IV.- LA VILLA
-¡Revy!
-¡Joder, Rock, Qué coño te pasa!
Rock había quedado sentado sobre la cama, y su grito entre apurado y nervioso había puesto en tensión hasta la última fibra de su esposa, que con movimiento convulso se había dejado caer de la cama, llevándose por mero instinto las manos a los costados en busca de sus inexistentes pistolas… a los dos segundos su cabeza asomó por encima del nivel del colchón…
-Buenos días, Cariño… -Revy lo miró a los ojos con gesto de amarga reprobación- Eso, si mal no recuerdo, contesta un "Buenos días, amor" o alguna mierda por el estilo… -Sus ojos comenzaron a destilar un tenebroso fuego que puso pálido a Rock- Y a la otra que se te ocurra despertarme con un puto grito como ese, y la patada en el culo que te voy a poner va a dejarte de vuelta en Japón ¿Te queda claro, gilipollas?
-Diablos, Revy…Lo siento –Rock se tomó la cabeza con algo de agobio, y seguidamente le estiró las manos a Revy para que volviera a la cama. Cuando estuvo a su lado, todavía con gesto de murria, la abrazó, y luego de besarla en la frente buscó sus labios para darle un leve y cariñoso beso- …En serio lo siento… Te arruiné el descanso…
-…Por poco y me arruinas la vida, tonto –Revy achico los ojos y le dio un codazo en el costado- ¿Qué mierda de pesadilla estabas teniendo? ¡Tu grito casi me mata!
-No fue una pesadilla, Revy –Rock miró elocuentemente hacia el discreto reloj de la habitación- Sino eso…
-Hmmm… -Revy levantó la vista, y quedó con la boca abierta de la impresión- ¡Me cago en toda la puta hora! ¿Cuánto dormimos? –Revy recién reparó en que todavía tenían la misma vestimenta que el día anterior, y sabía positivamente que habían dormido- …Caímos como troncos y no supimos ni del culo…
-Ni más ni menos, Revy… -Rock se sentó en el borde de la cama, y su esposa imitó el gesto a su lado. Solo entonces notaron que ni siquiera habían movido su equipaje desde que llegaran a su destino- Entramos a la habitación cerca de las seis y media de la tarde, lo que significa que…
-…Dormimos putas quince horas de un tirón … -Revy soltó una risita baja- No teníamos fuerza ni para hacernos un miserable cariñito…
-Así es… -Rock se estiró y terminó echándose hacia atrás en la cama. Al segundo, Revy imitó el gesto para igualársele- Ahora tenemos una gran duda que resolver: Por la hora, o nos quedamos un día más, o hacemos el intento y subimos hasta la villa aunque nos sorprenda la noche a media montaña…
-La pregunta es otra, Negociante –Revy se volteó para mirarlo- ¿Tienes los cojones de hacerlo? ¿Quieres hacerlo en verdad? Yo sé bien que cuando quieres puedes, cariño… Si al segundo día de estar con nosotros te cargaste un helicóptero artillado gritando "A mamarla" y haciendo puñetas, con la idea loca que le diste a Dutch, Te creo hasta capaz de rascarte el culo con la nariz… Y no exagero ¿Eh?
-Con precaución, y no demasiada velocidad, creo que puedo hacerlo –Rock se volteó a su tiempo, y le sonrió- La noche que subí ese camino, iba en un camión con las luces apagadas, porque el viejo se sabía la ruta de memoria…
-¿De memoria? –Revy estaba sinceramente admirada- Creo que voy a pedirle un par de consejos a tu maestro, Rock…
-Esa es la otra razón, Revy… -Rock puso rostro serio- Si no subimos pronto, es probable que no lleguemos a tiempo, y que Yin Yueh Shan solo sea un buen recuerdo en mi corazón…
-Entonces, a moverse… -Revy se desperezó de un salto, y comenzó a desnudarse mientras caminaba hacia la ducha… -Vamos, negociante, este tiempo nos vale oro… A la ducha…
…Los ojos de Rock, todavía acostado, se agrandaron ante la vista del cuerpo de su mujer que iba emergiendo a través de la ropa…
-…Revy…
-Ni lo pienses, negociante… -Revy le dirigió una sonrisa torcida- No puedo negarte que ahora que estoy descansada, la idea de ducharme contigo puede no ser buena si queremos andar rápido… Hagamos un trato: Vamos a la ducha juntos. Puedes tocarme, besarme y abrazarme todo lo que quieras, pero nada más… -Achicó los ojos pícaramente- Llegando a destino te concederé un deseo… El que quieras…
-¿El que yo quiera?
-No te pases, Cariño. –Revy le achicó los ojos- Hasta yo tengo límites con las guarradas…
-…Revy…
-…Siendo humano y normal, puedo concedértelo… -Con rápido movimiento, Revy se quitó las sandalias, los Jeans, y luego las bragas, mientras se movía sin detenerse hacia el baño- Ahora, ni se te ocurra una chorrada extraña como meter un bicho a nuestra cama, o despídete de tu vida y de nuestro matrimonio…
-¡Revy!
-Ya conoces el límite, Rock… Ven, vamos a quitarnos la peste juntos. Luego comeremos algo…
-…Occidental no, por favor…
-…Ni por todo el oro del mundo, cielito… ¡Ahora Mueve tu culo, Negociante!
Ooo
Rock tuvo que conceder que la suerte los seguía acompañando. Aquel día en particular, los satélites de posicionamiento global que como una plaga orbitaban el planeta, estaban sobre el horizonte, y de seguro había muchos más de los tres requeridos para tener una orientación relativa de gran exactitud. Ahora ambos vestidos con tenida de viaje dejaban Chengdu hacia el este, en dirección a las montañas. Temeroso de equivocarse y perder tiempo, Rock dejó abiertas las indicaciones vocales de la máquina, que con su metálica voz les iba marcando los tiempos y virajes sin perder ninguno…
-Es una máquina de la puta madre, Rock… -Revy estaba sinceramente sorprendida- Hablando en carretera, solo lograría cabrearme, pero debo reconocer que la chatarra esta, dándote las indicaciones, de verdad puede salvarte cuando estás perdido como puta en convento… ¿Sabes si acaso nos lo van a quitar cuando los chinos nos manden la camioneta a casa? Aparte de darme tono con la cosa esta, hasta podemos sacarle buen dinero si hace falta…
-Tranquila, Amor… -Rock comenzaba a saborear llamar a Revy de ese modo… Finalmente, ella no solo había logrado encajar esa clase de ternezas que antaño no soportaba al punto de ponerla a disparar… Incluso notó que ahora comenzaban a gustarle- Viene con el vehículo, de modo que si llega a ser necesario, podremos programarle la ruta más corta al Yellow Flag…
-…Y pensar que antes se me perdían hasta las bragas en nuestro cuchitril…
-¿Quieres ponerle GPS a tus bragas? –Rock la miró brevemente medio en serio y medio en broma- Lamento decirte que llegaste un poco tarde… Ya se inventaron…
-…No me jodas, Rock ¡Eso te lo acabas de inventar tú solito para cabrearme! ¡Que no haya tenido una puta educación no te da derecho a burlarte, negociante!
-¡Calma, Revy, no te me encabrones que yo no lo estoy haciendo! –Se defendió casi riéndose de la absurda conversación- No soy yo el de la noticia, son los medios. Descubrí a Benny justo antes de salir hacia China navegando como un vago por la internet… Y de pronto, en un foro de tecnología salió un artículo que hablaba del desarrollo de la tecnología de posicionamiento… Mencionaba que ya había patentes para una montaña de artículos de los más diversos géneros… Y casi al final, hablaba del emprendimiento de un chalado que pretendía ofrecer bragas con GPS para que los maridos dudosos supieran en todo momento en qué y donde andaban sus esposas, con una señal audible para avisar que se las habían quitado… Casi llegamos al suelo de la risa con Benny…
-¿Y eso porqué, Rock?
-Imaginate… -Rock puso atención al GPS por un segundo, y luego prosiguió- solo imagina que tienes puestos uno de esos modelitos… Y tienes una urgencia muy femenina como incontinencia o regla en pleno centro comercial. Antes que te coma viva la vergüenza , vas a la tienda más cercana y compras tampones y un par de emergencia… En el momento que te las quites, el monstruo de tu celoso marido, o sea yo, va a pensar que te estás echando el polvo de tu vida con tu amante en quizás que vericueto de ese local… Y solo tuviste un inconveniente… ¿No sería mejor la verdad, con todas sus reglas, antes de hacer que te pongas una prenda como esa?
-…Joder, Rock… -Revy estaba sorprendida de la racionalización de su esposo- Si que te acabas de conectar con tu lado femenino…
-Gracias… -Rock prestó oído al GPS, nuevamente, y de inmediato sus sentidos se sintieron a sus anchas en terreno conocido- …Ajústate el cinturón, Cariño… Vamos a empezar a subir y esto de verdad puede ponerse movido. ¡Ahí vamos!
La camioneta se apartó de la ruta pavimentada, tomando un camino de tierra que más parecía una trocha de animales, profundizando en ella y comenzando a subir. Rock notó de inmediato el cambio, y pasó la tracción a 4x4. El paisaje, sin transición alguna, pasó de un entorno semiurbano, a denso bosque verde y lujuriante como una selva. La cordillera de Longquan se mostró entonces en toda su potente belleza a los ojos de Revy, que como niño frente a una dulcería, no quitaba los ojos de la ventanilla, tratando de absorber, sin el hastío perpetuo de antaño, todo el grandioso panorama que desfilaba ante sus ojos…
-Es…
-Lo es, Revy… -Sin dejar de prestar atención al camino, Rock le completó la frase- La primera vez que pasé por aquí, ni supe del paisaje. Pero de vuelta, a la luz del sol, quedé sin palabras, casi como tú, cielo… Esto es grandioso…
-…Ni yo hubiera podido decirlo jodidamente mejor, Rock…
El camino se extendía y extendía, mientras las horas y la luz natural se iban extinguiendo poco a poco. El tema no era menor para ambos. Aun con los faros encendidos, estaban entregados a la precisión del GPS, que por ser una máquina, no los tenía demasiado confiados. Ya bien alto en el camino, a los rojizos rayos de la tarde, Rock encontró la curva ya conocida… Sus sentidos le dijeron que el golpe de gracia para Revy venía inmediatamente después…
-…Revy…
-¿Eh?
-Mira por la ventanilla… -Rock sonrió en cuanto lo dijo- El diamante de la corona de la provincia de Sichuan: El Lago Longquan…
Revy no fue capaz ni de contestar… Aún desde la respetable altura que estaban, el Lago parecía un diamante de brillo cegador a la luz del sol de la tarde, y le daba una idea de su enorme tamaño…
-Es… Increible, Rock –Revy estaba casi sin palabras- Toda mi vida encerrada entre el cemento y la suciedad de Nueva York… Y solo cuando llegué a La Florida comencé a ver sitios más bellos… Pero esto es salvaje, casi sin tocar… Una selva Shaolin…
-Vamos, Revy… -Rock se rió ante el comentario- Te quejabas que yo había visto mucho cine americano… ¿Y me sales con eso?
