisa en el rostro- ¿Qué te parece, Eh?

-…Vamos, filosofa, sube a la camioneta – Rock le dio un leve beso antes de soltar su cintura- Habrá que correr para llegar a la ciudad antes de medianoche… Y voy a cobrarte el abrazo con todos los recargos…

-Eres un pirata, Rock… -Revy soltó una carcajada limpia y relajada mientras subía al puesto del pasajero- …Pero que estoy diciendo… ¡Tú eres un pirata!

-…Mira quién habla… -Rock cerró la puerta del conductor, y luego de dar el contacto, llevó su mano a la palanca de velocidades… y al hacerlo la mano de revy se puso sobre la de él para pasar el cambio- …La mujer que amo y que me enseñó, por fortuna viene a mi lado…

Pasadas las once encontraron un hostal abierto en Duyun… Y sin nada más espectacular o candente que dormir juntos y abrazados en ese lecho temporal, dieron fin al agitado día que habían vivido "Si antes tuve alguna duda de haber unido mi pésimo destino al del negociante, ahora ya no hay espacio sino para la realidad que ya no soy ni yo misma, ni completa si no es con él…" Sintiendo las cálidas manos y cuerpo de Rock sobre su vientre y espalda, Revy finalmente cerró los ojos… Y mientras el sueño se encargaba de entregarle descanso, el alivio que sentía en el pecho fue dibujando una relajada y ancha sonrisa en su rostro…

Duyun – Chongqing (474Km., 6 Horas, 13 Minutos)

Tomaron el desayuno entre los repetidos agradecimientos de la dueña del hostal: Las grandes festividades anuales de los Miao ya habían pasado, aunque todavía era posible ver en las calles a algunas de las jóvenes ya casadas que habían participado del festival, con algunos discretos adornos de plata en sus orejas y vestimentas, por lo que la afluencia de turistas bajaba sensiblemente. Corriendo con gran diligencia los despertó puntualmente en la habitación a las ocho de la mañana, para extender los manteles en el comedor, y servirles un desayuno chino tradicional: Tanto el xī fàn como las verduras hacían sentir a Revy como en casa, lo mismo que la cremosidad del huā shēng jiàng y el untuoso sabor del mán tou, que se sentían como hechos en casa, al punto que Rock, saliéndose de las pautas de conducta de la china rural, saludó ruidosamente y con agradecimiento, algo demasiado al estilo japonés hasta para el gusto de Revy…

-Hey, Rock… -Revy lo miraba entre curiosa y divertida, todavía con los palillos entre los dedos- Podrías tener la bondad de mirar el GPS. Si mal no recuerdo, estamos en China…

-¿Y eso porqué, Revy?

-…Porque noto que la cultura no es algo como lo mío, Rock… -Revy chasqueó los palillos con los dedos, y siguió atacando los restos de su plato- Yo tomaba solo lo que me servía, o simplemente lo dejaba pasar hasta sin remordimiento. Recién ahora comienzo a sentir que tengo raíces en un sitio como aquí: Comencé hablar Chino otra vez, aunque de pronto me sale como de jardín de infantes… Pero tú eres japonés… Lo noto cada vez que almorzamos en el mercado, en Roanapur… el Itadakimasu* te sale de adentro, puedo ver como lo dices moviendo los labios… Supongo que no lo haces en voz alta para no cabrearme… ¿Es así o no?

-…No saco nada con mentirte, Revy… A veces quisiera no hacerlo –Rock bajó la cabeza, y antes que su boca lo traicionara, se llevó completo un mán tou a la boca con los palillos, sin siquiera usar la cuchara. Luego de masticar con método, levantó la vista hacia su esposa, todavía con comida en la boca- Son cosas que me llevan a otras que no quisiera recordar…

Revy se alarmó: Luego de las horas de descanso y del dulce calor del cuerpo de su esposo inundando el suyo, más el extasiado despertar mirando su reflejo en sus ojos, Revy sentía haber dejado atrás con un alivio curativo impresionante su vida anterior… Y tras haberlo hecho, con su cuerpo y su alma en un estado de paz que siempre le había sido elusivo durante los años malos y el tiempo reciente antes de conocerlo, ahora notaba como la serie de eventos que habían moldeado la vida de su esposo, comenzaban el doloroso camino para salir a la luz "Yo no soy el negociante, pero conozco demasiado bien el asqueroso atasco que comienza a sentir en el alma… Antes que el día termine, tú también soltarás lo que cargas dentro, amor… Así ambos por fin estaremos en paz para seguir adelante…"

Ooo

Por primera vez en todo el viaje, Revy descubrió que Rock no tenía prisa. El viaje hasta Chonqqing no iba a tomarles más allá de seis horas en velocidad de crucero… Y Rock, meditabundo y callado, dejando atrás la urgencia de llegar al lado del Maestro Yueh, no se decidía a partir. Con desaliento reconocía que no tenía las armas de su esposo para hacer que hablara, y que finalmente dejara salir lo que su conversación durante el desayuno había removido dentro de su corazón y su alma. Tuvo que dejarlo pasar, aunque la solución le dolía, y bastante, pero pese a su impotencia, algo de alivio le trajo el hecho que rock liquidara la cuenta del hostal inmediatamente después de almorzar. "Tengo que hacer que se obligue a hablar, o el resto de este viaje se va a ir a la mierda" Pasadas las dos de la tarde la camioneta ya estaba cargada, y Rock, despidiéndose esta vez contenida pero sinceramente agradecido de la dueña del hostal, bajó los peldaños desde la calle, para encontrar a Revy cómodamente instalada en el asiento del conductor…

-Yo conduzco, Revy.

-Vamos, cariño –Revy trató de reprocharlo con algo de dulzura, pero con su cabeza trabajando a millones de kilómetros por hora- Te has gastado el culo conduciendo durante todo este viaje… Que yo me aplane el mío por un rato es lo menos que puedo hacer… Y si al final del día su dueño le vuelve a dar forma, pues queee…

-De acuerdo, de acuerdo… -Una sonrisa descolorida asomó al rostro de Rock, al que sin embargo le divirtió el intento de hacerle una insinuación menos directa de parte de Revy- Eso sí, en la hora cuatro cambiamos, y ni un minuto más…

-¡Sí, capitán, Señor! –Revy intentó un remedo de saludo que a ella misma la hizo reír- ¡A su orden, Señor!

