VI.- EL CERCO

Las llegadas internacionales estaban a rebosar de gente en el Aeropuerto Internacional de Bangkok…Un tumulto absolutamente inusual en la vida de la pequeña Kimi, que algo asustada, se tomaba con fuerza creciente de la mano de Revy.

-Tranquila, hija, es solo gente…

-¿Tanta, Mamá?

Oirse llamar así a cada instante y a cada minuto del día, en otro tiempo habría hastiado a Revy hasta el punto de soltar aquellos torrentes de insultos y descortesía a raudales que todos, de una forma o de otra, le conocían en Roanapur… O bien ahorrarse saliva y sarcasmo y zanjar el asunto a punta de pistola. Ahora era diferente, y tanto su corazón como su mente lo reconocía así "Definitivamente esta es una nueva vida, con preocupaciones, obligaciones y cuidados. Como yo la elegí, y me voy a sentir conforme por el resto de mi vida por haberlo hecho, Si no les gusta, o no les parece, que se vayan todos a la mierda…" Sonrió de dientes para adentro de solo tocar ese pensamiento…

-Bangkok es una ciudad muy grande, hija… Entonces todo tiene más gente… Y no te voy a soltar por nada del mundo, así que tranquila.

-Sí, Mamá…

Rock, caminando junto a ellas, sacó su sonrisa de labios para afuera "Quien iba a creerlo. En menos de un año y medio mi vida cambio para siempre y siempre en el sentido que yo quise darle… Claro que nunca esperé que las cosas salieran así de rápido, así de bien… y que la vida me devolviera tanto por todo lo que tuve que sacrificar…" Todos caminaban relajadamente; Era lo lógico, puesto que se habían adelantado tres días a la fecha límite para volver a la Lagoon y al trabajo. Además, en los días previos, en que el expediente para sacar a la niña de China los tuvo sumidos en vaivenes sin fin para lograrlo, no hubo tiempo material para llamar a Dutch, o a Benny si es que había vuelto de la India a tiempo, para que los recogieran. Por eso y mucho más, los ojos de Rock se dilataron de asombro cuando al levantarlos hacia la barrera que separaba el área común del aeropuerto de la zona de llegada, viera a mucha gente, casi todos ellos servicios de transporte o criados y choferes puestos allí para guiar a sus amos o sus visitas, levantando carteles con los nombres que buscaban, viera uno claramente escrito en correcto inglés "Señor y Señora Okajima". Siguiendo con la mirada las manos y los brazos que sostenían el cartel, se topó con un serio hombre de nacionalidad china, vestido de traje en riguroso negro "Como siempre, la Tríada se cuida de no despertar mi enojo, o bien Tseng Kwan no quiere parar hasta verme establecido en Roanapur tal como pretende… O simplemente ya decidió ser generoso y no va a parar hasta sentirse satisfecho…"

-Revy…

-¿Rock?

-Mira allá –El brazo de Rock se estiró inequívocamente hacia el cartel- ¿Ves lo que dice?

-Me cago en la sorpresa –Fue la pintoresca y corta frase de Revy- ¿Somos nosotros?

-Sip. Así que olvida el autobús y vamos por nuestro equipaje…

-Espera –Revy lo tomó amablemente del brazo- No podemos irnos simplemente de aquí. Kimi no tiene más ropa que la que le compramos en Chengdu para que pudiera viajar… Hay que gastar algo más de dinero, Cariñito… No voy a pasear a Kimi con la misma tenida durante tres días…

-De acuerdo –Rock se rindió con una ancha sonrisa- Hablaremos con el tipo y le diremos que pasaremos por el Siam Center antes de volver a casa ¿Está mejor así?

-Mucho mejor, negociante- Revy le enseñó los dientes en un remedo de sonrisa y luego llamó la atención de la pequeña- ¡Vamos al carrusel, Kimi! ¡Vamos por nuestro equipaje!

-¡Siiiiiiii…!

Ooo

-No puedo hacer tal cosa, Señor Okajima…

La respuesta lacónica y contenida del miembro de la Tríada que había sostenido el cartel en alto hasta que se acercó para hablarle lo dejó perplejo casi hasta quitarle las palabras…

-Creo que no necesito levantarme la manga o hacer algo más, mi amigo- Rock lo encaró con la vista ya afilada de disgusto- Le he dicho que nos lleve al Siam Center antes de salir para Roanapur…

-…Le salva que no venimos armados-Ante la enervante impasibilidad del chino, Revy no soportaba ya la temperatura de su ira- Agradece que las armas quedaron en China o no te quedarían brazos para levantar ese puto cartel…

-La niña no debería escuchar lenguaje de ese grueso, Señora Okajima –El chino se tomó el insulto con calma y filosofía- Por eso Da Ge y el Señor Biu me encargaron esta misión… -El hombre tomó aire, como si necesitara aún más concentración para seguir hablando- Da Ge Chang me encargó un mensaje para ustedes, Señores Okajima. Dice textualmente "Rock y Revy, no se preocupen de minucias domésticas. Todo está preparado a su llegada. La Cabeza de Dragón ha ordenado que los ayudemos en todo lo que podamos, y es eso exactamente lo que estoy haciendo. Así que dejen de protestar y sigan a este hombre…"

Rock y Revy se miraron a los ojos con sorpresa inaudita pintada en el rostro. Cualquier cosa hubiera sido más esperable que un mensaje como ese, que contenía la inconfundible puntuación y expresiones de Chang. El entendimiento nació de inmediato en una chispa que brillo brevemente entre ellos; Rock enseguida alzó la derecha para indicarle al hombre que se moviera hacia la salida. Luego de atravesar la gigantesca extensión de las salidas internacionales, los cuatro salieron a la calle de servicio de la terminal. Ya allí las sorpresas continuaron: Un negro mercedes hacía cabeza del convoy, y a continuación una camioneta negra idéntica a la que había protagonizado su periplo por territorio chino. Rock abrió la boca, pero ningún sonido emergió de ella.

-Es completamente nueva, tal como la que usaron en china –Con cierto tonillo de satisfacción aquel hombre le dirigió la palabra- Esa quedó para la villa de Xianqi. Cabeza de Dragón hizo comprar otra acá bajo las mismas condiciones que esa, Señor. Tome, aquí tiene las llaves…

Rock ya había decidido que si las sorpresas continuaban, tal como le había hecho ver al mismísimo Tseng en su entrevista en Hong Kong, no iba a ser capaz de moverse en todo el día, así que sacudiendo la cabeza, tomó las llaves del vehículo de las manos de aquel chino en medio de un remedo de sonrisa cómplice que alcanzaron a compartir en ese breve gesto. Ni bien se acomodaron en su interior, Revy en el asiento trasero, con Kimi a su lado en un elevador de niños que permitía ajustarle el cinturón de seguridad, y Rock ya instalado en el asiento del conductor, pudieron comprobar de primera mano que el tipo no mentía; un grato y no demasiado fuerte olor a nuevo inundaba completamente la cabina. Hasta el GPS desplegaba su colorida pantalla en el sitio usual. Solo entonces su mente encontró un trozo de información importante, al ajustar el retrovisor interior y ver el espacio de carga ocupado con sus maletas…

-Eso también está resuelto, Señor Okajima…-El chino lo miraba acodado en la puerta del conductor con gesto amable- Tenga la bondad de seguirnos…

-De acuerdo… -Rock esbozó una suave sonrisa- Hemos hablado durante todo este rato y no sé su nombre…

-Llámeme Gong Liu –Ante el gesto de sorpresa de Rock Gong sonrió- Soy su primo en tercer grado, pero ella no lo sabe… Bienvenidos a Tailandia…

"Definitivamente el mundo es un pañuelo. Y ahora comienzo a creer con unas ganas que no sabía que tenía en la teoría de los seis grados de separación…" Las dos horas de viaje y fracción desde Bangkok a Roanapur le parecieron solo un instante, con tiempo apenas para poner algo de oído en la charla de Revy y Kimi en el asiento trasero. Lo mejor que podía ella le iba contestando preguntas acerca de las cosas que veía por su ventana y que le llamaban la atención… Y tiempo tuvo hasta de sonreír en cuanto recibió la cómica relación de Revy acerca de cierta iglesia de aspecto ruinoso en la zona rural justo a las afueras del distrito de Chanthaburi "Ah… Esa es una iglesia muy especial… Las hermanas que allí viven dedican todo su tiempo a socorrer a los necesitados… Hay una que tu padre y yo conocemos, pero si de mi depende, cariño, nunca vas a necesitar ir a ese sitio…" Rock tuvo que hacer un esfuerzo por contener la carcajada "Socorrer a los necesitados… He oído tantas historias en este tiempo acerca de la Iglesia de la Violencia, y ninguna tiene algo que ver en lo más mínimo con socorrer a los necesitados, claro, salvo que tengan dinero y estén desarmados. En eso sí no tienen paralelo, siempre que el precio sea justo…Y Eda misma se encargara de alivianar sus sospechas en cuanto se entere que volvimos. Quisiera verle la cara en el momento que se de cuenta que su amiga pistolera se convirtió en madre…" El metálico ronroneo que se convirtió por un instante en vibración dentro del vehículo, alertó a Rock: Habían comenzado a cruzar por el puente del Rey Taksim, lo que significaba que Roanapur estaba solo a un paso y que su viaje estaba a punto de terminar.

