Personajes/Fairy Tail: Hiro Mashima.

Advertencias:

Recomendación/inspiración musical: Utakata hanabi by supercell.

Glosario: Obaa-chan: abuelita, onii-chan: hermanito, yukata: vestimenta tradicional japonesa parecida a los kimonos pero más ligero, se usa en verano, hakama: pantalón tradicional japonés con muchos pliegues, keigoki: camisa timo yukata que se usa fajado en el hakama, obi: faja con la que se amarran los yukatas y kimonos.

Historia. Ice.


「。。。彼 。。。」

1° Matsuri

-Olvide decirles- se reprendió Scarlet – El domingo iremos todos al matsuri y usaremos yukatas- sonrió con satisfacción de su idea.

-¡¿QUÉ?!-

-¿Están bromeando, verdad?- preguntó un incrédulo Gray.

-¿Por qué bromearía con algo así?- sonó seria y confundida Titania.

A los dos chicos les resbaló una gota fría, pensaban que todo ese asunto era estúpido. Que ellas usaran yukatas estaba bien según su parecer, ¡¿Pero que ellos vistieran uno?! Realmente ridículo.

-Hahaha, están locas si creen que usaremos algo así- se burló Dragneel siendo secundado por su hermano.

Las risotadas de los dos pronto fueron acalladas por un aura oscura desprendida de una furiosa Erza que amenazaba con arremeter en contra de los que quisieran perjudicar sus "perfectos planes de matsuri", los chicos retrocedieron y fueron salvados por Juvia y Lucy que sostenían a la furiosa mujer.

-¿No comprendo cómo es que fuimos a parar aquí?- cuestionó un azabache viéndose obligado a entrar a una tienda tradicional de yukatas en uno de los barrios más famosos de Tokyo –Esa Erza- suspiró resignado.

-Lo que no entiendo es…- dijo Natsu –Porque el viejo y Laxus vinieron también- señaló con indignación a los mencionados.

-Nunca dejaría que mis hijos compraran un yukata sin su padre- dijo orgulloso.

-Y yo no iba a perderme la oportunidad de verlos en esos ridículos trajes- sonrió socarrón el rubio.

-¿Pero de que hablas Laxus?, si vinimos todos es porque compraremos en familia nuestros yukatas- rió burlón Makarov dejando en blanco a sus hijos.

-¡¿QUÉ?!- gritaron finalmente al reaccionar.

-¡Que idiotez viejo!, ni creas que yo voy a ponerme algo así- dijo señalando las prendas que se exhibían en la tienda.

El pequeño hombre hizo uso de una indescifrable magia que le ayudó a estirar su brazo para propinar un buen puñetazo en la cabeza de su hijo mayor – ¡Lo usaremos todos y se acabó!- sentenció con firmeza –Buen hombre, muéstrenos sus mejores modelos- terminó tallando sus palmas en signo de preparación.

-Juvia tiene vergüenza- decía la de cabello celeste cubriendo sus expuestos pechos y piernas con el revelador yukata que había sugerido la rubia.

-Pero si te luce muy bien- halagó Heartfilia siendo secundada por Erza.

-Es solo que Juvia no esta acostumbrada a usar prendas… así- decía la joven moviéndose incomoda.

-Bueno se supone que un yukata es para ser fresco, pero creo que si no te sientes cómoda será mejor que optemos por algo más tradicional- sugirió con sensatez Scarlet.

-Gracias- decía exageradamente la mujer que se apresuró a colocarse una opción más conservadora.

-Debes estar emocionada por tu primer matsuri, ¿no, Juvia?- decía con alegría la rubia.

-¡Claro, Juvia esta muy emocionada!- respondió vivaz –Juvia quiere desde hace mucho tiempo probar esos dulces palitos que en la punta tienen chocolate- decía con emoción.

-¿Los pockys?, son deliciosos, seguro te encantaran- concedía Titania –Aunque no le ganan al pastel de fresas-

-¿Saben lo que dicen sobre los pockys, no?, que lo colocas en tu boca y ofreces la punta con chocolate a tu enamorado, si él la toma es porque eres correspondida- decía con tono ensoñado Lucy.

-Es una agradable forma de verlo- decía Titania que cuestionaba ahora la valía de su preciado pastel de fresas con el poder sentimental que tenía aquel dulce, aún así, su pastel de fresas vencía sobre cualquier otra ventaja.

En la cabeza de Loxar comenzaron a formularse cientos de escenarios románticos que protagonizaba junto a Gray. Imaginaba la escena del pocky siendo sostenido por los delgados y deliciosos labios del muchacho, y pronto se vio consumida por una oleada de calor en el rostro.

-Esto es estúpido- repetía cientos de veces Laxus viendo como las prendas apenas y alcanzaban a cubrir su tonificado cuerpo.

-Hahaha Laxus luces ridículo- se burlaba exageradamente Natsu haciendo imposible la tarea del pequeño hombre de la tienda que intentaba ajustar el yukata.

-¡Cállate idiota!, tú no te ves mejor- sonrió superior.

-Aunque debo admitir que me agrada- decía Gray –Esta cosa es fresca, con lo que odio el calor-

Makarov salió del vestidor usando una clásica prenda de tonos oscuros, caminó e hizo algunas poses ridículas tratando de "impresionar", sus hijos simplemente lo veían con una gota llevándose la mano a la frente y negando levemente.