-Ya está bien, recluta Liu… -Rock intentaba mantener la sonrisa, pero cada vez le costaba más- Ojos en el camino, oído al GPS, y vámonos ya…

"Esto se le está yendo de las manos al negociante… Y no tengo como mierda hacer que hable… Yo no sé lo que sabe él, no tengo su paciencia, y aunque puedan parecerme los gritos de un pijo llorón al que le quitaron el juguete, es su vida, son las marcas que le matan el alma al hombre que amo… Mierda, Rock. Habla de una vez, vomita toda la puta mierda que te corroe el alma y libérate como yo para que caminemos juntos de una vez y de verdad…" Revy ya llevaba tres horas al volante, en la serpenteante ruta que iba poniendo cada vez más cerca las montañas y los escondidos valles propios de la zona, con un Rock silencioso y meditabundo, que ya no intentaba hablar, ni dormir, ni descansar, o meditar para ayudarse a sacar de adentro sus dolores escondidos. Tentada estuvo de volver a poner el disco de Benny Boy, el que más de una vez los había salvado durante el viaje… Pero el removerse incomodo de Rock en el puesto del copiloto la dejó con la mente y el brazo a medio camino de concretar su propósito…

-¿Recuerdas Japón, Revy?

-Sí, por supuesto… Le pasaron demasiadas cosas a mi vida y a la tuya en ese sitio…

-¿Recuerdas que pese a lo que te encabronaba mi actitud, me acompañaste dos veces a casa?

-Era que no… Los chavales todavía han de estar cagados hasta los calcetines luego que les deshice las latas a balazos… Y todavía me da vergüenza recordar que me pillaste a medio juego con los críos esos…

-…Y… Revy… ¿Se te ocurre pensar porqué fui dos veces a un sitio donde normalmente debería haber ido solo una…?

-No… Ni culo de idea, Cariño… -Revy dijo lo que primero se le vino a la mente, aunque no era su verdadero pensamiento. Al final pudo más la verdad que iba convirtiéndose en una realidad entre ellos- Eeeh… Que mierda, Rock, no tengo ni las tetas de mentirte. Siempre pensé que era porque te habías arrepentido, que volver a sentirte entre los tuyos iba a cambiar tu decisión de seguir con nosotros. Solo cuando llegamos a esa plaza por segunda vez, y me dijiste que venías a despedirte de tu vida anterior, comprendí… Comprendí que en la primera visita no fuiste capaz…

-…De poner un jodido dedo sobre el llamador de la puerta, Revy… -El tono amargo de Rock comenzó a dolerle de veras- Y ahora por fin, luego de la valentía que tuviste para soltar una vida que ni en mis sueños más negros supuse para ti… Este negociante gilipollas no puede hacer menos que honrar la confianza de su mujer… Y soltar de un tirón sus pijos dolores…

Revy no sabía qué pensar o como sentirse… Por un lado alivio de que las cosas hubieran llegado al punto que Rock no necesitara más ayuda que el propio peso de las cosas que lo afectaban… Y por otro algo de rabia por el hecho que la vida de su esposo no tenía punto de comparación con la de ella… Hasta que sola se dio cuenta que nadie puede compararse con nadie "Todos los dolores son distintos y afectan de distinta forma a las personas. Yo podré sentirme muy mierda por la vida que me tocó… Y al lado mío puede haber una jodida tipa que lo pasó triplemente peor que yo… El dolor del negociante también vale, porque lo afectó… Suelta todo cariño, de una vez y ya… si hay que llorar por ello, pierde cuidado, que tus lagrimas se irán junto con las mias a la ropa o el suelo… Se valiente como tú me pediste que lo fuera, y ya verás que de aquí en adelante serán dos pares de pisadas las que vayan a todos lados…"

-El sitio al que fuimos, se llama Meguro, Revy… -Rock partió hablando con tranquilidad, pero sin ánimo de mirar más que al piso de la camioneta- Era una especie de ciudad satélite de Tokio, hasta que fue engullido por ella y se convirtió en uno de los 23 distritos especiales de la ciudad. Y sí, tenías y tienes razón, Revy. Nací en el corazón de Pijolandia…

Revy abrió los ojos con sorpresa. Rock siempre había defendido su cuna… y ahora soltaba fuera de toda previsión su primera carga de amargo veneno sobre aquello…

-Me da hasta rabia y pienso en la injusticia que representa que en medio de un amontonamiento de pesadilla como lo es Tokio, donde apenas hay espacio para soltar un pedo y así y todo hay un tipo al lado que te siente la peste… Y en Meguro yo hasta tenía un parque justo frente a mi casa para jugar… -Rock soltó una risa amarga en cuanto el recuerdo tocó su mente- Jugar… Lo que menos hice fue jugar durante un tiempo en que lo justo hubiera sido que lo hiciera… Nací en el seno de una típica familia hija de su esfuerzo que se labró peldaño por peldaño hasta alcanzar la posición que ostenta y su tranquilidad económica. Mi padres, tus suegros, Revy, se llaman Ken Okajima, y mi madre Jun. El, un graduado de ingeniería de Hitotsubashi, nada le costó lograr el favor de algunos de sus más destacados Sempai* y profesores, y terminó honrando su confianza al lograr un puesto en el gobierno… Mi madre, bueno, las mejores universidades consiguen los mejores maridos, reza un viejo y retrogrado dicho en mi país… Así que sus estudios de economía pasaron de la universidad a la cocina…

Revy nunca pensó que un relato tan corriente como podría serlo en labios de cualquiera, se sintiera tan amargo como Rock lo relataba…

