n/a: disfruten
advertencia: si no te gusta los romances con diferencia de edad, no leas este fic... los personajes de the walking dead no me pertenecen.
Let Your Heart Hold Fast
- Te gusta y bastante.
- Para nada.
- Te gusta.
- Como amigo.
- Uh-uh. Te gusta.
- No.
- Te gusta.
- Que no.
- Te gusta y mucho. Lo se te conozco.
- No me gusta Tara - susurró enfadada beth. Era la vez número 38 que se lo decía, y lo sabia porque desde la mañana anterior no paraba de repetirlo.
Era lunes por mediodía cuando las dos chicas habían acordado ir a la cafetería a charlar un rato, solo con la condición establecida por Bethania de que la castaña tendría prohibido tocar el asunto de Rick. Pero como era de esperar: Tara no cumplió.
No fue cuando el domingo al amanecer, Tara llamó a la puerta de "24/7", beth refunfuñando se levantó de su cama y se dirigió a espantar a cualquier intruso que molestaba su sagrado sueño. Pero cuando abrió la puerta sus insultos se le anudaron en la garganta, al encontrar a Chambler en la misma rara actitud de la noche anterior, con una sonrisa desquiciada y perversa, típica de cuando planeaba burlarse de ella y Amy.
Y que solo podía significar una maldita cosa:
- Te gusta Rick Grimes.
Fue lo primero que salio de sus labios y la primera vez que comenzó el acoso por información.
Tara Chambler, escuchó su intercambio con officer friendly en el solitario bar anoche. Tal parece no toda, pero si lo suficiente como para esto, llego a deducir la rubia; al principio se quedo en shock pero rápidamente negó. Le regaño por espiarla pero la castaña solo se limito a un: no lo vuelvo hacer.
- porque no lo admites, ¿tan difícil es? - preguntó exasperada, mientras devoraba su hamburguesa, en una mesa al lado del vidrio que permitía observar la calle transitada donde estaba ubicado el local.
- aquí la que tiene dificultades, eres tú - señalo beth a su amiga sentada frente a ella.
Tara alzo una ceja sarcástica - no - negó - te niegas a admitir tus sentimientos hacia el lo se bethany. Por algo somos mejores amigas ¿no crees?
- si lo se.
- como hermanas mas bien - recalco.
- Lo se.
- entonces hija - exasperó la castaña.
- no siento más que simpatía por él.. ¿Tan extraño es que quiera ser amiga de un hombre que no sea Jimmy o León?
- No es eso bethania - negó escéptica.
- ¿entonces?, no te comprendo Tara - la ojiazul dijo molesta por los acertijos inconclusos de su amiga.
La morena pareció rendirse, porque sus hombros bajaron, y sus ojos café se centraron en ese último Lunes de septiembre, a través del cristal pulido.
Sus facciones por primera vez desde que Elizabeth Greene volvió se endurecen neutrales sin expresión, una característica que Tara no utilizaba muy a menudo y menos con ella, y que solo usaba cuando no quería mostrar sus emociones, y en la cual era toda una experta, Cara de Póquer.
Un suspiro de resignación escapo de su boca, mientras su cabeza empieza a ladear - algún día lo descubrirás - murmuró casi perceptible al oído humano, pero por la cercanía de ambas mujeres, la rubia pudo apenas captar el mensaje.
Elizabeth queda perpleja por el repentino cambio de su mejor amiga y el tono serio que sale de sus labios, la conoce desde que eran niñas y la ojiazul sabe que ella no es de las chicas serias, neutras o inexpresivas todo el momento; solo toma ese humor por algo muy grave o muy importante. La pregunta millonaria era... ¿Por qué?
Esa noche en el bar estuvo repleta de sorpresas, beth recibió la mejor noticia del mundo hasta ahora, Amy llegaba mañana a King County otra vez, por fin vería a su otra mejor amiga después de casi un mes de su mudanza.
Luego fue la visita inesperada de Jimmy y León, Elizabeth los recibió y compartieron juntos los viejos tiempos del equipo, estaba emocionada de volver a ver a dos de sus Besties de nuevo. Y para su impresión ambos hombres estaban solos, ni siquiera Jimmy alardeó sobre conquistas y pretendientes, la rubia fue el centro de la conversación.
Llegó el último Martes del amigable septiembre, no podía creer que ya hace aproximadamente un mes, ella había vuelto al Estado de Georgia. Y justicia, la aparición de Amy Harrison.
- Bethania - gritó al borde de la emoción la rubia mayor.
- Amy - devolvió con el mismo entusiasmo al ver a su ojiverde amiga cruzar el umbral de 24/7.