-Es que no lo entiendes… -Revy se volvió hacia Rock, esta vez seria- Antes a mí no me importaba nada… Ni un jodido cabrón en la superficie del mundo me afectaba un puto cero por ciento… Sino, recuerda las primeras veces que salimos a poner al día los cobros y pedidos en el Plymouth… ¡Me quejaba todo el puto camino, porque no tenía ganas, y solo quería echarme la puta pasta al bolsillo! ¡Para trabajar estabas tú! –Revy bajó el tono- …Y luego comenzaste a enseñarme el valor de las pequeñas cosas, sin apuro, sin presión, solo hablando… Antes de que me diera cuenta estaba enamorada hasta las uñas de ti… Y resulta que ahora paisajes como este me hacen sentir que la insignificante soy yo… Revy Dos Manos quedó un siglo atrás en todo este puto proceso, Rock… No me quejo, pero a veces, como ahora, me siento más Rebecca que Revy…
-…Y eso te complica ¿No es así?
-No, cariño… -Revy bajó la cabeza- No me complica… En realidad me asusta…
"Mierda, lo sabía…" Las campanas de alarma de Rock comenzaron a resonar por todo su cuerpo y mente "Dejar que Revy se conectara tanto con su humanidad sepultada bajo los horrores de su infancia, ahora la está haciendo resistirse a ser la que es… Si algún día llega a sentirse incapaz de mirar a los ojos a algún tipo y jalar el gatillo, el cabrón se la cargará de vuelta sin piedad… Y toda la culpa será mía…" Bajó levemente la cabeza, sin despegar los ojos del sinuoso y cada vez más oscuro camino… Tenía que hallar un buen argumento, y pronto…
-Entiendo… Revy ¿Te conté alguna vez cómo fue mi primera muerte?
-No… Nunca me has contado nada de antes de Filipinas…
-Yo estaba absolutamente seguro de mi preparación… -El tono de Rock se puso grave- De lo que no estaba seguro era de mi disposición. ¿Iba a ser capaz de jalar el gatillo, o desenvainar los Ninjato cuando se hiciera necesario? Faltando algo menos de un día completo para iniciar aquella purga de siete días sin parar, mi cabeza estaba a punto de estallar. Fue entonces que el Maestro Yueh me inició en los procesos más complicados de la meditación. Allí aprendí que el Brazo de la Justicia viste de negro por una sola razón: Para los chinos, como para los japoneses, el negro es un color que implica negación. Una persona vestida de negro, teóricamente, no existe. Vestido así, sería la justicia la que ejecutaría el castigo. No lo comprendí así hasta que me topé con el primer centinela que debía eliminar. Allí cometí el único error en todo este tiempo de llevar esta vida de oscuridad mirando hacia la luz. Pisé una rama seca que se escuchó como un grito en medio de la noche. El centinela se volteó… Era el o yo… Pero ni siquiera estaba pensando en mi vida en ese momento… Pensaba en que un grito de alerta iba a desatar una carnicería sin precedente ni sentido… La Glock de mi derecha salió de la funda sin ruido, dudas ni vacilaciones… Y ya tenía los ojos cerrados, completamente entregado al imperio de mis sentidos y la misión que me impuse. Le atravesé la cabeza rápida y limpiamente, y seguí mi camino…
-…Rock…
-Por eso ahora estoy preocupado… -Rock bajó la velocidad de la camioneta hasta detenerse por completo- Soy el primero en agradecer todo el horizonte que con mi amor y mis aspiraciones de una vida mejor para nosotros, he comenzado a abrirte. Mi problema ahora, es que eso te pase la cuenta como hizo con Roberta…
-¿Y qué coño tiene que ver la chacha de pueblo conmigo…? –Revy se enfureció en instantes- ¡Ni se te ocurra compararme con ella, negociante, o de verdad me vas a ver encabronada al punto que no voy a necesitar las pistolas!
-…No intento hacer comparaciones… -El tono bajo y preocupado de Rock impresionó a Revy, que sintió como la ira se evaporaba tan rápidamente como le había brotado- Rosarita Cisneros se volvió asesina por venganza, y la llevó a límites tan extremos que ella misma desapareció en el proceso… Los Lovelace la acogieron, pero ella solo echó un manto de normalidad sobre lo que sabía que era… La muerte de su señor dejó al pobre García solo en el mundo… Y Roberta hizo lo único que sabía hacer: Vengarse. Y en ese amargo camino hasta puso en riesgo al mismo niño que intentaba proteger…
-…Rock…
-Ahora tú estás pasando por un proceso no muy diferente… Y estoy preocupado por eso… -Rock bajó aún más su cabeza, casi con su mentón tocando el pecho- Comenzaste a sentirte humana y normal, Revy. Eso es lo que te está pasando. En estos días casi no has bebido, aún menos fumado… Y comenzaste a disfrutar de cosas que no existían en tu vida hasta antes de conocerme. Revy Dos Manos, la pistolera, se está desvaneciendo porque Rebecca, la mujer y esposa, encontró una forma mejor de vivir la vida… Pero ¿Y si necesitamos de pronto a Revy? Ahora lo que haces, no es lo único que sabes hacer… Y desenfundar las pistolas y hacer harnero a los cabrones que haga falta, puede no ser necesario ni normal en la vida de Rebecca… Y no puedo dejar de sentir culpa por ello… Yo conozco mi lugar, Cariño… Pero no sé ahora cual es realmente el tuyo…
Revy sencillamente no pudo contestar de inmediato a un argumento tan contundente de parte de su esposo… El silencio se prolongaba, y Rock comenzó a sentirse cada vez más alarmado de la reacción de su esposa…
-¿Rock?
-¿Sí?
-Tienes razón, Cariño… -Revy también bajó su cabeza- Lo noté en el momento que dejé de echar de menos mis pistolas… ¡Joder, no puedes saber lo bien que se siente no andar con ellas bajo los sobacos porque no necesitas defenderte de nadie a balazos! –Suspiró hondo, pero todavía sin atreverse a mirarlo a los ojos- Efectivamente mi vida y mi forma de vivirla hasta antes de conocerte, son cada vez menos importantes para mí… El lugar que ocupaba es cada vez menos mi lugar…
-…Revy…
-No te vuelvas loco ni sientas culpa por eso, cariño –Revy levantó la mirada hacia los ojos de Rock- Esa es la razón de querer subir tan luego a la villa… Tu maestro te enseñó a vivir la vida que vives sin perder tu esencia… Yo no quiero dejar las pistolas… son parte integral de lo que soy, y les debo más que mucha gente que ha pasado por mi vida… Pero ahora también quiero ser mujer, ser tu mujer, ser un poco más normal, y hacer por fin que los vagos gilipollas que sobran en Roanapur, se dejen de chorradas tratándome como un marimacho sanguinario y sin sentimientos… quiero que él me enseñe… Y si no puede… Quiero que tú lo hagas…
-…De acuerdo, Señora Okajima… -Rock suspiró, y al hacerlo, dio el contacto de la camioneta- Si quieres desandar el camino que has hecho, y permanecer como yo, en la oscuridad que mira hacia la luz, Veremos si el maestro Yueh y yo podemos lograrlo… Por intentos no nos vamos a quedar, y hasta que lo logres… ¿Es un trato?
-Trato hecho, Cariño… -Revy se echó en los brazos de Rock en medio de un apretado beso, para luego mirarlo a los ojos- Ahora mejor nos vamos de este sitio… La puta noche está más negra que petróleo crudo…
La camioneta se puso en movimiento con precaución, y los faros encendidos… La noche, algo que los inquietaba a los dos, se hacía presente justo en la mitad del camino…
Ooo
El GPS pagó absolutamente todo el tiempo y dinero invertido en el por el tramo que restaba hasta la villa de montaña… Incluso Revy comenzó a darse cuenta que tenerlo encendido y dando las indicaciones en forma audible era ni más ni menos que una concesión democrática dentro de su arreglo. Las extendidas y sobresalientes percepciones de Rock eran las que realmente estaban haciendo todo el trabajo "Joder, ya no puedo hacerme la loca con el maridito que me tocó… Rock puede oírme hasta los pensamientos si quiere… Aunque sé que nunca lo va a hacer… Lo traté tanto tiempo como un gilipollas pijo de mierda… Y él solo una vez me mandó a que me dieran por saco, y solo porque yo lo encabroné… De ahí para adelante, solo respeto… Respeto mutuo, joder… Ni yo me lo creo ahora que miro hacia atrás…" La luz de los faros iluminaba el estrecho camino, con montaña a su lado izquierdo, y nada más que un pozo negro y tenebroso al derecho… Y así y todo se sentía tan plenamente confiada como jamás lo estuvo de nadie en todo el camino áspero y feo que ella cada vez consideraba menos como "Vida". La vista levantada con ojos clavados hacia delante de Rock, y el gesto simultaneo de bajar la ventanilla de su lado desde el comando de la puerta llamaron su atención…
-¿Qué pasa, Rock?
-…Hay alguien adelante… A pie… Son dos personas…
Revy no se inquietó mayormente. Ya sabía, por los testimonios del mismo Rock y del Teniente de Policía Li, que el bandolerismo era moneda corriente en esos parajes… Pero si sentía inquietud, la sentía más de aquellos que pretendieran enseñarle una lección al Brazo de la Justicia… Su sorpresa aumentó aún más cuando Rock, en su estado de percepción, comenzó a sonreír… Ella todavía no veía nada, al menos nada en el arco de luz de los faros del vehículo, lo que la sumía todavía más en la duda…
-…De todos los sitios posibles, justo ahora, justo aquí…
La enigmática frase de Rock la dejó aún más perpleja… y más todavía cuando Rock bajó aún más la velocidad de la Todoterreno, sacando al mismo tiempo la cabeza por la ventanilla…
-Nǐ wǎnshàng zài shān zhōngjiān, xiōngdì?
El grito en chino no sorprendió a Revy… Pero sí que a la persona que aparentemente se lo dirigía, le diera el tratamiento de Hermano… Y menos sentir la respuesta jubilosa del interpelado…
-Xúnzhǎo wǒ shēngmìng zhòng de nǚrén, xiōngdì. Mǐn gāng huíláile!
-¡Ya era hora, par de locos! ¡No se muevan que enseguida estoy con ustedes! –Rock se volvió hacia el volante con una sonrisa indescriptible- Ya casi llegamos, Revy… Y mi hermano y su esposa también estarán con nosotros en la villa… Vas a ver como la vamos a pasar de bien…
-¿Hermano? ¿Esposa? –Revy trataba con todas sus fuerzas de no parecer perpleja y confusa- No entiendo un carajo de nada, Rock… Gritas en chino en mitad de la noche, y te vuelves loco de contento…
Revy no había terminado de expresar su pensamiento, cuando la camioneta le dio alcance a dos sombras que caminaban despaciosa y consistentemente, tomados estrechamente de la mano… En cuanto a Revy, solo los pudo descifrar a la luz de los faros en cuanto Rock detuvo la camioneta a su costado. Allí admiró la disparidad agradable que representaban: Un hombre muy alto de anchos hombros y espalda, y una agraciada joven, grácil y etérea como una bailarina clásica… Distraída en las sonrientes figuras, no notó la velocidad con que Rock bajó de la camioneta para acercárseles…
-He Yun, Hermano – Rock se detuvo brevemente para una contenida reverencia, y luego abrazó al gigante con verdadero calor- No sabes el gusto que me da volver a verte.