-Deben admitir que me sienta muy bien- se veía en el espejo el pequeño hombre –Ustedes… se ven decentes- sonrió sarcásticamente –Aunque…- entrecerró los ojos y actuó.

Los tres muchachos fueron sorprendidos por su padre quien en movimientos rápidos los había despojado de su ropa interior sosteniéndola ahora triunfalmente en sus manos.

-Si usas un yukata no puedes usar NADA más abajo- rió con satisfacción.

-¡¿Qué te pasa viejo, devuélvelos?!- ordenaba irritado Natsu.

-De ninguna manera, si vamos a hacer esto, lo haremos como corresponde- seguía ahora con seriedad.

-¡Estás loco, iremos con mujeres y…!- quedó en blanco Gray al imaginarse un escenario muy posible dada su inexplicable "manía".

-¿Qué te pasa Gray?, temes no poder controlar tu instinto pervertido- se burlaba Laxus, recordándole su impulso inconsciente de desnudez.

-Y-yo no…- trataba de defenderse.

-Vaya hielito, parece que tendrás bastantes problemas- rió Dragneel.

-S-solo cállense- sentencio un preocupado Fullbuster.

La entrada al templo sensoji estaba adornada por faroles rojos de papel que abrían el paso a una experiencia de colores y olores que encantaban a los visitantes. Los pequeños corrían de un lado al otro sosteniendo sus dulces. Los puestos estaban acomodados a los extremos de un largo trayecto que era iluminado por cientos de luces flotantes que daban calidez al evento. Había takoyaki, ramen y todo tipo de deliciosa comida que encantaba los sentidos con su aroma. Las mujeres vestían sus elegantes yukatas, mientras que los hombres se abalanzaban a los puestos de comida. El clima era caluroso pero un viento refrescante hacía que fuera una noche perfecta de matsuri.

-Por fin llegamos- decía Erza encantando a sus ojos con lo que veía.

-Es realmente hermoso- admiraba Juvia todos los colores y sensaciones que se percibían.

-Aunque no veo a los muchachos, dijimos a las 7:30 pm- infló los mofletes con molestia la rubia quien revisaba su celular.

-Les dijimos que fueran puntuales y…-

Erza no concluyó su comentario puesto que detrás de uno de los arboles que enmarcaba el entorno escucharon que las llamaban. Las chicas dirigieron la mirada en todas direcciones buscando de donde provenía el sonido. Seguían desconcertadas hasta que una piedra aterrizó en la melena rubia quien se dolió por el impacto.

-¿Pero qué…?-

-Por aquí- hablaba bajo Natsu asomándose detrás de un tronco del robusto árbol.

-¿Pero qué hacen aquí Natsu?- cuestionaba Lucy acercándose junto a sus amigas al lugar donde estaban los jóvenes.

-Estamos escapando del viejo, insiste en tomarnos cientos de fotos con esto- señalaba Gray el yukata que llevaba.

-Esto es muy deshonroso de su parte, es su padre y deben respetarlo- decía Erza cruzando los brazos desaprobando lo que sucedía.

-No importa, no queremos pruebas de que usamos esto- decía Natsu.

-¿Por qué?, lucen muy bien- halagaba la rubia a sus amigos, que en realidad, lucían más que bien, lucían guapísimos.

-¿Les parece?- cuestionaba Dragneel, girando a verse. Traía un yukata largo naranja con algunas franjas negras en las mangas y el ruedo, al igual que el cinturón con que se ataba.

-Gray-sama también luce muy bien- mencionó Juvia admirando como resaltaba la mirada gris del muchacho con su yukata largo azul marino de franjas verticales gris claro.

-Bueno, si ustedes lo dicen- concedieron los hombres animándose a salir de su escondite.

Regresaron hacia la entrada del festival revelando ante los ojos sorprendidos de Gray lo hermosas que lucían las tres, pero en especial para él, Juvia lucía encantadora, llevaba un yukata largo color crema con un estampado floral de tono coral que apenas resaltaba, había atado el obi azul cobalto a su cintura dejando un gran moño por detrás y su cabello iba recogido en una coleta alta, era una imagen muy tierna de la joven, quien miraba con sus grandes ojos la inspección de Fullbuster.

-¿Sucede algo, Gray-sama?-

-No, no es nada- quiso restar importancia dirigiendo su mirada a otro lado –Vamos- dijo mientras caminaba con el grupo para entrar al matsuri.

Lucy se sentía incomoda, hacía más de diez minutos que Natsu no le quitaba la vista de encima, su mirada era penetrante, la desarmaba por completo.

-¿Qué tengo Natsu, por qué me ves así?- cuestionó afligida finalmente.

-Luces extraña Lucy- mencionó indignando a la rubia por un momento -…me gusta- sonrió abiertamente despertando un furioso sonrojo en las mejillas de Heartfilia. Llevaba un yukata corto de escote un poco pronunciado color rosa palo con estampado floral, había recogido su cabello con un adorno tradicional y sus orbes marrones eran enmarcados por mechones rebeldes que se soltaban del peinado.

Siguieron caminando entre la multitud de personas que reían abiertamente y señalaban los puestos que más les interesaban. Erza estaba encantada con todo, vestía un yukata largo morado con estampado floral, su obi amarillo iba con un atado tradicional por la parte de atrás, había optado por hacerse dos colas altas resaltando sus facciones con dos mechones largos que caían libres por su rostro.

-Vaya que hay puestos este año- giró a ver a sus amigos la pelirroja sin dejar de caminar –Aunque creo qu…- fue interrumpida abruptamente al chocar con alguien.