Corrió a abrazarla como siempre lo hacia cuando ambas rubias se reencontraban; beth organizo una pequeña reunión en su departamento antes del trabajo, Tara, Elena, León, Jimmy eran los otros anfitriones. Se sentía grandioso tener a todos sus mejores amigos juntos con ella, se sentía inverosímil, no se lo creía. Las horas se fueron volando, entre chistes y nuevas tendencias de las vidas de cada uno, Amy fue la más solicitada por información, de parte de cada persona presente en la sala de estar de 24/7.
La noche del final del mes, ya esta presente en las calles de King County, y la actividad del condado no es para nada monótona, al contrario es muy movida y alegre. Tal parece que la llegada del otoño es bienvenida con los brazos abiertos, por cada habitante de Atlanta. El bar de Dale Horvath no desborda soledad, tampoco tristeza, sino un agradable aura de optimismo, el tintineo de las botellas chocar, las risas y voces de los clientes en sus respectivas conversaciones con los acompañantes en sus mesas.
En esta ocasión Beth, Tara, Amy y Ellie se encuentran detrás de la barra conversando alegremente después de que cada una atendió a los clientes que se encuentran en sus propias burbujas de felicidad. Tara parecía algo ambigua con Bethania con respecto a officer friendly desde ese mañana en la cafetería, no realizó ninguna broma acerca de los dos o volvió a presionarla de que a ella le gustaba, la mayor ojiverde ansiosa pidió todo referente a lo que sucedía entre la menor de los Greene y el ayudante del Sheriff; pero la ojimiel relato casi apática, los sucesos desde hace un mes entre los dos susodichos, pero tal parece pensó beth, que el lugar de Tara fue rápidamente reemplazado por la menor Harrison.
- uhh te gusta el sheriff.. Grrr - rugió pícara la rubia mayor.
- Amy por favor promete, que ahora no reemplazaras a Tara.
- nop tranquila no me gusta robar títulos. Y menos los de Chambler.
- nah. No me mencionen. A Beth Greene la eh declarado la más tonta del mundo - dijo la castaña escéptica.
- auch eso si que dolió - burló Amy riendo.
Beth aprovecho un descuido de Elena y Amy para poder interrogar mejor a Tara sin interrupción - ¿Qué hay de malo contigo? - murmuró bethy a la ojimiel.
- ¿conmigo? Bethania a mi no me sucede nada. ¿Ahora eres paranoica? - susurró sarcástica Tara con un deje de gracia.
- estas actuando extraño Tara.
- para nada. actuó natural.
- no es cierto. Estas enfadada.
Chambler roda los ojos y endurece sus rasgos hacia su mejor amiga en señal de seriedad - bethy estoy bien, no estoy molesta contigo ¿si? - da a Elizabeth una sonrisa tranquilizadora, conoce demasiado bien a esa pequeña rubia para saber que beth creía que estaba molesta con ella - es solo que me rendí - termino encogiéndose de hombros.
Beth fruncio su ceño en señal de confusión con respecto a lo que Tara se refería - ¿a qué te rendiste?
- sobre ti y de Rick - mencionó casual pero con un brillo cómplice en sus ojos que la ojiazul paso desapercibido - entendí que NO te gusta de esa manera.
- ah - logró articular beth algo ida, se sintió algo rara al escuchar a su mejor amiga confirmar que ella no sentía ningún tipo de interés romántico hacia el adjunto Grimes. Tara se retira a la cocina a coger un pedido que T-Dog le entregaba.
- Tara ni se te ocurra pedir extras. ¿Entendido? - ordenó Theodore Douglas.
- Entendido.
- de nada sirve igual lo hará - burló Ellie mientras se colocaba frente a Bethy.
- nada pierdo intentando - contrarrestó T-Dog riendo.
Intentar, esa palabra quemaba los oídos de la rubia con tan solo oírla. ¿De qué sirve amar sino sufres en el intento? Era casi una condena, pensó, tratar de amar, abrir tu corazón, volverte vulnerable con alguien que puede manipularte por tus sentimientos hacia él.
Ella estaba utilizando ese verbo actualmente, pero en el ámbito familiar, beth intentaba sanar la viejas heridas del pasado con su papa y hermanos, y no era para nada sencillo, pero desde un inicio cuando decidió reconstruir esos puentes entre ambos extremos del río para mejorar la relación, sabía el costo y el esfuerzo que le reclamaría a si misma.
El amor es dolor, definitivamente es el rey del sufrimiento en cada persona que existe. Lo sabe. Josephine era una de las pruebas en vida, su partida le enseño a beth lo mucho que duele amar. Su padre y Maggie eran las otras, sus ausencias se encargaron de mostrarle lo doloroso que es amar y no tener esa persona a tu lado.
Y lo peor todos son conscientes del precio que deben pagar al entregar su corazón a otros.
- intentar - murmuró Beth distraída.
- intentar ¿qué? - preguntó intrigada Ellie.
- ¿umm? - devolvió pérdida la ojiazul.
- murmuraste algo sobre intentar - Elena observaba detenidamente a Bethania.