-…Pero ella no solo era una esposa devota de acuerdo con la tradición japonesa… También a su tiempo fue madre, y peor que eso, una Kyoiku Mama*. Ryouichi, mi hermano mayor y yo, fuimos sometidos a la disciplina férrea que moldea a los niños japoneses ni bien comienzan a gatear, si es que no antes. –Rock se rió con sorna y roncamente- La tradición japonesa está llena de dichos que tienen que ver con la educación. El principal, y que todos nos aprendemos a su tiempo reza "Si estudias cinco horas, pasas. Si estudias cuatro horas, fracasas…" Nos prepararon como verdaderos hamsters amaestrados para entrar en un buen jardín de infantes… Y Ryouichi siempre llevó en esas instancias el favor de mis padres… Aprendió primero las vocales, los números del uno al diez, la canción de la limpieza… Tu pobre esposo ya se resistía a que le dijeran qué debía hacer, y principalmente el cómo… Terminé en el preescolar de la comunidad… Y la doncella iba a dejarme y a buscarme, a una mierda de sitio donde en la entrada sólo veías madres… Así siempre fueron las marcas de mi vida…

Revy era hija única, y huérfana por añadidura… Podría haberle parecido una estupidez el relato de Rock… Pero se dio cuenta que pese a tener todo lo que tuvo, también estuvo solo…

-…La primaria y la secundaria fueron mis siguientes pesadillas… -Rock seguía con la cabeza baja- Entré, siempre detrás de Ryouichi, en la primaria de Meguro… Era lo lógico: Mi hermano mayor me lleva dos años de diferencia, cosa común en Japón. Los maridos embarazan rápido a sus mujeres para llenar sus expectativas y luego quedar en libertad de dedicarse a sus trabajos, que por norma general les consumen todo su tiempo. De aquella época recuerdo que mi padre, por su trabajo en los ministerios, desaparecía semanas enteras de casa… Pero ni siquiera mi madre era un refugio para las dudas y miedos típicos de la infancia. Yo, al contrario de Ryu, recibía solo la atención de la doncella: Era una chica sabia y con un natural sentido común venida de Okinawa, que con toda probabilidad fue la que metió en esta cabeza el concepto natural de la justicia, junto con la capacidad de evitar los problemas simplemente no involucrándose en ellos… Entonces vino el segundo golpe… Papá decidió que los Okajima tenían un futuro promisorio y asegurado en la administración pública, y de acuerdo con eso dio los pasos necesarios para asegurar la sucesión. Tanto Ryu como yo iríamos a Hitotsubashi, y haríamos de la administración y los negocios en cualquiera de sus formas una pasión. La orden de un cabeza de familia en Japón no se discute… Tarea titánica para mi madre, que de inmediato nos buscó un Juku* acorde con las expectativas de la familia…

Revy sintió escalofríos. Ella, que nunca recibió órdenes de nadie, y que las veces que trataron de enrielarla ponía en claro sus deseos a punta de balazos… Y a Rock ni siquiera le habían preguntado, o dejado ser niño en el proceso…

-…Pasaba en clases desde las ocho de la mañana hasta las nueve de la noche, y luego debía volver solo desde el centro de Tokio hasta Meguro, a seguir estudiando con mi madre como implacable capataz, hasta las once de la noche. No juegos, no computador, no teléfono… Ryu se sometía, y se volvía en el proceso una computadora humana casi sin sentimientos de ninguna índole… Yo me resistí todo cuanto pude… Pero lo hice demasiado bien. El director de la primaria y el del Juku citaron a mi madre con horas de diferencia… Y ambos dieron un veredicto lapidario: Yo estudiaba, asimilaba admirablemente los contenidos, trabajaba en clase como un esclavo… Pero nada de eso se reflejaba en los controles parciales… -Rock se rió sin ganas al recordar- A eso ellos le llamaban por lo claro rebeldía… Yo lo consideraba mi legítimo derecho a hacer lo correcto, y eso era no volverme un robot deshumanizado con una tarea designada casi desde la cuna. La discusión que la familia en pleno tuvo con un niño de apenas ocho años es para no olvidar…

Revy sencillamente no daba crédito a sus oídos. Rock tenía una familia constituida… y se comportaba con él más como si fuera un esclavo con sus tareas mal hechas que un hijo…

-Me trataron de lo peor… -Rock soltó una risa fría y corta- Con ocho años, me convertí en traidor al sagrado deber de los Okajima con los suyos… Ese deber de conservar el honor y el respeto que nuestra familia había conseguido… Sin decirme de paso que todo lo que pasaba en el exclusivo Juku que habían elegido para Ryu y para mí, era escuchado como una caja de resonancia en los altos puestos del gobierno… Aquello me decidió. Mi familia me trataba como un paria por no hacer lo que ellos consideraban debido… Y a mí eso me dio exactamente lo mismo. Ese año Ryu terminó el Juku con nota meritoria… Y en la admisión del colegio entró becado. Yo… Yo reprobé el Juku y la primaria a propósito porque ya a esa edad me harté que me dijeran que debía hacer o qué camino tomar… Desde entonces y hasta la secundaria, mis padres dejaron de hablarme. Al año siguiente aprobé también con nota meritoria, solo para hacerles ver que que era dueño de mis actos… Pero mi familia ya se había desilusionado de mí. Terminé becado en el Instituto de Meguro, cuya primaria y secundaria eran anexas de la Universidad Metropolitana de Tokio…

Revy solo conducía. Internamente tomaba nota mental del desarraigo y la soledad de Rock "Yo me quedé sola por culpa de un jodido cabrón del Tong… el negociante se quedó solo porque su propia familia le dio la espalda…"

-…Como puedes suponer, Ryu se fue a Hitotsubashi en medio de los vítores de mi familia, luego de haber pasado como un meteoro por la secundaria y el segundo Juku de su vida, adelantando incluso algunos cursos, y luego de haber fundado incluso dos clubes nuevos durante el proceso… Yo, yo estudie sin apenas haber tenido algún peso en el instituto… Hoy en día hay profesores que tuve toda la secundaria que nunca se aprendieron mi nombre y apellido. Pese a que salí incluso en el cuadro de honor cuando me gradué… Y solo Rumiko, la doncella, estuvo ahí para aplaudirme… Luego fue la Universidad Metropolitana. Ya ni soportaba a mi familia para ese entonces. Solo faltaba que mi respetado padre me dejara memorándums en la habitación en vez de preguntarme como estaba y como me iba yendo en los estudios. Me mudé a los dormitorios de la Universidad, bebí y fumé como un condenado a muerte, por francachelas o estudios nunca me acosté antes de las cinco de la mañana, y nunca reprobé ni un solo examen o ramo durante toda la carrera… Finalmente recibí mi título de Bachiller en Administración de Negocios… Sí, Revy… El negociante sabe negociar porque se lo aprendió bien en la universidad. Entonces sucedió lo increíble: El Señor Ken Okajima se dignó a presentarse en el auditorio donde tenía lugar la premiación…