-Y a mí, Hermano Línghún Kāishǐ … -He yun soltó la mano de su esposa- Min no hacía más que preguntar qué había pasado contigo desde que te fuiste –sonrió anchamente- Por fortuna ahora estas tú para contestarle…
-Menos mal que soy tu esposa, Yun –Min lo reprochó alegremente al tiempo que abrazaba a Rock con confianza. El alcanzó a percibir cómo el gesto no fue del agrado de Revy, que de inmediato comenzó a bajar del vehículo- Que gusto que hayas venido… Ahora creo conveniente que nos presentes con tu acompañante…
-Eh, si, si… Es verdad –Rock, todavía azorado, miró a Revy y la llamó suavemente, intentando que el tono disipara su disgusto- Ven cariño, quiero que conozcas a dos tan importantes como mi maestro el tiempo que estuve aquí…
-No hago sino repetir tus palabras… -Revy miró con decisión a Min, que comprensiva, ni siquiera pestañeó ante el gesto- Menos mal que soy tu esposa…
-Vamos, Revy… El es mi hermano He Yun, hijo del Maestro, y su esposa, Xiao Min… Muchachos, ella es Rebecca, mi esposa…
El gesto de sorpresa de los Yueh no tuvo límites. Línghún Kāishǐ finalmente se había casado con el amor de su vida… Como buena generación joven, se acercaron con decisión y saludaron con verdadero sentimiento a Revy, que perpleja, todavía no sabía cómo reaccionar ante todo lo que estaba pasando…
-Es un verdadero honor y un gusto… -He Yun inclinó la cabeza respetuosamente- Al fin tengo la oportunidad de conocer a la mujer que hizo de mi hermano lo que es…
-…Gr…Gracias…
-No seas tan acartonado, Yun –Antes que Revy pudiera reaccionar, el abrazo afectuoso de Min casi la sacó de balance intentando responderlo- Ya verás que nos lo pasaremos la mar de bien aquí… Además, no niego que me moría de ganas de conocerte… Línghún Kāishǐ no hizo sino hablar de ti durante todo el tiempo que permaneció en la villa…
-¿…En… Serio…?
-Mentiría si te dijera lo contrario –Min, con sus manos sobre los codos de Revy, le sonrió anchamente- mi fortuna trajo a Yun a mi vida… La tuya te trajo a Línghún Kāishǐ … Hemos tenido suerte…
-…Y que lo digas… -Revy al fin se relajó. Ante la mirada curiosa de ambos hombres, soltó una leve sonrisa- Una pregunta… ¿Vamos a seguir socializando aquí en medio de la nada, o vamos echarlos con equipaje y todo a la camioneta para largarnos a la villa, eh?
Las risas de los cuatro hicieron notable contraste con la noche cerrada que los circundaba. menos de cinco minutos más tarde la camioneta ya estaba en movimiento, y una hora escasa después, las tenues luces de las casas de la villa quedaron a su vista. El viaje había terminado para los Okajima… Pero Rock sabía demasiado bien en su fuero interno, que no estaba sino comenzando…
Ooo
-… Par de pollos mal emplumados… -Ki-kuo salió a la galería por la puerta principal, Rezongando con un paño entre las manos mientras se las secaba con movimientos bruscos. Había sentido ruido de motor y suponía de quien se trataba- ¿Cuántas veces les hemos dicho Yueh y yo que no suban a la villa a media tarde para que no hagan el camino de noche? Las cosas no están tranquilas por aquí por culpa de… ¡Por Buda! ¡Línghún Kāishǐ!
Ki-Kuo se quedó estática y con el gesto del paño entre las manos completamente congelado. De pie al costado de una camioneta le miraban sonrientes cuatro personas: Su hijo, su nuera, su alumno más aventajado, y…
-…Rebecca… -Con gran rapidez, Ki-Kuo bajó los breves escalones, y ante la inaudita sorpresa de Revy, el cálido abrazo de la anciana casi ni la dejó respirar- No sabes la preocupación en la que esposo y yo estuvimos al saber lo que te pasó… Pero las plegarias a Buda tuvieron su efecto… Hijo bueno e inteligente te sacó del infierno y ahora estás aquí…
-Gr…Gracias, Señora…
-Déjala respirar, Mamá Yueh –Rock cubrió con su brazo derecho los hombros de Ki-Kuo- Ella es Ki Kuo, Revy, la esposa del maestro, y la dama de los aceros…
-No seas adulador, Hijo Línghún Kāishǐ-Ki kuo juntó las manos con una leve sonrisa- Deja las bonitas frases para Xúnhuán, y no las gastes con esta vieja…
-No le diga eso, Mamá Yueh –Revy levantó la izquierda triunfante con la argolla negra en el dedo- Desde que nos casamos, que no para de hacer esas cosas…
-¡Casados! –Ki-Kuo se llevó las manos al pecho con genuina alegría- Enhorabuena, hijos míos –Con gran presteza los tomó de los brazos para hacerlos entrar en la casa- Vengan, vengan, hijitos –Miró hacia atrás con ceño fruncido, que desmentía su fina sonrisa- Y ustedes, par de pollos, vengan también… Min, te toca ayudarme en la cocina…
-Siempre un Placer, Mamá Yueh –Min miró a He Yun, que entretanto no había despegado los labios- Vamos, Yun, te tocó la parte del Ratón… Baja nuestro equipaje ¿Quieres?
-¡Min!
-No te quejes, Yun… -Min lo miró alegremente- Ocuparemos tu habitación del piso de arriba… La cabaña quedará para los muchachos… Como la cama es estrecha…
-…Dormiremos más juntos… -Yun soltó una sonrisa genuina- Enseguida estoy con ustedes… Y dile al tragasables de mi hermano que no toque mi plato… Si no lo detengo me comerá hasta los palillos…
-¿Y tú cuando has dejado de hacer algo diferente, Yun? –Min lo apuró con las manos mientras entraba a la casa- cuando tienes hambre hasta las águilas te evitan…
La carcajada sincera de He Yun despertó al mono de la aldea, que le manifestó ruidosamente su reprobación…
Ooo
Revy, pese a todo ese vaivén que la llegada a la villa le había producido, fumaba relajadamente sentada en el barandal de la galería. La noche cálida invitaba a estar en el exterior de la casa. Más allá, cómodamente sentados en un rustico sillón, He Yun y Xiao Min se ponían al día después de su separación forzada. Rock, pese a que el cansancio comenzaba a pasarle la cuenta nuevamente, respiraba hondo y confiado en la noche de la villa, que le traía olores y sonidos gratos y conocidos para él.
-Es una fortuna que la Cabeza de Dragón haya hecho llamar por ti, hijo –Ki Kuo estaba a su lado, y había llegado tan tenuemente que apenas y había podido detectarla en su salida desde la cocina- También es una fortuna que el mal rato que viejo Yueh pasó hace poco esté quedando atrás.
-¿Cómo está realmente, Mamá Yueh?
-Gracias sean dadas a Buda, porque viejo esposo va a vivir bastante más, Hijo Línghún Kāishǐ –El tono de la Señora Yueh, no le dejó duda alguna de la veracidad de sus palabras- Pasa que está viejo, más que yo, hijo. Luchó como sabes que puede hacerlo contra la artritis que comienza a agarrotarle los huesos, y las viejas heridas de las batallas que libró. Eso envió su Kí al suelo y comenzó a enfermarse como un niño de todo lo que cogía del viento o la tierra… Ha ganado esta vez, pero se agotó en el proceso. Ni siquiera intenté que lo vieras ahora, porque duerme como un infante al que recién le dieron de mamar. Por la mañana podrás hablar con él…
-Gracias por tu sinceridad, Mamá Yueh… Temí en algún punto de este viaje, no llegar a tiempo para verlo vivo con mis ojos y no con los del recuerdo en el corazón…
-Por eso le pedí a Yun que Hablara con Tseng Kwan. –Ki-Kuo miró con gesto relajado la brillante noche que los circundaba- Nadie mejor que él para hacerte llegar el mensaje que salió de los labios de Yin cuando dudó de poder ganar esta pelea…
-Esa una de las razones de querer hablar con él… Tseng me dijo que sin intervención de nadie me nombró su sucesor…
-Ha sido la obsesión de mi esposo desde que te fuiste de aquí –Ki-Kuo bajó la cabeza- Todavía cree, y yo también lo creo, que solo el espíritu de Zhèngyì bì iba a ser capaz de seguir con la tarea que a él le demandó una vida… Nadie como tú puede entregar la dosis justa y equilibrada de habilidades, sentido común y temperamento necesarias para formar un buen soldado… Y no importa si ya estamos bajo tierra cuando venga tu respuesta positiva. En ese mismo momento todo lo que ves y que hicimos de acuerdo con nuestra idea, será tu heredad aquí…
-Yo no me sentía capaz… -Rock respiró hondo- Pero mi necesidad me ha empujado a querer saber si lo soy, Mamá Yueh… Eso me lleva a la segunda interrogante…
-¿Te refieres a si acaso tu esposa va a poder equilibrar su vida de mujer con la de su trabajo y su fuero interno, como nosotros te enseñamos a ti a equilibrar la vida de la justicia con la tuya propia? –Ki-Kuo soltó una pequeña carcajada bonachona, ante el gesto sorprendido de ojos muy abiertos de Rock, que no le había dicho nada a nadie hasta ese minuto- Va a poder, Hijo… Y aunque viejo esposo vuelque en ti toda su sabiduría, vas a tener el mismo privilegio que yo tuve con Yin: El hombre que ama será su maestro…
-¡Tengo tanto temor de equivocarme, Mamá Yueh, de no hacerlo bien! –Rock empuñó sus manos, aunque no con demasiada fuerza- Revy no tuvo una vida fácil, y las heridas que el secuestro le dejó solo terminaron por confirmar lo que sentíamos y que nos llevó a intentar esta vida juntos que hasta ahora tenemos… En estos cinco días de viaje desde Hong Kong hasta acá, aprendimos juntos el uno del otro, nos liberamos del peso de nuestros pasados al punto que no quedamos sino nosotros frente a frente… Pero sigo pensando que es un mal equilibrio, y la misma Revy también lo piensa así…
-Que ya hayas dilucidado lo bueno y lo malo en la mente y el corazón de tu esposa, es el primer signo que ya estás en el camino del maestro, que hasta que la vida le cierra los ojos siéndolo, el nunca dejará de considerarse un humilde aprendiz… -Pese a que no era ni cristiano ni católico, sino un sintoísta con muy escasa devoción, Rock tuvo deseos de decir "Amen" luego del contundente argumento de Ki-Kuo- Lo harás bien, Hijo. Escucha a viejo Yueh y a tu corazón, y todo irá como se debe…
-Gracias, Mamá Yueh –Rock le hizo una leve reverencia- Estoy cansado, así que si no es una molestia…
-Ocupa tu vieja cabaña con tranquilidad… En cuanto me confirmaron que vendrías, la puse tal cual la dejaste el día que partiste a rescatar a tu esposa –Ki Kuo le achicó los ojos con una ancha sonrisa- Y si tienes dudas, revisa detrás de la puerta. Tu viejo balde todavía sigue ahí…
-…Si mañana oyes un grito, Mamá Yueh… -Rock sonrió pícaramente- Dile a mi Maestro que ya estoy trabajando…
Ooo
Por primera vez en su vida, después de una noche de descanso sin precedentes en su mente, Revy despertó, y no fue ni arrullada por el runrún frenético que hacía Roanapur por las mañanas, ni por el despertador de Rock… "Mierda… son pájaros… muchos pájaros…Parece que todos los putos pájaros del mundo se hubieran puesto de acuerdo para sacarme de la cama…" Siendo una citadina consuetudinaria, el canto de las aves en pleno aire libre se le antojaba una lisérgica sinfonía de ruido "Y otra vez sin el negociante a mi lado… Parece no entender que la encabronada en Hong Kong fue de verdad…"
-¿Rock?