La ojiazul bufo - no dije nada - se cruzo de brazos a la defensiva vieja costumbre.
- Ellie - comenzó la ojigris - no se que sucede últimamente pero puedes confiar en mi.. En Tara y en Amy.
- Elena no pasa nada - negó bethy - no comprendo porque piensas eso.
- mira te conozco. Así como tu forma de pensar y ver las cosas en lo que vulnerabilidad se refiere..
Beth frunce su ceño - para ya Ellie estoy muy bien - dijo beth ya molesta.
- pues a mi no me parece - La ojigris empezaba a exasperarse por la actitud de la rubia.
- no me interesa si es lo que te parece - dijo la granjera a la defensiva. Típico cuando no quería que nadie supiera de sus preocupaciones internas.
- no me vengas con tu súper escudo ahora Elizabeth...
- niñas sera mejor que tengan esta conversación en otro lugar ¿si? Así que calma las dos - sugirió Amy interfiriendo la ya acalorada discusión de la pelirroja y la rubia.
Elizabeth suspira frustrada. Su buen día había acabado. Eran sus amigas las que actuaban diferente. no ella.
- Amy - susurro EllieTwo a la ojiverde - necesito tomar un poco de aire.
La rubia mayor asiente en comprensión - tranquila ve. Pero no tardes mucho no me gusta la idea de que andes por ahí sola Bethy - acaricia el cabello dorado de beth como siempre suele hacerlo.
La ojiazul sonríe nostálgica. Amy siempre era así con ella, cariñosa e incondicional. Era por eso que la amaba mucho, jamás la presionaba pero tampoco la dejaba ir - como usted ordene mamá Harrison.
- no bromeo.
- yo tampoco mamá.
- hablo muy en serio bethy - rió la rubia.
- lo prometo.
Beth salió rápidamente del establecimiento sin mirar atrás, quería huir o correr lo que sea hasta volar si fuera posible, pero menos empeorar las cosas con sus amigas, debía apartarse o terminaría hiriéndolas o diciendo cosas que salían sin querer de sus finos labios cuando estaba bajo su súper escudo, como Ellie lo llama desde siempre, recuerda que gracias a esa actitud un día tuvo una gran pelea con la pelirroja, tan grave fue que no se dirigieron la palabra por un lapso de un mes. Inicio su camino por la fría acera donde algunos habitantes seguían transitando ya que no era tan tarde todavía.
Siguió sin rumbo fijo pero no lejos del bar como Amy se lo pidió, solo necesitaba aire fresco para aclarar sus pensamientos y quitar el amargo sabor que le dejo su conversación con Tara y la discusión incomoda con Ellie, le molesta su comportamiento, se supone que la pelirroja ya la conoce muy bien y sabe que ella no le gusta hablar de sus sentimientos, no al menos esos que son visibles o no tan profundos.
La granjera prefería no mostrar su sufrimiento a los demás, era mejor sufrir en silencio. Entonces mientras sus pies comenzaron a liberarse y su percepción se fue a la fregada. Comenzó a cantar:
All my days are spent
All my cards are dealt
Oh the desolation grows
Every inch revealed
As my heart is pierced
Oh my soul is now exposed
In the ocean deep
In the canyons steep
Walls of granite here I stand
All my desperate calls
Echo off the walls
Back and forth
Then back again
Suspiró mientras su mirada se perdía en la carretera delante de ella. Sentada en la acera desahogándose por medio de letras y melodías.
To believe I walk alone
Is a lie that I've been told
So let your heart hold fast
For this soon shall pass
Like the high tide takes the sand
Cerro sus ojos entonando cada palabra, era la única manera que lograba sentirse conectada con el amor. y en ese momento era lo que beth necesitaba. Pero no quería. Necesitar y querer: dos palabras con un significado demasiado diferente. Puedes querer amor y no necesitarlo. Puedes necesitar amor y no quererlo.
At the bitter end
Salt and liquid blend
From the corner of my eye
All the miles wrecked
Every broken step
Always searching always blind
Never fear, No Never fear
So let your heart hold fast
For this soon shall pass
There's another hill ahead
Termino mientras una solitaria lágrima escapo de sus ojos, humedeciendo la fría mejilla que pedía a gritos el roce de una cálida caricia, que le enseñara que la soledad es solo un pasatiempo y que la compañía es posible para cualquier corazón agrietado negado a entregarse por completo.
Rogaba que nadie la viera así tan... Frágil.
Era lo ultimo que deseaba.
De repente...
- Beth.
Se congelo.
Reconocería esa suave voz donde fuera.
Aunque estuviera a kilómetros o simples centímetros sabría a quien le pertenece esa magnética voz que con solo oírla enviaba una corriente por su espina dorsal erizando su pálida piel brillante a la luz de la luna.
Abrió sus párpados.. y ahí estaba él.
Él.
- Rick...
Continuara...