Revy finalmente comenzó a relajarse un poco… Pese a que minuto a minuto comenzaba a sentir rabia de sus "Suegros", aunque ardía mucho más de solo aplicarles ese título "No saben lo que tienen… El mejor hombre del mundo está a mi lado, y yo, la pistolera, tuve la suerte de que me amara como lo hace. Ustedes no tienen la más puta idea del hijo que engendraron… Hasta me late que mi suegro solo le dio un buen polvo a mi suegra en vez de hacerle el amor…"

-…Estuve a punto de rendirme… ¡Tanto desee que mi padre me hablara como lo estaba haciendo en ese minuto! ¡Tanto tiempo esperando que mi padre se comportara realmente como padre delante de su hijo! –Rock soltó una breve carcajada amarga- Cuando estaba a punto de decirle cuanto era que lo quería pese a haberme dejado de lado por los años que lo hizo… Y entonces dejó salir al funcionario de gobierno, destrozando toda mi argumentación. Las oposiciones al ministerio de economía, comercio e industria, comenzaban en un mes más… y mi padre y Ryu, desde sus respectivos puestos en el ministerio de Tierra y el de finanzas, me habían recomendado tan calurosamente, que me convertí en un candidato al tope de la lista mucho más alto en consideración al sitio en el que había estudiado. Lo que viene, ya lo sabes en parte, porque te lo conté en Japón. Pese a todo, sentía que la consideración de mi padre hacía que valiera la pena intentar comprenderlo… Entenderlo, vivir como él y Ryu su pasión por el trabajo y la patria que defendían con devoción rayana en el fanatismo… Me preparé como un poseído, ayudado por ellos durante esos veintinueve días de locura, asimilando preguntas fundamentales, aprendiendo de las trampas en las entrevistas, encuadrando mi aparente posición política con los vaivenes del momento… Y finalmente me presenté a la selección inicial como una locomotora grande y fea que por peso y potencia arrastraba a todas las demás. –Rock bajó la cabeza, doblemente apesadumbrado- Cuando solo me faltaba el mero trámite de pasar por el panel de entrevista de aquella selección ya casi ganada de antemano, algo comenzó a revolverse en mí. Estaba a punto de dejar salir el orgullo de mi logro personal, y comprendí con amargura que había sido manipulado… Convertido en una maquina falta de pensamientos, cuyo único fin en la vida era conservar el bienestar personal y de la patria, y resguardar el honor familiar… ¡Iba tan encabronado cuando entre a la sala y enfrenté al panel, que se me quemaban las manos y la lengua de ganas de mandarlos a todos a la mierda! Así que no me negué… Cuando dijeron mi nombre y preguntaron el motivo de que me presentara ante ellos, en el más correcto japonés que te puedas imaginar les pregunté calmadamente qué los traía a ellos a ese panel esa mañana… Si pagarles los favores a Ken y Ryouichi Okajima para cagarme la vida, o el superior bienestar nacional… Sin siquiera esperar una respuesta, me dí media vuelta y me largué de ahí, convencido con alivio que después de semejante numerito nunca más me iban a llamar del gobierno aunque fuera por un puesto para recoger mierda en el norte del país… Esa misma mañana presenté una aplicación para cadete en Industrias Pesadas Asahi… A la semana siguiente ya estaba de mensajero en el departamento de estudios… Mi familia se sumió en el silencio, y yo los dejé, aunque el precio era amargo, porque efectivamente no iban a hablarme nunca más… El solitario abrazo de Rumiko en la entrada de la casa, fue la última afrenta. Ya rondaba los cuarenta y tantos, y a esa edad es difícil obtener algún empleo en Japón, salvo los más humildes. Ambos salíamos de casa: Yo a mi primer departamento, y Rumiko, despedida por mi padre, quien la acusó de torcerle la mente a su hijo y volverlo un rebelde. Volvía a Okinawa, donde un viejo amor de juventud le ofreció venturoso matrimonio y seguridad económica por el resto de su vida. Nunca voy a olvidar lo último que me dijo en la puerta de la casa "Nunca te comprometas ni escojas lado, a menos que tu propia conciencia te grite que lo que haces es efectivamente justo y correcto…"

Sin que Rock se diera real cuenta del gesto, Revy se llevó una mano a la boca para contener el gemido que estuvo a punto de salir de ella… "¿De que lado estás? Le pregunté una vez… Por eso me contestó que estaba del lado que estaba… Todavía no tenía claro como ahora cuál era su lugar…"

-Tardé dos años en llegar al departamento exterior de la Asahi… Y al de materiales, de donde venía el gilipollas adulador que me invitó a subir al auto, en el puerto… No sé si lo recuerdas… -Rock volvió a dejar caer la cabeza, pero Revy notó alarmada como su pecho se movía con respiraciones muy rápidas, como si algo estuviera a punto de salir de su boca- Allí puse finalmente todo mi conocimiento en juego… Pero solo para descubrir con rabia que no era capaz de dejar salir, que mi trabajo siempre era atribuido a otros, y que mis aciertos les ganaban bonos y ascensos que nunca veía… Al contrario que cuando me equivocaba, porque el jefe de mierda que tenía en aquella época me fustigaba y amenazaba como un esclavo desobediente… Hasta una vez el maricón me hizo trabajar sobretiempo que nunca me pagó para resolver un revoltijo de mierda que ellos mismos habían dejado con unas importaciones… hasta que descubrí que hacerles la pelota a aquellos carcamales, taparles sus escapadas y ordenarles hasta las bragas a sus esposas, me ponía en una posición patética pero distinta del resto de mis desventurados compañeros de labores…. Que mierda más enorme… suspendí para siempre las oposiciones al gobierno para moverme con libertad, y terminé con grilletes de oro en vez de hierro, haciendo lo que otros y no yo, consideraban necesario y conveniente… Así fue como me convertí en correo para aquella misión negra que interrumpiste con la primera caricia que recibí de tu mano,