Ooo

La entrada a Roanapur, sin estridencias, casi como si fuera un viaje familiar, excepción hecha del serio mercedes negro que los precedía, volvió a darle la paz que la llegada al mar humano del Aeropuerto de Bangkok y la discusión con el chino del cartel le habían quitado por breves instantes a Revy. La presencia sonriente de la curiosa Kimi, a su lado en la camioneta, le decía familiarmente a cada instante que todo lo que estaba pasando en su vida no era un sueño "Parece mentira. Un año y medio atrás yo solo me preocupaba de no quedarme sin balas, y de que el cabrón que se enfrentara conmigo fuera lo suficientemente bueno para que la pelea valiera la pena… Y ahora…" Los primeros edificios bajos de la entrada de la ciudad trajeron a su mente la urgente realidad de su actual estatus como familia. Su cuarto era apenas lo justo para ellos dos, pero tres serían una multitud de elefantes enfurecidos en ese reducido espacio "Y el Gilipollas del Negociante que ni se entera… Así vamos a ir a parar al Yellow Flag si no espabilamos pronto…" Con el rostro serio, vio pasar por la ventanilla el mercado, y luego la estación central de policía de Roanapur; como era usual, los oficiales mataban el tiempo en la entrada, y apenas visible en el techo, alcanzó a ver en alto el hierro nueve del Jefe Watsap, eternamente dedicado a mejorar su Swing. "En dos manzanas más llegaremos al departamento… Una vez que se vayan los chinos hablaré con Rock…" No tuvo tiempo, sin embargo, de dar forma final a la frase, porque el Mercedes viró de pronto hacia su izquierda, cambiando el rumbo en una dirección que ella conocía perfectamente.

-¿Rock?

-Me doy cuenta perfectamente, Revy… Chang nos dijo que no nos preocupáramos, así que veamos qué clase de sorpresa nos espera, y según como nos vaya, aceptaremos, o alegaremos demencia y nos largaremos… Descuida.

-Me quedo tranquila, Cielito… Pero conste que esto está oliendo a mierda de mula de la peor clase… Quisiera tener mis pistolas aquí…

-¿Mamá?

Revy tuvo que tragarse la incertidumbre de un solo golpe: Había olvidado por un segundo que no estaba sola con Rock en el vehículo…

-¿Kimi?

-¿Vamos a casa, verdad?

Revy asintió con una sonrisa lo más ancha que pudo sacarse hacia el rostro, pero con la preocupación apretándole el pecho como una molesta indigestión "No le temo a los movimientos de Chang. Lo conozco bien, y sé positivamente que si esto fuera una trampa, él mismo se encargaría de ella, no sin antes comunicarnos sus intenciones. Puede ser el peor cabrón de la historia si se lo propone, con menos corazón que un pollo para hacer lo que le mandan o le conviene, pero esta no es una de esas oportunidades…" La camioneta ascendió, siempre precedida del Mercedes, a las empinadas colinas que rodean el puerto: La transición era tan violenta, que no importaba cuantas veces Revy hubiera subido hacia ese sector de la ciudad, en cada una de ellas se sentía como si estuviera en otro mundo, muy distinto de la mugre, el hacinamiento y el crimen que campeaban a su aire en la zona portuaria propiamente tal. De pronto el Mercedes dio un cerrado giro a su derecha, entrando en una calle estrecha que desembocaba en un chalet grande, pero completamente carente de lujos, demasiado fuera del barroco estilo que los jefes criminales daban a sus residencias en esa zona de la ciudad, y de hecho, fuera de toda órbita posible de cualquiera de ellas.

-¿Viste eso, Rock?

-Por supuesto, Revy… Tseng es un desgraciado…

-¿Y eso porqué?

-Me ganó en mi propio terreno… -Revy se asomó a la cabina de la camioneta con el rostro tan relleno de dudas que Rock se apresuró a aclarar- Nos han comprado una casa, Revy… La misma que yo pretendía comprar…

-¿Me estás jodiendo, negociante?

-En absoluto…-Rock soltó una corta risa- Vivía en el hotel y aparecía siempre al punto de la quiebra… porque estaba ahorrando como un viejo tacaño para mi vejez y de paso, para salir de ese agujero… Algún día… Cuando el día llegó, la Tríada nos ahorró la pasta, Revy…

Ella cayó hacia el asiento trasero de la camioneta como si la hubieran golpeado "Me cago en toda la puta generosidad del puto mundo… ¡Nos compraron una casa! Esperen… Esto tengo que conversarlo y bien en privado con el negociante… son demasiados regalos, demasiadas sonrisas, demasiada humanidad. He cambiado, lo sé, pero el olfato para detectar la mierda bajo la alfombra sigue intacto…" No tuvo tiempo material de seguir en su línea de pensamiento: Otro mercedes estacionado frente a la casa se hizo más y más visible a medida que se acercaban: Dos hombres de negro, uno de ellos con gabardina y lentes de sol, y otro con rostro duro e inexpresivo; a su lado, una mujer china de edad madura, tiesa y expectante compartía a su lado "Es Chang, y Biu… Pero vaya a saber una quien carajo es la mujer que está con ellos…" En cosa de segundos la camioneta se estacionó finalmente en la entrada de la casa, dejándole al fin espacio vital para moverse en caso de cualquier eventualidad. El gesto duro y desconfiado de Revy al bajar no pasó desapercibido ni para Rock ni menos para Chang "He de admitir que soy un hijo de puta demasiado bueno como maestro… Pese a que la Cabeza de Dragón y Rock arreglaron todo a su manera en Hong Kong, Dos Manos sigue desconfiando… Eso es bueno. Significa que encontró el equilibrio pese a que en menos de treinta días paso de Pistolera, a Pistolera, Esposa y Madre… Je, No la hemos perdido…" El pensamiento no pudo dejar de salir hacia su rostro en forma de sonrisa franca…

-¿Y tú de que te ríes, Chang? Yo no veo ningún payaso…

-Vamos, Chica… -Chang extendió los brazos en un teatral gesto de cordialidad- Bienvenidos de vuelta a Roanapur… La cabeza de Dragón siempre cumple sus promesas. Tienen su camioneta otra vez, y ha dado órdenes estrictas que se les comprara la casa que Rock estaba negociando para que se instalaran….

-Gracias, Hermano… -Rock, confiado pero alerta, extendió la mano para saludar a Bai-Ji. El gesto potente del apretón completo de dedos y palma sobre los suyos lo convenció finalmente de deponer su actitud- Solo espero que tu gente no haya hecho funcionar su máquina de desaparición con el depósito inicial…

-Oye, negociante –Rock volteó a ver el espantoso rictus de murria de Revy… y comprendió al instante que el peligro más inminente nunca vino de Chang- Creo que tenemos un serio problema de comunicación… ¿En qué jodido momento ibas a decirme algo de este tamaño, eh? Lo de China pase, porque mi furia evitó que me hablaras cuando hizo falta ¿Pero esto? ¿Esto?

-Revy… -Rock dulcificó la mirada a un nivel que hasta un tipo con el aplomo de Chang se sintió testigo intruso del momento- Te recuerdo que por el bien de la educación de nuestra hija moderes el lenguaje… y Esto, Esto era una sorpresa para nuestro regreso… Sospeché que Tseng algo tramaba durante nuestra conversación en Hong Kong, pero jamás pasó por mi mente que se atreviera a ir tan lejos con su generosidad.

-La Cabeza de Dragón ordena, y hay que cumplir –Chang sonrió tras las gafas- La casa es completamente suya. Solo faltan sus firmas en el título de propiedad y listo. Además, tu depósito ya fue reintegrado a tu cuenta… No tienes para nada malos ahorros, Chico… lo has hecho estupendamente bien en el tiempo que llevas aquí. Biu… el Título…

El segundo de Chang, luciendo la máscara inexpresiva corriente en él, extendió el legajo de papeles y una pluma. Rock, a sabiendas que no había más salida que contentar a la Cabeza de Dragón, tomó ambas cosas de sus manos, y apoyando los documentos sobre el cofre de la camioneta, firmó con mano segura y en un solo trazo. Dado que oficialmente se habían casado en comunidad de bienes, el espacio para la firma de Revy aparecía junto al que le correspondía. Sin pensarlo siquiera, se volteó y le ofreció la pluma a Revy. Todavía algo paralizada e incrédula, ella se acercó a firmar "Voy a aceptar el regalo… Pero pobre de ti si este obsequio viene con alguna sorpresa, negociante…" Rock sonrió suavemente, al tiempo que Revy le devolvía la pluma a Biu, y se guardaba el documento con gesto brusco en un bolsillo de su pantalón. En todo ese transcurso ambos apenas y se habían dado cuenta que la madura mujer que acompañaba a Chang había liberado a la pequeña Kimi del asiento trasero, y jugaba y charlaba animadamente con ella en Chino. En el momento en que se dieron cuenta de lo que estaba pasando, ya Chang se les había acercado con gesto conciliador.

-Eso es otra orden de la Cabeza de Dragón- Chang se apresuró a explicar- En cuanto se enteró del incidente de Xianqi, movió rápidamente sus influencias para que la pequeña Kimiko fuera agregada como hija según sus deseos en su acta matrimonial, la misma que recogieron en el aeropuerto de Shuangli, y se dio cuenta que sus ocupaciones iban a interferir con la crianza de la niña. Por eso ordenó que Jian Lian Hua se pusiera a sus órdenes en todo lo que necesitaran.