-Lo siento- se disculpaba el muchacho alzando el rostro para sonreír al instante –Erza, ¡Que sorpresa verte aquí!-

-Jellal- se vio sorprendida -¿Por qué no me dijiste que venías también?- sonrió con alegría.

-Bueno realmente fue algo de último minuto, Wendy quería venir y no pude negarme- alzó los hombros en un gesto gracioso.

-Me alegro, por cierto, ¿Dónde esta?- cuestionó al hombre por su hermana menor.

-Se encontró con unas amigas del colegio y han ido por algo de comer, creo que me ha abandonado- rió divertido de su situación.

-S-si quieres, puedes acompañarnos…- ofreció volteando el rostro para ocultar su sonrojo –Claro, si quieres…-

-Me encantaría- elevó la comisura del labio provocando que el color en el rostro de Scarlet fuera más intenso.

No podía evitarlo, cada que él sonreía era como una bofetada de calor que daba directo en su rostro coloreándolo de carmesí, y en especial esa noche lucía muy apuesto vistiendo un hakama gris y un keigoki azul marino. Masculino y encantador.

-Jellal- saludó Natsu dando alcance a la pareja.

-Natsu, todos ¿Cómo están?- saludó con alegría el de cabello azul.

-Parece que te unirás al grupo…- sonrió Lucy.

-Lucy, tengo hambre, oh mira takoyaki- salió disparado Dragneel jalando a la rubia junto consigo.

Los demás se les quedaron viendo con una gota. Se voltearon a ver entre sí y rieron divertidos por la actitud de sus amigos.

El grupo que se había reducido siguió caminando por el lugar. Juvia veía con ojos brillantes todo lo que tenía frente: las caras sonrientes de los niños cuando de los estanques sacaban un pez, parejas que iban tomadas de las manos y algo capturó totalmente su atención, uno de los puestos tenía escrito con grandes letras "POCKYS", no faltó mucho para que sus pies hipnotizados por el deseo caminaran hasta aquél lugar. La de cabello celeste fue tan sigilosa que ninguno de los que seguían caminando se dio cuenta de su ausencia, hasta que Gray giró el rostro en su búsqueda.

-¿Y Juvia?- preguntó alarmado notando la ausencia femenina.

Tanto Jellal como Erza se dieron vuelta al oír la pregunta y se sorprendieron de no ver a la chica junto con Fullbuster.

-Qué raro, estaba aquí hace un momento ¿No te dijo nada?- preguntó angustiada la pelirroja.

-No, ni siquiera note cuando se había alejado- dijo preocupado Gray –Será mejor que vaya a buscarla, este lugar es enorme y ella nunca ha estado aquí- terminó para salir en búsqueda de Loxar.

Erza se sintió un poco incomoda al notar que se había quedado sola junto a Jellal, giró discretamente su vista hacia el muchacho, que permanecía sonriendo sin inmutarse de la situación.

-En las manos de Gray, estoy seguro de que Juvia estará bien- dijo sacando de sus cavilaciones a Scarlet –No te preocupes Erza- regaló una hermosa sonrisa.

-C-creo que tienes razón-

Siguieron caminando buscando a que atracción atender primero, Jellal vio un puesto de dango, tomó delicadamente la mano de la mujer que se sonrojo al instante y la guió junto con él a aquel lugar.

-¿Qué haces Jellal?- preguntó confundida Erza.

-Aún recuerdo lo mucha que te gusta el dango- dijo sin revelar la sonrisa en su rostro.

Erza veía conmovida el lugar al que la llevaba y por un momento olvidó su vergüenza inicial, se concentró en sentir la calidez de la masculina mano, pronto todo lo que les rodeaba dejaba de importar, sus sentidos se enfocaban solo en él. Sonrió inconscientemente.

-Señor deme por favor dos- decía Jellal al llegar al lugar, seguía sin soltar la mano de la pelirroja.

Ella se sentía dichosa al ser sostenida con tanta delicadeza por él, la ternura y tacto que tenía para hacer todo la hacían sentir protegida. Un pequeño sobresalto la hizo reaccionar cuando él la soltó para poder sostener los palillos que el señor del puesto entregaba.

-Aquí tienes- entregó con delicadeza y sonriendo encantadoramente.

-Gracias- sentía que le hacían falta palabras para poder expresarse sin que su corazón se desbordara.

El chico comenzó mordiendo una de las deliciosas bolitas –Por cierto…- llamó la atención de Scarlet –Te luce muy lindo ese yukata- halagó sin verla directamente.

-Jellal…- un sonrojo evidente delataba lo feliz que se sentía de oír aquello.

El muchacho se atrevió a verla directamente a los ojos y muy pronto la corta distancia que los separaba se iba acortando en busca de la calidez del otro. Estaban a punto de conceder esos diez centímetros que separaban a sus labios cuando…

-Onii-chan-

-¡Wendy!- se sobresaltó al ver a su hermana llamarlo -¿Qué haces aquí?, pensé que estabas con tus amigas…-

Erza tomó una distancia prudente bajando su rostro avergonzada de lo que pudo haber ocurrido.

-Lo estaba, pero me habías prometido ganarme un peluche- sonrió tiernamente –Erza-san, buenas noches- hizo una reverencia.

-Wendy, ¿Cómo estás?- preguntó apenas, avergonzada aún por lo que había pasado.