-…Buenos días, Cielo… -La voz le llegó un poco apagada por el canto de las aves desde el exterior de la cabaña- No te preocupes, estoy afuera… Vístete y ven… Aquí en la villa se desayuna temprano…
-¿No podríamos hacer de cuenta que no tenemos hambre, cariño?
-…Vamos, Revy… -La voz de Rock subía y bajaba de intensidad, como si le estuviera dando vueltas a la cabaña por su exterior- Dijiste que ibas a seguir mis indicaciones si querías hallar equilibrio ¿Cierto?
-Sí, es verdad, yo dije eso, Rock… Pero ¿No podría ser a una hora que pueda manejar…?
-Esta es la hora, Revy… Sales ahora, o me cumples mi deseo a plena luz del día… Elige…
-Conste que sigo amándote, pero eres un chantajista de mierda… -Revy se sentó de mala gana en la cama- Ahora ¿Tendrías la puta bondad de decirme qué ponerme para no ofender? No tengo una jodida idea de las costumbres de aquí…
-Tu tenida de ejercicio… pero con tenis, Revy… no necesitas nada más…
Revy hizo finalmente lo que Rock le pedía. Despaciosamente se puso los pantalones de la tenida de ejercicio, sus tenis, y solo una camiseta para la parte superior. Sacando la banda elástica que había dejado bajo la almohada al acostarse, se tomó el cabello sin vanidad alguna en una simple cola de caballo… Y al salir…
-¡YIARRRGGHHH!
…El grito convulso y nervioso atravesó como una saeta a gran velocidad toda la breve extensión de la villa…
-¡E…EEES…TAAA… FRÍAAAA… GILI…GILIPOLLAS…DE…MIERDAAA…!
…No obstante aquello, el segundo grito que rasgó la mañana termino de despertar a los habitantes de la villa que todavía seguían durmiendo después del primero…
-¡ROOOOOOCKKKK!
Instantes más tarde pasaba por el costado de la casa del maestro una veloz figura, que se perdía descalza y a todo lo que sus piernas le daban rumbo al segundo recorrido de obstáculos…
-¡No te quejes, Revy, tú misma lo pediste! –Rock reía con todas sus ganas sin perder el paso- ¡el agua fría templa el espíritu! ¡Buenos días, Maestro! ¡Buenos días, Mamá Yueh! ¡Buenos días, Yun y Min!
…Solo un par de segundos más tarde, otro par de veloces pisadas, pasó en la misma dirección, casi pisándole los talones al primer corredor…
-¡Templar, templar! –Revy, mojada y furiosa, corría con todas sus fuerzas- ¡Yo voy a templarte el culo a patadas en cuanto te alcan…¡Buenos días Maestro, Buenos días a todos! ¿Voy por buen camino?
-¡Sigue adelante, Xúnhuán! –Min saludó alegremente desde el segundo piso- ¡Desde aquí todo el camino es en línea recta!
-¡Gracias, Min! –Revy aceleró el paso con los colmillos casi salidos de la boca- ¡Rock, detente o no respondo de mí! ¡Roooock!
…Revy se perdió rápidamente hacia el segundo recorrido. Por lo mismo no alcanzó a percibir la carcajada del Maestro Yueh, que con sus hombros cubiertos por una espesa manta, golpeaba el piso de la galería con su vara de cerezo…
-Este hijo mío… cuando no me saca canas en la cabeza, me hace reír como un loco… Ya estaba extrañando estas mañanas, esposa…
-Mejor ven adentro, Viejo esposo… Los muchachos no tardarán en llegar…
Ooo
Cuando llegó al inicio del segundo recorrido de obstáculos, Revy se detuvo en seco… Más por la impresión que le causo la pista que por ninguna otra razón "Me cago en todo el puto entrenamiento militar del mundo ¿Esto es el segundo recorrido? Menos mal que no se me ocurrió preguntar por el primero…" Aquella maraña de postes, neumáticos y cuerdas en todas direcciones y en todas las posiciones y alturas imaginables, la mareaba al punto de no estar segura ni de sus propios pies… Sin darse cuenta, una cuerda bajó de las cerradas copas de los arboles sobre su cabeza, y una silenciosa figura se descolgó sin ruido y cabeza abajo hasta alcanzar la altura de los hombros de Revy…
-Sorprendente ¿No?
-¡Rock! –Revy dio un respingo, y al darse vuelta se topó a boca de jarro con el invertido beso en los labios de su esposo- Eres un gilipollas traicionero y mentiroso ¡Me mojaste, cabrón! ¡todavía estoy tiritando! ¡Y ahora te crees el jodido hombre araña colgado de una cuerda!
-Lo siento, Revy… -Rock se descolgó con plástico movimiento y recupero la vertical frente a su mujer- Admito que fui demasiado lejos esta vez… Pero necesitaba que vieras un poco de cómo era mi vida aquí… Como entrenaba para sacarte de esa mierda en la que estuviste… Ven… -Le tomó la mano, al tiempo que ella bajaba la cabeza y se la rehuía en cada intento. Al tercero y cuarto que logró sostenerla firmemente- Ven, vamos, Revy… Te mostraré como se pasa este recorrido. Si te animas, lo haremos juntos una vez que lo conozcas… Y luego iremos a desayunar…
Se internaron caminando por el centro exacto de la ruta del campo de obstáculos, mientras Rock le daba las indicaciones o le ejemplificaba los movimientos necesarios en cada zona a superar. Revy ya había olvidado que sentía frío y estaba mojada, demasiado impresionada por toda la capacidad que su esposo todavía parecía tener… De pronto, ante la vista de dos postes no demasiado juntos, Rock le soltó la mano, y corriendo hacia ellos se trepó en un salto, para luego quedar con las piernas abiertas en casi perfecto ángulo recto con sus pies sobre sus topes…
-¡Joder! –Revy quedó estática ante la visión, que le parecía como de película de artes marciales- ¿No te duele estar así, Rock? Digo, porque estás…
-Las joyas de la corona están seguras, Revy –Rock rió de la intencionalidad de la frase de su esposa- Aquí meditaba a veces, cuando intentaba definir el mejor camino para superar este recorrido. Peor lo pasé cuando He Yun me trabajó para lograr este resultado. Me hizo aullar como un lobo por tres días completos hasta que llegué al suelo… Y demoré un par de semanas en hacerlo sin sentir que me estaba partiendo por la mitad…
Un claro y decidor grito en chino atrajo su atención en medio de sus recuerdos. Bajando con plasticidad de los postes llegó junto a Revy, que le sonrió ante la pasmosa familiaridad que de pronto había adquirido Rock ni bien puso pie en la villa, como si realmente nunca hubiera salido de ahí…
-Mamá Yueh está a punto de enojarse, Revy. Mejor vamos a desayunar o nos tendremos que aguantar sus rezongos todo el día…
-Primero a quitarme esta ropa mojada… Todavía sigo enojada, negociante… A menos que hagas algo espectacular hoy, estás a punto de perder tu deseo…
-Haré lo que me pidas por el…
-Mas tarde decidiré que hago contigo, Rock… Ven, mejor vamos a desayunar…
Ooo
Ki-Kuo estaba sinceramente encantada de la animación que reinaba en su comedor: Sus hijos de sangre y de corazón, sus esposas, llenaban de cuentos y lisonjas a su enfermo esposo, que propulsado por la juventud y fortaleza de las prendas de su cariño más escondido, parecía haber rejuvenecido en una noche luego de que ella lo hubiese visto tan mal como para llegar a suponer lo peor…
-…No castigues a esposo Línghún Kāishǐ, Xúnhuán… él solo hizo lo que yo le enseñé a hacer… Pero creo que ahora lo hace demasiado bien…
-No se ría de mí, Maestro Yueh –Revy estaba mortificada por las chanzas del viejo- Imagine que no está ni bien despierta y le llega desde lo alto un baldazo de agua fría ¿Cómo quiere que me sienta si el hombre que amo –Miró intencionadamente con los ojos empequeñecidos a un muy pálido Rock- Me traiciona como una comadreja hambrienta, eh?
- Línghún Kāishǐ no se sintió diferente la primera vez, Xúnhuán –Yueh la miró de vuelta, todavía con la sonrisa en el rostro, y empleó su mal inglés de maestro para seguirse riendo a costa del episodio- Cuando llegar aquí, Hijo ser remolón como mula sentada, sueño profundo como oso en invierno… Yo llamar tres veces, hijo Línghún Kāishǐ, no venir… Maestro Yueh echar baldazo de agua sobre cama en la que dormir…
-¿Rock?
-El maestro Yueh habla así solo para reírse de mí –Rock, aliviado, sonreía con todos sus dientes hacia Revy- Yo soñaba contigo y de pronto todo se me volvió de hielo… debo hacer maldecido en un par de idiomas… así fue mi primer despertar aquí…
-De ese día en adelante Hijo Línghún Kāishǐ portarse como obediente hijo, levantarse con la primera luz todas las mañanas… Y esperar pacientemente y sin gritos agua helada que maestro baldear sobre el… -Yueh volvió a reírse… Pero su ojo de águila captó al instante la mueca de desconsuelo que cruzó por el rostro de Revy- …Xúnhuán… No te sientas mal…
-…Y yo que me comporté como una gallina a la que le roban los huevos…
-¡Solo un poco menos que yo! –Min saltó alegremente en la conversación- ¡Lo hiciste muy bien! Solo no tuviste mi suerte…
-¿Eh?