…Rock se puso pálido en cuanto el nombre tomó forma en su mente…

-No me mientas, Chang… -Rock se volteó serio hacia él- ¿Es ella?

-Sí, Chico… En persona…

-¿Rock? –Revy se puso tensa y se alarmó-¿De qué carajo estás hablando?

-Oiste de mí y del Maestro Yueh algo de la historia del Brazo de la Justicia –Rock miró a su mujer y se puso serio- y que hasta que yo aparecí este sector de Asia no contaba hace cincuenta o sesenta años con uno. La mujer que ves jugando con nuestra hija, es la hija del último…

-Mierda…

-Yo no lo pondría de esa forma, Chica… -Chang volvió a sonreír, apaciguador- Jian Lian Hua es la mejor asesina y soldado con que ha contado jamás la Sun Yee On. Durante todos los sesentas y buena parte de los setentas el "Loto Dorado", que eso significa su nombre, nunca perdonó a nada ni a nadie que se pusiera en su camino. Es tan o más letal que Rock en muchos aspectos, y hay algo que los une más allá de toda duda. La Cabeza de Dragón en aquella época, jamás le encomendó misión alguna de aniquilación contra nadie que no lo mereciera… -Revy quedó con la boca abierta de la impresión- Con ella aquí, tendrán cuidado para la pequeña, y no cabe duda de su seguridad…

Como si el oído de aquella mujer fuera tanto o más sensible que el del mismo Rock, ella se puso de pie, y tomando a la niña cálidamente de la mano se acercó a la pareja.

-El Da Ge Chang ya les debe haber hablado de mí, sin duda, Señor y Señora Okajima –La voz suave de la mujer inspiró confianza inmediata a ambos- Sin embargo creo conveniente presentarme. Soy Jian Lian Hua… Tal como la Pequeña Kimi me ha nombrado, pueden llamarme Señora Lian. Estoy a su servicio.

-Gracias, Señora Lian… -Revy se sintió como nunca impelida a hablar en forma cortés y contenida… Principalmente porque la niña estaba escuchando todo- Espero que la niña no le cause problemas…

-Todo lo contrario, Señora… -Lian sonrió suavemente mientras echaba una ojeada a la sonriente niña- Kimiko es muy inteligente, aunque está fatigada por el viaje. Sería conveniente que entrásemos en la casa para que tomara una pequeña siesta y comenzara a normalizar sus horarios.

-Pero, Señora Lian… -Rock intervino incluso por sobre la voz de Revy- La casa es un cascarón vacío…

La risa suave tanto de Chang como de la Señora Lian puso un fuerte balazo mental en la cabeza de Rock, y en la de Revy También… Ya sabía, porque su esposo se lo había contado, de las particulares habilidades de aquel hombre raro, atrayente y peligrosamente mortífero.

-…Chang…

-Tenía que moverme rápido, chicos…Dilación no es una palabra que cuadre con las ordenes de la Cabeza de Dragón. Si él lo dice, es para ayer, y nunca hay discusión sobre ese punto –Chang bajó cómicamente los hombros para dar a entender que el razonamiento de Rock y Revy estaba en lo correcto- El departamento que ocupaban está completamente vacío de sus cosas. El casero se recibió de él contento como un perro con pulgas, y adicionalmente devolvimos las llaves con la renta al día. Todo está aquí…

-…Tú le quitas la emoción a todas las cosas, Chang…

-Sigo órdenes, Chica… -Chang volvió a sonreír- Como la niña no tenía nada, los contactos de la hermandad en Chengdu, y los buenos oficios de la Señora Lian hicieron el resto. La niña tiene su habitación correctamente instalada, y tiene un guardarropa de temporada, para ayudarles a partir aquí…-Chang miró su reloj y frunció el ceño: Aunque evidentemente quería seguir con ellos, sus ocupaciones ya lo estaban reclamando en alguna otra parte- Debo irme… Bienvenidos y buena suerte…

Como si se tratara de un sueño del que no sabían a ciencia cierta si habían despertado, los negros Mercedes de la Tríada desaparecieron de la entrada de la casa, enfilando a gran velocidad por el callejón, dejando a Revy, Rock, Kimi y la Señora Lian a solas con la nueva vida que comenzaban a vivir. Un pequeño tintineo justo frente a los ojos de Rock lo sacó de sus pensamientos…

-Las llaves de la casa, Señor Okajima… -La sonrisa de la señora Lian hacia juego con el brillante manojo de llaves en su estilizada derecha. Rock las tomó con delicadeza sonriéndole de vuelta. Llevando la mano otra vez a un bolsillo de su traje, la Señora Lian extendió un juego idéntico antes los ojos de Revy- …Y las suyas, Señora. Yo conservaré uno también ante cualquier eventualidad –Siempre con la Pequeña de la mano, tomó el camino de la puerta principal- Ahora, si tienen la bondad de acompañarme, les mostraré la casa. Luego tú, pequeña Kimi, tomarás una pequeña siesta… Ya tendrás tiempo de visitar toda la casa ¿De acuerdo?

-Sí, Lian –La niña la llamó con toda naturalidad, y luego se estiró bostezando con su brazo libre, ante el gesto sonriente de sus padres- Tengo sueño…

Los cuatro entraron por la ancha puerta de la casa, que se cerró despaciosamente, el pomo firmemente sostenido por la mano de Rock, que se permitió una última mirada al exterior antes de cerrar "Bueno, Ya todo es distinto, pero igual en cierta forma… Así que aquí vamos otra vez…"

Ooo

-¿Qué hay Benny?

-El estrecho de Malaca parece Times Square en hora punta, Dutch –Benny, ya instalado y trabajando en su cuartel tecnológico del Lagoon, se acomodaba las gafas delante de su pantalla, tan llena de puntos luminosos, que su rostro brillaba en la oscuridad del camarote de forma fantasmagórica- El satélite los marca tan proa con popa que le cuesta distinguirlos… el buen tiempo se les está acabando y todos quieren correr para llegar a puerto antes que se los coma el coco…

-Y el puto coco sigue pegado en puerto porque le faltan dos tripulantes…-Dutch pateó con rabia la lata de la última cerveza consumida en tierra, que se hundió gorgoteando con tinte metálico en las aceitosas aguas de la bahía, entre la nave y el embarcadero- habrá que pegarle un buen sacudón a ese par. Joder, que estamos bien económicamente, pero todavía hay que trabajar para comer… Benny ¿Hay algo bueno en ese amontonamiento de naves?

-Dos a tres que se resisten a confesarme que es lo que traen, pero en un segundo te tengo noticias, jefe… además están al final de la fila, y será menos trabajoso visitarlos…

-No pares, Benny… Se nos agota el tiempo para salirles al encuentro… Si estos dos no llegan, nos largamos y punto… no voy a… Me cago en toda la reverenda y puta sorpresa…

-¿Jefe?

-Mejor sube a cubierta, Benny… Se verá menos afeminado que no me vaya de espaldas aquí solo de la puta impresión que me está dando…

Benny se sintió al instante acosado por un peligro tan grande al oír a su jefe, que en su mente una bomba nuclear de potencia abrumadora se sentía como una ristra de petardos chinos. Quitándose de un tirón el intercomunicador, salió del camarote entre tropiezos y trastabillones hacia la cubierta. Ni bien recuperó la vertical sobre el bote, la visión de sus miopes ojos tras las gafas le hizo saber en una sola ojeada que Dutch no mentía… Y que no se había quedado corto en la expresión "Me lleva el mismísimo carajo… Rock no me la estaba jugando cuando me dijo desde china que traía regalos. Claro que yo suponía que eran para nosotros… No para ellos…" Con una sonrisa que desde el embarcadero Dutch no pudo ver, todavía paralógizado por la visión, Benny observó la negra y lustrosa camioneta negra con sus puertas abiertas… y bajando desde ellas a Rock, Revy… Una niña china de no más de seis años, y una matrona de la misma nacionalidad, seca y estirada, pero sonriente pese al serio peinado de moño que tomaba sus cabellos ya entrecanos "¿Los señores Okajima ya son padres con solo treinta días de diferencia? Si ese es el caso, para el pobre Dutch esa será la menor de las sorpresas…"

-…Jefe…

-¿Benny? –La voz salió algo atascada de la garganta de Dutch-¿Ves lo que yo?

-Tal vez –Fue la sonriente y enigmática respuesta- El mundo siguió girando en estos días, Jefe, pero no cabe duda que algo cambió en el proceso, y nosotros no nos enteramos…

Ooo

La hora de llegada al embarcadero del Black Lagoon había sido la menor de las preocupaciones de Rock. Ahora realmente convertido en Cabeza de Familia de acuerdo con las rígidas pautas de la civilización occidental, con toda la carga cultural que Asia depositaba en su familia y en sus hombros, reconocer y hacer suyo y de su familia todo aquel espacio que representaba su nuevo hogar, con todo lo que había a la vista, como lo que no, había resultado una tarea fatigosa con solo tres días para llevarla a cabo. Reconocía honestamente y con alivio que sin la ayuda inapreciable de la Señora Lian, ese mero proceso le resultaba casi inabordable desde su nula experiencia familiar. Aún más grande era el agradecimiento de Revy. El maravilloso talento de aquella mujer para imponer orden entre ellos tres, sin quitarle ni visión ni protagonismo a ellos como flamantes padres de la pequeña Kimi, y de paso indicándole a la pequeña que era lo que se esperaba de ella con suave firmeza, dejaba atrás sus más negros presagios sobre su futuro, que de cuando en vez tendían a acosarla haciéndole ver su inexperiencia en esos temas. Y para ella también era un factor de alivio que aquella extraña Ama de Llaves con tan mortífero talento, no se cayera de espaldas de solo enterarse que serviría en la casa del mismísimo Brazo de la Justicia. De otro modo no hubiera podido encarar el tema con la naturalidad que lo hizo, sentados en el comedor de diario de la cocina, compartiendo la tranquilidad del té de jazmín que les ofreció inmediatamente después de hacer dormir a la pequeña.