-¿Erza te molestaría esperarme aquí?, Ire con Wendy por el peluche- le sonrió tiernamente, la pelirroja solo asintió aún con las mejillas carmesí.

Scarlet alzó el rostro y suspiró con alegría de lo bien que iban las cosas. Iba a seguir comiendo su dango cuando escuchó muchas voces corear algo en uno de los puestos.

-Así es señores, ganen un peluche para sus chicas, solo demostrando su fuerza con este martillo, pueden ganar cualquier peluche que quiera la señorita- decía una aguardentosa voz que lograba juntar a varios hombres musculosos intentando impresionar a las mujeres que también se reunían.

-¿Y bien, quién será el primer participante en demostrar su fuerza?-

-Yo lo haré- habló con firmeza Scarlet despertando cientos de risas a su alrededor.

-Usted señorita, ¿Acaso esta demente?-

-Una mujer no podría ni llegar al primer punto de fuerza- seguían los hombres con sus burlas.

Scarlet cerró los ojos y sonrió torcidamente, tomó el martillo que sostenía uno de los encargados y con fuerza demoniaca golpeo el artefacto que para impresión de todos había llegado al máximo de puntos.

-Quiero ese- señaló con ojos brillantes un gran oso de peluche.

Todos a su alrededor solo veían con la mandíbula hasta el suelo como se alejaba sonriente y victoriosa la pelirroja.

Juvia ni siquiera había notado cuando se alejó de sus amigos estaba a punto de comprar los dulces cuando notó que los demás ya no se veían por ningún lugar lo que la hizo sobresaltarse. Se alejó rápidamente de donde estaba, buscando a sus amigos, la multitud de personas que había hacían de esa tarea una casi imposible de cumplir.

-Gray-sama- llamaba mortificada la de cabello celeste –Lucy, Erza-san-

Lucy suspiraba por enésima vez viendo como su amigo seguía atascándose con la comida de los puestos. Lo vio atorarse con un pedazo de carne y no pudo evitar soltar una risita divertida. A pesar de que Natsu era a veces maleducado e inconsciente, a ella le gustaba estar con él, no podía explicarlo, era un sentimiento de calidez que sentía emanaba del joven.

-Lo siento Lucy- dijo repentinamente -¿Quieres?- ofreció la comida que estaba ya mordida.

-Paso- hacía un gesto desagradable la rubia, pero al final como siempre… sonrió.

Los dos seguían en los puestos de comida cuando oyeron una dulce voz llamar al de cabello rosado.

-Natsu- los dos atendieron a la voz.

-¿Lissana?- trató de reconocer el muchacho -¿Qué haces aquí?- cuestionó sorprendido al comprobar que era ella.

-Vine con mis hermanos- sonrió tiernamente –Hola Lucy-

-Lissana, que gusto verte- devolvió la sonrisa.

-Natsu…-cambió de actitud viendo inquisidoramente al chico -… ¿Ya olvidaste la promesa que me hiciste cuando éramos niños?- preguntó sorprendiendo a Dragneel.

-¿Qué promesa?- rascó su cabeza en busca de la respuesta.

-No lo puedo creer- llevó las manos a su cintura –Prometiste que en un matsuri, tú ganarías un premio para mí- terminó de decir señalándose a sí misma.

-Ah… eso- pareció recordar no agradándole mucho la idea.

Lucy veía la escena un poco cohibida, se sentía incomoda pues parecía la espectadora de una escena de pareja. Decidió dejar un poco de espacio viendo como la de cabello blanco se acercaba más a su amigo para reprenderlo por olvidar la promesa.

-Lo siento Lissana es que fue hace tanto tiempo- sonrió queriendo restar importancia –No querrás aún que la cumpla, verdad- aseguró viendo como la chica fruncía el entrecejo sin decir nada -¿Verdad?- preguntó ahora confundido.

-Me dirás ahora que esa promesa no valía nada para ti- dijo bajando la cabeza con semblante triste y ojos acuosos.

-¡N-no quise decir eso!, pero paso hace tanto tiempo- susurraba lo ultimo llevándose la mano a la nuca y torciendo los ojos. La chica solo lo vio con mirada triste –Esta bien- concedió –Vayamos por ese premio- terminó rindiéndose.

Lissana sonrió enormemente y palmoteó un par de veces – ¡Vamos!, encontré algo que llamo mi atención- dijo tomándose del brazo de Natsu.

-Espera pero estoy con Lucy, y…- decía queriendo soltarse del agarre.

-Ve con ella Natsu- sonó seca la rubia que había presenciado todo eso con ojos serios.

-Lucy…- decía preocupado el muchacho al escuchar el tono con el que había hablado su amiga.

Heartfilia bajo el rostro un poco ensombrecido y después de unos segundo lo levantó sonriendo encantadoramente –Vayan vayan- los empujaba con alegría –Yo iré a buscar a los demás, nos veremos después- decía con sonrisas fingidas.

-Pero Lucy…- trataba de saber que pasaba Natsu.

-Esta bien Natsu, no te preocupes, vayan- le sonrió.

-Esta bien- dijo no muy convencido dejándose llevar por la de ojos azules.

-Gracias Lucy- se despedía Lissana con la mano.

La rubia solo atinó a levantar el brazo despidiéndose. Cuando se alejaron lo suficiente la sonrisa que había mantenido se convirtió en una mueca amarga, tomó su antebrazo con la otra mano y miró al cielo, sonrió amargamente.