Revy…

Ella sonrió al recordar aquel puñetazo certero que le dio a Rock para que se dejara de niñerías y entregara de una vez el disco que Balalaika les había encomendado robar. Pero el gesto se esfumó de su rostro en segundos… Rock soltó una lágrima que fue incapaz de contener…

-…Pero eso al final no es lo importante… Es una mierda… -Rock ya lloraba abiertamente- Me quedé con ustedes y no me arrepiento, porque te encontré, Revy… Pero mi familia… Mierda, yo los consideraba mi familia, eran mi sangre, joder… ¡Se supone que eran los míos, gente con la que crecí, que me limpiaron el culo y me enseñaron a comer! ¡Y tuvieron la jeta de creerle todo el cuento al cabrón de Kajiyama…! Yo estaba muerto, y se contentaron con la puta idea de que así era… Que simplemente yo era un problema menos, una deshonra menos… Un jodido ataúd vacío con una lápida florida y llena de inciensos en el cementerio de Meguro… Ni siquiera preguntaron… Ni siquiera investigaron… Nadie vino a ver la verdad…No movieron un puto dedo por mí…

Rock se estremecía ostensiblemente con los sollozos, atascado de llanto mientras intentaba contenerlo sin éxito alguno…. Revy reaccionó al instante, emocionada y con lágrimas saliéndole de los ojos sin que nada le importara salvo el sentimiento avasallador de consolarlo, de ayudarle a dejar salir su dolor… la camioneta se detuvo en medio de un chillido de neumáticos tanto o más largo que la anterior vez… Y con el corazón estrujado, se bajó de ella, dándose cuenta que la pena de su hombre era tan profunda y enraizada en su ser, que tan sin fuerzas se había quedado soltando aquel lastre feo y oscuro de su vida, que ni siquiera podía bajar… en dos segundos ella dio vuelta al vehículo, y con un tirón criminal abrió la puerta del pasajero…

-Shht, ven acá, gilipollitas, ven… -Revy no supo realmente de donde le salió. Con maternal gesto tomó a Rock se su cabeza y cuello, y abrazándolo con todo el cariño que se supo capaz de extraer de su corazón, dejó que la cabeza de su hombre descansara en su pecho- …Deja que mamá Revy te consuele, cariño…

-…M…Mierda, R…Revy… –Rock no paraba de llorar sobre el pecho de su mujer- …Yo tenía… una familia, por la … mierda…

-…Y la tienes, cariñito, la tienes… -Revy abrazaba con fuerza, mientras sus manos calmaban los sollozos en suaves caricias sobre el cabello y la espalda de Rock, mientras besaba repetidas veces su cabeza- Nosotros somos tu familia… Dutch, Benny… Yo, Cariño… Aquí me tienes y de aquí no me voy a mover… contigo voy a pelear, a reconciliarme, a enfermarme y curarme por toda la puta vida que nos quede por delante… Tú me lo dijiste a mí, y yo te lo confirmo, amor… Ya no estás solo, ni nunca lo vas a estar…

-…Revy…

-…Ahora estamos a parejas, cielito –Revy lo tomó del rostro, y lo alzó hacia el suyo… con sus pulgares borró tiernamente los caminitos de lágrimas sobre las mejillas de Rock- Hoy la hemos terminado de hacer… Nos liberamos de los demonios que nos estaban haciendo mierda por dentro… Hoy es como cuando hacemos el amor, cuando nos quedamos en bolas frente a frente mirándonos a los ojos… Hoy no hay nada entre nosotros que no sea eso que llamas "Tú y yo". Y así es como debe ser, y será hasta que la espichemos, mi vida…

-…Revy… -Rock ya no encontraba ni razón ni obstáculo para hacer lo que hizo en ese minuto: Levantó sus brazos y tomó el rostro de Revy entre sus manos. Entonces le dio un fuerte y apretado beso que la tomó completamente por sorpresa- …Gracias. Gracias por todo, por ahora, y por todo lo que quede por venir… Juntos, como ni nosotros sabíamos que terminaría siendo…

-…No me des tanto las gracias… nos pasamos media hora del tiempo estimado, Señor negociante… -Revy le guiñó el ojo en medio de su sonrisa- Así que vamos bajando, gilipollas… te toca aplanar el culo al volante…

-Deja, deja…

-Vale, vale, Rock –Al verlo aletear para bajar de la camioneta, Revy rompió el abrazo y se echó hacia atrás bastante más que desconcertada por la reacción- ¡Hey! ¡Calma, machote! Si solo te dije que era tu turno, joder…

-…Por eso, Señora… -Rock le regaló una afilada sonrisa mientras se estiraba luego de bajar del asiento del pasajero- Me toca aplanarme el culo… Porque al final del viaje hay otro que tengo que poner redondo… ¿Me sigues?

-Eres un jodido pervertido de mierda, negociante… -Revy le sonrió en la misma forma- …Y me encanta que te pongas así… sigue de esa manera, y te romperé la ropa a mordiscos cuando encontremos hotel en Chongqing…

-…Sigue provocándome, y te haré el amor con tus bragas de sombrero…

-No lo creo, Rock… -Revy tomaba asiento en la butaca del pasajero mientras cerraba la puerta. Rock ya le había dado la vuelta al vehículo y se instalaba frente al volante, y alcanzó a ver la divertida sonrisa de Revy decorándole el rostro- Me las quité en el baño antes de salir de Duyun…

-¡Qué!

-…Que se le va a hacer… -Revy rodó los ojos, y se encogió de hombros- Estabas tan triste cuando salimos, y lo único que se me ocurrió fue que podíamos hacer una "Paradita técnica" en el camino para espantarte la pena por un buen rato…

-¿Paradita técnica? –Rock tenía la cara llena de risa mientras daba el contacto- Al paso que vamos, eso sería un parón de campeonato… Ya no somos unos aficionados… Recuerda que la práctica hace al maestro…

-Entonces métele gas a este cacharro y vámonos… Maestro… -Revy colocó decidida su mano sobre la de Rock en la palanca de velocidades- Hay que llegar a Chonqing antes que se haga de noche, porque quiero perseguirte a gusto en una cama grande como una cancha de tenis, y no me voy a embarcar en cualquier hotel… anda, vamos, negociante, pisa los pedales y vámonos de aquí…

La camioneta volvió a entrar en la ruta como un corcel encabritado hasta que su conductor la estabilizó… Dos horas y media más tarde, bajo los rayos del moribundo sol de la tarde, abarcaron con la vista el grandioso panorama de Chongqing como una isla en medio de la ancha corriente del Yangtsé. Antes que la luz natural se fuera del todo, dieron una pequeña vuelta por la ciudad, para finalmente decidirse por el Hilton, en pleno centro. Luego de correr a encerrarse en la habitación, con gran dilación y una sonrisa en el rostro, Rock colgó el letrero de "No Molestar" por fuera de la puerta. Segundos más tarde una apagada conversación hizo el intento de llegar hasta el pasillo, pero murió como una ola sin fuerza en la orilla de la playa, tragada por el espeso alfombrado…

-¡Bingo!