-Señores Okajima –Jian Lian Hua dejó sin ruido la taza de té sobre el platillo- Como bien habrán podido darse cuenta, esta casa es especial, tanto como ustedes. No me corresponde, tal como me instruyó la Cabeza de Dragón, pronunciarme acerca de las actividades que llevan, sino solo ayudarles a que las completen. Es una de las razones de porqué esperé a hablar de este tema hasta que la niña se hubiera dormido –Sin un ruido delator se puso de pie- Tengan la bondad de acompañarme…

El paso del Loto Dorado era tan silencioso como ingrávido cuando salió de la cocina que Rock, inconscientemente, tembló al darse cuenta "Quizás cuantos nunca sintieron la muerte antes que les llegara desde cualquier parte cuando esta mujer se encargaba de llevárselas…" Siempre detrás de ella, visitaron toda la casa, incluidas las medidas de seguridad ante cualquier evento. Finalmente, llegaron hasta la habitación que contenía toda la parafernalia personal de Rock, que había sido decorada con motivos tanto chinos como japoneses, y convertida en estudio para su uso.

-Este será de hoy en adelante el lugar donde podrá poner sus asuntos al día, Señor Okajima…

El gesto de sorpresa de Rock no se hizo esperar.

-Oiga, Señora Lian… -Revy estaba algo desconcertada- Le hicieron esto al Negociante ¿Y yo no tengo mi lugar especial?

-A eso iba, Señora Okajima… -La Señora Lian giró y avanzó confiada hacia la cercana pared del fondo del estudio, decorada con un librero que ocupaba toda su extensión. Tirando levemente de uno de los volúmenes en su parte más alta, se sintió un levísimo descorrer de cerrojos, y un panel completo del librero se abrió como una puerta hacia un breve pasadizo en la pared- Vamos a conocer el santuario del Brazo y la Balanza de la justicia…

Siempre a la zaga de su flamante Ama de Llaves, Rock y Revy entraron en el pasadizo, que en el preciso momento de abrirse el panel, se iluminó levemente. Al hacerlo se dieron cuenta que el pasadizo no era sino un breve descanso antes de descender por una escala estrecha que solo dejaba pasar una persona a la vez.

-Esta casa tiene dos sótanos –La voz de la Señora Lian sonaba directamente en sus oídos, sin dejo alguno de eco- El correspondiente a los planos originales de la casa está vacío y a su disposición para lo que deseen almacenar ahí, o para dedicarlo a cualquier otro proyecto que tengan en mente en el futuro. Este, el segundo, fue construido siguiendo instrucciones específicas del Maestro Yin Yueh Shan, para ser usado únicamente por ustedes…

Cuando llegaron al final de la escala, y las luces se encendieron como por encanto, tanto Rock como Revy quedaron sin aliento: La totalidad del espacio ocupado por ese sótano había sido hecha y dedicada a mantener las habilidades que ambos tenían y que su reciente estancia en China les había repotenciado. Había máquinas de gimnasio para mantener su condición física, cinta de correr incluida, un amplio tatami para la práctica de las artes marciales, y todo su armamento aparecía ordenado y listo para ser usado en un anaquel de pared hecho de marcos de gomaespuma preformada que le daban soporte a las armas presentadas. A su lado, un discreto perchero mantenía orden en la tenida de combate del Brazo de la justicia. A los pies del anaquel, una mesa y dos sillas daban cuenta del espacio dedicado a la mantención de armas de fuego. Decorada en su centro con la ya clásica figura de la justicia (Detalle que hizo sonreír a los dos, a sabiendas de que se trataba de un recordatorio del Maestro Yueh acerca de lo que representaba su relación), la mesa presentaba el ordenado aspecto de un banco de trabajo de armero, con sendas prensas para el encasquillado de balas, y juegos idénticos de mantención y limpieza a cada lado de ella.

-…Joder –Revy se sintió incapaz ya de contener su lenguaje- Si llegara a echarme un pedo aquí sentiría estar cometiendo alguna clase de sacrilegio…

-Antes de proseguir… -La Señora Lian esbozó una sonrisa ante el descalibrado comentario, que a su vez hizo sonreír nerviosamente a Rock- Notaran que el anaquel de las armas tiene dos adiciones… Regalo personal del Maestro Yueh.

Pese a que se trataba de su maestro, y no pasaban por alto que los conocía a ambos mucho más de lo que se atrevían a admitir, Revy y Rock no pudieron más que dejar salir el aire de golpe de sus pechos al darse cuenta que uno de los marcos de gomaespuma contenía algo más. Destellando suavemente a la luz del sótano, desde su brillo acerado, y el serio y discreto negro empavonado, las Jericho 941 y las Beretta Storm PX4, reposaban tranquilas, como queriendo decir "Nos conocen, y aquí estamos…"

-Comprendo su sorpresa –La Señora Lian prosiguió con una sonrisa- Ambos fueron entrenados a su tiempo con solo una o dos armas de preferencia. El Maestro Yueh, que también es mi maestro, nunca enseña a usar o requerir de armas de respaldo… Porque espera que uno mismo haga la elección. La quincena pasada en su compañía le dijo a él que estas armas eran la suya… Si desean probarlas, la puerta al fondo del sótano da acceso a un pequeño polígono con dos puestos de disparo. Está completamente insonorizado, de modo que podrán practicar con tranquilidad si lo desean, y la niña jamás sentirá el ruido de las detonaciones.

-Gracias, Señora Lian… -Rock estaba sinceramente impresionado- Debo decir que me siento un poco pequeño al saber que la vida que escogí, es algo que su padre en su tiempo honro con creces…

-Y yo, Señor Okajima, debo decir que es un honor servir ahora a su sucesor… -La Señora Lian se abrió paso de vuelta a la escala- Ahora, si tienen la bondad de seguirme, solventado este tema, hay algo más delicado de lo que debemos hablar, y tiene que ver con la niña. Volvamos a la estancia principal.

Siempre tras su peligrosa Ama de Llaves, los Okajima volvieron a la espaciosa y cómoda estancia principal de su casa. Tomando asiento quedamente en uno de los sitiales, invitó a Rock y Revy a que se acomodaran en el mullido y amplio sofá a su izquierda.

-Resueltos ya los temas referidos a su instalación aquí, y a su vida personal y laboral, conviene que les cuente un poco acerca de los arreglos que se han hecho para garantizar tanto la educación como la seguridad de la niña…

...Tal como se lo habían pronosticado, en el momento que la Cabeza de Dragón en persona le había encomendado en persona la misión de asistir a la novel y especial familia, vió sin inquietarse que tanto Rock como Revy se erguían tiesos y con la mirada afilada hacia ella…

-Entiendo que se sientan contrariados… -El tono de su voz se apaciguó todavía más- Como padres, su misión fundamental siempre ha sido velar personalmente por el futuro de su hija… Pero se trata de Roanapur. –Ambos relajaron el gesto ante lo abrumador de la verdad en la quieta frase de Jian Lian Hua- El éxito de su trabajo y el secreto de la misión personal de Zhèngyì bì, hacen necesario que las medidas para que Kimiko lleve una vida normal aquí sean las máximas, pero sin llegar a estrangularla social o psicológicamente. Su propia mirada me dice que pensaron en serio escolarizar a la pequeña en Bangkok, pero la sola extensión del viaje no lo hace viable, y es peligroso por la misma razón. Este sector del distrito tiene una escuela que enseña en el régimen chino y en el Tailandés, y la niña ha sido matriculada para comenzar el próximo periodo escolar. Irá con otros niños que son casos tan sensibles de seguridad como el de ella, de modo que la presencia discreta de nodrizas o Doncellas Guardaespaldas no les pasará desapercibida en cuanto comiencen a acompañarme para dejarla o recogerla. El doble régimen es una concesión que escasamente encontraran en otro sitio que no sea Bangkok, así que era no solo la elección lógica, sino la única a la que podían aferrarse dadas las circunstancias. Con el pasar del tiempo, Kimiko se hará bilingüe, lo que también significará una ventaja para ustedes.

-Entiendo, Señora Lian –Revy soltó un corto bufido en medio de su sonrisa- No niego que me encabroné un poco con su charla… Pero el caso es que soy una madre tan primeriza que hasta doy pena con esos detalles de los que se ocupó con mucha anticipación… Le doy las gracias, pero no deja de preocuparme el tema.

-Yo me sumo a los agradecimientos, Jian… -Rock se sintió impelido a tratarla con mayor familiaridad- Pero también me preocupa. Una querella sin sentido puede envolverla sin que nosotros podamos hacer mucho por evitarlo.