-¿Lucy?- fue sacada de sus cavilaciones por una voz gruesa.

-Gray, ¿Qué estás haciendo aquí?- preguntó confundida –Pensé que estabas con los demás-

-Estaba con ellos, pero de repente Juvia desapareció y la he buscado desde entonces- suspiró desganado Fullbuster –Hablando de desaparecidos, ¿Y Natsu?-

Lucy sintió como se crispaba su cuerpo con la pregunta –Se fue con Lissana, algo de una promesa que le debía- respondió con ojos tristes queriendo fingir una sonrisa.

Gray la miró desconfiado de su supuesta alegría con la situación, quiso decir algo cuando fue interrumpido por la misma rubia que cambiaba el tema suspirando imperceptiblemente.

-Hablando de promesas…- dijo la chica provocando que el chico alzará una ceja – ¿Recuerdas cuando te preste mis apuntes de ciencias sociales y me dijiste que me debías un favor?- sonreía macabramente.

-Sí, ¿y?-

-Que quiero dulces, muchos dulces- decía tomando el brazo del muchacho para arrastrarlo al puesto más cercano.

-Espera Lucy, estoy buscando a Juvia y…- decía el chico trastabillando al caminar.

-No te preocupes- restó importancia –Seguro encontró algo que llamó su atención y se reunirá pronto con nosotros- decía la chica jalando a su amigo.

-Sí, pero…-

-Nada de 'peros', una promesa es una promesa- decía la rubia alzando su dedo índice, Gray solo suspiró.

Juvia seguía buscando a sus amigos, se encontraba preocupada y desorientada, tocaba el hombro de cualquiera que se llegara a parecer a uno de ellos, pero el resultado había sido desalentador. Pasaron cerca de 30 minutos en los que estuvo buscando con desesperación, hasta que detrás de ella escuchó una voz muy conocida.

-¡Gray-sama!- exclamó con alegría. Giró el rostro para encontrarse con el muchacho, pero lo que vio cambio por completo su semblante.

-Me da dos- oía decir al chico que ordenaba dulces en un puesto y se los entregaba con una sonrisa a ¿Lucy?, no, no, tal vez era una de sus muchas alucinaciones, talló sus ojos buscando ver con claridad, pero el resultado era el mismo. Dio unos pasos hacia atrás, sus ojos estaban llorosos y una mueca amarga la dómino por completo, vio con dolor como Gray daba una caja de pockys a la chica y eso basto para que ollera como dentro de su pecho algo se desgarraba. Entrecerró los ojos que estaban a punto de desbordarse en lágrimas y suspiró, giró su cuerpo con rabia, no quería seguir viendo esa escena. Caminó lo más deprisa que pudo evitando la mirada de los curiosos que la veían desconcertados, llegó al inicio de una colina y la subió con sorprendente velocidad, solo quería perderse, perderse y soltar esas lagrimas que eran retenidas con furia por su orgullo.

Lucy llevaba su decimo pocky recordando a su amiga de cabello celeste y lo mucho que deseaba probar esos dulces –Espero regrese Juvia pronto, estaba ansiosa por probarlos- dijo señalando los dulces que comía.

-¿Ah sí?- se mostró interesado Gray en lo que decía la rubia.

-Sí, desde que hablamos de la comida ella no dejaba de mencionar lo mucho que quería comerlos- mordió el dulce.

El chico escuchó atentamente lo que decía su amiga y pidió al señor del puesto le diera una caja más de los dulces tanto mencionados. Lucy vio pícaramente las acciones de su amigo y le lanzó una mirada acusadora.

-¿Q-qué?, supongo que si hablan tanto de ellos es porque son sabrosos- trataba de justificar sus acciones.

-Claro Gray- decía sarcásticamente -¿Y por qué no los comes?- preguntaba con astucia al ver que ya le habían entregado la caja.

-Los quiero guardar para después- desvió la mirada sonrojado.

-Claro Gray, claro- seguía comiendo sus dulces la rubia con una sonrisa picara.

-Solo vayamos a buscar a los demás- dijo fingiendo molestia cuando dio por terminado su compromiso con la rubia.

Erza arrastraba un carrito, que había conseguido sabe quien como, donde cargaba un sinfín de peluches que había ganado en casi todos los puestos del festival. Sonreía satisfecha cuando algo hizo que sus ojos se iluminaran cual niña de cinco años; era un pequeño conejo de peluche blanco con el centro de su panza y orejas rosas al igual que su esponjosa cola, sus ojos artificiales negros y brillantes la incitaban a ganarlo.

-¡Serás mío!- sentenció Titania acercándose al puesto que lo tenía. El juego consistía en derribar tres botellas que estaban a cinco metros de la zona de lanzamiento, fácil, o eso pensaba Scarlet.

El hombrecillo del puesto entregó una pelota de beisbol a la chica quien se arremangó el yukata, se colocó en posición de lanzamiento y lanzó con frenética fuerza la bola que pasó despeinando el bigote del señor encargado. La pelota si dio en el blanco, pero no derribó las botellas, ¡las destruyó!, los que por ahí pasaban se encontraban aterrorizados con la fuerza de Erza quien sonrió convencida de haber ganado ese conejo.

-Muy bien, quiero ese- ordenaba Scarlet señalando su preciado premio.

-Lo siento señorita pero las reglas son claras, debe derribar las botellas, no destruirlas- decía el hombrecito que no se había inmutado ni un poco con la muchacha.