-No pudiste alcanzar a Línghún Kāishǐ… -Min tenía el rostro congestionado de risa, ante la perplejidad de Revy- Es demasiado rápido para todos aquí… Pero yo si alcancé a Yun cuando se atrevió a hacerlo…
-Y todavía me duele cuando me acuerdo… -Yun hizo una divertida mueca de dolor ante el certero codazo en las costillas de su mujer- ¡Ouch! ¡Min! ¡Eso duele! Y también dolió aquella vez, Xúnhuán. El Kung Fu de esta mujer es de terror… No es fácil sobrevivir cuando la tienes al frente…
-¡A ver, A ver! ¡Familia! –Ki-Kuo batió palmas al tiempo que se unía a los comensales- La conversación junto con la comida, y no una primero y otra después… Alimentar a los peones Yueh, es difícil, y dejar que esto se enfríe me va a hacer enojar ¡Comer, Comer! Padre tiene que descansar… vamos, vamos…
Ooo
Apenas terminado el desayuno, El maestro Yueh dejó en libertad a sus nueras… Min, en cuanto se halló en posibilidad de Tener una "Conversación de Chicas" con Revy, se la llevó como una riada incontenible a la habitación de Yun en el segundo piso… Yun y Rock, esperaron pacientemente en la cocina, mientras el cabeza de familia, ayudado por su esposa, tomaba colocación en la pequeña sala de la casa. Entre quejidos y rezongos de su mujer, que evidentemente quería llevarlo a su habitación para que descansara, Yin Yueh Shan tomó asiento en un rustico sofá, tapizado de pieles de animales, e hizo llamar a sus dos hijos al mismo tiempo…
-Hijos Míos… -Yueh se aclaró la garganta antes de proseguir- Como pueden darse cuenta, ya que estoy hablando con ustedes, no me morí… Así que no pongan cara de funeral que no es necesario, ni lo será por un buen tiempo… Estoy maltratado, eso salta a simple vista, pero ya estaré mejor y con posibilidad de aplicarles unos cuantos varazos si no hacen lo que es debido… Hijo Yun…
-…Padre…
-Si no te has dado cuenta, Hijo, tu hermano Línghún Kāishǐ tiene un problema… Xúnhuán tiene una seria complicación con su equilibrio, que tu hermano descifró muy bien. Durante los días que permanezca aquí, será tu deber ayudarlo en todo lo que sea necesario para restablecerlo lo antes posible… El Brazo de la Justicia nunca permanece de ocioso mucho tiempo, y la buena temporada del clima aviva las malas pasiones, y es un tiempo en que no debería estar en silencio. Así como tú y Min me ayudaron decisivamente a completar su entrenamiento, será necesario hacer lo mismo por Xúnhuán… ¿Tengo tu promesa de que así será, hijo?
-…Por supuesto, Padre…
-Línghún Kāishǐ –Rock se sintió clavado al piso ante la fuerte mirada del viejo- Tus deberes ahora son dos: Escuchar a este viejo maestro, y aplicar todo lo que yo te enseñe y lo que has aprendido aquí en bien de tu esposa. Xúnhuán, y no es necesario que me lo digas, está atrapada entre su sentir de mujer y esposa, y la habilidad con la pistola por la que se hace conocer. En otras circunstancias, yo ni siquiera le dirigiría la palabra, pero se bien, hijo, que sus habilidades, en todo este tiempo, no hicieron sino mantenerte con vida, hasta que tú mismo fuiste capaz de procurarte tu defensa. –El viejo volvió a toser, ante la mirada alarmada de su esposa, de Rock y de Yun…- No me miren de esa forma… estoy vivo, y los cadáveres no hablan…
-…Esposo…
-Tranquila, Esposa –Yueh soltó una breve sonrisa- Este viejo quiere durar todavía un poco más para ti, de modo que se cuidará y volverá por un rato a la cama, hasta que el sol caliente un poco más. –Volteo la mirada decidida hacia sus hijos- Ya saben lo que tienen que hacer… Las imágenes de la justicia que los ojos redondos hacen para sus tribunales, tienen siempre dos manos: una sostiene la balanza, y la otra la espada. Esa será su misión… Xúnhuán debe alcanzar el equilibrio que le permita ser la otra mitad de Línghún Kāishǐ. Tú sabes que tu alma ahora está completa, pero el lazo que la une debe ser fuerte y no tener rajaduras… Cuando sostengas la balanza, ella tomará la espada, y si tú tomas la espada, ella sostendrá la balanza.
-Entiendo, Maestro Yueh…
-Se centraran en tres cosas, y esto no admite réplica ni cambio… Entrenaran sus sentidos… Pero no es necesario que corra descalza… Viéndola a los ojos sé que ella ya conoce y maneja el dolor – Rock asintió silenciosamente- El resto de sus percepciones, y su manejo de armas, serán las cosas en las que se concentrarán. Hoy mismo harán el primer recorrido, y la iniciaran en las formas profundas de meditación… Más adelante daré otras instrucciones… Ahora vayan por sus mujeres… Yo me voy a la habitación…
Con un quejido apenas audible, el maestro se puso de pie para abandonar la estancia, siempre acompañado de su esposa, ante el silencioso y respetuoso gesto de sus hijos… una vez que quedaron solos, Yun levantó la cabeza…
-… Línghún Kāishǐ…
-Dime, Yun…
-Tenemos un problema…
-¿Y eso es qué…?
-Min tiene secuestrada a Xúnhuán en el segundo piso… Y te aviso que no va a ser fácil sacarlas de ahí…
-Todo lo contario, Yun… -Rock soltó una risita intencionada- Ve a preparar el polígono de tiro… A la voz de balas, bajarán corriendo como niñas que se van de paseo… Después de mostrarle el recorrido a Revy, ejercitaremos los gatillos…
-…Espero que sepas lo que haces, hermano…
-…En realidad no lo sé de aquí –Rock se apuntó elocuentemente a la cabeza, y luego colocó su derecha sobre el pecho- Pero desde que estoy con Revy, todo lo bueno y lo importante, ha salido de aquí… Vamos, pongámonos en movimiento, o Padre comenzará a repartir varazos desde su ventana…
-…Quisiera creer que eso no es verdad… Pero no puedo –Yun le sonrió anchamente- Suerte con el desalojo… Nos vemos afuera…
Ooo
Revy se había quedado evidentemente desilusionada del primer recorrido. Lo que ella preveía como una pesadilla apenas inferior al segundo, era apenas una huella con pocos obstáculos y todavía menos postes para blancos. Dado que el desayuno todavía estaba muy encima, habían hecho el recorrido caminando, lo que había bajado sus expectativas todavía más. Solo al final de la pista comprendió las intenciones de su esposo: un poco más allá, un apretado y corto césped, rodeado de piedras blancas, al pie de una sólida muralla natural de bambú muy crecido, al costado de un plácido riachuelo que cantaba calmadamente su canción, delataba el sitio donde usualmente dedicó tiempo a la meditación durante su entrenamiento inicial.
-Esto era mi rincón, Revy… Aquí busqué y encontré la paz en un tiempo en que no te tenía a mi lado, cuando saberte prisionera estuvo a punto de hacerla morir bajo las garras de la venganza… Aquí harás dos cosas: Comenzarás a manejar tus sentidos, y alcanzarás la meditación más profunda a la que podamos llevarte: Buscaremos juntos tu equilibrio y tu paz… Vamos… entra y ponte cómoda en el suelo.
Revy, sin una palabra en los labios, entró en ese espacio, y al sentarse con las piernas cruzadas, comenzó a sentir lo que su esposo había sentido cada vez que se internó en su ser todas las veces que acudió a ese sitio. "Es… Es jodidamente increíble… Es imposible no volver los ojos a uno mismo cuando te sientas aquí…"
-Ahora, Revy, quiero que cierres los ojos, y te concentres… Tal como en Hong Kong y en Guangzhou… siente todo lo que pasa a tu alrededor –Silenciosamente, Rock recogió tres flexibles ramas de bambú caídas, y entrego una a Yun y Min, reteniendo la tercera para él- Valora y enjuicia positiva o negativamente todo lo que esté al alcance de tus oídos… Profundiza todo lo que puedas en el origen, y la razón de todo lo que te rodea y alcanzas a dibujar en tu mente de todo lo que oyes…
Revy pensó que la tenía fácil… Pero demoró un sorprendente tiempo en comenzar a dibujar su entorno solo con su sentido del oído… Cosa inalcanzable en los primeros minutos por el ruido mental que le estaban haciendo sus preguntas acerca de a donde iría a parar con las ideas de su esposo. Rock mismo notó cuando el mapa mental que el sentido había dibujado en la mente de su esposa estuvo razonablemente completo; la relajación de los codos y rodillas, y la cabeza baja eran indicadores del grado de profundidad de su concentración…
-Revy –Rock suavizó todavía más el tono de su voz- Ahora vas a sentir ruido. Ruido preciso y corto que va a romper el esquema mental que acabas de dibujar. Cada vez que lo sientas, intenta con tu mano estirada definir y apuntar en la dirección de donde viene…
A una seña de Rock, tanto Min como Yun y él mismo, comenzaron un lento paseo alrededor de Revy… Tan tenue y sigiloso como podían efectuarlo. A una seña de Rock, Min agitó su vara, que zumbó en el aire con ruido corto y hueco… Pör contraste, Revy apuntó equivocadamente al espacio vacío entre Yun y Rock…
-Revy… -Rock continuó hablando baja y aterciopeladamente- Tu piel también es parte de tu sentido del tacto… Aquí hay viento, y el viento arrastra el sonido… Siente el viento, mide su fuerza y su dirección… intenta cazar el siguiente sonido teniendo eso en cuenta…
Por toda respuesta, Revy respiró en forma honda y profunda, volviendo a acomodar su cabeza baja entre sus hombros. Con una sonrisa, Rock captó al instante las ganas de su esposa de responder al desafío, y no perder en el intento. Las maratónicas partidas de Póker con Eda en la Iglesia de la Violencia eran fiel testimonio de su tozudez. Sin dejar de moverse, el mismo agitó su vara con un zumbido esta vez más agudo, y con el viento en contra… Revy apuntó al instante en su dirección…
-Bien hecho, Revy… -Rock felicitó en forma automática sin variar el tono- Una más, y será todo por hoy…
Yun buscó el momento y el lugar adecuado para hacer zumbar su vara, y lo hizo, tal como Rock lo había pronosticado, al momento de pasar por la sólida muralla natural del bambú, para que el viento y el sonido rebotado en los gruesos tallos le llevaran dos percepciones distintas… Luego de un segundo de vacilación, Revy apuntó correctamente en su dirección…
-Revy, puedes abrir los ojos…
-¿Y? –Revy abrió los ojos con verdadera ansia por saber el resultado- ¿Cómo estuve?