-Es por eso que la elección no dejaba otro camino que ese, Señor Okajima. La mayoría de los jefes y lugartenientes de importancia de las diversas organizaciones que conviven aquí al amparo de la tregua, o no tienen familia, o se instalaron solos aquí por cuestiones familiares y de seguridad. Los únicos que consideraron que incluso el trabajo que llevan no iba a quebrar su unidad familiar son los miembros de la hermandad… De modo que ese es un flanco menos que vigilar en el tema de la seguridad –Poniéndose de pie, la Señora Lian se acercó a ellos, y tomo sus manos con las suyas- Todo estará bien, Rock y Revy Okajima. La camioneta estará monitoreada, las casa estará segura, y hasta la misma niña aprenderá por su mano algunas cosas en tono de juego, que reforzarán su bienestar. ¿Vieron el conejo de peluche sobre su cómoda cuando me ayudaron a hacerla dormir? –Tanto Rock como Revy asintieron vigorosamente- Dentro de él va un GPS con localizador incorporado. Preocúpense como lo haré yo, de que vaya a todos lados con el… E incúlquenle que en cuanto se sienta en peligro o asustada por un desconocido o cualquier cosa que implique riesgo, que lo abrace fuertemente. Esa señal llegará hasta las alarmas personales que les entregaré más tarde, que les darán al instante su localización exacta, de modo que podamos ir cuanto antes al rescate…

-Han pensado en todo… -Revy bajó la cabeza, todavía impresionada por todas las revelaciones- Yo no soy una lumbrera… Y aquí Rock es el previsor, pero esto es increíble –Revy tomó aire, y levantó la cabeza con mirada seria hacia la mujer- Dígame la verdad, Señora Lian, y la respetaré todavía más por eso ¿No hay nada escondido detrás de toda esta atención? Se lo digo de la única forma que conozco ¿No le estamos vendiendo el culo a la Tríada con todo este circo?

La Señora Lian se irguió con cierto grado de rigidez de su posición frente a ellos: Rock temió incluso que la frase de Revy, que aunque fuera de lugar había sido bastante contenida, la hubiera ofendido…

-…Señora Lian…

-Descuide, Señor Okajima – No hay ni existe ningún grado de indignación en mi gesto. Tal vez sí un poco de contrariedad. Es curioso para mí que su esposa, depositaria de un apellido tan respetado como con historia dentro de la hermandad, conozca tan poco de la profundidad de sus acciones…

-Yo…. Señora Lian… -Revy se atascó un poco. Podría haber sentido justo en ese minuto una poco saludable ira por la respuesta de la mujer… Pero había madurado, había crecido, aunque no llegaba a sentirse cómoda por lo que no conocía de su historia personal- Discúlpeme. Mi historia es un blanco en mi vida, lo mismo que el apellido que jamás uso… Yo de verdad lo siento…

-Es verdad, Señora Lian- Rock se apresuró a aclarar- Revy conoce muy poco de su vinculación con la hermandad, salvo lo que su vida le permitió conocer…

-Y la entiendo –Fue la seria respuesta- Todos en la Hermandad, de una u otra forma conocen la historia de la Cabeza Faltante. Lo que no saben, van a oírlo de mis labios, y nunca más hablaré del tema. Tu padre, Rebecca, huyó de un destino que no deseaba ni menos entendía porque no lo sentía como suyo. Thomas Liu no quería ser la Sandalia de Paja de la Sun Yee On, que para eso había sido preparado desde su niñez, y salió de Hong Kong a escondidas de su familia, de la hermandad y de todos excepto el mismo… Porque yo lo ayudé a escapar…

…Revy solo atinó a abrir la boca y los ojos, paralizada por la revelación…

-No es una carga fácil…-Prosiguió con calma aquella mujer- La Cabeza de Dragón en aquella época, dejó caer todo el peso de la hermandad sobre tu familia, y todos aquellos que de una u otra manera hubieran estado enterados de aquella fuga vergonzosa. Yo estaba totalmente libre de toda sospecha, porque me aseguré que ni yo, ni nadie, estuviera envuelto directamente en los preparativos, cosa que Thomas hizo completamente solo, tanto porque era por mi seguridad, como porque era la suya propia y la de todos los suyos. Tu familia resultó excluida de todo negocio o empresa que tuviera en conexión con la hermandad; sus bienes fueron congelados, y sobrevivieron solo gracias a que su lealtad se mantuvo incólume pese a los agravios recibidos. Cuando el Padre de nuestra Actual Cabeza de Dragón llegó a hacerse cargo de la Hermandad, levantó aquellas penas. Lamentablemente no mucho más pudo hacer, porque Thomas, creyéndose seguro, se puso al descubierto, y las viejas deudas que su familia había contraído con la sangre de los Tongs, se cobraron en él y en la esposa que había decidido pese a todo compartir su destino… Hoy solo me queda devolverle la mano a Thomas en su hija. Tseng Kwan lo supo siempre, y por eso ni siquiera me mandó a llamar. Espero que sola me presentase ante él.

…Ahora Rock quedó sin habla y con el gesto de impresión marcado a fuego en su rostro…

-Ahora Thomas y las cosas que guardé en mi corazón durante muchos años pueden descansar en paz. Yo serviré a su hija, a su nieta y a su esposo con entrega y fidelidad hasta que la muerte me cierre los ojos…

Rock suponía que las revelaciones que de alguna forma enlazaban tanto su vida como la de Revy habían terminado en China. Pero las francas palabras de la Señora Lian ya lo habían convencido que el viaje que había comenzado por el lado de las sombras, primero a solas, y ahora con Revy y Kimi a su lado, estaba apenas en su principio.

Ooo

-…Señor Okajima…

La suave voz de la Señora Lian trajo de vuelta a Rock a la realidad desde la profundidad de su pensamiento. Revy, en otro tiempo tan deseosa de molestarlo cada vez que lo encontraba en ese estado, lo había dejado en paz porque ahora comprendía. Los procesos mentales de su esposo nunca terminaban solo en su cabeza. Había descubierto que el final del día era un momento de reflexión adicional para él, puesto que cada vez que podía, vaciaba metódicamente en su diario las vicisitudes de su quehacer. Además confiaba tan ciegamente en ella, que jamás se cuidaba de esconderlo, o ponerlo fuera de su vista. En esas visitas furtivas a sus páginas Revy fue descubriendo las marcas en el alma de su esposo, el amor que ella le había inspirado y que no se atrevía en un principio a demostrar, y la esperanza de una vida mejor para todos quienes encontraba en su camino, no solo para él. "La vida que ahora tienes y llevas, cariño, siempre estuvo esperando por ti…" A cubierto de la Señora Lian, Revy sonrió con auténtica sinceridad.

-Eh, Jian, Dime…

-Se les hace tarde, y conviene que la niña conozca a sus compañeros. Siempre será útil que ella sepa en quien confiar.

-Tiene razón, negociante –Revy se adelantó decidida, tomando de la mano a la niña- ven, hija, vamos a conocer a unos amigos de papá y míos… Te va a gustar…

Los cuatro echaron a andar por el embarcadero al encuentro del Jefe de la Lagoon. Dutch, y Benny, que no había podido sostener por mucho tiempo más sus dudas y había saltado del bote para ponerse a su lado, los vieron venir caminando alegremente, como una perfecta familia feliz "Quisiera saber, muy en serio, en qué carajos se están metiendo estos dos, y porqué siento que nos están metiendo a todos nosotros también.." Cuando quedaron frente a frente, se hizo patente para todos ellos, que las presentaciones se estaban volviendo algo incomodas, especialmente cuando Dutch intentó abrir la boca… Al instante las manos de Rock y Revy se alzaron en prevención, indicando seguidamente hacia la sonriente niña. "Joder… Y ahora ni siquiera puedo hablar como quiero…"

-…Rock… Revy…

-Dutch… -Rock se adelantó en las presentaciones- Benny… Ella es Kimiko, nuestra hija. Y ella es la Señora Lian, nuestra Ama de llaves…

-Vaya –Dutch se rascó la calva con una mezcla de duda e incredulidad a partes iguales- Como le hacen para vivir entre cuatro en su agujero…

-Ya no vivimos allí –La triunfal y sonriente intervención de Revy lo sacó decisivamente de balance- Vale, que nos hemos mudado a las colinas…

-¡Me ca…!

-…Dutch… -Revy endureció el rostro por un fugaz instante- Rock nos compró una casa allí… Así estaremos todos más cómodos… Hija, saluda…

-Señor Dutch, Señor Benny… Yo soy Kimi

-Hola, Kimiko, Yo soy Dutch…

-Y yo Benny, Kimiko… gusto de conocerte –Benjamin O'Connor, como buen producto de los States, todavía conservaba, pese al mundo que lo rodeaba, un mejor manejo de las situaciones sociales, cosa que ya estaba en el baúl de los recuerdos mentales de su jefe- ¿Te gustaría conocer el bote?

-¿Mami? –La niña desplegó todo el encanto de su sonrisa hacia Revy- ¿Puedo?