-¿Dónde dice eso?- exigía saber Titania.

El hombre simplemente señaló un letrero con luces alrededor en el que decía claramente "Para ganar se deben derribar las botellas, NO destruirlas", a la pelirroja le resbaló una gota fría cuando leyó eso, como si fuera posible que alguien aparte de ella destruyera las botellas.

-Tenga- dijo pagando un nuevo juego al encargado quien le dio una pelota, pero el resultado fue el mismo.

Habían pasado casi 30 minutos en los que Scarlet seguía tratando de conseguir el conejo.

-¡Deme otro!- decía una furiosa Erza con una vena saltándole en la frente. El hombre entregó una nueva bola, sin embargo la mujer se dio cuenta de que ya no tenía más dinero para jugar. Se quedó en blanco. El hombrecito retiró rápidamente la pelota que había entregado a la chica y se la dio a un nuevo participante que de un solo tiro había logrado derribar las botellas, la delicadeza que no tenía Scarlet era lo que había hecho que aquel participante lograra derribar con asombroso acierto las botellas. Erza ni siquiera volteaba a ver a quien había derribado las botellas pues estaba segura que nadie más que ella querría ese conejo, hasta que lo escuchó hablar.

-Quiero el conejo-

La chica rápidamente atendió a esa voz observando cómo le entregaban su preciado conejo a él –Jellal- dijo sorprendida.

Él solo sonrió y se acercó a la pelirroja –Te estaba buscando Erza-

-¡Es cierto!- recordó haberle dicho que lo esperaría en el primer puesto en el que se habían parado –Lo siento, me distraje- dijo sonrojada. Jellal solo rió divertido.

-Veo que conseguiste un peluche para Wendy- aseguraba con el rostro bajo Scarlet señalando el conejo que tanto deseaba.

-Así es- decía el muchacho crispando el cuerpo de Erza –Pero este… este es para ti- terminó para entregarle el peluche a Scarlet que no sabía cómo reaccionar.

-N-no Jellal, tú lo ganaste…- trataba de negarse devolviéndole el conejo.

-Yo lo gané, y ahora te lo regalo a ti- sonrió tiernamente a la chica que veía hacia el suelo totalmente avergonzada.

-B-bueno pero ahora yo debo darte algo a ti- decía Titania buscando a los lados.

-No es necesario Erza…- iba a terminar cuando se sintió aplastado por una avalancha de peluches que había lanzado la chica sobre él.

Fernandes apenas y pudo salir de esa montaña de algodón encontrándose con la tierna escena de ver a Erza que con ojos brillantes le sonreía a su conejo diciéndole –Te llamaré Usagi- él chico rió divertido por el nombre que le había dado al peluche la pelirroja.

*Usagi es el significado en japonés de conejo.

-Lucy, será mejor que regrese a buscar a Juvia, llevamos una hora aquí y no la hemos visto- dijo con preocupación Gray.

-Tienes razón, yo también estoy empezando a preocuparme, para colmo soy la única que trajo celular- suspiró con angustia la rubia.

-Iré a buscarla- anunció Fullbuster quien rápidamente se alejó con un deje de angustia.

Heartfilia se quedó mirando al lugar por el que se había ido el chico, sonrió viendo lo mucho que se preocupaba Gray por su amiga, meneó la cabeza divertida de lo necio que podía ser Fullbuster a veces.

-Lucy-

-Natsu, ¿Dóndes esta Lissana- se vio sorprendido de ver al de cabello rosado solo.

-La deje con sus hermanos, después de todo solo tenía que darle ese premio- restó importancia.

-Eso fue muy grosero Natsu- reprochó a su amigo, pero sintiéndose secretamente aliviada.

-¿Por qué?- preguntó inocentemente –Con quien vine fue contigo- sonrió ampliamente a Lucy quien se sonrojo con notoriedad –Vamos, me dijiste que querías comprar algunos dulces ¿no?- tomó la mano de la rubia.

-Sí, es solo que ya me compró varios Gray- decía avergonzada la chica de estar tomada de la mano con él.

-¿El cabeza de hielo? ¡¿Por qué dejaste que te los comprará?! Eso lo iba a hacer yo- reclamó cómicamente sacando una sonrisa en la rubia quien no dejaba de pensar "Natsu celoso" –Aunque…-

-¿Qué?- preguntó confundida Heartfilia.

-Me puedes prestar algo de dinero, es que me gaste todo en comida- sonrió ampliamente y con la mano en la nuca.

-¡OYE!- reclamó Lucy quien siguió la corriente del muchacho que la arrastraba al puesto de ramen más cercano. Sonrieron.

Gray se encontraba desesperado, por más que buscaba a Loxar no lograba encontrarla, había ido a cada puesto en esperanza de hallarla, se había detenido a preguntarle a más de cien personas por la chica y nada.

-Maldición Juvia, ¿Dónde te metiste?-

Finalmente se sentó rendido en una de las bancas dispuestas a lo largo de los puestos. Colocó los codos en sus piernas y sostuvo su cabeza revolviendo su cabello. Giró el rostro y pudo ver algo conocido para él, el pequeño bolso que traía junto consigo Juvia al inicio del festival estaba tirado en la entrada de la colina. Se levantó rápidamente para tomar el objeto, levantó la vista hacia la colina y la comenzó a subir decididamente.