-Ven –Rock le extendió los brazos para ayudarla a levantarse… Aunque Revy pudo haberse puesto de pie sola en cualquier segundo, eligió aceptarle las manos. Comenzaba a disfrutar genuinamente esos gestos de su parte- Dos de tres no está nada de mal para ser la primera vez. Recibí varazos por equivocarme las dos primeras sesiones…
-Pudieron haber sido las tres… -Revy miró alternativamente a Rock y a los Yueh, y luego caminó casi sin vacilación hacia el bambú. Apartando con algo de rudeza los tallos más tiernos, miró entre ellos curiosamente…
-…Ahí estaban, jodidos bichos… Por su culpa fallé una…
La curiosidad tanto de Min y Yun como de Rock se desbordó casi hasta los límites del morbo. Asomando la cabeza por entre los tallos, vieron con sorpresa inaudita el origen del enojo de Revy: Un diligente batallón de hormigas cortahojas trabajaba a todo vapor entre los tallos sin detenerse a reclamar por la humana intrusión…
-…El jodido ruido que hacían apenas y me dejaba concentrarme…
Los tres se miraron entre ellos con regocijante sorpresa. A los ojos de los Yueh, Revy parecía ser mucho más capaz e inteligente para absorber las habilidades que trataban de hacer brotar de su cuerpo y mente. Rock, por su parte, solo reconocía las ganas de su mujer de adaptarse a un nuevo ritmo de vida, trabajando hasta el frenesí por conseguirlo…
-Vamos –Rock invitó a seguirlo de vuelta por la pista- En el polígono veremos si la pausa no te ha enmohecido, Revy…
-Puedes pasarme hasta un mosquete antediluviano, Negociante –Revy, calmada y en paz profunda luego de descubrir que podía hasta límites no soñados por ella, sonrió con todos sus dientes- Y aun así te garantizo que voy a dar en el blanco.
Ooo
-¡De donde coño salió todo este arsenal!
La sorpresa de Revy estuvo plenamente justificada. Al llegar junto con Rock y los Yueh al cobertizo bajo y algo cavernoso que albergaba las instalaciones de tiro de la villa, notó con impresión que la larga mesa de trabajo, donde usualmente quienes entrenaban en el sitio armaban, desarmaban y limpiaban las armas en cada práctica, estaba cubierta hasta el último tornillo con toda clase de armamento. Desde un Macmillan tac-50 para francotirador, hasta pequeñas pistolas y revólveres del estilo de las viejas Derringer, capaces de ser ocultadas en el cuerpo o entre la ropa. Todas estaban correctamente ordenadas sobre su superficie, con sus cargadores, balas y accesorios de limpieza perfectamente alineados junto a ellas.
-Veamos – Rock, que no había soltado la pequeña vara de bambú en todo el camino de vuelta, apuntó a la mesa, y luego a Revy- La elección lógica en este punto serían estas beretta 92FS… -Rock apuntó a las armas, y otra vez hacia su esposa- Es algo que conoces, pero incluso eso puede mejorar… -Apuntó con la vara hacia un par de Berettas Storm PX4, lo que le sacó una sonrisa a Revy- Vamos, cariño, tómalas… hasta donde yo sé, ninguna de estas muerde…
-…Mientras no jales de los gatillos, por supuesto que no… -Revy sonrió, y confiada tomó las armas. En una rápida revisión, comprobó peso, miras, recámara, y a continuación, con soltura nacida de la experiencia, introdujo los dos cargadores, y tirando alternativamente de ambas correderas, puso balas en recámara y bajó los seguros de ambas pistolas…
-…Y para ustedes, la elección lógica para dos miembros del EPL… -La vara de Rock apuntó sin vacilar hacia dos fusiles QBZ-95. Los Yueh nada demoraron en tomar ambos uno, dejándolos listos para disparar con la misma soltura que su esposa- Mas adelante me van a mostrar el manejo, muchachos… Nunca he disparado un arma Bullpup hasta hoy…
-Será un placer –Yun lo miró sonriendo- Solo espero que seas diestro… Estas armas no conviven bien con los zurdos…
-Y ahora… mi elección –Rock soltó la vara y sin vacilar, preparó las Glock 18C con sorprendente rapidez- Estas viejas amigas nunca defraudan… Vamos a disparar, chicos…
-Un momento, Señor Alma Partida –Revy lo miró curiosa, y con los brazos en jarra sin haber soltado las pistolas- Tú elegiste por todos, y no me quejo… Elegiste bien para mí. Pero soy tu esposa, así que suelta esos tirachinas de plástico y toma una pistola de verdad… -Caminó sin vacilar nuevamente hasta la mesa, y luego de darle una mirada relajada, marcó con una de sus pistolas un punto específico de la mesa- Esas…
Rock se acercó curioso… Y con más sorpresa se llenó su rostro al ver la elección de Revy… Las Pistolas Jericho 941, recamaradas para calibre .357 Magnum, en acero inoxidable no eran una elección al azar de su esposa… Ella quería realmente ver hasta qué punto llegaban sus habilidades…
-…Solo lo mejor para la dama…
-Rock desandó el camino con las Glock con la misma rapidez con la que las había aprestado: Retiró los cartuchos desde las recamaras, soltó los cargadores y restituyo su contenido, y luego probó ambas armas por seguridad. Una vez que las correderas llegaron al tope indicando que las armas estaban vacías, repitió la secuencia con las Jericho, que en nada estuvieron listas para disparar. Rock, satisfecho, bajó los seguros de las armas con gran soltura, y comenzó a caminar hasta la zona del polígono propiamente tal, seguido de Revy y los Yueh.
-…Heredé de mi maestro una extraña costumbre, pero que ahora me parece genial –Rock se instaló al costado del módulo de los cubículos de tiro, donde había una mesa, papel, cuencos de lo que parecía ser tinta, y grandes pliegos de papel. Soltando las pistolas en el cubículo más cercano, volvió sobre la mesa, y tomando un pincel, dibujó rápidamente lo que parecía ser un corazón… Y Revy sonrió al notar que Rock escribía su nombre en chino dentro de el- y esa es la facultad de dibujar sobre lo que quieres disparar… Mi blanco está listo, así que vamos a tirarle.
Rock volvió al cubículo, y prendiendo el pliego dibujado de unos ganchos, soltó hacia el suelo desde la mesa un adoquín de cemento amarrado con una cuerda. Al instante el intrincado y básico sistema de poleas que abarcaba toda la extensión del polígono comenzó a alejar el blanco hasta el tope final en la más larga distancia de blanco
-…Vamos, Chicos, hora de los gatillos…
Rock tomó las Jericho desde la mesa, y a continuación dejó caer los brazos a los costados y cerró los ojos… los segundos comenzaron a enervar a Revy. Yun y Min, a sabiendas de lo que venía, solo guardaron silencio y ni siquiera emitieron comentario. Sin que Revy tuviera conciencia del hecho, los dedos de Rock levantaron con lentitud poética los seguros de las pistolas... Y de pronto una sucesión cegadora de ocho disparos tan pegados que sonaron como una ráfaga de cañonazos atronó tan de improviso el cobertizo que Revy ni siguiera pudo seguir el movimiento, dando un respingo nervioso en cuanto sintió las detonaciones. En medio de la nube de pólvora quemada que siguió a los disparos, Revy finalmente pudo ver a Rock, con los brazos firmes y erguidos haciendo blanco, para luego abrir los ojos, y bajar las armas hacia la mesa, luego de haberlas asegurado. Tomando el adoquín del otro lado de la mesa, hizo volver el blanco… Y Revy sencillamente no pudo dar crédito a sus ojos. Los ocho disparos habían marcado perfectamente sus agujeros sobre la línea misma del corazón dibujado, cuatro tiros por cada lado de la figura…
-…Yo… Yo no creo que estén acostumbrados a este lenguaje… -Revy estaba atochada de sorpresa y preguntas, y no halló nada mejor que disculparse de antemano con los Yueh- Pero ¿Cómo coño hiciste una mierda como esa, Negociante? ¡Ni siquiera abriste los ojos!
-No los necesité, Cariño –Rock sonrió inocentemente mientras se encogía de hombros- No al menos en la mecánica del disparo… Pero sí antes, y en conjunción con el resto de los sentidos…
-Luego de la purga corrió un rumor extraño dentro de la Sun Yee On –Yun soltó una breve carcajada- Se decía entre los corrillos de las organizaciones, que Zhèngyì bì peleaba de memoria… Y que cuando sus ojos se abrían, era porque nadie ya podía verlos…
Revy no halló argumento posible en su mente para semejante frase "De verdad podría pasarle un sonajero de bebé a este esposo mío, y aún con el, seguiría siendo más peligroso que una jodida cobra furiosa…" Todavía aturdida por la tremenda exhibición, Ella recibió como regalo el blanco de las manos de Rock.
-Cuanto antes logres algo como esto, antes estarás lista y en equilibrio, cariño –Rock le besó la frente, y le cedió el paso hacia la mesa- Vamos, dibuja y veamos cómo te va esta primera vez…
Revy era una mujer directa y práctica, que no tuvo la niñez suficiente hasta para dibujar sus primeros garabatos… Sin detenerse siquiera a meditar sobre figuras o su inspiración, tomó el pincel y dibujó una tosca diana sobre el papel. Entretanto, Rock ya había dispuesto las storm sobre el cubículo inmediato al que estaba usando. Cuando ella llegó a colgar el blanco, la mano de Rock se posó sobre su hombro.
-Revy –La mano de Rock se sentía firme y caliente. Revy sintió la fe y la confianza de su esposo en ese contacto- Espero que no te moleste lo que te voy a decir, pero como tu esposo, nadie más que yo puede hacerlo. Bai-Ji cometió lo que parece ser un error cuando te entrenó…
-¿De qué mierda estás hablando, Rock?
-Es más simple de lo que parece –Rock, prudentemente, decidió pasar por alto la agresiva respuesta de su esposa- Eras evidentemente más joven, y tus impulsos te dominaban aún más que ahora… Sheng Chang necesitaba enseñarte rápido, y que fueras efectiva sin asomo de duda. Por eso te enseñó Dual Wielding horquillando.
-¿Horquillando? ¿Dual Wielding? –Revy comenzaba a enfurecerse- Alguien tráigame un traductor… No entiendo una mierda de nada de lo que me dices, Rock…
El solo soltó un contenido suspiro. Los Yueh no se rieron por respeto, aunque en realidad se morían de ganas ante el divertido gesto enfurecido de Revy.
-Dual Wielding es la técnica de disparo con dos armas simultáneamente –Rock pasó su brazo sobre los hombros de Revy- Y horquillar es un disparo de tanteo en cualquier dirección sobre, bajo y alrededor de un blanco para corregir la puntería sin errores en el siguiente tiro. Del tiempo que te conozco, cada vez que la pelea se hacía confusa, y los oponentes eran demasiado hasta para ti, noté que siempre gastabas hasta dos balas para corregir tus blancos. En estado de reposo y cara a cara dejaste de hacerlo, porque cuando cobraste confianza, tu puntería se adaptó sin problemas al nuevo escenario. Lo que yo pretendo contigo, cariño, es que no importa si tienes delante a un solo tipo, o a un millón… un disparo siempre será un oponente menos en cualquier clase de entorno, con cualquier tipo o ausencia de luz natural o artificial, y en cualquier condición o dificultad. La ventaja sicológica que se desprende de eso en una pelea no tiene precio, y yo quiero que la tengas…
Revy no supo de donde le vino una reacción semejante: Ya estaba convencida que las sorpresas nunca iban a dejar de tener su espacio dentro de la vida nueva y diferente que estaba comenzando a vivir y a saborear. Era sin duda una vida distinta y mejor, que ya no quería dejar de experimentar jamás. Con suavidad enlazó la cintura de Rock con su izquierda, y lo besó con una sonrisa en la mejilla.