-Ve –Seguidamente se giró hacia su peligrosa ama de llaves- Señora Lian…

-Ven, Kimi - Jian Tomó con aplomo y soltura la mano de la niña- Vamos…

Curiosamente los tres subieron al bote sin problema alguno. Era el momento de las aclaraciones, y los Okajima lo tenían tan claro como Benny en el momento en que se le ocurrió la idea de la visita al Lagoon…

-Ahora quiero que me expliquen en el mejor inglés que tengan que mierda es lo que creen que están haciendo…

-…Construirnos una vida, Dutch –La decidida frase en los labios de Rock sorprendió al negro- No necesitamos esconder lo que ya es evidente para todos…

-¿O acaso te creías que estábamos jugando a la comidita, Dutch? –El picante sarcasmo de Revy lo alivió en parte: Habían tomado serias responsabilidades, pero eso no los había vuelto pelmazos- Rock y yo queríamos algo más, y lo hemos conseguido. No sé qué ganas cacareando como gallina y poniendo cara de horror como monja delante de un pene…

-Ese es mi problema, par de gilipollas –La voz de Dutch se enronqueció- Construirse una vida, como dicen, no es compatible con este trabajo. El estrecho de Malaca está lleno de barcos y yo necesito pescar para comer, igual que ustedes, capullos… Así que díganme pronto que es lo que tienen en mente antes que los deje tirados en el embarcadero. Auto, niñera e hija no es algo con lo que quiero cargar, y primero me corto un huevo antes de dejarlos echar a bordo sus melindres familiares…

-Nada ha cambiado, Dutch –Rock siguió hablando con una firmeza tal que Dutch nunca esperó de él. Algo lo había cambiado durante aquellos dos períodos de vacaciones transcurridos antes y después del secuestro de Revy en Filipinas- Jian se hará cargo de todo durante nuestros periodos a bordo. Los tiempos muertos serán para nosotros y solo para nosotros. El resto del tiempo, salvo algún imponderable del que nadie se libra, ni tú, puede que falte Revy, o bien te falte yo… Por lo demás, creo que seguimos en la plantilla de la Lagoon ¿Tú que dices?

-Vamos, Dutch… -Revy no se había impresionado por el tono de Rock. Sabía que antes y ahora, cuando las cosas se ponían serías, el Negociante se ahorraba toda la pirotecnia verbal e iba al punto recto y sin desviarse- No es un mal arreglo, y te librará de buscar un par de gilipollas que aprendan lo suficientemente rápido el negocio como para que hagan el trabajo en forma decente… ¿Eh? Vamos a pescar un barco gordo de cosas que pedir en préstamo, ahora que el estrecho está lleno…

Dutch, por toda respuesta inicial, se rascó la lustrosa calva con algo de urgencia. Conseguir reemplazos, y no solo eso, sino verdaderos reemplazos del calibre del japonés y la Chino-Americana, que trabajaran por los beneficios sin intentar disputarle el puesto como capitán y dueño del negocio, podía ser una tarea sin cuento en un sitio tan desnaturalizado por el crimen rampante como Roanapur… Ellos parecían tenerlo todo arreglado, y además bajo un control económico admirable. Casa, auto y niñera no se conseguían por una bicoca, y eso solo comprobaba que la aparente orfandad en que veía moverse Rock solo era parte de sus esfuerzos por ahorrar "Me cago en toda la puta diferencia… Me arriesgaré. Mejor estos dos que otros dos que me partan los huevos con sus problemas…"

-De acuerdo –Fue la seca respuesta mirándolos a los ojos a través de las gafas de sol- Suban al bote antes que me arrepienta, par de gilipollas… y despidan ya a su cría y a la Chacha…

El caluroso doble abrazo y las expresiones de agradecimiento tomaron por absoluta sorpresa al negro, que aleteando como desesperado para desasirse de ellos, como si la grata cordialidad del gesto lo molestara, les indicó sin palabras la cabina del bote. Veinticinco minutos más tarde el Lagoon forzaba la hélice hacia mar abierto, mientras en el embarcadero, Kimi miraba con gesto algo turbio al bote que se alejaba, erguida y muy seria a través de la abierta ventanilla del quemacocos de la camioneta.

-Tendrás que acostumbrarte a esto, Pequeña Kimi –La suave voz de Jian, en el volante, suavizó las facciones de la niña- Tus padres trabajan para que a ti no te falte nada. A ellos les duele tanto como a ti separarse, pero ya en la tarde se volverán a juntar…

-…Señora Lian…

-¿Sí, Kimi...?

-Yo entiendo. –La Niña suspiró hondo- ¿Vamos a casa, Señora Lian?

-Vamos a casa, Pequeña Kimi –Jian sonrío, al tiempo de dar el contacto- Hay que prepararte desde ahora para tu entrada al colegio…

-¡No, Lian, no quiero!

-Vas a ver que querrás, pequeña Kimi, vamos, siéntate y abróchate el cinturón…

…Un par de prismáticos siguieron sin perder pisada la salida de la camioneta negra desde el embarcadero del Lagoon…

Ooo

Una de las innumerables salas del laberinto de habitaciones del Hotel Moscú, la más cercana al despacho principal de Balalaika, había pasado de ser un cuarto vacío y sin utilidad, a albergar algo más que una simple operación. El resto de su personal ya había caído en cuenta que su jefa indiscutida preparaba algo grande; de otro modo les hubiera parecido incomprensible que dedicara tanto tiempo a hacer inteligencia y planeamiento desde ese lugar, teniendo la amplitud acogedora de su despacho para hacerlo en mucho mejores condiciones. Líneas telefónicas, mobiliario sencillo pero utilitario, y montones de documentación, planos y mapas habían sido llevados en tiempo record a ese sitio, custodiado en todo momento por la muda y peligrosa frialdad de trato del Sargento Boris, que de seguro por consigna de la propia capitana no respondía y endurecía el rostro cada vez que alguno de ellos deslizaba aunque fuese en tono jocoso alguna pregunta acerca de las actividades que se llevaban a cabo en esa habitación, la misma donde sonó un teléfono móvil, medio sepultado entre una miríada de planos extendidos sobre la mesa de trabajo…

-Balalaika…

-Ha habido cambios en la situación…

En la tarde de ese mismo día, dos fotos más fueron a hacer compañía a las dos que ya estaban clavadas en el panel de objetivos, puesto en un lugar visible del cuarto…

Ooo

Las miradas de preocupación cruzadas entre Rock y Revy durante la tarde de ese día ya habían dado paso a la tranquilidad. El tiempo pasado en alta mar entre una rapacería y otra, dentro del babel de buques que atestaban en Estrecho de Malaca, salpicado con algunas carreras precipitadas para alcanzar los aljibes clandestinos que Dutch había contratado para mantenerlos con los estanques a tope, y para desaparecer prudentemente de la vista de los guardacostas y la marina de guerra malaya cuando se hacía demasiado evidente que la piratería estaba haciendo su agosto en ese sector, los tenían pagando el precio por una labor fructífera, pero agotadora. Por su velocidad relativa respecto del bote, el sol llevaba algo más de veinticinco minutos intentando trasponer el horizonte, pese a que los relojes de a bordo daban cuenta en forma elocuente que el manto de la noche llevaba otros tantos cubriendo Roanapur. Sin decirle nada a Dutch, Tanto como porque era su seguridad no llevarle problemas al negro como habían quedado de acuerdo en la mañana de ese mismo día, como porque era imposible tener un contacto fiable a aquellas horas, dedicaron la pausa a descansar. Con el bote a plena capacidad de carga, el vaivén de las olas apenas si los molestaba, mientras Revy se entregaba a sus pasatiempos favoritos: Dormir, y hacerlo entre los brazos de Rock, al tiempo que este, en la duermevela de su estado de vigilia, contaba los minutos con paciencia oriental hasta estar en rango de comunicaciones de la Red móvil para poder llamar a su casa y a Jian. "Esto será más regla que excepción en los tiempos que están por venir… Sin la Señora Lian esto jamás habría sido posible… Y habrá que hablar con Kimi para hacerle ver cuanto antes que esto es un imperativo de nuestras obligaciones, y no se superpone con las que tenemos con ella…" La suave melodía de llamado sorprendió un poco a Revy, que se revolvió incómoda por un instante. El rápido movimiento de Rock para contestar su teléfono la volvió a sumir en la quietud…

-Señor Okajima…

-Señora Lian… -Rock se azoró un poco. No le hizo gracia que su previsora Ama de Llaves se adelantara a llamarlo, una responsabilidad que sentía como propia más allá de cualquier formalismo- Espero que esta demora no le haya significado ningún contratiempo con la niña…

-En absoluto, Señor –La suave voz de Jian lo tranquilizó- Estaba algo inquieta, es lo natural en su primera separación. Pero le expliqué algo que ustedes y yo sabemos bien: el Mar es un entorno cambiante, y todos sus tiempos son estimados. La hice jugar sin descanso, y luego de comer se quedó dormida suave y profundamente. Ahora tienen tiempo para ustedes solos como entiendo que lo necesitan. No se preocupen por su hora de llegada. Procure, de todos modos, tener cuidado al entrar en la casa. Comprenderá que todas las alarmas y sistemas de seguridad estarán activados, de modo que no pierda tiempo en desarmar el sistema en la consola cuando entre, o el colapso que causaremos no va a ser agradable –Jian sonrió levemente, y hasta Rock pudo captarlo en el teléfono- Feliz velada, Señor Okajima, buenas noches…

-…Buenas noches, Señora Lian…

-¿Con quien hablabas, Negociante?

Segundos que había cortado la comunicación, y ya el rostro relajado y adormilado de Revy lo interpelaba en aquellas breves palabras…

-Era la Señora Lian… Kimi ya está durmiendo, y no tuvo problemas en controlar su ansiedad por vernos una vez que cayó en cuenta que el viaje nos demoró más de lo previsto…

-Oh, Joder… -Revy escondió el rostro en el pecho de Rock- Primera separación y todo se va al carajo… Bonito ejemplo de madre…

-Relajate, pistolera… -Rock acarició quietamente el cabello de Revy con una suave sonrisa en el rostro- Jian es una mujer que sabe lo que hace. Le explicó lo que nosotros ya sabemos de los vaivenes de este negocio. Ella entendió. Asi que ahora –Rock estrechó un poco el abrazo- ¿Qué te parecería un rato para nosotros solos? Un par de tragos en el Yellow Flag no nos va a matar ¿Tú que dices?