Juvia estaba sentada a la orilla de la colina viendo desde arriba las hermosas luces del festival, había llorado un poco, pero meditándolo se dio cuenta de que aunque Lucy era su amiga, no la dejaría tener tan fácilmente a Gray-sama, después de todo, ella realmente estaba enamorada de él, Lucy tendría que dar una buena batalla para poder arrebatárselo. Sería su rival de amor.

-Juvia no se dará por vencida- dijo convencida.

-¿De que no te darás por vencida?- se unió una segunda voz.

-¡Gray-sama!- se levantó ágilmente la de cabello celeste al ver acercarse al muchacho.

-Te he estado bus… te hemos estado buscando- rectificó rápidamente lo que decía.

-Juvia también los había buscado- dijo bajito recordando lo que la había hecho abandonar su búsqueda.

-¿Ah sí?- preguntó sorprendido el azabache y recordó –Tal vez nos cruzamos cuando tuve que pagarle ese favor a Lucy-

-¿Favor?- cuestionó curiosa.

-Sí, es solo que en la secundaria me prestó unos apuntes, yo quedé de pagarle el favor –recordó vagamente lo que había pasado –No fue hasta hoy que se aprovecho para cobrarme ese "favor", haciendo que le comprara una cantidad ridícula de dulces- dijo con un aura depresiva.

-¿Gray-sama solo pagaba un favor?- preguntó feliz la de cabello celeste a quien se le iluminaron los ojos con la explicación de Fullbuster.

-Sí, ¿Por qué?-

-¡Juvia esta feliz!- exclamó la chica desconcertando a Gray quien la veía con una gota al no entender su cambio repentino.

-¿Ok?- dijo aún sin entender. Palmeó sus bolsillos y sacó algo de ellos –Por cierto… esto es para ti- entregó los pockys desviando su mirada avergonzada de los azules ojos que lo observaban.

-¿Para Juvia?- cuestionó colocando sus níveas manos sobre las masculinas de él –Pero Gray-sama no debe ningún favor a Juvia- dijo confundida, incluso eso para alguien como Fullbuster era demasiado tierno como para no sonrojarse.

Gray se llevó la mano a la boca tratando de cubrir su rostro que estaba pintado totalmente de carmesí –T-te lo compre p-porque no sabría si regresarías antes de que cerraran los puestos- trató de excusarse cuando su sonrojo disminuyó –Lucy dijo que querías probarlos- terminó tratando de fingir un entrecejo arrugado.

El bello rostro de la chica resplandeció cuando escuchó lo que había dicho Gray, recibió la caja y se la llevó al pecho apresándola con sus manos. Sonrió tiernamente y levantó su rostro conmovido –Gracias, Gray-sama-

El muchacho no respondió, solo cerró los ojos y asintió con su rostro sonrojado. Cuando reabrió, su mirada lo escandalizó viendo como frente a él estaba Juvia parada con un pocky en la boca ofreciéndoselo ciegamente. Gray se vio paralizado por unos segundos sin saber qué hacer, miró hacia los lados asegurándose de que no estuviera nadie mirando. Empezó con cavilaciones bastante razonables hasta que llegó a conclusiones estúpidas pero convenientes para él "Ella es extranjera, seguro que no sabe el significado de lo que esta haciendo. ¡No!, tal vez lo que esta queriendo hacer en su país signifique otra cosa y si no tomo la otra punta se ofenda y se vaya del país para siempre. No hay alternativa Gray, tendrás que corresponder" terminó con sus pensamientos tratando de justificar a si mismo lo que tanto deseaba hacer; tomar lo que ofrecían esos deliciosos y carnosos labios.

La distancia que separaba a los masculinos labios de aquel dulce ofrecido con tanta vehemencia cada vez era menor, la boca del muchacho poco a poco se fue abriendo para poder saborear el chocolate, estaba rozando el dulce cuando…

-¡Hanabi!- se escuchó corear a todos en el festival a los fuegos artificiales.

Natsu y Lucy los veían juntos desde el puesto de ramen donde estaban comiendo. Jellal y Erza admiraban las hermosas formas que hacían desde la entrada del templo. Y Juvia y Gray…

-¡Mire Gray-sama, fuegos artificiales!- exclamó emocionada Juvia soltando el dulce que sostenía en sus labios.

Gray no sabía si sentirse aliviado o decepcionado, lo que sí es que cuando vio la emoción en el rostro de su compañera no pudo evitar sonreír, levantó la mirada observando el hermoso espectáculo en el cielo; cientos de luces destellantes formando autenticas flores de colores que iluminaban el cielo. Y como un impulso simultaneo los dos giraron a verse sonriendo al instante. Siguieron observando los fuegos artificiales juntos.

-Ya sabes lo que dicen, si ves los fuegos artificiales con alguien, es porque vas a estar con esa persona en adelante- susurró Makarov a una hermosa chica que le hizo un gesto agrio y se alejó – ¡Vamos!, es una señal de que debemos estar juntos- dijo el pequeño anciano siguiendo a la mujer.

Habían pasado algunos días desde el matsuri, y como ocurría recientemente, se encontraban Juvia y Gray paseando por la ciudad en una NO cita, según Fullbuster. Juvia iba señalando algunos locales a los que quería ir y el chico la seguía de cerca. Todo esto era capturado por un lente de largo alcance que almacenaba las fotos en la costosa cámara que sostenía un hombre de traje desde un auto costoso y elegante.

-Estas son, señor- enseñaba las fotos el hombre a una misteriosa figura que bebía champagne.