-¿Y de qué, Rock?

-…Las encontré…

…El silencio se hizo por unos segundos…

-¡Rock! ¡Suéltame, sátiro pervertido! ¡Joder, que ni siquiera me he duchado! ¡Y quítate mis bragas de la cabeza!

-Demasiado tarde, Cielito… El maestro está trabajando…

"Hoy por fin somos dos… Gracias a quien sea por esto…" Revy se abrazó tiernamente de Rock, ambos entre dormidos y despiertos en la ancha cama de la habitación matrimonial que ocupaban "Hoy por fin estamos realmente desnudos el uno delante del otro… nos despojamos de la mierda que nos ahogaba, y quedamos solo nosotros… No Revy y Rock, sino Rebecca y Rokuro… Un hombre y una mujer nada comunes y nada corrientes, que sin embargo se enamoraron, y quieren seguir así por el resto de su vida…" Rock se movió despaciosamente, la abrazó más estrecho, le dio un leve beso en los labios, y siguió durmiendo. Revy sonrió, le devolvió el beso como una levísima caricia, y cerró sus ojos frente al rostro del hombre que amaba, ambos bebiendo de sus alientos como lo más preciado del mundo…

Chongqing – Chengdu (325Km., 4 Horas, 4 minutos)

Nunca un despertar, desde el tiempo que llevaban juntos compartiéndolo todo, le había parecido a Revy un gran despertar tanto como ahora. Abrir los ojos para comprobar como muchas otras veces, que Rock ya estaba despierto, y la miraba con un amor y una satisfacción de saberse a su lado que ella simplemente no podía traducir con palabras, realmente no tenía precio. El tiempo de conocimiento, de pelear, de sobrevivir, de hacerle el quite a las balas y a las estupideces que por miedo y desconocimiento ellos habían hecho juntos o por separado, parecían a un siglo de distancia luego de cuatro días de confesiones, dolor, consuelo, entrega y conocimiento mutuo como jamás imaginó el día que se subieron a la Learjet para salir de Tailandia a ese planeta nuevo de nombre "Estar Casados" que ni él ni ella conocían en realidad…

-…Buenos días…

-…Rock… -Revy lo besó levemente antes de volver a conectarse con esos ojos que reconocía iban a enloquecerla por la eternidad- …Me haces sentir como un jodido diamante… No me admires tanto, o voy a empezar a creerme tus mentiras blancas… ah, -Sonrió levemente- Buenos días para ti también…

-Es que deberías… -Rock sonrió a su tiempo y le arregló con mimo un mechón de su cabello- Ya te dije que eres algo muy preciado para mí… Un diamante no se te compara… Tú me resultas más hermosa…

-No me adules que no te queda, negociante… -Revy también le sonrió, e imitó el gesto sobre su cabello- Siento que en estos días de tanto comer me engordó el culo, estoy llena de cicatrices, tengo callos en las ma…

-…Por eso es que me gustas tanto, y te amo por eso… -Rock puso su índice izquierdo sobre la boca de Revy para hacerla guardar silencio- Eso que tú consideras tus fallas, para mí son las cosas que te hacen única. Y no solo en lo físico. Ahora podría tal vez estar con una tipa como esas que salen en los catálogos de las tiendas de modas…Piernas eternas de largas y perfectas, trasero y pechos levantados, carita de angel y blablablá… Y yo le huiría a mil kilómetros por hora en cuanto abriera la boca…

-…Si, cómo no… -Revy lo miró escéptica- Todos ustedes son iguales… ven un trasero que les gusta y parten como perros con la lengua colgando detrás de el…

-Es que a veces, Revy… -Rock le dio un leve beso en los labios- Los hombres, en esa búsqueda de machos empalmados, nos damos de narices contra la realidad, y nos enamoramos… Como yo de ti… -Sonrió mientras acariciaba suavemente el hombro y brazo derecho de Revy- Y los encantos femeninos quedan a la par de las cualidades personales… Eres llevada de tus ideas, impaciente, dura, directa, con una lengua que hace palidecer a un soldado curtido… Y tienes un derecho temible. Y esas son cosas que me encantan tanto como tu cuerpo… Como te amo, no hago sino aceptar y amar todo lo que viene contigo… Tu culo que está estupendo, tus cicatrices, tus callos, el hecho que recién ahora conozco bien tus pies gracias a las sandalias, porque en Roanapur vives dentro de esas botas militares que ya son parte integral de lo que eres… Revy Dos Manos, me gustas entera, en el envase original, y amo lo que tienes por fuera y por dentro… ¿Me sigues?

-Eres un jodido adulador –Revy se lanzó sobre él haciéndolo voltearse, quedando sentada sobre su vientre- Pero me encanta cuando filosofas de esa manera… Tu lengua, y me refiero a hablar, pervertido, fue la que me conquistó… Nadie antes que tú se había atrevido a hablarme como empezaste a hacerlo aquel día en el mercado –Se estiró hacia atrás con los brazos bien en alto- Nunca fuí buena para admitir argumentos… De hecho ahora me cuesta menos, pero solo porque eres tú. ¡Me mintieron tanto con cara de funeral! Así que comencé a desconfiar del tono… Pero tú eras distinto… Tan distinto que me dio miedo de mi propia reacción. Ese día, metidos en la patrulla de Watsap, comencé a amarte, Rokuro Okajima… Cuando me encendiste el cigarrillo con el tuyo, hasta el día de hoy sostengo que fue nuestro primer beso. Además…-Revy estiró su izquierda, y sus dedos recorrieron despaciosamente la cicatriz de bala en el hombro de Rock del mismo lado- Esto… Que me dice más que todos los putos discursos de la historia. Yo siempre pensé que iba a jugar sola este partido… Y tú llegaste al punto de quererme tanto que hasta recibiste un balazo por mí… por la pistolera con más posibilidades de morir sola como un perro en este puto mundo… Dime, Rokuro Okajima ¿Cómo mierda es posible no amarte con todo eso entre nosotros?