Por toda respuesta Revy levantó la cabeza hacia él con los ojos muy abiertos… y luego soltó el trapo a reír…

-Ay… Negociante… -Todavía atascada de risa, Revy le golpeó suavemente el pecho- En China yo cambié… No te transferí nada… Se supone que era yo la que hacía esas sugerencias…

-¿Entonces?

-Iremos, Tonto ¡Por supuesto que sí! –Revy se incorporó un poco para verlo mejor- Ahora ya no somos solos… No vamos a ver oportunidades de estas muy seguido, y hasta es posible que nos dejen de gustar con el tiempo… Así que si podemos, aunque sea por menos tiempo que antes, vamos…

-Es un trato entonces –Rock se incorporó velozmente y la besó en los labios- Ahora mejor vamos a cubierta. Si ya hay señal de teléfono, es que no falta nada para atracar

-Vamos –Revy comenzó a dejar la litera pasando sobre el cuerpo de Rock- Y me desordenaré el cabello y pondré gesto de felicidad al salir… Voy a dejar convencido a Dutch que estuvimos follando en vez de dormir… solo por verle su cara de encabronado…Muevete, Rock… Salgamos de aquí…

Ooo

La normalidad de antes ya no se sentía: Era obvio, luego de pasar treinta días en control total del camino y de su vida, volver a ser pasajeros en el Pontiac GTO de Dutch de camino al Yellow Flag, con mayor evidencia aún de por medio, siendo Benny y no él quien estaba al volante del vehículo. Cosa sorprendente había resultado para los tres que en el último instante decidiera restarse de la rápida invitación que les había tomado por sorpresa en la cabina blindada del bote, no tanto por ser quienes eran, sino de la vida que habían decidido empezar a vivir. Con gesto un tanto cansino el negro había declarado que se volvía a su agujero, que les dejaba el auto, y con las floridas recomendaciones sobre hacerle algún daño. "O Dutch se está haciendo viejo, se está ablandando, o demasiadas sorpresas el día de hoy no hicieron sino dejarlo harto y por los suelos… Solo El lo sabe…" Rock casi ni terminaba de formularse aquel pensamiento en su pizarrón mental cuando el brillante mar de luces de la florida marquesina del recién reinagurado Yellow Flag de Bao lleno sus ojos mientras Benny terminaba de estacionar el auto.

-Negociante

-¿Si?

-Quiero jugar. Súbeme el límite.

-Revy… Tienes cerca de cinco mil Baht en el bolsillo, y no te has gastado un solo cobre en todo el día…

-No me jodas, Rock… -Revy se enfurruñó en forma evidente- Afianzame, por lo que más quieras… Estos tipos que juegan aquí no se le acercan ni a las bragas a la novicia violadora. Me los comeré cocidos al vapor, pero no puedo si hago apuestas de niñato… tengo que hacerlos picar con algo fuerte… Vamos, Gilipollitas, cúmpleme este deseo y te lo haré hasta con los ojos vendados…

-Benny no pudo evitar reírse mientras cerraba el contacto del Pontiac…

-…Y tú no oíste nada si deseas conservar los cojones, Benny… -Estalló Revy con enojo hacia el asiento del conductor, logrando empalidecerlo y hacerlo levantar los brazos en el gesto de la rendición. Mágicamente se volvió otra vez hacia Rock, con el gesto de dulzura que ya le conocía cuando buscaba su aprobación- ¿Harás esto por tu Revy, Cariñito…?

-De acuerdo –Rock sonrió con dulzura y Revy por toda respuesta le estampó un sonoro beso en la mejilla- Hasta veinte mil Baht y ni un cobre más… Nada de vales ni gilipolleces, se te acabó el dinero y te levantas de la mesa ¿Es un trato?

-Trato, Negociante… Y ya bajemos. Es difícil acordar contigo por dinero, y eso me ha dado sed…

Preocupada por darle a la noche de la que disponían un giro realmente a su gusto, Revy soltó la carcajada mientras descendía, haciendo eco de las de su esposo y de Benny… Y al hacerlo y mientras trasponía la puerta había olvidado un detalle fundamental. Benny si se dio cuenta en cuanto entraron al espeso ambiente de alcohol, humo de tabaco y alguna que otra cosa que se quemaba en la penumbra que caracterizaba al Yellow Flag. Mientras Revy se acercaba alegremente a la barra blindada con acero balístico, tras de la cual el sempiterno Bao se ponía pálido y gesticulaba con furia de solo verla, pues no le pasaba desapercibido cuan pegados a ella entraban los problemas a su local. Al mirar a Rock, y su gesto apretado, comprendió de inmediato que algo como problemas de muy grueso calibre si tenían el potencial de desatarse justo en ese momento y lugar. El sitio estaba hasta reventar de colombianos y otras nacionalidades latinas que trabajaban bajo las banderas del Cartel de Manizalera… Y tenía sobradamente claro que Revy tenía mucho más que una cuenta por saldar con ellos desde antes de Filipinas.

-¡Miren quien llegó! –Una voz sin dueño saltó como un canario asustado atravesando todo el local- ¿Qué no es la Señora Gilipollas en persona?

-…Los sentidos de Rock entraron inmediatamente en su estado de alerta máxima…

-…No les hagas caso cariño –Revy se volteó con rostro despreocupado, Pero con un "No te metas en problemas" en el rostro tan legible para Rock, que casi salía sobrando- ¡Y de paso, váyanse todos a la mierda, hatajo de gilipollas! ¡Hoy quiero beber en paz, cabrones, de modo que no me hagan mal rollo!

La quebrazón de risas no se hizo esperar, relajando un poco el semblante de Okajima, no así el de Benny, que se sentía caminando sobre un pavimento de C4 con las espoletas activadas "No cometan ninguna estupidez, Chicos… China hizo cambiar a estos dos… Y siento como si el infierno pudiera venir de ambos y no solo de Revy…"

-…Lo de siempre, Chica –El gesto enfurruñado de Bao mientras azotaba el fondo de la botella de ron en su derecha contra la pulida superficie de la barra no le pasó desapercibido a ninguno de los tres. Menos todavía el gesto rápido de poner los vasos en compañía de la botella- Y tu jugo de naranja, japonés… Estas sí que les van a salir caras si tienen la jeta de armar problemas en mi local…

-Tu solo relájate, Bao, joder… -El Gesto Fatuo de Revy, como en sus mejores tiempos, le sacó una suave sonrisa a Rock-Vinimos a beber y a jugar, así que bájale con el mal rollo ¿Quieres?

Desde ese instante todo pasó demasiado rápido, y al mismo tiempo en cámara lenta delante de los ojos de Benny. No terminaban de acomodarse en los taburetes de la barra, cuando una voz aguardentosa ya buscaba problemas dentro de la tranquilidad de la noche de todos los presentes…

-¡Vaya! ¿Que no es la Señora Culo en persona que se digna venir a pasear sus redondeces a este agujero?

-Callate, Renardo, hijo de puta… Vine a beber en paz, no me jodas la noche…

Benny reconoció el tono despreocupado de Revy. El tema la estaba encabronando. Pero aún mayor fue su sorpresa al notar el concentrado y persistente silencio de Rock…

-No tienes ni la jeta de hacer que me calle, putilla con pistolas… -Revy ni siquiera se inquietó ante el insulto- Aquí dentro no pasa ni un puto taxi, así que puedo levantar las manos todo lo que me plazca…

-Vamos, Renardo –Benny trató de la mejor manera que pudo de bajar la tensión- Eso fue trabajo, solo trabajo… Bébete un trago tranquilo amigo, yo pago…

No hubo transición alguna entre la frase de Benny y lo que sucedió a continuación: El paso vacilante de aquel colombiano ebrio se fue acercando casi sin pausas hacia su posición en la barra, con ambas manos levantadas, ya fuera para mantenerse en equilibrio, o en un falso remedo del gesto de la rendición...

-Tú no le pagas nada a Renardo Villaseñor, gilipollas con gafas…-Su lengua adormecida por el alcohol casi y no le permitía la pronunciación. Todos en el antro bajaron las cabezas como para no intervenir, o quizás todo lo contrario- Aquí no hay quien no sepa que es ella la que tiene que pagar…Ja, Señora… Cuando su culo no tiene dueño desde hace tanto que la primera polla que le perforó el coño ya no tiene nombre… Yo vi el video de los negros, furcia… y quiero lo mismo para mí…

El movimiento fue tan rápido que Benny apenas y tuvo vista y mente para procesarlo: Renardo, sin dejar de caminar, y con su precario equilibrio casi al límite, Se inclinó un poco hacia adelante, estirando al mismo tiempo su izquierda inequívocamente hacia las asentaderas de Revy; Benny giró rápido su cabeza para verla, y notar con horror que su derecha ya tenía firmemente tomada la Sword Cutlass de su sobaquera izquierda, lista para desenfundar y desatar el infierno… Y casi no alcanzó a ver a Rock al girar su cabeza en sentido contrario. Como una sombra difusa entre sueños, lo vió cerrar los ojos relajadamente, y al instante siguiente ya no estaba a su lado. Girando en redondo sobre el taburete, replicando el movimiento urgente de Revy, justo a tiempo de sentir el grito ahogado de Renardo "Oh, Mierda… ¿Rock?" La sorpresa atravesó todo el local de una manera tan completa y paralizante como si se tratara de un reguero furioso de pólvora encendida. Rock, sus piernas abiertas y sus pies firmemente asentados, se había movido con una velocidad asombrosa, apartando en un movimiento coordinado la mano izquierda del colombiano, e irguiéndose firmemente, asestó un golpe de mano abierta preciso y definitivo sobre el pecho de Renardo, levantándolo casi un metro del suelo al hacerlo. El murmullo de sorpresa saturó con su ruido siseante toda la amplitud de la sala del Yellow Flag.