-¿Estamos seguros de que esta es la persona que buscamos?- preguntó con voz gruesa la misteriosa presencia.

-Sí señor, estamos seguros-

-Muy bien- rió enseñando los dientes –Ha llegado la hora de una pequeña venganza- rió por lo bajo estallando en una macabra carcajada.


Ice Comenta:

¿Qué les puedo decir?, en verdad lamento el retraso para actualizar este fic, y lo lamento porque en verdad sus reviews me han sacado tantas sonrisas que no sé cómo me permití tomarme tanto tiempo para escribir esta continuación –snif-, la situación es, cuando estoy en la universidad en verdad no tengo tiempo de nada, no tengo vida, literal :'D, pero en vacaciones aprovecho para hacer todas las cosas de mi vida friki que amo, como escribir fan fics. La cosa fue que en las recientes vacaciones no tenía nada, NADA de inspiración para continuar este fic, es decir si tenía la disposición pero no la inspiración, y como lo he reiterado en otros cosos que he subido, prefiero entregarles calidad que cantidad. En fin…

Espero que les haya gustado este capítulo, regreso el verano y regreso Free! –nada que ver xD-, y eso creo que me sirvió de inspiración para poder terminar este capítulo. Hay tantas cosas que van a pasar en esta historia y apenas se van revelando, la situación de Laxus, de Ul, etc. Sobre todo conflictos familiares, y algo de celos entre las parejas, ¡así que esperen mucho :D!

Con respecto a lo del conejo de Erza, espero que se haya entendido, que estamos hablando de que la historia se desarrolla en Japón, ósea que si nombró a su peluche Usagi, es como si en nuestro país nombráramos Conejo a un conejo xD, realmente siempre me imagine a Erza haciendo eso –roll-

Y bueno nada más que agradecerles por todo el apoyo que me dan y decirles que me estoy mordiendo las uñas esperando el capítulo de mañana tanto del manga como del anime, en el anime ya saldrá esa escena Gruvia que he esperado tanto ;A; -cries-, y en el manga esa situación con ya saben quién las que leen el manga, ¡Mashima me mata! –crs-

Muchas, muchas gracias por los reviews, ustedes siempre me motivan. Oh y pueden esperar otros proyectos este mes, estoy empezando un nuevo fic de época multiparejas aún sin título y un One-shot Gruvia llamado "Luna", espero leerlos por ahí y en las actualizaciones de Kare.

¡GRACIAS! d(´)~

-se va rodando-

El hielo responde reviews =w=~

Tsuki Loxar: No actualice pronto pero aún así, espero te haya gustado este capítulo. Hahaha lo sé, yo los amo a todos, bueno, más a Gray xD. Muchas gracias por leer.

Sore-chan: Haha, te entiendo yo también leo cuando estoy en clases, muchas gracias por seguir la historia.

Giulii: Giulii-chan muchas gracias por tus comentarios. Haha me alegro de que te estes enamorando de Jellal, es que es tan asijdaiodjaiodjisd, y lo que me dices de los pechos hahahaha, no pude evitar reírme porque yo pensé lo mismo cuando vi que paso eso en el anime, y siempre trató de que aunque sea un AU este muy ligado y compenetrado con la historia original, así que me hace feliz que te gustara. Y lo de que las cargaran puedes agregarlo a tus logros, porque yo siempre trato de incorporar la opinión de mis lectoras a la historia, así que ustedes impulsaron mucho más esa escena haha. Espero que te haya gustado este capítulo y gracias por leer.

Medaka-chan: Ushiio aún recuerdo, y seguiré recordando tu Nick original :3, muchas gracias por siempre comentar, me hace muy feliz. La escuela es horrible, ok no xD, pero la verdad que no da tiempo de nada. Espero te agrade como sigue la historia.

Rirukasabe: Hahaha, tal vez si soy tu 'yo' de la dimensión congelada de los cubos de hielo xD (?), arquitectura es una hermosa carrera y si te gusta el arte y las matemáticas será perfecta para ti. Lamento tanto en actualizar, entiendo lo del rechazo, yo también lo he tenido, pero sabes últimamente tengo la filosofía de que es mejor esperar a que las cosas se den, porque cuando se den será perfecto, y encontraremos a nuestro Jellal, ya verás ;). La cultura japonesa es hermosa, espero estarla plasmando de la manera que merece. Muchas gracias por tus comentarios, espero te guste este capítulo.

Agri-chan: Hahaha, yo se que nadie se puede resistir a los encantos de Jellal, y también me inspire en Free!, ya salió la nueva temporada y estoy fangirleando lentamente xD. Esperemos que Gray poco a poco vaya derribando esa barrera que tiene, con ayuda de Juvia claro. Espero que te haya gustado esta continuación, muchas gracias por tus reviews, siempre me sacan una sonrisa.

Hey-Nana: Nana-chan tus reviews siempre me hacen tan feliz ;W;, Jellal es la combinación perfecta de ternura y seriedad en un hombres, es tan lindo. Me da mucho gusto que te vaya gustando como se dan las cosas entre Juvia y Gray. Oh la abuelita de Erza Hahaha, la verdad es que tengo una persona en mi vida que es muy parecida y me inspiro xD. Lo de Ul y Gray será difícil pero esperemos lo superen. ¡Nunca fastidias!, me encanta leer fics largos. Muchas gracias por leer, espero te gustara este capítulo.

Muchas gracias a todos los que me dejan comentarios, hacen a un hielo feliz ;W;9~