-Te va a sonar ridículo… Pero hay vidas que no son sino una serie de marcas y eventos que solo te muestran el camino hacia la persona indicada, en el momento justo, y en el tiempo correcto… -Rock estiró los brazos hacia Revy, y se la acercó hasta besarla en los labios… Ella no se negó en absoluto- …Creo con una convicción que ni te imaginas, que nosotros somos ese tipo de personas…

-Rock… -Revy lo miró a los ojos- No quiero museos, ni mercados, ni ninguna jodida atracción turística hoy… Solo te quiero a ti… Hazme el amor, cielo… Pero despacito, no te apures ni pierdas el culo por llegar junto conmigo ni nada de eso… Ni me importa si alcanzo un jodido orgasmo… Solo quiero sentir que somos uno aunque seamos dos ¿Vale?

A las once de la mañana, las doncellas que registraban las habitaciones para proporcionar el debido y alto estándar de servicio a los pasajeros del Hilton, repararon con algo de disgusto en el visible letrero de "No molestar" colgado en una de las habitaciones, todavía a esa hora de la mañana "Jodidos recién casados… Descubren lo bien que se les da el sexo, y se ponen a follar como conejos en una huerta… En fin, la doncella de la tarde se las tendrá que arreglar con el revoltijo que tienen esos dos ahí adentro…" Los rezongos se mantuvieron en voz baja hasta bastante más allá del pequeño letrero que marcaba la posición del santuario personal de los Okajima…

Ooo

-¿Y que nos queda por hacer ahora?

-Creo que descansar, Revy… Nos lo merecemos… Acabamos de llegar a Chengdu después de cinco días, y dos horas al volante se sienten como diez…

-Razón que llevas, negociante… -Revy movió los hombros intentando estirarlos con sus manos todavía en el volante de la camioneta- Vamos a callejear y busquemos un hotel…

-Ni lo digas, Revy…

ooo

Eran las cinco de la tarde cuando llegaron a Chengdu. Pasada la una habían dejado la habitación del Hilton de Chongqing, cargando con una sonrisa ancha como el horizonte su cada vez más extendido equipaje, haciéndole diplomáticamente el quite al botones de servicio en el piso, y luego de tomar un Brunch occidental tardío cortesía de la cocina del hotel, pagaron la cuenta, y se subieron a la camioneta para dejar la ciudad. A Revy no dejaba de sorprenderle que pese a los días que llevaban en China, y a la extendida cortesía de la Tríada, habían gastado sorprendentemente poco durante su Luna de Miel "Este esposo mío no solo es un justiciero de terror… es un administrador tan jodidamente bueno que ni las bragas me van a faltar por el resto de mi vida.." Había descubierto que después de años de vivir con los bolsillos vueltos hacia fuera, pese a que sus rapacerías siempre le pusieron dinero en las manos, ahora tenía efectivo todo el tiempo… En vez de encabronarse como un toro furioso en el momento que se dio cuenta, solo le brotó amor y agradecimiento a partes iguales cuando notó que los bolsillos de su ropa siempre tenían dinero… cortesía de Rock, que sin que ella lo notara, metía Bath en Roanapur, y ahora Yuanes, para que ella no lo sintiera en falta porque la caja familiar la manejaba él con orden milimétrico. "Trata de enseñarme a administrarme, y solo repone lo que gasto al final de cada día… Debería azotarle el trasero desnudo con un látigo, y solo siento deseos de comérmelo a besos…" Ya con la camioneta cargada, definieron democráticamente, no sin cierta dosis de pelea, que conducirían dos horas cada uno hasta llegar a destino. Treinta y cinco minutos más tarde, la música del salvador CD de Benny llenaba la camioneta… El apartado de Música que él le grabó a Rock sonaba a toda pastilla…

-¿Cómo dijiste que se llamaban esta tías, Rock?

-Morning Musume, Revy –Rock intentaba pésimamente llevar el compás de la canción sin soltar las manos del volante- Durante mucho tiempo las número uno en Japón. Cuando estaba en la Universidad fui con unos compañeros a verlas a un concierto en Teppan… Debo confesarte que me terminaron gustando… Y yo ese día solo iba a ver de qué estaban hechas las tías… igual terminamos mezclando sake y cerveza en un bar karaoke después del concierto, y cuando nos dio hambre nos fuimos a un sitio algo extraño para ti… Nos comimos un sashimi nyoaitori antes de volver a los dormitorios… Yo a seguir estudiando, porque tenía una prueba solemne a las diez del dia siguiente…

-Noo…¿Entonces es verdad? –Revy abrió los ojos mucho al voltearse a verlo- Yo había escuchado la palabreja esa, pero cuando me contaron pensé que eran cuentos de viejas… Nyoa..ai

-…Nyoaitori, Revy…

-Eso… ¿En serio se comen la comida servida sobre una furcia en bolas?

-Bueno, Revy… En Japón es una costumbre algo oscura pero casi artística, que requiere candidatos y candidatas sólidamente preparados…

-¿Candidatos, Rock? ¿No me estás jodiendo?