-¡ROCK!

Renardo tocó tierra como un fardo en caída libre, dando un leve bote en cuanto su cuerpo llegó al piso de pulida madera del local. Rock, ya relajado, abrió los ojos y soltó su cuerpo, libre de su concentración máxima, para encontrarse a boca de jarro con la mirada de paralizante sorpresa que su movimiento había causado en absolutamente todos los presentes. El Grito conminatorio de Revy, mezcla de sorpresa y preocupación a partes iguales lo puso violentamente en la realidad de lo que había hecho y del desesperante poco margen de maniobra que podía resultar de ponerse aunque fuera un poco en evidencia…

-Eh… -Rock bajó la cabeza en un gesto pleno de humildad, empequeñeciéndose al hacerlo. Los Latinos, depuesto su malhumor al ver el maltrato recibido por uno de los suyos, que de paso se había merecido, giraron sus cabezas y volvieron a sumirse en sus copas, cartas y conversaciones insubstanciales- Lo siento, Revy. Los reflejos del Aikido siguen muy vivos luego de haber vuelto a practicarlo en Japón…

-¡Vivos, vivos! ¡eres un gilipollas, negociante! ¡Ven a sentarte, ahora! –Revy le exhibió su más espantoso rictus de furia al hablarle- ¡Me casé contigo porque no haces mi trabajo, no para que hagas MI trabajo! ¡Y recoge a esa mierda del suelo! Afea el local… Benny, sírvele un trago… El muy gilipollas lo va a necesitar cuando despierte…

Pese a que podría haberlo movido con un dedo, Rock simuló instalar a Renardo con gran esfuerzo en el taburete más al extremo de la barra, mientras el vaso pedido por Revy era servido por Benny, y deslizado con fuerza por la pulida superficie hasta quedar justo frente a la derrumbada cabeza del colombiano. Seguidamente, Rock desandó el camino para instalarse otra vez en la barra, esta vez del lado de su esposa, con los ojos bajos y gesto contrito. "Maravilloso" Revy se permitió una sonrisa hacia Rock, que de inmediato se sintió más aliviado "Tal parece que entrenar conmigo en China lo volvió aún más peligroso de lo que ya sé que es… Y no puedo decirle más… Yo misma lo autoricé a defenderme aquella noche en Yalong Bay, y no hizo más que responder al desafío del gilipollas de Renardo… Solo espero que semejante numerito no le levante las sospechas a nadie…"

Ooo

Pese a que recién pasaba de la medianoche, Benny no tenía sueño: Por más que hizo el esfuerzo, la Performance de los Okajima en el Yellow Flag seguía pesándole en la mente. Llevaba el mismo tiempo que Dutch y Revy de conocer a Rock, y el Carácter del Japonés siempre lo había sorprendido de alguna manera. Pero al contrario de ellos, que de seguro atribuían esas salidas a la mera brillantez de la adrenalina derramada en su sistema, Benny tenía otras ideas al respecto "Parece más gilipollas, ido y cogido entre los engranajes de esta usina del crimen que es Roanapur de lo que parece, pero es como si ya supiera de antemano todo lo necesario para vivir aquí sin sobresaltos…" Como si se tratara de un líquido inflamable, Benny se llevó a los labios la botella de Ron, la misma que no alcanzó a ser consumida por completo en esa noche de juerga que termino en una especie de empate forzado entre los latinos y ellos. Revy bebió lo suyo, y jugó en todas las mesas, que parecieron evitarla como la peste en cuanto se sentaba en ellas. "Era lo lógico. Revy no se deja ganar por nadie en las mesas de Bao… Solo Eda es más peligrosa que ella con las cartas en la mano…" Sin embargo, su sensible radar personal notó algó más. Los tipos jugaban aparentemente a gusto en las mesas en las que Revy se sentaba… y enseguida parecían sudar por todos los poros en cuanto notaban la penetrante mirada de Rock dirigida hacia ellos "Pareciera que no encaja aquí, pero sobrevive de manera inexplicable. Primero fue la idea loca del bote. Demostró que no le tiene miedo a nada si su vida está en juego. Luego fue plantarle cara a Balalaika sin contemplaciones. Nadie que Yo conozca salvo él ha salido con vida de aquello…Y finalmente demostrar que si se lo propone puede ser un gangster sin alma cuando armó esa operación sicótica para salvarle el pellejo a la Perra de Presa y a Roanapur por pedido expreso de Chang y del joven Diego… No, Después de China y Filipinas, mis tripas me dicen que hay algo más…Y no puedo acertar qué es…" Vencido por el cansancio y sus pensamientos, dejó de lado la búsqueda que había iniciado en el ordenador, y dándole un largo buche a la botella de Ron, se tiró en su desordenado lecho. Sus ojos se cerraron casi inmediatamente… sin posibilidad de ver lo que la pantalla le mostraba. Inquieto ante la técnica marcial que le había visto a Rock, describió brevemente el movimiento en la caja de búsqueda. Ya roncaba apaciblemente cuando la pantalla cobró vida dándole el resultado "Krav Magá – Técnicas Básicas – El Estallido"

Ooo

-No sé de donde, pero el gilipollas sabe defenderse…

-¿Qué dices?

El teléfono móvil de Balalaika casi cae de su mano al oir la sorprendente revelación…

-Lo que oye, Capitana…-La voz en el teléfono todavía destilaba sorpresa- Aunque ebrio, Renardo Villaseñor es un ex-soldado con formación antiterrorista que se pasó al cartel por la adrenalina y los billetes… el gilipollas no era rival para él… Y lo despachó en un solo movimiento…

-¿Lo golpeó?

-Peor que eso, Capitana… -la voz se oscureció en el auricular- Usó una técnica básica de Krav Magá… Les vendió a todos en el bar el cuento que se trataba de Aikido. Es un actor formidable…

Balalaika achicó los ojos casi con furia. El japonés, a cada minuto que pasaba, desde el día mismo que se fue a China por primera vez, le estaba resultando una caja de sorpresas. Su actitud y presencia de negociante idiota, lento y fuera de lugar en el puerto, daba paso cada vez con mayor frecuencia a una mente brillante que se adaptaba sin problemas a todos los posibles entornos criminales que se daban en Roanapur. "El Día que lo dejé en el puerto, cuando decidió quedarse con los de la Lagoon, debí saber que las cosas realmente estaban cambiando. No sé si en ese entonces hubiera sido conveniente llevarlo conmigo sin más… Ahora tendría un problema aún mayor, porque conocería al dedillo toda nuestra operación…"

-¿Lo sigo vigilando, capitana?

-Negativo, Fedor… Puedes volver. Cuando llegues, hablaremos.

Balalaika cortó con gesto brusco el móvil, y luego lo arrojó cansadamente sobre la mesa. Echándose hacia atrás un poco envaradamente en la incómoda silla, vio los resultados que aquel seguimiento de casi cuarenta días, cortado por las vacaciones que Revy y Rock se habían tomado fuera de Tailandia, había producido. Las paredes y la mesa estaban llenas de mapas, croquis hechos en forma apresurada, todos marcados con furiosas líneas y comentarios hechos con marcador rojo, muy visibles en la superficie. Otro sector y la mesa misma estaban llenos de fotografías de seguimiento, y un arreglo piramidal mostraba todas las interacciones producidas entre los personajes que aparecían en ellas "No necesito más información. Lo que resta son solo detalles técnicos. Con lo que tengo, me basta y me sobra para cubrir cualquier eventualidad cuando el cerco esté montado y comience a surtir efecto. El plan inicial para atacar al memo gilipollas por Japón era viable pero peligroso: Si al gobierno japonés se le hubiera ocurrido intervenir, la llamada de Slevenin se daba por descontada y echarse para atrás no figura en mi credo… Excepto que el mismo gilipollas me proporcionó los medios para apretarlo donde más le duele. Será pronto, y será aquí… Ya nos ocuparemos de ti, Rock… Y tú, pequeña sabandija china, dile adiós a papi por largo tiempo…" Con una sonrisilla cruel surcándole los labios, y ya completamente decidida, salió silenciosamente de la habitación apagando la luz.


NOTAS DEL AUTOR:

No ha pasado demasiado tiempo desde nuestra última cita en el capítulo seis. Me explico: Al principio de este relato conclusivo, manifesté que iba a narrar y subir en una sola entrega. Nada mas sorprendente que descubrir que en cuanto me impuse el propósito, mis obligaciones profesionales y familiares se encargaron a su tiempo de cambiarlo, haciendo mucho más cómodo y accesible el viejo método por entregas cada cierto tiempo. Mis disculpas, pues, si los hago esperar con este final que yo mismo espero con ansia.

Las cosas comienzan a ponerse duras desde este momento en adelante. Nos vemos en el siguiente capítulo.