-De acuerdo… -Revy terminó de colgar el blanco, y quedó a la expectativa al lado de Rock- Ahora dime que tengo que hacer…
-No tomes las pistolas todavía… -Rock se puso detrás de ella, dejándola con el cubículo a disposición, y comenzó a hablar sobre su oído derecho, baja y moduladamente- Solo mira el blanco… Ve las líneas, mide con tu mente el espacio entre líneas y hasta el centro de la diana… siente el blanco como algo que puedes tocar con los dedos aunque por la distancia ya no puedas tocarlo…
Revy ya sabía que tenía que hacer: El tiempo observando a su esposo internarse en su conciencia más profunda, y el breve espacio en que ella misma lo hizo, le dieron la clave sin demasiado esfuerzo. Rock la sintió lista mucho más rápidamente que en su rincón de meditación, y de acuerdo con eso, tomo uno de los pesados adoquines y lo dejó caer para que el blanco se alejara.
-…Cierra los ojos. Cuando te sientas lista, levanta las pistolas y dispara…
Rock, prudentemente se echó tres a cuatro pasos hacia atrás, con su vista fija en el blanco. Los segundos comenzaron a transcurrir, y Revy, firmemente sobre sus pies, y con las berettas en reposo a ambos lados de su cuerpo, ni siquiera oscilaba, intentando buscar a ojos cerrados el punto preciso de su concentración, respirando calmadamente. El estallido llegó tan pronto como había sido el suyo; con velocidad sorprendente Revy levantó las dos armas, y luego de percutar cuatro tiros por cada una, las aseguró y finalmente las bajó hasta la mesa para dejarlas descansar ahí.
-Ahora veamos que conseguiste.. –Rock se acercó nuevamente, y dejando caer el adoquín del otro lado, comenzó a acercar el blanco- En todo caso, cariño, cualquiera sea el resultado, lo hiciste demasiado bien para ser la primera vez…
-Me conoces de mucho antes de casarnos, cielo… -Revy resopló tranquila- Sabes que odio no dar la medida en muchas cosas… y en cosas de armas, ni me lo perdono…
El blanco se estacionó finalmente frente a la mesa… Y los Yueh no pudieron contener el suspiro de sorpresa: La Beretta izquierda había fallado miserablemente el blanco. Solo uno de los tiros de ese lado había dado en el borde de la diana. Los demás solo fueron horquilladuras para corregir el blanco. Sin embargo, la Beretta derecha había hecho una faena limpia y precisa: De cuatro tiros, tres habían caído dentro, y solo uno fuera, y a escaso medio centímetro del círculo exterior de la diana…
-…Mierda… Fallé como un vaquero borracho…
-No, no lo hiciste, Revy… -Rock la volvió a tomar por la cintura- Es más, reconociendo la habilidad endiablada que tienes para disparar, esperaba un resultado como este…
-¿Qué?
-¿Todavía no te das cuenta, Xúnhuan? –Min no resistió la tentación de intervenir- ¡Eres la resurrección de Anita Oakley, y te quejas! ¡Nadie ha metido jamás cinco de ocho tiros en su primera sesión desde que Padre Yueh comenzó a entrenar gente aquí!
-…Min tiene razón, Revy –Rock le acarició los hombros con ternura- Es natural que bajo nuevas reglas, tu técnica de disparo sufriera en el proceso. La izquierda naturalmente tiene mayor chance de fallar tiros… No es tu mano dominante. La derecha estuvo impecable, tal como lo suponía.
-…Eres un jodido adulador –Revy se rió en cuanto supo cómo quería rematar esa frase- …Maestro Línghún Kāishǐ …
Revy no esperaba una reacción de nadie por su frase… Al menos de nadie menos de su esposo, que siempre recibía como dones del cielo sus rudas ternezas, las que se habían ido suavizando con el correr de los días. Sin embargo, cuando vió el respetuoso gesto de saludo y la reverencia de los Yueh hacia Rock, su perplejidad y confusión comenzaron a aumentar hasta límites poco sanos…
-¿Qué? ¿Pero…? ¿Qué? ¿Hice algo malo? ¿Rock?
-Has hecho lo que se esperaba de ti, Hermana Xúnhuán… -Yun le habló con estudiado respeto- Trabajaste, seguiste todas las indicaciones, diste tu mejor esfuerzo, y el resultado pone orgulloso a tu esposo… Al que acabas de Reconocer como tu maestro. En China, reconocerse discípulo de alguien es algo delicado y muy importante. Nosotros también vimos lo que tú viste con tus ojos… Ahora hermano es el Maestro Línghún Kāishǐ, y nadie le podrá quitar el título que tú misma le concediste…
-¿Rock? –Revy estaba casi sin palabras- ¿En serio acabo de hacer eso?
-Efectivamente, cariño… Sí lo hiciste –Rock le sonrió tranquilizadoramente- Pero no quiero que te enojes o sientas que me debes alguna clase de reverencia o respeto especial por ello… Yo no te lo pido. Solo te pido que en los días que sigan, trabajes con esta misma o mayor intensidad… Y que seas mi esposa. Nada más…
Revy se emocionó. Rock y los Yueh lo notaron palpablemente. Pero fue el primero quien se dio cuenta que los gestos de Revy también estaban cambiando. Ahora era posible descifrar en su cuerpo y en su rostro su estado de ánimo. Tanto desenterrado de su vida y su negra experiencia había sido apartado de su ser, y ahora hasta sus emociones eran visibles hasta para los demás. Con algo de vergüenza por haber sido cazada en el gesto, Revy enlazó en su abrazo el cuello de Rock.
-Gracias –Le dijo en un discreto susurro- En algún momento dudé de poder avanzar en esto. Pero ahora, a tu lado, sé que puedo… Ni te enteras de cuanto te amo, mi maestro gilipollas…
-Y yo a ti –Rock le apartó el rostro para verla, con una ancha sonrisa en el rostro- Basta de entrenamiento por hoy… -Se giró hacia los Yueh- ¿Qué les parece si vamos al lago hoy en la tarde después de comer, eh? Espero que no esté demasiado seco.
-Está llenísimo, hermano –Yun asintió sonriente- Tuvimos un buen monzón este año. Si te animas, hasta podremos cruzarlo de lado a lado por la parte más estrecha…
-Perfecto. Vamos, Chicas, vayan a desenterrar sus bikinis que el agua nos va a sobrar hoy en la tarde…
Ooo
Yin Yueh Shan había ido poco a poco recuperando las fuerzas luego de la lucha sostenida contra sus males y la edad. Pese a que todavía se sentía algo débil y cansado por las mañanas y hacia el final del día, el decisivo empujón que la llegada de Línghún Kāishǐ y Xúnhuán había dado a su recuperación hacía quince días atrás estaba propulsando favorablemente su mejoría, tanto así, que su paso parejo y rápido ya estaba hollando la huella del primer recorrido poco después de las ocho de la mañana, inmediatamente después del paso de los primeros. En su hora de levantada salía a ver su disciplinario acto mañanero: Cada mañana tanto Rock como Revy salían de su cabaña, para recibir ambos un frío baldazo de parte de su hijo y su esposa, e Inmediatamente después ambos salían hacia uno de los dos recorridos de obstáculos para correr por ellos, marcando sensiblemente sus pasos, ya tan juntos e inmediatos que casi parecían uno solo "El lazo ya está hecho y firmemente anudado… Solo falta que ellos sepan a ciencia cierta que ya no importan los tirones que la vida pueda darles en el futuro, ya nunca va a soltarse o a desatarse. Y si llega a moverse, en sus manos y las de nadie más estará el volverlo a su lugar…" Con calmo y meditado paso, Yueh bajó los peldaños hasta salir a suelo firme justo frente a la puerta de su casa "Solo falta una cosa más para hacerlos completos, y es su conocimiento profundo de la forma de pelear del otro. Ya se han visto, de eso no cabe duda… Pero solo conociendo y complementando sus habilidades es como finalmente llegarán a ser uno solo… Una máquina de justicia sin mano humana capaz de detenerla si es que llega alguna vez a desatarse.."
ooo
-…Elige, Revy…
-¿Es en serio, Rock?
-Totalmente. No importa que lado de la pista elijas, sé que vas a hacerlo bien…
Revy le sonrió de vuelta a Rock casi salvajemente. Llevaban una quincena viviendo y entrenando en la villa, y pese a que su idea original contemplaba otras cosas al momento de subirse a la Learjet de la Tríada en Bangkok, no se sentía en absoluto arrepentida del rumbo que habían tomado las cosas. Ahora no solo se sentía enamorada de su hombre, o solo sorprendida por el alcance de sus capacidades. Ahora sentía un profundo respeto por lo que palpablemente sabía que era capaz de hacer.
-De acuerdo. Voy por la derecha…
-Y yo por la izquierda… Nos vemos al final…
-¿Final? Mi espalda cuando te gane es lo que vas a ver al final –Revy se echó a correr sin aviso o pausa intermedia- ¡Nos vemos gilipollas!
-¡Eres una rata, Cariño! –Con una salvaje mueca de sonrisa Rock echó a correr tras de su esposa- ¡Ya verás cuando te alcance!
-¡Sigue Soñando!
Sin que ellos se hubieran dado cuenta alguna vez desde que entraran en aquella rutina de entrenamiento que había devuelto absolutamente repotenciadas las capacidades de Revy, y le estaba dando el balance que necesitaba con desesperación para equilibrar aquella nueva vida que deseaba para sí, moviéndose entre la luz de su vida de mujer y esposa, y la necesaria oscuridad del camino del pistolero, sus movimientos eran seguidos estrechamente por tres pares de prismáticos, desde la pequeña elevación plantada justo frente al cruce que separaba los dos recorridos de entrenamiento.
-Si solo me lo hubieran contado, no lo hubiera creído –Min Bajó los prismáticos, con gesto de auténtica impresión- Cada cual parece la sombra del otro. Ni siquiera mis hombres han alcanzado alguna vez precisión semejante.
-Si hijo Yueh y tú decidieran entrenar juntos, Hija Min –Sin dejar de mirar a través de los prismáticos, Yueh sonreía- También lo conseguirían. A ellos los propulsa lo mismo que hay entre ustedes. Amor, y el deseo sincero de ser uno en el otro. Lo demás son capacidades personales, conocimiento mutuo, y respeto por sus habilidades respectivas. No existe en este mundo mejor sincronización y poder unido que ese...