-En absoluto, Revy… Cuando el sushi o el Sashimi se sirve sobre el cuerpo de un hombre, se llama Nantaimori… -Al ver la cara de perplejidad de Revy, se apresuró a aclarar- Quienes lo hacen no sacrifican poco. Tienen que depilarse hasta el último rincón, bañarse en agua gélida con jabón sin aroma, para limpiarse y bajarse la temperatura del cuerpo para que no eche a perder la comida, y tener la paciencia de aguantarse horas sin dormirse ni hacer gesto alguno mientras los comensales disfrutan…

-…Joder… He visto cosas extrañas, pero nada como eso… pero, luego le harán algo a la tipa, digo yo… una cena de hombres solos con una tía en bolas servida como una barbacoa…

-Bueno… -Rock alzó los hombros- Yo nunca fui, no me llamaba la atención… pero tuve compañeros que fueron a Fukutomi Cho varias veces, y me contaron de un Nyoaitori cachondo, donde todos comían por turno, como una lotería… El que se comía el sushi sobre la hoja de parra que que le cubría el coño a la mujer, se ganaba el derecho de acostarse con ella… Comprenderás que no salía barato, porque había que pagar el banquete, y los servicios de la tía…

-Tienen costumbres muy extrañas, hasta para mí, que no he visto poco… -Revy se recargó en el asiento, y levantó levemente la pierna izquierda- Pero la que más me gusta es esta…

Un ruido distintivo abarcó toda la cabina, haciendo que Rock abriera los ojos con horror… Y mirando a Revy con los ojos desórbitados, comenzó a bajar ambas ventanillas desde el comando en la puerta del conductor…

-¡REVY!

-¿Y qué coño quieres que haga? –Revy se retorcía de la risa- ¡Por eso hace mucho que no como a la americana!

-¿Hacer? –Rock comenzó a reírse también- ¿Algo como esto también?

Un segundo ruido, esta vez más bajo y distintivo, inundó con su acompañamiento toda la cabina…

-¡Ay, joder, Negociante! –Revy puso cara de horror y sacó la cabeza por la ventanilla- ¡No vuelvas nunca ni a tocar la puta comida occidental, por favor!

-…Por supuesto… -Es solo que pensé que nos faltaba algo por compartir…

…Las ventanillas bajadas permanecieron así por bastante rato, llevándose, entre otras cosas, las risas de los dos…

Ooo

Rock estaba quedándose adormilado. Revy, Ya al volante lo entendió demasiado bien. Había estado conduciendo por mucho más que lo que democráticamente le correspondía cada vez que hacían arreglos en las diferentes etapas de la ruta "Me dejó dormir siempre más de lo que habíamos acordado, y ahora el viaje le pasa la factura… Duerme, mi gilipollitas… Revy te llevará a destino, siempre y cuando el puto GPS no termine con nosotros en Mongolia… Espero…" Entonces sonó el último tema del disco… uno que en todos esos días nunca había difundido sus notas dentro del vehículo… El melancólico tono del piano la relajó y le instaló la duda al mismo tiempo…

-¿Rock?

-Mmmm…

-¿De dónde Salió esto?

-…Es el Claro de Luna… de Claude Debussy… es mi tema clásico favorito… Benny debe haberse enterado y por eso lo agregó…

-Vaya… Duérmete, cielito… Te despertaré cuando lleguemos…

Rock, adormilado por la suave melodía, se volteó hacia Revy y se quedó profundamente dormido. Ella distrajo su derecha un segundo para ordenarle el cabello, y luego se concentró en el camino "Quien iba a creerlo… Pasé, en dos putos años para no olvidar, de sanguinaria pistolera a mujer enamorada, y casada por añadidura… Y lo más divertido de todo, es que pese a que echo de menos las pistolas, no pierdo ni el culo por volverlas a empuñar… Si, Revy… El Negociante no se equivocó. El amor parece ser más fuerte que todas las jodidas balas del mundo…"

Ella repitió el tema durante mucho rato, embelesada por la melancólica melodía, que sin embargo ya ni le traía cosas tristes a su mente y corazón… Solo se dejaba envolver por la música… La misma que al igual que el suyo, llevaba tranquilidad al del hombre que amaba…

Ooo

La elección no les había tardado mucho, y luego de estacionarse finalmente y pedir un botones en la entrada, entraron a registrarse en el Shangri-La de Chengdu. Ya no se sentían con verdadero ánimo para cargar su equipaje. Siguiendo la rutina que tenían establecida, una vez instalados en la habitación, se ducharon por motivos estrictamente higiénicos, y bajaron al lobby para buscar un sitio donde comer… Sin embargo, al instalarse en el restaurant del hotel, las energías los iban dejando visiblemente… Tanto que en solo cinco minutos desde que los sirvieran, ya estaban jugando con la comida, y con los ojos pequeños y a punto de cerrarse…

-¿Revy?

-¿Sí, cariño?

-Estoy destrozado… -Rock intentó una sonrisa que casi ni le salió- Así como estoy me nace más dormir que tocarte el culo, amor… no doy más… y mañana será corto, pero pesado… Hay que subir a las montañas para llegar a la villa…

-Cariñito, ya estoy haciendo fila tras de ti para entrar en la cama… -Revy, con un ojo cerrado y otro medio abierto, secundó la moción- Y créeme que si me tocaras el culo, sería como arrullarme y me daría más sueño… Vamos a dormir, cielo… estoy tan putamente muerta que no tengo ni hambre…

-Si… Vámonos ya… le pediré la comanda al maître… no pienso esperar al memo del mozo…

Treinta minutos después, los Okajima dormían como cayeron sobre la cama de su habitación, sin siquiera tomarse la molestia de quitarse la ropa… Aún así, dentro del profundo sueño y cansancio que los dominaba, se buscaron metódicamente hasta que se abrazaron justo al centro del lecho…


Glosario:

Shirley Temple: Trago sin alcohol compuesto de Ginger Ale, Granadina y jugo de naranja. Bautizado así en honor de la actriz infantil norteamericana del mismo nombre

Itadakimasu: Frase de cortesía en la mesa. Traducido del japonés, significa "Gracias, me voy a servir" también puede pronunciarse como "Buen provecho!"

Sempai: Traducido del japonés, significa "Guía" Y es usado en todos los ámbitos del aprendizaje. Identifica al alumno o compañero de estudios más aventajado entre sus pares.

Kyoiku Mama: Traducido del japonés, significa "Madre Educadora" frase que las identifica por su desempeño y dedicación absoluta a la educación y aprovechamiento escolar de sus hijos.

Juku: Traducido del Japonés, significa "Escuela intensiva". Son planteles de apoyo que coexisten con el sistema educacional formal japonés, y que preparan a sus alumnos principalmente cuando quieren acceder a mejores colegios, escuelas o la universidad, postulando a sus respectivos sistemas de beca, cubriendo todas las eventualidades de las altísimas exigencias académicas de los mismos.