-Son increíbles… -He Yun tampoco soltaba la vista del cegador camino de obstáculos, viendo como ambos se hacían sombra mutuamente al superarlos- Entonces ¿Ya están listos?
-No –Yueh bajó los prismáticos, y se dio media vuelta para volver a su casa- Falta algo más. Cuando terminen, salgan a su encuentro, y díganles que esta tarde entrenaran conmigo. Pasarán juntos el Callejón de la Desdicha y el Círculo de las Decisiones. Si no lo hacen hoy y al mismo tiempo, no importa cuánto entrenen, no lo harán jamás…
Ooo
La tranquilidad de Revy ante la cita hecha para la tarde en la zona de tiro táctico que se encontraba solo un poco más allá del segundo recorrido, solo tenía comparación con la duda instalada en la cabeza de Rock ante el intempestivo deseo del Maestro Yueh de participar en la formación de su esposa y en su búsqueda de equilibrio, que había llevado en forma exclusiva desde el primer momento, salvo la experiencia y sabiduría que él había vertido en su persona durante esos días. Ver todos los postes de aquella zona que conocía demasiado bien llenos de blancos y frutas recientemente dispuestas resquebrajaba paulatinamente su paz interior "Esto se parece demasiado a cómo yo entrené aquí… Va a ser una dura prueba para Revy intentar hacer esto por primera vez. Es más: Yo tuve la ventaja de ver al principio porque llevaba solo semanas disparando, y sin acostumbrarme del todo a ello. En la condición actual de Revy, el Maestro Yueh la hará ir en serio desde el primer segundo…" Ambos giraron las cabezas hacia el camino al mismo tiempo, ante el asombro de He Yun y
Xiao Min, que no veían sino el sendero vacío. Comenzaban a entender con certeza que ambos ya estaban casi emparejados en capacidades y habilidades, y que estas solo necesitaban ponerse a prueba al mismo tiempo. Esa era la razón de aquella cita especial. A los escasos diez segundos, apareció por el sendero la pareja y conocida figura del maestro, caminando con gran prestancia al tiempo que como un péndulo, la vara de cerezo tomada con sus manos en la espalda, se balanceaba suavemente de un extremo a otro.
-Que bien que ya están aquí, Hijos –Se acercó a Rock y Revy con su dispareja sonrisa decorándole el rostro- Los felicito, porque han sabido llevar adelante esta formación como maestro y alumno sin pisarse ni los dedos ni las argollas que van en ellos. Soy el primero en declarar que eso es difícil, pero no imposible. Esposa y yo no llevaríamos tantos años juntos si no hubiéramos conseguido separar ambas cosas.
-Maestro… -Rock lo miró serio- No niego que hemos tenido nuestros menos y más en estos días…
-Es por eso que estoy aquí, Hijo Línghún Kāishǐ–Yueh le devolvió la mirada con idéntica seriedad- Para comprobar con mis propios ojos que el más es y seguirá siendo superior al menos en la vida que va a tocarles vivir en el futuro. Una de las habilidades de pelea más importantes para un soldado, es evitar el fuego enemigo, haciéndole con su propio fuego el máximo de daño posible a este, eliminándolo por completo o deshabilitándolo en forma decisiva. Además, y esto Línghún Kāishǐ lo sabe muy bien, se trata de evitar el cerco, que es una habilidad que debe ser entrenada siempre para un combatiente individual. Por eso es que están hoy aquí. Harán juntos y complementados tanto el Callejón de la desdicha como el Círculo de las Decisiones…
-¡Qué! –Tanto Revy como Rock saltaron al mismo tiempo hacia el Maestro Yueh. Revy, porque Rock le contó la clase de ejercicio que era, y él, porque sabía perfectamente la dificultad que entrañaba. Volvió a poner sus ojos sobre los de su maestro con alarma plenamente justificada en el rostro- No creo que Revy esté preparada, ni yo para hacerlo junto con ella como pide, Maestro. Con todo respeto le pido…
-No te agites, hijo Línghún Kāishǐ – Yueh soltó una risita ahogada- No veo el porqué de su negativa. Mírense los pies…
El gesto de sorpresa de ambos fue tan extremo que el Maestro volvió a reírse, esta vez con mayor fuerza. Al mismo tiempo bajaron la mirada hacia sus pies, y se miraron con el rostro surcado por la sorpresa y una evidente sonrisa de regocijo. Al acercarse a reclamarle por lo extremo de su pedido, se habían movido en perfecta sincronía, al punto que tanto su cuerpo como sus pies habían marcado la misma posición, distancia y gesto, tan simétricamente, que Rock tuvo que admitir silenciosamente que quizás ya estaban listos para lo que les esperaba.
-De acuerdo, Maestro, me ha convencido –Rock suspiró con fuerza- Díganos qué es lo que tiene en mente.
-Simple, hijos mios –Yueh agitó con fuerza la vara de cerezo hacia delante- Harán los dos recorridos uno detrás de otro y al mismo tiempo, cubriendo sus zonas ciegas de forma alternativa. Hoy harán esto con el circulo de las decisiones estático, pero si logran pasar esta prueba, mañana y hasta que dejen la villa lo harán con los blancos en movimiento. Ahora vayan... Cuando terminen los alcanzaré al final del recorrido para ver como lo hicieron…
Rock y Revy se dieron la media vuelta y comenzaron a caminar hacia el inicio del recorrido, serenos e intentando relajar sus músculos, mentes y sentires de la incertidumbre en que la prueba los sumía…
-…Rock…
-¿Sí?
-¿Tienes alguna idea de cómo superar esto?
-Solo una, cariño –Rock revisó las glock en las fundas que llevaba terciadas al pecho- Y esa es recordar filipinas….
-¿Cuándo…?
-…Recorrimos ese pasillo eterno lleno de puertas –Rock sonrió levemente pero con el salvajismo impreso en los labios- Tú peleabas y repartías plomo junto con el cabrón de China… Yo peleaba con la mujer que amo… -Rock levantó la vista hacia el inicio del recorrido- Ahora la idea básica es la misma, pero con la conciencia que ahora sí somos tú y yo…
…Revy respiró hondo y se detuvo junto a Rock al inicio del recorrido. "Aquí deberé usar todo lo aprendido, e incluso rememorar cómo salí junto con Rock de ese agujero de mierda. El caso es que no debo recordar lo mal que lo pasé, sino cómo me sentí peleando con Rock, queriendo que fuera él, sin saber que efectivamente lo era…"
-¿Lista, Revy?
-Lista, Cariño… Y, Ah…
-Qué
-Te amo, negociante. No lo olvides… ni tampoco me dispares…
-Yo también te amo, pistolera… Y soy yo quien debería decirte eso… Cierra los ojos, y cuando te sientas lista, no hables, solo parte. Yo te seguiré…
Revy no contestó. Desenfundando las Storm de las que no se había separado desde que disparara por primera vez con ellas, encantada con la fiabilidad de las armas, tiró alternativamente de ambas correderas, y descorriendo los seguros, las dejó reposar a ambos lados del cuerpo, cerrando al mismo tiempo los ojos, y convirtiendo su respiración en un quieto susurro parejo y adormecedor. Rock, por su parte, preparó ambas Glock, y puesto que no contaba con ninguna arma adicional, también se quedó con ellas en las manos, mientras entraba en aquella profunda concentración de sus sentidos, que le permitía ver sin hacerlo funcionalmente. Sintió claramente como Revy se lanzaba a la carrera con las armas en ristre y no perdió tiempo en ir tras ella "Vamos, Cariño, a la izquierda, blanco" "punto ciego, revy a la derecha, arma izquierda a la izquierda" "Arma derecha, blanco" "Punto ciego, Revy a la derecha, arma derecha segundo blanco, arma izquierda, blanco" Los postes de blanco pasaban a gran velocidad, destrozados metódicamente sus blancos por aquellas cuatro armas que parecían tronar al mismo tiempo….
-Increible –Yun estaba boquiabierto- Es como si hubieran nacido para pelear juntos…
Ni Min ni el maestro Yueh emitieron comentario alguno, aunque en su mente el maestro ya había encontrado la respuesta a todas sus interrogantes, presentes desde hace una quincena atrás "No es necesario que entrenen más… Ya están listos. Aunque uno vea claramente con los ojos que son dos, ya son uno solo por todo lo que les reste de vida terrena e incluso más allá. El brazo de la justicia ya tiene su balanza para pesar el bien y el mal…" Tanto Rock como Revy, confiados y cada vez más rápidamente, entraron en el círculo, y cruzando sus armas y cuerpos con gráciles y casi ingrávidos movimientos, los disparos de ambas armas fueron eliminando sus blancos en perfecta sucesión, en contra del sentido de las manecillas del reloj, hasta que finalmente no quedó ninguno… Ambos dejaron la posición de disparo, se irguieron, y devolvieron las armas a las fundas. Al abrir los ojos, más que ellos, fueron sus oídos los que le devolvieron aquella sensación de quieto silencio, matizada por los leves goteos que las destrozadas frutas dejaban caer por los postes de blanco, haciendo que los insectos, atraídos por el dulce aroma, comenzaran a aparecer en tropel.
-¿Lo hicimos, Rock? –Revy estaba entre mareada y sorprendida de su propia performance durante el ejercicio, y miraba los blancos destrozados con evidente sorpresa- ¿En serio hicimos todo esto los dos?
-Debo decirte, cariño, que sí lo hicimos –Rock soltaba una suave sonrisa de satisfacción- Y eso fue posible porque ahora estás en equilibrio, Revy –Rock colocó amablemente su derecha sobre el hombro del mismo lado de su esposa, en un contenido pero evidente abrazo. En forma automática Revy extendió su izquierda y enlazó con ella la cintura de Rock- Ahora ya no tienes que temer, ni de ti misma ni de nadie… Puedes con tu nueva vida, conmigo, y con lo que nos reserve el porvenir…
-Rock… -Revy, en aquellos días, incluso había comenzado paulatinamente a dejar de maldecir como marinero borracho- No sé bien que pasó realmente conmigo, pero hay algo nuevo y distinto dentro mío… Es como si no hubiera olvidado saber ser la que soy y lo que hago para vivir, pero siendo otra persona, no distinta…
-…Sino mejor, Revy… -Rock besó cálidamente su sien izquierda- Eso, es solo el equilibrio que conseguiste, viviendo como vivimos, en la oscuridad, pero mirando hacia la luz…
-…Qué poético, Negociante… -Revy se rió entre dientes- Por eso, y solo por eso, ya te has ganado de vuelta tu regalo…
-¿En serio?
-En serio, Negociante…
-¡Así es que me gusta verlos! –Caminando alegremente con su vara de cerezo haciendo péndulo rápidamente a sus espaldas, El Maestro Yueh llegó hasta el Círculo de las Decisiones, con Yun y Min a la zaga- Compartiendo juntos la visión de lo que han conseguido… Les dije antes de partir que harían este círculo en movimiento, pero no es necesario… Hija Xúnhuán, Ya has encontrado el equilibrio, así que tu entrenamiento, solo por el momento, ha terminado…
